{"id":18005,"date":"2018-05-31T23:55:41","date_gmt":"2018-05-31T23:55:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-05-31T23:55:41","modified_gmt":"2018-05-31T23:55:41","slug":"18005-jugando-al-teto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18005-jugando-al-teto\/","title":{"rendered":"Jugando al teto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18005\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Caballito es mi patria chica, el barrio donde me crie, el arc&oacute;n de mis recuerdos y afectos m&aacute;s entra&ntilde;ables cuya esencia persiste a despecho del tiempo y los cambios.<\/p>\n<p>Donde est&aacute; la plaza, Bogot&aacute; y C&aacute;lcena, hab&iacute;a una vieja casona abandonada que todos conoc&iacute;amos como &ldquo;la casa de los fantasmas&rdquo;, en el silencio de la noche se escuchaban ruidos extra&ntilde;os, creando un aura de misterio que dur&oacute; hasta que lleg&oacute; la topadora, borr&oacute; con su pala el misterio y arras&oacute; con esa parte de nuestra historia juvenil.<\/p>\n<p>Esta es la de Susy y Beto (yo), entre los 14 y 15 a&ntilde;os, cuando las hormonas est&aacute;n a pleno y los ni&ntilde;os dejan de serlo para entrar en la adolescencia, buscando su identidad sexual. Esta b&uacute;squeda se produjo entre juegos, en la casona embrujada.<\/p>\n<p>Explorando el solar abandonado, jugando a las escondidas, demorarnos en el escondite, muy apretados quedamos a la espera de ser descubiertos. Escondidos, muy juntitos, callados, el contacto corporal contra la espalda de Susy duraba demasiado, cada vez m&aacute;s, sin apuro. En una de esas &ldquo;escondidas&rdquo; con la excusa er&oacute;tica del &ldquo;juego del teto&rdquo; donde el var&oacute;n se lo propone a la chica y esta, inocente o no, pregunta: &ldquo;y c&oacute;mo es el juego del teto?&rdquo; Y el var&oacute;n responde: &ldquo;vos te agachas y yo te la meto!&rdquo;. Juego de palabras intencionadas que casi todos conocen, de ese modo fue nuestro debut y entrada al mundo de la sexualidad de verdad.<\/p>\n<p>El tiempo, la din&aacute;mica de la vida, el crecimiento y las contingencias familiares pusieron distancia entre nosotros. Quince a&ntilde;os despu&eacute;s, por esas cosas del destino no encontramos asistiendo al funeral de un viejo compa&ntilde;ero de colegio, ninguno de los dos vive en la ciudad, solo vinimos para expresar nuestro afecto y despedirnos de ese com&uacute;n amigo.<\/p>\n<p>Cumplido el deber de acompa&ntilde;ar a los deudos en la despedida nos encontramos para compartir un caf&eacute; y memorar lo buenos tiempos, cuando &eacute;ramos tan j&oacute;venes. Ella se estaba quedando en la casa de una prima, yo como no tengo parientes en un hotel.<\/p>\n<p>Esos encuentros suelen tener el sabor de la nostalgia, de los dulces recuerdos, despu&eacute;s de varios caf&eacute;s y desgranando los recuerdos la invit&eacute; a recorrer esos lugares de nuestros a&ntilde;os adolescentes, desandar los caminos del tiempo, llegando a ese mismo lugar, falta la casona pero est&aacute; la plaza tan poco iluminada como cuando jug&aacute;bamos a las escondidas.<\/p>\n<p>&#8211; Te acord&aacute;s cuando jugando a las escondidas&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, como podr&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Me preguntaste si conoc&iacute;a el juego del teto, como dije que no sab&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Y te ense&ntilde;e&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Claro &ldquo;agachate que te la meto&rdquo; Y te hice caso y escondidos me hiciste mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Y me gust&oacute; mucho, fuiste mi debut.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi&eacute;n me gust&oacute;, siempre te record&eacute; por eso.<\/p>\n<p>&#8211; Y si te lo pregunto ahora?<\/p>\n<p>&#8211; Hacelo, a ver qu&eacute; pasa&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Sab&eacute;s jugar al teto?<\/p>\n<p>&#8211; No, pero s&eacute; jugar al zorro.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, y c&oacute;mo es el juego del zorro?<\/p>\n<p>&#8211; Lo mismo que al teto pero sin forro (cond&oacute;n)<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos, luego el silencio, tomados de la mano, fuimos entrando en la plaza, anochec&iacute;a, la calidez de la noche de verano hac&iacute;a grato sentarse en el mismo lugar de hace a&ntilde;os, ese banco de plaza que segu&iacute;a en la zona donde el mismo arbusto cubr&iacute;a de sombras para ocultar el jugueteo de los enamorados, no hay gente, parece que solo nosotros habitamos en lugar robado a los sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>Estamos solos, como en el juego de las escondidas, los recuerdos entra&ntilde;ables surgen en tiempo real. El juego perdi&oacute; el candor de la inocencia, dos adultos quieren rescatar ese momento del arc&oacute;n de los recuerdos, sienten el fragor de los a&ntilde;os idos, olvidados del mundo y de todo, solo es el ac&aacute; y ahora, cerramos los ojos y vivimos nuestro momento.<\/p>\n<p>Estamos escondidos, a la sombra del arbusto, pegado a su espalda, con todo el cuerpo fregando el de ella, abrazado tomando sus pechos en mis manos, mi boca sobre su cuello, jugando a la parejita de ni&ntilde;os, deviene el macho y la hembra, el revival de nuestra primera vez.<\/p>\n<p>Nos movemos, acomodando el miembro endurecido por el roce, entre los cantos de Susy. No se sale, menea las caderas para sentirme mejor, el roce vigoriza, la calentura agiganta el deseo, mi lengua recorre el cuello, se estremece, gemidos muy quedos, sacude como gata en celo.<\/p>\n<p>Perdido en la calentura, explor&eacute; bajo la falda, osado toqueteo, entre las piernas, h&uacute;meda, arde, se abre para el manoseo audaz. L&aacute;nguida, se estira apoy&aacute;ndose en el respaldo del banco de plaza, saca las nalgas para atr&aacute;s, espera la mano indiscreta, los dedos atrevidos hurgan entre los labios, los jugos emergen abundantes y fragantes como antes.<\/p>\n<p>Audacia y deseo son la mezcla explosiva que detona cuando dos dedos h&uacute;medos se introducen entre os labios desde abajo, ida y vuelta jugando a penetrarla.<\/p>\n<p>&#8211; Susy quer&eacute;s jugar al teto? &#8211; Como para decir algo, espero&#8230;?<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;mo es?<\/p>\n<p>&#8211; Te agach&aacute;s y yo te la meto!<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute;? Mejor al zorro. Vamos?<\/p>\n<p>No hizo falta m&aacute;s, corr&iacute; la bombacha y se la mand&eacute;, un ahogado quejido indic&oacute; que llegu&eacute; a tope, empuj&eacute;, ahoga los gemidos para llamar la atenci&oacute;n de alguien que pudiera estar cerca. La estoy bombeando, mi aliento humedece su cuello, en un susurro le digo que no se queja como esa primera vez.<\/p>\n<p>&#8211; Claro ahora la siento un poco m&aacute;s gorda, pero ya no soy virgen, en esa ocasi&oacute;n me rompiste.<\/p>\n<p>Nos entregamos con la misma ansiedad y nervios de nuestro debut, ahora somos dos adultos ad&uacute;lteros entregados al coito impetuoso y urgente, con la torpeza propia de la incomodidad, suplida por el vigor impuesto por el deseo acumulado renacido. Sus gemidos preanuncian la llegad emocionada de ese momento de magia que est&aacute; gest&aacute;ndose, el orgasmo que corona ese momento de glorificaci&oacute;n amatoria, es el momento de dedicarle tiempo y esfuerzo en buscar el m&iacute;o.<\/p>\n<p>La intensa presi&oacute;n de mis dedos sobre sus hombros y empuje de mi pelvis contra sus nalgas son el claro indicio que el proceso de la eyaculaci&oacute;n est&aacute; llegando a la cima. Abundante y caliente, dijo que sent&iacute;a el obligado ba&ntilde;o de mi leche. No quer&iacute;a salirme pero el riesgo de ser vistos era mucho, al salirme de ella, qued&oacute; latiendo sin perder casi nada de la rigidez. Volte&oacute; para mirarla.<\/p>\n<p>&#8211; Todo esto me metiste. Qu&eacute; bruto!<\/p>\n<p>&#8211; Te doli&oacute; mucho? No tanto como esa vez<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; te pareci&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Me gust&oacute;, pero voy a querer m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Ahora, ya?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, pero no ser&aacute; ac&aacute;, necesito lavarme, mira cuanta leche me largaste dentro.<\/p>\n<p>Mi pa&ntilde;uelo sirvi&oacute; para recoger casi toda la enlechada, su pa&ntilde;uelito quedo dentro de su bombacha para retener el resto que sigue fluyendo.<\/p>\n<p>&#8211; Pasamos la noche juntos? &ndash;asiente<\/p>\n<p>Un taxi nos llev&oacute; a un hotel, nos higienizamos, y salimos a comer como dos novios luego del perd&oacute;n por alguna peque&ntilde;a culpa, los mimos y juegos, luego el hotel y el sexo. Pregunta:<\/p>\n<p>&#8211; Beto jugamos al teto?<\/p>\n<p>Fue la se&ntilde;al, besos y abrazos, en el ba&ntilde;o la sent&eacute; sobre el lavatorio, abierta de piernas, conchita totalmente depilada, comenc&eacute; a lamer y sorber esa humedad tan especial, piernas al hombro, tomada de las nalgas, ahog&aacute;ndome con el aroma de su sexo.<\/p>\n<p>La tom&eacute; en brazos y la deposit&eacute; sobre el lecho, abierta como estaba me recibi&oacute; dentro de su sexo, entrando con la potencia de un tit&aacute;n, abriendo y empujando, estremeci&eacute;ndola en cada penetraci&oacute;n. Tama&ntilde;o despliegue de poder, m&aacute;s el juego er&oacute;tico previo, bastaron para que su orgasmo brotara irradiando su efecto como flor en primavera. El mix de sensaciones se transmite en c&oacute;digo de latidos y contracciones vaginales sobre el pene que persiste en horadar sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a la c&uacute;spide de mi excitaci&oacute;n, fue tiempo de eyacular, la vor&aacute;gine de esperma pugnaba por irradiarla con mis ganas de hacerla m&iacute;a. Salido de su cueva, permanec&iacute; arrodillado a sus pies viendo como el primer vestigio seminal asoma entre los labios vaginales, retiene el espeso fluido entre las yemas de sus dedos. Una toalla justo a tiempo evita que tengamos que dormir sobre el resto de la esperma rebosante.<\/p>\n<p>Hubo un segundo acto sexual antes de entregarnos abrazados al reparado sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>En la ma&ntilde;a hubo un &uacute;ltimo acto de sexo y reconciliaci&oacute;n con los recuerdos amatorios de nuestro despertar sexual. La despedida fue un &ldquo;hasta la pr&oacute;xima&rdquo; que no entend&iacute;amos bien que significaba.<\/p>\n<p>Por esas cosas del azar y otro poco ayudado por alguna trampita, dos meses despu&eacute;s se nos dio de &ldquo;coincidir&rdquo; estando en la ciudad de Buenos Aires, esta vez con nuestras respectivas familias, pero nos hicimos un tiempo para vernos, a solas.<\/p>\n<p>Cuando nos encontramos, fue igual de emocionante, ella luc&iacute;a un incipiente embarazo.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; bien mis felicitaciones al padre. &ndash;acarici&aacute;ndoselo.<\/p>\n<p>&#8211; No me preguntas c&oacute;mo fue?<\/p>\n<p>&#8211; Fue jugando al teto? Supongo.<\/p>\n<p>&#8211; No, jugando al zorro. Como el teto, pero sin forro!<\/p>\n<p>La sonrisa tierna y el beso significaban algo m&aacute;s que eso, pero no me anim&eacute; a preguntar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Nos despedimos, antes de regresar con mi familia decid&iacute; caminar por los senderos de la plaza, detenerme junto a ese banco, testigo mudo del despertar sexual, y hacerme hombre con Susy. Volver con a cargar la bater&iacute;as del alama, guardar esos sentimientos m&aacute;s puros y jam&aacute;s compartidos con nadie.<\/p>\n<p>Esta tarde me sent&iacute;a muy sentimental y en un rapto de emoci&oacute;n me pareci&oacute; que aprovechando la impunidad del ciber espacio soltar al vuelo este recuerdo juvenil y compartirlo con esa Susy que pueda estarme leyendo. Esto es para ti lectora amiga de parte de loboferoz1943@gmail.com.<\/p>\n<p>Lobo Feroz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Caballito es mi patria chica, el barrio donde me crie, el arc&oacute;n de mis recuerdos y afectos m&aacute;s entra&ntilde;ables cuya esencia persiste a despecho del tiempo y los cambios. Donde est&aacute; la plaza, Bogot&aacute; y C&aacute;lcena, hab&iacute;a una vieja casona abandonada que todos conoc&iacute;amos como &ldquo;la casa de los fantasmas&rdquo;, en el silencio de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5747,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18005","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5747"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}