{"id":17383,"date":"2018-03-17T23:00:00","date_gmt":"2018-03-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-03-17T23:00:00","modified_gmt":"2018-03-17T23:00:00","slug":"17383-mi-adolescencia-capitulo-50","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17383-mi-adolescencia-capitulo-50\/","title":{"rendered":"Mi adolescencia (Cap\u00edtulo 50)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17383\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:48px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">P<\/span><\/span><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">arec&iacute;a como si I&ntilde;igo hubiese planificado todo con gran detalle, pues se asegur&oacute; en todo momento que no hab&iacute;a nadie por los pasillos y que todo el mundo hab&iacute;a entrado ya en las restantes aulas. Finalmente dio el paso y nos metimos en mi clase. Coloc&oacute; un par de sillas en la puerta para que impidiesen, aunque solo fuese unos segundos, que nadie entrase. Yo estaba muerta de miedo, he de reconocerlos, todo esto me pon&iacute;a muy nerviosa, pero por otra parte me daba mucho morbo estar con mi guapo novio en mi propia clase. &Eacute;l me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;d&oacute;nde te sueles sentar siempre?&rdquo;. Yo se lo se&ntilde;al&eacute; y &eacute;l me contest&oacute; en un tono jocoso y distendido: &ldquo;Anda, en la primera fila, pero que empollona y lista es mi novia&rdquo;. Ese comentario desenfadado hizo que me relajase un poco y que se mermaran un poco los nervios. I&ntilde;igo me dijo en tono amable pero que son&oacute; a orden imperativa: &ldquo;Si&eacute;ntate en tu silla&rdquo;. No ten&iacute;a ni idea de qu&eacute; ten&iacute;a planificado hacer ni cu&aacute;les eran sus intenciones pero, fuese lo que fuese, la situaci&oacute;n era morbosa y especial. En incre&iacute;ble como puede condicionar tanto el entorno y como, a pesar de haber estado antes cientos de veces sentada en esa silla, ahora notaba la silla m&aacute;s fr&iacute;a y extra&ntilde;a que nunca, como si no fuese la m&iacute;a y como si nunca hubiese dado clase all&iacute;. I&ntilde;igo me dio una nueva orden: &ldquo;Mira hac&iacute;a la pizarra, como si estuvieras atendiendo a clase&rdquo;. Yo, en plan novia sumisa y obediente, lo hice. &Eacute;l sigui&oacute; hablando: &ldquo;Haga lo que haga no dejes de atender a la clase, como si yo no estuviese aqu&iacute;, t&uacute; como si estuvieras concentrada en clase&rdquo;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo me encontraba sentada posando fijamente mi mirada en la pizarra como si de verdad estuviese en clase cuando not&eacute; como I&ntilde;igo pas&oacute; sus manos por detr&aacute;s hasta abrazarme los pechos por encima de la camiseta. No s&eacute; si eran los nervios o el entorno o qu&eacute;, pero sent&iacute; un escalofr&iacute;o y como si esas no fuesen sus manos. I&ntilde;igo me hab&iacute;a tocado y acariciado miles de veces desde que &eacute;ramos novios, pero en esos momentos sus manos parec&iacute;an las de un extra&ntilde;o, y me hac&iacute;a sentir un escalofr&iacute;o tras otro. Adem&aacute;s, como me dijo que no mirase para atr&aacute;s y solo me centrase en la pizarra, entonces no pod&iacute;a mirarle a los ojos y eso aportaba mucho m&aacute;s misterio, excitaci&oacute;n, intriga y morbo a sus caricias por detr&aacute;s. Mi respiraci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s acelerada, no solo por la excitaci&oacute;n sexual, que tambi&eacute;n, sino por el riesgo de que alguien pudiese entrar en ese momento y pillarnos haciendo esas cosas. En esos momentos sent&iacute; un subid&oacute;n de adrenalina porque el cocktail de estar realizando todo eso en mi propia aula me excit&oacute; de tal manera que not&eacute; como mis pezones se pusieron duros. I&ntilde;igo debi&oacute; notarlo tambi&eacute;n porque eso fue la excusa que necesit&oacute; para levantarme bruscamente la camiseta y tocarme los pechos primero por encima del sujetador, y luego por debajo de &eacute;l, y yo todo el rato mirando ensimismada la pizarra como si de verdad estuvieran explicando algo all&iacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">S&eacute; que ese es el momento que deber&iacute;a haberle parado pues ya nos est&aacute;bamos pasando mucho y el riesgo a que entrase alguien cada vez era mayor. Yo no hac&iacute;a m&aacute;s que pensar que iba a estallar, de un momento a otro, el ruido de las sillas al abrirse la puerta de forma repentina, y lo peor de todo es que a m&iacute; no se me ocurrir&iacute;a ninguna excusa l&oacute;gica ni razonable que dar a lo que est&aacute;bamos haciendo all&iacute; los dos solos. Y menos excusa iba a tener cuando not&eacute; a I&ntilde;igo que me levantaba de la silla hasta ponerme de pie, para acto seguido empezar a jugar y a desabrocharme el cintur&oacute;n con intenciones de bajarme el vaquero. Ah&iacute; s&iacute; quise reaccionar, eso s&iacute; que era el mayor de los riesgos habidos y por haber y trat&eacute; de pararle, pero me desabroch&oacute; y baj&oacute; con gran habilidad el vaquero, y empez&oacute; a restregarse contra mis braguitas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo no hac&iacute;a m&aacute;s que susurrar que parara, que nos est&aacute;bamos pasando. No me hizo ni caso, porque cuando volvi&oacute; a restregarse contra m&iacute; pude notar que no era su pantal&oacute;n lo que ya restregaba sino directamente su pene y que se hab&iacute;a bajado &eacute;l tambi&eacute;n los pantalones y los calzoncillos. Solo de imaginar esta situaci&oacute;n: ambos desnudos por completo de cintura para abajo me hizo excitarme y nubl&oacute; mi mente por completo. Ya no pens&eacute; m&aacute;s en los riesgos. O mejor dicho ya no quise pensar m&aacute;s en ello. Solo quer&iacute;a disfrutar ese momento morboso fetichista cuanto antes y, sobre todo, que acabase lo m&aacute;s r&aacute;pido posible porque me angustiaba la posibilidad de que nos pillaran. I&ntilde;igo debi&oacute; pensar lo mismo porque de repente not&eacute; como me penetr&oacute; por detr&aacute;s de golpe y empez&oacute; a follar con gran velocidad y ansiedad. Era una locura. Una locura absoluta. Una demencia total. Adem&aacute;s se aceler&oacute; tanto al hacerlo que al cabo de solo 2 minutos acab&oacute; eyaculando de forma bestial como si llevase horas conteni&eacute;ndose en vez de solo 2 minutos. Eso me cabre&oacute; much&iacute;simo porque eyacul&oacute; dentro de m&iacute; sin preservativo ni nada. Eso era una inconsciencia brutal y me enoj&oacute; mucho. Trate de echarle la bronca pero solo pude ver en su rostro una cara totalmente sonrojada, extasiada y complacida y eso me aplac&oacute; un poco.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">De todos modos enseguida recobr&eacute; la compostura y me vest&iacute; r&aacute;pido al mismo tiempo que le dec&iacute;a: &ldquo;Venga, v&iacute;stete, r&aacute;pido&rdquo;. &Eacute;l de forma algo atolondrada (&iquest;Por qu&eacute; los chicos siempre se quedan atolondrados despu&eacute;s de eyacular?) se visti&oacute; torpemente al mismo tiempo que sonre&iacute;a muy satisfecho. Al cabo de unos pocos minutos los dos sal&iacute;amos del aula como si nada hubiese pasado. Ambos nos fuimos a los servicios a limpiarnos porque la eyaculaci&oacute;n fue muy abundante y los dos quedamos bastante manchados. Tras salir del servicio le confes&eacute; a I&ntilde;igo que me hab&iacute;a encantado y que hab&iacute;a sido uno de los momentos m&aacute;s morbosos y excitantes de nuestra relaci&oacute;n, pero que me preocupaba que se hubiera corrido dentro de m&iacute; y que ser&iacute;a aconsejable ir a un centro de salud a solicitar la p&iacute;ldora del d&iacute;a despu&eacute;s. No puso ning&uacute;n reparo, le pareci&oacute; lo m&aacute;s razonable y me jur&oacute; que ir&iacute;amos y que, adem&aacute;s, no se volver&iacute;a a repetir ya que siempre lo har&iacute;a con preservativo o directamente fuera de la vagina. Fue una experiencia brutal que nos hizo gozar y extasiarnos de sobremanera, aunque solo fuese por el morboso hecho de hacerlo en mi propia silla de clase.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Tras esta excitante y morbosa fantas&iacute;a en mi clase parec&iacute;a como si el mundo de las fantas&iacute;as entre I&ntilde;igo y yo no iba a tener nunca fin y que iban a ser todas igual de placenteras, gozosas, imaginativas y satisfactorias, pero en la siguiente que iba a plantearme iba a sufrir un gran rev&eacute;s sobre todo para &eacute;l y una considerable frustraci&oacute;n, pero lo contar&eacute; desde el principio. Tal y como coment&eacute; antes, cuando me estaba preparando para esta fantas&iacute;a en la silla de mi clase le pregunt&eacute; a I&ntilde;igo si quer&iacute;a que me vistiese de una forma especial y &eacute;l me contest&oacute; que no, para luego recapacitar y matizar su respuesta con un &ldquo;No. Nada. Eso mejor para otra fantas&iacute;a. Ahora viste de forma normal, como quieras&rdquo;. Eso de &ldquo;otra fantas&iacute;a&rdquo; activ&oacute; mi curiosidad y pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;qu&eacute; otra fantas&iacute;a aparte de esta quieres hacer?&rdquo; Por lo que ya era hora de preguntarle a qu&eacute; otra fantas&iacute;a se refer&iacute;a para as&iacute; llevarla a cabo. Lo cierto es que &eacute;l ard&iacute;a en deseos de cont&aacute;rmela tanto como yo de escucharla. Muy ilusionada y entusiasmadamente empez&oacute; a decir: &ldquo;El plantear hacerlo en tu instituto me trajo a la memoria que cuando yo estaba en el instituto hab&iacute;a una chica que me gustaba mucho y nunca tuve nada con ella. Me encantaba y sobre todo me gustaba mucho cuando iba vestida de determinada manera: chaleco negro, camisa blanca a rayas y falda larga negra. Por eso lo que quiero plantearte ahora es que hagamos lo mismo que hicimos ayer pero en mi instituto, en mi antigua clase de mi instituto, y t&uacute; vestida de esa manera&rdquo;.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Parec&iacute;a como si I&ntilde;igo hubiese planificado todo con gran detalle, pues se asegur&oacute; en todo momento que no hab&iacute;a nadie por los pasillos y que todo el mundo hab&iacute;a entrado ya en las restantes aulas. Finalmente dio el paso y nos metimos en mi clase. Coloc&oacute; un par de sillas en la puerta para que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":780,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-17383","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/780"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17383\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}