{"id":16974,"date":"2018-02-12T23:00:00","date_gmt":"2018-02-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-02-12T23:00:00","modified_gmt":"2018-02-12T23:00:00","slug":"16974-historia-del-chip-041-la-vuelta-a-casa-kim-016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/16974-historia-del-chip-041-la-vuelta-a-casa-kim-016\/","title":{"rendered":"Historia del chip (041): La vuelta a casa (Kim 016)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"16974\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Todo fue distinto en cuanto el avi&oacute;n aterriz&oacute;. Una parte de ella, oculta mientras estuvo en C&oacute;rcega recobr&oacute; su protagonismo. Los dos se dieron perfecta cuenta de su aparici&oacute;n. Se despidieron de forma algo fr&iacute;a, casi formal.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">*&mdash;*&mdash;*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Cuando se encontraron, Kim no pudo evitar arrejuntarse con pasi&oacute;n. Su cuerpo necesitado requer&iacute;a atenci&oacute;n, manifestando deseo, ofreciendo sumisi&oacute;n. Solt&oacute; el vestido, impulsada por el h&aacute;bito. Los pezones descubiertos sintieron la tela gruesa de la camisa, orgullosos de su dureza. Sin dejar de besarse, -tal era su sinton&iacute;a-, Kim sac&oacute; la pinza del bolso y la deposit&oacute; en la mano de Roger, en el momento que dej&oacute; de apretarle la nalga derecha, denotando su pulcritud a la hora de los detalles. Fruto del h&aacute;bito, la mano izquierda tante&oacute; entre las piernas entreabiertas y tir&oacute; del cl&iacute;toris sin contemplaciones. La pinza no tard&oacute; en llegar. Kim sent&iacute;a que ese instante era el m&aacute;s importante en su relaci&oacute;n. Roger no estaba relajado hasta ese momento, la mera posibilidad de que pudiese tener un orgasmo no consentido le intranquilizaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">La terapeuta le hab&iacute;a explicado lo que se le requer&iacute;a. En esos instantes deb&iacute;a ser una amante sol&iacute;cita, pasional y dispuesta a todo. Sus necesidades quedaban en segundo plano. Aprovechando para sentir las caricias y los abrazos, reconociendo la excitaci&oacute;n de su pareja. No se le ocurr&iacute;a mejor reconocimiento de amor que esa peque&ntilde;a pinza en su cresta de amor convertido en su centro de dolor. Algo buscado e inevitable. Era entonces cuando deb&iacute;a actuar con m&aacute;s generosidad y ofrecer su cuerpo, sin dudas o ambages, disfrutando plenamente de cada caricia, de cada beso. Su dolor se convert&iacute;a en amor. Su pasi&oacute;n en necesidad. Su cuerpo, las zonas er&oacute;genas, en el lugar de encuentro de ambos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">As&iacute; lo percib&iacute;a Kim. Cuando las manos abandonaban los pechos provocadores y recorr&iacute;an la imposible cintura, las redondas y anchas caderas y aterrizaban en los muslos, su ardor crec&iacute;a, recordando a sus propios dedos acariciando. Su cl&iacute;toris se peleaba por zafarse de la presi&oacute;n, algo a todas luces imposible. Una danza se apoderaba de sus esp&iacute;ritus y el tiempo se volv&iacute;a lento. Kim no pod&iacute;a creerse que los interludios durasen diez, quince o veinte minutos. Le parec&iacute;an horas. Ninguno de los dos deseaba interrumpir esos momentos con &aacute;nimo de ganar el embate, sino proseguir conforme a un acto de plenitud, como si algo sagrado pudiera romperse.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Como amantes en &eacute;xtasis amoldaron sus existencias a nuevas sensaciones. Los acercamientos eran esperados con expectaci&oacute;n. Kim se colocaba las pinzas cada noche casi con deseo, sabedora de que Roger se excitaba pensando en ello. Si se encontraban al d&iacute;a siguiente, el tierno dolor que sentir&iacute;a ante los est&iacute;mulos le agradar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s. Su terapeuta le explic&oacute; lo importante que era tener una actitud dispuesta: como cuando llevaba tacones inc&oacute;modos durante todo el d&iacute;a, aunque solo fuera para que su amante los apreciase el poco rato que estuviera con ella. A Kim le gust&oacute; la comparaci&oacute;n. Su vida se ajustaba a las fantas&iacute;as m&aacute;s &iacute;ntimas, a los caprichos m&aacute;s disparatados de su amante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Consideraba a Roger como el mejor hombre del mundo. Sus muslos no pod&iacute;an soportar como las manos se alejaban, los pezones quer&iacute;an estar siendo acariciados en todo momento. El instante m&aacute;s tierno era cuando le acariciaba los labios menores, las finas hojas verticales. Nunca tiraba de ellos, a diferencia del cl&iacute;toris o los pezones, se limitaba a bordearlos, a sentirlos h&uacute;medos. Con la yema de los dedos, los dibujaba. Cuidaba de no presionarlos, los trataba como si se fueran a deshacer. El contraste con su bot&oacute;n de amor prisionero serv&iacute;a para enardecerlos m&aacute;s. &iexcl;Cu&aacute;nto le hubiera gustado pedir permiso para acariciarse los labios cada noche! Nunca se atrever&iacute;a a solicitarlo u a rogar que se quedase m&aacute;s tiempo en ese lugar. A pesar de lo lento del transcurrir en sus citas, esos instantes le resultaban insufriblemente breves.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">*&mdash;*&mdash;*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Las largas horas de descripciones en el div&aacute;n de la terapeuta terminaron dando resultado. Kim explicaba fehacientemente las sensaciones de su cita anterior. Los detalles se consideraban importantes, su conciencia sobre los gustos y los movimientos de su amante primordiales; su propia reacci&oacute;n, vital. Deb&iacute;a aprender a acomodar sus reacciones a las necesidades de Roger. Adivinarlas, imaginarlas o en &uacute;ltimo extremo, preguntar sobre ellas. Kim era el centro de la relaci&oacute;n, su cuerpo ir&oacute;nicamente el alma y su esp&iacute;ritu el gran motor de la relaci&oacute;n. No deb&iacute;a dejar de cuestionarse si hab&iacute;a algo m&aacute;s que pudiera gustarle a Roger, buscar la perfecci&oacute;n, la variedad, adecuar sus necesidades a los caprichos de &eacute;l. No se trataba de indagar a cada instante, el desgaste de la duda no era la respuesta, m&aacute;s bien una sana actitud de contemplaci&oacute;n, con la certeza de que sabr&iacute;a encontrar nuevas maneras de hacerle feliz. &Eacute;se, y no otro, ser&iacute;a la motivaci&oacute;n de su alma. A la vez, llevarle siempre hacia su cuerpo, el espejo del placer de Roger y el reflejo en el dolor de Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">*&mdash;*&mdash;*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Se despert&oacute; relajada. Sin ni siquiera pensar en ello, retir&oacute; las pinzas de los pezones y del cl&iacute;toris. Como siempre un deseo ardiente de llevar sus manos a las zonas bruscamente liberadas la obligaron a vigilar sus reacciones, mezcla de dolor y necesidad. Sus manos no lo reflejaron mientras sosten&iacute;an las pinzas fuertemente y volv&iacute;an al lado de las caderas. A pesar del dolor, una sonrisa se form&oacute; en su cara y cuid&oacute; de observarla detenidamente en el espejo. Todav&iacute;a quedaba mucho para mejorar esa transici&oacute;n, el cuerpo segu&iacute;a tenso cuando retiraba las pinzas. Su terapeuta le hab&iacute;a se&ntilde;alado la importancia de ese acto, -tan supuestamente banal-, al ser realizado en solitario. Su amante, si estuviera, deb&iacute;a percibir placidez en ese acto, no tensi&oacute;n o dolor. De un acto trascendente por el suplicio se hab&iacute;a convertido en un acto cotidiano y deb&iacute;a ser un ritual, un reflejo de su entrega, una imagen de su felicidad por llevar ese tributo, como s&iacute;mbolo de su completo amor.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Mantuvo la sonrisa mientras esperaba que el dolor desapareciera. Por lo menos, su intensidad devastadora. Y se record&oacute; a si misma lo guapa que era, lo atractiva que resultaba, irresistible. Su sonrisa deb&iacute;a reflejar esos pensamientos. Y las pinzas, meros instrumentos de conexi&oacute;n con su amante. No importaba que no estuviera f&iacute;sicamente con ella. Las pinzas eran el recordatorio de que pertenec&iacute;a a otra persona. Se evalu&oacute; con amabilidad y cr&iacute;tica. El cuerpo rezumaba sexo, suplicaba sexo. Como su amante desear&iacute;a. Quer&iacute;a con todas sus fuerzas tocarse, acariciar los pechos, pellizcarse con suavidad los pezones. Se record&oacute; que eso era exactamente lo que Roger quer&iacute;a que sintiese. Cuando se reuniesen ser&iacute;a una hembra en celo: necesitada, hambrienta&#8230; y sumisa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">La ducha le vino bien para calmar los &aacute;nimos y aclarar las ideas. Hizo sus estiramientos y desayun&oacute; como siempre, de pie, todav&iacute;a desnuda, exhibiendo su cuerpo a un amante imaginario sentado en la mesa. Picote&oacute; un poco de fruta, usando los labios, rezumando sensualidad. Se imaginaba arrebatadora, ofreciendo m&aacute;s despu&eacute;s de una noche de gozo. Fregado los pocos utensilios sucios y con la cocina recogida, busc&oacute; el m&oacute;vil. Mir&oacute; los mensajes. Hoy le tocaba un vestido de lino. Gris. Era elegante por fuera, su parte interior estaba sin tratar y le amargar&iacute;a la existencia. Sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos se lo coloc&oacute; por arriba. No lo recordaba tan corto. Dos tercios de los muslos quedaban al descubierto. El &uacute;nico lugar d&oacute;nde parec&iacute;a ajustado era en la cintura y eso gracias a un cintur&oacute;n rojo que daba alegr&iacute;a al conjunto. Anud&oacute; la parte de arriba tal y como se le indicaba. El trozo superior dejaba desnuda la espalda hasta el cintur&oacute;n del talle, apenas cubr&iacute;a los laterales de los pechos. Con la disposici&oacute;n de la &uacute;nica sujeci&oacute;n anudada al cuello, bastaba que se inclinase treinta grados para mostrar los senos sin cortapisas. Deber&iacute;a andar bien erguida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Otro efecto era la necesidad de llevar el tejido pegado al cuerpo, lo que implicaba roces con los pezones, incomodidad en las mamas y agitaci&oacute;n para sus muslos cada vez que daba un paso. Maldijo el momento en que se agach&oacute; para ponerse unos tacones rojos, a juego con el cintur&oacute;n. El vestido se alej&oacute; del pecho y al volver el leve roce de la textura enardeci&oacute; a los pezones. Los pechos frenaron el recorrido y not&oacute; como se excitaban con el mero contacto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Follar&iacute;a con un lagarto, se dijo a s&iacute; misma, si me dieran permiso. Pero no se cambiar&iacute;a por otra mujer. Adoraba a Roger a pesar de la frustraci&oacute;n. No pensaba defraudarlo por nada del mundo. Se pint&oacute; los labios con un tono rojo sugerente acorde al resto del conjunto. Un &uacute;ltimo vistazo antes de salir: se vio espl&eacute;ndida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Recordaba con a&ntilde;oranza los d&iacute;as en C&oacute;rcega, casi hab&iacute;a olvidado los malos momentos. Entonces recib&iacute;a orgasmos. Roger parec&iacute;a feliz. Ahora apenas lo ve&iacute;a, aunque su esp&iacute;ritu dominaba todo lo que hac&iacute;a o experimentaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Baj&oacute; por las escaleras, como ten&iacute;a ordenado. Olvid&oacute; su peculiar top y los pechos se alejaron del lino. Rectific&oacute; con rapidez y se orden&oacute; dedicarse a los pelda&ntilde;os, no a sus tetas. Le gustaba sentir como se mov&iacute;an de un lado a otro, llevaba a&ntilde;os sin ponerse un sujetador. Sus pezones eran su caballo de batalla, sin posibilidad real de victoria. Y menos un d&iacute;a como hoy, con el tejido hurgando a cada paso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Iba caminando, salvo si llov&iacute;a. El paseo le agradaba, si no refrescaba. Raras veces le estaba permitido llevar una chaqueta. Se encontr&oacute; con Lin a una manzana de la oficina y continuaron juntas. Se llevaban estupendamente e intimaban bastante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;&iexcl;Guau, chica!. Cada d&iacute;a vas m&aacute;s espectacular &mdash;le dijo despu&eacute;s del beso de rigor en la mejilla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Gracias. T&uacute; est&aacute;s muy elegante, Lin &mdash;respondi&oacute; con convicci&oacute;n. Siempre sent&iacute;a algo de verg&uuml;enza al principio de la ma&ntilde;ana, al comparar su atuendo con aquellos con los que se encontraba. Lin llevaba un elegante conjunto de ante y s&oacute;lo se le ve&iacute;an la cara y las manos. Botas altas para tratar de elevar su corta estatura. Ten&iacute;a genes chinos, franceses y sudafricanos&#8230; como poco. Bromeaban diciendo que hered&oacute; la altura china, la piel francesa y el color sudafricano. El contraste era evidente. Los ojos no llegaban a la altura de la barbilla de Kim, tacones incluidos, los pechos siempre presentes, bien dispuestos. Lin no ten&iacute;a necesidad de inclinar los ojos para contemplarlos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim supo que ser&iacute;a un d&iacute;a muy largo. Al inclinarse a besar a Lin, not&oacute; como la tela destapaba los pechos, el aire fr&iacute;o endurec&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s los pezones. Hizo todo lo posible por mantener su sonrisa cuando la rugosa textura volvi&oacute; a su sitio. Todo deb&iacute;a haber durado menos de dos segundos. Y tendr&iacute;a que pasarse bastantes minutos con Mariona, -con su terapeuta, se corrigi&oacute;, hablando de este instante. Siempre que hab&iacute;a algo que escapaba a su control, algo excitante o humillante, algo que le hiciera sentir sumisa deb&iacute;a hacer una anotaci&oacute;n mental y reflejarlo en su diario, que naturalmente le&iacute;an Roger y su terapeuta. No deb&iacute;a usar el nombre de Mariona, ni mentalmente. Para Kim deb&iacute;a ser s&oacute;lo la terapeuta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Lin, desde su privilegiada posici&oacute;n, no perd&iacute;a ojo a los movimientos pendulares o ca&oacute;ticos de los senos erguidos. Ni pod&iacute;a dejar de admirar los pezones que presum&iacute;a duros como piedras. No pudo soportarlo m&aacute;s. Esper&oacute; a ver un callej&oacute;n y sin mediar palabra condujo a Kim a un soportal algo escondido. Sin pre&aacute;mbulos ni dubitaciones elev&oacute; las manos y las llev&oacute; hacia las ubres de Kim, que de manera autom&aacute;tica se inclin&oacute; levemente para destaparse. No pens&oacute; en ello, surgi&oacute; de forma autom&aacute;tica. Estaba tan acostumbrada a esos gestos por parte de Roger que su cuerpo reaccionaba de forma instintiva. S&oacute;lo cuanto sinti&oacute; los suaves y cortos dedos de Lin acariciar con dulzura los pezones hizo un ligero adem&aacute;n de interrumpir el contacto. En menos de un suspiro llevaba dos errores. No ten&iacute;a derecho a ofrecerse, pero tampoco a desde&ntilde;ar el contacto. Si alguien la manoseaba o le levantaba la falda que llevase, deb&iacute;a informarle con tono suave y cort&eacute;s de que no lo deseaba, pero sus manos nunca deb&iacute;an de estorbar. Le faltaba mucho para conseguirlo. Todo esto lo pens&oacute; mucho despu&eacute;s en el div&aacute;n de la terapeuta. Ahora su mente se hallaba entre el placer que surg&iacute;a de sus entra&ntilde;as. Por fin sus pezones eran acariciados, divinizados. Los dedos claramente expertos en caricias de Lin, no daban descanso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Nunca supo cu&aacute;nto tard&oacute; en reaccionar y pedir que dejase de acariciarla. En todo caso, son&oacute; a falso e hip&oacute;crita. Lin no dej&oacute; de hacerlo hasta que Kim empez&oacute; a sollozar. Todo el rato mantuvo los pechos bien ofrecidos, las manos a los lados y la barbilla elevada. El dolor remanente hab&iacute;a desaparecido, la excitaci&oacute;n que le acompa&ntilde;aba a todas partes se manifest&oacute; con m&aacute;s vigor. Pens&oacute; si Roger se pondr&iacute;a celoso, aunque parec&iacute;a m&aacute;s una excusa llevada por la sombra de su propia inseguridad y el excelso placer que sent&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Tuvo que centrarse en los dedos de Lin o el ardor traslucir&iacute;a todav&iacute;a en mayor grado. O&iacute;da la s&uacute;plica, Lin, -a modo de despedida-, apret&oacute; fuertemente ambos pezones, record&aacute;ndole el dolor de las pinzas a una Kim casi traspuesta. Le cost&oacute; horrores mantener las manos a los lados. Otra vez quer&iacute;a acariciarse, otra vez volv&iacute;a el dolor. Imaginaba que esta vez durar&iacute;a mucho menos. Sin mediar palabra alguna o mirada c&oacute;mplice, Lin se volvi&oacute; hacia la calle.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Ni se te ocurra hacerme esperar&mdash; le susurr&oacute; en tono casual. Sin remordimiento, culpa o trasluciendo siquiera una ligera pasi&oacute;n. Kim trot&oacute; con el inevitable ruido de tacones, pechos y pezones rozados sin compasi&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">El asalto en el callej&oacute;n fue el germen del cambio de la relaci&oacute;n entre ambas mujeres. Compartieron una intimidad, su amistad cambio de grado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Lo primero que hizo Kim al llegar a la oficina fue llamar a Roger y contarle lo que hab&iacute;a pasado. Son&oacute; como la travesura de una chiquilla. Roger, haci&eacute;ndose el escandalizado, pero en realidad parti&eacute;ndose de risa, fue tajante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Para eso est&aacute;n tus pechos, para ser tocados. No estoy enfadado. Puedes ser su amiga, con unas peque&ntilde;as condiciones. Ser&eacute;is un cuerpo fragmentado. T&uacute; puedes saborear su cl&iacute;toris, sus labios vaginales, todo su triangulito. No toques nada del resto de su cuerpo. Y ella, a cambio, tiene acceso a todo tu cuerpo salvo tu pubis y a lo que hay cerca de &eacute;l. No te acercaras al cl&iacute;max, aunque sea imposible que puedas tenerlo. Pero t&uacute; puedes mantenerla cerca del orgasmo todas las veces que desee. Es una pena que el chip te impida darle el m&aacute;ximo placer. En la oficina har&aacute;s lo que te diga, siempre que no afecte al trabajo. Y una noche a la semana puedes dormir con ella, si est&aacute;s atada, vendada y con la pinza en el cl&iacute;toris. Las pinzas en los pezones son exclusivamente para nosotros. Y no abandones tus ejercicios diarios ni las sesiones con la terapeuta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim colg&oacute; el tel&eacute;fono estupefacta. Le gust&oacute; ese para nosotros. Sinti&oacute; ganas de llamarlo de nuevo. Se decidi&oacute; y cuando contest&oacute;, sin pensarlo dos veces le dijo que le quer&iacute;a, que los pezones estaban irritados con la tela y que el vestido la excitaba much&iacute;simo. Que quer&iacute;a tener la verga en su boca. Sin parecer indiferente pero tampoco conmovido, Roger pregunt&oacute; si ha llamado por algo m&aacute;s. Kim explic&oacute; lo mucho que ha apreciado ese para nosotros. El nexo de uni&oacute;n a trav&eacute;s de los pezones. Una atadura exclusiva de ellos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Pues, ponte las pinzas&mdash; sugiere Roger.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;&iquest;Aqu&iacute;? &iquest;En el despacho? &mdash; pregunta con desesperaci&oacute;n Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;&iexcl;Claro! Si llama alguien a la puerta te da tiempo de sobra para quit&aacute;rtelas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Espera&mdash; le solicita mientras deposita el m&oacute;vil en la mesa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Busca las pinzas en el bolso, que deja abierto y al alcance de la mano. Inclina el cuerpo para liberar las tetas y se coloca los temibles adornos. Sin darse tiempo a acostumbrarse a ellos, coge el tel&eacute;fono.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Ya est&aacute;n&mdash; le dice orgullosa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Realmente me siento muy unido a ti. No me importa lo que hagas con Lin&mdash; responde Roger con satisfacci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Yo tambi&eacute;n me siento unida a ti. En todos los sentidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Bien, te tengo que dejar. Hoy no puedo ir a verte. Lo lamento.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">En cuanto cuelga, Kim se quita las pinzas y las pone en el bolso. El dolor reaparece de otra manera. Nadie ha entrado, por suerte. Tendr&aacute; que buscar otro lugar para llamar a Roger a partir de ahora.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">*&mdash;*&mdash;*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Si en alg&uacute;n momento crey&oacute; que Lin se alegrar&iacute;a de la posibilidad de estar juntas, no tard&oacute; en comprender que las cosas iban a ser muy distintas. Para empezar, cuando le explic&oacute; su conversaci&oacute;n con Roger, hizo un adem&aacute;n displicente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No s&eacute; si estoy interesada en poseerte en esas condiciones. Por otra parte, me gusta ser amiga tuya. Jugar con tus pezones est&aacute; bien, pero no son nada del otro mundo. Una buena lengua s&iacute; es importante. As&iacute; que primero quiero probarla entre mis piernas. Otra cosa. Obediencia ciega, pero respetar&eacute; esas triviales reglas sobre el agujero entre tus piernas. Despu&eacute;s de todo, se trata de lo que me des placer a m&iacute;. &iquest;No?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim asinti&oacute;, olvidada ya la sensaci&oacute;n en el callej&oacute;n. No sab&iacute;a a qu&eacute; atribuir tanta agresividad. Agach&oacute; la cabeza y trat&oacute; de decir algo. No parec&iacute;a que valiese la pena continuar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No has contestado a mi pregunta&mdash; ya con un tono m&aacute;s conciliador. A Kim le cost&oacute; saber a qu&eacute; se refer&iacute;a, pero contest&oacute; de todas maneras.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;S&iacute;, se trata de tu placer. Pero mi entrega era total, a pesar de sus limitaciones. Me equivoqu&eacute; pensando que me quer&iacute;as&mdash; supo decirlo con aplomo, cost&aacute;ndole no sollozar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Est&aacute; bien, est&aacute; bien. Empecemos de nuevo. Si&eacute;ntate directamente sobre la silla, no sobre el vestido&mdash; apremi&oacute; Lin y a la vez condescendiente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim se incorpor&oacute; lentamente para retirar la parte sujeta por detr&aacute;s. Al inclinarse desnud&oacute; los pechos. Se irgui&oacute; a toda velocidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Bien. Las piernas m&aacute;s separadas. No de manera obscena, pero s&iacute; lo suficiente para demostrar tu sumisi&oacute;n&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Le cost&oacute; mucho m&aacute;s de lo que pensaba separar tanto las rodillas. La regla impuesta por Roger era muslos separados, frescor en la vagina. Para ello no era necesario mantener las piernas demasiado abiertas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Un poco m&aacute;s si estamos solas. Pero as&iacute; est&aacute; bien el resto del tiempo en la oficina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim volvi&oacute; a sentirse excitada. Los pezones no tardaron en anunciarlo. Sinti&oacute; los labios h&uacute;medos entre las piernas. No sab&iacute;a qu&eacute; decir.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Est&aacute;s pendiente de ti. Mis deseos son lo que te debe importar. Te convertir&eacute; en una perfecta sumisa para tu amado Roger y para m&iacute;. &iquest;Te dejan tocarte los pechos?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim neg&oacute; levemente, algo cohibida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Bien, supongo que por eso te gust&oacute; tanto mi asalto esta ma&ntilde;ana. Dime por qu&eacute; quieres que sea yo la que pierda el tiempo con tus ubres. Conv&eacute;nceme de que valen la pena el esfuerzo. V&eacute;ndeme tus tetas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim se aclar&oacute; la garganta. &iquest;Por qu&eacute; le hac&iacute;a esto? Estaba convencida de que Lin deseaba tanto tocarla como ella ser tocada. &iquest;Era un juego? &iquest;Un malabarismo de poder? Comenz&oacute; a sonre&iacute;r pensando en lo est&uacute;pido de la situaci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Tengo unos pechos perfectos. Grandes, pero no excesivos. Turgentes, estimulantes. Siempre preparados para ser acariciados, dispuestos a ser agasajados. No tienen necesidad de sujeci&oacute;n o soporte. Se bambolean al son del andar de mis tacones y mis piernas, al un&iacute;sono con mis caderas. Te los ofrezco sin contrapartidas para que los manosees cuando quieras, pellizques mis pezones o los excites seg&uacute;n tus preferencias. Est&aacute;n para tu uso y disfrute cuando est&eacute; contigo. Tus manos pueden descansar sobre ellos. Y, si mi oferta te parece apropiada, no olvides que tienes casi todo mi cuerpo a tu disposici&oacute;n. Puedes excitarme todo el tiempo que quieras para tu divertimento o como tortura. Por favor, usa mis tetas, juega con ellas, &uacute;salas con total libertad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Vale, vale&mdash; solt&oacute; un gesto displicente, entre el hast&iacute;o y el aburrimiento. &mdash;Menudo discurso. No ha estado mal, pero no se trata de tus deseos, sino de mis caprichos. Sean cuales sean. En fin, dej&eacute;moslo por ahora. &iquest;Tienes mucho trabajo?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No, puedo enviarte mi agenda&mdash; respondi&oacute; Kim, sin saber a ciencia cierta qu&eacute; estaba pasando.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No es necesario, todav&iacute;a no s&eacute; si aceptarte. Lev&aacute;ntate.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Fue una orden tajante. Kim tard&oacute; en reaccionar y cuando lo hizo los pechos se desnudaron al inclinarse. Volvi&oacute; a sentir el aire de nuevo en los pezones y al volver a quedar cubiertos la tela respondi&oacute; con rigor.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Es mejorable. Aunque si hubiera alguien m&aacute;s, quedar&iacute;a algo&#8230; imp&uacute;dico&mdash;. Kim apreci&oacute; una leve sonrisa en la cara de Lin.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Si&eacute;ntate de nuevo&mdash; le orden&oacute; de nuevo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim obedeci&oacute; al instante. Record&oacute; que las nalgas deb&iacute;an de quedar desnudas en el asiento, as&iacute; que hizo un gesto de subirse el vestido desde los laterales. Las nalgas y los muslos percibieron las rozaduras, que sin ser agradables no eran comparables a las que sufr&iacute;a en los pezones. Como le hubiera gustado acariciarse los muslos en ese momento. Mientras bajaba, las nalgas quedaron desnudas y al aire, al igual que los pechos. R&aacute;pidamente ajust&oacute; el vestido para que cubriese algo m&aacute;s de muslo y que no se pudiese atisbar entre sus piernas. Separ&oacute; algo m&aacute;s las rodillas, en un gesto que la excit&oacute; en demas&iacute;a y le llev&oacute; a pensar en sus maltratados pezones, una vez m&aacute;s desenvueltos y enredados. Algo dubitativa, mantuvo la barbilla elevada y mir&oacute; a Lin, devolvi&eacute;ndole una sonrisa esplendorosa. Como dici&eacute;ndole&#8230; no vas a resistirte a m&iacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No ha estado mal, sabes c&oacute;mo utilizar tus atributos. Falta un poco de armon&iacute;a en el conjunto. Hazlo tres veces m&aacute;s de igual manera, s&oacute;lo para nosotras y otras tres veces suponiendo que hay alguien m&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Sin siquiera dignarse a contemplarla, se puso a consultar su ordenador. Cuando llev&oacute; sus ojos a Kim al cabo de un rato, le conmin&oacute; a hacerlo tres veces m&aacute;s. Est&aacute; vez mir&oacute;. Kim se levant&oacute; al instante, aflorando tetas y piernas, los tacones resaltando el movimiento. Se qued&oacute; un instante de pie antes de volver a bajar. Tetas y culo al aire mientras retroced&iacute;a. Lin pudo apreciarlo mejor en las siguientes ocasiones. Le sorprendi&oacute; como hab&iacute;a conseguido mejorar con tan pocos intentos. Le intrigaba como se iba a levantar en la fase &mdash;modesta&mdash;. Comprendi&oacute; que ten&iacute;a much&iacute;sima pr&aacute;ctica. Deb&iacute;a llevar a&ntilde;os con vestidos exiguos, cortos e inc&oacute;modos. Sin apoyarse, llev&oacute; las manos a su regazo, bajando el borde del atuendo mientras se levantaba. Por un leve momento, de forma inevitable, la parte superior se alej&oacute; del pecho, mostrando m&aacute;s carne. S&oacute;lo una persona pendiente del movimiento lo hubiera podido apreciar. Lin pudo hacerlo las dos ocasiones siguientes. Kim se qued&oacute; quieta, de pie, erecta, pechos erguidos y mirando hacia delante. Su nueva ama aprovech&oacute; para apreciar el cuerpo que se le hab&iacute;a ofrecido. Las interminables piernas, los pechos sobresalientes. La excitaci&oacute;n que palpaba en todos los poros. Le pareci&oacute; que las piernas estaban demasiado juntas. Le deb&iacute;a resultar m&aacute;s c&oacute;modo o a Roger le gustaba m&aacute;s ver los muslos unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Piernas algo m&aacute;s separadas, por favor. No est&aacute;s con tu amado Roger&mdash; recalc&oacute; Lin, comprendiendo que no era algo importante para &eacute;l. Ahora estaba perfecta. Se qued&oacute; un buen rato contempl&aacute;ndola. Termin&oacute; negando con la cabeza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Si&eacute;ntate, por favor&mdash; orden&oacute;. A ninguna se le escapaba que el tono conllevaba un grado de exigencia. Nuevamente culo y tetas descubiertos. Esper&oacute; a que estuviese bien sentada, con las nalgas a pleno contacto con el asiento y le espet&oacute;: &ldquo;No funcionar&aacute;.&rdquo;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim esper&oacute; alguna explicaci&oacute;n m&aacute;s. Tampoco era para tanto. No comprendi&oacute; a lo que se referir&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Tienes un cuerpo espl&eacute;ndido. Lo envidio. No voy a poder estar en la oficina caliente todo el d&iacute;a sin posibilidad de masturbarme o sin tu lengua d&aacute;ndome placer. No es pr&aacute;ctico. Para ti es ideal, exhibi&eacute;ndote como te gusta. Para m&iacute;, resultar&iacute;a una tortura.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim asinti&oacute;. Por lo menos, estaban de acuerdo en una cosa, a las dos les gustaba estar juntas. Hac&iacute;a mucho que hab&iacute;a aprendido a no decir nada. Era preferible a expresar algo no genuino. Roger agradec&iacute;a cierta espontaneidad, pero le molestaba que le hiciese perder el tiempo. Ahondando en sus pensamientos sumisos, bajo la cabeza y llev&oacute; la mirada a sus muslos, estorbada la mirada por los pechos y los pezones. Los sinti&oacute; enormes, desplegados. La tela siempre gruesa de lino no pod&iacute;a esconderlos del todo. Se acord&oacute; del callej&oacute;n y de la sensaci&oacute;n de ambas mujeres. Animales llenos de lujuria. Roger no le perdonar&iacute;a que la dejase insatisfecha. En C&oacute;rcega le hubiera molestado que cualquiera de sus amigos se fuera sin haber depositado su esperma en su culo. No pod&iacute;a olvidar que ten&iacute;a &oacute;rdenes expl&iacute;citas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Podr&iacute;amos estar juntas esta noche. Fueron&#8230; &oacute;rdenes de Roger. No quiero defraudarle&#8230; ni a ti&mdash;. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;a decir? Kim ten&iacute;a la voz entrecortada. Lin se encogi&oacute; de hombros. Volvi&oacute; a sonre&iacute;r.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Tienes raz&oacute;n. No es tan importante. Basta de lamentaciones.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Volvi&oacute; la mirada a su ordenador. Con el rabillo del ojo vio como una teta desnuda asomaba mientras Kim se levantaba. No se pod&iacute;a tener todo. Vivir el momento tambi&eacute;n era importante. Entonces, Lin pens&oacute; en algo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Espera&mdash; le espet&oacute; a Kim, que se gir&oacute;, ofreciendo un nuevo espect&aacute;culo. La puerta ya estaba abierta y fue consciente de que se hab&iacute;a dado la vuelta demasiado r&aacute;pido. No sab&iacute;a cu&aacute;les eran las intenciones del dise&ntilde;ador de su vestido, pero era hombre. Pod&iacute;a jurarlo. Y apreciar el control indirecto de Roger a eones de distancia. Qui&eacute;n sabe d&oacute;nde.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Tengo una idea. Ven conmigo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Lin no pudo evitar levantarle el vestido y agarrarle el culo al salir al pasillo. Por suerte no ven&iacute;a nadie. O por desgracia, seg&uacute;n el punto de vista. Caminaron deprisa hasta el ascensor. Los cortos pasos de una compensaban el traqueteo de los tacones de la otra. Bajaron a la planta menos dos. Lin abri&oacute; con una llave una estancia fr&iacute;a. Encendi&oacute; una luz a la izquierda y Kim pudo contemplar un mont&oacute;n de ordenadores, cables, luces y dispositivos que no supo identificar. La habitaci&oacute;n estaba helada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Es la sala de servidores. Tengo que bajar de cuando en cuando a reiniciar un ordenador o hacer una copia de seguridad. La temperatura siempre est&aacute; por debajo de cinco grados&mdash; explic&oacute; ufana.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">No hac&iacute;a falta que lo jurase. Kim sinti&oacute; el cuerpo congelado. Supo que los pezones endurecidos trataban de romper la tela. Se divirti&oacute; pensando cu&aacute;nto tiempo le iba a durar el conjunto si segu&iacute;a as&iacute;. Lin confundi&oacute; la sonrisa con el deseo de Kim por estar con ella, la ansiedad tambi&eacute;n pod&iacute;a con ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;&iquest;Que haces todav&iacute;a con el vestido puesto?&mdash; le espet&oacute; d&aacute;ndole prisa. Observ&oacute; que un siempre tir&oacute;n en el nudo del cuello bastaba para descubrir los pechos. S&oacute;lo el cintur&oacute;n sosten&iacute;a ya el vestido. Llev&oacute; las manos a la hebilla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Manos en el cuello. Cierra los ojos. Ya termino yo&mdash; mientras retiraba el complemento rojo. Con el trapito ya a los pies contempl&oacute; a su esclava oficinista con ojos relucientes y de completa admiraci&oacute;n, sabedora de que no ser&iacute;a descubierta. No la toc&oacute;. Entonces sus propios pantalones le resultaron molestos, al igual que las bragas. Se las quit&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Pon las manos detr&aacute;s de la espalda y empieza a trabajar entre mis piernas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim cumpli&oacute; las &oacute;rdenes y entonces cay&oacute; en la cuenta. &iquest;No deb&iacute;a llevar la pinza en el cl&iacute;toris? Comprendi&oacute; su error. El bolso estaba en su despacho. Dos errores, seguro que dir&iacute;a la terapeuta. No deb&iacute;a haberse quitado el vestido sin la seguridad de llevar sus artefactos imprescindibles. Ya no ten&iacute;a remedio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Lin, debes disculparme. Debo llevar siempre la pinza en el cl&iacute;toris en estas circunstancias. Me he dejado el bolso en el despacho. Tendr&eacute; que ir a buscarlo&mdash; lamentando que su primera vez resultase tan decepcionante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Est&aacute; bien. Yo no te he dicho d&oacute;nde &iacute;bamos. No pasa nada. &iquest;Con una pinza agarr&aacute;ndote puedo hacer lo que quiera y cu&aacute;ndo quiera? &mdash; pregunt&oacute; Lin todav&iacute;a sin cre&eacute;rselo del todo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim se lo confirm&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Si no me tocas entre las piernas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Lin busc&oacute; las bragas y se las puso. Dejo los pantalones colgando del sof&aacute; que, por suerte, hab&iacute;a en la sala. Por primera vez se pregunt&oacute; que hac&iacute;a ah&iacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Iremos a buscar una buena pinza por aqu&iacute;. Hay varios despachos m&aacute;s y unos pocos archivadores. Algo encontraremos adecuado para tu cen&#8230; cerebro sexual. Perdona mi atolondramiento. Pensar&eacute; en ti como un chico sin cond&oacute;n. Siempre sin protecci&oacute;n. Vamos a buscar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim hizo adem&aacute;n de recoger el vestido. Lin neg&oacute; con la cabeza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Aqu&iacute; no hay nadie. Ya puestos qu&iacute;tate los tacones.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim obedeci&oacute; autom&aacute;ticamente y se los sac&oacute; al modo que tanto le gustaba a Roger, pierna derecha elevada a media altura, fuera el tac&oacute;n derecho y en un movimiento gr&aacute;cil elev&oacute; la pierna izquierda. Siempre lo hac&iacute;a igual, incluso en casa cuando estaba sola. Sinti&oacute; como la humedad crec&iacute;a en su vagina. La moqueta era c&aacute;lida al tacto de las suelas de los pies. Vio las piernas menudas de Lin, inalcanzables, sabedora de que no ten&iacute;a derecho a tocarlas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Salieron al pasillo. Lin cerr&oacute; la puerta cuidadosamente. De dentro afuera se abr&iacute;a para no dejar encerrado a nadie, pero al rev&eacute;s hac&iacute;a falta llave. Los cuatro elementos que compon&iacute;an su vestido estaban dentro: el conjunto gris de lino, el cintur&oacute;n rojo y los tacones tambi&eacute;n rojos. Completamente desnuda, salvo sus pendientes y sin su exiguo taparrabos como en C&oacute;rcega. Aqu&iacute; ya no hab&iacute;a moqueta, pero no hac&iacute;a fr&iacute;o. Al comenzar a caminar record&oacute; la arena abrasadora en la playa, el momento en el que llegaban al paseo mar&iacute;timo y cambiaba el contexto. Sus pies desnudos en el cemento o el azulejo. Notaba alguna rugosidad. Se sent&iacute;a desvalida. Lin par&oacute; por un momento.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Yo tambi&eacute;n he olvidado algo. Cambiar&eacute; la cinta para que se vaya haciendo un backup.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Y la dej&oacute; sola en el pasillo. La puerta se cerr&oacute; en cuanto desapareci&oacute;. No tard&oacute; demasiado, pero a Kim le pareci&oacute; una eternidad. Llevaba los pantalones puestos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">El contraste, ella desnuda, Lin completamente vestida y con su calzado, resultaba todav&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;modo&#8230; y erotizante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Cuando habl&oacute; con su terapeuta sobre ello, record&oacute; lo dif&iacute;cil que le result&oacute; mantener las manos a los lados de manera natural. Las claras directrices resonaron en su cerebro, no resistir con el cuerpo, no usar las manos, en ninguna circunstancia. S&oacute;lo informar con un tono neutral. Lin volvi&oacute; y le agarr&oacute; la nalga que todav&iacute;a no conoc&iacute;a &iacute;ntimamente, como si calibrase diferencias. Ya sin necesidad de levantar vestido alguno. Disfrutaba claramente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">El corto paso de Lin no sintonizaba con la zancada de Kim. Sin contar con la ansiedad de ella por encontrar algo para el cl&iacute;toris y volver lo antes posible a la protecci&oacute;n, a la estancia helada. S&oacute;lo el ir descalza actuaba de freno. Fue Lin la que encontr&oacute; algo para usar. Una tabla sujetapapeles con un clip de pesta&ntilde;as en su parte superior.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Aqu&iacute; la tenemos. &iquest;Puedo pon&eacute;rtela yo? &mdash; pregunt&oacute; Lin con malicia. Kim asinti&oacute; enf&aacute;ticamente. La pinza le parec&iacute;a demasiado grande y amenazadora comparada a los que sol&iacute;a usar pero &iquest;qui&eacute;n era ella para discutir? Y no ser&iacute;a mucho rato. La cogi&oacute; con cierto recelo y se volvi&oacute; para tratar de volver a toda velocidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Espera, prefiero que la lleves puesta&mdash; le dijo Lin.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Y como para ayudarla le acarici&oacute; los pechos, sopl&oacute; a los pezones como quit&aacute;ndoles el polvo y pellizc&oacute; las nalgas varias veces. Palp&oacute; y acarici&oacute; los muslos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Siempre he querido acariciarlos, desde el primer d&iacute;a que te vi. Adoro que est&eacute;n siempre desnudos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Kim supo que se refer&iacute;a a los muslos. &iexcl;Si supiera que era la &uacute;nica parte de su cuerpo que se pod&iacute;a tocar y s&oacute;lo cuando llevaba las pinzas y estaba sola! El contacto hab&iacute;a sido tan agradable&hellip; Casi dobl&oacute; las piernas. Aprovechando la excitaci&oacute;n, aguant&oacute; la respiraci&oacute;n y le pidi&oacute; que le colocase la pinza. Las primeras veces el cl&iacute;toris no estaba lo suficientemente hinchado y eso hab&iacute;a sido motivo de frustraci&oacute;n para Roger. Ahora ya nunca ocurr&iacute;a. Con cierta satisfacci&oacute;n, Kim comprob&oacute; que Lin acert&oacute; a la primera sin tanteos, mostrando gran habilidad. El dolor intenso y penetrante la embarg&oacute; como siempre. Lin estaba atenta y comenz&oacute; a acariciarle los pezones, tir&oacute; de ellos, hasta los pellizc&oacute; pensando en llevar su mente a otra parte. La medicina parec&iacute;a surtir efecto y, de manera contradictoria, llevaba m&aacute;s dolor a su zona prisionera, su dilataci&oacute;n natural mermada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Lin esper&oacute; a sentir la respiraci&oacute;n de su compa&ntilde;era m&aacute;s calmada y cogi&oacute; su mano, como si todos los d&iacute;as llevase a una diosa temblorosa y desnuda por unas catacumbas. Los pasos de Kim eran en estas circunstancias mucho m&aacute;s cortos y se acompasaron a los de su amante. La calidez del contacto entre las manos tranquiliz&oacute; mucho a Kim, hasta que Lin le dijo: &ldquo;Podr&iacute;a pasar por un vibrador para el cl&iacute;toris.&rdquo;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Se sinti&oacute; m&aacute;s humillada. Record&oacute; que pod&iacute;an encontrarlas en cualquier momento. &iquest;C&oacute;mo explicar su desnudez y m&aacute;s si cre&iacute;an que llevaba un vibrador? Azorada, confusa y excitada. Una mezcla explosiva. Lin par&oacute; un par de veces para jugar con los pechos y con los muslos. Kim no hubiera sabido llegar sola o hubiera tardado una eternidad explorando pasillos. El alivio que sinti&oacute; al retornar a la zona de los servidores se disip&oacute; en cuanto la frialdad rode&oacute; su cuerpo, con sa&ntilde;a en los pezones.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Cierra los ojos, tonta. O te excitar&aacute;s con mi cuerpo. Quiero saber si tu lengua raspa mucho.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">En cuanto su lengua toc&oacute; un par de veces los arrugados labios, sin tiempo a buscar el cl&iacute;toris de Lin, sinti&oacute; como se corr&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo era posible? &iquest;Y el chip? Lin no tuvo reparos y grit&oacute;. Cerr&oacute; las piernas y la cabeza de la sol&iacute;cita sumisa qued&oacute; encerrada entre los muslos, algo escu&aacute;lidos, de su ama. La piel era suave. Y sab&iacute;a que era ligeramente p&aacute;lida. Con los mofletes y las orejas pod&iacute;a adivinar como era el tacto del interior de los muslos que la aprisionaban. Deseaba que al menos le acariciase los pechos como agradecimiento. Sab&iacute;a que ese pensamiento era un error. Pero no pudo evitarlo. Lin debi&oacute; presentirlo, por la forma que hinch&oacute; los pechos o por el callado susurro de los pezones. Los dedos exploraron con tranquilidad, comprobando la textura y la solidez. A Kim le pareci&oacute; poco.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;No tenemos mucho tiempo, cari&ntilde;o. Y quiero un par de orgasmos m&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">Le coloc&oacute; la cabeza otra vez entre los muslos y Kim sac&oacute; la lengua para satisfacer lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a su amiga. Otra vez fue casi instant&aacute;neo el orgasmo. Le dej&oacute; estar un poco m&aacute;s e introdujo la lengua en una empapada vagina. Como si sintiese verg&uuml;enza le retir&oacute; la lengua. Un roce en los pezones, que le supo a gloria y sinti&oacute; como atrozmente fugaz e injusto, -otro pensamiento que deb&iacute;a haber evitado-, para notar como le volv&iacute;an a pedir otro orgasmo. Con la sabidur&iacute;a de la experiencia previa fue coser y cantar. Ya no hubo tiempo para m&aacute;s. Hab&iacute;a olvidado el dolor del cl&iacute;toris, que retorn&oacute; para no irse.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">No hab&iacute;a tiempo para sus pezones pero s&iacute; para devolver la pinza a su lugar. Lin la acompa&ntilde;&oacute; al indicarle Kim que no encontrar&iacute;a sola el sitio. Algo irritada fue con ella. Esper&oacute; pacientemente a que se calmase cuando se quit&oacute; la pinza. La sangre fluy&oacute;, los nervios se descomprimieron. Kim se mantuvo quieta y bien erguida todo el tiempo. Esperaba alguna caricia, cualquier tipo de contacto. No lleg&oacute;. Volvieron. La excitaci&oacute;n no dejaba de atormentarla, percibiendo a su colega satisfecha. Totalmente desnuda frente a la vestimenta completa de Lin. Tuvo una peque&ntilde;a victoria cuando Lin le agarr&oacute; el culo con fuerza, incapaz de resistirse. Era un choque de trenes. Lascivia era la palabra. Guerra, -no amor-, la respuesta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Esp&eacute;rame junto al ascensor. Voy a recoger tus cosas&mdash; fue el comentario de Lin cuando se encontraban junto a la puerta cerrada. No le permiti&oacute; vestirse hasta que no puls&oacute; el bot&oacute;n de su planta y las puertas se cerraron.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Primero los tacones&mdash; indic&oacute;. A toda velocidad, Kim se coloc&oacute; los zapatos con su gesto habitual. La humedad entre sus piernas aflor&oacute;. Ya estaba preparado el vestido, se lo puso a toda prisa y anud&oacute; lo mejor que pudo el cordaje del cuello, preparando el nudo para que un simple tir&oacute;n lo deshiciera. Mientras tanto, Lin le coloc&oacute; el cintur&oacute;n y lo apret&oacute; al m&aacute;ximo. Kim contrajo lo que pudo el est&oacute;mago. Tambi&eacute;n not&oacute; como los pezones protestaban con tanto trasiego entre las hebras de lino. Qued&oacute; tiempo de sobra para recibir un buen pellizco en la nalga con el vestido levantado. Las puertas se abrieron justo cuando Lin dej&oacute; de manosearla. El borde del vestido todav&iacute;a cayendo. Kim salud&oacute; con su mejor sonrisa a los que esperaban en la puerta del ascensor. Sali&oacute; como si tal cosa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Hasta luego, Lin. Luego te veo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:18px\"><span style=\"font-family:Times New Roman,Times,serif\">&mdash;Hasta luego, tesoro&mdash; replic&oacute; la satisfecha ama, divagando con la mirada ante las largas piernas desnudas de Kim mientras se cerraba el ascensor se dijo: la vida puede ser maravillosa.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todo fue distinto en cuanto el avi&oacute;n aterriz&oacute;. Una parte de ella, oculta mientras estuvo en C&oacute;rcega recobr&oacute; su protagonismo. Los dos se dieron perfecta cuenta de su aparici&oacute;n. 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