{"id":18060,"date":"2018-06-07T22:00:11","date_gmt":"2018-06-07T22:00:11","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-07T22:00:11","modified_gmt":"2018-06-07T22:00:11","slug":"18060-don-ramn-ros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18060-don-ramn-ros\/","title":{"rendered":"Don Ram\u00f3n R\u00edos y sus diecisiete mujeres"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18060\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Rub&eacute;n era un hombre de 30 a&ntilde;os, gordito. El d&iacute;a que le toc&oacute; la loter&iacute;a su vida empez&oacute; a cambiar. Se compr&oacute; un local y en &eacute;l mont&oacute; un pub en el que puso detr&aacute;s de la barra, y como anzuelo, a dos brasile&ntilde;as, Marcia y Flavia. No llegaban a los 20 a&ntilde;os y eran delgadas, tetonas, culonas y guapas.<\/p>\n<p>Un mes m&aacute;s tarde otras dos jovencitas, Graciela, venezolana y Eva argentina que ten&iacute;an cuerpos de infarto se unieron a las brasile&ntilde;as detr&aacute;s de la barra para atender a las docenas de clientes que llenaban el pub Para&iacute;so.<\/p>\n<p>Una semana m&aacute;s tarde, despu&eacute;s de cerrar el pub y haciendo caja, le dijo Graciela a Rub&eacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Sab&iacute;a que trae loquitas a Marcia a Flavia y a Eva?<\/p>\n<p>Rub&eacute;n, se lo tom&oacute; a broma. Nunca despertara pasiones entre las mujeres, y por mucho traje de Armani que llevase y mucho perfume caro que se pusiese, no dejaba de ser un hombre corriente.<\/p>\n<p>-Seguro, y a ti te late el chochito cada vez que me miras.<\/p>\n<p>-No, pero no me importar&iacute;a que me lo hiciese latir.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n le mir&oacute; para aquel escote que mostraba el comienzo de unas tremendas tetas, y le dijo:<\/p>\n<p>-No me provoques que soy de los que andan muy necesitados.<\/p>\n<p>-Hoy, si me deja, le quito las ganas, pero antes le voy a hablar de algo que le puede dar mucho dinero.<\/p>\n<p>-Soy todo o&iacute;dos<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no contrata m&aacute;s chicas para los y las que necesitan sexo?<\/p>\n<p>-&iquest;Chicas de compa&ntilde;&iacute;a?<\/p>\n<p>-S&iacute;, con una docena se forrar&iacute;a. Le dar&iacute;an la mayor parte de sus ganancias. Las probar&iacute;a a todas. Ser&iacute;a la envidia de sus amigos.<\/p>\n<p>Ser proxeneta era la gran fantas&iacute;a de Rub&eacute;n. Ser proxeneta y que las chicas se enamoraran de &eacute;l.<\/p>\n<p>-La idea me gusta, pero, &iquest;qu&eacute; ganas t&uacute; con esto?<\/p>\n<p>-Se gana m&aacute;s de meretriz que sirviendo copas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah&iacute; me has dado!<\/p>\n<p>Acabaron de hacer caja, y le dijo Rub&eacute;n a Graciela:<\/p>\n<p>-&iquest;No me ibas a quitar las ganas?<\/p>\n<p>Graciela le cogi&oacute; el paquete.<\/p>\n<p>-Y se las voy a quitar.<\/p>\n<p>Graciela, se arrodill&oacute;, le abri&oacute; la bragueta, sac&oacute; la polla morcillona, la meti&oacute; en la boca, y mene&aacute;ndola y mam&aacute;ndola se la puso dura&#8230;<\/p>\n<p>Rub&eacute;n le baj&oacute; las bragas, la levant&oacute; en alto en peso, la sent&oacute; en la barra, le quit&oacute; la camiseta, le comi&oacute; las tetas y despu&eacute;s el co&ntilde;o. Lo estaba haciendo con tanta dulzura que Graciela se sinti&oacute; amada de verdad por primera vez en sus 19 a&ntilde;os de vida. Rub&eacute;n, sin propon&eacute;rselo, no la estaba follando, le estaba haciendo el amor y Graciela se estaba enamorando.<\/p>\n<p>Al rato, Rub&eacute;n estaba desnudo sobre la alfombra del pub. Graciela, encima de &eacute;l, lo follaba lentamente. De repente, movi&oacute; su culo de atr&aacute;s hacia delante con rapidez, bes&oacute; a Rub&eacute;n, y le dijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te quiero!<\/p>\n<p>Rub&eacute;n, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Te vas a correr para m&iacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;Az&oacute;tame el culo con fuerza!<\/p>\n<p>Rub&eacute;n le dio con ganas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas, plas, plas!!<\/p>\n<p>-&iexcl;M&aacute;s, amor m&iacute;o, m&aacute;s, m&aacute;s y con m&aacute;s fuerza!<\/p>\n<p>Le dio como la muchacha quer&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Plas, plas, plas!!!<\/p>\n<p>Al ratito, Graciela, exclamaba:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me vengo!!!<\/p>\n<p>Graciela, retorci&eacute;ndose de gusto descarg&oacute; el peque&ntilde;o torrente de jugo de su corrida sobre la polla de Rub&eacute;n, peque&ntilde;o torrente que fue bajando calentito y acab&oacute; mojando la moqueta.<\/p>\n<p>Quince d&iacute;as m&aacute;s tarde, tras unas reformas, el pub Para&iacute;so, pas&oacute; a ser el club Para&iacute;so. Ya se necesitaba ser miembro para entrar, y no aceptaban a cualquiera, fuese hombre o mujer.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n hab&iacute;a rebajado tripa, a sus trajes de Armani los acompa&ntilde;aba un sombrero de ala ancha. Era, en porte, el Rick Blaine de Casablanca del siglo XXI.<\/p>\n<p>Tres meses m&aacute;s tarde, Rub&eacute;n, se follara a las catorce meretrices que trabajaba para &eacute;l y a las tres de detr&aacute;s de la barra. As&iacute; las ten&iacute;a anotadas y puntuadas en su agenda secreta:<\/p>\n<p>Bao, 19 a&ntilde;os, &quot;china&quot;, una mu&ntilde;eca diab&oacute;lica. 10 puntos. Jina, 18 a&ntilde;os, &quot;negra&quot;, un caramelito. 10 puntos. Amy, &quot;rusa&quot;, 20 a&ntilde;os, un bomb&oacute;n. 10 puntos. Anna, &quot;sueca&quot;, 18 a&ntilde;os, un pecado. 10 puntos. Adelina, &quot;portuguesa&quot;, 19 a&ntilde;os, pasional. 10 puntos. Kinsey, &quot;inglesa&quot;, 18 a&ntilde;os, un sue&ntilde;o. 10 puntos. Sof&iacute;a, &quot;italiana&quot;, 20 a&ntilde;os, una delicia, 10 puntos. Amelie, &quot;francesa&quot;, 19 a&ntilde;os, pura lujuria. 10 puntos. Elena, 18 a&ntilde;os, &quot;espa&ntilde;ola&quot;, una hoguera. 10 puntos. Lupe, &quot;mexicana&quot;, 18 a&ntilde;os, tierna. 10 puntos. Graciela, &quot;venezolana&quot;, 19 a&ntilde;os, viciosa. 10 puntos. Nicoleta, &quot;rumana&quot;, 20 a&ntilde;os, juguetona. 10 puntos. Luciana, &quot;colombiana&quot;, 19 a&ntilde;os, sumisa. 10 puntos. Margot 18 a&ntilde;os, &quot;australiana&quot;, delicatessen. 10 puntos. Marcia, &quot;brasile&ntilde;a&quot;, 18 a&ntilde;os, un hurac&aacute;n. 10 puntos. Flavia, &quot;brasile&ntilde;a&quot;, 19 a&ntilde;os, enso&ntilde;adora. 10 puntos. Eva, 18 a&ntilde;os, &quot;argentina&quot;, un cielo. 10 puntos.<\/p>\n<p>Todas estaban loquitas por &eacute;l, y esperaban con impaciencia el d&iacute;a que las llamara para follar, ya que cumpl&iacute;a sus fantas&iacute;as, desde cogerla por el culo (Graciela) hasta hacer que corriera masturb&aacute;ndola despu&eacute;s de una buena sesi&oacute;n de zapatillazos (Bao), pasando por la que le gustaba que le comiera el co&ntilde;o hasta correrse (Amelie), la que le gustaba hacer mamadas y tragarse la leche (Eva), la que le gustaba la lluvia dorada (Amy), o la que le gustaba que le metiese un consolador en el culo y le follase el co&ntilde;o hasta echar por fuera (Kinsey).<\/p>\n<p>Todo le iba de maravilla. Era el puto amo, pero la vida lo iba a poner a prueba.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a que Rub&eacute;n sali&oacute; del pub y se dispon&iacute;a a subir en su Ferrari, se le acerc&oacute; una gitanilla muy hermosa y muy mal vestida, de estas que andan a pedir, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Te hecho la buenaventura, payo?<\/p>\n<p>-Buena ventura ya tengo, en todo caso me echar&iacute;as la mala.<\/p>\n<p>-Pos dame un euro que tengo que dar de comer a mis churumbeles.<\/p>\n<p>-&iquest;Que son los churumbeles?<\/p>\n<p>-Mis hijos, payo.<\/p>\n<p>A Rub&eacute;n le cay&oacute; bien aquella gitanilla, tan hermosa como mentirosa, pues ten&iacute;a una cara de virguito que tiraba para atr&aacute;s. Quit&oacute; la cartera, sac&oacute; un billete de 50 euros y se lo dio.<\/p>\n<p>-Toma. C&oacute;mprate un vestido, que los hijos a&uacute;n te los tienen que hacer.<\/p>\n<p>La gitanilla, con una sonrisa inmensa en los labios, le dijo:<\/p>\n<p>-D&eacute;jame ver la palma de tu mano, payo. Si hay algo malo en tu futuro no te lo dir&eacute;.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n, le ense&ntilde;&oacute; la palma de la mamo, y le dijo:<\/p>\n<p>-Tengo curiosidad por saber que te inventas.<\/p>\n<p>La gitanilla le mir&oacute; la palma de la mano, y le dijo:<\/p>\n<p>-No eres de aqu&iacute;. Tienes 30 a&ntilde;os. Eras gordito no hace mucho. Hay mucho amor en tu vida. Diecisiete mujeres suspiran por ti. Eres un hombre muy rico y a&uacute;n lo vas a ser mucho m&aacute;s. Veo tres churumbeles en tu vida, una ni&ntilde;a y dos ni&ntilde;os. La madre ser&aacute;&#8230;<\/p>\n<p>La gitanilla se asust&oacute; con lo que vio y le solt&oacute; la mano. Rub&eacute;n, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n va a ser la madre de esas criaturas?<\/p>\n<p>-Algo fue mal payo, algo fue mal.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n pens&oacute; que quer&iacute;a m&aacute;s dinero. Quiso sacar la cartera y ya no la ten&iacute;a. La gitanilla era una carterista de primera. Quit&oacute; la cartera de su refajo y quiso devolv&eacute;rsela.<\/p>\n<p>-Qu&eacute;datela, pero dime quien va a ser la madre de mis hijos.<\/p>\n<p>-Ya te dije que algo fue mal, payo.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero a qui&eacute;n has visto? &iquest;Qui&eacute;n era esa mujer?<\/p>\n<p>-Yo.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n mir&oacute; para la gitanilla, era preciosa, pero ten&iacute;a la cara sucia. Su vestido no se sab&iacute;a cual fuera su color original, y los dedos que sal&iacute;an de sus sandalias estaban que daban pena.<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n, sufriste una interferencia. Por cierto, l&aacute;vate, que el agua es gratis. -se toc&oacute; el ala del sombrero- Que tengas un buen d&iacute;a.<\/p>\n<p>La gitanilla baj&oacute; la cabeza, avergonzada, Rub&eacute;n subi&oacute; en su Ferrari, arranc&oacute; y se fue, mir&oacute; por el espejo retrovisor, vio a la gitanilla, y dijo:<\/p>\n<p>-Lo raro es que al principio lo acertara todo. En fin, no creo que la vuelva a ver.<\/p>\n<p>Pasaban los d&iacute;as y Rub&eacute;n no se quitaba a la gitanilla de la cabeza. Hizo algo que pens&oacute; que har&iacute;a que se olvidara de ella. Hacer que se corrieran las catorce meretrices que ten&iacute;a a su servicio, las dos cubanas y la argentina que atend&iacute;an el bar. Cerr&oacute; el club por una noche, se tom&oacute; una viagra, y media hora despu&eacute;s, les dijo:<\/p>\n<p>-Quiero, que os desnud&eacute;is, os com&aacute;is los co&ntilde;os y jugu&eacute;is entre vosotras hasta estar a punto, y cuando est&eacute;is me mont&eacute;is y me llen&eacute;is los cojones de jugo. Quiero ser el primer hombre que hace correr a diecisiete mujeres en una tarde.<\/p>\n<p>No hubo preguntas. Lo que don Rub&eacute;n dec&iacute;a iba a misa.<\/p>\n<p>Entre catorce apartaron las mesas y las sillas y dejaron un gran espacio en la moqueta. Marc&iacute;a, Flavia y Eva pusieron m&uacute;sica de ambiente para hacer lo que hac&iacute;a tiempo deseaban hacer, darse el lote con sus amigas.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n se desnud&oacute; y se sent&oacute; en una silla. Bao, la chinita se ech&oacute; boca arriba. Sof&iacute;a la italiana le comi&oacute; la boca. Adelina la portuguesa, le comi&oacute; el co&ntilde;o. Marcia y Flavia, las brasile&ntilde;as, le comieron una teta cada una. Jina, la negra, por detr&aacute;s le comi&oacute; el co&ntilde;o a Sof&iacute;a, Anna, la sueca, se lo comi&oacute; a Flavia. Luciana la colombiana, se lo comi&oacute; a Anna. Lupe, la mexicana, se lo comi&oacute; a Amy, la rusa, y Amy a Adelina, Graciela, la venezolana a Luciana. Nicoletta, la rumana a Margot, la australiana. Elena, la espa&ntilde;ola a Nicoletta. Kinsley, la inglesa a Elena, Amy a Kinsley, y Kinsley a Amelie, la francesa, y Eva, la argentina se lo com&iacute;a a Amelie&#8230;<\/p>\n<p>Rub&eacute;n meneaba la polla sintiendo como gem&iacute;an y viendo c&oacute;mo se com&iacute;an los co&ntilde;os y los culos, como se besaban, como se masturbaban&#8230;<\/p>\n<p>La primera en estar a punto fue Bao, la chinita, que les dijo a sus cuatro amantes:<\/p>\n<p>-I am ready to cum.<\/p>\n<p>Bao, se levant&oacute;, fue junto Rub&eacute;n, se sent&oacute; sobre su polla, rode&oacute; su cuello con sus brazos, lo bes&oacute;. Movi&oacute; una docena de veces el culo alrededor, y echando la cabeza hacia atr&aacute;s, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;I am cuming!!!<\/p>\n<p>La chinita se corri&oacute; como una loba, anegando los cojones de Rub&eacute;n con el jugo de su corrida, despu&eacute;s de ella empez&oacute; un rosario de viajes sobre a su polla. Unas se corrieron jadeando como perras, otras chillando como conejas, y otras, simplemente gem&iacute;an, pero todas tuvieran orgasmos inolvidables.<\/p>\n<p>Cuando acabaron de follar se ve&iacute;a una charca sobre la moqueta, pues era tanto el jugo que echaron que no pudo chuparlo todo.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n, despu&eacute;s de correrse dentro de Jina, se volvi&oacute; a acordar de la gitanilla y se le fueron las ganas de follar. Les dijo a sus empleadas:<\/p>\n<p>-Tengo algo que hacer, seguir. Que no decaiga la fiesta. Hay barra libre.<\/p>\n<p>Dej&oacute; a sus enamoradas comi&eacute;ndose vivas. Al salir a la calle se volvi&oacute; a encontrar con la gitanilla. Estaba limpia y con un vestido nuevo. Era preciosa. Era una diosa morena.<\/p>\n<p>Y hasta aqu&iacute; puedo llegar. Este es un relato que escrib&iacute; para Rub&eacute;n R&iacute;os.<\/p>\n<p>T&uacute; le pones el final, amigo.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios buenos y malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Rub&eacute;n era un hombre de 30 a&ntilde;os, gordito. El d&iacute;a que le toc&oacute; la loter&iacute;a su vida empez&oacute; a cambiar. Se compr&oacute; un local y en &eacute;l mont&oacute; un pub en el que puso detr&aacute;s de la barra, y como anzuelo, a dos brasile&ntilde;as, Marcia y Flavia. 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