{"id":17990,"date":"2018-05-30T01:53:39","date_gmt":"2018-05-30T01:53:39","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-30T01:53:39","modified_gmt":"2018-05-30T01:53:39","slug":"17990-pendeja-perversa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17990-pendeja-perversa\/","title":{"rendered":"Pendeja perversa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17990\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La vida se va jalonando con recuerdos y vivencias, gratas y de las otras. De las otras, mejor olvidarse, de las gratas, algunas m&aacute;s caras a nuestros afectos van quedando como gota de miel que endulza las que no lo han sido tanto, rebuscar esos momentos y compartirlos, es darles vigencia.<\/p>\n<p>Este recuerdo se muestra v&iacute;vido, forma parte del inventario er&oacute;tico personal, ser&aacute; gratificante recrear los hechos tal y como los recuerdo, para compartirlo con las mujeres que disfrutan del sexo con hombres mayores.<\/p>\n<p>Sea pues este testimonio personal, un reconocido agradecimiento para alguien que hoy transita por otro andarivel de la vida. Los hechos sucedieron de este modo:<\/p>\n<p>Mi hijo y sus compa&ntilde;eros se reunieron para organizar el tradicional viaje de fin de curso a Bariloche. No tuvieron mejor idea que venirse a casa, toda una tarde, varones y muchachas, hasta bien entrada la madrugada delineando proyectos e intercambiando opiniones acerca del futuro viaje que los despega a una importante etapa de sus vidas, para muchos una despedida de la adolescencia y adentrarse en estudios o tareas de crecimiento personal.<\/p>\n<p>Llegada la hora de marcharse, colabor&eacute; devolviendo a sus hogares a las ni&ntilde;as, en realidad es una forma graciosa de decirles, casi todo el grupo supera los dieciocho a&ntilde;os y algunas de belleza y atributos contundentes, para hacerle los ratones y perder la cabeza al m&aacute;s pintado. Yo me ocup&eacute; de reintegrar a tres, a cu&aacute;l m&aacute;s apetecible, pero ni pensar en &ldquo;eso&rdquo;, trat&eacute; de comportarme como una persona de otro planeta, luchaba fuertemente por no verlas como el fruto prohibido, de no hacer caso de la serpiente haci&eacute;ndome ver el color de la lascivia y pensar con la cabeza de abajo, prefer&iacute;a escuchar las virtudes que invocaba el angelito bueno, pero&hellip; bien sabido es que la codicia de la lascivia siempre triunfa sobre la virtud y la austeridad de la prudencia.<\/p>\n<p>Todas con el desenfado propio de festejar el fin de la adolescencia, con el &ldquo;sex a peal&rdquo; de mujer que se quiere beber el mundo de un sorbo. Ropas de fin de primavera, top ajustado y mini, muy mini, mostrando m&aacute;s all&aacute; de lo prudente y exhibiendo m&aacute;s de lo debido, no contribu&iacute;a demasiado en calmar mi &aacute;nimo, ya de por s&iacute; soliviantado por haber escuchado sus juegos y comentarios bien subidos de tono buscando levantar el &aacute;nimo de los chicos, menos mal que los muchos estaban metidos en los detalles del viaje y no como este veterano luchando con la intenci&oacute;n de pegarles una revolcada.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos por llegar a la casa de Claudia, la &uacute;ltima en cuesti&oacute;n. Rubiecita, todo picard&iacute;a y sensualidad, toda ella emanaba un halo de tentaci&oacute;n y pecado, manejaba sus encantos con la precisi&oacute;n de un m&eacute;dico realizando una cirug&iacute;a a coraz&oacute;n abierto. Me hizo detener el auto, en una zona apartada, la nocturnidad permisiva autoriza el desliz. Me mir&oacute;, se colg&oacute; del cuello, tom&oacute; mi cara en sus manos y bes&oacute;, sus labios sab&iacute;an tan dulce como no ten&iacute;a memoria. Nada le cost&oacute; para meterme la lengua en la boca, nos dimos unos besos de amantes, de esos que sientes que se te va la vida, me com&iacute;a la boca sin dejarme respirar.<\/p>\n<p>Nos separamos, agitados, ella con sus hormonas revolucionadas, yo con el sexo excitado como nunca. Pos&oacute; su mano en &eacute;l y se asombr&oacute; de lo r&aacute;pido que reaccion&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Papi, que bien, c&oacute;mo te pusiste.<\/p>\n<p>&#8211; Nena, yo no soy de madera.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, y yo te puse al palo, no?<\/p>\n<p>Por suerte nadie nos vio, hasta ese momento conservaba un poco de sentido com&uacute;n, los frenos &eacute;ticos activos. Con tal de poder irme y zafar de esta situaci&oacute;n comprometida aceptaba todas sus propuestas, primaba poner distancia f&iacute;sica, acced&iacute; a la promesa de buscarla al d&iacute;a siguiente por la tarde en donde me indicaba, bien sabemos que las promesas bajo amenaza no son tales&hellip;<\/p>\n<p>Dud&eacute; en ir a buscarla, pero ten&iacute;a miedo que esta pendeja viniera a casa, como amenaz&oacute; si no fuera a la cita. Pas&eacute; por ella, subi&oacute; y rajamos del lugar, buscando un sitio alejado, menos transitado. Me peg&oacute; una apretada y una franela de no creer.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; bueno papi, otra vez est&aacute;s al palo.<\/p>\n<p>Sin tiempo para nada, la turrita es pr&aacute;ctica y decidida, liber&oacute; al r&iacute;gido prisionero de la bragueta y comenz&oacute; a acariciarlo.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; gorda y dura papi! Me gusta!<\/p>\n<p>Fue lo &uacute;ltimo que le escuch&eacute;, sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos la met&iacute;a en la boca. La situaci&oacute;n era t&oacute;rrida, no paraba de mirar para todos lados, delirante de calentura y sumamente inquieto de que pudieran vernos mientras ella hac&iacute;a su faena como si estuviera en medio del Sahara. La adrenalina por el peligro era un nuevo ingrediente pero sumamente excitante en la colosal mamada con esta preciosura.<\/p>\n<p>Mam&oacute; como nunca me mamaron, con calidad y variedad de movimientos bucales incre&iacute;bles. La acabada lleg&oacute; urgente, podr&iacute;a decir que la acabada fue larga y el caudal debi&oacute; superar todos mi record, seguramente la situaci&oacute;n extrema motiva y condicionan para que sea de ese modo. Necesit&oacute; tragar en dos movimientos, luego sigui&oacute; chupando, hasta que se asegur&oacute; que no me quedaba m&aacute;s leche calentita. Retir&oacute; el choto de la boca, se relami&oacute; lo que queda, se hab&iacute;a tragado todo, hasta esa &uacute;ltima lamida para retirar la postrera l&aacute;grima que emerge del c&iacute;clope vencido por la decisi&oacute;n de esta deliciosa pendeja.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a hacer todo y bien, para no mancharme el pantal&oacute;n con saliva o restos de semen, hab&iacute;a tomado la precauci&oacute;n de poner un pa&ntilde;uelo, rodeando la verga a modo de babero, era una consumada experta en &ldquo;oratoria&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; T&oacute;came ac&aacute;!.<\/p>\n<p>Llev&oacute; mi mano a su entrepierna, metiendo un par de dedos comprob&eacute; lo mojada que la ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Mu&eacute;velos, por favor, mueve&hellip;<\/p>\n<p>Se abraz&oacute; a m&iacute;, frot&aacute;ndose, gem&iacute;a, estaba transitando un profuso y ardiente orgasmo con mi mano en su chochita. No fue muy largo pero s&iacute; de gran intensidad, agitada pero algo m&aacute;s serena serenarse, baj&oacute; la tanga y recogi&oacute; todo el flujo en el mismo pa&ntilde;uelo que me sirvi&oacute; de babero, dobl&oacute; y guard&oacute; como trofeo.<\/p>\n<p>&#8211; Por ahora me basta, pero tambi&eacute;n quedaste con sabor a poco no? &ndash;indefenso, asent&iacute; con un gesto.<\/p>\n<p>Por hoy fue bastante, pero quedamos con ganas de m&aacute;s. Su voluntad y decisi&oacute;n pudieron m&aacute;s que todos mis miedos y prevenciones, acced&iacute; a que el viernes pr&oacute;ximo nos di&eacute;ramos con todo.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a conciliar el sue&ntilde;o, andaba a palo, quer&iacute;a sacarla de mi mente, pero estaba presente en la humedad de mi sexo. En el conflicto de pasi&oacute;n y obligaci&oacute;n, la pasi&oacute;n gan&oacute; por varios cuerpos en el sprint final.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el ansiado viernes, la llev&eacute; a un telo. La desnud&eacute; casi a mordiscos, le dej&eacute; la piel toda besuqueada, lamida y hasta irritada fregando la barba sin afeitar de dos d&iacute;as. Los pechos firmes, coronados con de frutilla turgente, golosamente mamada y retenida en mi boca, recorr&iacute; la planicie del vientre dejando ensalivado el hoyito del ombligo, el matorral de pendejos trigue&ntilde;os mojados con la lengua ansiosa buscando el oasis fragante y salado para saciar el deseo de su sexo.<\/p>\n<p>En la ruleta del deseo encontramos el n&uacute;mero de nuestro deseo: el 69. Trabajaba a destajo frotando el miembro, lamiendo y mamando, saboreando esa humedad previa de cuando adquiere la condici&oacute;n de hacerse merecedor a juguetear dentro de la cueva de todos los placeres. Lam&iacute;a la vulva, abr&iacute; los labios vaginales con los dedos, la lengua hurga y explora, saborea los secretos guardados en el cofre de los pecados de la carne, cuando encerr&eacute; el cl&iacute;toris en mi boca, los dedos m&aacute;gicos hab&iacute;an conseguido llevarla al s&eacute;ptimo cielo, su gemidos se atragantaron hasta sentir el contacto de sus dientes en el tronco carnoso de mi verga. Por suerte, me liber&oacute; para poder gemir todo lo necesario ese impetuoso orgasmo que ahogaba sus sentidos.<\/p>\n<p>La calentura aceler&oacute; los tiempos, pidi&oacute; urgente tenerme dentro. La abr&iacute; de piernas y le apoy&eacute; la poronga en la entrada, empuj&eacute; en ella, se resisti&oacute; retrocediendo un poco diciendo que sent&iacute;a dolor. No entraba f&aacute;cil. Repet&iacute;a, que a pesar de las ganas le costaba, por no tener mucha experiencia o por tan gorda.<\/p>\n<p>&#8211; Teneme paciencia, muero de ganas, anda despacio.<\/p>\n<p>Colabor&oacute; con voluntad y dedicado esmero en la cogida, hasta que fue entrando, resbalando por el estrecho pasadizo. Se sent&iacute;a estrecho y lo disfrutaba a morir, sent&iacute;a el rigor de la fricci&oacute;n, metisaca urgente, perentorio, abriendo y llegando al fondo de su sexo. No par&oacute; de quejarse y gemir durante toda la duraci&oacute;n del polvo, estrujarse las tetas para soportar el angustioso asedio de la excitaci&oacute;n que hormigueaba por dentro de s&iacute;.<\/p>\n<p>Grit&oacute; de placer por el orgasmo, apur&eacute; el movimiento, m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s profundo, prolongando su orgasmo al m&aacute;ximo, demor&aacute;ndome el m&iacute;o, mis momentos de gloria son durante el proceso de ir en pos de ese momento que corona el acto. Cuando consider&eacute; que la muchacha ten&iacute;a suficiente, nos dedicamos al m&iacute;o, entr&eacute; en ella hasta el &uacute;ltimo momento.<\/p>\n<p>En ese momento supremo cuando llegar la hora de la verdad, de consumar el momento de gloria, un destello de lucidez me hizo recordar que no estoy habituado a usar forro (cond&oacute;n), que tampoco hab&iacute;a usado los que el telo pone como cortes&iacute;a de la casa. Me retir&eacute; de su conchita y con la urgencia que amerita la inminencia de la eyaculaci&oacute;n, terminar en su boca era lo indicado.<\/p>\n<p>Ahorcajado sobre sus tetas, abri&oacute; la boca, eyacul&eacute; dentro, chup&oacute; con fruici&oacute;n sus propios jugos y cuando lleg&oacute; el borbot&oacute;n de leche caliente se la trag&oacute; toda. Durante la venida dentro estuvo mir&aacute;ndome, atenta a mis gestos y reacciones disfrutando de ver el goce reflejado en mi sonrisa.<\/p>\n<p>Le cost&oacute; reponerse, las emociones la superaron, abrazados durante un tiempo recuperamos el deseo de otro polvo. Le doli&oacute; menos que el anterior, lo disfrutamos igual.<\/p>\n<p>Seguimos teniendo sexo una vez a la semana, hasta el viaje a Bariloche, luego muy de vez en cuando, ahora ten&iacute;a un machito que la ten&iacute;a bien nutrida. Nos hicimos amigos, qu&eacute; bueno.<\/p>\n<p>Espero que las j&oacute;venes lectoras lo hayan disfrutado tanto como yo al memorar estos hechos que abrigo entre los m&aacute;s excitantes y enternecedores, tanto que ahora mismo estoy considerando que estar&iacute;a bueno buscar su n&uacute;mero de tel&eacute;fono y llamarla, tal vez me tenga presente en un rinc&oacute;n de su libido y podamos darnos el permiso de volverlo a revivirlo, al menos por una vez&hellip;<\/p>\n<p>Joven mujer tienes algo para decirme&hellip; erdakor@yahoo.com.ar y te responder&eacute;<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 La vida se va jalonando con recuerdos y vivencias, gratas y de las otras. 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