{"id":17996,"date":"2018-05-30T07:58:49","date_gmt":"2018-05-30T07:58:49","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-30T07:58:49","modified_gmt":"2018-05-30T07:58:49","slug":"17996-la-pija-mas-rapida-del-oeste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/17996-la-pija-mas-rapida-del-oeste\/","title":{"rendered":"La pija m\u00e1s r\u00e1pida del oeste"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"17996\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Don &Aacute;ngel tiene un autoservicio en una ciudad del oeste de la provincia de Buenos Aires, eran tiempos cuando la econom&iacute;a popular estaba algo complicada, cuando no est&aacute;, pero este relato no era para temas econ&oacute;micos, aunque esa causa sea la motivaci&oacute;n primaria.<\/p>\n<p>Tiempos dif&iacute;ciles cuando el trabajo no abunda y el dinero es un bien escaso, el se&ntilde;or en cuesti&oacute;n, adem&aacute;s de due&ntilde;o maneja el sector de venta de carne, se considera afortunado de haber podido tener un negocio floreciente y un pasar con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica resuelta. Dentro de sus posibilidades siempre est&aacute; dispuesto a considerar, dentro de sus posibilidades, las situaciones dif&iacute;ciles de algunos de sus amigos y echarles una mano cuando se puede.<\/p>\n<p>Separado hace como cinco a&ntilde;os, sin pareja pero con buena llegada al rubro femenino, es decir que siempre consigue compa&ntilde;&iacute;a para no sentirse tan solo, tiene la vivienda en el piso superior del negocio. Una vecina viene dos veces a la semana para ocuparse de los quehaceres dom&eacute;sticos y alguna vez para atender las necesidades fisiol&oacute;gicas de car&aacute;cter sexual, por decirlo de forma elegante.<\/p>\n<p>No es que &Aacute;ngel est&eacute; falto de &ldquo;carne&rdquo;, pero tampoco le hace asco a ninguna mujer que se muestra accesible, el instinto de cazador que le dicen. Cuando tiene posibilidad de escoger, suele decir &ldquo;me gusta, el vino a&ntilde;ejo y la mujer joven, cuanto m&aacute;s joven mejor sabe&rdquo;, y &uacute;ltimamente estaba en una racha de buena suerte.<\/p>\n<p>Al comercio, ven&iacute;an muchas mujeres, las conoc&iacute;a bien, casi podr&iacute;a decirse que las ten&iacute;a en el cat&aacute;logo er&oacute;tico de su memoria. Una tarde, cuando reci&eacute;n abr&iacute;a y casi no viene nadie, se le acerca una vecina del lugar, Susana, que tiene dos ni&ntilde;os y un marido desocupado y poco adicto a buscar nuevo trabajo, es de car&aacute;cter afable, simp&aacute;tica, con buena figura, en suma que para su gusto re&uacute;ne las caracter&iacute;sticas de una apetecible hembra.<\/p>\n<p>&#8211; Hola don &Aacute;ngel, puedo hablarle?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, Susana, como usted diga&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Es algo personal, mejor en privado puedo?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, como digas, pas&aacute;.<\/p>\n<p>La encargada de la caja qued&oacute; a cargo, pasamos al fondo, a mi oficina. Mucho de verg&uuml;enza y algo de pudor para contarme la situaci&oacute;n azarosa por la que estaba pasando, al final de termin&oacute; por pedirme cr&eacute;dito para la compra de alimentos y rese&ntilde;ar brevemente su problema. Accedo a su pedido y poniendo una mano sobre la rodilla, le digo:<\/p>\n<p>&#8211; Ve tranquila, y esta tarjeta para que tu marido vea a esta persona y tal vez le d&eacute; trabajo.<\/p>\n<p>Se incorpora y me besa en mejilla, agradecida diciendo:<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, don &Aacute;ngel, eres un &aacute;ngel.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, y cu&eacute;ntame de los resultados.<\/p>\n<p>La qued&oacute; mirando salir y pensando qu&eacute; buena est&aacute;, qu&eacute; buen culo tiene.<\/p>\n<p>A las dos semanas, vuelve a verlo para saludarlo, que ahora mismo est&aacute; de prisa, pero que vendr&aacute; en la tarde para darle una cosa, &eacute;l aduciendo que tal vez no est&eacute; en la tarde, dice que mejor ser&iacute;a a eso de las 2 pm, es decir la hora de cierre que tiene m&aacute;s tiempo disponible, pues la apertura vespertina es a partir de las 5 pm.<\/p>\n<p>A poco de cerrar, suena el timbre de la vivienda, es Susana, la hace pasar al living. Trae una bolsa de regalo, dentro una botella de un escoc&eacute;s 12 a&ntilde;os como obsequio.<\/p>\n<p>&#8211; Esto por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Por dos motivos, el primero, porque mi marido consigui&oacute; empleo con su amigo. &ndash;pausa.<\/p>\n<p>&#8211; Y el otro?&#8230; le doy pie para seguir.<\/p>\n<p>&#8211; El otro es que so agradecida&hellip; y quiero saldar mis deudas, agradecer&hellip; le todo lo que hizo&hellip;<\/p>\n<p>Se muestra sorprendido o indeciso sin saber qu&eacute; hacer cuando ella toma la iniciativa y pone el dedo &iacute;ndice sobre su boca.<\/p>\n<p>&#8211; Yo soy el otro motivo, tu regalo. Esto explica el motivo? &ndash;le pone en la mano su tanga color rojo. La parte de arriba tambi&eacute;n me la saqu&eacute;, vengo sin nada debajo. T&oacute;mame, soy el regalo!<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; qu&eacute; decir ni hacer, se da cuenta.<\/p>\n<p>&#8211; Shhh, y me pone un dedo en los labios, para que no hable y sigue diciendo: &#8211; Dejame ser tu regalo.<\/p>\n<p>En un tris, se quita el vestido, se muestra totalmente desnudita, se deja comer con los ojos, mira la erecci&oacute;n del se&ntilde;or que le apunta desafiante.<\/p>\n<p>&#8211; Me est&aacute; amenazando! -mira la pija y le tira un besito. Te debe molestar as&iacute; tan dura&hellip;<\/p>\n<p>Trenzados en un abrazo, se besan con la misma urgencia de la erecci&oacute;n, el beso fue la forma de establecer la intimidad previa al acto sexual. Las manos no descansan recorren todo su cuerpo, apretando las tetazas, entre las nalgas, explorando lo jugosa que est&aacute; dentro del sexo, tan mojadita. Sin soltarse llegan al dormitorio, caen enredados.<\/p>\n<p>Todo se hab&iacute;a dicho, ahora era tiempo de realizaci&oacute;n de consumar el acto sexual, el cunnilingus se produce casi con naturalidad, el reconocimiento de la calentura del otro, mamarse es la manera elemental de crear el clima. Las primeras sensaciones y los gemidos fue la acci&oacute;n directa del hombre sus genitales, revolcados, ella encima no para de comerle la verga y &eacute;l lamiendo y hurgando con lengua el interior de la conchita.<\/p>\n<p>Ella toma la iniciativa de cambiarse, abierta de piernas hacer lugar en su vagina para empalarse de una, entrarla toda, sabe c&oacute;mo les gusta a los tipos que ella se los monte. Conoce la forma de hacerlos delirar con sus evoluciones y movimientos de cadera, llevarlos al placer en un viaje sin escalas. Se aproxima para ofrecerle apretar sus tetas sin dejar de evolucionar haciendo chapotear la poronga del hombre dentro del jugoso batido de jugos.<\/p>\n<p>Ensartada, se movi&oacute; un poco y volc&oacute; sobre el cuerpo del tipo, ofreci&eacute;ndose darle a chupar, las tetas, llenarle la boca de pezones, ahogarlo de placer. Se remueve en la pija la concha ardiendo de ganas. Cog&iacute;a y gem&iacute;a gustosa de sentirse llena de carne, aceler&oacute; el movimiento llegando pronto al orgasmo.<\/p>\n<p>&#8211; Papi me vengo, me vengo, me vengo&hellip;<\/p>\n<p>El hombre no se detuvo, sigue d&aacute;ndole al traqueteo, la tom&oacute; de las caderas, elev&aacute;ndola y jalando con fuerza en la ca&iacute;da contra su cuerpo, segu&iacute;a en las delicias del orgasmo cuando le avis&oacute; que estaba por venirse, sab&iacute;a que no ten&iacute;a cond&oacute;n. El se&ntilde;or se vino dentro, cuando terminaron los latidos propios de la eyaculaci&oacute;n, no se retir&oacute;, qued&oacute; ensartada, con la verga dentro, mir&aacute;ndolo. La risa sin sentido propia de cuando termina el orgasmo los dej&oacute; enganchados en ese momento de plena e &iacute;ntima relaci&oacute;n de cuando un polvo es la suma de la satisfacci&oacute;n mutua.<\/p>\n<p>Levanta su cuerpo del empalamiento, al hacerlo algo de leche le va saliendo de la concha, cae sobre sobre el vientre de don &Aacute;ngel. Ella le besa la pija, agradecida y rescata el sabor del semen del se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Recostados y desnudos, le confiesa que su marido por estar desocupado hab&iacute;a estado demasiado ap&aacute;tico y su necesidad de tener sexo fue la consecuencia de los da&ntilde;os colaterales, el estr&eacute;s por los magros ingresos hab&iacute;a terminado por deteriorar la relaci&oacute;n marital. Le pide asistencia sexual, que sea su proveedor de sexo cuando est&eacute; necesitada:<\/p>\n<p>&#8211; Por lo menos dos veces a la semana necesitar&iacute;a su atenci&oacute;n de macho para cubrir mis necesidades b&aacute;sicas insatisfechas. &ndash;risas.<\/p>\n<p>El mundo sigue andando, a los dos d&iacute;a, m&aacute;s o menos, viene a verlo, Rosal&iacute;a, una pendeja de diecinueve, casada recientemente, dice que una amiga, la Susana del relato, le hab&iacute;a confiado en secreto, que don &Aacute;ngel le hab&iacute;a encontrado soluci&oacute;n a su problema, asegur&aacute;ndole que el se&ntilde;or ten&iacute;a buena mano para manejar esos temas.<\/p>\n<p>Cebado por el sexo, le dice que se quede, que en un momento cierra. Suben al apartamento, ella va delante, moviendo el culito, desafiante, en un arrebato osado, estir&oacute; la mano debajo de la mini, llega y toquetea esa cola de carne firme, ah&iacute; mismo en el descanso de la escalera, la puso contra la pared, apoyando las manos, levant&oacute; la falda, corri&oacute; a un lado la bombacha y se la mand&oacute; de una. Tomada de las caderas comenz&oacute; el urgente movimiento, bombeando con toda la fuerza de la urgencia tormentosa de la calentura, los gemidos de la muchacha resonaban cuando el bufido de don &Aacute;ngel tap&oacute; los gemidos, el semen brot&oacute; con fuerza pasional llenado la conchita de la joven.<\/p>\n<p>Entraron al apartamento, los pechos de Rosal&iacute;a hinchados y paraditos fueron amasados y chupados por el goloso de don &Aacute;ngel, y&hellip; como la muchacha hab&iacute;a sido madre recientemente el se&ntilde;or pudo sentir el sabor dulz&oacute;n de la leche materna.<\/p>\n<p>Terminaron de desnudarse, ella pas&oacute; al ba&ntilde;o para sacarse la bombacha empapada de semen, volvi&oacute; para darle al se&ntilde;or una soberbia mamada de pija, poco le cost&oacute; ponerla en condici&oacute;n de batallar por el orgasmo de la muchacha. Lo tendi&oacute; y se encaram&oacute; sobre el tipo, d&aacute;ndole una cogida de antolog&iacute;a, ten&iacute;a instrucciones de c&oacute;mo hacerlo disfrutar. Le regal&oacute; dos estruendosos orgasmos antes de obligarla a venirse dentro de su conchita.<\/p>\n<p>Ella fue al refrigerador por unas cervezas, era el momento de relax, reponer fuerzas, la muchacha sab&iacute;a que cuando el hombre est&aacute; contento y satisfecho se facilitan los tratos, dejarlo satisfecho hab&iacute;a sido su consigna.<\/p>\n<p>Le llev&oacute; la conchita al alcance de la boca de don &Aacute;ngel, quer&iacute;a sentir el roce del bigote del se&ntilde;or frot&aacute;ndose entre los labios de su conchita depilada, estilo beb&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Me dijeron qu&eacute; cosas te gustan, yo tengo eso que tanto te gusta, te vi mir&aacute;ndome la cola, toc&aacute;ndola y jugando con el marr&oacute;n. Te lo voy a dar, es todo tuyo, solo una condici&oacute;n, que comiences suave, que me des tiempo para poder relajarme. No me dijeron que la ten&iacute;as tan gordota, la que me entr&oacute; era larga pero mucho m&aacute;s delgada.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo, voy a ser suave&hellip;<\/p>\n<p>Se puso en cuatro, el hombre va desde atr&aacute;s lamiendo la conchita, caricias y el beso negro, la estremece, se lo ensaliva, pajea la verga y le pide que se abra las cachas.<\/p>\n<p>La prepar&oacute;, separa las piernas, arrimando el pedazo a la rajita, frot&oacute; la cabeza en la vulva, para untarla en sus flujos, acompa&ntilde;ando a entrar en ella. El primer contacto con esa carne joven con poco uso de la &ldquo;puerta de servicio&rdquo;, borracho de lujuria se apresta a dar el envi&oacute;n para entrarle por el culo.<\/p>\n<p>Ciego de deseo, la penetr&oacute; de un solo golpe. No tuvo tiempo ni a gritar, solo cuando toda la carne entr&oacute; a tope. Tomada de las nalgas, la estaba penetrando con rudeza, bien subido encima de sus caderas, embest&iacute;a y nalgueaba sin pausa.<\/p>\n<p>Rosal&iacute;a gem&iacute;a, excitada y dolorida por la dilataci&oacute;n anal, soporta ser sometida por la calentura extrema del macho que disfruta meter y meter pija sin pausa, cada vez m&aacute;s ansioso y concentrado en penetrarla en un impiadoso polvo. Ella soporta el peso y el rigor del cuerpo del hombre montado en calentura desenfrenada, agarrada de la s&aacute;bana y mordiendo la almohada, el hombre deja de hablar y gemir, el silencioso y furibundo bombeo cobra velocidad y contundencia, insistencia y concentraci&oacute;n en domesticar el culo de la muchacha.<\/p>\n<p>Un ag&oacute;nico gemido, extendido sobre el cuello de la mujer era el preludio de la intrusi&oacute;n salvaje, el tormentoso semen brot&oacute; dentro del dolorido culito. Sac&aacute;rsela fue como descorchar una botella de espumante, y tambi&eacute;n sali&oacute; parte del cremoso semen burbujeando del culito dolorido.<\/p>\n<p>La contempl&eacute; salir caminando con cierta dificultad, apretando sus piernas, era la consecuencia de una tarea bien realizada. Qued&oacute; comprometida a volver y&hellip; seg&uacute;n me portara el permiso para volver&aacute; a hac&eacute;rselo.<\/p>\n<p>De este modo y de forma m&aacute;s o menos parecida, fue ampliando el plantel de carne infiel.<\/p>\n<p>Se comentaba que ellas lo hab&iacute;an denominado como &ldquo;la pija m&aacute;s r&aacute;pida del oeste&rdquo;<\/p>\n<p>erdakor@yahoo.com.ar est&aacute; dispuesto para&hellip; leerte.<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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