{"id":17254,"date":"2018-03-08T23:00:00","date_gmt":"2018-03-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-03-08T23:00:00","modified_gmt":"2018-03-08T23:00:00","slug":"17254-historia-del-chip-042-terapia-kim-017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17254-historia-del-chip-042-terapia-kim-017\/","title":{"rendered":"Historia del chip (042): Terapia (Kim 017)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17254\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 30<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:48px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">L<\/span><\/span><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">a rutina se hab&iacute;a aposentado en ambos a la vuelta de C&oacute;rcega. Roger parec&iacute;a algo desganado y Kim sinti&oacute; que algo se apagaba entre ambos. Esa hab&iacute;a sido la raz&oacute;n para consultar con una psic&oacute;loga. Mariona result&oacute; ser tan estricta como su propio amante. Parec&iacute;a comprender lo importante que era para Kim llevar la sumisi&oacute;n a otras &aacute;reas de su vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Fue la terapeuta la que sugiri&oacute; que volviese a llevar pinzas a la hora de dormir. Kim fue con Roger a comprarlas. Escogieron entre los dos, bien asesorados por una preciosa coreana. Las pinzas met&aacute;licas soltaban un chispazo tanto a la hora de colocarse como al ser retiradas. &Uacute;nicamente por la parte interior como bien pudieron comprobar ambos. Si bien la corriente no era excesiva, a duras penas contuvo Kim las manos a los lados. La del cl&iacute;toris le result&oacute; peor, a pesar de ser menos potente y de menor tensi&oacute;n. Roger ya ten&iacute;a su erecci&oacute;n, tan habitual en otros tiempos y all&iacute; mismo descarg&oacute; el semen en la boca de Kim. Crey&oacute; saber en ese instante, mientras saboreaba y engull&iacute;a el l&iacute;quido gris&aacute;ceo expulsado a borbotones, lo que hab&iacute;a faltado: m&aacute;s iniciativa por su parte. Esa noche, ya en casa, cuando se puso las pinzas, durmi&oacute; feliz. La ma&ntilde;ana siguiente le cost&oacute; concentrarse en el trabajo: el roce del tejido con los pezones no la dejaba tranquila.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La terapeuta estaba muy satisfecha con el cambio acaecido, explic&aacute;ndole lo importante que ser&iacute;a en la relaci&oacute;n entre ambos la nueva conexi&oacute;n: le bastar&iacute;a quitarle o ponerle las pinzas. Kim le comunic&oacute; sus temores sobre la resistencia de su piel. La terapeuta ri&eacute;ndose le dijo que eso no importaba demasiado: siempre se podr&iacute;a restituir con una operaci&oacute;n. Esta vez con &oacute;rganos m&aacute;s sensibles.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Y Mariona tuvo raz&oacute;n. Roger y ella volvieron a compenetrarse, a salir frecuentemente, bordeando los l&iacute;mites. Kim no ten&iacute;a ning&uacute;n tipo de inhibici&oacute;n respecto a su vestimenta o a la hora de ofrecer su cuerpo. Bastaban unos segundos para estar desnuda y con las pinzas colocadas. La electricidad era tanto est&iacute;mulo como agon&iacute;a, mezcl&aacute;ndose difusamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">*__*__*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Transcurrieron unas semanas. Roger aparec&iacute;a m&aacute;s feliz. Se encontraban m&aacute;s a menudo, en muchas ocasiones con m&aacute;s gente. No importaba: buscaban un lugar discreto, ella se quitaba el sucinto vestido y sacaba del bolso las pinzas. Hab&iacute;an terminado comprando unas simples, sin descarga el&eacute;ctrica. Roger coment&oacute; que no quer&iacute;a que se acostumbrase. Debi&oacute; haber hablado con la terapeuta o se asustaron ante su adicci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim le coloc&oacute; las pinzas en la mano, invit&aacute;ndole a que se las pusiese. Se hab&iacute;a convertido en un ritual solemne y meticuloso. Nada parecido a lo que hac&iacute;an en C&oacute;rcega. Roger siempre empezaba por la de abajo, mientras que ella cuando se iba a dormir sola se colocaba primero las de arriba. Le costaba bastante encontrar el cl&iacute;toris entre tanto pliegue h&uacute;medo as&iacute; que determinaron que Roger estirar&iacute;a la piel hinchada hasta que ella cerrase ligeramente las piernas, indicando as&iacute; el punto correcto. Con la otra mano y sin inmutarse lo m&aacute;s m&iacute;nimo colocaba el temido artefacto en el bot&oacute;n hinchado y sol&iacute;cito de su amante. Descubrieron con la pr&aacute;ctica lo mucho que les excitaba a ambos. Derramaba su l&iacute;quido casi en cuanto llenaba la boca de Kim. Por ello, los proleg&oacute;menos eran los pezones enhiestos, que parec&iacute;an pedir las pinzas con ansiedad. Excitada por las caricias, las puntas agradec&iacute;an por fin recibir un contacto humano, como contraste al lento transcurrir de las noches, encerrados en metal, al molesto roce del tejido durante el d&iacute;a y el constante anhelo de ser toqueteados. Agradecida, apreciando la excitaci&oacute;n de su amante, no le importaba el dolor que sent&iacute;a entre sus piernas, su cl&iacute;toris impedido de responder a la pasi&oacute;n de sus pechos. Sab&iacute;a lo mucho que supon&iacute;a para Roger, lo manifiestamente agitado que estaba. Hab&iacute;a sido la terapeuta la que le explic&oacute; el motivo: deseaba una amante genuinamente dedicada al placer de &eacute;l, no como intercambio. Si su propio placer interfer&iacute;a en la relaci&oacute;n deber&iacute;a ser anulado. En cambio, el dolor que sufr&iacute;a era la otra cara de la moneda. Una renuncia expl&iacute;cita a su propio deleite y una b&uacute;squeda incesante de dolor genuino era el camino de ser parte de la vida de su amante. Y una extra&ntilde;a forma de sentir otro tipo de placer.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Volv&iacute;an a la barra del bar o a la cena con los amigos plenamente satisfechos. &Eacute;l, todav&iacute;a sintiendo en los dedos la forma de los pechos, la cintura y los muslos de su amante. Ella, caliente a m&aacute;s no poder, el cl&iacute;toris nuevamente dolorido, ahora sin ni siquiera la anhelada corriente de la pinza al ser soltada. Los pezones hinchados al m&aacute;ximo e imposibles de ocultar, siempre velados por una tela demasiado ligera y avergonzados por no haber sido acariciados lo suficiente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Se consum&iacute;a por el deseo, debajo de las s&aacute;banas, desnuda salvo las pinzas, necesitada de las manos y del falo erguido de su amante. Un d&iacute;a, incapaz de dormir le llam&oacute;, suplicando que viniese. Roger le indic&oacute; que estaba acompa&ntilde;ado. Se pod&iacute;a acariciar los muslos como mal menor. Muerta de envidia por la acompa&ntilde;ante de Roger, imaginando su placer, se masturbaba los lisos muslos, agradecida de poder sentir la suavidad, tratando de sentir como su amante. Deseaba llegar a los labios verticales tan solitarios o tocarse la pinza del cl&iacute;toris, algo que no ten&iacute;a permitido hasta levantarse por la ma&ntilde;ana.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">*__*__*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La vida se aceler&oacute; para la maltratada Kim. M&aacute;s exigencias, menos tiempo. M&aacute;s excitaci&oacute;n, menos descanso, aunque hallaba cierto reposo en terapia. Se le concedi&oacute; el deseo de llamar por su nombre de pila a su terapeuta. Mariona consider&oacute; que m&aacute;s que terapia las sesiones pod&iacute;an considerarse una extensi&oacute;n de su vida sexual y le dio el certificado a&ntilde;orado aunque Kim segu&iacute;a sin entender por qu&eacute; era necesario si con una palabra de Roger hubiera bastado para dejar la terapia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona le sugiri&oacute; seguir con las sesiones a t&iacute;tulo particular y por su propia voluntad, si Roger estaba de acuerdo. Profundizar&iacute;an sobre los estados mentales y las emociones que sent&iacute;a. Si acced&iacute;a, Mariona deseaba someterla a una serie de experimentos. Pod&iacute;a considerar que ten&iacute;a dos amantes: el primero le somet&iacute;a a su voluntad, su obsesi&oacute;n era el control f&iacute;sico de su cuerpo. El segundo o la segunda, mejor dicho, le mostraba el camino del control emocional con las sesiones improvisadas en la oficina. Ella le ofrec&iacute;a la posibilidad de explorar en su mente. En cuestionar, analizar y proyectar nuevas fantas&iacute;as. Nueva maneras de desnudarse, de ofrecer m&aacute;s placer, de ser mejor amante y mejor esclava.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No habr&iacute;a sexo entre ellas o al menos no ser&iacute;a convencional. Y Kim deb&iacute;a comprometerse por per&iacute;odos mensuales. S&oacute;lo Mariona tendr&iacute;a derecho a interrumpir las sesiones cuando quisiese. Esa peque&ntilde;a asimetr&iacute;a, tal y como lo dijo, era por la exigencia que se le impondr&iacute;a. Habr&iacute;a momentos que podr&iacute;a sentir tentaciones de abandonar. Por eso, solo se le dejar&iacute;a decidir una vez al mes. Eso no se interpondr&iacute;a en su futura amistad, de la que se sent&iacute;a profundamente orgullosa. Le recalc&oacute; que habr&iacute;a sexo, sobre todo para ella, no para Kim, aunque ciertamente nada de orgasmos, debido al chip.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">*&mdash;*&mdash;*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ese d&iacute;a Kim vest&iacute;a de gris azulado, falda a mitad de los muslos. Larga para su vestimenta t&iacute;pica, blusa algo trasl&uacute;cida y ajustada, los pezones irritados casi desde el principio del d&iacute;a. Para colmo, Lin no los hab&iacute;a acariciado en todo la jornada, aunque se adivinaban en la blusa sin buscarlos demasiado. Se hab&iacute;a enfadado cuando hab&iacute;a ido a tomar el caf&eacute;, pues no encontraron mesas libres y se sentaron en los taburetes de la barra. Kim no hab&iacute;a recordado levantarse la falda y posar sus nalgas desnudas sobre la dura madera. Cuando reaccion&oacute;, al ver su mirada, corrigi&oacute; al instante. No pod&iacute;a saber si estaba mirando alguien, aunque revis&oacute; a trav&eacute;s del espejo infructuosamente. Con sus posaderas aposentadas y en contacto con el r&iacute;gido material, pidi&oacute; perd&oacute;n. Lin mir&oacute; a los pezones perfilados y Kim asinti&oacute;. Nada de toqueteos en esa zona. Se maldijo a s&iacute; misma por su descuido. Con la falda m&aacute;s larga de lo habitual se pod&iacute;a observar como quedaba doblada al no ser lo suficientemente amplia. Lin no perdi&oacute; sus habituales ganas de hablar, Kim supuso que no le hab&iacute;a parecido importante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">*__*__*<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando llam&oacute; al timbre, le intrig&oacute; como vivir&iacute;a Mariona. Los encuentros ser&iacute;an en su casa, otro cambio en la relaci&oacute;n entre ellas. Abri&oacute; espectacular, envuelta en un camis&oacute;n corto y tan poco opaco como su propia blusa. Descubr&iacute;a y ocultaba. Nunca la hab&iacute;a visto tan sensual. Agach&oacute; la vista, sin realmente saber si ten&iacute;a derecho a contemplarla. Mariona le levant&oacute; la barbilla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No seas recatada. Hoy te dejar&eacute; mirarme un rato. &iquest;C&oacute;mo es que no te has desnudado todav&iacute;a?&mdash; le pregunt&oacute;. Al ver la mirada de desconcierto de Kim, cay&oacute; en la cuenta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es verdad, no te hab&iacute;a dicho nada. &iquest;Ves esa caja trasparente a la izquierda?&mdash; Kim se percat&oacute; de qu&eacute; se trataba&#8230; pero estaba por fuera. &iquest;Iba a dejar su ropa all&iacute;?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Se cierra si pulsas dos veces en esta pesta&ntilde;a. &iquest;Entiendes? As&iacute; queda bloqueada&mdash; le explic&oacute;. &mdash;Voy a por la llave y te la abro de nuevo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim aprovech&oacute; para quitarse la falda y la blusa, esperando por si los tacones deb&iacute;a de mantenerlos. Cuando volvi&oacute; Mariona le indic&oacute; que deb&iacute;a dejar todo incluyendo el bolso y los tacones. Salvo el m&oacute;vil por si lo necesitaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Y las pinzas?&mdash; pregunt&oacute; Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Naturalmente que debes llevarlas contigo. &iexcl;D&oacute;nde tendr&eacute; la cabeza!&mdash; contest&oacute; Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim las extrajo del bolso, junto al m&oacute;vil y deposit&oacute; lo dem&aacute;s con cuidado en la caja. Not&oacute; el clic que bloqueaba la cerradura y se levant&oacute;. Cualquiera que llegase a la casa ver&iacute;a su ropa y su bolso. No lo entender&iacute;a, imagin&oacute;. A la salida ya no le quedar&iacute;a duda a qui&eacute;n pertenec&iacute;a. La cajita estaba colocada bastante alejada de la pared, era imposible no fijarse en ella. Mariona le marc&oacute; una regla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Siempre que vengas te desnudas aqu&iacute; fuera. En el orden establecido de arriba a abajo, tacones lo &uacute;ltimo. Depositas todo en la cajita, salvo lo imprescindible y te aseguras de que quede bien cerrada. Luego puedes llamar. Si no hay nadie en casa, esperas de pie de cara a la calle. Tranquila, est&aacute;s bien protegida por los setos, salvo que venga visita. Sobre todo alguno de los amigos de mis hijos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Hijos?&mdash; pregunt&oacute; Kim. La primera noticia que ten&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;No te hab&iacute;a hablado de ellos? Angelina y Yann. Ella tiene veinte y &eacute;l dieciocho. Les dije que ven&iacute;as y est&aacute;n dentro. No te asustes, que no muerden&mdash; a&ntilde;adi&oacute; al ver la cara p&aacute;lida de Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Pero&#8230; estoy desnuda&mdash; tartamude&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Claro. Siempre que est&eacute;s conmigo ser&aacute; as&iacute;. No vamos a cambiar esa tradici&oacute;n. Salvo si salimos a cenar fuera alg&uacute;n d&iacute;a&#8230; en cuyo caso espero que me dejes escoger tu vestimenta. Para casa, tienes un par de zapatos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim ya se estaba arrepintiendo de haber aceptado la proposici&oacute;n de Mariona. &iexcl;Y ten&iacute;a un mes por delante!<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Me va a resultar muy embarazoso&mdash; expresando su disconformidad en el tono neutro exigido. Escondi&oacute; las pinzas todo lo que pudo dentro de la mano.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;S&iacute;, puede que tardes un tiempo en acostumbrarte, pero es necesario para tu educaci&oacute;n. Recuerda que Roger se siente muy orgulloso de tus progresos. Y yo tambi&eacute;n. &iquest;Alguna cosa m&aacute;s?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona sonre&iacute;a ante la reluctancia de Kim, pero estaba segura que las manos se quedar&iacute;an a los lados, pasara lo que pasara.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Por qu&eacute; tengo que estar desnuda?&mdash; pregunt&oacute; Kim, arrepentida en cu&aacute;nto las palabras salieron de su boca. No ten&iacute;a derecho a cuestionar las acciones de Roger, Lin o Mariona. Sus preferencias o gustos. En cambio, deb&iacute;a siempre analizar y reflejar sus procesos internos. Mariona fue gentil.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Bien, por esta vez, pasaremos por alto tu pregunta. Quer&iacute;a decir c&oacute;mo te sientes. &iquest;Alguna incomodidad aparte de la aprehensi&oacute;n por estar desnuda?&mdash; le pregunt&oacute; Mariona quit&aacute;ndole importancia a la ausencia de ropa. Kim siempre deb&iacute;a contestar de manera directa, sin subterfugios y expl&iacute;citamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Los pezones los tengo muy irritados. Deseo que me los acaricien.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Bien. A ver si podemos encontrar una soluci&oacute;n. Ahora para adentro sin m&aacute;s dilaciones.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En el hall hab&iacute;a un peque&ntilde;o estante bajo, con unos zapatos trasparentes y un joyero. Mariona le indic&oacute; que dejara all&iacute; su m&oacute;vil y se pusiera los zapatos. Por delante ten&iacute;an una plataforma de treinta cent&iacute;metros y por detr&aacute;s el tac&oacute;n aparec&iacute;a largu&iacute;simo, prolongando las piernas indefinidamente. Al ser todo el conjunto completamente trasparente, la suela de los pies se pod&iacute;an observar sin reparo, lo que todav&iacute;a parec&iacute;a alargar m&aacute;s las piernas. Kim se sinti&oacute; m&aacute;s desnuda que nunca. Los pies quedaban casi en vertical. Se acord&oacute; de los taconazos terribles de C&oacute;rcega. Una vez colocado el tac&oacute;n derecho, le fue imposible ponerse el izquierdo como sol&iacute;a hacer. Los m&uacute;sculos de la pierna derecha no eran lo suficientemente fuertes. Mariona le indic&oacute; que para estos zapatos era mejor que se inclinase para colocarse el segundo. Alternar&iacute;a lado en cada ocasi&oacute;n. Kim sigui&oacute; las instrucciones. Not&oacute; como su culo sobresal&iacute;a y se elevaba fuertemente. Lin hubiera disfrutado, eso seguro. Los dedos de los pies le doler&iacute;an en un rato, pens&oacute; mientras buscaba alg&uacute;n tipo de sujeci&oacute;n. Mariona abri&oacute; el joyero y sac&oacute; unas cadenas finas, de muy buen gusto. Blanquecinas, con reminiscencias grises como de plata. Mariona se agach&oacute; y comenz&oacute; a ajustar una. Era demasiado ancha. Con unos alicates o algo parecido, solt&oacute; varios eslabones. Volvi&oacute; a probar y la cadena ya qued&oacute; bien. Entonces sac&oacute; otra cadena que se enganchaba a la que rodeaba al tobillo. La llev&oacute; hasta el dedo gordo del pie, visible detr&aacute;s del pl&aacute;stico. Result&oacute; que exist&iacute;a un min&uacute;sculo agujero cerca de la zona donde las zapatillas llevan el agarre. Kim no comprend&iacute;a del todo el mecanismo. La cadena surgi&oacute; por otro agujero ligeramente m&aacute;s adelantado. La arrastr&oacute; suavemente hasta el tobillo. Quit&oacute; todos los eslabones que consider&oacute; oportunos y la sujet&oacute; tambi&eacute;n a la cadena principal.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Realizado el mismo proceso en el otro pie, Kim comprendi&oacute; que a partir de ahora ya ser&iacute;a muy f&aacute;cil enganchar y desenganchar las cadenas, una vez dispuestas con la longitud adecuada. El pl&aacute;stico ya no se deslizar&iacute;a. Mariona le explic&oacute; que al d&iacute;a siguiente encargar&iacute;a las cadenas definitivas que llevar&iacute;an unos engarces para mayor comodidad. Le ayud&oacute; a llegar hasta el espejo d&oacute;nde pudo contemplarse. Las piernas aparec&iacute;an m&aacute;s sensuales que nunca. Seductoras a m&aacute;s no poder.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Le dijo que ser&iacute;a largo el entrenamiento hasta alcanzar la perfecci&oacute;n con este calzado. Estaba completamente segura de que lo conseguir&iacute;an si pon&iacute;an el empe&ntilde;o adecuado. La conmin&oacute; a alejarse. En el reflejo de un espejo cercano, los pies parec&iacute;an flotar. Kim pudo apreciar que el tac&oacute;n trasero llevaba una especie de aguja en el interior del pl&aacute;stico. Desde arriba hasta casi el extremo del tac&oacute;n estilizando el pie. A dos metros ya casi no se distingu&iacute;a el pl&aacute;stico, solo las partes met&aacute;licas. Como si s&oacute;lo llevase un clavo desde el tal&oacute;n hasta el suelo, una cadena en el tobillo y otra hasta el dedo gordo. Era ilusi&oacute;n, ning&uacute;n pie se pod&iacute;a sostener as&iacute;. Pero tambi&eacute;n era enormemente sexy.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona sac&oacute; m&aacute;s cosas del joyero. Unos pendientes que consist&iacute;an en unos peque&ntilde;os aros, culminados por una cinta negra y alargada que culminaba pasados los hombros. Mariona se los puso con cari&ntilde;o y dijo en tono medio formal.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Ves? Ya no vas desnuda. Ahora ya puedo presentarte a mis hijos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Los llam&oacute;. Y no tardaron demasiado en salir, lo que le hizo sospechar a Kim que la estaban esperando. Angelina se parec&iacute;a a su madre: esbelta y estilizada. Algo m&aacute;s alta. Detr&aacute;s le segu&iacute;a Yann, que ten&iacute;a una altura parecida a pesar de tener dos a&ntilde;os menos. Kim comprendi&oacute; de inmediato que sus pechos quedaban casi a la altura de los ojos de todos. A efectos pr&aacute;cticos, sus tetas se elevaban para facilitar la visi&oacute;n. Era diab&oacute;lico. En unas cuantas visitas, conocer&iacute;an sus pechos mejor que ella misma. Sin esfuerzo de ninguna clase, sabr&iacute;an cu&aacute;n duros y extendidos estaban los pezones o como oscilaban de lado a lado las ubres. Si no estaban bien echados hacia delante o no los hab&iacute;a expandido lo suficiente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La primera visi&oacute;n de los dos adolescentes fueron los globos de carne delanteros y excitados que tanto le gustaban a Roger. Y as&iacute; ser&iacute;a para cualquiera que viniera a visitarlos. Bastaba que tuviera estatura media.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Los dos estaban bien educados y no trataron de tocarla, pero le dieron un repaso visual en toda regla. Kim no sab&iacute;a que hacer exactamente. Roger siempre le dec&iacute;a que la primera impresi&oacute;n era importante. Quer&iacute;a que la viesen como una persona sumisa, complaciente y deseosa de ser contemplada. No iba a ser dif&iacute;cil en esta ocasi&oacute;n, ni en ninguna otra si llevaba estos zapatones de cristal.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ninguno de ellos lleg&oacute; a mirarla a los ojos. Hubiera supuesto levantar mucho la mirada, resultaba mucho m&aacute;s c&oacute;modo mirar al frente o algo hacia abajo. Kim supuso que ten&iacute;an indicaciones al respecto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es preciosa, mam&aacute;. Como dijiste.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Esta era Angelina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Sus pechos son perfectos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yann, naturalmente. Kim sigui&oacute; con la barbilla alzada, los hombros hacia y el est&oacute;mago encogido en su postura habitual. Estaba tan excitada que crey&oacute; que se iba a desmayar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Me alegro de conocer a tus hijos, Mariona. Son encantadores. Tienes una hija guap&iacute;sima.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iexcl;Lo s&eacute;, lo s&eacute;! Chicos, poned la mesa. Kim, mientras tanto&#8230; &iquest;Te indico d&oacute;nde est&aacute; el ba&ntilde;o?&mdash; pregunt&oacute; Mariona<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Mejor me acompa&ntilde;as, si no te importa. Todav&iacute;a no creo que pueda andar sola en este atuendo&mdash;reconoci&oacute; sin tratar de enga&ntilde;arse a s&iacute; misma y aparentar una fortaleza de la que carec&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Claro, te indico d&oacute;nde es. Espera un instante. Angelina. Ve preparando lo que falta de la ensalada. Yann, puedes contemplar sus pechos durante la cena. Y por favor, tened paciencia. Igual tardamos un rato.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona esper&oacute; a que sus hijos se fueran antes de indicarle a Kim como deb&iacute;a andar con los nuevos zapatos. Lo mejor ser&iacute;a levantar bien la pierna, hasta que el muslo quedase casi horizontal, sesenta o setenta grados por lo menos. Luego llevar&iacute;a la pierna hacia delante lentamente y apoyar&iacute;a los dedos de los pies, o mejor dicha la plataforma elevada para luego apoyar el tac&oacute;n. Si no alzaba lo suficiente el pie, tropezar&iacute;a. Con la pr&aacute;ctica no le resultar&iacute;a tan extra&ntilde;o.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim cumpli&oacute; a rajatabla y comenz&oacute; a dar cautelosos pasos, con la mano de Mariona agarr&aacute;ndole el codo para servirle de apoyo. A la puerta del ba&ntilde;o, sonri&oacute; mostr&aacute;ndose satisfecha de su logro.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Hizo sus necesidades y se lav&oacute; las manos y la cara. Despu&eacute;s de pensarlo un momento, humedeci&oacute; la toalla y se la paso por el cuerpo, para quitarse el sudor. Hizo hincapi&eacute; en los pechos, las nalgas y los muslos. Le resultaba extra&ntilde;o sentirse tan alta. Sin dejar de mirarse en el espejo, dio cuatro pasos. Los pechos acompa&ntilde;aron a las piernas, las nalgas tambi&eacute;n. Se dio la vuelta y comenz&oacute; de nuevo. Con cada paso, el pecho saltaba actuando como un im&aacute;n para las miradas. La nalga del mismo lado se encog&iacute;a para volver a sobresalir. Cada muslo se mostraba alternativamente seductor y alargado. Las caderas iban y ven&iacute;an de lado a lado. Prob&oacute; subiendo menos el muslo. La altura que ten&iacute;a que subir era evidente. La acostumbrada con sus tacones sum&aacute;ndole la altura de la plataforma y algo m&aacute;s por precauci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sali&oacute; del ba&ntilde;o. Mariona segu&iacute;a all&iacute;. Hizo un adem&aacute;n para ofreceler el brazo y Kim, agradecida, se agarr&oacute; a &eacute;l. Consciente de cada paso y del espect&aacute;culo, sigui&oacute; a su amiga para ser devorada por sus hijos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Fue una cena muy agradable dadas las circunstancias. Dos a cada lado de una mesa alta y estrecha, t&iacute;pica de las cocinas. Sentados en unos altos taburetes. Angelina se puso a su lado y la ayud&oacute; a encaramarse y s&oacute;lo cuando la vio bien colocada, se permiti&oacute; acompa&ntilde;arla. Todo era un problema, la plataforma por s&iacute; misma no hubiera sido suficiente agarre en la barra met&aacute;lica del taburete. Termin&oacute; por colocar un pie bien ajustado a una de las esquinas donde su juntaban la barra horizontal baja d&oacute;nde suelen ir los pies con la barra vertical. El otro pie termin&oacute; en el suelo, la punta de la plataforma era lo &uacute;nico que manten&iacute;a el contacto. Por suerte, parte del peso se lo llevaba parte de una cadera apoyada en la mesa. Cuando se cansaba cambiaba de pierna.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Lo malo era que la postura era un terriblemente er&oacute;tica. La t&iacute;pica pose de la playmate de la revista, muslos en diagonal, una pierna extendida, la otra doblaba. Por si hac&iacute;an falta m&aacute;s elementos turbadores, Yann estaba sentado enfrente. Al ser la mesa tan estrecha, a duras penas cab&iacute;an dos platos enfrentados, los pechos estaban peligrosamente cerca del muchacho. Cada vez que levantaba la mirada, al recoger un poco de arroz o cualquier otra cosa, iba directamente a los pechos que ten&iacute;a a menor distancia que su brazo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona rompi&oacute; el hielo cuando le pregunt&oacute; si sab&iacute;a de qu&eacute; color eran los ojos de Kim. Los cuatro rieron un buen rato. Angelina fue la primera en atreverse a curiosear.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Mam&aacute;, &iquest;Nos explicar&aacute;s por fin por qu&eacute; tiene que estar desnuda?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No va desnuda, va ataviada de manera sexy&mdash; replic&oacute; Mariona burlona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Y un cuerno, pens&oacute; Kim. A ver como sales de &eacute;sta. Por muy buena terapeuta que fuera, no se imaginaba ninguna manera de explicarle algo as&iacute; a sus hijos, si alg&uacute;n d&iacute;a los ten&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;T&uacute; que crees, Yann? &iquest;Va desnuda?&mdash; pregunt&oacute; Mariona. Yann, no tard&oacute; ni medio segundo en responder.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No, mam&aacute;. Lleva unos zapatos de esc&aacute;ndalo y unos pendientes preciosos. Adem&aacute;s de las cintas negras que cuelgan. Es el vestido m&aacute;s sexy que he visto jam&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Ves, Angelina? Tu hermano tiene muchos horas de pantalla, de cibersexo, a sus espaldas. No est&aacute; desnuda, va sexy &mdash;asever&oacute; la madre, con semblante serio. Se gir&oacute; levemente para hablar con Kim<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Kim, debes perdonar a mis hijos, si es que te has sentido inc&oacute;moda con ellos. Me gustar&iacute;a que hablases delante de ellos con la misma libertad que mostrabas en la consulta. Querr&iacute;a que aprendiesen de ti y t&uacute; de ellos. Se trata de cumplir con las fantas&iacute;as de los dem&aacute;s. Escrupulosamente. Siempre dentro de lo posible. De ser una mujer objeto o dejar de ser una mujer y convertirte en un objeto de placer, encaminada al otro. Parte ya los has logrado en tu relaci&oacute;n con Roger, con Lin y conmigo misma.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Hizo una pausa que Kim aprovech&oacute; para cambiar de pierna, la humedad manten&iacute;a sus muslos brillantes. Hubiera dado lo que fuera por limpiarlos y cerrarlos. Sinti&oacute; las miradas de los tres en sus ojos, por una vez.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Contin&uacute;a, por favor&mdash; solicit&oacute; Kim sin querer mostrar un asomo de duda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Lo que queremos, los tres, es que te acomodes a una nueva vida m&aacute;s acorde a tu ser, a tu sumisi&oacute;n. Queremos que desarrolles tu sexualidad para que sea m&aacute;s activa, s&oacute;lo en una faceta. Tratar de ser m&aacute;s complaciente. Tu amante debe ver tu implicaci&oacute;n en grado m&aacute;ximo. Sentir que har&iacute;as cualquier cosa por &eacute;l o por ella. Estamos todos agradecidos por tu dedicaci&oacute;n a nosotros. Ahora queremos m&aacute;s&mdash; acab&oacute; Mariona, nada de convencida de estar expres&aacute;ndose con claridad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Sigo sin entender&mdash; dijo Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Est&aacute; bien, no ha sido la mejor de mis exposiciones. Cojamos el ejemplo de hoy: tu inquietud a la hora de entrar en la casa desnuda, a la hora de dejar la ropa fuera. Sabes lo importante que es aceptar las cosas, no cuestionarlas. Tu reacci&oacute;n posterior es ejemplar y tu actitud digna de elogio. Queremos un ser plenamente entregado a sus amos, sin la sombra de una duda. Y en mi caso, mis hijos se incluyen en la ecuaci&oacute;n. Son plenamente adultos y aunque no tendr&aacute;n potestad absoluta sobre ti, ser&aacute;n parte integrante de tu vida. &iquest;Te ves capacitada?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Prometo hacer lo posible&mdash;asever&oacute; Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Me alegro. A tus amantes les gusta en ocasiones el juego del flirteo, de la seducci&oacute;n, las caranto&ntilde;as. Como bien sabes, tambi&eacute;n son proclives a la dominaci&oacute;n y al sadismo. A veces, -lo hemos notado los tres-, nos inhibimos a la hora de nuestras peticiones. Deseamos decirte las cosas con m&aacute;s claridad o de manera m&aacute;s precisa, sin atisbos de verg&uuml;enza. &iquest;Nos has notado cohibidos? &mdash;Mariona ahora s&iacute; parec&iacute;a m&aacute;s acertada. Kim neg&oacute; con la cabeza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No lo he notado, Mariona. No quiero que os sint&aacute;is mal. Y sobre tus hijos&hellip; &iquest;es correcto que los trate como amantes?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Puedo intervenir, mam&aacute;?&mdash; interrumpi&oacute; Angelina algo agitada. Su madre asinti&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No te sientas cohibida, por favor. Lo que creo que mi madre quiere decir es que te orientas a tus sensaciones y, ante todo, debes de ver las cosas desde los ojos de tus amantes. Te voy a dar un ejemplo, aunque me da un poco de verg&uuml;enza. Adoro las piernas femeninas, me gusta acariciarlas. Siempre estoy con las amigas jugando con sus piernas. Tu postura en el taburete es fant&aacute;stica, sobre todo cuando te pones del lado que me muestra tu pubis y es el muslo contrario el que est&aacute; levantado. Te cansas y te pones del otro lado. Eso ser&iacute;a un desagravio para tu amante. O te mantienes todo el tiempo del lado bueno, aunque supongo que te cansar&iacute;as o buscas otra postura. Por ejemplo, llevar tus piernas a mi regazo para que les acaricie si me apetece.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No tiene permiso para eso, Angelina. Pero tu exposici&oacute;n ha sido correcta. Est&aacute; claro que la imposibilidad de tener orgasmos te hace estar m&aacute;s alerta. Kim, como bien sabes, todas llevamos el dichoso chip. Angelina est&aacute; ardiendo en deseos de irse con cualquier hombre. Sus fantas&iacute;as est&aacute;n fuera de control&mdash; explic&oacute; Mariona, satisfecha con su hija pese a todo. Su tono expresaba el amor que sent&iacute;a por ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Mam&aacute;, no tienes raz&oacute;n sobre Angelina&mdash; corrigi&oacute; Yann. &mdash;Sus fantas&iacute;as son perfectamente razonables y si no puede tener orgasmos, por lo menos, debe buscar maneras alternativas de ser feliz.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Vale, Yann, pero creo que t&uacute; eres el menos indicado para hablar de estos temas&mdash; se&ntilde;al&oacute; Mariona, en un tono cortante. Yann asinti&oacute;. Kim no comprendi&oacute; el porqu&eacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Se hace tarde. Kim, a modo de resumen y antes de irte a casa. &iquest;puedes decirme los puntos relevantes de la noche de hoy?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim se lo pens&oacute; un tiempo para poder responder claro y conciso como se le solicitaba. A esto estaba acostumbrada. En este contexto y ante tanto auditorio, se asegur&oacute; sobre sus pensamientos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Quieres convertirte en amante m&iacute;a, pero no me di cuenta y pens&eacute; que se trataba de amistad. Me has puesto estos zapatos para que tu hija pueda disfrutar de mis piernas largas y las cintas negras en los pendientes para demostrar a tu hijo que con un poco de ingenio una mujer puede resultar m&aacute;s atractiva a&ntilde;adiendo ornamentos. Quiz&aacute;s los zapatos tengan m&aacute;s funciones, como elevar mis pechos para acercarlos a los ojos de los que me contemplan. U obligar a mi cuerpo a moverse de manera m&aacute;s sensual. Tambi&eacute;n debo acostumbrarse a mostrar mi cuerpo en situaciones no sexuales, cotidianas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Bien dicho, Kim. Bueno, chicos, dadle un beso a vuestra nueva amiga de juegos y a dormir. Yo la acompa&ntilde;ar&eacute; a casa con el coche&mdash; orden&oacute; Mariona mientras se levantaba. Kim baj&oacute; del taburete llevando la pierna no apoyada en el suelo hacia la otra y juntando las piernas. Angelina no se perdi&oacute; el movimiento. Consecuentemente, los pechos se movieron arriba y abajo. Las nalgas ya estaban en su posici&oacute;n proyectada hacia atr&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Cari&ntilde;o, ve cambi&aacute;ndote y me esperas fuera. Vengo en un rato&mdash;le indic&oacute; Mariona en tono amable que no enga&ntilde;&oacute; a Kim, hac&iacute;a tiempo que sab&iacute;a distinguir una orden.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En el recibidor se agacha para quitarse los tacones. Rectifica y suelta primero las cintas negras y los pendientes. Se dobla para depositarlos en el joyero y con precauci&oacute;n suelta las cadenas. Las guarda tambi&eacute;n en el joyero para incorporada de nuevo retirar los pies de los zapatos. El dolor en las pantorrillas es intenso. No soporta mantener los pies apoyados. Eleva los talones quedando de puntillas. Los vuelve a bajar y se dobla completamente hacia delante. Recoge los zapatos y los deja en la balda cuidando que queden sim&eacute;tricos con las puntas hacia delante. Resultan mucho m&aacute;s est&eacute;ticos mostrando su elevad&iacute;sima parte posterior. Est&aacute; a punto de preguntarse cu&aacute;nto tiempo llevan all&iacute; esper&aacute;ndola y cambia su pensamiento a bocajarro. Vuelve a elevar los talones para aliviar el dolor y sale de la casa. Espera fuera de la casa, a oscuras, de pie y mirando a la calle, brazos a los lados, tal y como se espera de ella. Baja los talones. De alguna manera sabe que aqu&iacute; las plantas de los pies deben estar en contacto con el suelo. Se da cuenta de que no lleva nada en las manos. Se ha centrado tanto en los zapatos que ha olvidado el m&oacute;vil y las pinzas. Estaban en el mismo estante y, a pesar de ello, no los vio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Bueno, ahora ya no queda duda de que estoy desnuda. Su mente bulle de preguntas y para no formularlas se centra en su cuerpo. Vuelven las molestias a sus pezones, por el fr&iacute;o o por la excitaci&oacute;n. Las pantorrillas tampoco la dejan en paz. No ha estado tanto tiempo contray&eacute;ndolas pero parece una eternidad. Dolor con zapatos, dolor sin zapatos. La caja trasparente con su calzado y atuendo est&aacute; algo a su izquierda pero casi no se ve, la &uacute;nica farola que ilumina la calle est&aacute; lo suficientemente lejos. Ya nunca m&aacute;s pensar&aacute; que sus tacones en el trabajo son altos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Se enciende la luz exterior de la casa. Est&aacute; algo a la derecha de ella. Ahora se la ver&iacute;a perfectamente si alguien abriese la puerta del seto. Sus cosas se distinguen con claridad dentro de la caja. Alguien abre la puerta. Debe ver su figura estilizada y femenina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Perdona la tardanza. Ya sabes, adolescentes con las hormonas agitadas. Quieren saber si volver&aacute;s, si podr&aacute;n jugar contigo. En fin, lo normal.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim hubiera querido gritar que no ve&iacute;a nada normal en la situaci&oacute;n. En cambio, no habl&oacute; ni movi&oacute; m&uacute;sculo alguno. Recalc&oacute; su falta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;He olvidado el m&oacute;vil y las pinzas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No le cost&oacute; nada decirlo. Ten&iacute;a una completa confianza en la comprensi&oacute;n de Mariona. Muchas horas de div&aacute;n con los ojos cerrados. Hablando de sus pensamientos, sus deseos y de todo lo que consideraba importante. Nadie mejor que Mariona conoc&iacute;a sus sentimientos m&aacute;s &iacute;ntimos y todos y cada uno de los errores que comet&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No importa. Ha sido un d&iacute;a agitado. Si no est&aacute;s demasiado cansada &iquest;Puedo estar un rato contempl&aacute;ndote antes de irnos? Tambi&eacute;n te pondr&iacute;a en antecedentes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Aqu&iacute; se pudo comprobar el entrenamiento de Kim. No hace mucho hubiera dicho que Mariona ten&iacute;a todo el derecho a orden&aacute;rselo. Sin embargo, hab&iacute;a sido una petici&oacute;n no una orden. Y ya no era &uacute;nicamente su terapeuta, sino una amiga&#8230; o una futura amiga. Siempre ser&iacute;a su gu&iacute;a mental, la persona que daba orden a su tumulto interior. No contest&oacute;, siguiendo la regla de esperar a sentir claridad en su interior.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona se sent&oacute; enfrente de ella. El c&eacute;sped deb&iacute;a de estar fr&iacute;o o mojado. Fue a buscar una peque&ntilde;a silla de playa que estaba plegada y apoyada al borde de la peque&ntilde;a elevaci&oacute;n que hac&iacute;a la casa. Se puso a par de metros m&aacute;s o menos. Kim trat&oacute; de no mover un m&uacute;sculo, para no romper la contemplaci&oacute;n de su amiga. Le resultaba m&aacute;s dif&iacute;cil que antes. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces la hab&iacute;a visto desnuda! Si lo pensaba un poco, siempre se hab&iacute;a desvestido en la consulta. Ahora comprend&iacute;a tambi&eacute;n que la deseaba desnuda f&iacute;sica y mentalmente pero como terapeuta hab&iacute;a actuado de manera profesional, no implic&aacute;ndose m&aacute;s all&aacute;. Y esa noche, -hasta ese momento-, hab&iacute;a actuado m&aacute;s como madre y como terapeuta exigente. El mensaje le result&oacute; di&aacute;fano: te quiero desnuda, te quiero como amante. No te lo ordenar&eacute;, no me creo con derecho. No, se corrigi&oacute; a s&iacute; misma. No se cree con derecho todav&iacute;a. Debo d&aacute;rselo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Pasaron los minutos. Las pantorrillas dol&iacute;an cada vez m&aacute;s. Los pezones, hambrientos e irritados. El cl&iacute;toris lo sent&iacute;a muy expandido. Sin pinza que le impusiese l&iacute;mites lo encontraba extra&ntilde;amente erecto. Como el pene de Roger, si es que eran sensaciones comparables.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Las interminables horas con Roger le daban un plus. Por otra parte, pod&iacute;a moverse cuando quisiera, pero no lo har&iacute;a. No era una guerra de voluntades, ni imposiciones. Se sent&iacute;a muy querida. Bastaba con que la contemplasen para sentirse amada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Se imagin&oacute; mentalmente desde fuera. Corrigi&oacute; algo la postura, no pensaba que pudiera considerarse una ruptura de su quietud si era para mejorar su posici&oacute;n. Alz&oacute; algo m&aacute;s la barbilla, lo que le dificultaba la visi&oacute;n de Mariona, sin llegar a impedirla. Gir&oacute; las manos hacia ella, ahuec&aacute;ndolas como si llevase unas pelotas de golf. Lo hizo todo muy, muy lento.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona asinti&oacute; cuando vio su nueva postura. Y usando gestos le indic&oacute; que levantase los talones. Kim obedeci&oacute;. Le hubiera gustado elevarlos con lentitud pero sab&iacute;a que no ten&iacute;a los m&uacute;sculos descansados, as&iacute; que los llev&oacute; lo m&aacute;s alto que pudo a toda velocidad. El culo qued&oacute; m&aacute;s alto y sobresaliente. Los pechos m&aacute;s hacia afuera. Corrigi&oacute; para quedar bien erecta y equilibrada. Mariona aplaudi&oacute; con las manos. Un aplauso silencioso. Y habl&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Yo me quedar&iacute;a toda la noche, pero ser&iacute;a injusto para ti. Cuando te tiemblen las piernas, puedes abandonar la postura. O cuando as&iacute; lo desees.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">As&iacute; de sencillo, el mero capricho del observador y un nuevo dilema para ella. Cerr&oacute; los ojos para dejarla a su aire. Cuando ya no pudo con su alma (ni con sus piernas), baj&oacute; los talones con toda la fluidez que pudo y se qued&oacute; quieta nuevamente. Mariona continu&oacute; la conversaci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Supongo que te extra&ntilde;ar&aacute; un poco que involucre de esta forma a mis hijos. No crecieron aqu&iacute; sino en Batavia. No s&eacute; si has o&iacute;do hablar del lugar: en todo caso, te dir&eacute; que las costumbres sociales y afectivas son muy diferentes a las nuestras. La sexualidad es completamente diferente. Y antes de que preguntes, su padre muri&oacute; hace dos a&ntilde;os y por eso decidimos que viniesen conmigo. Si conocieses Batavia, comprender&iacute;as que nunca hubiera permitido que no tuviesen la oportunidad de crecer all&iacute;, a pesar de estar lejos de su madre. No te preocupes por tu sexualidad ante ellos, es algo normal en Batavia y est&aacute;n acostumbrados. Han estado cohibidos por m&iacute;, saben de mi atracci&oacute;n por ti.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona se incorpor&oacute;, volvi&oacute; a dejar la sillita donde estaba anteriormente. Sac&oacute; la llave del bolsillo de su pantal&oacute;n y abri&oacute; la caja para que Kim pudiera vestirse., que neg&oacute; con la cabeza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Me debes una cita. No pienso irme a casa hasta obtenerla. Quiero que ligues conmigo. Quiero sentirte excitada toda la noche. Quiero romanticismo, devoci&oacute;n y ver en ti que me quieres llevar a la cama. Si no lo haces, no volver&eacute; por mi voluntad. S&oacute;lo por la obligaci&oacute;n que me has impuesto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona respondi&oacute; sin pausa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No hay problema. Pero es muy tarde y ma&ntilde;ana trabajas. En fin, supongo que podr&aacute;s tomarte una pastilla contra el sue&ntilde;o. Pero tenemos toda la vida por delante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim neg&oacute; con la cabeza y matiz&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Hoy. Algo me dice que nunca dar&aacute;s el paso. Se me exige claridad en mi sumisi&oacute;n. Y expresar mis deseos, sin expectativas de que puedan cumplirse. Puedes tenerme como amante con mi entrega incondicional o por obligaci&oacute;n, pero hoy no quiero quedarme sola en la cama con las pinzas. Ni siquiera podr&iacute;a dormir. Quiero que expreses tu deseo hacia m&iacute;, con tu cuerpo, hablando. Supongo que tienes el chip colocado y no puedes tener orgasmos. Eso siempre es un l&iacute;mite. No creo que te resulte tan importante.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En ese momento, -por primera vez-, Kim se plante&oacute; que Lin ten&iacute;a orgasmos con ella. &iquest;C&oacute;mo era posible? Ni siquiera se hab&iacute;a dado cuenta en todo ese tiempo tan concentrada que estaba en darle placer. Mariona no le dio tiempo a seguir pensando sobre el tema.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es la primera vez que no te veo como terapeuta. No he tenido tiempo de expresarte mi afecto o mi amor. Me cuesta m&aacute;s a m&iacute;o que a ti. Puedes vestirte y nos vamos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es una noche especial tambi&eacute;n para m&iacute;. Busca un atuendo sexy. Algo que te excite especialmente. Incluyendo unos zapatos de tac&oacute;n alto que vayan a juego y que te haga disfrutar al v&eacute;rmelos puestos. Maquillaje, pendientes. No importa lo que tardemos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Pues tendr&aacute;s que entrar en casa. Buscaremos algo&mdash; sugiri&oacute; Mariona con cierto desespero a estas alturas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sab&iacute;a que se hab&iacute;a equivocado a la hora de seducirla. Kim vislumbr&oacute; su indecisi&oacute;n. Se sent&oacute; en el porche a pesar de la frialdad del mismo. Casi agradeci&oacute; sentir ese frescor en las piernas, tan cansadas las ten&iacute;a. No la toc&oacute;, pens&oacute; primero en la falta de la pinza entre sus muslos. Pens&oacute; en Roger, se lo dir&iacute;a ma&ntilde;ana. Quiero que est&eacute; orgulloso de m&iacute;. Trat&oacute; de animar a Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Quiz&aacute;s he exagerado un poco. Si no puedes hoy&hellip;&mdash; le dijo con suavidad. Le toc&oacute; negar con la cabeza a Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Tienes raz&oacute;n, Kim. Todo estaba perfectamente preparado. La caja, los zapatos, la cena con mis hijos. Eres la mujer m&aacute;s hermosa que conozco. Y las pruebas eran extremadamente dif&iacute;ciles. Quiero una tregua. Nada de ultim&aacute;tum. Deja que te muestre lo que siento por ti. Quiero hacer las cosas bien. Esta noche y siempre, pero no voy a saber c&oacute;mo vestirte ni ad&oacute;nde llevarte en este estado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim se qued&oacute; pensativa. A punto estuvo de hacerse una pregunta. Por un momento, casi llev&oacute; la mano a la cabeza para golpearse. S&oacute;lo cuando su habitual control sobre sus manos tom&oacute; el relevo se fren&oacute;. Mir&oacute; a Mariona con enormes ganas de cogerle las manos, molesta consigo misma. Gir&oacute; la cabeza para asegurarse de que las pinzas siguen ah&iacute;, en la caja. Despu&eacute;s de todo estaba abierta. Demasiado f&aacute;cil. En cuanto la llevase puesta y se tocasen, su sumisi&oacute;n se abrir&iacute;a paso completamente y Mariona se esconder&iacute;a. Quer&iacute;a alguna implicaci&oacute;n m&aacute;s real por su parte. P&oacute;nselo dif&iacute;cil se dijo. Rastre&oacute; hacia atr&aacute;s. Se hizo la pregunta &iquest;qu&eacute; hab&iacute;a dicho Angelina? Se maldijo. Era imposible no hacerse preguntas de cuando en cuando. Ya daba igual. Dijo: A mi madre le gustan tus piernas tanto como a m&iacute;. Ten&iacute;a la respuesta. Angelina se implicar&iacute;a. Estaba segura.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Mariona. Yo tambi&eacute;n estoy cansada, aunque agotada ser&iacute;a mejor descripci&oacute;n. Tambi&eacute;n estoy en una nube. Sabes casi mejor que yo que vivo en un c&oacute;ctel de endorfinas, fantas&iacute;as y amantes rigurosos. Pero hablan conmigo y me dicen qu&eacute; quieren de m&iacute;. T&uacute; hoy no lo has hecho, al menos, desde que te sentaste aqu&iacute; fuera. Estoy de acuerdo contigo en que no debemos ser tan dr&aacute;sticas. Te sugiero que despertemos a Angelina. Que decida ella que debemos hacer. Si me debo ir a casa o a buscamos un restaurante rom&aacute;ntico y cenamos de nuevo. Que me maquille y elija el atuendo. Hasta si debo llevar la pinza. Me da una enorme verg&uuml;enza que tus hijos sepan que debo llevarla para que me toquen.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona sali&oacute; disparada. Volvi&oacute; con una Angelina que no parec&iacute;a muy dormida. &iquest;Les hab&iacute;an o&iacute;do toda la noche desde sus habitaciones? Una pregunta m&aacute;s que no deb&iacute;a haber realizado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Angelina parec&iacute;a preparada, como si todas las noches tuviera que vestir a una mujer desnuda en el porche de su casa. Kim casi se mordi&oacute; la lengua y el cerebro para no hacer ninguna pregunta. Angelina primero se agach&oacute; para ponerle los zapatos. Suela met&aacute;lica roja con un saliente trasero para evitar que el pie escapase por detr&aacute;s. Un aro de cuero para el dedo gordo del pie y otro para el tobillo. Los dos se cerraban se ajustaban al mil&iacute;metro gracias a un velcro resistente por el interior. El pie quedaba desnudo. Eran bien altos, algo menos que los que sol&iacute;a llevar pero todo el peso ir&iacute;a al dedo gordo. Observ&oacute; el esmero que se tomaba Angelina. Esos zapatos eran para ella. Le quedaban como un guante. Si pudiera preguntar. Le adivin&oacute; el pensamiento.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No seas tonta. Llevamos semanas discutiendo qu&eacute; zapatos ponerte en casa. Mi madre quer&iacute;a que llevaras &eacute;stos. La convenc&iacute; de que aceptar&iacute;as los de cristal sin rechistar. Si te hubieras resistido, te hubiera ofrecido &eacute;stos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim iba a preguntar lo del cristal. Reformul&oacute;: &ldquo;Cre&iacute; que eran de pl&aacute;stico&rdquo;. Angelina neg&oacute; y respondi&oacute; a la vez, sin dejar de mirar las piernas desnudas de Kim: &ldquo;Son de un cristal especial y adaptable, aunque sea dif&iacute;cil de creer. Se ajustar&aacute;n a tus pies a medida que los uses, igual que tu cuerpo cambiar&aacute; su postura por ellos.&rdquo;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Sois fetichistas&mdash; dijo Kim aunque casi hace la pregunta. Se hubiera puesto una pinza en la boca con una pregunta m&aacute;s en su cr&aacute;neo. No pod&iacute;a dejar de admitir la sabidur&iacute;a de Mariona. Su mente cambiaba tan r&aacute;pido como su cuerpo. Angelina la mir&oacute; como extra&ntilde;ada de que no lo supiese a estas alturas, creyendo que hab&iacute;a ido a la casa sabiendo a qu&eacute; venia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No sab&iacute;a nada, Angelina. Me he convertido de paciente y alumna de tu madre en&hellip;&mdash; Se par&oacute; porque sinti&oacute; que no se expresar&iacute;a con claridad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Nuestro animal dom&eacute;stico. Eso es lo que debes ser en casa. Entre otras cosas. S&oacute;lo si lo deseas, claro. Mam&aacute; es demasiado recatada para ped&iacute;rtelo. No sabes c&oacute;mo ha cambiado desde que te ha conocido. Lleva demasiado tiempo entre adolescentes y pacientes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Todo esto transcurri&oacute; con las dos ya de pie. Kim manten&iacute;a los brazos levantados en vertical como Angelina le hab&iacute;a indicado. Los ojos cerrados, expectante a ver que vestido le colocaba. Se sent&iacute;a agasajada. No hubiera podido explicarlo. La vest&iacute;an en el porche de una casa. Hac&iacute;a fr&iacute;o (ya estaba acostumbrada debido a las sesiones en la sala de los servidores) y estaba casi desnuda. Dej&oacute; de hacer recuento y se centr&oacute; en sentir la tela. Era suave y c&aacute;lida. Nada de rozaduras infames. Quiz&aacute;s eso ser&iacute;a peor. Puede que hubiera debido de llevar el clip, la hab&iacute;an tocado por momentos. Decidi&oacute; que era razonable. El contexto tambi&eacute;n contaba. No pod&iacute;a estar continuamente evaluando, era una de las reglas. Volvi&oacute; al vestido. Exiguo seguro que era, y sexy como el demonio. Tan ligero como un body o una neglig&eacute;. La espalda descubierta, las piernas y los&#8230; lados. Baj&oacute; los brazos y abri&oacute; los ojos. Se mir&oacute;. Angelina sac&oacute; un peque&ntilde;o espejo del kit de maquillaje que hab&iacute;a tra&iacute;do, sabedora de que Kim se mor&iacute;a de ganas por verse. Como le pasaba a todas las mujeres. El espejo resultaba insuficiente as&iacute; que Kim recorri&oacute; el vestido con las manos, cuidando de no tocarse. Angelina ayud&oacute; todo lo que pudo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es abierto a los lados, salvo un peque&ntilde;o enganche que tiene justo en cada cadera. Se mover&aacute; a la menor brisa, al menor de tus gestos. G&iacute;rate.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim se puso de puntillas y realiz&oacute; un giro de 360 grados. El tejido era tan leve que se despeg&oacute; en su frontal y la falda se levant&oacute;. Pero no not&oacute; mayor frescor o un cambio de aire. No entend&iacute;a por qu&eacute;. Por suerte, Angelina estaba tan excitada que le explicaba cada caracter&iacute;stica como si fuese un vestido de novia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es un pol&iacute;mero especial, muy parecido a la piel. Transpira casi igual. A medida que te acostumbres, no notar&aacute;s que lo llevas. Ni cuando se despegue ni cuando vuelva a posarse sobre tu cuerpo. Es bastante ajustado pero tan liviano que se alejar&aacute; si te mueves con suficiente velocidad. Los pechos te quedan perfilados y tus pezones son obvios. Su forma al menos. No se ven. No es un vestido trasparente o trasl&uacute;cido. Tiene un agarre al cuello, adem&aacute;s de los de las caderas. De hecho, son dos telas independientes. La delantera va creciendo en anchura para tratar de esconder los pechos, aunque no llegar a asomar a cada lado, salvo si la tela se despega, en cuyo caso, se ven sin demasiado esfuerzo. Pero t&uacute; no deber&iacute;as notar si el tejido est&aacute; pegado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim asinti&oacute; con la cabeza. Era endiabladamente sexy. Ni siquiera sent&iacute;a algo puesto salvo por el contacto met&aacute;lico en el cuello y el ligero peso del vestido, m&aacute;s por el metal que llevaba en las caderas. Angelina fue a la casa y no tard&oacute; en regresar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Lo hab&iacute;a olvidado. Tiene un cintur&oacute;n negro para la cadera o la falda estar&aacute; todo el tiempo alejada de tus piernas al andar. Te lo enganchar&eacute; bien abajo aunque si no tienes cuidado puede que se te mueva a la cintura.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Esto s&iacute; que lo sinti&oacute;. Angelina lo coloc&oacute; algo inclinado hacia el lado izquierdo. Le indic&oacute; que caminase de un lado a otro. Kim supo que descubr&iacute;a los pechos y las nalgas al andar. Tanto por las miradas de madre e hija como por simple l&oacute;gica. Los pechos vacilaban y las nalgas oscilaban de lado a lado. Por la exigua parte trasera el tejido ca&iacute;a inclinado hasta la mitad del culo y luego verticalmente. En esa zona, Kim sent&iacute;a como se despegaba y volv&iacute;a a contactar. La sensibilidad de su culo era algo muy apreciado por Lin, que llegaba a usar plumas de diferente grosor y la obligaba a adivinar cu&aacute;l era. Kim imagin&oacute; que al cabo de unos minuto la piel se acostumbrar&iacute;a y ya no podr&iacute;a saber si se alejaba el tejido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Angelina le coloc&oacute; unos pendientes de aro. Pesaban bastante. Se explic&oacute; de nuevo: &ldquo;Est&aacute;n ba&ntilde;ados en oro. El interior es de plomo. A lo mejor te duelen los l&oacute;bulos dentro de un rato. Lo mejor es que trates de no mover mucho la cabeza. Ahora cierra los ojos y abre ligeramente la boca. Te maquillar&eacute; un poco.&rdquo;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No tuvo oportunidad de saber c&oacute;mo qued&oacute; su cara. Angelina cerr&oacute; el kit mucho antes de que le fuese permitido abrir los ojos. Mariona se hab&iacute;a cambiado y lleva un conjunto rojo. Falda larga y plisada con botas altas. El top ajustado mostraba su pecho por un ligero escote frontal. Un collar de artesan&iacute;a era el &uacute;nico a&ntilde;adido. Discreta y elegante. Bueno, ella tambi&eacute;n estaba elegante, pero no tan discreta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona sac&oacute; el coche, mientras Kim esperaba en la acera, al otro lado de los setos. Se hab&iacute;a despedido con una genuflexi&oacute;n y un giro completo. Antes de salir, Angelina hab&iacute;a ido corriendo a buscar un bolso que hiciera juego. Negro y min&uacute;sculo, sin correa. Estar&iacute;a obligado a sujetarlo. Le hubiera gustado tener las manos libres, nunca se sab&iacute;a. Las pinzas y el m&oacute;vil todav&iacute;a estaban en la casa, a nadie se le hab&iacute;a ocurrido en toda la noche sacarlos. Otra vez Angelina reaccion&oacute; antes que su madre y fue a por ellos. Kim not&oacute; como aumentaba su humillaci&oacute;n (y la humedad entre sus piernas) cuando Angelina se los entreg&oacute;. Lo puso todo en el diminuto bolso que ni siquiera ten&iacute;a cierre. Si no ten&iacute;a cuidado, se desparramar&iacute;a el contenido. Antes de salir, Mariona sugiri&oacute; que cogiera la documentaci&oacute;n. Kim us&oacute; su instinto. La tardanza hubiera sido una falta y se agach&oacute; como dentro de la casa. Piernas juntas y rectas, elevando el culo. Dej&oacute; el bolso negro en el suelo, levant&oacute; la tapa de la caja trasparente, fij&aacute;ndose ahora que estaba enclavada al suelo: &iexcl;Hab&iacute;an hecho obra! Otra vez supo que todo hab&iacute;a sido previsto de antemano. Las dos telas cumplieron con su cometido y ense&ntilde;aron culo y tetas. Los pezones s&iacute; notaron como quedaban descubiertos, pero senos y nalgas no sintieron nada. El vestido era maravilloso&#8230; para las circunstancias adecuadas. Baj&oacute; la tapa y puls&oacute; dos veces la pesta&ntilde;a. Dio un &uacute;ltimo vistazo. Ma&ntilde;ana tendr&iacute;a que volver al trabajo con esa vestimenta. Todo el mundo sabr&iacute;a que no hab&iacute;a dormido en casa. Le divirti&oacute; el pensamiento hasta que comprendi&oacute; que Lin tambi&eacute;n lo sabr&iacute;a. Quiz&aacute;s tampoco recibir&iacute;a ma&ntilde;ana caricias en los pezones. Dadas las circunstancias estaban bastante modositos. O no hab&iacute;a tenido tiempo de centrarse en ellos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Por suerte, o por h&aacute;bito, cay&oacute; en la cuenta de levantar la tela posterior antes de sentarse. Ni se preocup&oacute; por el resto, era imposible no mostrarlo todo. Adoraba los asientos de cuero y odiaba los de pl&aacute;stico.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Te manchar&eacute; el asiento de cuero. Lo siento&mdash; se disculp&oacute; Kim. No pod&iacute;a evitar su humedad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Lo considero un honor&mdash; respondi&oacute; Mariona, sin facilitar las cosas. Kim iba a decir &iquest;puedo ir al grano?, rectific&oacute; a tiempo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Voy a ir al grano&mdash; mascull&oacute;. Mariona asinti&oacute;, dando su aprobaci&oacute;n. &mdash;Quiero saber algo m&aacute;s de ti, de tus hijos, de tu vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Son&oacute; a exigencia. Y lo lament&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Todo llegar&aacute;. Ya te lo dije antes. Puedes relajarte.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No, no puedo relajarme.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Pareces idiota. Nos llev&aacute;bamos mejor cuando llevabas tus pinzas. Nada de discusiones, nada de peleas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;S&iacute;, es cierto. Estamos enamoradas&mdash; replic&oacute; Kim, ahora siempre recitaba su preguntaba con la respuesta m&aacute;s probable que se le ocurr&iacute;a, si ten&iacute;a visos de ser cierta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No, yo estoy enamorada. Y recuerda que no puedo tener orgasmos, por el maldito chip. Tambi&eacute;n quiero lo mejor para mis hijos&mdash; admiti&oacute; sin dejar de conducir con suavidad. Kim, como siempre, dijo lo que sent&iacute;a. Cuando volv&iacute;a a ese estado mental de quietud, confiaba plenamente en Mariona. O en cualquier otro de sus amantes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No puedo ni imaginarme como me ven. Deben de creer que estoy enferma o loca.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La voz de Kim parec&iacute;a mostrar amargura.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Deja que yo decida eso. Te dije que habr&iacute;a grandes retos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;No s&eacute; si los he superado o ser&eacute; capaz de superarlo, Mariona. Lo siento mucho.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ahora la aflicci&oacute;n surg&iacute;a espont&aacute;nea.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Eso tambi&eacute;n he de decidirlo yo. Est&aacute; bien. Hablemos de mis hijos&mdash; as&iacute; Mariona zanj&oacute; la cuesti&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash; [&iquest;Por qu&eacute; &#8230;]&mdash; Kim se interrumpi&oacute; por su confusi&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Nota del editor: a partir de ahora todas las preguntas o requerimientos de Kim que incumplan las reglas (incluyendo pensamientos difusos o inconcretos) se pondr&aacute; en corchetes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Es porque son mis hijos o por su edad? &mdash; inquiri&oacute; con clara sorna Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;[Ofrecer as&iacute; como as&iacute; las tetas a un adolescente] Por las dos cosas&mdash; respondi&oacute; Kim.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Deja que aparque por aqu&iacute;. A ver si encontramos un lugar agradable.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Entraron en lo que result&oacute; ser un bar de lesbianas. Solo hab&iacute;a mujeres en top-less en la barra, salvo un par de camareros descamisados y con unos paquetes descomunales entre las piernas, apenas disimulados por unos pantalones demasiado ajustados<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Pidieron cerveza y unas tapas. Kim estaba tan sosegada que se sent&oacute; con toda tranquilidad descubriendo su pecho y su culo. El asiento le resultaba algo picajoso, seguro que era de pl&aacute;stico cubierto de alg&uacute;n otro tejido artificial. Se sent&oacute; ladeada, lo que mostraba todo su pierna derecha a Mariona y cuando se inclinaba los pechos se descubr&iacute;an.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;!Fant&aacute;stico!&mdash;dijo Mariona ante su postura. Kim cay&oacute; en la cuenta del verdadero problema que hab&iacute;a tenido con su terapeuta. No es lo mismo escuchar lo que te narran, que vivirlo de cerca. Ahora era parte de su universo, una parte activa. Antes, su labor era escucharla. Hab&iacute;a decidido incorporarse a su universo. Y hab&iacute;a resultado un choque de trenes devastador. Deb&iacute;a ser dif&iacute;cil, supuso, tenerla desnuda y con las pinzas d&iacute;a tras d&iacute;a, escuchando todo lo que le hac&iacute;an &mdash;o no le hac&iacute;an&mdash; otras personas. Si se hab&iacute;a enamorado, hubiera bastado con seducirla un poco. [&iquest;Por qu&eacute; unas fantas&iacute;as tan forzadas en su casa y ante sus hijos?]. Empezaba a quedarse adormilada. Se levant&oacute; y se sent&oacute; junto a Mariona, para permitirle tener acceso a su cuerpo. Entonces escuch&oacute; como le preguntaba:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Acaso llevas la pinza puesta?&mdash; Kim despert&oacute; de golpe. Se le hab&iacute;a vuelto a olvidar. Roger ya no estar&iacute;a demasiado orgulloso de ella. Agach&oacute; la cabeza y se inclin&oacute; un poco, lo que descubri&oacute; los pechos, pero no se percat&oacute; encerrada en sus pensamientos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Quieres que hablemos de ello?&mdash; volvi&oacute; a preguntar Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Ha sido un error imperdonable. [Estoy cansada]. Debes estar muy decepcionada&mdash; dijo Kim son&aacute;ndole la voz hueca. Su expresi&oacute;n era desoladora.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Te juzgas con demasiada dureza. Ahora bien, no parece que te preocupes por tu acompa&ntilde;ante o ya hace rato que estar&iacute;a colocada tu pinza. Era tu deber estar accesible y &uacute;nicamente te has preocupado de como se ajustaba el vestido&mdash;le recrimin&oacute; Mariona, aunque Kim not&oacute; que hablaba de manera ir&oacute;nica y su expresi&oacute;n era de ternura. Comprob&oacute; su vestimenta y ahora s&iacute; supo que estaba mostrando los pechos de nuevo, tanto a Mariona como a todo el que mirase hacia ellas. Todo su lateral izquierdo estaba desnudo, desde la punta del pie hasta la cabeza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Qu&eacute; puedo hacer? &mdash;pregunt&oacute;, gir&aacute;ndose para poder ver a Mariona con m&aacute;s comodidad. Ni se plante&oacute; como quedaba la tela. Tampoco se dio cuenta de qu&eacute; hab&iacute;a hecho una pregunta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Bueno, una pregunta s&oacute;lo agrava el problema. No te preocupes por m&iacute;. He disfrutado enormemente de la noche, salvo esos instantes en el porche en los que me encontr&eacute; perdida. &iquest;Puedes cogerte libre ma&ntilde;ana en el trabajo? Es viernes. Si te quedas con nosotros hasta el lunes, tratar&eacute; de ayudarte. No te ser&aacute; f&aacute;cil, no nos enga&ntilde;emos&mdash; sentenci&oacute; Mariona, bromeando.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;[&iquest;Sabr&eacute; algo m&aacute;s de ti?]Llamar&eacute; por si hay algo urgente o imprevisto&#8230; no s&eacute; si podr&eacute; resistir la idea de que tus hijos me vean de nuevo&mdash;Kim lo matiz&oacute; sin &aacute;nimo de disculpa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Te propongo un trato. Acepta libremente ser nuestro animal dom&eacute;stico y tendr&aacute;s derecho a hacerles todas las preguntas que quieras&mdash; ofert&oacute; Mariona con cierta desasosiego.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Siempre que quiera?&mdash; pregunt&oacute; ansiosa. Kim se dio cuenta de que hab&iacute;a vuelto a hacer una pregunta. En fin, ya no ten&iacute;a remedio. Mariona solt&oacute; una carcajada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;De acuerdo. Est&aacute; claro que necesitas preguntar todo el tiempo. El precio va a ser muy alto y por ahora desconocido para ti.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim asinti&oacute; y se sinti&oacute; obligada a confirmar que pagar&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Me tienes sujeta por obligaci&oacute;n y tu deseo de que acepte libremente me extra&ntilde;a cada vez m&aacute;s. Te importa tanto que aceptas un intercambio innecesario. No te debe extra&ntilde;ar que quiera saber m&aacute;s de lo que tanto deseas. S&eacute; que es mi mente la que desear cambiar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Y tu cuerpo. Por ejemplo, desnudas tus pechos como intercambio, como favor hacia m&iacute;. Tratando de disculparte por tus acciones&#8230; digamos de la &uacute;ltima parte de la noche. Tu actitud displicente. Sigues con la idea del control. En el fondo quieres tener la posibilidad de elegir. Y es cierto. Lo que yo quiero es que aprendas a distinguir entre tus elecciones y tus deseos. Que aprendas a actuar sujeta a los deseos de los dem&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;[&iquest;No es lo que ya hag&#8230;?] Cre&iacute;a que es lo que he estado haciendo desde que estoy con Roger&mdash; afirm&oacute; Kim con turbaci&oacute;n. Se consideraba la perfecta sumisa, la perfecta esclava.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;S&iacute;, con matices. Lo que se te pide es que conviertas los deseos de tus propietarios en tus propios deseos, sin contrapartidas&mdash;explic&oacute; Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;[&iquest;propietarios?] No entiendo eso de propietarios. Pertenezco a Roger, luego a Lin, ahora acepto pertenecerte. Me resulta hasta confuso&#8230; y contradictorio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim no terminaba de estar convencida de su forma de expresarse, en clara contradicci&oacute;n con sus &oacute;rdenes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Tu confusi&oacute;n proviene de tu mente. Si te centraras en tus reglas, hallar&iacute;as m&aacute;s claridad. Cojamos un ejemplo, la pinza en el cl&iacute;toris. Tu principal amo no desea que seas acariciada sin llevarla, pues gusta de tu dolor tanto como de tu placer. No necesita estar junto a ti, le basta saber que lo llevas en esas circunstancias. A partir de ah&iacute;, tu libertad es plena. Hay peque&ntilde;as preferencias por su parte: que lo lleves cuando duermes y una excepci&oacute;n: si llevas pinzas en los pezones no se permite que te toquen aunque s&iacute; las lleves en el cl&iacute;toris &iquest;Lo he descrito correctamente?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim lo confirm&oacute;. Realmente era as&iacute;. No era tan dif&iacute;cil, por mucho que ella se empe&ntilde;ase en obviarlo. Mariona continu&oacute; la exposici&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;A partir de unas sencillas premisas, tienes unas enormes dosis de libertad, de cuerpo, de mente, de alma y de esp&iacute;ritu. Si te preguntasen si eres libre &iquest;qu&eacute; contestar&iacute;as?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona miraba el cuerpo ofrecido de Kim, sin llegar a mantener contacto visual.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Soy libre&#8230; de aceptar esas condiciones. De sentirme orgullosa. De no esperar nada a cambio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim se sent&iacute;a tan contenta de expresarlo, de demostrar su amor por Roger. No estaba delante pero estaba presente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Aparte de Roger, Lin, t&uacute; y yo&#8230; &iquest;Alguien m&aacute;s conoce las reglas?&mdash; pregunt&oacute; Mariona. Kim neg&oacute; sin llegar a saber ad&oacute;nde quer&iacute;a ir a parar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Roger te acaricia cuando lo desea. Lin se ajusta a tus deseos, te pones la pinza y le das barra libre. T&uacute; ven&iacute;as a mi sesiones, te pon&iacute;as las tres pinzas, lo que de por s&iacute; implicaba que no te pod&iacute;a acariciar. Ahora no llevas ninguna. &iquest;Hay alguna diferencia?&mdash; pregunt&oacute; Mariona que estaba sorprendida de haber encontrado de nuevo su habitual compostura.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim comprendi&oacute; entonces lo que quer&iacute;a decir Mariona. Su desconsideraci&oacute;n. Esa noche se hab&iacute;a presentado en la casa y hab&iacute;a cumplido con todos los requisitos. Hab&iacute;a sufrido humillaciones dolorosas. Mariona estaba satisfecha de su comportamiento, pero ella no se hab&iacute;a ofrecido realmente. Nunca hab&iacute;a comprendido que su cuerpo era inaccesible en dos estados diferentes. A Lin se le hab&iacute;a explicado espec&iacute;ficamente en qu&eacute; momentos pod&iacute;a jugar con ella. Pero siendo Kim la que en el fondo decid&iacute;a. Era su necesidad de caricias, no el deseo de Lin, el verdadero motor. Y, Mariona, le hab&iacute;a colocado en la disposici&oacute;n mental para comprenderlo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Kim cre&iacute;a que se hab&iacute;a entregado esa noche, hasta que lleg&oacute; su exabrupto. Tambi&eacute;n lo hab&iacute;a cre&iacute;do ahora cuando descubr&iacute;a su cuerpo, lo poco que tapaba el vestido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Tienes raz&oacute;n, Mariona. Debemos aprender a ser amigas, amigas de verdad. Y, sin enga&ntilde;os. Y cuando yo lo considere, ceder mis&#8230; derechos. Darte plena libertad sobre mi cuerpo. Si es lo que deseamos las dos. Entiendo que yo s&oacute;lo puedo ceder una vez&#8230; luego es algo que ya no me pertenece&mdash; reafirm&oacute; Kim vislumbrando la trascendencia de lo que, en el fondo se estaba diciendo a s&iacute; misma.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Es algo sagrado, pero claro que tienes el derecho de retirar tu permiso. Es tu implicaci&oacute;n lo m&aacute;s importante&#8230; junto a tu conciencia de lo que est&aacute;s haciendo. Tienes un solo amo. Los dem&aacute;s siempre sabremos de las limitaciones. Aunque simplemente s&oacute;lo hay una: no podemos darte orgasmos. Si te paras a pensarlo, Roger s&oacute;lo pone s&iacute;mbolo hay un hecho evidente: tu chip te impide tener orgasmos con todos menos con &eacute;l. Ha a&ntilde;adido que sufras dolor y que sea evidente para cualquiera con qui&eacute;n quieras estar. S&oacute;lo t&uacute; puedes decidir si aceptas sus deseos. Por lo dem&aacute;s, tu grado de libertad es mucho mayor que cualquier mujer casada&mdash; aclar&oacute; Mariona.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;Necesito que me hables siempre as&iacute;, Mariona. Con claridad, con confianza. [&iquest;Me quieres?]. Te quiero. Ser&eacute; t&uacute; animal dom&eacute;stico. Tu amante. Lo que tu desees. Mi sumisi&oacute;n ser&aacute; completa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;&iquest;Incluyendo a mis hijos? Marcando yo los l&iacute;mites, si es que los hay&mdash; inquiri&oacute; de nuevo Mariona. Kim asinti&oacute;. Se oblig&oacute; a afirmarlo verbalmente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&mdash;S&iacute;, incluyendo a tus hijos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Salieron del bar casi arrastr&aacute;ndose, agotadas. Mariona la acompa&ntilde;&oacute; a su casa. Antes tuvieron que ir a la suya, d&oacute;nde Kim se desnud&oacute; en el porche. Sac&oacute; el m&oacute;vil y las pinzas del bolso y se lo entreg&oacute; a Mariona, quien entr&oacute; en la casa para dejar todo en el recibidor. Volvi&oacute; a salir, abri&oacute; la caja y contempl&oacute; como Kim se vest&iacute;a con la ropa con la que hab&iacute;a llegado. A pesar del cansancio, Kim se hab&iacute;a desnudado de arriba a abajo, terminando por los tacones, el culo bien elevado. Ahora se vest&iacute;a de abajo arriba. Como eran sus tacones habituales, elev&oacute; primero una pierna y luego la otra. Mariona hab&iacute;a contemplado este gesto muchas veces en la consulta. Era muy bello.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mariona hab&iacute;a debido cambiar de opini&oacute;n y no dormir&iacute;an juntas esa noche. Pero se abstuvo de hacer comentario alguno. La condujo a su casa y subi&oacute; con Kim. Vio como se desnudaba nuevamente de arriba a abajo y guardaba el vestido y los tacones. Se puso la pinza inferior y esper&oacute; de pie con las manos a los lados y la barbilla bien alzada. Mariona entendi&oacute; lo que quer&iacute;a. Acarici&oacute; los pezones. Comprob&oacute; lo er&oacute;ticos que eran. Estaban duros. Adorables. No se mantuvo mucho rato. Tendr&iacute;a todo el tiempo del mundo para disfrutar del cuerpo de Kim. Esper&oacute; a ver como se colocaba las pinzas en las pezones y se enroscaba en la cama. La arrop&oacute; y se recost&oacute; junto a ella, queriendo sentir como se dorm&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando Mariona not&oacute; que Kim ya se hab&iacute;a dormido, se fue a casa. Sus hijos tambi&eacute;n estaban dormidos. Le extra&ntilde;&oacute;. Casi hubiera pensado que se hab&iacute;an quedado preocupados toda la noche. O es que confiaban ella. Prefiri&oacute; creer lo &uacute;ltimo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Como ten&iacute;a por costumbre, se centr&oacute; en lo que hab&iacute;a hecho bien antes de dormirse. Por la ma&ntilde;ana, se preocupar&iacute;a por los errores del d&iacute;a. Como todas las noches, se masturb&oacute; toc&aacute;ndose los muslos mientras se iba quedando dormida. Hacia ya mucho tiempo que se hab&iacute;a despreocupado por unos orgasmos imposibles de alcanzar. Pens&oacute; en Lin y la suerte que ten&iacute;a.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 30<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La rutina se hab&iacute;a aposentado en ambos a la vuelta de C&oacute;rcega. Roger parec&iacute;a algo desganado y Kim sinti&oacute; que algo se apagaba entre ambos. Esa hab&iacute;a sido la raz&oacute;n para consultar con una psic&oacute;loga. Mariona result&oacute; ser tan estricta como su propio amante. 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