{"id":17791,"date":"2018-04-30T22:00:00","date_gmt":"2018-04-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-04-30T22:00:00","modified_gmt":"2018-04-30T22:00:00","slug":"395-la-experiencia-es-un-grado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/395-la-experiencia-es-un-grado\/","title":{"rendered":"La vecina madura de mi abuela"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17791\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\"><em>Comenzar a escribir este relato ha representado para m&iacute; todo un reto, y digo un reto pues con &eacute;l demuestro abiertamente que he sido infiel a una persona a la cual quiero mucho, mas, por otra parte, este acontecimiento ha marcado un antes y un despu&eacute;s en mis experiencias sexuales y no pod&iacute;a conservarlo en mi memoria sin m&aacute;s; as&iacute; pues he decidido compartirlo con vosotros por su morbosidad (al menos la que represent&oacute; para m&iacute;) y que el tiempo sea mi juez.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi abuelo, que en paz descanse, fue un ciudadano bastante acaudalado gracias a sus negocios inmobiliarios; para m&iacute; desgracia mi padre era, de los cuatro hermanos, el m&aacute;s marginado. Sus otros hermanos siempre obtuvieron el apoyo de mi abuelo, sin embargo mi padre jam&aacute;s fue visto con buenos ojos por m&aacute;s a&ntilde;os que pasaron; y ni siquiera yo, heredero de su nombre y forma de ser, tuve el m&aacute;s m&iacute;nimo hueco en su coraz&oacute;n. Siempre he desconocido los motivos, el silencio de mis padres ha sido sepulcral en todo momento, as&iacute; pues los contactos con mis abuelos paternos han sido pocos, tan escasos que podr&iacute;an contarse con los dedos de una mano.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Pero algo cambi&oacute;. Pocos meses tras la muerte de mi abuelo, su mujer (es decir mi abuela) tom&oacute; m&aacute;s contacto con esta cuarta parte de la familia. A pesar de ello mi padre y mi madre siempre renegaron de tomar contacto nuevamente, y yo, por supuesto, deb&iacute;a hacer lo mismo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En fin, yo hab&iacute;a pasado muchos a&ntilde;os sin ver a mi abuela, incluso no le hice demasiado caso durante el velatorio y el entierro, fue todo hipocres&iacute;a. Por lo que se ve mi abuela hab&iacute;a decidido preocuparse por su nieto, de igual nombre al que fuese su marido y con sus mismas ideas, pensamientos, forma de ser, etc. En mi cumplea&ntilde;os tuvo la osad&iacute;a de llamarme por tel&eacute;fono e incluso enviarme algo por correo. No se person&oacute; con aquel incre&iacute;ble regalo (que prefiero omitir aqu&iacute;), pero al menos tuvo el detalle.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Creo que transcurrieron un par de meses m&aacute;s hasta que mi mente comenz&oacute; a maquinar un plan: si se encari&ntilde;aba conmigo quiz&aacute; podr&iacute;a conseguir que parte de la herencia, el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, fuese a parar a mis bolsillos o a los de mi padre. A tal fin decid&iacute; aprovechar la semana de vacaciones como motivo de la feria de la ciudad para ir a visitarla en su suntuosa casa de la costa que yo recordaba vagamente. Es una casa de tres plantas, un desv&aacute;n, garaje, una piscina con c&eacute;sped alrededor&#8230; y todo ello bordeado por muros de setos verdes. Junto a la casa hab&iacute;a otra m&aacute;s formando as&iacute; una manzana perfectamente rectangular.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Evidentemente mi abuela no viv&iacute;a sola, ten&iacute;a una criada peruana que limpiaba, cocinaba, etc. Cuando llegu&eacute; a la casa con idea de pasar esos pocos d&iacute;as de verano con ella vi que todo segu&iacute;a igual, excepto por la presencia de mayor n&uacute;mero de coches alemanes en la cochera junto a la entrada. Las mismas rejas negras, las mismas hamacas, las mismas sombrillas y la misma criada (un poco m&aacute;s vieja, eso s&iacute;).<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Una vez cruc&eacute; el umbral del patio, me dispon&iacute;a a avanzar por el caminito empedrado que llevaba de la puerta del jard&iacute;n hasta el porche de la casa misma, cuando mi abuela apareci&oacute; y se dirigi&oacute; en&eacute;rgicamente hacia m&iacute; con los brazos abiertos. Me estruj&oacute; entre los mismos y me comi&oacute; a besos. Se trata de una mujer de unos setenta a&ntilde;os, pelo blanco, ojos azules, oro por todas partes (incluso en un par de dientes), de figura normal y muy sonriente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Todo transcurri&oacute; con normalidad: almuerzos, cenas, di&aacute;logos est&uacute;pidos, etc. Mi estancia all&iacute; durante el primer d&iacute;a fue de lo m&aacute;s normalita e hip&oacute;crita, pero deb&iacute;a conseguir mi objetivo. Mi plan de actuaci&oacute;n estaba trazado, pero no contaba con un factor imposible de predecir.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">A la ma&ntilde;ana del segundo d&iacute;a me levant&eacute; algo m&aacute;s tarde que de costumbre, quiz&aacute;s debido a las horas de coche o a la incomodidad de la situaci&oacute;n. Lo primero que hice fue acicalarme un poco, la criada me dispuso una serie de toallas para mi uso durante la estancia (s&oacute;lo faltaba el caramelito encima de la almohada). Utilic&eacute; el ba&ntilde;o de la primera planta (en el sistema espa&ntilde;ol ser&iacute;a la segunda) y luego baj&eacute; a saludar a mi abuela que encontr&aacute;base tumbada en una de las hamacas, pr&oacute;xima a la piscina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mientras me acercaba distingu&iacute; otra figura, reci&eacute;n levantado nunca me pongo las gafas as&iacute; que me cost&oacute; desentra&ntilde;ar su imagen. Era una mujer de poco m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, pelo liso, corto y casta&ntilde;o, algo m&aacute;s rellenita que mi abuela, con las manos cubiertas de oro, vestida de blanco y con una espesa capa de maquillaje que le cubr&iacute;a todo el rostro. Me par&eacute; en seco y di los buenos d&iacute;as lo m&aacute;s cort&eacute;smente posible. Mi abuela me present&oacute; a su vecina, ella se levant&oacute; de su lugar en la hamaca, me dej&oacute; sus labios rojizos marcados en ambas mejillas y volvi&oacute; a sentarse mientras hac&iacute;a un escrutinio de mi figura bajo sus gafas de sol de montura tambi&eacute;n blanca.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Me retir&eacute; con la excusa de ir a desayunar algo y buscar mi ba&ntilde;ador. Una vez en la cocina abr&iacute; la nevera en busca de algo que llevarme a la boca sin atender a la presencia de la criada. Mi costumbre era servirme yo mismo y eso hice. Mientras contemplaba la bien poblada nevera me di cuenta, aunque tarde, de que ten&iacute;a mi miembro erecto (suelo levantarme con ese estado de &aacute;nimo) y que muy probablemente aquella mujer se hab&iacute;a fijado en ello. En fin, de todas formas no le di demasiada importancia, probablemente no la ver&iacute;a m&aacute;s.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Tras comer algunas palmeras diminutas y un gran vaso de leche, baj&eacute; nuevamente a la piscina con la intenci&oacute;n de ba&ntilde;arme, olvidando por completo mi descuido durante el anterior encuentro. Por suerte mi vecina y mi abuela hab&iacute;an desaparecido, as&iacute; que me tir&eacute; buena parte de la ma&ntilde;ana en la piscina. Estaba a punto de abandonarla cuando vi salir a la peruana, probablemente a hacer la compra (&iexcl;la nevera estaba llena!). Al abrir la puerta se cruz&oacute; con mi abuela y su amiga que volv&iacute;an. Ellas entraron y se dirigieron a la piscina. Yo me hice un poco el loco y me fui dentro de la casa para evitar m&aacute;s miradas de aquella mujer. No es que su persona me desagradase, incluso dir&iacute;a entonces que para su edad estaba muy bien, daba cierto morbo, pero mi presentaci&oacute;n no hab&iacute;a resultado ser de lo m&aacute;s acertada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sal&iacute; mojado mientras me excusaba. Fue otro error porque llevaba la bermuda pegada al cuerpo como consecuencia del agua y se me marcaba nuevamente el paquete. Sin duda alguna aquello no hab&iacute;a pasado desapercibido para el ojo escudri&ntilde;ador de aquella dama. Tras un leve suspiro entr&eacute; en la casa, dej&eacute; mi toalla colgada y me dirig&iacute; al ba&ntilde;o de la planta baja. Este era el m&aacute;s grande y mejor decorado. Entr&eacute; y me dispuse a orinar cuando, casi sin darme cuenta, not&eacute; un aliento en mi cogote, luego un par de enormes pechos que se apoyaban en mi espalda y una mano arrugada, de u&ntilde;as largas y pintadas de blanco y cadenas de oro colgando, que agarraba, como si de una presa se tratase, a mi miembro a punto de orinar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi miembro, l&aacute;nguido, peque&ntilde;o y falto de excitaci&oacute;n comenz&oacute; a ganar tama&ntilde;o y rectitud al moverse aquella mano masturbadora. R&aacute;pidamente mi miembro alcanz&oacute; su mayor longitud y pude notar hasta la m&aacute;s m&iacute;nima arruga de la mano, dedos realmente experimentados, ligeramente tostados por el sol y&#8230; &iexcl;las u&ntilde;as blancas! Quise mirar hacia atr&aacute;s pero la excitaci&oacute;n me lo imped&iacute;a, a parte ella comenz&oacute; a saborear mi oreja con sus labios mientras que con un susurro dec&iacute;a: &quot;Sigue con lo que estabas haciendo&quot;. Fue tan convincente y sensual que lo intent&eacute; pero la situaci&oacute;n hac&iacute;a de tal tarea un acto dif&iacute;cil de llevar a cabo. Esta mujer, consciente de lo que me ocurr&iacute;a, utiliz&oacute; sus dedos para masturbar la punta de mi capullo, con soltura asombrosa. Sent&iacute; un cosquilleo que hac&iacute;a echarme un tanto hacia atr&aacute;s y cierta fragilidad en mis piernas, encogi&eacute;ndome. En pocos segundos el roce, casi hecho de memoria, provoc&oacute; que expulsase la orina que conservaba. Fue todo un placer ver c&oacute;mo ella me ayudaba en tal acci&oacute;n, incluso creo que lleg&oacute; a mancharse un poco, y digo &quot;creo&quot; pues mis ojos precisaban cerrarse de pura excitaci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ella continu&oacute; como si nada, mi garganta profer&iacute;a leves gemidos que iban a chocarse contra el techo del ba&ntilde;o, mi miembro dejaba escapar las &uacute;ltimas gotas, y su mano no paraba de masturbarme con suma eficacia y experiencia, tanta que la eyaculaci&oacute;n era inminente. Sus sedosos labios en mi oreja, sus pechos en mi espalda, una mano en mi pecho (para compensar mi falta de equilibrio) y la otra masturbando mi miembro. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo dur&oacute; aquello pero supongo que fue lo suficientemente r&aacute;pido como para que mi abuela no se alarmase. Finalmente eyacul&eacute; sobre la taza del v&aacute;ter mientras ella continuaba manoseando mi miembro, manch&aacute;ndose y extendiendo el semen por toda la extensi&oacute;n del mismo al continuar con sus movimientos casi instintivos. Fue un goce inaudito. Me solt&oacute; y me apoy&eacute; junto a la pared, ella me mir&oacute; y se lami&oacute; dulce y ligeramente la mano, acto seguido se las lav&oacute;, se las sec&oacute; y abandon&oacute; la estancia no sin antes echarme una &uacute;ltima mirada de complicidad y silencio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En cuanto me encontr&eacute; en condiciones de dirigirme hacia mi cuarto, sal&iacute; no sin antes ocultar pruebas y me march&eacute; escaleras arriba. Una vez en mi dormitorio no paraba de darle vueltas a lo acaecido. Por una parte hab&iacute;a resultado ser una experiencia nueva: era una mujer mucho mayor que yo. No pod&iacute;a decir que me repugnaba si no al contrario, me dio mucho gusto y creo que hab&iacute;a descubierto mi verdadera vocaci&oacute;n: las maduras. As&iacute; que el resto del d&iacute;a, en su mayor parte, anduve fantaseando a la vez que intrigado por mis nuevos y reci&eacute;n descubiertos gustos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Todav&iacute;a quedaban cinco d&iacute;as por delante, durante los cuales esperar&iacute;a acontecimientos. Mi &eacute;tica no me permit&iacute;a hacer nada m&aacute;s pues en aquellos momentos viv&iacute;a una hermosa relaci&oacute;n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Pero los acontecimientos que yo aguardaba con impaciencia (sin querer) llegaron con el d&iacute;a a d&iacute;a. El primero de ellos no tard&oacute; en absoluto, fue al d&iacute;a siguiente y casi sin esperarlo. Fue nuevamente por la ma&ntilde;ana. Me levant&eacute; como siempre, me ase&eacute; un poco antes de bajar al comedor y descend&iacute; las escaleras que me conduc&iacute;an a un nuevo encuentro.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La voz de mi abuela y la de alguien m&aacute;s, manteniendo una conversaci&oacute;n acerca de cu&aacute;l ser&iacute;a la crema solar m&aacute;s recomendable para una mujer con su piel. La otra utilizaba sugerencias de lo m&aacute;s elocuentes, o al menos a mi abuela se lo resultaban porque yo no tengo ni idea de cremas raras. Sab&iacute;a sobradamente qui&eacute;n era la acompa&ntilde;ante de mi abuela en esa tertulia ma&ntilde;anera: era ella. Me detuve un momento, sin saber qu&eacute; hacer, si entrar y aventurarme nuevamente a que sucediera algo o, por el contrario, quedarme en mi cuarto en espera de que se marchase. &iquest;Y si no se iba y me quedaba recluido toda la ma&ntilde;ana en &eacute;l?, no, probablemente saldr&iacute;an, &iquest;y si ven&iacute;a alguna de ellas o la criada a despertarme? &iquest;qu&eacute; hacer? Al final decid&iacute; dejarme llevar pues &iquest;qu&eacute; era lo que realmente quer&iacute;a? sin duda alguna sentir el tenue tacto de su piel sobre la m&iacute;a. As&iacute; pues cruc&eacute; la esquina que llevaba al comedor y atraves&eacute; la puerta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Tras los t&iacute;picos saludos llenos de cordialidad e hipocres&iacute;a me sent&eacute; frente a aquella mujer y junto a mi abuela. Para que os hag&aacute;is una idea la mesa era cuadrada, de madera ricamente adornada de dibujos que pod&iacute;an verse a trav&eacute;s del grueso cristal que los proteg&iacute;a. Mi abuela ten&iacute;a ambos brazos echados sobre la mesa, con la barbilla sobre ellos. Por su parte, la dama que me evocaba morbosidad (lady morbo), encontr&aacute;base apoyada al respaldo de su silla, casi echada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi abuela orden&oacute; a la criada que me trajese algo para desayunar. Ped&iacute;, si mal no recuerdo, un s&aacute;ndwich de bacon y queso fundido (me encantan) y un zumo de naranja. Ambas mujeres continuaron discutiendo las mismas memeces que antes de mi interrupci&oacute;n. La criada me trajo casi al instante el desayuno; no di un par de mordiscos al s&aacute;ndwich cuando, ya que me dispon&iacute;a a dar el primer sorbo del zumo de naranja, not&eacute; un pie. Sin duda proven&iacute;a de ella, odiada y amada, que volv&iacute;a a por m&aacute;s. Casi escupo el zumo de la sorpresa pero pude contenerme.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Al principio sus dedos buscaban mi miembro. Una vez hallado la planta de su pie se apoy&oacute; sobre &eacute;l y comenz&oacute; a masajearlo con gran profesionalidad. Los pantalones que utilizo para dormir son extremadamente finos con objeto de combatir el calor nocturno (que no es poco), con alg&uacute;n bot&oacute;n que otro a modo de &quot;bragueta&quot;. Pues bien, mi miembro no tard&oacute; en abrirse paso y salir a la luz, bajo la mesa claro est&aacute;. Su pie parec&iacute;a casi una mano, me lo acariciaba fina y exquisitamente, tanto que casi no pod&iacute;a ocultar mi rostro de placer delante de mi abuela. Cuando mi excitaci&oacute;n iba en aumento ella logr&oacute; separar tanto los dedos pulgar e &iacute;ndice de su pie que el grosor de mi miembro casi entraba en aquella oquedad improvisada. Con esa postura ella continu&oacute; masturbando mi miembro una vez m&aacute;s. No hubo tiempo para que eyaculase pues mi abuela se irgui&oacute; en su silla y a ella no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que apartar el pie.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Por suerte o por desgracia no la vi en lo que restaba de d&iacute;a. Durante el siguiente me encontraba observando las numerosas maquetas de coches y barcos (mi abuelo hab&iacute;a sido marinero en sus tiempos mozos) que llenaban estanter&iacute;as enteras. Sin embargo mi mente viajaba una y otra vez a aquellos momentos en los que ella me tocaba, con la mano o con el pie, igualmente deliciosos, y me ruborizaba enormemente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi plan hab&iacute;a quedado apartado, pero intent&eacute; aprovechar el tiempo perdido, pasando m&aacute;s tiempo con mi abuela y haci&eacute;ndole los mimos oportunos. Al d&iacute;a siguiente (jueves ya) tampoco vi a aquella dama, lo cual represent&oacute; una ventaja pues mi plan segu&iacute;a en marcha.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Por fin lleg&oacute; el viernes y con &eacute;l mi pasi&oacute;n por aquella mujer de unos cuarenta y dos a&ntilde;os aument&oacute; hasta l&iacute;mites insospechados. Ello deriv&oacute; de un nuevo encuentro, esta vez en la piscina. Yo me encontraba inmerso en la misma mientras mi abuela tomaba algo en su hamaca en una ma&ntilde;ana de lo m&aacute;s calurosa. La puerta son&oacute; y la criada acudi&oacute; a la misma. Pocos segundos despu&eacute;s vi aparecer a aquella mujer vistiendo un ba&ntilde;ador negro de pieza &uacute;nica, unas gafas tambi&eacute;n negras y una pamela a juego. Ah, tambi&eacute;n llevaba un fino pa&ntilde;uelo de vivos colores, pero sin importancia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Se sent&oacute; junto a mi abuela y tom&oacute; algo mientras yo me hac&iacute;a un poco el &quot;distra&iacute;do&quot; dando vueltas por la piscina, buscando la mejor excusa para evadirme, pero sin querer hacerlo. Sumergido en mis pensamientos y en el agua vi que ella se decid&iacute;a a entrar a la piscina por la escalera de aluminio de la parte menos profunda (opuesta a mi posici&oacute;n). Con cortas brazadas fue avanzando hacia el centro mientras animaba a mi abuela para que se ba&ntilde;ase ella tambi&eacute;n, que hac&iacute;a mucho calor. Tras insistirle un poco mi abuela termin&oacute; por acceder diciendo: &quot;Bueno, voy al ba&ntilde;o un momento, me cambio y vuelvo para ba&ntilde;arme con vosotros. Esperadme&quot;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Yo me acerqu&eacute; a lady-morbo para hablarle cara a cara acerca de lo acontecido los d&iacute;as anteriores. Durante la discusi&oacute;n, corta por cierto, no me qued&oacute; m&aacute;s remedio que confesarle que me hab&iacute;a gustado. Mis razones no le valieron, ni siquiera el hecho de que estuviese manteniendo una relaci&oacute;n estable actualmente. Casi sin pens&aacute;rselo, o eso creo, meti&oacute; su mano de forma inclinada dentro de mi ba&ntilde;ador y comenz&oacute; a masturbarme otra vez, s&oacute;lo que de forma distinta. Un min&uacute;sculo grito escap&oacute; de mis labios y ella me bes&oacute; profusamente para callarlo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Termin&oacute; por bajarme el ba&ntilde;ador, yo le dije que mi abuela estar&iacute;a al venir pero ella neg&oacute; con la cabeza y afirm&oacute; diciendo: &quot;Cada vez que tu abuela va al ba&ntilde;o tarda una eternidad, cr&eacute;eme&quot;. Entonces se acerc&oacute;, tanto que su canalillo quedaba bajo mis ojos. Su sonrisa era mal&eacute;vola pero me gustaba, as&iacute; que esta vez fui yo quien la bes&oacute; a la vez que la agarraba entre mis brazos. Ella se agarr&oacute; a mi cintura, uni&oacute; su cuerpo al m&iacute;o, me ech&oacute; contra el borde de la piscina y, all&iacute; apoyado, comenz&oacute; a frotar su sexo, a&uacute;n oculto, contra mi miembro desnudo y pasado por agua.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No puedo explicar la cantidad de emociones distintas que pasaron por mi cabeza. Ella estaba all&iacute;, el objeto de mi deseo, frot&aacute;ndose suavemente al principio y posteriormente con mayor celeridad. Disfrutaba como la primera vez, casi con miedo e inexperimentado. Era un roce cuantioso y lleno de pasi&oacute;n, el tacto de aquella tela estaba por volverme loco. Mis gemidos se hicieron cada vez m&aacute;s pronunciados, pero ella, diccionario abierto del sexo, giraba mi rostro y lo encaraba hacia el suyo para volver a besarme y as&iacute; acallar mis casi lamentos de placer.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En una de sus acometidas, de las m&aacute;s lentas hasta entonces, eyacul&eacute; dentro de la piscina, permitiendo que el semen se esparciera en la misma y se perdiese entre el agua. Tras unos roces m&aacute;s para calmarme se apart&oacute;. Me lanz&oacute; un dulce beso y se aproxim&oacute; a la zona profunda de la piscina. Por mi parte me sub&iacute; el ba&ntilde;ador e hice como si nada hubiera sucedido (como dir&iacute;a Pynn: &quot;Gran don de los j&oacute;venes&quot;). Lo cierto es que mi abuela tard&oacute; a&uacute;n m&aacute;s de lo necesario en llegar. Pero bueno, por ahora estaba bien, hubiera preferido m&aacute;s tiempo pero pienso que ella hab&iacute;a marcado los suyos propios, &iquest;acaso me estaba preparando para algo?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi pregunta no iba a tardar demasiado en recibir respuesta. Un d&iacute;a m&aacute;s tarde (s&aacute;bado) mi abuela me anunci&oacute; que esa noche, como despedida, &iacute;bamos a ir a una fiesta, all&iacute; me presentar&iacute;a amistades suyas y de mi difunto abuelo y que, con algo de suerte, dar&iacute;a con alguna joven de talante y porte distinguidos. Fue entonces cuando record&eacute; a mi amada, que muy probablemente estaba en su casa, esperando noticias m&iacute;as. Lamento lo que hice pero me llamaba demasiado la atenci&oacute;n como para no hacerlo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Mi intenci&oacute;n era no volver a ver aquella mujer, y si para ello deb&iacute;a abortar mi plan pues mucho mejor, as&iacute; abandonar&iacute;a la hipocres&iacute;a que hasta entonces me inundaba. Qu&eacute; decir&#8230; nuevamente tuvimos que encontrarnos. Por la ma&ntilde;ana mi abuela quiso llevarme de tiendas, yo insist&iacute; en que llevaba ropa de fiesta si era eso lo que pretend&iacute;a comprarme; no import&oacute;, ella quer&iacute;a hacerme ese regalo y no me qued&oacute; m&aacute;s remedio que acceder. Por descontado su vecina iba a acompa&ntilde;arnos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Me concienci&eacute; lo mejor que pude y sal&iacute; junto a mi abuela hacia el taxi que hab&iacute;a solicitado por tel&eacute;fono. La vecina estaba all&iacute; esper&aacute;ndonos vestida con un traje rosa, una falda un tanto corta, una camisa que dejaba ver su largo canalillo y el pelo mojado, s&iacute;mbolo de que se acababa de duchar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Subimos al taxi, mi abuela delante para indicar los lugares de compras correspondientes al conductor y la vecina y yo detr&aacute;s. Estuvimos en mil tiendas lo menos, en cada una de las cuales tuve que probarme miles de pantalones, corbatas, camisas, chalecos, etc. Y creo que en cada sesi&oacute;n de probador la vecina intentaba distinguir algo a trav&eacute;s de las cortinas. Llegu&eacute; incluso a pensar que tendr&iacute;a la osad&iacute;a de introducirse en el probador para acosarme.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Finalmente abandonamos la zona de tiendas y nos subimos a nuestro taxi (un servicio especial y muy caro seg&uacute;n creo). Tras cargar los bultos tomamos nuestras posiciones y nos dirigimos a casa. Lady-morbo es una mujer observadora, de sangre fr&iacute;a y calculadora. Descubr&iacute; esto cuando ella tram&oacute; un astuto plan en el mismo taxi. Dicho veh&iacute;culo no ten&iacute;a el retrovisor interior pues los cristales eran tintados (creo que eso es ilegal) y no serv&iacute;a para nada o para m&aacute;s bien poco. Mi abuela, debido al ajetreo, inclin&oacute; su cabeza hacia un lado y parec&iacute;a dormir como si nada. Entonces fue cuando nuestras miradas se cruzaron, sin saber qu&eacute; hacer tragu&eacute; saliva y me contuve. Ella, sin perder ni un segundo m&aacute;s, tom&oacute; mi mano y la dirigi&oacute; a su sexo, que comenc&eacute; a tocar con ganas por encima de la falda. Ella dibuj&oacute; una mueca en su rostro e introdujo mi mano por la falda, por la parte de arriba, rozando as&iacute; su delicioso est&oacute;mago.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Tras eludir una masa de pelos di con su sexo y comenc&eacute; a frotarlo con gran habilidad. Ella parec&iacute;a estar en la gloria pero no emit&iacute;a ruido alguno para que el taxista no se cerciorase de lo que estaba ocurriendo justo detr&aacute;s de &eacute;l. Me gust&oacute; mucho ese tacto, lo ten&iacute;a muy grande, muy abierto, lleno de vello, muy natural. Me gust&oacute; tanto que mi miembro quer&iacute;a saltar del pantal&oacute;n y estrellarse all&iacute; donde mi mano derecha se encontraba. Tras frotar introduje uno, luego dos y finalmente tres dedos. Su cavidad era asombrosa a la vez que acongojante. Me hubiera tirado as&iacute; todo el d&iacute;a, vi&eacute;ndola disfrutar, pero el coche llegaba a casa y lo dejamos. Mi mano ol&iacute;a a esencia de sexo: h&uacute;medo y morboso. Tras despedirnos acab&eacute; con mis sufrimientos con una prolongada y relajante masturbaci&oacute;n en mi dormitorio.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La noche, final de mi traves&iacute;a por unos canales de placer que no s&eacute; si volver&eacute; a surcar. Ni j&oacute;venes, muy j&oacute;venes, v&iacute;rgenes, lesbianas, fetichismo, masoquismo ni gente de otras razas, nada, absolutamente nada, era comparable al hecho de hacerlo con una mujer experimentada y mucho mayor que yo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Para la noche estaba decidido a darlo y a aguantarlo todo. Acabar&iacute;a ella conmigo o yo con ella, el caso es que me daba igual con tal de dar la talla. As&iacute; que me puse el espl&eacute;ndido traje negro que me acababa de regalar mi abuela, los zapatos a juego y los gemelos plateados. Iba hecho un se&ntilde;orito de las m&aacute;s altas esferas (no, no me refiero a Yog-Sothoth). Mi abuela esperaba abajo, muy maquillada y con un traje blanco de falda y mangas largas, un bolso blanco de cierres dorados a juego y nos pendientes de perlas a juego con el collar. Sal&iacute; con ella de la mano y al encontrarnos con la vecina hice lo propio. Ella vest&iacute;a una falda de un color un tanto singular, era entre marr&oacute;n y blanco, como con manchas, encima una camisa que transparentaba su sujetador blanco adornado de los m&aacute;s finos bordados (me recordaban a la armadura de Aquiles descrita por Homero). Sus tacones y bolso a juego, su pelo corto, &iexcl;poco maquillaje y adornos! , lo mejor de todo, sus piernas cubiertas por unas medias en forma de red.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Fuimos a la fiesta, era en una casa suntuosa de patio mayor que el de mi abuela. Fui presentado a numerosa gente, tanto mayores como menores que yo. Incluso vi alg&uacute;n que otro famosillo pero no es cuesti&oacute;n mencionarlos aqu&iacute;. Mi abuela insist&iacute;a en presentarme a las t&iacute;picas ni&ntilde;as pijas solteronas que en su vida han probado un buen polvo. De hecho bail&eacute; con muchas, la mayor&iacute;a de ellas entre los 18 y 19 a&ntilde;os; pero mis ojos buscaban a mi lady-morbo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En un baile lento la invit&eacute; a salir y nos introducimos abrazados entre el tumulto de parejas bailando. Nos aproximamos mucho el uno al otro, su cabeza se apoy&oacute; en mi hombro y con suaves palabras me dijo: &quot;Nos iremos ya mismo, &iquest;verdad?&quot;. Afirm&eacute; con un movimiento de cabeza y ella comenz&oacute; a urgir su plan.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">No m&aacute;s de media hora despu&eacute;s la vecina manifest&oacute; a mi abuela la necesidad de dirigirse a casa, sufr&iacute;a de jaqueca y no estaba en condiciones de permanecer durante m&aacute;s tiempo en la fiesta. Mi abuela, con algunas copas de m&aacute;s, intent&oacute; convencerla para que se quedase entonces fue cuando entr&eacute; en escena. Caballerosamente me ofrec&iacute; a acompa&ntilde;arla hasta casa y volver o bien, si no ten&iacute;a demasiadas ganas, a quedarme en casa. Mi abuela, despreocupada, me dio sus llaves.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">As&iacute; que tomamos un taxi y nos marchamos como almas que lleva el diablo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Llegamos a su casa, ella abri&oacute; la puerta mientras yo esperaba ansiosamente observando su trasero. R&aacute;pidamente pasamos al sal&oacute;n y all&iacute; comenz&oacute; nuestra aventura. Me despoj&eacute; del chaleco y de la corbata, luego ella comenz&oacute; a desabrocharme uno a uno los botones de mi camisa celeste mientras me besaba con sus suntuosos labios. Posteriormente baj&oacute;, besando mi pecho descubierto, hasta caer de rodillas. Acto seguido quit&oacute; la correa, baj&oacute; la cremallera de mi pantal&oacute;n y de &eacute;l sac&oacute; mi miembro desproporcionadamente excitado. Mientras lo contemplaba con ojos voraces y sedientos, se quit&oacute; la parte superior de su conjunto permitiendo que me deleitase con sus pechos, no demasiado grandes pero de la medida justa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Miembro en mano se lo introdujo en la boca chup&aacute;ndolo hasta le l&iacute;mite. Una de sus manos ayudaba a la boca mientras que la otra masajeaba mis test&iacute;culos. Su mano bajaba y sub&iacute;a girando sobre s&iacute; misma a la vez que mov&iacute;a horizontalmente su cabeza, tocando con sus deliciosos y experimentados labios mi otro y. Su lengua jugaba exquisitamente con lo que iba quedando dentro de la boca a cada movimiento. Era sublime. De vez en cuando dejaba de chupar para sacar su lengua y lam&eacute;rmelo de arriba abajo, rozando con sus dientes la punta del mismo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Era una profesional. Sus u&ntilde;as alargadas rozaban mi piel y me produc&iacute;an dulces cosquillas, consecuencia de ello eran gemidos por mi parte. Eso parec&iacute;a excitarle: los gemidos, saber que me ten&iacute;a a su merced. Sus lametazos eran alargados, profundos, extasiantes, cada mil&iacute;metro de mi miembro sufr&iacute;a espasmos, s&iacute;mbolo de que estaba a punto de eyacular. D&aacute;ndose cuenta de lo que estaba a punto de suceder, se lo sac&oacute; de la boca y tir&oacute; de &eacute;l hasta su pecho a&uacute;n &quot;enguantado&quot; en sujetador. Hizo recorrer la punta por toda la extensi&oacute;n de sus alzados pechos provocando as&iacute; un &quot;gustillo&quot; que no podr&iacute;a describir con otra palabra que no fuese esa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Entonces eyacul&eacute;, era inminente, y todo el semen fue a parar a sus pechos, desparram&aacute;ndose por ellos mientras ella dibujaba con &eacute;l sobre sus pechos a modo de pincel. Recorri&oacute; cuanto puedo, y yo tuve la impresi&oacute;n de que aquellas cotas estaban siendo inundadas por la nieve. Jam&aacute;s hab&iacute;a eyaculado tal cantidad. Por fin su mano se despeg&oacute; de mi miembro, que cay&oacute; exhausto; luego, con algunos dedos, limpio parte de aquel l&iacute;quido espeso pegado a su pecho para introduc&iacute;rselo en la boca con todo el morbazo del mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">La cosa no iba a acabar aqu&iacute;. Yo me dej&eacute; caer sobre el sof&aacute; blanco de tres piezas y ella march&oacute; hacia el ba&ntilde;o probablemente. Al poco rato apareci&oacute; desnuda en su mayor&iacute;a, y digo en su mayor&iacute;a porque a&uacute;n llevaba puestas las bragas, unas bragas que anta&ntilde;o fueron blancas y que ahora, tras lavados y m&aacute;s lavados, ten&iacute;an un toque amarillento. Su pelo corto suelto, su mirada traviesa, su cuerpo vencido a leves arrugas, algo de barriga y piernas un tanto afectadas por la celulitis, la piel no era del todo morena, si acaso anaranjada, pechos de tama&ntilde;o normal, similares a bellotas (no me refiero al tama&ntilde;o, si no que sus pezones eran grandes, de ah&iacute; el s&iacute;mil), brazos ca&iacute;dos y mucha, mucha naturalidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Tal que as&iacute; se sent&oacute; encima de m&iacute;. Su pelo ca&iacute;a sobre mi cara y me bes&oacute;; nos comimos mutuamente la boca. Inmediatamente comenc&eacute; a sentir su sexo frotarse contra el m&iacute;o mientras su lencer&iacute;a los separaba. Debo reconocer que el roce era un tanto correoso hasta que poco a poco me fui acostumbrando, y ello de debi&oacute; a que sus bragas empezaron a humedecerse. Yo no comprend&iacute;a c&oacute;mo me sent&iacute;a con tant&iacute;simo vigor despu&eacute;s de lo ocurrido, tal vez ella me hab&iacute;a estado preparando a consciencia para esto. Lo cierto es que volv&iacute;a a estar erecto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Como he dicho el roce pas&oacute; a ser m&aacute;s l&iacute;quido y gozoso. Ella, debido a la calentura que le corro&iacute;a, desprend&iacute;a un delicioso l&iacute;quido desde su sexo que se encontr&oacute; con el muro de la tela, lo atraves&oacute; y despu&eacute;s fue a encontrarse con mi miembro. As&iacute; que los movimientos se hicieron m&aacute;s r&aacute;pidos y alargados mientras que yo intentaba aferrarme lo mejor posible a aquel sof&aacute; para no caer sin fuerzas y as&iacute; estropear la escena. Me besaba all&iacute; donde pillaba a la vez que continuaban con sus movimientos que emulaban la penetraci&oacute;n. Yo intentaba alzar mi pelvis por encima del nivel del sof&aacute; demostrando as&iacute; cu&aacute;nto estaba gust&aacute;ndome aquello.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ya totalmente mojados, con su l&iacute;quido derramado por todo mi miembro y m&aacute;s abajo, sus movimientos se volvieron un tanto m&aacute;s lentos pero duros. Sus gemidos se pronunciaron a&uacute;n m&aacute;s y yo los acompa&ntilde;&eacute; sin querer. Pronto llegar&iacute;a la segunda eyaculaci&oacute;n y de hecho as&iacute; fue. En una acometida m&aacute;s, casi dolorosa e impregnada de todo l&iacute;quido, volv&iacute; a dejar escapar inmensas cantidades de semen. Pero la cosa no acab&oacute; a ah&iacute;, a pesar de mi grito de finalizaci&oacute;n, ella frot&oacute; y frot&oacute; expandiendo el maravilloso l&iacute;quido a&uacute;n m&aacute;s, manch&aacute;ndose las bragas si m&aacute;s cabr&iacute;a a&uacute;n y gimiendo como una loca. Yo ya estaba pr&aacute;cticamente muerto pero por suerte termin&oacute; de forma inminente, dejando escapar un grito del m&aacute;s rico de los placeres y abraz&aacute;ndose a m&iacute; con tal ferocidad que lleg&oacute; incluso a ara&ntilde;ar mi espalda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Fui al ba&ntilde;o y me ase&eacute; lo mejor que pude. Ella me aconsej&oacute; que fuese a su habitaci&oacute;n, arriba. Sub&iacute; de manera casi inconsciente, sin tener muy claro lo que ocurrir&iacute;a a continuaci&oacute;n. Al tiempo ella subi&oacute;, totalmente desnuda, permiti&eacute;ndome ver ahora su sexo, inundado del pelo m&aacute;s oscuro, rizado y bello que jam&aacute;s pueda imaginarse.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Su habitaci&oacute;n era digna de la ni&ntilde;a m&aacute;s mimosa y joven. Toda de rosa y blanco exquisitamente combinados; casi podr&iacute;a decirse que era la habitaci&oacute;n de la Barbie. Su cama era grande, con columnas enroscadas de color blanco que sub&iacute;an hasta una parte superior (no s&eacute; c&oacute;mo se llaman) de telas rosas y bordados blancos. De dicha zona ca&iacute;a una tela fina y blanca que permit&iacute;a ver el interior.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ella se introdujo tras aquellas cataratas de tela blanca sedosa y se tumb&oacute; justo en el centro de la cama. A continuaci&oacute;n se abri&oacute; totalmente de piernas dej&aacute;ndome que me deleitase nuevamente viendo aquello que en el taxi hab&iacute;a tocado y que tanto placer me hab&iacute;a ofrecido hasta ahora. Con un gesto de su dedo me invit&oacute; a pasar. Imitando a un gatito fui a cuatro patas por su gran cama hasta donde se encontraba ella. Bruscamente tom&oacute; mi cabeza y la hundi&oacute; en su peludo sexo, hecho que agradec&iacute; comiendo como mejor sab&iacute;a: introduciendo mi lengua, expandiendo mis labios para abarcar el mayor terreno posible, besando cada cent&iacute;metro de piel&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Me acariciaba la cabeza mientras gem&iacute;a dolorosamente. No interrump&iacute; mi marcha y segu&iacute; disfrutando de aquel manjar del cual yo era digno en aquel instante. Algunos pelos se desprend&iacute;an sobre la suntuosa cama, otros se enredaban y se esparc&iacute;a por mi rostro, pero no por ello cesaba en mi empe&ntilde;o. Su sexo era m&iacute;o. Mis lametones recorr&iacute;an los bordes, luego introduc&iacute;a la lengua, acto seguido entraban en juego los labios que apretaban y tensaban su piel al besar. Casi sin darme cuenta estaba en procesos de erecci&oacute;n otra vez.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Cuando sus gritos resultar&iacute;an inconfundibles en tres manzanas a la redonda escal&eacute; puestos. Me puse a su altura, cara con cara, e introduje mi miembro en su sexo de un tir&oacute;n. Comenc&eacute; a moverme mientras que mi ideal de morbosidad agit&aacute;base fren&eacute;ticamente por la cama. La sacaba y met&iacute;a procurando sentir el roce en toda su plenitud (incluso cont&aacute;ndolo ahora estoy erecto). Respiraba profundamente, mov&iacute;a mi pelvis casi de manera acompasada a mi respiraci&oacute;n, hundiendo todo aquello lo m&aacute;s profundamente posible (que no era poco). Quiso que cambi&aacute;semos de posici&oacute;n, as&iacute; que me puse detr&aacute;s y se la volv&iacute; a introducir por la misma cavidad a la vez que besaba su cuello y masturbaba sus pezones con la mano que me quedaba libre.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Sus pechos eran aptos para estar toc&aacute;ndolos todo el d&iacute;a. Ve&iacute;a su cuerpo moverse gelatinosamente a cada acomet&iacute;a que le daba. Disfrut&aacute;bamos, &quot;aaaah&quot; era la palabra que m&aacute;s usamos durante aquel d&iacute;a. Perd&iacute;a fuerzas, as&iacute; que la ayud&eacute; levantando su pierna con la mano mientras la acariciaba, de arriba abajo. Me gustaba aquello. Sus gritos eran cada vez m&aacute;s y m&aacute;s prolongados. Parec&iacute;a que pronto iba a estallar pero no era as&iacute;; lo que hizo fue revolverse sobre s&iacute; misma y tumbarme, luego cogi&oacute; y se puso encima y empez&oacute; a botar como una loca, como una posesa m&aacute;s bien.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Iba a destrozarme la pelvis con cada bajada. El ritmo era fren&eacute;tico as&iacute; como nuestros gritos. Apoy&oacute; sus manos sobre mi pecho cuando disminuy&oacute; un tanto el ritmo. Ahora todo m&aacute;s suavito pude tranquilizarme y contemplar aquellos senos de pezones duros que ca&iacute;an sobre mi pecho y lo rozaban. Tras un lamet&oacute;n en sobre mi boca volvi&oacute; a erguirse. Mir&aacute;ndome realiz&oacute; fuertes acometidas acompa&ntilde;adas de profundos gemidos. Era evidente que trataba de excitarme a&uacute;n m&aacute;s, y de hecho lo consigui&oacute;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Dicen que la tranquilidad acontece a la cat&aacute;strofe, y esta no fue una excepci&oacute;n. Las aguas calmadas volvieron a formar olas. Puso sus brazos en la cintura a modo de jarra, e hizo unos movimientos de pelvis, unos movimientos lentos y en c&iacute;rculo, d&aacute;ndole vueltas a mi miembro oculto. Eso me gustaba m&aacute;s que nada en este mundo y sent&iacute;a renovadas fuerzas y deseos de eyacular.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">R&iacute;tmicamente ascendi&oacute; su velocidad de rotaci&oacute;n o giro hasta que mis ojos se desorbitaron. Ante tal s&iacute;ntoma volvi&oacute; a botar de forma exagerada. Yo iba a eyacular una vez m&aacute;s, casi sin nada que echar, pero ella me rog&oacute; que aguantase. Era muy costoso esperarle quer&iacute;a hac&eacute;rmelo ya, ella, entre gemidos, ped&iacute;a paciencia. Yo gritaba de dolor, mi est&oacute;mago se revolv&iacute;a, a cada instante me imaginaba terminando, cada segundo era eterno, cualquier acometida me har&iacute;a explotar. As&iacute; que ella aument&oacute; su ritmo, con lo que el roce apenas se sent&iacute;a pero se o&iacute;a de forma inconfundible y totalmente placentera. Al cabo de no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo descarg&oacute; sobre m&iacute; y yo dentro de ella. Una masa de l&iacute;quidos nos moj&oacute; y nos dej&oacute; muertos. Mi miembro abandono aquella cavidad sin dificultad gracias al agente lubricante. Ca&iacute;mos uno enfrente del otro y estuvimos as&iacute; un rato.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">En cuanto pude volv&iacute; a casa de mi abuela y, a escondidas, me fui a la cama. Al d&iacute;a siguiente part&iacute; con el deseo de volver a verla y el de no volver a tener nada que ver con ella. Mi plan no dio sus frutos por culpa de lo sucedido con la vecina.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><span style=\"font-size:16px\"><span style=\"font-family:Arial,Helvetica,sans-serif\">Ahora mismo me encuentro en un debate conmigo mismo, si doy a conocer esto a mi pareja nuestra relaci&oacute;n se desmoronar&aacute;. Adem&aacute;s no estoy seguro de lo que quiero en este momento, sin olvidarla y proseguir con mi feliz relaci&oacute;n o volver a los brazos de la morbosidad personificada.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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