{"id":17034,"date":"2018-02-17T23:00:00","date_gmt":"2018-02-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-02-17T23:00:00","modified_gmt":"2018-02-17T23:00:00","slug":"17034-mi-adolescencia-capitulo-47","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17034-mi-adolescencia-capitulo-47\/","title":{"rendered":"Mi adolescencia (Cap\u00edtulo 47)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17034\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:48px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">M<\/span><\/span><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">e ten&iacute;a totalmente paralizada. Adem&aacute;s, me ten&iacute;a agarrada la mu&ntilde;eca derecha y no me dejaba despejarme por tanto de la reja gris de la ventana. I&ntilde;igo no quer&iacute;a dejar de recrear la pose de la foto de Pilar y hasta me estaba haciendo da&ntilde;o por lo agresivo de su acci&oacute;n. En esos momentos empez&oacute; a chispear y a llover lentamente. Esto me dio un motivo m&aacute;s que razonable para obligarle a parar y a continuar la fantas&iacute;a en otra parte que no fuera all&iacute;. Pero a pesar de la llovizna, I&ntilde;igo no se disuadi&oacute; de la idea de irse, y sigui&oacute; restreg&aacute;ndose contra mi pantal&oacute;n y agarr&aacute;ndome la mu&ntilde;eca con fuerza para que no soltase la reja de la ventana. Solo cuando la lluvia se volvi&oacute; mucho m&aacute;s agresiva y abundante reaccion&oacute;. Y no era para menos, porque en solo unos minutos se puso a diluviar de forma terrible y a llover descomunalmente (tampoco era tan raro, est&aacute;bamos a principios de Abril). Por lo que se solt&oacute; de m&iacute;, cog&iacute; el pa&ntilde;uelo rosa del suelo y nos fuimos corriendo a guarecernos de la lluvia. Avanzamos muy poco, solo unos metros de d&oacute;nde est&aacute;bamos pero, aunque segu&iacute;amos estando en la calle, era un sitio donde poder cobijarnos y protegernos de la intensa lluvia. Y, justo en ese momento, pude notar que aunque yo estuviese hecha un desastre con el pelo mojado y la ropa empapada no era motivo para que I&ntilde;igo dejase de desearme.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Debo decir que la lluvia tiene algo de embriagador y afrodisiaco, pues el estar as&iacute; los dos tan mojados y agitados (por la mini carrera que echamos para guarecernos del agua) nos sentimos m&aacute;s atra&iacute;dos que nunca el uno por el otro. Hab&iacute;a cierto erotismo en todo eso y aunque hasta ese momento yo no hab&iacute;a disfrutado absolutamente nada (lo de estar agarrada a la reja de la ventana excit&oacute; much&iacute;simo a &eacute;l pero no a m&iacute;) ahora s&iacute; que lo estaba. El debi&oacute; percibirlo perfectamente, pues me gir&oacute; y me puso contra la pared y volvi&oacute; a restregar su entrepierna contra mi culo al tiempo que me acariciaba por detr&aacute;s los pechos por encima de la camisa. Por supuesto segu&iacute;a habiendo riesgo de que alguien nos viese, al fin y al cabo segu&iacute;amos estando en esa calle del pueblo, pero dado lo mucho que estaba lloviendo mis miedos se disiparon, ya que era muy improbable que alguien pasase por all&iacute; y si pasara lo har&iacute;a corriendo que ni se figar&iacute;a en nosotros. O a eso al menos es de lo que me autoconvenc&iacute; a m&iacute; misma para persuadirme de que nadie nos ver&iacute;a haciendo eso. Por lo que me dej&eacute; llevar y disfrutar por los restriegos, tocamientos y caricias de I&ntilde;igo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Todo iba de maravilla cuando di un peque&ntilde;o sobresalto cuando not&eacute; que I&ntilde;igo empez&oacute; a acariciar con su mano mi culo por encima del pantal&oacute;n. Lo acaricio con fuerza al tiempo que dec&iacute;a para s&iacute; mismo: &ldquo;Umm, como te queda este pantal&oacute;n blanco, te queda de vicio, te queda mucho mejor de lo que le quedaba a Pilar&rdquo;. Sigui&oacute; metiendo la mano y lleg&oacute; a mi entrepierna, la cual acarici&oacute; con m&aacute;s intensidad. Esas caricias por encima del pantal&oacute;n eran muy er&oacute;ticas. A m&iacute; me excitaron y, como suele ocurrir siempre en estos casos, todo se empez&oacute; a acelerar. Pues cuando quise darme cuenta I&ntilde;igo estaba desabroch&aacute;ndome el cintur&oacute;n marr&oacute;n que llevaba y abriendo el pantal&oacute;n. Me puse muy fren&eacute;tica con esto. Quise pararle. Era una locura. Una locura total. Est&aacute;bamos en medio de una calle de un pueblo y cualquiera pod&iacute;a vernos. Vale que diluviaba much&iacute;simo pero eso no era motivo suficiente para pasarnos tanto y desmadrarnos tanto. Intent&eacute; quejarme. De nada sirvi&oacute;. Cuando quise ya pararle los pies ya me hab&iacute;a bajado el pantal&oacute;n y me estaba colocando para introducir su pene erecto dentro de m&iacute;. Y as&iacute; fue. Empez&oacute; a embestirme por detr&aacute;s una y otra vez al tiempo que no dejaba de tocarme las tetas por encima de la camisa. Todo era muy er&oacute;tico y embriagador: la incesante lluvia, el morbo de llevar la ropa de Pilar en esa foto, el hacerlo casi en el mismo sitio que la foto y, sobre todo, el riesgo de que alguien nos pudiese ver. Visto objetivamente era un riesgo grand&iacute;simo, ahora me parece una locura total, pero en su d&iacute;a me dej&eacute; llevar y no pens&eacute; en la posible gente que pudo pasar por all&iacute; bajo la lluvia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">De repente I&ntilde;igo par&oacute; en seco, y me gir&oacute;, tiro del pa&ntilde;uelo rosa hac&iacute;a abajo para forzarme a arrodillarme, estaba claro que quer&iacute;a una felaci&oacute;n pero ah&iacute; yo me puse firme y le par&eacute; los pies. Le dije un rotundo &ldquo;No&rdquo;. Eso le paraliz&oacute;. M&aacute;s que por el medio grito que le pegue por la mirada que le ech&eacute;. Porque le ech&eacute; la misma mirada que el d&iacute;a del incidente en el ascensor y le di a comprender, solo con mi mirada, que si segu&iacute;a en ese plan iba a cabrearme como aquel d&iacute;a y que es posible que esta vez ya no hubiese arreglo. Sent&iacute; su miedo. Pude ver su miedo en sus ojos. Se paraliz&oacute;. Lo cierto es que estaba un poco rid&iacute;culo empapado por la lluvia y con el pene erecto apuntando hacia m&iacute;. No quise darle tiempo ni para que se lo pensara. Ya hab&iacute;amos tenido suficiente morbo para una tarde. Ya hab&iacute;a complacido de sobra el morbo por la foto de Pilar vestida as&iacute; en ese mismo sitio. Ya no iba a consentirle m&aacute;s. Una cosa es que nos dej&aacute;semos llevar por las fantas&iacute;as y otra que se ciegue tanto que me obligu&eacute; sumisamente a hacer cosas que yo no quer&iacute;a. Por lo que me sub&iacute; las braguitas y el pantal&oacute;n blanco, me met&iacute; la camisa por dentro, me abroch&eacute; el cintur&oacute;n marr&oacute;n y volv&iacute; a mirarle. &Eacute;l tard&oacute; en reaccionar. Estaba frustrado a&uacute;n con el pene erecto que no menguaba pero mi determinaci&oacute;n era firme. Por lo que empez&oacute; a vestirse. Y vaya que s&iacute; le cost&oacute;, porque el pene no dej&oacute; de estar muy erecto todo el rato y le cost&oacute; meterlo por dentro del pantal&oacute;n. No me gustaba frustrarle sexualmente, pero hab&iacute;a ciertos l&iacute;mites que no hab&iacute;a que pasar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Era inevitable que al cortarle el rollo as&iacute; se viene I&ntilde;igo abajo an&iacute;micamente y le diese un baj&oacute;n. Pues durante todo el camino de vuelta en coche a casa no dijo ni una palabra. Aunque, a decir verdad, tampoco me apetec&iacute;a mucho a m&iacute; hablar. Solo quer&iacute;a llegar a mi casa. Quitarme esa ropa empapada de la lluvia y darme una ducha caliente. Con el calent&oacute;n sexual no nos dimos cuenta que hab&iacute;amos estado mucho tiempo bajo la incesante lluvia y fue un milagro que no nos cogi&eacute;semos ninguno de los dos un buen resfriado. De todos modos, al llegar a mi portal y despedirnos, pude comprobar que ya no estaba tan enfadado y frustrado ya que nos despedimos con un sentido beso en los labios y quedamos para el d&iacute;a siguiente. Al d&iacute;a siguiente le tendr&iacute;a ya lavada, secada y planchada la ropa de Pilar para que volviese a colocarla de nuevo en el armario sin que ella se diese cuenta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Al d&iacute;a siguiente le di la ropa ya planchada a I&ntilde;igo para que la volviese a dejar en su sitio y, tal y como era de esperar, me empec&eacute; a poner nerviosa y agobiarme por este tema, pensando que Pilar le pillar&iacute;a y le exigir&iacute;a explicaciones. Siempre he sido muy dada a comerme la cabeza y, aunque sab&iacute;a que &eacute;l estaba loco por m&iacute;, siempre ten&iacute;a cierta inseguridad por Pilar por haber sido su novia antes durante tanto tiempo. Por lo que solo deseaba que volviese cuanto antes a dejar esa ropa en el armario y que saliese de su casa lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Lo cierto, es que estas fantas&iacute;as de la ropa de mis amigas estaba empezando ya a cansarme. S&eacute; que a I&ntilde;igo le encantaba y las disfrutaba, pero a m&iacute; me estaban agobiando ya un poco y empezaba a desear que las fantas&iacute;as entre &eacute;l y yo se centrasen &uacute;nicamente en mi propia ropa. Esa tarde, mientras esperaba que &eacute;l volviese, me dije a mi misma que no har&iacute;amos m&aacute;s fantas&iacute;as as&iacute;. Y ya ten&iacute;a preparada mentalmente c&oacute;mo se lo iba a decir a I&ntilde;igo, es decir, de forma directa y clara.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me ten&iacute;a totalmente paralizada. Adem&aacute;s, me ten&iacute;a agarrada la mu&ntilde;eca derecha y no me dejaba despejarme por tanto de la reja gris de la ventana. I&ntilde;igo no quer&iacute;a dejar de recrear la pose de la foto de Pilar y hasta me estaba haciendo da&ntilde;o por lo agresivo de su acci&oacute;n. En esos momentos empez&oacute; a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":780,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-17034","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/780"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}