{"id":18087,"date":"2018-06-12T22:00:00","date_gmt":"2018-06-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-12T22:00:00","modified_gmt":"2018-06-12T22:00:00","slug":"4478-como-una-madre-con-su-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/4478-como-una-madre-con-su-hijo\/","title":{"rendered":"Como una madre con su hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18087\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ver&aacute;n, mi nombre es Azucena, y soy cinco a&ntilde;os mayor que mi hermano Roberto.<\/p>\n<p>Ahora he cumplido los treinta y seis y &eacute;l los treinta y uno.<\/p>\n<p>Por esa diferencia de edad, &eacute;l ha sido desde muy peque&ntilde;o, al estar nuestra difunta madre siempre enferma, una especie de hijito para m&iacute;.<\/p>\n<p>Yo lo lavaba, ba&ntilde;aba cuando era un ni&ntilde;o y cuidaba siempre de &eacute;l, ri&ntilde;&eacute;ndole por sus travesuras y tom&aacute;ndole las lecciones.<\/p>\n<p>Un mal d&iacute;a me case con Ambrosio, mi difunto marido, que era mucho mayor que yo, el cual me dio muy mala vida y no me proporciono al ser homosexual, seg&uacute;n me entere muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, ni los hijos que deseaba, ni tan siquiera la relaci&oacute;n marital a las que aspiraba cuando me llevo al altar siendo virgen.<\/p>\n<p>Mi hermano siempre me ha visto como una &quot;t&iacute;a buena&quot; o una &quot;mujer ca&ntilde;&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Yo soy muy cr&iacute;tica conmigo misma y aparte de monilla, quiero facilitaros mis medidas que son: 100 de busto, 65 de cintura y 98 de caderas, para que saqu&eacute;is vuestras conclusiones y juzgu&eacute;is si soy un monumento de mujer o una m&aacute;s, corriente y del mont&oacute;n.<\/p>\n<p>Un poco tetuda s&iacute; que me ve&iacute;a, pero aunque siempre quise reducirme el volumen de mis mamas, al ver que a Roberto le gustan las tetas cuanto m&aacute;s grandes mejor, no quiero ya ni hablar de entrar al quir&oacute;fano y me veo m&aacute;s sexy que nunca.<\/p>\n<p>Ya veis tambi&eacute;n que por tener 1,79 cent&iacute;metros de estatura, soy una mujer alta y por cierto, me siendo muy orgullosa, cuando oigo de labios de algunas personas, que desconocen nuestro parentesco, que Roberto y yo formamos una buena pareja.<\/p>\n<p>El caso es que quede viuda y por la terrible y larga enfermedad de mi marido, las deudas nos asfixiaron y me quede sola y sin recursos econ&oacute;micos.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a para subsistir m&aacute;s que una modesta pensi&oacute;n de viudedad; que me dejo mi difunto al ser aut&oacute;nomo y tener la m&iacute;nima cotizaci&oacute;n, durante su vida laboral.<\/p>\n<p>Yo no trabajaba, pues siempre fui por deseo de mi difunto, ama de casa.<\/p>\n<p>Por esa raz&oacute;n le comente a Roberto un d&iacute;a mi dif&iacute;cil soluci&oacute;n y &eacute;l me pidi&oacute; que me fuera a vivir a su piso, pues era soltero, aunque un lig&oacute;n, y necesitaba sentar cabeza teniendo a una mujer como yo a su lado.<\/p>\n<p>Cuando fui a su hogar Roberto me instalo en el dormitorio contiguo al suyo.<\/p>\n<p>Yo me convert&iacute; en la ama de casa, que mi hermano siempre quiso tener a su lado, cuando se casara, echo que se prorrogaba indefinidamente sin que encontrar a su &quot;media naranja&quot;.<\/p>\n<p>Cuando yo tome posesi&oacute;n de mi rol de due&ntilde;a y se&ntilde;ora mi hermano despidi&oacute; a F&aacute;tima, su criada a la que de vez en cuando echaba un &quot;polvete&quot;, pero que dejando aparte el que follase bien, al parecer era muy vaga y ladrona, pues le sisaba en las compras, ampar&aacute;ndose en que era de alguna manera su amante dom&eacute;stica, cuando no pod&iacute;a traerse alguna amiguita para que compartiera su cama y satisficiera sus necesidades sexuales.<\/p>\n<p>Mi hermano me confeso una noche en que los dos est&aacute;bamos muy abrazados y excitados, d&aacute;ndonos besitos en los labios y caricias m&aacute;s que prohibidas para dos hermanos normales, que se sienten muy feliz tras nuestro reencuentro, que se produjo varios a&ntilde;os despu&eacute;s de que yo me fuera a vivir con mi marido a Madrid, mientras que Roberto no se movi&oacute; de Zaragoza.<\/p>\n<p>Debo aclarar que me halago que Roberto al verme y despu&eacute;s de darme una afectiva bienvenida a su casa, me dijera que me ve&iacute;a m&aacute;s madura como mujer, aunque reconoc&iacute;a que mi cuerpo ten&iacute;a unas curvas m&aacute;s apetitosas que las que pose&iacute;a siendo una adolescente.<\/p>\n<p>Yo coqueta y provocativa, consciente de que lo excitaba, caminaba con autoridad por su casa, con un maravilloso porte de se&ntilde;ora y luciendo mis bonitas piernas, que le excitaban, y que a veces cruzaba descuidadamente mostr&aacute;ndole la braguita, que a duras penas tapaba &eacute;l triangulo de mi feminidad, poni&eacute;ndosela muy tiesa, aunque el pobrecillo se empe&ntilde;ara en disimular sus erecciones.<\/p>\n<p>Yo tambi&eacute;n me enamore como una tonta de Roberto, e imagine que foll&aacute;bamos juntos y m&aacute;s de alguna braga moje pensando en &eacute;l, y alguna que otra vez met&iacute; mis dedos en la conchita vaginal para consolarme de las calenturas, que el bueno de mi hermano me produc&iacute;a.<\/p>\n<p>Una noche decid&iacute; jugarme el todo por &eacute;l todo y le serv&iacute; en la cena copiosa un buen vino, en el que eche unos polvos de cant&aacute;rida, que excitaban al hombre o a la mujer que los tomase, hasta extremos insospechados.<\/p>\n<p>Sin pens&aacute;rmelo dos veces yo tambi&eacute;n me serv&iacute; otro vaso con esos polvos.<\/p>\n<p>-Oye Roberto &iquest;podr&iacute;as ayudarme despu&eacute;s de cenar a afeitarme mi chochin? &Eacute;l se qued&oacute; estupefacto.<\/p>\n<p>Me miro a los ojos con deseo, pues el afrodis&iacute;aco hacia su efecto y note mi cl&iacute;toris erguido, sali&eacute;ndose de su capucha por la excitaci&oacute;n y me encontr&eacute; con la vulva chorreante de caldos.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, &iquest;No puedo cortarte? &#8211; Si no te importa usaremos tus viejas cuchillas de afeitar, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Terminamos de comernos el postre y sin quitar ni la mesa, &eacute;l me sigui&oacute; como un corderillo.<\/p>\n<p>Fuimos al cuarto de ba&ntilde;o, y me lave el chumino para que estuviera bien limpio, pues no quer&iacute;a que por un mal olor pudiera perder mi hermano Roberto, ese deseo que se ve&iacute;a con solo mirarle la bragueta del pijama, con su verga grand&iacute;sima a punto de salir al exterior, cosa que me hubiera encantado.<\/p>\n<p>Me recree toc&aacute;ndome el chichi y despu&eacute;s sin sec&aacute;rmelo me sent&eacute; en una banqueta, desnuda de cintura para abajo, sin falda, ni braga.<\/p>\n<p>Ah&iacute; delante de &eacute;l abr&iacute; los muslos, para exhibir ante mi hermano mi sexo, rojo como si estuviera irritado.<\/p>\n<p>Roberto me dio jab&oacute;n que extendi&oacute; luego con sus dedos torpes y rozo como sin querer, o tal vez a idea mis labios mayores.<\/p>\n<p>Con nerviosismos mi hermano meti&oacute; su cabeza entre mis muslos y con cuidado para no cortarme, me fue afeitando el vello que crec&iacute;a en torno a mi raja.<\/p>\n<p>Sudaba copiosamente y su aliento me daba en la vulva ofrecida, hambrienta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No eres mayor Azucena, para afeitarme el chorrete, como si fueras una ni&ntilde;a imp&uacute;ber? &#8211; Lo hago por higiene.<\/p>\n<p>Si, Roberto, sigue as&iacute;, porque te vas a convertir desde hoy en mi peluquero vaginal preferido; ya que hasta ahora yo me hac&iacute;a mucho da&ntilde;o al quitarme los pelos y alg&uacute;n cortecillo que otro siempre me hac&iacute;a en el chocho, y t&uacute; no sabes lo doloroso que es eso, querido hermanito.<\/p>\n<p>Cuando note que mi concha estaba limpia, me quito mi hermano los restos del jab&oacute;n y me lavo la chirla con agua.<\/p>\n<p>Como observe que estaba tan excitado le ped&iacute;, casi le rogu&eacute; con vocecita de ni&ntilde;a cursi, que me chupara mi conejito, porque la saliva cauterizaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l no se hizo rogar, saco la lengua y pego su rostro a mi entrepierna, poniendo su boca en mi vulva viscosa.<\/p>\n<p>Succiono mis labios mayores y me lami&oacute; hasta el ano.<\/p>\n<p>Al verlo tan empalmado, yo le toque el miembro con delicadeza.<\/p>\n<p>Roberto saboreaba mi higo, disfrutando del jugo espeso y licoroso, que destilaba.<\/p>\n<p>Sigue succionando y yo no pod&iacute;a resistir el deseo de ser follada por Roberto.<\/p>\n<p>La cant&aacute;rida nos desinhibi&oacute; totalmente a ambos, pero especialmente a m&iacute;, que me porte obscenamente cuando su lengua iba y ven&iacute;a como un pincel, por mis labios mayores; Mientras que yo me acariciaba los pechos y tiraba sin saber qu&eacute; hac&iacute;a, presa de la lujuria m&aacute;s fren&eacute;tica de mis pezones.<\/p>\n<p>Cuando se inclin&oacute; sobre m&iacute; y me magreo los senos, bes&aacute;ndome al mismo tiempo en la boca, no pude resistirlo m&aacute;s y deje que me penetrara con su verga tiesa.<\/p>\n<p>Mi pussy estaba repleto de su picha, lleg&aacute;ndome hasta el fondo.<\/p>\n<p>&Eacute;l me dijo que mi vagina era la ideal para joder y que mis paredes interiores se separaban lo suficiente, a su juicio de hombre follador, para dejarle sitio a su cipote.<\/p>\n<p>Sacud&iacute; mi culo por culpa de los espasmos, que los orgasmos que tuve me causaron, cuando &eacute;l al fin eyacul&oacute; dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Goce lo m&aacute;ximo que recordaba en mi vida y agotad&iacute;sima por nuestras copulas salvajes, me abrace al y le di un mont&oacute;n de besos y las gracias por hacerme sentir tanto gusto.<\/p>\n<p>Nos fuimos a la ducha y nos dejamos rociar por la lluvia pulverizada que nos quit&oacute; el fuego exterior que hacia arder a nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Le masaje&eacute; el glande y los test&iacute;culos a Roberto, sin olvidarme de sobar su bajo vientre y esas nalgas prietas que me volv&iacute;an loca, apretarlas.<\/p>\n<p>Ya no disimulamos y somos pareja.<\/p>\n<p>Nos amamos a todas las horas, siempre que estamos juntos y Roberto, mi hermano, me ha prometido que jam&aacute;s se casara, porque yo soy su mujer y sabe por experiencia, despu&eacute;s de joder a muchas hembras, que yo soy la &uacute;nica que puede darle el goce que durante tantos a&ntilde;os estuvo buscando en cientos de co&ntilde;os y que yo le ofrec&iacute; generoso, sin salir de su propia casa.<\/p>\n<p>Por esta felicidad que siento al ser su amada, me he animado a relatar mi experiencia incestuosa.<\/p>\n<p>Para nada estoy arrepentida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>13 Ver&aacute;n, mi nombre es Azucena, y soy cinco a&ntilde;os mayor que mi hermano Roberto. Ahora he cumplido los treinta y seis y &eacute;l los treinta y uno. Por esa diferencia de edad, &eacute;l ha sido desde muy peque&ntilde;o, al estar nuestra difunta madre siempre enferma, una especie de hijito para m&iacute;. Yo lo lavaba, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1684,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18087","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}