{"id":17964,"date":"2018-05-26T07:25:14","date_gmt":"2018-05-26T07:25:14","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-26T07:25:14","modified_gmt":"2018-05-26T07:25:14","slug":"17964-se-sacrificaron-mi-esposa-e-hija-para-evitar-la-bancarrota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17964-se-sacrificaron-mi-esposa-e-hija-para-evitar-la-bancarrota\/","title":{"rendered":"Se sacrificaron mi esposa e hija para evitar la bancarrota"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17964\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la empresa no era nada buena. Ten&iacute;amos muchas deudas y el personal se hab&iacute;a reducido de 30 empleados a s&oacute;lo 7. Est&aacute;bamos llegando al punto de tomar la decisi&oacute;n de declararnos en bancarrota, pero mi esposa Claudia de 40 a&ntilde;os y mi hija Jimena de 18, me motivaban a no tomar esa decisi&oacute;n tan dolorosa, ya que la empresa de textiles hab&iacute;a pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n a lo largo de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os desde la gran bisabuela hasta yo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Estamos dispuestas a hacer lo que sea con tal de seguir adelante con la empresa&rdquo;, me repet&iacute;an una y otra vez ellas dos.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a, en que yo buscaba llegar a un acuerdo con los dos m&aacute;s grandes deudores, el Doctor Javier Mart&iacute;nez y el Doctor Horacio Jim&eacute;nez, mi esposa y mi hija me llamaron al celular y acordamos encontrarnos en el restaurante donde almorzaba con mis acreedores.<\/p>\n<p>Habl&aacute;bamos del monto de la deuda y yo me daba cuenta de que la condici&oacute;n de pago era muy dif&iacute;cil de cumplir.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute; no me dan m&aacute;s tiempo y les prometo que les pagare en tres meses&rdquo;- dec&iacute;a yo infructuosamente buscando convencerlos de que me dieran m&aacute;s plazo.<\/p>\n<p>Si lograba un acuerdo con ellos la empresa se salvaba, pero si no lo hac&iacute;a, estaba condenada a desaparecer.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo siento C&eacute;sar, pero no es posible&rdquo;, me repet&iacute;an una y otra vez los doctores.<\/p>\n<p>En ese momento, Claudia y Jimena llegaron al restaurante y se acercaron a la mesa. Me di cuenta de que ellas se acercaban porque los Doctores no les quitaron su mirada desde que entraron al restaurante. Mi esposa Claudia luc&iacute;a un vestido ajustado al cuerpo el cual terminaba bien arriba de las rodillas. A pesar de sus 40 a&ntilde;os ella conservaba los mismos rasgos f&iacute;sicos que me conquistaron hace 21 a&ntilde;os, que era lo que llev&aacute;bamos de casados. Sus redondos y voluptuosos pechos luc&iacute;an hermosos y eran m&aacute;s destacados por lo ajustado de su blusa y el brassiere 36C que usaba. Sus piernas y su cadera eran muy femeninas, y como ella hac&iacute;a ejercicio con regularidad y no estaba pasada de kilos, se ve&iacute;a muy atractiva. Su trasero era bien delineado por la apretada falda y se notaba que ten&iacute;a unas bellas nalgas. Su rostro, libre de arrugas, dejaba ver una combinaci&oacute;n interesante, ojos miel y cabello rubio corto que apenas cubr&iacute;a su cuello.<\/p>\n<p>Mi hija Jimena luc&iacute;a un vestido similar al de su madre, por donde destacaba su delicado y bien formado culo juvenil. Pero lo que m&aacute;s se resaltaba de ella era el contraste de sus senos. Ella heredo la misma cualidad de su madre. Sus pechos eran de la misma talla de Claudia con la diferencia que Jimena era de cuerpo delgado, lo que hac&iacute;a que las tetas de mi hija lucieran verdaderamente espectaculares. Su vestido ajustado a su torso dejaba entrever que sus tetas eran dos deliciosos melones dignos de ser lamidos por completo. No era normal ver a una adolescente de su edad con esos pechos tan redondos y parados, y ella me comentaba que en el colegio siempre le insist&iacute;an que ella se los hab&iacute;a operado porque los ten&iacute;a perfectos. Por si todo esto fuera poco, adem&aacute;s de sus piernas delgadas destacaba su espectacular y deseable trasero. Involuntariamente, pens&eacute; en Ra&uacute;l, el novio de Jimena y lo envidi&eacute;, debe ser un afortunado por montarse encima de ella y clavarle su verga en esa delicia de culo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mucho gusto, mi nombre es Claudia&hellip; Mucho gusto mi nombre es Jimena&hellip;&rdquo;, dijeron ellas present&aacute;ndose ante los Doctores sin sentarse a la mesa.<\/p>\n<p>Ambas me dieron un beso, Claudia en la boca y Jimena en la mejilla mientras que el Doctor Mart&iacute;nez admiraba el precioso cuerpo de Jimena, el Doctor Jim&eacute;nez no quitaba sus ojos de las tetas de Claudia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cari&ntilde;o aqu&iacute; est&aacute;n los documentos que me pediste&rdquo;, me dijo ella pas&aacute;ndome un sobre que le hab&iacute;a pedido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno se&ntilde;ores mucho gusto en conocerlos, espero que lleguen a un acuerdo&rdquo;, dijo mi esposa Claudia despidi&eacute;ndose de los Doctores.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No se vayan por favor&hellip; si&eacute;ntense un rato y t&oacute;mense una copa&hellip; les invitamos&rdquo;, dijo el Doctor Mart&iacute;nez poni&eacute;ndose de pie.<\/p>\n<p>Ellas sonrieron y agradecieron por la invitaci&oacute;n mientras que el Doctor Mart&iacute;nez de forma caballerosa les acercaba una silla. Mi esposa Claudia quedo sentada entre los dos Doctores mientras que Jimena quedo en frente de ellos a mi derecha.<\/p>\n<p>De forma sorpresiva el tema de conversaci&oacute;n cambio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y Claudia, &iquest;t&uacute; a que te dedicas?&rdquo;, pregunt&oacute; el Doctor Jim&eacute;nez turnando su mirada entre el rostro de ella y sus pechos.<\/p>\n<p>Claudia les empez&oacute; a contar de su actividad con la empresa y de lo importante que era para ella, haci&eacute;ndoles &eacute;nfasis en que ella estar&iacute;a dispuesta a todo por sacarla adelante.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; que har&iacute;as cualquier cosa?&rdquo; -respond&iacute;a preguntando el Doctor Jim&eacute;nez haciendo una sonrisa burlona que no me gustaba para nada.<\/p>\n<p>El almuerzo se convirti&oacute; en una charla amigable para los doctores mientras que ellos no dejaban de mirar descaradamente las tetas de mi hija y mi esposa. Al finalizar, se acercaron a ellas y cada uno les dio un beso en la mejilla. Me moleste por la forma que ambos miraron el trasero de Jimena mientras se alejaba hacia el ba&ntilde;o. En sus miradas se notaba el deseo por clavar esa belleza de culo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que llegaremos a un acuerdo que nos convendr&aacute; a ambas partes&rdquo; -fueron las palabras de alivio que pronunci&oacute; el Doctor Mart&iacute;nez saliendo del sitio.<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s, llegu&eacute; a casa como a eso de las 11:00 PM y para sorpresa encontr&eacute; a Claudia a&uacute;n levantada. Ella me esperaba en la sala y ten&iacute;a puesta su sexy pijama la cual se pon&iacute;a en ocasiones especiales. Su pijama ten&iacute;a un delicado top trasparente que colgada de dos tiras en sus hombros y escasamente ocultaba sus voluptuosos pechos. El top quedaba puesto sobre sus tetas de tal forma que era cuesti&oacute;n solamente de levantarlo y esos dos ricos melones quedaban a disposici&oacute;n de mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vaya, vaya, pero que mujer tan hermosa&rdquo;, le dije yo halag&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Ella me sonri&oacute; y sin moverse del sill&oacute;n espero a que yo me acercara. Me sent&eacute; al lado de ella y simplemente levant&eacute; su top, bes&aacute;ndole sutilmente sus pezones y lamiendo cada una de esas ricas tetas durante un par de segundos. Baje mi mano a su corto calz&oacute;n buscando acariciarla y ella me detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Amor&hellip; tenemos que hablar&hellip; &ldquo;Prom&eacute;teme que no te vas a enfadar, por favor&rdquo;, su rostro cambio de aspecto, luc&iacute;a preocupada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Este paquete lleg&oacute; hoy&hellip; es de los Doctores&hellip; dice que llegaremos a un acuerdo si se cumplen las condiciones&hellip;&rdquo;, me dijo pas&aacute;ndome el sobre.<\/p>\n<p>Lo tome sorprendido y animado porque la empresa se salvar&iacute;a. Al abrirlo, yo no entend&iacute;a de qu&eacute; se trataba.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a dos reservaciones en un lujoso hotel de Monterrey. Una reservaci&oacute;n estaba hecha a mi nombre para una habitaci&oacute;n sencilla, la otra estaba hecha a nombre de los Doctores y all&iacute; tambi&eacute;n aparec&iacute;an el nombre de Claudia y Jimena. Era una suite con cama doble. Tambi&eacute;n figuraban los documentos en que la deuda de 300,000 pesos quedaba al d&iacute;a y saldada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aun no entiendo&hellip; &iquest;Qu&eacute; es lo que ellos quieren? de que se trata esto?&rdquo;, pregunt&eacute; sorprendido.<\/p>\n<p>Claudia me abraz&oacute; y me aclar&oacute; lo que yo, est&uacute;pidamente, no entend&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Recuerda que estamos dispuestas a hacer lo que sea por salvar la empresa&rdquo;, me dijo ella acariciando mi cabello.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Iremos a Monterrey el pr&oacute;ximo fin de semana con todos los gastos pagados. T&uacute; te quedar&aacute;s en una habitaci&oacute;n sencilla, Jimena y yo nos quedaremos en una suite con cama doble haci&eacute;ndoles compa&ntilde;&iacute;a a los Doctores&hellip; la deuda quedar&aacute; pagada luego de tener sexo con ellos toda la noche&hellip;&rdquo;, me dijo Claudia de forma seca.<\/p>\n<p>Qued&eacute; en shock. Una l&aacute;grima de impotencia se escurri&oacute; de mis ojos.<\/p>\n<p>En los siguientes cuatro d&iacute;as Claudia y yo hicimos el amor todas las noches. Me daba envidia que su cuerpo iba a ser compartido con dos abusivos extra&ntilde;os, as&iacute; que cada noche mi esposa recib&iacute;a mi verga en su vagina sin compasi&oacute;n.<\/p>\n<p>A Jimena no le gust&oacute; la idea para nada. Dec&iacute;a que le daba asco dejarse montar por esos hombres perversos. Le dijimos que no nos acompa&ntilde;ara, pero al final decidi&oacute; ir en solidaridad con su madre. Me daba envidia que su precioso trasero iba a ser clavado duramente por los doctores.<\/p>\n<p>Llego el s&aacute;bado y viajamos a Monterrey en la ma&ntilde;ana. Los Doctores llegaron en el vuelo de la tarde y nos encontramos en el lobby del hotel. Claudia y Jimena luc&iacute;an verdaderamente espectaculares, ambas ten&iacute;an puesto el mismo tipo de vestido, el cual colgaba de sus hombros y destacaban sus espectaculares tetas.<\/p>\n<p>Los vestidos bajaban completamente ajustados a sus cinturas y caderas, forrando sus nalgas y dejando entrever que sus deseables culos eran cobijados por diminutas tangas. Las dos parec&iacute;an novias al lado de sus prometidos, pero el culo de mi hija Jimena luc&iacute;a sensacional. El vestido permit&iacute;a ver como sus nalgas se mov&iacute;an alegremente cuando ella caminaba y el movimiento de la falda notaba que ocultaba un exquisito y redondo trasero. Por supuesto los doctores quedaron sorprendidos de ver los culos de Jimena y Claudia. Parec&iacute;an no creer que esos delicados y hermosos traseros ser&iacute;an clavados por sus vergas esa noche.<\/p>\n<p>Como era temprano acordamos tomar algo en la habitaci&oacute;n, as&iacute; que mientras me dirig&iacute;a al bar por unas bebidas, vi como Claudia era tomada de la mano por el Doctor Mart&iacute;nez mientras que mi hija Jimena era llevada por el Doctor Jim&eacute;nez. Ambas parejas entraron al elevador rumbo a la habitaci&oacute;n y presenci&eacute;, mientras la puerta se cerraba frente a m&iacute;, como las manos del doctor Jim&eacute;nez se posaban sobre la cintura de Jimena y bajando, le acariciaban su formidable trasero.<\/p>\n<p>Pasaron cerca de diez minutos cuando sub&iacute; con las bebidas y al llegar a la puerta de la suite, escuch&eacute; quejidos y gemidos. Abr&iacute; la puerta y coloqu&eacute; las copas sobre la mesa de la entrada.<\/p>\n<p>Justo frente a m&iacute; estaba el Doctor Mart&iacute;nez, ya se encontraba desnudo sentado c&oacute;modamente sobre el sill&oacute;n de la sala. Sobre su abdomen estaba mi esposa Claudia, sentada y con sus piernas entreabiertas. El Doctor Mart&iacute;nez estaba devor&aacute;ndola a besos, mientras que sus manos recorr&iacute;an una y otra vez acariciando sus nalgas. El Doctor no se dio cuenta de que yo entre a la suite, ya que estaba ocupado disfrutando de esos dos ricos pechos y sus manos buscaban afanosamente su vagina.<\/p>\n<p>Me control&eacute; para no salirme de mis casillas y me dirig&iacute; a la suite. All&iacute; estaba Jimena tirada sobre la cama mientras que el Doctor Jim&eacute;nez a un lado de ella la acariciaba con sus manos. Al igual que su madre, &eacute;l la desnud&oacute; r&aacute;pidamente y se devoraba sus dos espectaculares pechos, mientras que la otra mano del Doctor acariciaba su deseable trasero. Ella volteaba su cara hacia un lado expresando su desagrado de tener a un hombre de 45 a&ntilde;os encima de ella, tocando su culo y lamiendo sus tetas.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la sala dispuesto a salir de la suite, y vi como Claudia ya ten&iacute;a visible su tierna tanga rosada. El Doctor Mart&iacute;nez segu&iacute;a comi&eacute;ndose sus tetas mientras que sus manos recorr&iacute;an libremente las redondas nalgas de Claudia.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la suite y baj&eacute; al bar d&oacute;nde tom&eacute; un Martini en las Rocas. Pens&eacute; que, si ellas pasaban por esta humillaci&oacute;n, yo deb&iacute;a estar all&iacute; y no mostrar ninguna debilidad, por lo que me arm&eacute; de valor y decid&iacute; regresar a la suite.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta y entre dispuesto a acompa&ntilde;ar a mi esposa y mi hija en esta prueba tan dif&iacute;cil, y vaya que prueba. Sobre el mismo sill&oacute;n segu&iacute;a sentado el Doctor Mart&iacute;nez disfrutando del cuerpo de mi esposa. El segu&iacute;a ocupado comi&eacute;ndose los pechos de Claudia mientras que ella se mec&iacute;a sobre su abdomen descargando su cuerpo sobre el de &eacute;l. Baje mi vista y entre las nalgas de ella se ve&iacute;an las bolas de &eacute;l colgando de la parte baja del pene, el resto de su tronco no se ve&iacute;a puesto que permanec&iacute;a oculto dentro de la vagina de Claudia. Por sus pausados y lentos movimientos me di cuenta de que ambos ya se hab&iacute;an venido y que hab&iacute;an tenido un fant&aacute;stico orgasmo.<\/p>\n<p>Quien a&uacute;n no terminaba era el Doctor Jim&eacute;nez.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Jimena&hellip; Jimena&hellip; me vengo&hellip; arghhhh&hellip; uyyy que ricura&hellip; Dios mioooo&hellip;&rdquo;, fueron los gritos que escuch&eacute; en ese preciso instante.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a la suite y all&iacute; Jimena estaba como me la imagin&eacute;, as&iacute; como cualquier hombre la desear&iacute;a tener, en especial por lo atractivo de su cuerpo y su perfecto culo. Su delicado vestido estaba sobre el piso junto con su tanga de color blanco. Ella estaba en posici&oacute;n de perrito sobre la cama, completamente desnuda, sus hermosas tetas bailaban con el movimiento de su cuerpo y aferrado a su cintura, por detr&aacute;s de ella, con la totalidad de su verga dentro de su vagina, el Doctor Jim&eacute;nez gritaba y se sacud&iacute;a celebrando esa monumental derramada, levantando su cabeza al techo cerrando los ojos y viviendo un instante &uacute;nico mientras que su abdomen se sacud&iacute;a sin control y su verga llenaba, con chorros de semen, la vagina de mi hija. Mi hija se ve&iacute;a muy sexy, su cabello suelto se mec&iacute;a con las sacudidas de su cuerpo, sus manos se aferraban a las sabanas y su hermoso trasero parec&iacute;a que se hubiese quedado pegado al abdomen del hombre que la clavaba. Ese maldito bastardo expresaba en su rostro lo maravilloso que se sent&iacute;a al explotar su verga dentro de ella en esa posici&oacute;n de perrito. Mi hija con sus ojos cerrados expresaba el placer de tener una verga taladr&aacute;ndole su vagina. Luego los dos permanecieron quietos en esa posici&oacute;n por unos segundos.<\/p>\n<p>Me imagino que de su verga no sali&oacute; m&aacute;s semen despu&eacute;s de la brutal derramada. El Doctor Jim&eacute;nez parec&iacute;a no creer que su verga reposaba dentro de aquel monumental cuerpo de Jimena y obsesivamente bajaba su mirada hacia su culo para asegurarse de que su tronco a&uacute;n estaba en lo profundo de su sexo. En ese momento entr&oacute; a la habitaci&oacute;n el Doctor Mart&iacute;nez quien se dirig&iacute;a al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Termina con ella Jim&eacute;nez que ahora es mi turno de clavar a esa belleza de mujercita&rdquo;, fue el comentario del Doctor Mart&iacute;nez mientras que su verga segu&iacute;a dura y erecta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&eacute;sar, lo felicito, las tetas de Claudia son una delicia&hellip;&rdquo;, dijo antes de entrar al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>El Doctor Jim&eacute;nez coloc&oacute; la mano de Jimena sobre sus nalgas y abri&eacute;ndolas, empez&oacute; a retirarle su verga lentamente, permitiendo ver como su grueso tronco sal&iacute;a de su vagina junto con su semen.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esto es mucha hermosura&hellip; Ahora si entiendo porque pagamos tanto dinero por ti Jimena&hellip;&rdquo;, le dijo Jim&eacute;nez a mi hija mientras sus manos segu&iacute;an sujetando sus nalgas y le permit&iacute;an ver el delicado ano virgen, sus gruesos labios vaginales y el gigantesco y h&uacute;medo cl&iacute;toris colgante de mi hija. &Eacute;l se agacho un poco y con su lengua empez&oacute; a lamerle el cl&iacute;toris mientras uno de sus dedos se introduc&iacute;a en su ano.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a la sala y vi a Claudia sentada sobre el sill&oacute;n. Me sent&eacute; al lado de ella y nos abrazamos en silencio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Claudia ven&hellip; si&eacute;ntate aqu&iacute; y reg&aacute;lame ese par de tetas ricas que tienes&rdquo;, interrumpi&oacute; nuestro abrazo la voz del Doctor Jim&eacute;nez quien ahora se preparaba a tener sexo con mi esposa luego de haberlo hecho con Jimena.<\/p>\n<p>&Eacute;l se recost&oacute; en el sof&aacute; dejando sus piernas entreabiertas e invitando a que mi esposa Claudia se posara sobre su abdomen.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&eacute;sar&hellip; su hija Jimena es una diosa en la cama&hellip; y creo que t&uacute;, Claudia, con esas redondas nalgas y esas ricas tetas eres a&uacute;n mejor&hellip;&rdquo;, dijo el Doctor Jim&eacute;nez.<\/p>\n<p>Mi esposa se puso de pie y se acerc&oacute; a &eacute;l. Abriendo sus piernas, Claudia se par&oacute; sobre el sill&oacute;n y bajo su cuerpo dejando que sus tetas rozaran la cara de Jim&eacute;nez mientras que &eacute;l le abr&iacute;a las nalgas y ubicaba su verga en la entrada de su vagina. Ella descarg&oacute; su cuerpo sobre &eacute;l y vi como su erecta verga se hund&iacute;a en lo profundo de su vulva. El Doctor Jim&eacute;nez dej&oacute; escapar un largo quejido de placer mientras terminaba de acomodar su verga dentro de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&eacute;sar te amo&rdquo;, me dijo mi esposa volteando su mirada mientras que ella empezaba a mecer su cuerpo sobre &eacute;l, colocando sus brazos detr&aacute;s de su cabeza y dejando sus voluptuosas tetas en frente de su boca.<\/p>\n<p>Me puse de pie y presenci&eacute; con dolor como ellos parec&iacute;a que se hab&iacute;an puesto de acuerdo para disfrutar de las suntuosas tetas de Claudia y del delicado culo de mi hija Jimena. Mi esposa estaba teniendo sexo en la misma posici&oacute;n, la que les permit&iacute;a comerse sus tetas mientras sus vergas yac&iacute;an en lo profundo de su vagina, y me imagine que el Doctor Mart&iacute;nez se encontraba clavando a Jimena en posici&oacute;n de perrito disfrutando de su juvenil trasero.<\/p>\n<p>En efecto, regres&eacute; a la suite y all&iacute; estaba Jimena a la orilla de la cama, en posici&oacute;n de perrito. Al estar ella as&iacute; yo pod&iacute;a ver perfectamente su estrecho ano y esos jugosos labios vaginales. Justo detr&aacute;s de ella, agachando un poco su cuerpo, con sus piernas abiertas, y jalando con ambas manos el trasero de m&iacute; hija, el bastardo del Doctor Mart&iacute;nez hund&iacute;a y sacaba su pito de la vagina, repitiendo ese movimiento una y otra vez. Su abdomen se mov&iacute;a cadenciosamente y como yo estaba justo atr&aacute;s de ellos, ve&iacute;a perfectamente como los labios vaginales de Jimena cobijaban su verga, la cual entraba totalmente y sal&iacute;a de forma parcial. Los pesados test&iacute;culos de &eacute;l y las deliciosas nalgas de ella se sacud&iacute;an con el movimiento de sus cuerpos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahhhh&hellip; Esto es mucha delicia&hellip; desde que te vi en el restaurante con esta hermosura de culo dese&eacute; cogerte as&iacute;&hellip; esto es un sue&ntilde;o hecho realidad&hellip;&rdquo;, repet&iacute;a una y otra vez el Doctor mientras que ella en esa posici&oacute;n recib&iacute;a su verga.<\/p>\n<p>Me quede un rato all&iacute; viendo como llegaban al orgasmo, ya que me encontraba justo a sus espaldas, y el expresaba con sus exagerados gros y gemidos la fant&aacute;stica sensaci&oacute;n de tener sexo con Jimena en esa posici&oacute;n. Despu&eacute;s de que &eacute;l se derram&oacute; y su cuerpo finalmente se qued&oacute; inm&oacute;vil, escuche los gemidos de Claudia desde la sala as&iacute; que decid&iacute; regresar a donde ella estaba.<\/p>\n<p>Como si nada ocurriera, sal&iacute; de la habitaci&oacute;n donde Jimena acababa de ser clavada y vi como mi esposa Claudia hab&iacute;a sido cambiada de posici&oacute;n. Ella ahora estaba con los ojos cerrados tirada sobre el piso boca arriba abrazando fuertemente la espalda del Doctor Jim&eacute;nez quien se sacud&iacute;a encima de ella gimiendo de placer mientras que las piernas abiertas y dobladas de Claudia se aferraban como un gancho a la cadera del cuerpo desnudo de su amante.<\/p>\n<p>Era la t&iacute;pica posici&oacute;n de misionero solo que mi esposa con sus piernas recogidas abrazaba el cuerpo del doctor, y con sus manos abrazaba su cuello. Mi esposa estaba siendo penetrada con fuerza y me imagine que sus ojos cerrados y lo fuerte que abrazaba al Doctor indicaba que ella estaba disfrutando intensamente como esa verga se sacud&iacute;a dentro de su vagina. Los gestos mezclados de placer de &eacute;l mostraban la fant&aacute;stica sensaci&oacute;n de meter su pene en lo profundo de la vagina de m&iacute; esposa.<\/p>\n<p>El Doctor Jim&eacute;nez coloco su cabeza al lado de la de ella y sacudiendo su abdomen r&aacute;pidamente le susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Claudia&hellip; no aguanto m&aacute;s&hellip; no resisto&hellip; me vengo&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Un desgarrador gemido sali&oacute; de la boca del Doctor. Parec&iacute;a que &eacute;l hubiese tratado de contener la eyaculaci&oacute;n todo ese tiempo, pero no lo aguanto m&aacute;s y su verga estall&oacute; dentro de su vagina. Claudia abri&oacute; sus ojos por unos segundos y me mir&oacute;, su mirada inicial denotaba la angustia y la pena de tener a su esposo en frente de ella presenciando como otro hombre le hac&iacute;a el amor. Luego, su rostro cambi&oacute; a uno m&aacute;s relajado, apret&oacute; sus labios y abri&oacute; los ojos desorbitadamente y me di cuenta de que mi esposa no pudo disimular el fant&aacute;stico orgasmo que tuvo al sentir como los chorros de semen que expulsaba a borbotones en ese instante la verga del Doctor le llenaban su vagina.<\/p>\n<p>Su espalda formo un arco hacia arriba levantando ligeramente su cuerpo y el de Doctor que estaba encima de ella, con sus brazos parec&iacute;a que fuera a estrangular el cuerpo desnudo de su afortunado amante y de su boca sali&oacute; el largo gemido t&iacute;pico que mostraba que ella se hab&iacute;a venido y que el orgasmo hab&iacute;a sido maravilloso.<\/p>\n<p>Me quede inm&oacute;vil y en silencio frente a ellos viendo como sus cuerpos se segu&iacute;an sacudiendo, cada vez m&aacute;s lentamente, y los movimientos del culo de &eacute;l mostraban que su verga aun no terminaba de eyacular su semen dentro de ella mientras que mi esposa segu&iacute;a con los ojos cerrados disfrutando de su orgasmo.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; impotente. Acababa de presenciar como un hombre se le derramaba en la vagina a mi esposa y yo no pod&iacute;a hacer nada para evitarlo. Luego de 21 a&ntilde;os de matrimonio, era la primera vez que una verga diferente a la m&iacute;a, eyaculaba dentro de su vagina y la segunda vez que mi esposa se dejaba penetrar por un hombre diferente a m&iacute;. El primero hab&iacute;a sido el doctor Mart&iacute;nez quien 15 minutos antes se le derram&oacute; mientras &eacute;l se com&iacute;a sus tetas.<\/p>\n<p>En ese instante, un raro grito vino de la habitaci&oacute;n:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Arghhhh&#8230;!!! Jimena Siiii&hellip;!!!&rdquo;<\/p>\n<p>Me regres&eacute; a la habitaci&oacute;n y vi a Jimena acostada boca abajo sobre la cama, su rostro miraba hacia la puerta d&oacute;nde yo estaba y expresaba la sensaci&oacute;n de placer que ten&iacute;a, sus ricas tetas estaban oprimidas por el peso de su cuerpo, sus piernas estaban semiabiertas y claro su hermoso trasero quedaba disponible para cualquier cosa. El Doctor Mart&iacute;nez estaba encima de ella con sus brazos puestos sobre la cama soportando su peso, con su verga totalmente hundida en su vagina sacudi&eacute;ndola con fuerza.<\/p>\n<p>Claro que el rostro de &eacute;l no era el mismo, se ve&iacute;a desfigurado. Al parecer el placer de penetrar, as&iacute; en esa posici&oacute;n a mi hija, era muy intenso y se reflejaba en las expresiones de su cara mientras que su verga continuaba expulsando semen dentro de su vagina. Su mirada agachada no se retiraba del culo de Jimena. Al parecer quer&iacute;a asegurarse que su verga no saldr&iacute;a de su vagina hasta que no terminara de expulsar la &uacute;ltima gota de su leche, o mejor, le parec&iacute;a incre&iacute;ble ver como su verga se mec&iacute;a en frente de ese culo tan deseable. De pronto, vino la sorpresa. Cuando termin&oacute; de sacudirse y de su verga no sali&oacute; m&aacute;s esperma, &eacute;l se qued&oacute; inm&oacute;vil y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&eacute;sar&hellip; tengo 4 hijos y llevo 20 a&ntilde;os de matrimonio&hellip; me he acostado con modelos y actrices&hellip; pero quiero decirle que me acabo de pegar la mejor derramada de mi vida&hellip; es la cuca m&aacute;s rica que me he podido comer&hellip; vi el cielo cuando me vine dentro de Jimena&hellip; su hija es una delicia y ese culo que se carga es verdaderamente perfecto&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese instante vi como el empez&oacute; a levantarse y de la vagina de Jimena empez&oacute; a salir su r&iacute;gida verga completamente embadurnada de un semen color gris bastante desagradable.<\/p>\n<p>Mi cuerpo pareci&oacute; desfallecer. Mi bella y dulce Jimena, esa jovencita por la cual yo dar&iacute;a la vida con tal de que no le faltara nada, acababa de recibir en su vagina la poderosa derramada del Doctor Mart&iacute;nez.<\/p>\n<p>No aguante m&aacute;s ese espect&aacute;culo y decid&iacute; entonces salir de la suite. Al pasar por la sala vi que el Doctor Jim&eacute;nez segu&iacute;a a&uacute;n encima de Claudia ya estando los dos completamente inm&oacute;viles. Su verga segu&iacute;a escondida dentro de lo profundo de su vulva y su boca repasaba las tetas de mi esposa una y otra vez.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a mi habitaci&oacute;n a ver TV. Al cabo de una hora, mi tel&eacute;fono son&oacute; y al otro lado de la l&iacute;nea estaba el Doctor Mart&iacute;nez quien me invitaba a cenar en el restaurante del hotel.<\/p>\n<p>Quince minutos m&aacute;s tarde est&aacute;bamos todos reunidos, comiendo y bebiendo, como si nada hubiese pasado y celebr&aacute;bamos el acuerdo que salvaba la empresa. Jimena y Claudia luc&iacute;an los mismos vestidos que al inicio de la tarde ellos les hab&iacute;an desgarrado de sus cuerpos. Ellas luc&iacute;an igual de hermosas y radiantes, sus cabellos estaban a&uacute;n h&uacute;medos ya que ellas hab&iacute;an tomado una ducha antes de cenar, sus cuerpos y sus culos no reflejaban el hecho de que cada una ten&iacute;a ya en sus entra&ntilde;as el esperma de sus afortunados amantes, y ellos reflejaban en su rostro la satisfacci&oacute;n por haberlas clavado.<\/p>\n<p>Luego de la cena salimos a caminar por la ciudad un rato con Jimena y Claudia tomadas de mi mano, disfrutando del hermoso paisaje y los suntuosos hoteles.<\/p>\n<p>Volvimos al rato al hotel y nos encontramos con los Doctores en la discoteca. No me despegue de Claudia y estuvimos todo el rato bailando abrazados mientras que ellos se turnaban con Jimena.<\/p>\n<p>Durante el baile, Claudia me cont&oacute; que luego de que yo sal&iacute; de la suite, se turnaron para cogerlas a ambas, mientras el doctor Mart&iacute;nez follaba a mi esposa, ella le hac&iacute;a sexo oral al doctor Jim&eacute;nez, e hicieron lo mismo con Jimena, luego les hicieron doble penetraci&oacute;n, primero a Claudia y despu&eacute;s a Jimena. Luego ambas fueron colocadas sobre la cama y all&iacute;, nuevamente fueron clavadas por sus vergas en diferentes posiciones hasta llenar nuevamente sus vaginas con su semen, incluso me confes&oacute;, que los doctores las obligaron a besarse varias veces, mientras ellos descargaban su leche.<\/p>\n<p>Luego de la demostraci&oacute;n de lealtad de mi hija Jimena y mi esposa Claudia, al entregar sus cuerpos a cambio de la deuda que ten&iacute;a la empresa, volvimos a nuestras actividades diarias de forma normal. Jimena segu&iacute;a asistiendo a la universidad y mi esposa segu&iacute;a dedicada a la compa&ntilde;&iacute;a, sacando adelante la producci&oacute;n y muy empe&ntilde;ada en sacar nuevos productos al mercado.<\/p>\n<p>Jimena segu&iacute;a con Ra&uacute;l, su novio, y se les ve&iacute;a muy animados como una pareja muy estable. Ella segu&iacute;a luciendo sus ajustados vestidos, su sensacional culo y sus femeninos pechos y me imagine que &eacute;l era el afortunado que disfrutaba de su cuerpo. Desde la noche en que ella fue el objeto con el que la empresa pag&oacute; la deuda empec&eacute; a observar a mi hija con otros ojos. Recordar como los doctores gritaban, gem&iacute;an y sus rostros desfigurados por el placer, expresaban la maravillosa sensaci&oacute;n de derramarse mientras que sus vergas reposaban en lo profundo de la vagina de Jimena, me dio a entender que mi hija era un verdadero regalo de oro para cualquier hombre que, como Ra&uacute;l, tuviera la fortuna de montarla y clavarla en la cama.<\/p>\n<p>Por otro lado, mi esposa Claudia segu&iacute;a igual de bella y radiante y yo por supuesto segu&iacute;a disfrutando de sus bondades. Su delicado culo y sus ricas tetas segu&iacute;an siendo solo m&iacute;as y el sexo anal era parte activa de nuestras vidas, cuando con relativa frecuencia yo la montaba y en posici&oacute;n de perrito le hund&iacute;a mi verga en su ano.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a invitamos a cenar a Ra&uacute;l a la casa y Claudia prepar&oacute;, junto con Jimena, un plato especial con camarones.<\/p>\n<p>Mi esposa luc&iacute;a un ajustado vestido color gris y tacones altos. Bajo el vestido era parcialmente visible el brassiere y sus voluptuosos pechos. Jimena ten&iacute;a puesto un vestido de sastre muy elegante y ajustado que marcaba perfecto ese fant&aacute;stico trasero y sus paradas tetas.<\/p>\n<p>Mirando el deseable culo de mi hija entiendo porque los Doctores pagaron 300,000 pesos por tener la oportunidad de montarla toda una noche y comprend&iacute; porque el doctor Jim&eacute;nez ofreci&oacute; una cantidad extra de dinero para tener sexo anal con ella. Durante la cena empec&eacute; a observar con curiosidad, pero con cierta molestia como Ra&uacute;l observaba a mi esposa con inter&eacute;s. A pesar de que Ra&uacute;l y Jimena ten&iacute;an ya dos a&ntilde;os de noviazgo, nunca observ&eacute; con ojos de celo a mi futuro nuero. El miraba las tetas de Claudia de forma descarada y por supuesto, su corta minifalda era el objeto de detalle cuando mi esposa se paraba de la mesa e iba por m&aacute;s comida a la cocina. Sus ojos se quedaban est&aacute;ticos viendo el movimiento del trasero de mi esposa bajo esa diminuta falda. Ra&uacute;l, de 20 a&ntilde;os, se mostraba interesado y atra&iacute;do por la madre de su novia, la cual le doblaba la edad. No lo puedo negar, pero Claudia se ve&iacute;a muy deseable y sexy, y por supuesto yo ten&iacute;a en mente esa noche montarla y hundirle mi verga.<\/p>\n<p>Luego de la cena decidimos salir a bailar a una discoteca. Como casi no bailo, Ra&uacute;l se turnaba las piezas de baile con Jimena y Claudia, mientras que yo me quedaba observando desde la mesa. A medida que avanzaba la noche, vi como Ra&uacute;l y mi esposa bailaban muy apretados el uno del otro, y se les ve&iacute;a muy entusiasmados. Como una pareja normal ambos juntaban sus cuerpos y el la abrazaba tom&aacute;ndola por la cintura. Mientas tanto yo me tomaba unas copas de vino al lado de Jimena.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ven pap&aacute;, ven a bailar&rdquo;, me llam&oacute; Jimena tom&aacute;ndome de la mano e invit&aacute;ndome a la pista de baile, lo cual acept&eacute;.<\/p>\n<p>En ese momento, Ra&uacute;l y mi esposa terminaban de bailar por largo rato y se acercaban a nuestra mesa. Justo cuando Jimena me empezaba a ense&ntilde;ar a bailar, vi c&oacute;mo Ra&uacute;l pasaba su mano por el trasero de Claudia acariciando su culo lentamente mientras iban a sentarse. R&aacute;pidamente se sentaron a la mesa y empezaron a beber y platicar, sin darle importancia a lo sucedido.<\/p>\n<p>Mientras que Jimena me segu&iacute;a indicando unos pasos de baile, Ra&uacute;l segu&iacute;a con Claudia charlando y riendo en la mesa mientras que su mano tocaba la parte alta de sus piernas. Como ten&iacute;a sus piernas cruzadas, le permit&iacute;a disfrutar de la vista de la corta falda y sentir la tersa piel.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que Jimena no hab&iacute;a notado eso, pero me equivoqu&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Papa, &iquest;has notado como est&aacute;n mam&aacute; y Ra&uacute;l&hellip;?&rdquo;, me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si los he observado y no me gusta eso&hellip; los veo muy cerca el uno del otro&rdquo;, le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ra&uacute;l est&aacute; muy interesado en mam&aacute; y a m&iacute; ni siquiera me presta atenci&oacute;n&rdquo;, me coment&oacute; muy molesta.<\/p>\n<p>En ese momento Jimena me apret&oacute; m&aacute;s a su cuerpo y seguimos bailando el uno muy cerca del otro. Pod&iacute;a sentir perfectamente sus voluptuosos pechos rozando mi cuerpo y su rostro reflejaba el malestar del comportamiento de su novio con su madre. Su cabeza estaba pegada a la m&iacute;a y pod&iacute;a sentir su respiraci&oacute;n cerca de mi oreja.<\/p>\n<p>Justo cuando termin&aacute;bamos de bailar, Jimena bajo su mano y me toco el trasero. Me sent&iacute; excitado por esa caricia tierna de ella y eso prendi&oacute; mi mecha. Nos acercamos a ellos tomados de la mano y nos sentamos a la mesa. Jimena me tomo por el brazo y dejo que yo le colocara mi mano sobre sus piernas. Unas copas de vino m&aacute;s empezaron a afectar nuestras cabezas y empezamos a actuar extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mientras Ra&uacute;l y mi esposa segu&iacute;an con su juego de manos bajo la mesa, yo me dejaba llevar por la conversaci&oacute;n de Jimena quien quer&iacute;a despertar celos en Ra&uacute;l al sentirse desplazada esa noche. De pronto Jimena me lanz&oacute; una pregunta tentadora que mostraba su desespero por ver a su novio coquete&aacute;ndole a su madre.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pap&aacute;, como Ra&uacute;l no me desea hoy, &iquest;me llevar&iacute;as a un hotel esta noche?<\/p>\n<p>Sonre&iacute;, me mantuve en silencio y aunque ya ten&iacute;a desde hace mucho una respuesta a eso, no pod&iacute;a ser tan directo con Jimena. Su pregunta reflejaba su inconformismo de ver a su novio coqueteando descaradamente con su madre. Soy su padre, pero tambi&eacute;n me sent&iacute;a molesto de ver a mi esposa con un hombre mucho m&aacute;s joven qu&eacute; yo, y claro, el sensacional cuerpo juvenil de Jimena era un regalo muy especial para cualquier hombre.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dejar&iacute;as que tu novio se escape con tu madre?&rdquo;, le respond&iacute; con otra pregunta.<\/p>\n<p>Ella me sonri&oacute; y no supo que decir.<\/p>\n<p>Pasaba el tiempo y la situaci&oacute;n era muy tensa. Jimena y yo, molestos, segu&iacute;amos viendo como Ra&uacute;l tocaba sin escr&uacute;pulos el culo de Claudia cuando bailaban y luego al sentarse en la mesa, las piernas de mi esposa eran recorridas por sus manos, mientras que ellos riendo parec&iacute;an no percatarse de que era muy obvio nuestra inconformidad.<\/p>\n<p>Salimos de la disco y acordamos llevar a Ra&uacute;l a su casa. &Eacute;l y Claudia se encontraban un poco afectados por las copas que bebieron mientras que Jimena y yo segu&iacute;amos aun inc&oacute;modos por la situaci&oacute;n. Me puse al volante mientras que Jimena se sent&oacute; a mi lado coloc&aacute;ndome su mano en mis piernas. En el asiento de atr&aacute;s, Claudia y Ra&uacute;l, abrazados, segu&iacute;an su juego.<\/p>\n<p>Llegamos a casa de Ra&uacute;l y sorpresivamente Claudia se baj&oacute; con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cari&ntilde;o, voy a acompa&ntilde;ar a Ra&uacute;l hasta la puerta&hellip; el pobre est&aacute; ebrio y no creo que pueda abrir la puerta&rdquo;, dijo ella de forma sarc&aacute;stica y burlona. Mi hija y yo sab&iacute;amos que Ra&uacute;l no estaba ebrio y era una oportunidad m&aacute;s de estar con &eacute;l.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l y ella se bajaron del auto y abrazados se dirigieron a la puerta mientras que Jimena y yo nos quedamos en el auto esperando que Ra&uacute;l entrara a la casa y Claudia regresara para irnos. De pronto con sorpresa vimos como Ra&uacute;l jalaba del brazo a Claudia y entraban a la casa cerrando la puerta. Pens&eacute; que era otra broma pesada de Claudia esa noche as&iacute; que esperamos pacientemente con Jimena en el auto hasta que, pasados 10 minutos, ninguno de los dos se asomaba por la puerta.<\/p>\n<p>En vista de que aun mi esposa no se asomaba, decidimos salir del auto a golpear la puerta y pedirle a mi esposa que regresara al auto para irnos a casa. Cuando est&aacute;bamos a punto de golpear la puerta, escuchamos gemidos y quejidos que ven&iacute;an de adentro. Nos acercamos por el ventanal de la sala y vimos a Claudia y Ra&uacute;l en la cocina.<\/p>\n<p>Claudia estaba sentada sobre una mesa que la dejaba a la altura del pene de su amante, aferrado a ella estaba Ra&uacute;l, quien con sus pantalones abajo, clavaba con su verga a mi esposa.<\/p>\n<p>&Eacute;l la tomaba por las piernas y era perfectamente visible como su verga entraba y sal&iacute;a de su vagina, mientras el rostro de placer de Ra&uacute;l reflejaba la maravillosa sensaci&oacute;n de sacudir su verga dentro del sexo de mi esposa, y la cadencia r&aacute;pida con la que su abdomen se mec&iacute;a contra el sexo de Claudia mostraba que estaba a punto de eyacular.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ra&uacute;l, eres un desgraciado&hellip; maldito&rdquo;, dijo Jimena al ver la escena.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pap&aacute;, ll&eacute;vame a casa ya&hellip; por favor&rdquo;, me dijo Jimena escurriendo una lagrima de sus ojos.<\/p>\n<p>La abrac&eacute; y cuando nos volte&aacute;bamos para regresar al auto escuchamos el grito de Ra&uacute;l al derramarse dentro de mi esposa, y el gemido t&iacute;pico de Claudia al sentir en su vagina el esperma c&aacute;lido de su amante. Su gemido era una indicaci&oacute;n de que ella hab&iacute;a llegado al orgasmo y me hizo recordar los momentos que presenci&eacute; en la suite del hotel cuando la verga del Doctor Jim&eacute;nez le vaci&oacute; toda su carga en su vagina.<\/p>\n<p>Prend&iacute; el auto, aceler&eacute; y llegamos a casa sin decirnos palabra. Yo a&uacute;n no sal&iacute;a del shock mientras Jimena segu&iacute;a llorando.<\/p>\n<p>Ella subi&oacute; y se encerr&oacute; en su cuarto. Yo entr&eacute; a mi habitaci&oacute;n y tom&eacute; la foto de matrimonio que tenemos y sent&iacute; mucha rabia por lo que Claudia acababa de hacer. All&iacute; aparec&iacute;amos j&oacute;venes y muy guapos, aunque no puedo negarlo, ella a&uacute;n conservaba su belleza y esos rasgos f&iacute;sicos que la hac&iacute;an atractiva y por la cual los hombres a&uacute;n la deseaban.<\/p>\n<p>En ese instante, Jimena golpe&oacute; la puerta<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pap&aacute;, &iquest;puedo pasar&hellip;?&rdquo;, pregunt&oacute; ella<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si pasa&rdquo;, respond&iacute; sin voltear a mirarla.<\/p>\n<p>Pasaron un par de segundos mientras yo segu&iacute;a mirando la foto hasta que Jimena rompi&oacute; el silencio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pap&aacute;&hellip; no te desanimes, me tienes a m&iacute;&rdquo;, me dijo Jimena con tono alentador.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si&hellip; es cierto&hellip; eres muy valiosa y eres&hellip;&rdquo;, interrump&iacute; mi respuesta al voltear a observarla.<\/p>\n<p>Jimena hab&iacute;a entrado a mi cuarto luciendo una delicada tanga negra tipo hilo dental, una blusa de seda y brassiere del mismo color, que hac&iacute;a destacar esos hermosos pechos. Ten&iacute;a puestas unas medias con liguero y unos zapatos de tac&oacute;n alto que le daban porte de reina. Ella camin&oacute; y se acerc&oacute; al espejo de la habitaci&oacute;n. Yo no pod&iacute;a creer lo que estaban viendo mis ojos, se ve&iacute;a espectacularmente deseable y sus perfectas nalgas sobresal&iacute;an de entre la tanga.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me ayudas?&rdquo;, pregunt&oacute; ella coloc&aacute;ndose de frente al espejo, quit&aacute;ndose la blusa y llevando sus manos a su cintura dispuesta a bajar su tanga.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y baj&eacute; su tanga lentamente, despu&eacute;s de un tir&oacute;n solt&eacute; el brassiere. Sus voluptuosas tetas quedaron libres y empec&eacute; a disfrutar verlas tan deseables. Coloqu&eacute; mis manos sobre ellas y empec&eacute; a besar a Jimena en los hombros y el cuello. Luego mis manos recorrieron su culo y como un desesperado empec&eacute; a tocarla y recorrer la redonda superficie de sus nalgas mientras mi boca saboreaba de frente esas dos deliciosas tetas.<\/p>\n<p>El culo de Jimena era perfectamente redondo y sus nalgas tiernas y suaves. Su cintura delgada y sus largas piernas le daban un porte elegante para una mujer de tan solo 18 a&ntilde;os. Pens&eacute; que era mi oportunidad para vengarme de Claudia as&iacute; que me olvid&eacute; de que era su padre.<\/p>\n<p>Al cabo de 5 minutos, Jimena estaba a&uacute;n de pie, pero completamente desnuda mientras que yo agachado me com&iacute;a su dulce cl&iacute;toris y lam&iacute;a su vagina, yo tambi&eacute;n ya me encontraba desnudo. Me puse de pie con mi verga en plena erecci&oacute;n y la tom&eacute; de la mano acerc&aacute;ndola a la cama.<\/p>\n<p>Sin cruzarnos palabra, ella sonri&oacute; y ley&oacute; mi mente. No fue necesario que habl&aacute;ramos para saber qu&eacute; era lo que yo quer&iacute;a. Ella se subi&oacute; a la cama y se coloc&oacute; en posici&oacute;n de perrito. Me ubiqu&eacute; detr&aacute;s de ella y parec&iacute;a un sue&ntilde;o hecho realidad, puesto que me agach&eacute; y abri&eacute;ndole sus nalgas segu&iacute; lamiendo su tesoro hasta dejarlo suficientemente lubricado. El espect&aacute;culo no pod&iacute;a ser mejor, ten&iacute;a enfrente sus espectaculares nalgas, su estrecho hoyo del ano y esa vulva cuyo cl&iacute;toris colgante era un inmenso y delicioso pedazo de carne de color rosado oscuro, su cl&iacute;toris estaba listo y h&uacute;medo. Luego toqu&eacute; el cielo. Mi verga se hundi&oacute; en lo profundo de su vagina y me asegur&eacute; de que la tuviera toda dentro de su sexo. Sin moverme, la tom&eacute; por la cintura y empec&eacute; a sentir una sensaci&oacute;n de placer &uacute;nica, al empezar lentamente a mover mi abdomen permiti&eacute;ndole a mi verga entrar y salir de su vulva.<\/p>\n<p>En los siguientes instantes me acord&eacute; de los Doctores Mart&iacute;nez y Jim&eacute;nez recordando sus rostros y sus caras desfiguradas por el placer, finalmente los entend&iacute; y supe el porqu&eacute; de su reacci&oacute;n. En esa posici&oacute;n me dediqu&eacute; a clavar a Jimena y a entregarle tres fenomenales y poderosas descargas de semen. Durante tres ocasiones descubr&iacute; lo mismo que ellos sintieron cuando se le derramaron y grit&eacute; con todas mis fuerzas cada fant&aacute;stico orgasmo, pero la primera y la segunda fueron muy especiales, ya que trat&eacute; de controlar la eyaculaci&oacute;n hasta el final, hasta cuando mi cuerpo y mi verga soportaron lo que era inminente y lo que yo infructuosamente trataba de controlar: el estallido de mi verga en lo profundo de su vagina.<\/p>\n<p>La primera vez sent&iacute; como mi pene explotaba lanzando poderosos chorros de semen y mi orgasmo duraba m&aacute;s o menos 30 segundos, tiempo durante el cual mi verga segu&iacute;a escupiendo mi leche dentro de ella.<\/p>\n<p>En la segunda la cambie de posici&oacute;n y de medio lado seguimos expresando nuestros deseos, el orgasmo fue tambi&eacute;n incre&iacute;ble pero mi pene escupi&oacute; menos semen. Luego finalmente, en posici&oacute;n misionero, estando encima de ella, me le derram&eacute; por tercera vez, mientras yo le lam&iacute;a sus tetas y ella me apresaba el cuerpo con sus brazos al mismo tiempo que ella llegaba al orgasmo.<\/p>\n<p>Me acord&eacute; de mi esposa Claudia y me imagin&eacute; que Ra&uacute;l estar&iacute;a haciendo lo mismo con ella.<\/p>\n<p>Luego le saqu&eacute; mi verga escurriendo y ella me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eres un buen amante, pap&aacute;&hellip; estuviste incre&iacute;ble&hellip; me dejaste la vagina llena&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tienes el culo m&aacute;s fant&aacute;stico que haya podido ver, cari&ntilde;o&hellip;&rdquo;, le respond&iacute; mirando esas deliciosas y redondas nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tengo un regalo especial para ti&hellip; ven&hellip;&rdquo;, me dijo ella par&aacute;ndose de la cama y saliendo de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La segu&iacute; hasta su habitaci&oacute;n sin quitarle la mirada al movimiento sensual de su trasero. Me parec&iacute;a incre&iacute;ble que le hab&iacute;a taladrado su vagina en posici&oacute;n de perrito y su hermoso culo golpeaba mi abdomen cada vez que mi verga entraba en su vulva. Y claro ese culo luc&iacute;a igual de parado, como si nada hubiese pasado.<\/p>\n<p>Entramos a su habitaci&oacute;n y ella me invit&oacute; a que me acercara a su cama.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Acu&eacute;state y cierra los ojos&rdquo;, me dijo Jimena coquetamente.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice y escuch&eacute; como ella abr&iacute;a unos cajones y sacaba algo de all&iacute;. Luego de escuchar sus risas, ella coloc&oacute; algo sobre mi mano derecha.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora abre los ojos&rdquo;, me dijo.<\/p>\n<p>Al abrirlos vi en mi mano un peque&ntilde;o frasco de gel facilitador mientras Jimena se ubicaba sobre su cama.<\/p>\n<p>Ella se coloc&oacute; sobre la cama boca abajo y sus brazos quedaron sobre la cabecera dejando sus piernas ligeramente entreabiertas. Su trasero qued&oacute; resaltado por la posici&oacute;n de su cuerpo y era visible su cl&iacute;toris salpicado de mi semen y un poco m&aacute;s arriba ese oscuro agujero del ano. Me puse de pie y mi erecta verga qued&oacute; exactamente a la altura de su culo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&Aacute;breme las nalgas y apl&iacute;came el gel papi&hellip;&rdquo;, me dijo ella volteando su cara hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>En efecto, destap&eacute; el gel, abr&iacute; sus nalgas y durante tres o cuatro minutos me encargu&eacute; de ponerle todo el gel en su espectacular hoyo del culo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Olv&iacute;date que eres mi padre&hellip; esta noche eres un afortunado hombre&hellip; muchos han deseado mi culo, pero Ra&uacute;l era el &uacute;nico que lo pod&iacute;a hacer&hellip; quiero olvidarlo, as&iacute; que por favor ay&uacute;dame&hellip; pen&eacute;trame y disfr&uacute;talo&hellip;&rdquo;, fueron las palabras que me convencieron.<\/p>\n<p>Abr&iacute; su culo y dej&eacute; que mi verga se hundiera al empujarle lentamente mi abdomen contra su trasero. En los siguientes minutos vi estrellas, &Aacute;ngeles y sent&iacute; el olor del cielo. En esa posici&oacute;n clav&eacute; salvajemente a Jimena descargando todo el deseo por su atractivo trasero y veng&aacute;ndome porque mi esposa Claudia en ese momento seguramente abr&iacute;a las piernas para darle paso a la verga de Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>Luego me sent&eacute; en una silla indic&aacute;ndole a mi hija se siente sobre mis piernas. Jimena se subi&oacute;, tomando mi verga con su mano la guio directamente a su culo, y mientras me cabalgaba suave y profundo, yo me devoraba sus hermosas y juveniles tetas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de esa fant&aacute;stica montada, se levant&oacute; d&aacute;ndome la espalda, se ensart&oacute; mi pene d&aacute;ndome unos ricos sentones, no pod&iacute;a creer que mi hija tuviera tanta experiencia a su corta edad, sent&iacute;a delicioso como entraba mi pene hasta lo m&aacute;s profundo de su vagina mientras miraba el movimiento de sus nalgas a cada embate. No tard&eacute; mucho para volverme a vaciar dentro de su vagina, aun as&iacute;, ella me segu&iacute;a cabalgando hasta que no sali&oacute; m&aacute;s esperma.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente se levant&oacute;, y dirigi&eacute;ndose a mi pene, se dedic&oacute; a darme una deliciosa mamada como nunca lo hab&iacute;a sentido, comi&eacute;ndosela por completo junto con el semen que hab&iacute;a quedado en mi pene, mientras que con sus manos masajeaba mis huevos, eso me provoc&oacute; una erecci&oacute;n tremenda, sin duda estaba listo para volverla a clavar.<\/p>\n<p>Luego dej&oacute; de mamarme y se dirigi&oacute; a la cama y se acost&oacute; boca abajo colocando una almohada bajo su abdomen, de la misma forma que el Doctor Jim&eacute;nez la penetr&oacute;, y yo me ubiqu&eacute; encima de ella, le abr&iacute; las nalgas y le hund&iacute; mi verga nuevamente dentro de su culo para estallar y entregarle mis &uacute;ltimas gotas de esperma y cerrar as&iacute; esa noche fant&aacute;stica.<\/p>\n<p>Tener sexo anal con Jimena fue una experiencia maravillosa y nos ayud&oacute; a olvidar como mi esposa Claudia y el novio de Jimena, Ra&uacute;l, en ese mismo momento un&iacute;an sus cuerpos y expresaban con gemidos y gritos cuanto se deseaban. Claudia se com&iacute;a el pene fresco y joven de Ra&uacute;l mientras que &eacute;l clavaba su verga dentro de sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a nos levantamos y Claudia llego como a las 11:00 a.m. con un ramo de flores para disculparse por lo sucedido. Me dijo llorando que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de que continu&aacute;ramos la relaci&oacute;n. Acept&eacute; sus disculpas sin contarle lo ocurrido con Jimena mientras que mi hija decidi&oacute; terminar su relaci&oacute;n con Ra&uacute;l al no aceptar lo que hab&iacute;a pasado con su madre.<\/p>\n<p>Como escarmiento y lecci&oacute;n para Claudia por lo ocurrido y en vista de que ella se ofreci&oacute; a &ldquo;hacer cualquier cosa&rdquo; por salvar la relaci&oacute;n, le ofrec&iacute; una noche con mi esposa al Auditor Contable de la empresa. Siempre dese&oacute; a Claudia y la miraba con mucho inter&eacute;s. Ella expresaba su repudio y claro no le gustaba la forma como la miraba. A m&iacute; me parec&iacute;a buena persona y yo sab&iacute;a que &eacute;l me envidiaba por tener a Claudia como mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No me acostar&iacute;a con &eacute;l ni por todo el oro del mundo&rdquo;, recuerdo que me dijo mi esposa.<\/p>\n<p>Exactamente una semana despu&eacute;s de que Claudia se dej&oacute; clavar por Ra&uacute;l, mi esposa entraba a la habitaci&oacute;n luciendo el mismo vestido que Ra&uacute;l le levant&oacute; antes de tener sexo con ella. Esta vez ella se quedaba frente al espejo del tocador dejando que el Auditor recorriera su cuerpo con sus manos, los cuales el culo y las tetas de mi esposa fueron su objetivo. Estando ella completamente desnuda, y tom&aacute;ndola de la mano, &eacute;l la invito a que se acostara boca arriba sobre la cama.<\/p>\n<p>Dos minutos m&aacute;s tarde, yo desde la puerta presenciaba en silencio y con cierta satisfacci&oacute;n por la venganza, como Don Mario, el auditor de la empresa clavaba su cabeza entre las piernas de Claudia comi&eacute;ndose el cl&iacute;toris y la vulva con desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando su verga ya estaba lista, &eacute;l se puso de pie y se desnud&oacute;, para luego ubicarse encima de mi esposa y abri&eacute;ndole sus piernas, dej&oacute; que su cuerpo se posara sobre el de Claudia hundi&eacute;ndole su pito en lo profundo de su vagina. En los siguientes 30 minutos, &eacute;l se sacud&iacute;a y mec&iacute;a su cuerpo encima de ella mientras que Claudia, sin abrazarlo, esperaba a que esta pesadilla terminara. Su grito se escuch&oacute; en tres ocasiones, tres fant&aacute;sticos orgasmos los cuales el disfrut&oacute; intensamente.<\/p>\n<p>Durante una hora ese hombre vivi&oacute; la mejor noche de su vida al poder tener sexo con la mujer que m&aacute;s deseaba. Durante esa hora Claudia descubri&oacute; que nuestra relaci&oacute;n vale m&aacute;s que una noche loca de sexo con un joven y me lo expres&oacute;, con rostro de desagrado y asco, al sentir los chorros de semen caliente del auditor mientras que el gritando se le derramaba estando ella en posici&oacute;n de perrito.<\/p>\n<p>Dos meses despu&eacute;s de esa noche Claudia y yo fortalecimos nuestra relaci&oacute;n, pero a&uacute;n sigo mirando a Jimena con otros ojos. A&uacute;n me parece incre&iacute;ble que fui un afortunado al poder penetrar y derramarme dentro de ese regalo tan especial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>14 La situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la empresa no era nada buena. Ten&iacute;amos muchas deudas y el personal se hab&iacute;a reducido de 30 empleados a s&oacute;lo 7. 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