{"id":18004,"date":"2018-05-31T22:00:00","date_gmt":"2018-05-31T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-31T22:00:00","modified_gmt":"2018-05-31T22:00:00","slug":"18004-la-embarazada-seductora-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18004-la-embarazada-seductora-1\/","title":{"rendered":"La embarazada seductora (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18004\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana, es la esposa de un compa&ntilde;ero de trabajo, con la cual ten&iacute;amos el trato de encontrarnos en alguna reuni&oacute;n social y no mucho m&aacute;s que eso. Mujer joven, buenas formas, siempre vestida con ropas que acent&uacute;an su opulentos y contundentes senos, que por cierto es lo primero que le miramos, luego recorremos el resto de sus cualidades, que no est&aacute;n nada mal, pero los atributos mamarios se llevan las palmas y toda la admiraci&oacute;n masculina.<\/p>\n<p>Ella jam&aacute;s podr&iacute;a pasar desapercibida, por esa delantera tan rotunda y contundente, pero esa destacada cualidad va formando parte de una personalidad un tanto t&iacute;mida pero sumamente cordial y destacada por su forma de socializar con los compa&ntilde;eros de su marido.<\/p>\n<p>Ese viernes hab&iacute;amos concurrido al after office por la despedida de una compa&ntilde;era de trabajo que se retiraba para casarse y viajar con el afortunado novio para un pos grado en otro pa&iacute;s.<\/p>\n<p>En las postrimer&iacute;as de la tenida cervecera, se apareci&oacute; Ana, para encontrarse con Eduardo, su esposo, pero como las rondas de tragos segu&iacute;an se qued&oacute; acompa&ntilde;&aacute;ndolo hasta que terminara el festejo.<\/p>\n<p>Nos encaminamos al estacionamiento del Parque Cervecero, y notamos que Eduardo no estaba en sus mejores condiciones, por cuando decidimos que ser&iacute;a prudente que fuera yo quien manejara, de tal manera que los llev&eacute; sanos y salvos a su casa. La cultura alcoh&oacute;lica de Eduardo no era de lo mejor, su resistencia tampoco por cuanto deb&iacute; ayudarlo a bajar y hasta llevarlo al dormitorio.<\/p>\n<p>Mientras esperaba el taxi que hab&iacute;a pedido compart&iacute; un momento de caf&eacute; y amigable charla con Ana. Como suele pasar en estas ocasiones, la circunstancia o el momento o la causalidad o el momento a solas tan especial, hacen que las confidencias surjan con la naturalidad de dos viejos conocidos hablando de cosas en com&uacute;n.<\/p>\n<p>Coment&oacute; que por fin consigui&oacute; estar embarazada, luego de una afanosa b&uacute;squeda, justamente ven&iacute;a de asistir al ginec&oacute;logo y por eso pas&oacute; a buscarlo para venirse juntos.<\/p>\n<p>&#8211; Y c&oacute;mo es que es que la noticia de haberlo conseguido no te veo tan contenta.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno es que&hellip; no todo es tan bueno como parece&hellip;<\/p>\n<p>Esa frase termin&oacute; por empa&ntilde;ar la mirada y sent&iacute; mucha ternura por haber cometido el pecado de hacer una pregunta que parec&iacute;a haber dado justo sobre la herida de algo que la lastimaba.<\/p>\n<p>&#8211; Perd&oacute;n si dije algo impropio, o si remov&iacute; algo que no deb&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No, no tienes culpa alguna, adem&aacute;s no es algo que se sepa, ni &eacute;l lo sabe.<\/p>\n<p>&#8211; Si necesitas una oreja amiga, ac&aacute; estoy.<\/p>\n<p>Otro caf&eacute; y suspender el pedido del taxi sirvi&oacute; para permitirle aliviar la carga de sus cuitas que le complicaban la existencia. Comenz&oacute; pidiendo la reserva, que Eduardo nunca debe enterarse y comenz&oacute; a confesar que ambos, sobre todo &eacute;l era el m&aacute;s interesado en que ella quedara embarazada, y ahora que lo hab&iacute;an conseguido se encontraba en una situaci&oacute;n acuciante en raz&oacute;n de que no quer&iacute;a hacer nada que pudiera interferir o complicar el embarazo, que se abstendr&iacute;a de tener relaciones sexuales hasta que se produjera el nacimiento, y bla, bla&hellip;<\/p>\n<p>Que esa tarde misma en la consulta ginecol&oacute;gica hab&iacute;a planteado su problema al m&eacute;dico, solicitado consejo profesional para superar el estado de permanente excitaci&oacute;n, que su libido estaba a tope y para colmo el marido se negaba sistem&aacute;ticamente a tener relaciones, sobre todo que el m&eacute;dico recomendaba que tenerlas no afectar&iacute;a, sino por el contrario ser&iacute;a beneficioso para ella.<\/p>\n<p>&#8211; Perd&oacute;n por esto, pero no tengo a quien contarlo, y es algo que me abruma<\/p>\n<p>&#8211; Pero&hellip; digo&hellip; hay algunos &ldquo;juguetes&rdquo; que&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, entiendo, ya prob&eacute; pero&hellip; no es lo mismo, hasta quedo m&aacute;s, m&aacute;s, no s&eacute; c&oacute;mo decirlo.<\/p>\n<p>&#8211; Creo comprender<\/p>\n<p>En ese momento son&oacute; el timbre, era el taxi, dejando inconclusa la &uacute;ltima parte de su respuesta. En la despedida, me bes&oacute; bien cerca de la comisura del labio, totalmente causal. Apunto de subir regres&eacute; para dejarle mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono anotado.<\/p>\n<p>Antes de llegar recib&iacute; el mensaje de Ana: &ldquo;necesito tu &ldquo;juguete&rdquo; para solucionar mi problema, cuando puedas ll&aacute;mame&rdquo;<\/p>\n<p>Durante el viaje y en la quietud de mi casa, fue el momento de pensarlo mejor. Es cierto que tambi&eacute;n como muchos otros hombres en alg&uacute;n momento se nos ha despertado esa fantas&iacute;a de hacerlo con una mujer embarazada, pero solo hab&iacute;a quedad en esa etapa, ahora esa fantas&iacute;a est&aacute; llamando a mi puerta, bueno en el tel&eacute;fono, salt&oacute; de la idea a una situaci&oacute;n en tiempo real, ella exige yo estoy poniendo blanco sobre negro, evaluando.<\/p>\n<p>Muchos hombres buscan tener sexo con mujeres embarazadas, el mito nos hace creer que el estado de gravidez les potencia el deseo haci&eacute;ndolas diosas en la cama, sus hormonas alborotadas incentivan el inter&eacute;s por hacerlo y sobre todo podemos venirnos dentro sin preocupaci&oacute;n por las consecuencias.<\/p>\n<p>Este breve an&aacute;lisis disip&oacute; la m&aacute;s leve duda o prejuicio, m&aacute;s a&uacute;n incentiv&oacute; la curiosidad por experimentar en carne propia esas sensaciones.<\/p>\n<p>La mujer ni me dio tiempo para sentir ansiedad, como si tuviera un gps mental, reci&eacute;n llegado recib&iacute; el llamado de Ana. Acordamos el encuentro podr&iacute;a ser ma&ntilde;ana, le propuse que en mi casa, ten&iacute;a urgencia por el encuentro pero por otro motivo no podr&iacute;a acercarse, que si yo pod&iacute;a, en el horario laboral del marido podr&iacute;amos hacerlo. Su prisa y tantas ganas me hicieron desearlo tambi&eacute;n. Al d&iacute;a siguiente concurr&iacute; al trabajo, pero&hellip; el hombre propone y las circunstancias disponen que no era posible ausentarme por la urgencia de un trabajo pendiente, un par de horas como mucho, pero igualmente decid&iacute; bien val&iacute;a la pena no hacerla esperar.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy solo tengo un par de horas para ausentarme, si te parece lo dejamos para otro d&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; No importa, lo que sea, puedes venir?<\/p>\n<p>&#8211; Estoy saliendo de la oficina, esp&eacute;rame.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; con la urgencia que amerita el deseo, deb&iacute;a estar vi&eacute;ndome por la ventana, tan pronto me acerqu&eacute; para tocar el timbre, se abri&oacute; la puerta, detr&aacute;s estaba Ana, solo con una bata, abierta para que no hubiera dudas ni p&eacute;rdida de tiempo, el reloj del deseo comenz&oacute; la cuenta regresiva.<\/p>\n<p>Sus besos m&aacute;s obscenos comieron mi boca, sin dejarme respirar, la bienvenida a un mundo de sensaciones totalmente nuevas, su excesiva calentura alimenta las fantas&iacute;as que muchos hombres tenemos sobre el deseo sexual de las embarazadas, ella parec&iacute;a confirmar ese mito.<\/p>\n<p>Mujer decidida, sab&iacute;a c&oacute;mo hacer sentirme su amo, se hinc&oacute; sobre la moqueta, desprendi&oacute; el cinto y busc&oacute; el miembro, se agarr&oacute; a &eacute;l con firmeza, sin soltarlo da suaves besos y lame despacio, de abajo hacia arriba, sin abrir demasiado la boca para evitar el exceso de saliva escurri&eacute;ndose, presiona con los labios sobre el pene, sin dejar de mirarme, juega al misterio que encierra el juego er&oacute;tico de la mamada. Maneja los tiempos de la excitaci&oacute;n, juega con el roce de los dientes, tan pronto siente que estoy acerc&aacute;ndome al momento supremo, baja la intensidad, dibuja figuras con la lengua sobre el glande, aprieta con las manos la base del pene para yugular el avance de la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cubre los dientes con los labios presiona sin lastimar, dibuja una gran O, abre y cierra la mand&iacute;bula, hacia debajo de modo natural, los altibajos van produciendo en m&iacute; ese estado de excitaci&oacute;n, el cosquilleo de la proximidad se alterna con la decepci&oacute;n y ca&iacute;da de la tensi&oacute;n previa a venirme.<\/p>\n<p>Es una experta en calentamiento, ponerme a punto y dejarme suspendido en su tiempo y en el espacio de deseo, conservado en latencia, dej&aacute;ndome en la puerta de salida, pero solo con las ganas&hellip;<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en el sof&aacute;, reclin&aacute;ndose, ofreci&eacute;ndose al macho que late deseo por todos sus poros.<\/p>\n<p>Es mi turno de hincarme entre sus piernas, quit&eacute; la tanga, en mi cuello a modo de trofeo, voy atra&iacute;do por el aroma que emana de la cueva donde se oculta lo profundo de la vida, abr&iacute; los labios, carnosos, hinchados y jugosos, los chup&eacute;, succion&eacute;, lam&iacute;, mientras froto el cl&iacute;toris con mis dedos. El contacto rob&oacute; sus primeros grititos de gusto, volv&iacute; a lamer, penetrarla con mi lengua, en punta, jugando sin aflojar la intensidad de la mamada. Ella me tomaba de los cabellos, gem&iacute;a y agitaba su pelvis, frotando los vellos sobre mi cara.<\/p>\n<p>Pas&eacute; la lengua por toda la vagina, desde abajo hacia arriba, lamiendo como a un helado, saboreando ese aroma acre y ligeramente salado, sin dejar lugar por degustar. Con la mano frotaba sin darle tregua, cambio la posici&oacute;n para poder encerrar en mi boca el cl&iacute;toris, introduciendo, despacio dos, tres y cuatro dedos, todos juntos simulaban el grosor de mi verga, entrando y saliendo sin cesar, con intensidad y fuerza como para incrementar los gemidos hasta convertirse en gritos, agit&aacute;ndose y vociferando groseras obscenidades. Se incrementan las sensaciones, se agigantan, comienza a correrse en un vertiginoso y convulsivo orgasmo, gritado en todos los tonos que la sinraz&oacute;n de sus sentidos le permite.<\/p>\n<p>Manej&eacute; a mi antojo la duraci&oacute;n de este arrasador orgasmo que barri&oacute; de un plumazo la memoria de los anteriores, este hab&iacute;a creado hab&iacute;a elevado el record en la memoria er&oacute;tica.<\/p>\n<p>Tama&ntilde;a exhibici&oacute;n de energ&iacute;a liberada necesitaba un momento de relax para retomar el ritmo card&iacute;aco sobre todo, su coraz&oacute;n parec&iacute;a un tropel de caballos salvajes.<\/p>\n<p>El breve tiempo disponible acotaba la posibilidad de hacer mucho m&aacute;s. Al ponerme de pie qued&oacute; con la pija delante mismo de sus ojos, volvi&oacute; a tomarla en sus manos, vuelve al punto de comienzo, la felatio de la bienvenida, ahora no tiene excusa, el tiempo apremia y mi calentura no admite demora.<\/p>\n<p>Sabe excitarme, masturbando y chupando con fruici&oacute;n, mirando las expresiones sabe c&oacute;mo y d&oacute;nde accionar con m&aacute;s intensidad. Es tiempo de calentura no sabe de suavidad, las manos en su nuca atraen la cabeza hasta enterrarme en la boca, sus manos act&uacute;an como soporte para evitarle las arcadas. Aprieta sus labios y acciona la lengua, el balanceo de la verga entrando y saliendo intensifica las sensaciones, el cosquilleo interior hace subir la presi&oacute;n testicular, la inminencia del viaje sin retorno se activa. La inminencia del desahogo emocional estrangul&oacute; mi voz, &aacute;spero rugido sali&oacute; de mi garganta, en el mismo instante que la ten&iacute;a ensartada hasta el fondo. El disparo de semen, potente, grueso y caliente sali&oacute; con la fuerza de un misil, paso directo al tracto digestivo, los siguientes con menos profundidad extendieron su calor y sabor sobre la lengua.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; con la mirada fija en la m&iacute;a, me retir&eacute; de su boca, levant&oacute; la lengua para que pudiera apreciar el semen eyaculado, saboreado y deglutido, exagera el movimiento para que disfrute vi&eacute;ndolo pasar al tracto digestivo. La dej&oacute; s&uacute;per limpia, hasta la &uacute;ltima gota<\/p>\n<p>Los tiempos no dieron para m&aacute;s, esto solo fue el inicio de la historia pasional con la esposa embarazada. El beso de la despedida ten&iacute;a de sabor a m&iacute;, y la obligaci&oacute;n de asistirla sexualmente.<\/p>\n<p>Si el fin justifica los medios, esta relaci&oacute;n disculpa saltarnos la barrera de la infidelidad por el noble prop&oacute;sito de suplir sus necesidades sexuales insatisfechas, o la forma ama&ntilde;ada de escaparle por la tangente al conflicto &eacute;tico.<\/p>\n<p>Espero que me llame. Tu opini&oacute;n me sirve mientras espero erdakor@yahoo.com.ar.<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Ana, es la esposa de un compa&ntilde;ero de trabajo, con la cual ten&iacute;amos el trato de encontrarnos en alguna reuni&oacute;n social y no mucho m&aacute;s que eso. 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