{"id":17965,"date":"2018-05-26T08:39:05","date_gmt":"2018-05-26T08:39:05","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-26T08:39:05","modified_gmt":"2018-05-26T08:39:05","slug":"17965-jubilada-necesita-emociones-fuertes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17965-jubilada-necesita-emociones-fuertes\/","title":{"rendered":"Jubilada necesita emociones fuertes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17965\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ese vienes, &uacute;ltimo d&iacute;a de trabajo de do&ntilde;a Rosario, encargada de liquidaci&oacute;n de sueldos, los compa&ntilde;eros hab&iacute;an preparado un brindis en la oficina como saludo, los m&aacute;s pr&oacute;ximos en el bar, un after office recargado.<\/p>\n<p>Con poco m&aacute;s de 55 de edad y 30 de trabajo, se retira del servicio activo, pero vi&eacute;ndola moverse en un improvisado &ldquo;perreo&rdquo; al ritmo del reggaet&oacute;n pensar&iacute;a que se equivoc&oacute; el calendario, los tragos de m&aacute;s y las ganas de divertirse la hicieron el alma de la fiesta.<\/p>\n<p>El motivo y la animaci&oacute;n alarg&oacute; la festichola mucho m&aacute;s de lo habitual, los invitados se fueron retirando, el encargado del sector me pidi&oacute; que hiciera el favor de no dejarla conducir en estado, que la llevara a la casa.<\/p>\n<p>No estaba tan ebria, sino dir&iacute;amos &ldquo;bien entonada&rdquo;, las bromas y juegos los sigui&oacute; hasta su domicilio, utiliz&oacute; esa condici&oacute;n para pedirme que la acompa&ntilde;e, risue&ntilde;a dijo que para llegar a salvo.<\/p>\n<p>-Tomamos un trago, beb&eacute;?<\/p>\n<p>-Mejor un caf&eacute;. No le parece do&ntilde;a&hellip;<\/p>\n<p>-Do&ntilde;a, &iexcl;las pelotas! No soy m&aacute;s tu jefa, la do&ntilde;a qued&oacute; en la oficina. Rosario o Nen&eacute; como me llamas mis &iacute;ntimos. S&iacute;!, ah lo de beb&eacute; es como un mimo, sos todo un macho&hellip;<\/p>\n<p>La seriota mandona qued&oacute; atr&aacute;s, es otra mujer, risa f&aacute;cil y juguetona, me pidi&oacute; que hiciera caf&eacute; mientras se cambia de ropas.<\/p>\n<p>Regres&oacute; subida en sus zapatos de tac&oacute;n alto, medias bucaneras, cubierta con sutil bata celeste que permit&iacute;a entrever la silueta de dos tetazas libres del sost&eacute;n, sent&oacute; en el sof&aacute; cruzando las piernas lentamente al mejor estilo de S. Stone en bajos instintos, el efecto fue el mismo que en la peli. Ella jugaba a seducirme, yo a&hellip; ya ni s&eacute; a qu&eacute;, confundido y excitado, qued&eacute; absort&oacute; perdido en esa visi&oacute;n que me hab&iacute;a turbado la raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Rosario manejaba la situaci&oacute;n sab&iacute;a, entend&iacute;a, comprend&iacute;a y deseaba sacar el deseo, mostrar el inter&eacute;s por lo que me ofrec&iacute;a en bandeja.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; pas&oacute;? No me hab&iacute;as imaginado as&iacute;? Estamos solos, mi marido fue de pesca, vos podes ir &ldquo;a la pesca&rdquo; de esta mujer, &iquest;te animas?<\/p>\n<p>-Claro, est&aacute; bien buena.<\/p>\n<p>-Hmmm&hellip; me gusta, no te haces rogar, te voy a hacer sentir c&oacute;mo no te imaginas.<\/p>\n<p>Olvidamos el caf&eacute;, ella hab&iacute;a puesto &ldquo;toda la carne en el asador&rdquo; la sorpresa inicial se derriti&oacute; cuando Nen&eacute; comenz&oacute; a desprender el pantal&oacute;n, hacerme una felatio de &oacute;rdago, una mamada con estilo, sabiendo c&oacute;mo y d&oacute;nde accionar los resortes er&oacute;ticos que me encend&iacute;an como una brasa. Lam&iacute;a con ansiedad, su boca era una boa devorando mi carne, sus ojos no perd&iacute;an el m&iacute;nimo gesto para acrecentar mi calentura, sabe frotar sus dientes sobre el tronco, encerrar el glande entre sus labios moviendo la lengua hasta el delirio.<\/p>\n<p>Sabia en manejar los tiempos, me sac&oacute; de su boca, sentada en el sof&aacute;, abri&oacute; las piernas hizo a un lado la tanga, abri&oacute; los labios, los dedos navegando en el h&uacute;medo n&aacute;car de la vagina, me invita a degustar el mar de su deseo. Arrodillado, entre las piernas, lamiendo la herida ardiente de su calentura, saboreando la textura de sus feromonas, cegada por el placer, perdida en el goce producido por mi lengua, me incrusta hasta frotarme con los vellos h&uacute;medos.<\/p>\n<p>El orgasmo la sorprendi&oacute;, subida en la cresta de la ola contra los acantilados, sacudida y latiendo ep&iacute;tetos, pidiendo m&aacute;s acci&oacute;n, zarandea su pelvis, estruja sus pechos, muerde los labios. Todo a la vez, agitada, temblando, solo afloj&oacute; la tensi&oacute;n cuando dej&eacute; de asediar su deliciosa cuevita.<\/p>\n<p>-Vamos, vamos a la cama, no me aguanto, necesito esta cosota dentro&hellip;<\/p>\n<p>Me llev&oacute; tomado de la &ldquo;cosota&rdquo; sin parar de elogiarla por gruesa y por dureza, que hab&iacute;a tenido un amante as&iacute; de dotado, que ahora est&aacute; alucinando con tenerlo en su otra boca.<\/p>\n<p>Era una mujer que sab&iacute;a lo quiere, directa, me tumb&oacute; de espaldas, se tumb&oacute; encima, mamando y pajeando a todo dar. Solo se la sacaba para amenazarme con que me matar&iacute;a cogiendo, que ahora sentir&iacute;a lo que es una hembra caliente, una perra ardiente.<\/p>\n<p>-Beb&eacute; ahora vas a sentir lo que es una concha bien apretada. Desde el parto me la dejaron m&aacute;s estrecha que antes de parir, todos cuantos pasaron elogiaron esta cualidad, ahora te toca probarla.<\/p>\n<p>Sin darme tiempo a nada, se ahorcaj&oacute;, separ&oacute; los labios y se fue dejando caer, despacio, sent&iacute;a como esa boca pulposa se abr&iacute;a dejando entrar la verga. La pausa fue solo para sentirla latir dentro, apoy&oacute; sus manos en mi pecho, despacio comenz&oacute; el subibaja, echando el torso hacia adelante, lento y pausado.<\/p>\n<p>Es la quietud que precede al hurac&aacute;n, mueve y agita su cuerpo, la din&aacute;mica del erotismo en su m&aacute;xima expresi&oacute;n, sabe gozar y hacer gozar, la pelvis toma el ritmo de los labios vaginales. Es una m&aacute;quina que succiona mis sentidos, todo nervio, todo lujuria, los gemidos llenan el cuarto de m&uacute;sica.<\/p>\n<p>No afloja, exige y se entrega al placer de dar y recibir, me cuesta seguirle el vibrante ritmo de la cogida, tom&eacute; sus tetas con las manos, estrujando y apretando m&aacute;s de lo usual.<\/p>\n<p>-S&iacute;, s&iacute;, as&iacute;, apri&eacute;tame las tetas! S&iacute;, fuerte, fuerte, no se rompen, dale, dale! M&aacute;s, m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Galopa en el corcel desbocado de la desmesura, los gemidos se tornan gritos, las caricias nalgadas, todo comienza a girar al son de esta m&aacute;quina de garche. La naturaleza de la excitaci&oacute;n la eleva, agita y sacude en el torbellino del orgasmo, explosivo y contundente.<\/p>\n<p>Se dej&oacute; caer con todo el peso de su cuerpo sobre el pene, un momento de silencio y elevarse para retomar el ritmo, una segunda y otra y otra&hellip; vez con el efecto devastador de sus orgasmos llevados al paroxismo sexual, los labios vaginales siguen movi&eacute;ndose aprisionando la verga.<\/p>\n<p>Mientras ella dibuja su placer puedo demorar y prolongar el m&iacute;o, ahora es mi tiempo, las manos bajo las nalgas ayudan a elevarse, sus manos agarradas de los barrotes de la cabecera de la cama ayudan a moverse, contagio el ritmo, un nuevo orgasmo esta en ciernes, mi eyaculaci&oacute;n llega a la c&uacute;spide de la lujuria.<\/p>\n<p>-Me voy, me voy mamiiii<\/p>\n<p>-Apura, apura, m&aacute;s, m&aacute;s voy tambi&eacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Llegamos juntos, el mismo grito, la misma gloria. La pausa, el silencio, la risa sin sentido, la sinton&iacute;a perfecta. Desmonta del empalamiento, las fauces del carn&iacute;voro seso liberan mi verga del encierro, emerge totalmente ba&ntilde;ada con el semen eyaculado.<\/p>\n<p>Sin perderse uno solo de mis gestos comienza a lamer el semen escurrido sobre el miembro, relami&oacute; los labios para no perderse una sola gota. Sin soluci&oacute;n de continuidad, volvi&oacute; a mamar, hab&iacute;a quedado con sabor a poco, su carne ped&iacute;a m&aacute;s sexo.<\/p>\n<p>Ansioso y excitado me tir&eacute; sobre sus tetas, sobando, manoseando, alucinado con devorar esas carnes que parecen no sentir el tiempo de uso, nuevamente a mil, empoderado por la potencia sexual que tenemos a los casi veinte a&ntilde;os, el f&iacute;sico da para todos los excesos, sobre todo cuando una hembra como Nen&eacute; aparece como regalo de la vida. La calentura y la incitaci&oacute;n a dejar las delicadezas para una novata, ella quiere todo, si rudo y salvaje tiene mejor sabor.<\/p>\n<p>-Dame vuelta, boca abajo. De perrita me gusta m&aacute;s, puedo moverme y cogerte mejor.<\/p>\n<p>Arrodillada esper&oacute; con las cachas abiertas que fuera a dominarla, tomado de sus caderas, de un solo golpe se la mand&eacute; toda, segu&iacute;a apretadita, complaciente esa queja era su grito de triunfo, el m&iacute;o enterrarme con la fuerza y potencia de un pendejo que se est&aacute; haciendo a esta vieja con mejor disposici&oacute;n y ganas que las pendejas de mi barrio.<\/p>\n<p>Montando, comenc&eacute; a &ldquo;darle m&aacute;quina&rdquo;, empinado sobre sus nalgas, el peso y la vehemencia del bombeo pudo m&aacute;s que sus piernas, la almohada, doblada, bajo el vientre y se tendi&oacute; sobre ella para que su sexo estuviera expuesto a pedir de mis ganas. Ahora era tiempo de galopar a todo dar.<\/p>\n<p>-Dale, dame, dame fuerte, no me vas a romper&hellip; tal vez desarrugar&hellip; Dame pija guachito lindo!<\/p>\n<p>Grita, se mueve, se queja, sacude sus caderas al ritmo que impone su calentura, literalmente es ella quien me esta cogiendo, la dejo hacerlo, disfruto esa forma tan viril de coger. El acto se convierte en un revoltijo de emociones, no quien domina, ella movi&eacute;ndose y apretando los labios vaginales o soy yo que bombea sin compasi&oacute;n, incitado sigo nalgueando al ritmo de la cogida. Las nalgas rojas y con la marca de mis dedos, ella en un ruidoso orgasmo pidiendo mi esencia viril.<\/p>\n<p>-Vamos beb&eacute;, vamos, me vengo, me vengo&hellip; Dame mi leche, dame mi leche!!!<\/p>\n<p>Con esta mujer no hay forma de negarse, pide, exige, disfruta la entrega de mi esperma. El golpe fuerte hasta el fondo en el primer chorro de semen, luego los otros, latiendo en los fuertes labios de la vagina que exprimen como a un lim&oacute;n. Nen&eacute; me sac&oacute; hasta la &uacute;ltima gota de leche.<\/p>\n<p>Perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo, pude despegar los ojos, pegado al cuerpo de esta mujer tan especial, el pene erecto a full fregando la vulva la reviven, arquea el cuerpo y se ofrece, gira m&aacute;s hasta ofrecerse para hacer la tijera con las piernas, el miembro se desliza f&aacute;cil, deslizarse entre jugos y restos de semen, nos movemos despacio, de lado buscando el placer del roce tan sensual. Sali&oacute; del encastre para ir al ba&ntilde;o, al regreso sentada me dio un beso que me comi&oacute; la boca, y que bien besa.<\/p>\n<p>Mientras pajeaba para sostener la erecci&oacute;n, ja, c&oacute;mo si hiciera falta!<\/p>\n<p>-Te quedaste con ganas de m&aacute;s, yo tambi&eacute;n. Pero ahora quiero que me lo hagas por atr&aacute;s, me encanta que me hagan el culo, comenz&oacute; despacio, lo tengo apretadito pero hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os que no tengo sexo por ah&iacute;, y esta cosota es grosa. Me pongo culo p&acute;arriba y me haces el orto, te lo traje bien limpito&hellip;<\/p>\n<p>No paraba de sorprenderme, se lo hab&iacute;a estado tocando y hasta entrando un dedo mientras la montaba pero no me anim&eacute; a pedirlo, ahora ella me lo entregaba, tan f&aacute;cil.<\/p>\n<p>Ya conozco sus gustos, el sexo &aacute;spero y rudo, nada de sutilezas durante el garche, la pasi&oacute;n justifica todo, ni me importa ser su sex toy, tampoco la peque&ntilde;a perversi&oacute;n de hacerme su fetiche sexual, me da todo lo que un joven puede desear, todo un parque de diversiones sexuales dispuesto.<\/p>\n<p>Nuevamente la almohada eleva el culo en pompa, un par de metidas en la conchita para calentar motores, el dedo jugando con el marr&oacute;n, saliva y jugos lubrican el aro, el glande hace presencia, empujando suave pero firme, sus manos abren las cachas, presiono hasta que pase toda la cabeza, la pausa para relajarse y comienza el baile.<\/p>\n<p>Prontamente todo se convierte en un revoltijo de pasiones, gemidos, quejas, gritos, nalgadas, todo al mismo son del bombeo impiadoso y continuado. Tambi&eacute;n puede mover a su antojo el esf&iacute;nter apretando en la entrada, aflojando en la salida, disfruta la rudeza incesante del bombeo, sus manos accionan en la vagina. El anillo muscular se frunce al ritmo de la excitaci&oacute;n de ella, el nivel de calentura es insostenible, los gemidos del orgasmo vibran, reproducidos en el apriete anal, inquieto por no poder sostener la calentura, comienzo el avance final.<\/p>\n<p>Un par de sonoras nalgadas previas a tomarme de sus cabellos y comenzar a montarla, salvaje y hasta cruel por momentos, inicio esta segunda parte, dir&iacute;a que le tom&eacute; el gusto a la peque&ntilde;a perversi&oacute;n de darle el castigo que me pide, disfrutado, empujo dejando aflorar esa actitud de macho castigador que exige. El momento es tormentosamente sublime, no encuentro adjetivos para reflejar ese momento vivido y sentido por ambos.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como un estruendo en mis o&iacute;dos cuando estall&oacute; el primer chorro de semen, solo pude emitir un bufido propio de una bestia en el momento de aparearse. Por influjo de las circunstancias y dejarme llevar por la forma de sentir el acto sexual dejamos aflorar los instintos m&aacute;s primarios, m&aacute;s honesto y aut&eacute;nticos de una pareja en el acto de la entrega incondicional goce.<\/p>\n<p>Cuando volv&iacute; a despegar los ojos la ma&ntilde;ana es joven, segu&iacute;amos en cucharita, volte&oacute; para mirarme, su boca volvi&oacute; a comerse la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ll&eacute;vate el auto para volver a tu casa, cuando despiertes me lo regresas y si tienes ganas&hellip; yo tambi&eacute;n tengo, siempre tengo ganas de m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>El lunes cuando estaba haciendo caf&eacute; en la oficina, la encargada del sector me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-C&oacute;mo lo pasaste?<\/p>\n<p>Ah&iacute; entend&iacute;, todo hab&iacute;a sido causal, armado por sus compa&ntilde;eras, yo era su regalo de despedida, el premio a su jubilaci&oacute;n. Sonre&iacute;, nunca se habr&iacute;an imaginado que para m&iacute;, ella era el premio.<\/p>\n<p>Alguna jubilada tiene algo para decir, te escucho: erdakor@yahoo.com.ar.<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Ese vienes, &uacute;ltimo d&iacute;a de trabajo de do&ntilde;a Rosario, encargada de liquidaci&oacute;n de sueldos, los compa&ntilde;eros hab&iacute;an preparado un brindis en la oficina como saludo, los m&aacute;s pr&oacute;ximos en el bar, un after office recargado. 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