{"id":17430,"date":"2018-03-21T23:54:41","date_gmt":"2018-03-21T23:54:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-03-21T23:54:41","modified_gmt":"2018-03-21T23:54:41","slug":"17430-mario-y-bety-la-visita-de-los-suegros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17430-mario-y-bety-la-visita-de-los-suegros\/","title":{"rendered":"Mario y Bety, la visita de los suegros"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17430\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:48px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">C<\/span><\/span><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">uando conoc&iacute; a Bety, ambos rond&aacute;bamos los 28 a&ntilde;os, siempre me gusto su car&aacute;cter, ella es una mujer s&uacute;per alegre, fiestera, con todo mundo se lleva bien, es la t&iacute;pica jarocha (nativa del estado de Veracruz), pero, adem&aacute;s, s&uacute;per cari&ntilde;osa, rom&aacute;ntica, le encanta cocinar y muy unida a su familia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">F&iacute;sicamente, Bety tambi&eacute;n hace honor a las nativas del puerto, morena, de pelo largo y negro, ojazos grandes y que dicen mucho con la mirada, labios gruesos y carnosos, cuerpo voluptuoso, de senos generosos, caderas anchas y piernas gruesas y torneadas. Un co&ntilde;o de campeonato, tupido de vellos, recortados solo en las ingles y unas nalgas espectaculares. Y a la hora del sexo, mi pareja se convierte en una mujer pose&iacute;da, le encanta gritar, gemir, ara&ntilde;ar y mostrar abiertamente el placer que siente en ello.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Nuestro noviazgo duro poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, cada uno de nosotros tra&iacute;a ya historia sobre la espalda, ambos &eacute;ramos conscientes de eso, pero ya como matrimonio, mi mujer resulto una excelente ama de casa. Rent&aacute;bamos una peque&ntilde;a casita de dos niveles y dos recamaras en las afueras de la ciudad, no ten&iacute;amos plan de ser padres todav&iacute;a, por lo que mi se&ntilde;ora, continuaba cuid&aacute;ndose con anticonceptivos orales, mismos que usaba desde hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando apenas cumpl&iacute;amos seis meses de casados, y sin esperarlos, nos llegaron de visita sus padres, ellos ocuparon la habitaci&oacute;n contigua a la nuestra. Pasaron tres o cuatro d&iacute;as acompa&ntilde;ando a mi esposa, algunas veces sal&iacute;an a pasear, pero principalmente se quedaban en casa. Cuando yo llegaba por la tarde noche, sal&iacute;amos a caminar o a cenar cerca de casa y as&iacute; pasaban los d&iacute;as. Aqu&iacute; debo mencionarles, que mis suegros deben tener una edad aproximada entre 60 &eacute;l y 55 ella, mi suegro es de estatura media, delgado y de complexi&oacute;n fuerte, marinero de toda la vida. Mi suegra es una copia id&eacute;ntica de Bety, pero con unos 25 o 27 a&ntilde;os m&aacute;s. Y as&iacute; como llegaron, sin avisar, una noche llegue a la casa y ya no estaban, la visita hab&iacute;a terminado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Pasaron otros cinco o seis meses, para que se repitiera la visita, sin ning&uacute;n aviso previo. Bety me hablo a la oficina, solo para avisarme que sus padres hab&iacute;an llegado por unos d&iacute;as. Igual que la vez anterior, a los tres o cuatro d&iacute;as, mis suegros se retiraban. Esa segunda vez, si me molesto la visita, mi esposa y yo, est&aacute;bamos en una temporada de harta calentura, llev&aacute;bamos m&aacute;s de una semana, cogiendo todos los d&iacute;as, solo era llegar a casa y mi esposita caliente, ya me esperaba con los brazos y piernas abiertas. Y de la noche a la ma&ntilde;ana, se acab&oacute; el placer, al llegar a casa, solamente me esperaban Bety y sus pap&aacute;s, para cenar y platicar y al acostarnos, mi mujercita siempre usaba a sus padres como pretexto para no cumplirme en la cama.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo le cuestionaba a Bety, el proceder de sus padres, y solo me contestaba, que era algo que hac&iacute;an con ella y con sus otras dos hermanas, as&iacute; sin avisar, solamente se presentaban en sus casas para pasar algunos d&iacute;as. Y sin darme oportunidad de mayor queja, ella recalco, que le encantaban las visitas de sus padres y que por ning&uacute;n motivo har&iacute;a algo para evitarlas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Y as&iacute; llego la siguiente visita, poco antes del cumplir seis meses sin verlos, mis suegros estaban nuevamente en casa. Esta vez, lo tome con mayor calma, decid&iacute; pasarla bien durante su estancia, es m&aacute;s, aproveche las sobremesas, para observar a mi suegra y a mi se&ntilde;ora y compararlas, no se pod&iacute;a percibir ninguna desigualdad, estaba seguro que solo viendo a ambas desnudas, se notar&iacute;an las diferencias.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Al segundo d&iacute;a, estando un poco aburrido en el trabajo, por la falta de quehacer, decid&iacute; regresarme a casa, tal vez, pudiera convencer a mis suegros de salir al centro. Pero nunca imagine lo que pasar&iacute;a al llegar. Cuando entr&eacute; a la casa, encontr&eacute; a mi suegra, en la sala, recostada en el sill&oacute;n, abierta de patas y con ambas manos en su panocha, d&aacute;ndose una gran sobada. Mientras en la parte superior, pod&iacute;a escuchar a mi se&ntilde;ora, bramando de placer. Sub&iacute; corriendo la escalera y al asomarme a nuestra habitaci&oacute;n, pude ver a Bety, en cuatro patas, con el culo expuesto, recibiendo tremenda cogida de parte de su padre, no pod&iacute;a creer lo que ve&iacute;a, sin poder emitir sonido alguno por la impresi&oacute;n, observaba como mi suegro sacaba y volv&iacute;a a hundir, su negra y tumefacta verga, dentro del cuerpo de su hija, mi esposa y ella con la mayor puteria del mundo, disfrutaba aquellas embestidas cual vil animal en celo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Despu&eacute;s de unos minutos de observarlos, me di cuenta que en realidad estaba fascinado, me deleitaba ver a mi esposa insertada hasta los huevos por otro hombre, mi verga en ese momento, ya estaba totalmente llena de sangre, me dol&iacute;a de tenerla dentro de mis ropas, no pod&iacute;a dejar de observar y al mismo tiempo deseaba un&iacute;rmeles para poder descargar mi calentura. Necesitaba una hembra en celo y con asombro me di cuenta que un cuerpo desnudo me abrazaba, mi suegra empezaba a desnudarme con manos &aacute;vidas y deseosas, la tome entre mis brazos y la lleve hasta la recamara vac&iacute;a, mientras me despojaba del resto de mi ropa, pude admirar aquel cuerpo maduro, con algunas lonjas de m&aacute;s, con las tetas de sus chichis, negras y bien paradas, pero viendo ligeramente hacia abajo y aquella pelambre entre sus piernas que me recordaba el de mi esposa, y al abrir sus piernas como invit&aacute;ndome a poseerla, pude ver aquellos labios gruesos y h&uacute;medos, en el margen de aquella obscura cueva que me estaba esperando con anhelo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sin m&aacute;s, me acomode entre sus muslos y de un solo golpe, le encaje toda mi verga, hasta que mis huevos chocaron con su culo, provocando el ruido t&iacute;pico de dos cuerpos h&uacute;medos chocando entre s&iacute;, iniciando un concierto de golpes fuertes y profundos, el co&ntilde;o de la madre de mi esposa, estaba cada vez m&aacute;s inundado de los copiosos jugos que emanaban de &eacute;l.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi suegra al igual que su hija, gritaba a todo pulm&oacute;n en cada una de mis arremetidas, pidi&eacute;ndome que aumentara la potencia y profundidad de mis acometidas. Si Bety era una fiera en la cama, su madre era una bestia sexual. Mi excitaci&oacute;n daba para mucho y la se&ntilde;ora supo aprovecharla, se dej&oacute; coger a cuatro patas, me monto como diestra amazona, se habr&iacute;a de patas y recarg&aacute;ndolas en mis hombros, suplicaba m&aacute;s dureza. No menos de tres orgasmos antecedieron a una gran venida de mi parte, llen&aacute;ndole toda su vagina de mis mocos, imploraba para que yo no me retirara, quer&iacute;a sentirme dentro, la mayor cantidad de tiempo y cuando por fin mi polla desgastada sali&oacute; de su h&uacute;meda guarida, me hablo al o&iacute;do para decirme &ldquo;Ojala mi marido, tuviera una verga como la tuya&rdquo;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando abandone el cuarto de mis suegros, mi esposa me esperaba en nuestra cama, dispuesta a ofrecerme las explicaciones de lo sucedido. Me conto, que cuando su padre se enter&oacute;, de su actividad sexual, antes que golpearla o insultarla, la obligo a tener sexo con &eacute;l y aunque al principio no le gusto, la experiencia y el buen falo que ten&iacute;a su padre, terminaron por agradarle. Y lo mismo hab&iacute;a pasado con cada una de sus hermanas. Las visitas que acostumbraban a hacer mis suegros, no eran otra cosa, que la forma de mantener a sus ni&ntilde;as, gozando de la verga de papi. Pero a diferencia de lo que pensaba yo, ocurr&iacute;a en casa de sus otras hijas, en mi casa, a partir de esa fecha, mi suegra seria gratamente a-cogida.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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