{"id":17978,"date":"2018-05-28T22:00:00","date_gmt":"2018-05-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-28T22:00:00","modified_gmt":"2018-05-28T22:00:00","slug":"17978-hace-mas-de-cuarenta-aos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17978-hace-mas-de-cuarenta-aos\/","title":{"rendered":"Llevaba tres a\u00f1os sin follar"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17978\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os&#8230;<\/p>\n<p>Liboria, lleg&oacute; a casa del r&iacute;o. Antes de echar la ropa a tender pos&oacute; la ba&ntilde;era en la mesa de la cocina y se fue al lavabo. Abri&oacute; la puerta y vio a su hijo Gustavo, un joven de 19 a&ntilde;os, alto, moreno y corpulento, sentado en la taza del w&aacute;ter con los ojos cerrados, masturb&aacute;ndose a s&iacute; mismo y masturbando y chup&aacute;ndole la polla a su amigo Fidel, que ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, era rubio, alto, delgadito, y que estaba de pie frente a &eacute;l. Un escalofr&iacute;o recorri&oacute; su cuerpo. Tres a&ntilde;os llevaba sin follar. Iba a dos pajas semanales desde que la dejara su marido. Ver como la polla del amigo de su hijo entraba y sal&iacute;a de la boca hizo que mojara sus bragas. Se dio la vuelta y fue a su habitaci&oacute;n, cerr&oacute; la puerta, y de pie, apoyada a la pared con su espalda, se ech&oacute; las manos a las tetas y las magre&oacute;, despu&eacute;s abri&oacute; las piernas, meti&oacute; una mano dentro de las bragas, se encontr&oacute; con su co&ntilde;o mojado, meti&oacute; dos dedos dentro de la vagina, los sac&oacute; y con ellos mojados frot&oacute; el cl&iacute;toris&#8230; Se iba a hacer una tremenda paja pensando en las dos pollas besando los pezones de sus tetas, entrando y saliendo de su boca, de su culo, de su co&ntilde;o&#8230;<\/p>\n<p>En el w&aacute;ter, un chorro de leche sali&oacute; de la polla de Gustavo y fue a parar al pecho de Fidel, otro chorro de la polla de Fidel le llen&oacute; la boca a &eacute;l.<\/p>\n<p>Quince minutos m&aacute;s tarde, a Liboria, que era una mujer morena, de 37 a&ntilde;os, delgada, con enormes tetas, gran culo, baja de estatura y bastante guapa, el placer del orgasmo que sinti&oacute; al haber imaginado que su hijo y su amigo le com&iacute;an las tetas, el culo, el co&ntilde;o, la enculaban, (se metiera un dedo en el ano) y que le clavaban hasta el fondo del co&ntilde;o aquellas j&oacute;venes pollas, hizo que las piernas le quedaran sin fuerzas y que con los ojos cerrados, cayese sentada en el suelo, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; polvazo!<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a Liboria pas&oacute; de las dos pajas semanales a la paja diaria pensando en las pollas de su hijo y de Fidel profanando todos sus agujeros.<\/p>\n<p>Que su hijo fuera maric&oacute;n no la preocupaba, y deb&iacute;a, porque hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os a los maricones, en los pueblos gallegos los apedreaban, pero como a ella le iba la carne y el pescado&#8230;<\/p>\n<p>Tres semanas m&aacute;s tarde, y en un d&iacute;a muy fr&iacute;o de invierno, al calor a la cocina de hierro, estando madre y hijo sentados en dos sillas, pelando casta&ntilde;as y con el aire impregnado en el olor a roble quemado, Liboria, que ya se mor&iacute;a con las ganas de follar, le entr&oacute; a su hijo con sutileza.<\/p>\n<p>-Ya tienes edad para saber ciertas cosas de la vida, y como no tienes un padre con quien hablar. Debo hablar yo contigo. &iquest;Qu&eacute; sabes de las mujeres?<\/p>\n<p>-Poco.<\/p>\n<p>-&iquest;Y de relaciones con hombres?<\/p>\n<p>Gustavo, minti&oacute;.<\/p>\n<p>-Nada de nada.<\/p>\n<p>-No me mientas. &iquest;Cuantas veces lo hiciste con Fidel?<\/p>\n<p>Gustavo, al verse pillado, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qui&eacute;n te habl&oacute; de nuestra relaci&oacute;n?!<\/p>\n<p>Ahora la que minti&oacute; fue Liboria.<\/p>\n<p>-Se dice el pecado, no el pecador. &iquest;Eres marica, hijo?<\/p>\n<p>-Me van los hombres y las mujeres&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Lo hiciste con alguna mujer?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>-Pero te gustar&iacute;a hacerlo.<\/p>\n<p>-Claro que s&iacute;, pero s&eacute; tan poco de mujeres que me asusta acostarme con ellas.<\/p>\n<p>-Pregunta lo que quieras saber sobre las mujeres.<\/p>\n<p>-&iquest;Cualquier cosa?<\/p>\n<p>-Cualquiera.<\/p>\n<p>-&iquest;Las mujeres se corren c&oacute;mo los hombres?<\/p>\n<p>-S&iacute;, hijo, nos corremos.<\/p>\n<p>-&iquest;Las putas tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>-Son mujeres.<\/p>\n<p>-El Borrego fue una vez a putas y me dijo que es como meterla en un ladrillo.<\/p>\n<p>-Es que las putas viven en otro mundo.<\/p>\n<p>-&iquest;Os masturb&aacute;is?<\/p>\n<p>-S&iacute;, le llamamos hacer un dedo.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; tambi&eacute;n te haces un dedo?<\/p>\n<p>-Hay veces que no queda m&aacute;s remedio. Lo pide el cuerpo.<\/p>\n<p>-&iquest;En qui&eacute;n piensas?<\/p>\n<p>-Esas cosas no se dicen. Son muy &iacute;ntimas.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo se calienta a una mujer?<\/p>\n<p>-Con palabras dulces al o&iacute;do, con besos sin y con lengua, meti&eacute;ndoles mano en las tetas, y si se dejan comi&eacute;ndoselas, masturb&aacute;ndolas&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Me aprendes a comerte las tetas y a masturbarte?<\/p>\n<p>-No, soy tu madre y un hijo y una madre no hacen esas cosas.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo se debe hacer para que se corra una mujer?<\/p>\n<p>-Hay muchos modos. Comi&eacute;ndole el chochito, masturb&aacute;ndola, penetr&aacute;ndola vaginal y analmente&#8230;<\/p>\n<p>A Gustavo le extra&ntilde;&oacute; lo del sexo anal de la mujer.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Os gusta que os den por el culo?!<\/p>\n<p>Liboria se empez&oacute; a calentar.<\/p>\n<p>-&iquest;Lo tengo yo o aqu&iacute; hace mucho calor?<\/p>\n<p>-Yo estoy caliente. &iquest;Y t&uacute;?<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-Yo estoy empalmado. -ech&oacute; la mano al paquete- &iquest;Y t&uacute;?<\/p>\n<p>Liboria, quiso zafarse. Le respondi&oacute; con otra pregunta:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; me hab&iacute;a preguntado?<\/p>\n<p>-Si est&aacute;s empalmada.<\/p>\n<p>-Tengo el cl&iacute;toris que raya diamantes, pero me refer&iacute;a a que me preguntaras antes.<\/p>\n<p>-Si a las mujeres os gusta que os enculen<\/p>\n<p>-Depende de lo caliente que est&eacute; la mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; es el cl&iacute;toris?<\/p>\n<p>-Es como un bot&oacute;n con el que se enciende a la mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde est&aacute;?<\/p>\n<p>-En la parte de arriba del co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo se come un co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Con la lengua.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero c&oacute;mo?<\/p>\n<p>-Te har&eacute; un dibujo.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no me ense&ntilde;as tu co&ntilde;o y me vas diciendo como se hace? Yo te dir&iacute;a c&oacute;mo me gusta que me la chupen.<\/p>\n<p>-Ya s&eacute; c&oacute;mo se chupa una polla, pero una madre no le chupa la polla a un hijo.<\/p>\n<p>-Cierra los ojos y piensa que soy Fidel.<\/p>\n<p>Liboria, haciendo su papel de madre le dijo:<\/p>\n<p>-Se acab&oacute; la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Cinco minutos. No se va a enterar nadie.<\/p>\n<p>Liboria, se mor&iacute;a de ganas por entrar en faena, pero se sigui&oacute; haciendo la decente.<\/p>\n<p>-No puede ser, hijo, no puedo ser.<\/p>\n<p>Gustavo, se levant&oacute;, se puso detr&aacute;s de su madre y le ech&oacute; las manos a las tetas. Liboria le quit&oacute; las manos con las suyas<\/p>\n<p>-Estate quieto, Gustavo. Respeta a tu madre.<\/p>\n<p>Le volvi&oacute; a magrear las tetas y le bes&oacute; el cuello.<\/p>\n<p>-A ver, mam&aacute;. No soy un ni&ntilde;o. Si no tuvieras ganas de follar conmigo no me dir&iacute;as todo lo que me has dicho.<\/p>\n<p>-Era para abrirte los ojos.<\/p>\n<p>-Y para abrirte de piernas. Cierra los ojos.<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Gustavo, gir&oacute; la cabeza de su madre poni&eacute;ndole un dedo en el ment&oacute;n y la bes&oacute; en los labios. Liboria cerr&oacute; los ojos y meti&oacute; la lengua en la boca de su hijo. Se besaron con pasi&oacute;n unos minutos, luego, Gustavo, se coloc&oacute; delante de su madre, sac&oacute; la polla y se la puso en los labios, Liboria, abri&oacute; la boca, la cogi&oacute; con la mano derecha y lami&oacute; y mam&oacute; el carnoso glande. Sigui&oacute; mamando hasta casi meterla toda en la boca&#8230; Lami&oacute; y chup&oacute; sus cojones. Iba lamiendo de los cojones al frenillo cuando Gustavo comenz&oacute; a correrse. La leche bajaba del glande por la verga abajo, Liboria, la iba lamiendo y tragando, espesa y calentita, antes de que llegara a los cojones.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, Gustavo, le pregunt&oacute; a su madre:<\/p>\n<p>-&iquest;Las mujeres tambi&eacute;n ech&aacute;is leche cuando os corr&eacute;is?<\/p>\n<p>-No, echamos otra cosa muy parecida.<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; sabe?<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres ver lo que echamos y a que sabe?<\/p>\n<p>Gustavo no se lo tuvo que pensar.<\/p>\n<p>-Quiero.<\/p>\n<p>Liboria se levant&oacute; y se desnud&oacute;, dejando al aire sus tremendas tetas y su bosque de pelo negro del pubis y sus bosquecillos de los sobacos, se ech&oacute; sobre la mesa de la cocina y le dijo a su hijo:<\/p>\n<p>-Haz todo lo que yo te diga. As&iacute; sabr&aacute;s lo que le gusta a una mujer que le hagan para llegar a correrse.<\/p>\n<p>Liboria, con los ojos cerrados, le dijo que acariciase su cabello, que besase sus ojos, su nariz, su ment&oacute;n, que besase y lamiese sus hombros, su cuello, sus orejas, sus manos, sus mu&ntilde;ecas, sus brazos por el interior, sus tetas, que lamiese y chupase sus areolas, sus pezones, que los mordiese suavemente, que acariciase y besase su monte de venus, que acariciase con sus dedos sus labios vaginales, los mayores y los menores, que los lamiese, que en su vulva lamiese de abajo arriba, que lamiese y que follase su vagina con dos dedos y que chupase su cl&iacute;toris. Gustavo hizo todo lo que le dijo, y cuando pens&oacute; que le iba a decir que la penetrase, oy&oacute; que le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Coge el aceite en la alacena.<\/p>\n<p>Gustavo, cogi&oacute; el aceite.<\/p>\n<p>-&iquest;Que hago con &eacute;l?<\/p>\n<p>-Unta las manos y m&eacute;teme un dedo en el culo.<\/p>\n<p>A un dedo siguieron dos y despu&eacute;s tres. El co&ntilde;o de Liboria ya estaba chorreando, cuando le dijo:<\/p>\n<p>-M&eacute;teme la polla en el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Gustavo se la meti&oacute; en el co&ntilde;o a su madre y le magre&oacute; las tetas. La foll&oacute; como un poseso, hasta que Liboria, a punto de correrse le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;En el culo! &iexcl;&iexcl;M&eacute;temela en el culo!!<\/p>\n<p>Gustavo sac&oacute; la verga del co&ntilde;o de su madre y se la meti&oacute; en el culo. Entraba tan apretada que al ir por la mitad comenz&oacute; a llenarle el culo de leche. Liboria, que se masturbaba con dos dedos dentro del co&ntilde;o, al empezar a correrse, solt&oacute; un chorro de jugo, y otro y otro, hasta seis chorros ech&oacute; mientras se retorc&iacute;a de placer.<\/p>\n<p>Al acabar, le dijo Liboria, a su hijo:<\/p>\n<p>-Ya sabes c&oacute;mo se hace correr a una mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Hay m&aacute;s maneras?<\/p>\n<p>-Claro, foll&aacute;ndole el co&ntilde;o&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces lo del culo no es necesario?<\/p>\n<p>-No, hijo, pero as&iacute; una mujer no queda pre&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-Hasta ah&iacute; llego, pero creo que detr&aacute;s de eso hay algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Como que eres una zorra viciosa, madre<\/p>\n<p>-Y crees bien, hijo, lo soy. Soy una zorra viciosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Tanto como para echar otro polvo?<\/p>\n<p>-Tanto como para follar contigo y con tu amigo Fidel, si tambi&eacute;n le gustan las mujeres.<\/p>\n<p>-Le gustan. &iquest;Lo llam&oacute;?<\/p>\n<p>-Llama.<\/p>\n<p>&#8230; Encima la cama de Gustavo, Libor&iacute;a, con las piernas abiertas, se estaba magreando las tetas con una mano y masturb&aacute;ndose el cl&iacute;toris con las yemas de los dedos de la otra. Sus labios vaginales estaban hinchados.<\/p>\n<p>Su hijo y Fidel le cumpl&iacute;an una de sus fantas&iacute;as: Ver como follaban dos hombres.<\/p>\n<p>Fidel y Gustavo, de pie, al lado de la cama, se besaban y se masturbaban. Vio como Fidel, se agachaba, cog&iacute;a la polla de Gustavo por la base, le lam&iacute;a y besaba las pelotas. Le lam&iacute;a la polla desde los huevos al frenillo, besaba la cabeza, le met&iacute;a la polla en la boca y mamaba el capullo, para acto seguido chupar meti&eacute;ndola toda en la boca.<\/p>\n<p>Liboria ya estaba a mil. Verlos follar la encend&iacute;a cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Fidel, se levant&oacute;, bes&oacute; a Gustavo, y despu&eacute;s fue Gustavo el que se la mam&oacute; a Fidel. Al rato se acercaron a Liboria, que estaba chorreando. La bes&oacute; primero su hijo, luego Fidel, y despu&eacute;s se encontr&oacute; con tres lenguas en su boca mientras nalgueaba las cachas prietas de sus dos amantes. Le comieron una teta cada uno y se comieron ellos las bocas mientras se las meneaban para que no se les bajasen.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; un momento en que Liboria ya no aguant&oacute; m&aacute;s. Las gotas que colmaron el vaso de su tremendo orgasmo, fueron las dos pollas duras como piedras al entrar y salir de su boca&#8230; Las yemas de los dedos de sus manos volaron sobre su cl&iacute;toris y un chorro de jugo sali&oacute; a presi&oacute;n de su co&ntilde;o, al que siguieron varios m&aacute;s, mientras Libor&iacute;a, dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me cooorro!!!<\/p>\n<p>Cuando Liboria se acab&oacute; de correr, Fidel y Gustavo se metieron en cama y se pusieron al lado de ella. Liboria a&uacute;n estaba tirando del aliento cuando Gustavo masturb&oacute; la polla de Fidel y lo bes&oacute; en la boca. Despu&eacute;s le bes&oacute; el capullo, la cogi&oacute; por los huevos, la meti&oacute; en la boca y le hizo unas mamadas deliciosas&#8230;<\/p>\n<p>Liboria, al recuperarse del tremendo sofoc&oacute;n que acompa&ntilde;&oacute; a la corrida, con una mano acarici&oacute; las tetas y con la otra el cabello de Fidel. Le dio una teta a mamar a uno y otra a otro, y les pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n me quiere comer el co&ntilde;o?<\/p>\n<p>Fidel, se puso a cuatro patas. Meti&oacute; su cabeza entre sus piernas y pas&oacute; su lengua por el co&ntilde;o peludo y empapado de jugo. Gustavo se puso un cond&oacute;n, le ech&oacute; manteca, le comi&oacute; el culo y los huevos a Fidel y despu&eacute;s lo foll&oacute; mientras su amigo le com&iacute;a el co&ntilde;o a su madre. Fidel com&iacute;a el co&ntilde;o de maravilla. Liboria le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n te ense&ntilde;&oacute; a comer co&ntilde;os, Fidel?<\/p>\n<p>-M&aacute;s de una.<\/p>\n<p>-No me lo tienes que jurar. &iexcl;C&oacute;mo me pones, condenado!<\/p>\n<p>A ratito, les dijo a sus amantes:<\/p>\n<p>-Quiero correrme con una doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Gustavo se la quit&oacute; del culo a Fidel, le volvi&oacute; a echar manteca al cond&oacute;n. Le ech&oacute; manteca a su madre en el ojete. Se ech&oacute; boca arriba. Liboria, d&aacute;ndole la espalda a su hijo, se sent&oacute; sobre la polla y la fue metiendo poco a poco, al tenerla dentro, le dijo a Fidel.<\/p>\n<p>-D&aacute;mela a chupar.<\/p>\n<p>Fidel le llev&oacute; la polla a la boca y Liboria se la mam&oacute;.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, del co&ntilde;o de Liboria no paraba de salir jugo mucoso.<\/p>\n<p>-F&oacute;llame, Fidel.<\/p>\n<p>Fidel se la clav&oacute; a Liboria, que comenz&oacute; a jadear como una perra. Le agarraba el culo y le com&iacute;a la boca con lujuria desmedida. Se sent&iacute;a llena. No se pod&iacute;a mover, pero gozaba una cosa mala. Despu&eacute;s de casi media hora de recibir ca&ntilde;a y de correrse tres veces, y sudando a chorro, le lleg&oacute; la madre de los orgasmos. Sus ojos se abrieron desorbitadamente, se cerraron de golpe, y grit&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Hooostiaaas!!!<\/p>\n<p>Liboria se corri&oacute; mientras se convulsionaba y se retorc&iacute;a, mientras re&iacute;a, mientras lloraba, mientras chillaba como una coneja, mientras le clavaba las u&ntilde;as en las cachas a Fidel&#8230; Fue una corrida tan larga, tan intensa y tan excitante, que su hijo se corri&oacute; dentro de su culo.<\/p>\n<p>Fidel, cuando Liboria se ech&oacute; a un lado, destrozada por el placer, le meti&oacute; la polla en la boca a Gustavo, y Gustavo se la mam&oacute; hasta que se trag&oacute; su leche.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios buenos y malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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