{"id":18090,"date":"2018-06-12T22:00:00","date_gmt":"2018-06-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-12T22:00:00","modified_gmt":"2018-06-12T22:00:00","slug":"841-sex-the-city-madrid-city","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/841-sex-the-city-madrid-city\/","title":{"rendered":"Sigue, f\u00f3llame, p\u00e1rteme en dos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18090\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>S&aacute;bado noche. Bar Motor B, Madrid, Espa&ntilde;a, 11.30 pm.<\/p>\n<p>Buen ambiente. Sentada en un taburete de la barra. Estoy vestida para matar.<\/p>\n<p>Botines estiletos de 12 cent&iacute;metros de tac&oacute;n, minifalda, corpi&ntilde;o sexy y cazadora vaquera apoyada en el respaldo del taburete. Botell&iacute;n de cerveza y chupito de whisky.<\/p>\n<p>La v&iacute;ctima no tarda en apoyarse en la barra y mirarme con ojos de gal&aacute;n de tercera.<\/p>\n<p>Pablo, treintaytantos, pelo negro, patillas y barba de varios d&iacute;as, botas, camiseta Gira Mundial de Nosequi&eacute;n y chupa de cuero. Me gusta. Me sirve.<\/p>\n<p>Quiere invitarme a la bebida y quiere conversaci&oacute;n. S&oacute;lo me interesa una de las dos.<\/p>\n<p>Ba&ntilde;o cerrado con pestillo. Mi espalda apoyada en una pared, las piernas apoyadas en la opuesta. Mis taconazos tacletean en la puerta. Bullicio tras ella. M&aacute;s morbo.<\/p>\n<p>La cara del gal&aacute;n de tercera hundida entre mis piernas. Tiene hambre. Come. Su lengua es un torbellino de placer. Gozo mucho. El amigo promete.<\/p>\n<p>Me invita a dos tequilas. Magreos y besos lascivos. Sus manos se hunden en las profundidades de mi faldita. Me contoneo, y mi trasero se refrota en su abultado paquete. El gal&aacute;n acaricia mis pechos por encima del corpi&ntilde;o. Los asistentes tienen la llama del Deseo en la mirada. Me motiva. Le envidian. Anhelan sexo en vivo. Pero hoy la Diosa del Placer no atender&aacute; sus s&uacute;plicas. Ya ha encontrado quien sucumba en su her&eacute;tico altar.<\/p>\n<p>Vamos a ir a mi casa. No vivo lejos. En la puerta tiene su Honda VT 750 Shadow Spirit. Muy chula. Digna de m&iacute;.<\/p>\n<p>Vuelo prendida a su cintura. Le mordisqueo las orejas y el cuello. Mi lengua corretea por su nuca. El vello erizado sin remedio. Mi jinete a&uacute;lla a la Luna como un lobo salvaje. Mis dedos acarician su pubis. Su cuerpo, fundido con el m&iacute;o, arde en deseo. No tardar&aacute; en consumirse en mi pira.<\/p>\n<p>Bienvenido el planeta Maya Braun.<\/p>\n<p>El tintineo de decenas de velas ilumina sutilmente mi dormitorio. Huele a jazm&iacute;n. Es perturbador. Delicado sat&eacute;n en las s&aacute;banas que acoger&aacute; mi lujuria desatada. Y un enorme espejo frente a la cama reflejar&aacute; las escenas m&aacute;s sucias. Esa lascivia brutal de una fiera en celo. La m&uacute;sica invade la estancia. This city never sleeps. Eurythmics. Esa canci&oacute;n saca la puta perfecta que hay en m&iacute;.<\/p>\n<p>Bailo al l&uacute;brico ritmo que impone Annie Lennox. Sensual. Hipn&oacute;tica.<\/p>\n<p>Mi nuevo amante recostado al borde de la cama. Su camiseta vuela por los aires. El pantal&oacute;n desabrochado apenas mantiene protegida su arma m&aacute;s preciada. Me contempla embelesado. &iquest;Qu&eacute; te parece lo que ves? Te gusta. Va a ser tuyo.<\/p>\n<p>Le ofrezco mi especial lap dance. Aprendido de la mejor stripper de Madrid. Cientos de hombres perdieron sus billetes por ese baile. Mi ropa cae al suelo como las hojas secas en oto&ntilde;o. Acaricio mis pechos, humedecidos con mi saliva. Mis yemas encendidas recorren este cuerpo pecador, que refulge ya por el ardor. El motero jadea obsceno. Se toca. Aplaude y jalea con frases procaces. Quiere matarme a polvos. Sabe que &eacute;l tambi&eacute;n morir&aacute; de placer. Permito que roce mi trasero con su lengua mientras bailo. Ohhh, s&iacute;. Es tan c&aacute;lida sobre mi piel. Juego con su cabello. Y la m&uacute;sica me arrastra, me domina. Mi carne ya no me pertenece. Es ofrenda en la liturgia de los cuerpos.<\/p>\n<p>El gal&aacute;n no puede m&aacute;s. Quiere poseerme. Desnudo ya, muestra su miembro que, duro como roca, apunta hacia m&iacute;. Jugoso. Expectante.<\/p>\n<p>Sentada sobre &eacute;l, le invito a conocer el sabor de mis pechos. Los agarra como un ni&ntilde;o sujeta su bien m&aacute;s preciado. Lame con fruici&oacute;n. Mordisquea los pezones. Ohhh, Dios, qu&eacute; bueno. Mi cuerpo se arquea. Le insto a que no pare, a que su boca se sacie de m&iacute;.<\/p>\n<p>Retozamos sobre el blanco sat&eacute;n. Nos comemos la piel a bocados. Lenguas vibrantes se enredan, se adoran. Uno sobre el otro nos damos mutuamente placer oral. Gritos ahogados rasgan el denso aire. Trago su miembro chorreante hasta rozar con los labios esos compactos test&iacute;culos. Los siento repletos de deliciosa miel. Pronto ser&aacute; m&iacute;a. &Aacute;vida recojo la saliva que desciende en cascada por el tronco. Mi sexo ha estallado. Es un oc&eacute;ano embravecido. Mmmm s&iacute;, es todo para ti. &Eacute;l agarra con fuerza mi cabeza, y da fuertes embestidas, clav&aacute;ndola hasta lo m&aacute;s profundo de mi garganta. Y su boca sabe a mar. Sabe a m&iacute;.<\/p>\n<p>Mis dedos impregnados de sexo se pierden dentro de su cuerpo. Conocen el camino. Un gemido sordo ahoga su &eacute;xtasis. Le duele. Le gusta. Le incomoda. Quiere que pare. Pero soy experta. Jam&aacute;s. Vas a conocer el placer total.<\/p>\n<p>Muerdo su boca, lamo lasciva sus labios, su cara. Nos miramos. S&oacute;lo dos palabras necesito. Mi aliento resuena en la estancia como un mantra. &ldquo;D&eacute;jate llevar&rdquo;.<\/p>\n<p>Mis dedos ya juegan libres. Y mi boca saborea su miembro en un delirante vaiv&eacute;n. Se retuerce de gusto. Jam&aacute;s ha sentido ese dulce picor. Esa profunda estimulaci&oacute;n que hace que un hombre no distinga entre el Bien y el Mal.<\/p>\n<p>Manos ancladas al cabecero por unas esposas. Mi gal&aacute;n de tercera est&aacute; preso. Enhiesto. Cachondo hasta la desesperaci&oacute;n. Me inclino hacia adelante, art&iacute;stica y put&iacute;sima. Frente a su rostro mis prietas nalgas y mi sexo entreabierto. H&uacute;medo. Acogedor. El morbo le mata. L&aacute;meme. No pares. &iexcl;Ohhh, s&iacute;, as&iacute;! Me encanta.<\/p>\n<p>Toma tu recompensa. Me siento delicadamente sobre su falo. Mi espalda contra su pecho. Woww, yeah, man!! Siento c&oacute;mo cada parte de su hombr&iacute;a me taladra hasta llenarme entera. Perfectamente acoplados. Bombea furioso. El sonido de los cuerpos mojados, como olas rompiendo en un acantilado, me embriaga. Se mezcla con la m&uacute;sica, con los gemidos, con los gritos de pasi&oacute;n. Ardo por dentro.<\/p>\n<p>&iexcl;Sigue, f&oacute;llame, p&aacute;rteme en dos!<\/p>\n<p>Nuestra imagen queda reflejada en el espejo. La escena me estremece. Hace que mi sexo se desborde. M&iacute;ranos. &iquest;No es perfecto? Mmmm s&iacute;, claro que lo es. Dale duro. Dame m&aacute;s. Entr&eacute;gamelo todo. Mi gal&aacute;n vibra. Contempla la primitiva escena entre aullidos y embestidas. &iexcl;Des&aacute;tame, puta&#8230; diosa!. Voy a destrozarte. D&eacute;jame pre&ntilde;arte entera.<\/p>\n<p>Sus manos me abarcan toda. &Aacute;speras. Ara&ntilde;an mi piel. Me hacen volar. Resbalan por mi cuerpo empapado en sudor. Aferrado a mis pechos hinchados, a mis caderas, a mi vientre colmado de &eacute;l. Me penetra de lado. Acompasados. Febriles. Sujeta mi pierna para sentir m&aacute;s profundamente las acometidas. Y las siento. &Eacute;l las siente. Su boca can&iacute;bal me devora la cara. El olor de mi cabello le ciega. Las horas son segundos y yo estoy en el Cielo.<\/p>\n<p>Quiero ver tu rostro. Quiero tu mirada en m&iacute;. Haz que el misionero me clave en la cruz. Aprieto su trasero en tensi&oacute;n. &iexcl;Ohh, ah&iacute;, toda dentro!. M&aacute;s fuerte, y m&aacute;s, y m&aacute;s. El gal&aacute;n de tercera ya es de segunda. Escupe dentro de mi boca, sobre mi pecho. Me excita mucho. Deseo su saliva. La reclamo. El aire asfixia. Condenados a morir de lujuria. Mis u&ntilde;as horadan su espalda. Bramidos de placer. Hilos de sangre y sal adornan nuestro orgasmo. Mi interior de desborda con su marea. El amante convulsiona de gozo. Est&aacute; precioso. Me fascina contemplar el rostro del amante al correrse. Pero a&uacute;n no estoy saciada. Quiero m&aacute;s de &eacute;l. No permito que se relaje.<\/p>\n<p>Ag&aacute;rrame del pelo. Cual cowboy en rodeo me cabalga sin freno a cuatro patas. &iexcl;&iexcl;Ohhhh, Dios, me muero!! Me escuece tanto. Me gusta tanto. F&oacute;llame el culo. No te cortes. Me clava su estaca en ambos lados de forma alterna. Es lo m&aacute;s. Es formidable. Eres preciosa. Eres la hostia, t&iacute;a. S&iacute;, soy la hostia. Hoy ha sido tu noche de suerte. Goterones de viril sudor caen sobre mi espalda. Son refrescante lluvia de verano en mi piel. Azota mi trasero. Pellizca mis pezones. Le encanta. Y a m&iacute;. Largo rato perfora mis cavidades hasta que un nuevo cl&iacute;max me eleva al espacio exterior.<\/p>\n<p>&Eacute;l quiere darme ya su esencia. No, a&uacute;n no. Voy a hacer de ti un gal&aacute;n de primera.<\/p>\n<p>Su trasero profanado por un gran vibrador de l&aacute;tex. Velocidad 5. Y mi boca engulle su miembro hasta el fondo. Ruge como un le&oacute;n. Qu&eacute; placer inigualable. Nunca ha sentido algo as&iacute;. Lo s&eacute;. Por eso deseo que conozcas ese arrebato, ese delirio. Mi h&aacute;bil lengua mima la cima de su poder. Lo penetro y mamo intensamente hasta que el gal&aacute;n, ya de primera, explota dentro de mi boca con una riada de blanco magma, entre alaridos y juramentos de amor eterno. Toma, Pablo, bebe del c&aacute;liz de mi boca. Descubre el sabor de tu pasi&oacute;n. Y mi complaciente amante cae rendido sobre el blanco sat&eacute;n con el dulce regusto del amor en la garganta.<\/p>\n<p>Casi al alba el gal&aacute;n de primera sale por mi puerta. Estoy saciada. Cinco polvos y cuatro orgasmos me avalan. Y su factor&iacute;a lechera cerrada por defunci&oacute;n.<\/p>\n<p>No quiero su tel&eacute;fono. No quiero citas. Quiz&aacute;s nos veamos por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Quiero dormir con el olor del sexo salvaje en mi piel.<\/p>\n<p>Es domingo. Son las 14.40 h. Reci&eacute;n levantada, escribo con un caf&eacute; a mi lado.<\/p>\n<p>Luce un radiante sol y la mantis religiosa inicia un nuevo d&iacute;a tras una noche de cacer&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>S&aacute;bado noche. Bar Motor B, Madrid, Espa&ntilde;a, 11.30 pm. Buen ambiente. Sentada en un taburete de la barra. Estoy vestida para matar. Botines estiletos de 12 cent&iacute;metros de tac&oacute;n, minifalda, corpi&ntilde;o sexy y cazadora vaquera apoyada en el respaldo del taburete. Botell&iacute;n de cerveza y chupito de whisky. 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