{"id":18073,"date":"2018-06-10T22:00:00","date_gmt":"2018-06-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-10T22:00:00","modified_gmt":"2018-06-10T22:00:00","slug":"18073-follando-con-la-maestra-raquel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18073-follando-con-la-maestra-raquel\/","title":{"rendered":"Follando con la maestra Raquel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18073\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola a todos, me llamo Caleb y tengo 28 a&ntilde;os. Soy mexicano y pasar&eacute; a contarles el c&oacute;mo llegu&eacute; a compartir cama con mi maestra Raquel<\/p>\n<p>Por aquel entonces estaba en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de preparatoria. Acababa de cumplir los 18 a&ntilde;os y el &uacute;ltimo a&ntilde;o me hab&iacute;a dejado toda clase de experiencias sexuales.<\/p>\n<p>Desde el cuarto semestre mi popularidad comenz&oacute; a crecer bastante. Antes de eso, hab&iacute;a permanecido bajo el radar en todo sentido. No popularidad, no fiestas, no nada. Todo empez&oacute; cuando Karolina (mi actual esposa) y yo comenzamos a salir, ella s&iacute; que era popular y, por qu&eacute; no decirlo, una desmadrosa de primera. Conoc&iacute; a sus amigas y amigos y me di cuenta de que eran gente genial, muy diferente a todos con los que hab&iacute;a salido antes. Comenc&eacute; a ir a fiestas y a tener relaciones sexuales con Karo, ella me quit&oacute; la virginidad y me hizo amar el sexo y sentirme orgulloso de mi longitud. Mi pene en erecci&oacute;n mide 20 cm, quiz&aacute; un poco menos por aquel entonces. He conocido a hombres con penes m&aacute;s grandes que el m&iacute;o y m&aacute;s gruesos, pero para Karo soy el m&aacute;s grande que haya tenido. Esto me dio un bust de autoestima y confianza muy grande y comenc&eacute; a ir al gimnasio y a poner todo lo que no estaba en orden en su lugar. Ella me ense&ntilde;&oacute; bastantes cosas sobre sexo y, en resumen, me ense&ntilde;&oacute; a ser bueno en ello. Cortamos cuando ten&iacute;amos seis meses porque su madre nos encontr&oacute; mientras ella me hac&iacute;a una mamada en el cuarto de lavado y Karo la agarr&oacute; contra m&iacute;. Yo hab&iacute;a insistido en que lo hiciera.<\/p>\n<p>La vida me iba bien, cortar con Karolina me dio la oportunidad de probar con otras compa&ntilde;eras. Margarita, Yanneth, Fernanda y Jaquelinne, todo lo que Karo me hab&iacute;a ense&ntilde;ado funcionaba de sobra. Volvimos dos meses despu&eacute;s de aquello, tanto ella como yo hab&iacute;amos probado con otras personas, no hicimos ning&uacute;n drama de ello.<\/p>\n<p>Desde primer a&ntilde;o, Raquel siempre hab&iacute;a sido mi profesora preferida. Es una mujer alta, mide poco m&aacute;s de 1.80 de altura, piel morena, cabello negro ondulado, sus pechos eran grandes y, aunque un poco ca&iacute;dos, se notaban bellos bajo sus vestidos o trajes que usaba para impartir clase. Lo que m&aacute;s me gustaba de ella era su cara. Una amplia frente, grandes ojos marrones, nariz fina y una exquisita boca peque&ntilde;a con labios gruesos&#8230; Me sent&iacute;a atra&iacute;do por ella como no se hacen una idea. &iquest;Lo mejor? Es que yo era su preferido. Iba regularmente a su aula a ayudarla con los ex&aacute;menes y no hubo un parcial en el que no sacara diez en cualquier asignatura que ella impartiera. Nos trat&aacute;bamos como amigos m&aacute;s que como alumno y maestra. Parte de mi yo del primer a&ntilde;o segu&iacute;a conmigo, me gustaba leer y escribir, aunque dej&eacute; un poco de lado ambas cuando comenc&eacute; a socializar m&aacute;s. Pero, religiosamente, le&iacute;a cualquier cosa que Raquel me prestara, era importante para m&iacute;.<\/p>\n<p>Una de las muchas veces que fui a su casa para ayudarla a maquetar la semana y el contenido, escuch&eacute; una discusi&oacute;n entre ella y Alex, su novio. El tipo trabajaba en una mina cerca de la ciudad y se manten&iacute;a hasta veinte d&iacute;as del mes sin hablar con Raquel. No hab&iacute;an acabado de pelear cuando Raquel volvi&oacute; al escritorio, me dio un beso en la mejilla y me pidi&oacute; disculpas. Me pidi&oacute; que me fuera. Nunca antes nos hab&iacute;amos despedido de beso, hasta ella misma lo not&oacute;, se sonroj&oacute; un poco y me acarici&oacute; con dos dedos donde me hab&iacute;a dado el beso.<\/p>\n<p>Por aquel entonces simplemente estaba acostumbrado a que las mujeres no se negaran, nunca presion&eacute; a ninguna a tener sexo conmigo. Quiz&aacute; eso me dio el valor de intentarlo con Raquel.<\/p>\n<p>Esper&eacute; hasta iniciar el tercer parcial. &Uacute;ltimo semestre. Raquel y yo nos subimos a su camioneta, nos bajamos en su casa y entramos. Nos sentamos en la sala a hablar durante un rato sobre cualquier libro que me prestase, como todas las veces que &iacute;bamos a su casa. Aquella vez era el Aleph. Tomamos un poco de agua y despu&eacute;s t&eacute;. Quiz&aacute; era la &uacute;ltima vez que nos sent&aacute;bamos as&iacute;, me dijo, pues no quer&iacute;a quitarme tiempo de estudio para los finales ni para el examen de admisi&oacute;n de la universidad. Durante una hora hablamos de la amistad que durante tres a&ntilde;os hab&iacute;amos formado y de todo lo que hab&iacute;amos hablado en ese tiempo. La cosa se puso sentimental y los dos lloramos un poco. Finalmente, nos dimos un fuerte abrazo y ella me dio un beso en la mejilla y pas&oacute; la mano con suavidad sobre mi abdomen.<\/p>\n<p>Yo no pod&iacute;a soportarlo m&aacute;s, la deseaba, pero era algo diferente, era como lo que sent&iacute;a por Karo, pero m&aacute;s fuerte todav&iacute;a. A&uacute;n segu&iacute;amos sentados, volv&iacute; a abrazarla, esta vez con m&aacute;s suavidad y tacto. Ella no se resisti&oacute; y yo apoy&eacute; mi nariz en su hombro y sub&iacute; hasta el cuello, momento en el que me permit&iacute; darle un suave beso.<\/p>\n<p>Creo que ya va siendo hora de describirme. Soy moreno, mido 1.75, cabello negro, ojos caf&eacute;, soy de labios gruesos. En ese momento, era ligeramente musculoso, mi cuerpo estaba duro y tonificado, mi abdomen se marcaba bastante si lo forzaba. Soy de espalda y hombros anchos. Y tengo una irregularidad un tanto extra&ntilde;a, soy de caderas anchas, m&aacute;s de lo normal en un var&oacute;n, tambi&eacute;n tengo un culo grande, y, obviamente, piernas proporcionadas a mis caderas. Por aquel entonces alardeaba de ellas, ten&iacute;a los m&uacute;sculos de las piernas fuert&iacute;simos.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; un poco los labios al dar ese beso, dej&eacute; un poco de saliva, la sombra de mis labios. Raquel no se resisti&oacute; al momento, solt&oacute; un tierno y excitante gemido y entonces me empuj&oacute; con las dos manos.<\/p>\n<p>&mdash; Caleb, no podemos hacer esto.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; en blanco. Pens&eacute; que ya la ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Te doy clases, por dios santo&#8230; Eres alumno m&iacute;o.<\/p>\n<p>Estaba enojada, se le notaba en la cara.<\/p>\n<p>&mdash; Soy m&aacute;s que eso, Raquel.<\/p>\n<p>&mdash; No te hagas ideas raras, por favor.<\/p>\n<p>&mdash; No me hago idea alguna. Nunca la he visto dando besos a otros alumnos, ni siquiera a otras alumnas, ni abrazarlas, ni siquiera invitas a los dem&aacute;s a su casa.<\/p>\n<p>&mdash; Eso es diferente, no saques las cosas de contexto.<\/p>\n<p>&mdash; No s&eacute; qu&eacute; tiene de malo hacerlo. Los dos queremos, me manose&oacute; un poco hace nada.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la boca para decir algo pero las palabras se le trabaron en la garganta.<\/p>\n<p>&mdash; Eso fue un accidente &mdash;Dijo mientras volteaba la mirada.<\/p>\n<p>&mdash; Mira, no te voy a obligar a nada&#8230; Pero quiero que entiendas que, si quiero hacerlo contigo, es porque de verdad siento algo, no es simple calentura de adolescente.<\/p>\n<p>&mdash; Eres muy joven para m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Tengo 18, no es ilegal hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash; Puedo tener problemas en el trabajo, Caleb, enti&eacute;ndelo. Y, s&iacute;, eres muy joven para m&iacute;, madura.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da la edad?<\/p>\n<p>&mdash; Es cosa de un hombre de verdad, &iquest;sabes? Hay cosas que se ganan con la edad&#8230; Tengo 27 a&ntilde;os, t&uacute; apenas 18. Fin de la discusi&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaba enojado y sentido &quot;hombre de verdad&quot;. Lo hice sin pensar.<\/p>\n<p>&mdash; A ver si Alex tiene algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Me baj&eacute; los pantalones frente a ella. Dej&eacute; salir mi pene semi-erecto. Su expresi&oacute;n lo dijo todo. Comenc&eacute; a masturbarme con las dos manos para ponerlo duro.<\/p>\n<p>&mdash; Esto no demuestra nada &mdash;Dijo ella. Aun as&iacute;, no quitaba la mirada de mi miembro.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; callado hasta que estuvo duro como roca. Mi pene palpitaba violentamente.<\/p>\n<p>&mdash; No te pido que nos casemos, s&oacute;lo quiero compartir lo m&aacute;s &iacute;ntimo que tengo contigo. De verdad quiero hacerlo contigo, Raquel.<\/p>\n<p>No s&eacute; si fue mi miembro o mis palabras pero, tras un breve silencio, me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; En el cuarto, vamos a la ducha.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; los pantalones y la segu&iacute; hasta la habitaci&oacute;n. Estaba un poco&#8230; &iquest;t&iacute;mida? No s&eacute; si se podr&iacute;a decir as&iacute; o avergonzada.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a desnudarse, primero la blusa, un bonito bra gris cubr&iacute;a sus senos, despu&eacute;s el pantal&oacute;n de mezclilla. Un bonito calz&oacute;n negro cubr&iacute;a sus partes &iacute;ntimas. Me dio la espalda. Su culo era PERFECTO. Piel tersa, morena, un diminuto lunar en la nalga derecha. Ah&iacute; estaba yo, parado, presenciando esto.<\/p>\n<p>&mdash; Es inc&oacute;modo si solo yo estoy desnuda, &iquest;sabes? &mdash;Me dijo mientras se desabrochaba el bra.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; los zapatos con los pies a la vez que me sacaba la playera. Baj&eacute; mis pantalones y, en un solo movimiento, quit&eacute; los calcetines.<\/p>\n<p>Estaba caminando hacia la ducha cuando la tom&eacute; del brazo.<\/p>\n<p>&mdash; En la ducha no&#8230;<\/p>\n<p>&mdash; Llevo casi doce horas sin ba&ntilde;arme.<\/p>\n<p>&mdash; Yo tambi&eacute;n. Quiero sentir tu verdadero olor.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la mano y le llev&eacute; hasta la cama. No me ve&iacute;a a la cara. Desviaba la mirada cuando yo la observaba. No me sent&iacute;a del todo c&oacute;modo con ella.<\/p>\n<p>&mdash; Si&eacute;ntate &mdash;Le dije.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute; frente a ella mientras le abr&iacute;a las piernas. Su pubis estaba bien alfombrado por una espesa capa de vello p&uacute;bico. No me import&oacute;.<\/p>\n<p>Sus labios exteriores estaban muy expuestos, supuse que por la edad, comenc&eacute; lento. Un beso en ello, recorrerlos con mis labios, saborear su textura. Eran suaves y me llev&eacute; una grata sorpresa al darme cuenta de que un poco de l&iacute;quido comenzaba a colarse de entre ellos. Met&iacute; mi lengua a la vez que abr&iacute;a su vagina con cuatro dedos, dos de cada mano. Sus jugos eran ligeramente &aacute;cidos y su olor casi nulo. Retir&eacute; los dedos y hund&iacute; casi por completo mi lengua en su interior. Era muy estrecha, demasiado, pens&eacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Hola a todos, me llamo Caleb y tengo 28 a&ntilde;os. Soy mexicano y pasar&eacute; a contarles el c&oacute;mo llegu&eacute; a compartir cama con mi maestra Raquel Por aquel entonces estaba en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de preparatoria. Acababa de cumplir los 18 a&ntilde;os y el &uacute;ltimo a&ntilde;o me hab&iacute;a dejado toda clase de experiencias sexuales. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11960,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-18073","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11960"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}