{"id":18105,"date":"2018-06-15T09:02:19","date_gmt":"2018-06-15T09:02:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-15T09:02:19","modified_gmt":"2018-06-15T09:02:19","slug":"18105-bb","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18105-bb\/","title":{"rendered":"Mi novia y un viejo conocido m\u00edo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18105\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana siempre hab&iacute;a sido una chica recatada, demasiado, incluso para mi gusto. Aunque hab&iacute;amos realizado todo tipo de juegos sexuales entre los dos, ella siempre se mostraba muy recatada a la hora de vestir y comportarse. Yo siempre insist&iacute;a en que fuera m&aacute;s atrevida vistiendo, que ense&ntilde;ara m&aacute;s el escote y las piernas, pero a ella le incomodaban las miradas perturbadoras de los hombres. Ana mide alrededor de un metro y sesenta y cinco cent&iacute;metros, es morena, de piel blanca, su culo es un pel&iacute;n grande pero sin pasarse y con una talla 95 de pecho lo cual le acomplej&oacute; y le acompleja bastante, aunque a m&iacute; me encanta.<\/p>\n<p>Siempre ha vestido ropas anchas que disimulan muy bien su figura, sin embargo, siempre hay alguno o alguna que vislumbra sus bonitas formas. Llevamos juntos cerca de cinco a&ntilde;os y la verdad es que lo pasamos bien juntos.<\/p>\n<p>No sol&iacute;amos salir demasiado pero est&aacute;bamos de vacaciones en casa de mis padres, que viven en otra ciudad, y hab&iacute;amos salido de fiesta con mis amigos. Era verano y hac&iacute;a much&iacute;simo calor, ese calor que hace que sudes cuando acabas de salir de la ducha y que te da ganas de beber sin parar. Se hab&iacute;a puesto un vestido veraniego que yo le hab&iacute;a regalado, era un vestido de una pieza de tirantes que le llegaba por encima de la rodilla y le marcaba sus pechos sin pasarse, era perfecto para llevarlo sin sujetador, pero eso era demasiado para ella.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una cenita de amiguetes con algunas parejas y varios litros de vino y cerveza de por medio yo empezaba a coger el puntillo guapo, ese momento en que te r&iacute;es de casi cualquier cosa y no te importa demasiado lo que te rodea salvo pasarlo bien. Nos fuimos a un local de copas donde mis amigos y yo nos juntamos cerca de la barra a seguir tomando copas, mientras las chicas se agrupaban y hablaban entre ellas. Tras una hora en el local, mis amigos Jos&eacute; y Javier me dicen que tienen que irse pues tienen que trabajar al d&iacute;a siguiente, con ellos se marchan sus respectivas parejas dejando sola a Ana. Tras lamentarlo a viva voz me quedo con Antonio y Luis, que est&aacute;n solteros, mientras que mi chica se queda sin compa&ntilde;&iacute;a femenina y me insin&uacute;a que ya he bebido demasiado y que deber&iacute;amos irnos. Yo hago o&iacute;dos sordos ya que hace mucho tiempo que no hablo con Luis, gran amigo de toda la vida, as&iacute; que le pido una copa a Ana y les digo a todos que nos sentemos en una mesa al fondo. Ana apenas aguanta el alcohol y aquella noche ya llevaba un par de copas m&aacute;s el vino de la cena, por lo que la notaba un poco &quot;tocada&quot;. En ese momento lleg&oacute; Pepe.<\/p>\n<p>Pepe era un tipo de esos que lo ves de vez en cuando, hab&iacute;amos estado juntos en el instituto y nos hab&iacute;amos corrido alguna juerga juntos, pero no llegaba a ser amigo, vamos, yo nunca lo buscar&iacute;a para tomarme una copa, simplemente coincid&iacute;amos en alg&uacute;n sitio y charl&aacute;bamos un rato. Se acerc&oacute; a la mesa a saludar y se present&oacute; a Ana, yo no le hice mucho caso, pero &eacute;l se sent&oacute; al lado de Ana, en el &uacute;nico lugar que quedaba libre, yo estaba sentado al otro lado de la mesa entre Antonio y Luis. Pepe era bastante guaperas y ten&iacute;a fama de tener bastante &eacute;xito entre las mujeres. R&aacute;pidamente le dio palique a Ana, que parec&iacute;a un poco aburrida mientras nosotros habl&aacute;bamos de nuestras batallitas.<\/p>\n<p>Nosotros seguimos charlando y bebiendo yo ve&iacute;a a Ana sonre&iacute;r mientras Pepe le hablaba a la oreja, ya que la m&uacute;sica del local imped&iacute;a cualquier tipo de conversaci&oacute;n normal, yo no le daba demasiada importancia ya que no imaginaba que nadie se atreviera con mi chica estando yo delante y menos un colega o medio colega. Mi nivel de alcohol era bastante alto sin embargo me levant&eacute; a por otra ronda y le traje otro Martini a Ana que aunque me dec&iacute;a que no quer&iacute;a yo siempre la inclu&iacute;a en las rondas. En un momento dado sent&iacute; ganas de ir al servicio y Antonio y Luis me dijeron que ellos tambi&eacute;n lo necesitaban. Dirig&iacute; una mirada a Ana y Pepe que segu&iacute;an charlando, aunque Ana parec&iacute;a bastante borracha, les indique que &iacute;bamos al servicio a lo que Pepe me hizo un gesto de que no me preocupara.<\/p>\n<p>Llegamos a la terrible cola del ba&ntilde;o y tras varios minutos esperando Luis me dice, &quot;oye t&iacute;o, no te da cosa dejar a tu novia sola con el t&iacute;o ese&quot;, a lo que yo le respond&iacute;: &quot;joder Luis, que va a hacer, Ana se sabe cuidar sola&quot;. Sin embargo, el aviso de mi amigo me hizo reaccionar, entre r&aacute;pidamente al ba&ntilde;o y sal&iacute; a&uacute;n m&aacute;s r&aacute;pidamente dejando a mis amigos en la cola. Cuando llegu&eacute; a la mesa Ana y Pepe hab&iacute;an desaparecido, mire hacia la barra y no los vi, registr&eacute; el resto del local con la mirada pero no los encontr&eacute;. Volv&iacute;a a la mesa me tranquilice un poco. En ese momento aparecieron Luis y Antonio, y aparentando tranquilidad les dije que hab&iacute;a visto a Ana bastante borracha y que hab&iacute;a ido a pedirle un taxi y mandarla a casa y que Pepe se hab&iacute;a ido sin m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un rato m&aacute;s de charla insulsa, mi cerebro pensaba donde pod&iacute;a haberse metido Ana. Para mis adentros pensaba que era ella la que hab&iacute;a pedido el taxi y marchado a casa, pero debajo de ese pensamiento lat&iacute;a el de que Pepe se la hab&iacute;a llevado a alg&uacute;n sitio. Terminamos las copas y les dije a mis amigos que estaba muy pasado y que no pod&iacute;a m&aacute;s. Sal&iacute; del local casi disparado y me alej&eacute; yo solo dejando a mis colegas un poco desconcertados. Despu&eacute;s de dar varias vueltas por los alrededores sin rumb&oacute; fijo y con la cabeza hecha un lio decid&iacute; dirigirme a casa.<\/p>\n<p>Llegue a casa de mis padres en un tiempo record. Entre a la casa y me dirig&iacute; sigilosamente hac&iacute;a la habitaci&oacute;n de invitados, donde dorm&iacute;amos Ana y yo. Abr&iacute; la puerta lentamente y encend&iacute; una peque&ntilde;a luz de noche. Mi coraz&oacute;n bajo de revoluciones cuando vi a Ana durmiendo tranquilamente en la cama. Ca&iacute; redondo en la cama y todo el alcohol que hab&iacute;a tomado volvi&oacute; a m&iacute; de golpe, tuve que levantarme y dirigirme hacia el lavabo a vomitar. Despu&eacute;s volv&iacute; a la cama y me dorm&iacute; del tir&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando despert&eacute; Ana estaba abraz&aacute;ndome completamente desnuda, segu&iacute;a dormida y yo ten&iacute;a un fuerte dolor de cabeza. Sin embargo, al tenerla desnuda roz&aacute;ndome con sus pechos y su sexo, mi pene comenz&oacute; a endurecerse. Ella parece que lo not&oacute;, porque empez&oacute; a desperezarse y a tomar conciencia de su desnudez y de mi excitaci&oacute;n. Cuando parec&iacute;a un poco m&aacute;s espabilada dirigi&oacute; una de sus manos a mi pene y comenz&oacute; a acariciarlo por encima de los gayumbos. Yo me hice el dormido mientras ella me comenzaba a masturbar. Se inclin&oacute; un poco, me baj&oacute; los gayumbos hasta los tobillos y se meti&oacute; de un golpe mi pene en la boca, mientras con sus pechos me rozaba las piernas y restregaba su sexo sobre uno de mis pies. En ese momento yo abr&iacute; los ojos y me regode&eacute; un poco en la escena. Era un momento inoportuno pero me vino la imagen de la noche anterior, y le pregunt&eacute;: &quot;&iquest;d&oacute;nde te metiste anoche?&quot;, ella paro de chuparme el pene, me mir&oacute; y se ech&oacute; a llorar. Yo me qued&eacute; bastante estupefacto, con el pene duro, todav&iacute;a agarrado por su mano, mientras la ve&iacute;a llorar en silencio, para no llamar la atenci&oacute;n al resto de la casa.<\/p>\n<p>Mi dolor de cabeza, la resaca que comenzaba a reclamarse su tarifa y el hecho de que estaba todav&iacute;a medio dormido, no impidieron que comenzara a sentirme realmente inc&oacute;modo. Me incorpor&eacute; la sujet&eacute; por los hombros y agit&aacute;ndola un poco le ped&iacute; que se tranquilizara. Una vez que dej&oacute; de gimotear, le dije que se explicara, que no me iba a cabrear, que me contar&aacute; que hab&iacute;a pasado y como hab&iacute;a llegado a casa. Ella me pidi&oacute; que no me enfadara que hab&iacute;a bebido mucho y que no era responsable, que me quer&iacute;a mucho y que no podr&iacute;a soportar que la dejara. Yo, cada vez m&aacute;s acojonado le dije que se dejara de tonter&iacute;as y me contar&aacute; todo. Y as&iacute; empieza su relato.<\/p>\n<p>Pepe se acerc&oacute; y se present&oacute; a todos dejando a Ana para la &uacute;ltima. Le dio dos besos y le dijo que si le importaba que se sentara all&iacute;, ella, educad&iacute;sima como siempre, le dijo que no hab&iacute;a problema. Parece ser que &eacute;l comenz&oacute; el ataque desde el primer momento, dici&eacute;ndole que no comprend&iacute;a como yo dejaba a una mujer tan atractiva y bella, sola y aburrida. Ella le comenz&oacute; a contar que cuando ven&iacute;amos de vacaciones yo apenas le hac&iacute;a caso y me dedicaba a mis viejos amigos dej&aacute;ndola sola. &Eacute;l con la excusa del ruido se acercaba m&aacute;s a ella y le hablaba roz&aacute;ndole con los labios la oreja, lo que a ella la pone a cien. Adem&aacute;s cuando le hablaba, &eacute;l apoyaba su mano sobre su falda por debajo de la mesa. El alcohol y el ver que yo no dec&iacute;a nada hicieron que ella se confiara y le dejara hacer, a lo que &eacute;l parece que tom&oacute; como una invitaci&oacute;n. As&iacute; que mientras segu&iacute;a hablando con ella, empez&oacute; a acariciar la pierna hasta conseguir levantar la falda un poco y meter la mano debajo, en contacto directo con la piel. Ella dio un peque&ntilde;o respingo y mir&oacute; hacia m&iacute;, pero la &uacute;nica respuesta que le di fue pedirle otra copa, que Pepe se apresur&oacute; a apremiarla a beber.<\/p>\n<p>En ese momento parece ser que Pepe se dio cuenta de que yo iba muy borracho y que Ana estaba lista pues no pon&iacute;a ning&uacute;n impedimento a su exploraci&oacute;n. Comenz&oacute; a acercar la mano a la entrepierna de mi novia, mientras comenzaba a decirle en la oreja que estaba muy bien y que si se dejara iba a hacer cosas que a ella le iban a encantar, a lo que ella respond&iacute;a que la dejara, que no quer&iacute;a montar un esc&aacute;ndalo. En ese momento &eacute;l consigui&oacute; romper las defensas de Ana y tocar con sus dedos directamente sus bragas y notar que ella se hab&iacute;a humedecido entre el alcohol, el sobeteo y las palabras. Y para redondear la faena fue el momento en el que nosotros nos levantamos para ir al servicio y Pepe me hac&iacute;a un gesto de complicidad dici&eacute;ndome que no me preocupara.<\/p>\n<p>Parece ser que en cuanto nos levantamos, Pepe agarr&oacute; a Ana de la mano y se la llev&oacute; casi en volandas del local hacia la calle. En cuanto traspusieron la puerta Pepe cogi&oacute; a Ana y le dio un beso en la boca, reconociendo la victoria en ese momento. La llev&oacute; por calles oscuras hasta una peque&ntilde;a furgoneta, la furgoneta donde siempre hab&iacute;a presumido que llevaba a sus chicas para &quot;echarles un kiki&quot;. Ella cuando se vio dentro del sitio se resisti&oacute; un poco, pero el h&aacute;bilmente le levant&oacute; el vestido y en un movimiento se lo sac&oacute; dej&aacute;ndola en sujetador y bragas. La observ&oacute; un segundo mientras Ana intentaba taparse un poco torpemente. El alcohol la hac&iacute;a sentirse muy rara y bastante excitada y aunque una voz dentro de ella le gritaba, era una voz muy d&eacute;bil. Pepe la volvi&oacute; a besar mientras le tocaba el pecho suavemente y en una h&aacute;bil maniobra le quit&oacute; el sujetador con una mano. Ana se ve&iacute;a semidesnuda delante de un desconocido que comenz&oacute; a comerle los pechos, su resistencia comenzaba a dar paso al placer con alg&uacute;n peque&ntilde;o gemido ya que sus pezones eran muy delicados como bien yo sab&iacute;a. &Eacute;l la tumb&oacute; y r&aacute;pidamente le baj&oacute; las bragas dej&aacute;ndola completamente desnuda. Antes de que pudiera reaccionar, Pepe hundi&oacute; su cara en la entrepierna de Ana, que aunque ella no pod&iacute;a evitar, estaba completamente mojada y palpitante. El morbo de estar desnuda delante de un desconocido que le estaba haciendo una comida deliciosa, en un sitio desconocido y sin saber c&oacute;mo salir de all&iacute; parece que la puso s&uacute;per cachonda y se corri&oacute; silenciosamente en la boca de Pepe entre grandes espasmos. Este levant&oacute; la cabeza en se&ntilde;al de triunfo. Ana se relam&iacute;a medio avergonzada y le dec&iacute;a que por favor la dejara, que ya estaba bien. Pepe le dijo que est&aacute; bien, que la dejar&iacute;a pero que &eacute;l necesitaba desahogarse, que &eacute;l la hab&iacute;a acariciado y le hab&iacute;a dado placer y que &eacute;l se merec&iacute;a un peque&ntilde;o premio. Ella un poco aturdida le dec&iacute;a que ya estaba bien, que lo hab&iacute;a pasado bien. En ese momento Pepe se baj&oacute; los pantalones y dejo ver un pene de grandes proporciones, que capt&oacute; inmediatamente la atenci&oacute;n de Ana. Ana y yo hab&iacute;amos fantaseado alguna vez con que la follaba un t&iacute;o con un pene mucho m&aacute;s grande que el m&iacute;o y Pepe lo ten&iacute;a mucho m&aacute;s grande que yo, por lo que parec&iacute;a.<\/p>\n<p>Pepe mientras con la mano derecha se acariciaba el pene completamente tieso con la mano izquierda acariciaba la pierna de Ana, acerc&aacute;ndose a la entrepierna, hasta que acarici&oacute; directa y suavemente el h&uacute;medo sexo de Ana. Entonces le dijo: &quot;Mira Ana, si me haces una paja me doy por satisfecho y no haremos nada m&aacute;s&quot;. Ella no parec&iacute;a del todo decidida, as&iacute; que Pepe se inclin&oacute; un poco y sin apartar la mano izquierda de la entrepierna de ella, cogi&oacute; una de las manos de Ana y la llev&oacute; a su pene para que esta lo tocara directamente. Ana lo comenz&oacute; a tocar primero con cuidado y poco a poco comenz&oacute; a hacerle una suave paja con una mano.<\/p>\n<p>Su peque&ntilde;a mano apenas abarcaba todo el di&aacute;metro del pene de Pepe as&iacute; que la agarr&oacute; con las dos manos y comenz&oacute; a masturbarle con m&aacute;s fuerza. Ella parec&iacute;a un poco ida sintiendo la dureza del sexo de aquel desconocido, cuando de pronto vio que en la punta del glande sal&iacute;a un poco de l&iacute;quido pre seminal, paro de mast&uacute;rbalo, con un dedo recogi&oacute; el l&iacute;quido y se lo meti&oacute; en la boca. En ese momento Pepe aprovecho la oportunidad y la calentura de Ana y con la posici&oacute;n ganada empuj&oacute; hac&iacute;a la boca de Ana con su largo miembro. Ana un poco sorprendida entreabri&oacute; la boca y recibi&oacute; el trozo de carne directamente con los labios. El siguiente empuj&oacute;n de Pepe consigui&oacute; meter gran parte de su pene en la boca de mi novia. Ana completamente desinhibida le chupaba la polla mientras Pepe le agarraba la cabeza intentado penetrar m&aacute;s a&uacute;n su garganta. Ana pensaba que as&iacute; conseguir&iacute;a que Pepe se corriera r&aacute;pidamente y la dejara en paz, pero Pepe en ese momento se la saco de la boca, dio la vuelta, la tumbo poni&eacute;ndose a horcajadas sobre ella y le dijo, te voy a follar, lo necesito. A ella s&oacute;lo le dio tiempo a decir que no d&eacute;bilmente, mientras ese largo pene chocaba contra su h&uacute;meda vagina. El primer golpe no rompi&oacute; la barrera, pero provoc&oacute; un calambre de placer en Ana que la dej&oacute; totalmente rendida. El segundo golpe entro hasta la mitad, un tercer empuj&oacute;n peg&oacute; sus cuerpos totalmente. Ana se volvi&oacute; a correr en ese momento rodeando con sus piernas el culo de Pepe. Este comenz&oacute; un mete-saca furioso durante un par de minutos, durante el cual Ana volvi&oacute; a correrse y casi perder el conocimiento. Mientras Pepe se la follaba sus lenguas compart&iacute;an espacio y las manos de Pepe jugaban con los pechos de ella.<\/p>\n<p>Pepe not&oacute; que se iba a correr, su primer pensamiento fue sac&aacute;rsela y correrse en la cara de Ana, pero no le dio tiempo y se dej&oacute; llevar dentro del sexo de Ana, que sudorosa recibi&oacute; la corrida del desconocido con placer. Pepe permaneci&oacute; tumbado sobre ella con el pene dentro de su vagina mientras se recuperaba del esfuerzo. Ana permanec&iacute;a en un estado de semiinconsciencia que hac&iacute;a que no se diera totalmente cuenta de lo que pasaba, pero el placer que sent&iacute;a le hac&iacute;a olvidar lo dem&aacute;s. Pepe fue recuper&aacute;ndose, en su cabeza solo rondaba una cosa: &quot;que me la chupe y correrme en su boca&quot;.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y antes de que Ana pudiera incorporarse o decir nada ya ten&iacute;a la polla en la boca. Sin querer evitarlo comenz&oacute; a chuparla de nuevo y la polla de Pepe se lo agradeci&oacute; volviendo a endurecerse.<\/p>\n<p>Pepe consigui&oacute; correrse en la boca de mi chica. Pero no contento con eso se qued&oacute; con las bragas y el sujetador de Ana. Le puso el vestido, la llev&oacute; a casa, y en un estado de borrachera la dej&oacute; en la puerta de casa de mis padres con el semen reseco en la cara. Ella con la poca voluntad que le quedaba, sac&oacute; las llaves del peque&ntilde;o bolso que llevaba, entr&oacute; en la casa, fue al lavabo, se lav&oacute; los dientes, orin&oacute; y se fue al dormitorio, se quit&oacute; los zapatos y la &uacute;nica prenda que llevaba y cay&oacute; en la cama inconsciente. Parece ser que yo llegu&eacute; minutos m&aacute;s tardes.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; la historia, lloraba mientras que con una mano me acariciaba el pene que estaba completamente tieso. Yo no sab&iacute;a que decir, salvo que llevaba empalmado casi una hora con la historia, que ten&iacute;a una resaca de tres pares, y que quer&iacute;a matar a alguien. Tras pensar durante unos segundos dije:<\/p>\n<p>&quot;ch&uacute;pamela ahora y ya veremos lo que hacemos despu&eacute;s&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Ana siempre hab&iacute;a sido una chica recatada, demasiado, incluso para mi gusto. Aunque hab&iacute;amos realizado todo tipo de juegos sexuales entre los dos, ella siempre se mostraba muy recatada a la hora de vestir y comportarse. Yo siempre insist&iacute;a en que fuera m&aacute;s atrevida vistiendo, que ense&ntilde;ara m&aacute;s el escote y las piernas, pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8194,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-18105","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8194"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}