{"id":16775,"date":"2018-01-26T23:00:00","date_gmt":"2018-01-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-01-26T23:00:00","modified_gmt":"2018-01-26T23:00:00","slug":"1596-ana-una-nifomana-casada-e-insaciable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1596-ana-una-nifomana-casada-e-insaciable\/","title":{"rendered":"Ana, una ninf\u00f3mana casada e insaciable"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"16775\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">17<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:48px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">E<\/span><\/span><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">sta historia puede constituir una lecci&oacute;n acerca de lo &uacute;til que puede resultar escribir relatos er&oacute;ticos, si es que hay alguien que pueda considerar que no vale la pena hacerlo. Claro que no es un indicador de que lo que pas&oacute; aqu&iacute; le vaya a suceder a todo el mundo (pues se trata de una coincidencia sorprendente), pero bueno, siempre queda la esperanza de que este tipo de narraci&oacute;n nos pueda llevar a algo m&aacute;s de lo que esper&aacute;bamos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En la empresa donde trabajo el cargo de gerente de inform&aacute;tica qued&oacute; vacante el a&ntilde;o pasado. El tipo que se encargaba del &aacute;rea fue despedido porque ten&iacute;a problemas con la bebida. Para reemplazarlo contrataron a Ana, una preciosa ingeniera de unos 30 a&ntilde;os. Cuando los hombres de la oficina la vimos por primera vez quedamos boquiabiertos. Aunque de cara no es extraordinariamente hermosa &ndash;cuidado, tampoco es fea, tiene su atractivo-, el resto de su anatom&iacute;a es incre&iacute;blemente apetecible. Bastante alta, delgada, muy blanca, con una silueta llena de cuervas, rematada por un par de piernas largas y espectaculares, Ana llam&oacute; la atenci&oacute;n del p&uacute;blico masculino desde su ingreso a la empresa. El culo era magn&iacute;fico- cosa que a m&iacute; me vuelve loco- y sus tetas eran de buen tama&ntilde;o, firmes y paradas. A su atractivo habr&iacute;a que agregar, adem&aacute;s, un bonito cabello rubio con bucles como de angelito y unos bell&iacute;simos ojos azules.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Su defecto era su falta de simpat&iacute;a personal. Era poco comunicativa y algo seca y prepotente en el trato. Pero eso le a&ntilde;ad&iacute;a, por otra parte, un aura de misterio. A pesar de que era madre de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os y de estar casada con un m&eacute;dico joven, Ana me trasmit&iacute;a la idea de que en la cama deb&iacute;a ser una puta de la peor clase. A veces llevaba unas falditas muy sugerentes que, sin ser vulgares, permit&iacute;an apreciar sus bellas y bien torneadas piernas, las cuales provocaba acariciar y tocar sin ning&uacute;n l&iacute;mite.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">A pesar de haber fantaseado algunas veces con ella y de haberle dedicado un par de pajas, yo no esperaba lograr nada con aquel monumento, pues me la imaginaba como una madre y esposa dedicada. Pero he aprendido que la vida da giros inesperados que uno debe aprovechar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Un d&iacute;a recib&iacute; una llamada de Ana, pidi&eacute;ndome que fuera a su oficina. Estaba vestida muy elegante, con un taller azul celeste. La falda permit&iacute;a, de nuevo, disfrutar de la vista de sus bellas extremidades inferiores, a las cuales dediqu&eacute; una mirada que probablemente se prolong&oacute; m&aacute;s all&aacute; de lo debido y que ella not&oacute;. Me pidi&oacute; que me sentara, cosa que proced&iacute; a hacer y le dije que era todo o&iacute;dos, que me dijera lo que necesitaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sacando una carpeta con aire muy ejecutivo, me dijo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Bueno Alberto, tenemos un peque&ntilde;o problemita por aqu&iacute;, el cual, sin embargo, podemos resolver f&aacute;cilmente. Resulta que aqu&iacute; en la compa&ntilde;&iacute;a usamos unos programas para detectar las actividades que hacen los empleados a trav&eacute;s de sus PC y he encontrado cosas inusuales en tu caso. Veo que accedes a p&aacute;ginas web de contenido sexual y que has escrito relatos en el que involucras incluso a gente de la oficina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo estaba mudo, muy avergonzado por haber sido descubierto. Ella se dio cuenta y sin perturbarse me dijo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-No te preocupes. Yo te entiendo, pues algunas personas somos muy calientes &ndash;hizo un &eacute;nfasis muy peculiar en ese &quot;somos&quot;-. Yo puedo perfectamente no revelar esta informaci&oacute;n si t&uacute; haces algo por m&iacute;&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Al decir esto, una sonrisa extra&ntilde;a y sensual se dibuj&oacute; en sus labios. Perplejo, le contest&eacute;:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Est&aacute; bien&#8230; Dime en qu&eacute; puedo servirte&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ella volvi&oacute; a sonre&iacute;r y luego de un par de segundos termin&oacute; la conversaci&oacute;n diciendo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Ven el s&aacute;bado en la noche a mi casa y te cuento de qu&eacute; se trata.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Parec&iacute;a obvio que se trataba de una insinuaci&oacute;n de car&aacute;cter sexual, pero al salir de su oficina yo no pod&iacute;a dar cr&eacute;dito a lo que hab&iacute;a escuchado minutos antes. Una mujer casada y con hijos que, adem&aacute;s, me propon&iacute;a que lo hici&eacute;ramos en su casa&#8230; Aquello no pod&iacute;a ser. Pod&iacute;amos haber escogido otro lugar menos comprometido. Durante los dos d&iacute;as siguientes estuve d&aacute;ndole vueltas a la cabeza sobre ese asunto y a veces el pene se me puso como una roca de s&oacute;lo pensar en el banquete que seguramente iba a darme con aquella mujer.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Lleg&oacute; el s&aacute;bado en la tarde. Comenc&eacute; a arreglarme para llegar a su casa &ndash;ella me hab&iacute;a mandado la direcci&oacute;n por e-mail-. Me ba&ntilde;&eacute; escrupulosamente, me puse mis mejores galas, me ech&eacute; bastante agua de colonia y guard&eacute; varios condones en la cartera, para estar a tono cuando llegara &quot;el momento&quot;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando llegu&eacute; al edificio donde Ana viv&iacute;a y me baj&eacute; de mi carro, mi coraz&oacute;n lat&iacute;a con expectaci&oacute;n. Toqu&eacute; el intercomunicador y reconoc&iacute; su voz al otro lado. Me dijo que pasara y tomara el ascensor. As&iacute; lo hice y arrib&eacute; al piso 5. Puls&eacute; el timbre de su apartamento y un minuto despu&eacute;s me llev&eacute; una sorpresa que constituy&oacute;, en ese momento, un ba&ntilde;o de agua fr&iacute;a: la puerta la abri&oacute; Luis, su marido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En ese momento toda mi fantas&iacute;a de que me iba a tirar a Ana esa noche se fue al piso. Me dije a m&iacute; mismo: &quot;Est&uacute;pido, te equivocaste! Seguro que el favor que les vas a hacer es darles alg&uacute;n consejo financiero o ayudarlos en qui&eacute;n sabe qu&eacute; cosa&quot;. Luis me salud&oacute; con mucha amabilidad &ndash;lo hab&iacute;a conocido en una fiesta de la compa&ntilde;&iacute;a- y me invit&oacute; a pasar. Mi cara de &quot;ponchado&quot; era obvia y probablemente &eacute;l se hab&iacute;a dado cuenta. El me dijo que Ana no tardar&iacute;a en salir y que mientras tanto me sentara en la sala, que el preparar&iacute;a unas bebidas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No pas&oacute; mucho tiempo cuando Ana sali&oacute; del &aacute;rea de las habitaciones. Cuando la vi mi sensaci&oacute;n de &quot;&iquest;qu&eacute; pasa aqu&iacute;?&quot; resurgi&oacute;, pues ella iba vestida con una bata blanca algo corta e iba descalza. Sus piernas estaban muy descubiertas y parec&iacute;a que a ella no le importaba. El cabello lo llevaba suelto. La verdad es que estaba preciosa! Una erecci&oacute;n comenz&oacute; a abultar mi entrepierna, cosa que me hizo poner a&uacute;n m&aacute;s nervioso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Luis trajo las bebidas y se sent&oacute; junto a Ana, en un sof&aacute; que estaba frente a la butaca que yo hab&iacute;a elegido. Imperturbable, ella rompi&oacute; el silencio:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Bueno Alberto, te preguntar&aacute;s por qu&eacute; te he pedido que vengas aqu&iacute; hoy. Te lo voy a decir de la manera m&aacute;s cruda y directa. Aprovechamos que los ni&ntilde;os van a pasar la noche en casa de mi mam&aacute; para ejecutar una de nuestras fantas&iacute;as y te eleg&iacute; a ti para que participes porque he visto que eres un tipo muy caliente y de mente abierta&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo no pod&iacute;a creer lo que mis o&iacute;dos estaban escuchando! Casi eyaculo ante la vista de aquella hembra dici&eacute;ndome esas cosas con esa voz tan sensual y felina. Ella continu&oacute;:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Yo soy una mujer muy fogosa. No culpo a Luis porque &eacute;l es un amante muy superior al est&aacute;ndar. El problema es m&iacute;o, que no quedo satisfecha ni con el tipo m&aacute;s resistente&#8230; Luis quiere que yo quede complacida aunque sea una sola vez. Por eso hemos empezado varios experimentos y esta es una parte de la cadena. La idea es que t&uacute; me folles por donde se te ocurra mientras Luis mira y nos filma&#8230; &Eacute;l no va a participar mientras t&uacute; est&eacute;s cogi&eacute;ndome. Solamente va a ver. La condici&oacute;n es que cuando termines te vistas, salgas del apartamento y te vayas, pues Luis me va a hacer el amor despu&eacute;s, para probar si esta vez puede hacerme quedar exhausta. &Eacute;l quiere ver, aunque sea un solo d&iacute;a, c&oacute;mo quedo gritando que no deseo m&aacute;s nada y que estoy cansada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Les confieso que no sab&iacute;a qu&eacute; decir, aunque obviamente ya estaba resuelto, internamente, a acceder a los deseos de la mujer. Como me ve&iacute;a tan cortado, Luis me dijo con tranquilidad:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Mira Alberto, no te vayas a cohibir. Nosotros somos una pareja adulta y liberal que disfruta del sexo. Nos amamos y respetamos profundamente, pero hemos decidido llevar nuestras fantas&iacute;as a la realidad. Puedes hacerle todo lo que quieras a Ana. Yo solamente voy a mirar y a grabar. S&eacute; que eso te puede resultar inc&oacute;modo, pero ya ver&aacute;s que la pasar&aacute;s bien.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo no lograba articular palabra, as&iacute; que Ana, resuelta, se levant&oacute; del sof&aacute; y me dijo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Nos vamos al dormitorio?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ante esta pregunta me incorpor&eacute; casi mec&aacute;nicamente y la segu&iacute;. El coraz&oacute;n se me iba a salir por la boca de la excitaci&oacute;n y los nervios. Luis iba detr&aacute;s de nosotros. Entramos al &aacute;rea de las habitaciones. El cuarto de la pareja estaba al fondo. Pasamos por la puerta del cuarto de los dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Era incre&iacute;ble que la madre de aquellos angelitos fuera una ninf&oacute;mana insaciable. Pero bueno, muchas cosas se ven en el mundo y esa noche yo estaba dispuesto a dejar a un lado los puritanismos y a gozar a mis anchas de aquella preciosa hembra.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Entramos a la habitaci&oacute;n. Era muy espaciosa, presidida por una cama matrimonial tipo king size, verdaderamente grande. A Un lado estaba colocada una silla, junto a un tr&iacute;pode en el que reposaba una c&aacute;mara filmadora. Luis encendi&oacute; la c&aacute;mara y se sent&oacute; en la silla, diciendo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Hagan como si yo no estuviera aqu&iacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Aquello era un poco dif&iacute;cil. Tirarse a una mujer enfrente de su marido no es cualquier cosa. Ana comprend&iacute;a que ser&iacute;a ella quien tendr&iacute;a que romper el hielo, de manera que se acerc&oacute; a m&iacute; &ndash;yo estaba parado cerca de la cama- y me rode&oacute; con sus brazos. Pude sentir su aliento exquisito cerca de mi cara. Lentamente yo fui rodeando su espalda y acerqu&eacute; su cuerpo al m&iacute;o. Pude sentir su calor&#8230; Eso me hizo estremecer. Sus tetas generosas y firmes quedaron apoyadas contra mi pecho y luego le pegu&eacute; mi pene en su entrepierna. Huelga decir que mi tranca estaba dur&iacute;sima. Ella lo not&oacute; con mucha satisfacci&oacute;n y con su mano izquierda me toc&oacute; el miembro por encima del pantal&oacute;n y empez&oacute; a acariciarlo. Yo empec&eacute; a besarle el cuello apasionadamente, luego a recorrer el l&oacute;bulo de una de sus orejas con la lengua. Ella comenz&oacute; a emitir unos gemidos muy ricos. Con frenes&iacute; busqu&eacute; sus labios y la bes&eacute;. Pens&eacute; que tal vez iba a rechazar un beso, pero no, me dej&oacute; meter mi lengua hasta las profundidades de su boca c&aacute;lida y h&uacute;meda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi timidez termin&oacute; desapareciendo cuando mis manos palparon por debajo de la bata la piel sedosa y lisa de sus nalgas turgentes y firmes. Se las apret&eacute; con fruici&oacute;n y ella dej&oacute; escapar otro gemido muy suave que indicaba que aquello le estaba gustando. De las nalgas pas&eacute; a meter mi mano en su cuquita&#8230; Los vellos se sent&iacute;an muy suaves y m&aacute;s abajo encontr&eacute; la humedad chorreante de una vagina c&aacute;lida que esperaba por m&iacute;. Le met&iacute; un dedo y ella peg&oacute; un respingo, luego con m&aacute;s fuerza le introduje dos y luego sub&iacute; hasta su cl&iacute;toris, el cual comenc&eacute; a estimular muy suavemente, cosa que le arranc&oacute; otros gemidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Segundos despu&eacute;s le saqu&eacute; la bata de seda, dej&aacute;ndola en ropa interior. Aquella mujer era una belleza. Su cuerpo, de piel muy blanca, no ten&iacute;a nada fuera de lugar, a pesar de que ya hab&iacute;a pasado por dos embarazos. Un abdomen plano daba paso a unas caderas amplias y bien formadas que luego bajaban hacia las piernas que tanto me enloquec&iacute;an cuando est&aacute;bamos en la oficina. Ana llevaba un conjunto de ropa interior blanco, con unas tanguitas que se met&iacute;an en la raja de su culo de manera deliciosa. Aquellas nalgas llamaban a ser mordisqueada, tocadas, besadas, pellizcadas y, por sobre todas las cosas, gozadas. Las tetas luchaban por salir de la prisi&oacute;n del sujetador. Yo no tard&eacute; en liberarlas y en disfrutar de la sensaci&oacute;n t&aacute;ctil que proporcionaban. Comenc&eacute; a chupar los pezones con ansia, al tiempo que tumb&eacute; a Ana en la cama, mientras me yo me despojaba de mi ropa. Mi falo, en total estado de rigidez, qued&oacute; al descubierto, con la cabeza enhiesta mirando hacia el cielo, ante los ojos desorbitados de Ana.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Con firmeza y decisi&oacute;n la despoj&eacute; de su tanga, con lo cual qued&oacute; completamente desnuda. Aquella visi&oacute;n era como para degustarla durante mucho tiempo, pero no hab&iacute;a momento qu&eacute; perder. Ella tendr&iacute;a que ser m&iacute;a de todas las formas, para su placer y el de su marido. Atraje su cuerpo hacia m&iacute; hasta que sus nalgas quedaron apoyadas en el borde de la cama, con las piernas casi colgando. Yo me arrodill&eacute; frente a ella, le abr&iacute; las piernas y hund&iacute; mi cabeza en la entrada de su cueva. Empec&eacute; a chuparle el co&ntilde;o de manera incre&iacute;ble. Le met&iacute;a la lengua en su raja y provocaba en ella estertores de placer. Ella gem&iacute;a cada vez m&aacute;s duro. Parec&iacute;a incluso que haberse olvidado de que su marido estaba all&iacute; (en verdad yo tampoco lo recordaba, pero &eacute;l estaba sin duda disfrutando de todo aquello). Cuando mi lengua se dedic&oacute; sin piedad a lamerle el cl&iacute;toris en forma r&aacute;pida e insistente, comenz&oacute; a botar much&iacute;simo jugo por la vagina, hasta que peg&oacute; un rugido que anunci&oacute; un orgasmo bestial:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Ah, co&ntilde;ooo, me vengo todaaa! Que sabroso!<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Le di un tiempo para recuperarse, pero no necesit&oacute; mucho. Aquella hembra quer&iacute;a acci&oacute;n y yo no pensaba neg&aacute;rsela. Quiz&aacute;s con otras mujeres habr&iacute;a sido menos directo, pero Ana estaba muy caliente y era una puta ninf&oacute;mana, as&iacute; que en lugar de empezar por la posici&oacute;n cl&aacute;sica del misionero, de una vez la puse en cuatro patas. A ella le gust&oacute; aquello y se volte&oacute; a mirarme, diciendo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-S&iacute; Alberto, tr&aacute;tame como a una perra. No me tengas compasi&oacute;n!<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La visi&oacute;n de aqu&eacute;l cuerpo de piel n&iacute;vea arrodillado en cuatro era celestial. La figura curvil&iacute;nea se apreciaba magn&iacute;ficamente, con las nalgas enhiestas mirando hacia arriba y las piernas torneadas, formando una silueta hermosa que continuaba hacia arriba con un abdomen que se manten&iacute;a plano, luchando contra la gravedad, y las dos tetas generosas colgando y clamando por ser acariciadas. Su expresi&oacute;n, adem&aacute;s, era fulgurantemente salvaje, con los cabellos rubios cayendo sobre su rostro.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo no pude resistir m&aacute;s. Me coloqu&eacute; detr&aacute;s de ella, me puse un cond&oacute;n y le clav&eacute; el pene hasta el fondo de la totona sin ning&uacute;n tipo de miramiento. A pesar de que emiti&oacute; un gemido ronco, era un sonido provocado por el placer que estaba sintiendo, pues la vagina la ten&iacute;a muy mojada y por haber sido madre dos veces ya no era tan estrecha como debi&oacute; haberlo sido antes. Pero se sent&iacute;a caliente y muy, muy h&uacute;meda. Yo la bomb&eacute;e suave y sensualmente al principio. Quer&iacute;a disfrutar de cada segundo dentro de aquella cuca divina, sintiendo con mi pene rozaba las paredes lubricadas de su concha rodeada por pelitos rubios cortados al ras. De su interior sal&iacute;an y sal&iacute;an cantidades de l&iacute;quido que se escurr&iacute;an un poco entre sus piernas. Sus tetas se bamboleaban acompasadamente con nuestro movimiento. Al tiempo que yo la penetraba y me mov&iacute;a, ella meneaba sus caderas, con lo cual el placer se hac&iacute;a mayor. Yo fui incrementado paulatinamente el ritmo de la penetraci&oacute;n y ella comenz&oacute; a pegar unos grititos muy agudos. La piel de sus piernas comenz&oacute; a erizarse y luego todo su cuerpo tembl&oacute; castigado por un intenso orgasmo que le provoc&oacute; otro grito que hizo que yo tambi&eacute;n comenzara a acabar. Tres chorros de semen inundaron el preservativo y yo pens&eacute; que era hora de retirarme de su interior. Pero cuando adivin&oacute; mis intenciones ella empez&oacute; a mover sus caderas hacia atr&aacute;s y a menearlas, con lo cual, a&uacute;n pose&iacute;do yo de alguna fuerza, la bombe&eacute; un poco m&aacute;s durante unos segundos, cosa que le provoc&oacute; un orgasmo adicional. Luego le saqu&eacute; el guevo de la cochofla y me quit&eacute; el preservativo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi herramienta necesitaba algo de descanso. Pero ella no estaba dispuesta a darme mucho tiempo. Dos minutos despu&eacute;s estaba acostada boca abajo mientras yo permanec&iacute;a arrodillado en la cama, buscando mi pene fl&aacute;ccido con sus labios. Lo empez&oacute; a chupar y mi verga, al sentirse dentro de aquella boca c&aacute;lida, se empez&oacute; a endurecer progresivamente hasta alcanzar de nuevo su esplendor. Ana mamaba mi guevo como una profesional, recorriendo el tronco con la lengua y meti&eacute;ndoselo todo hasta la garganta. Parec&iacute;a una verdadera estrella porno y lo hac&iacute;a adem&aacute;s con mucha pasi&oacute;n. Cuando ella sinti&oacute; que mi herramienta estaba en su punto otra vez, me tumb&oacute; boca arriba sobre la cama y sin colocarme el preservativo, se sent&oacute; sobre m&iacute; introduci&eacute;ndose mi pene hasta el fondo de la cochofla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo le dije, alarmado:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Que haces?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Me molesta esa barrera de goma &ndash;contest&oacute; ella-. Estoy segura de que no tienes enfermedades raras y yo te aviso que no las tengo, as&iacute; que quiero gozarte completico.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Aquello era medio irresponsable, pero yo confieso que me dej&eacute; llevar. En ese momento no pod&iacute;a poner muchos reparos. Ella empez&oacute; a cabalgarme salvajemente, como ninguna hembra lo ha hecho hasta ahora conmigo. Parec&iacute;a un jinete corriendo en el hip&oacute;dromo. Sentir las paredes de su gruta, caliente como el infierno, sin tener el cond&oacute;n como intermediario, era realmente exquisito. De pronto disminuy&oacute; el ritmo y empez&oacute; a subir y a bajar muy lentamente, acompa&ntilde;ando el mete y saca con la contracci&oacute;n de sus m&uacute;sculos vaginales, lo cual hizo que yo empezara a sentir como si mi pene fuese succionado por su cuca. Eso fue incre&iacute;ble y yo, como pose&iacute;do, sin sacar mi herramienta de su interior, la empuje y le di vuelta. Ahora ella estaba abajo y yo arriba, tomando el control. Tom&eacute; una almohada y se la coloqu&eacute; debajo de las nalgas. Luego agarr&eacute; sus piernas de diosa y las apoy&eacute; dobladas sobre mis hombros. Las penetraciones eran ahora profund&iacute;simas y salvajes, al tiempo que la besaba en la boca a mis anchas. El ritmo era cada vez m&aacute;s fren&eacute;tico y ella gritaba:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Dale! Revi&eacute;ntame la totona! Hazme tuya! Hazme mujer!<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Aquello era demasiado. Ella empez&oacute; a temblar de nuevo como loca, pose&iacute;da por su orgasmo. Yo me retir&eacute; de su interior y pens&eacute;, de nuevo, en dejarla descansar, pero aquella mujer no paraba. Estaba cada vez m&aacute;s excitada y me orden&oacute; que buscara un pote de vaselina que estaba sobre una de las mesas de noche, pues ahora quer&iacute;a que la poseyera por el culo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo no me hice de rogar, porque mi verga estaba al rojo vivo y deseosa de gozar de aquel culo, que era como un manjar de los dioses. Tom&eacute; un poco de vaselina entre mis dedos y puse a Ana acostada boca arriba, con la almohada debajo de las nalgas. A mi vista quedaron su vulva y, m&aacute;s abajo, el hueco de su culo. Mientras le mamaba el co&ntilde;o una vez m&aacute;s, fui dilat&aacute;ndole el esf&iacute;nter con mis dedos, hasta que sent&iacute; que estaba lo suficientemente abierto. Embadurn&eacute; mi pene de vaselina y coloqu&eacute; a Ana nuevamente en posici&oacute;n de perrito. Excitad&iacute;simo, ubiqu&eacute; mi glande en la entrada de su recto y empec&eacute; a empujarlo lenta pero decididamente, hasta que mis test&iacute;culos chocaron con sus nalgas y ella emiti&oacute; un alarido sordo, para luego gritar:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Co&ntilde;ooo! Me duele! Pero tambi&eacute;n me gusta, as&iacute; que no pares hasta que me saques sangre, cabr&oacute;n!<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Les juro que nunca le he bombeado el culo tan duro a ninguna mujer. Siempre trato de ser delicado. Pero aquella puta me estaba pidiendo que le reventara el esf&iacute;nter y yo ten&iacute;a que obedecerla. Adem&aacute;s, su culo s&iacute; que estaba cerrado y me chupaba el pene hacia adentro, apret&aacute;ndolo bastante. Ten&iacute;a que darle duro pues yo no tardar&iacute;a en correrme. Ella gritaba como posesa. Yo gritaba: &quot;Que culo mujer, que culo te gastas! Que cuerpo de diosa!!!&quot;. Mientras tanto, yo le iba frotando el cl&iacute;toris. Ella acab&oacute; en un orgasmo muy intenso y yo a su vez me vine ruidosamente, inundando sus intestinos con un chorro largu&iacute;simo de leche caliente y espesa, que parec&iacute;a no detenerse.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo sent&iacute; que no pod&iacute;a m&aacute;s, pero aquella mujer quer&iacute;a m&aacute;s guerra. Fue entonces cuando me percat&eacute; de nuevo que Luis estaba en la misma habitaci&oacute;n. Segu&iacute;a film&aacute;ndonos, aunque se hab&iacute;a sacado los pantalones y de vez en cuando se meneaba el falo. Estaba excitad&iacute;simo y se ve&iacute;a dispuesto a entrar en acci&oacute;n cuanto antes. Fue entonces cuando &eacute;l interrumpi&oacute; su silencio y dijo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Creo que debemos relevar a Alberto de su deber, por dem&aacute;s magn&iacute;ficamente cumplido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Estuve de acuerdo y empec&eacute; a vestirme. Al tiempo que Luis, sin pudor alguno, comenzaba a quitarse la ropa. Ni siquiera hice el amago de despedirme. Simplemente sal&iacute; de la habitaci&oacute;n y cerr&eacute; la puerta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No pude evitar permanecer algunos minutos en la sala. Desde afuera se o&iacute;an los gritos de placer de Ana. Su marido seguramente le estaba dando dur&iacute;simo. Pero ya mi presencia no se justificaba. Seguir all&iacute; habr&iacute;a sido traicionar su confianza e inmiscuirme en sus asuntos de pareja, as&iacute; que decid&iacute; marcharme, seguro de haber gozado una de las mejores sesiones de sexo de mi vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">El lunes siguiente me encontr&eacute; a Ana en un pasillo de la oficina. No hab&iacute;a m&aacute;s nadie alrededor y se detuvo a saludarme con un beso en la mejilla-. Yo le pregunt&eacute; con picard&iacute;a:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-Y lograste solucionar el problema.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Y ella respondi&oacute;, gui&ntilde;&aacute;ndome el ojo:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">-S&iacute;, todo sali&oacute; perfecto. A lo mejor volvemos a necesitar de tu ayuda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Nunca m&aacute;s me volvieron a llamar. Pero no podr&eacute; olvidar jam&aacute;s lo que ocurri&oacute; ese s&aacute;bado en la noche en el apartamento de Ana, mientras su marido nos filmaba.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>17 Esta historia puede constituir una lecci&oacute;n acerca de lo &uacute;til que puede resultar escribir relatos er&oacute;ticos, si es que hay alguien que pueda considerar que no vale la pena hacerlo. 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