Me bajé los pantalones y el bóxer. Mi verga saltó libre, dura y venosa. Avril y Melissa se arrodillaron frente a mí casi al mismo tiempo con una sincronía perfecta. La iniciativa inicial la tomó Avril, envolviendo la corona de mi miembro con una avidez que buscaba marcar el ritmo, mientras Melissa concentraba su atención en la base, utilizando un
Introdujo los dedos hasta el fondo de la vagina. Gemía; los hacía girar en el túnel chorreante de fluido; los hundía y los sacaba una y otra vez... Irene jodía con Irene, mientras la Irene que follaba frente a la Irene follada del espejo imaginaba las nalgas desnudas de Trini, ofreciéndole la entrada de su chocho abierto, cada vez más
Y así, con esa frescura que ahora lo envolvía todo, acercó la punta de su hermosa mazorca, redonda y firme, y la apoyó suavemente en la entrada de aquel rincón suyo. Solo la cabeza, despacio, muy despacio, dejando que ella misma sintiera cómo se abría para recibirlo, cediendo poquito a poco, como una flor que se abre al sol. Amira
Mi grado de excitación llegó al máximo, esas palabras y esas acciones por parte de María me habían dejado absorto, continué embistiéndola lo más que pude, saca y meta mi pito de su vagina como poseído, veía rebotar mis huevos sobre su pelvis, los gritos y gemidos aumentaron, hasta que llegó lo inevitable, un hormigueo recorrió mi cuerpo y empecé
Con un movimiento continuo, tal como lo había hecho para él, su verga se hizo camino en mi ano, abriéndome el culo de una forma tan rica que no pude evitar de empezar a masturbarme. Sus movimientos eran lentos y profundos al inicio y se aceleraron progresivamente hasta convertirse en embestidas duras. Sus caderas chocaban contra mis nalgas y me
Los dos hombres aceleraron el paso. Pedro le vació una carga abundante de leche caliente en el fondo de la vagina. Casi al mismo instante, el marchante soltó un rugido gutural y le llenó el ano con su semilla hirviente. La sobrecarga de estimulación, los orgasmos continuos y la intensidad de tener ambos hoyos rellenos de semen maduro y joven
Antonio pone su cara al lado de la mía, se mueve tan exquisitamente haciéndome sentir el placer de su penetración, su tolete entra hasta el fondo y luego sale hasta la cabeza, me hace sentir tan profundamente penetrada, las paredes de mi vagina se contraen deseando no dejar salir nunca a su nuevo dueño. Antonio a mi lado, me besa
Ella llevaba el control de la situación, para mi ver a una joven hermosa cabalgando mi polla, era algo alucinante, me hacía sentirme más hombre. Pero ella parecía interesada en demostrarme que era una mujer se giró y siguió cabalgándome, yo en ese momento había dejado de ver sus deliciosas tetas, pero a cambio de eso disfrutaba de la visión
Thiago la miró a los ojos, y en ese momento vio la ternura y el sentimiento sincero de Dianita. Su corazón se apretó al pensar que no podía contarle la verdad: que gracias a ella había recuperado parte de sus recuerdos. Sabía que Dianita había sido una luz en su oscuridad reciente, y que su amistad con Cristian no se
Me dio vuelta y me dejó boca abajo. Me lamió y me escupió. Me dejó la entrada del culo llena de saliva. Me abrió con los dedos y me los metió un poquito. Cuando apoyó la cabeza y empujó, dolió, pero no tanto como las veces anteriores. Entró toda. Me cogió el culo con esa mezcla de bronca y de
Cuando vi su boca abrirse y vocalizar muda sin parar, como pez fuera del agua, juro que todo mi cuerpo se estremeció al ver el placer tan intenso que le estaba provocando a mi propia hija. Cuando mis huevos tocaron sus prietas nalgas empecé a follármela cada vez con mayor intensidad. Aunque notaba la fuerte presión que ejercía sobre mi
Su verga dura empezó a enterrárseme en la cola. Aquí no hubo delicadeza, no dejó que mi culito se adaptara: me lo reventó de una. Su verga entraba y salía como si fuera su casa. Nunca me habían cogido así por atrás, ni siquiera los albañiles me habían dado tan duro. Él estaba como en cuclillas, cogiéndome la colita, mientras