{"id":18112,"date":"2018-06-16T08:26:59","date_gmt":"2018-06-16T08:26:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-16T08:26:59","modified_gmt":"2018-06-16T08:26:59","slug":"18112-deliciosamente-ertico-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18112-deliciosamente-ertico-i\/","title":{"rendered":"Las carnosas tetazas de mi suegra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18112\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No sabr&iacute;a decirles en qu&eacute; momento comenz&oacute; todo, pero lo que s&iacute; tengo muy presente, es c&oacute;mo comenz&oacute;.<\/p>\n<p>Siempre me destaqu&eacute; por la habilidad de darle a mi suegra masajes para mitigar el dolor que -desde a&ntilde;os atr&aacute;s- sufre a causa de problemas &oacute;seos y circulatorios. El diagn&oacute;stico de la enfermedad es algo en lo que los m&eacute;dicos no se ponen de acuerdo y para nuestro objetivo tiene poca o ninguna importancia.<\/p>\n<p>El dolor y la ineficacia de los calmantes obligaban a mi suegra a solicitar con frecuencia los mencionados masajes, sesiones que exigen un considerable desgaste de energ&iacute;as con el agravante de ser nada entretenidos; todos trat&aacute;bamos de evadirlos al m&aacute;ximo de lo posible.<\/p>\n<p>Era frecuente encontrarla postrada en la cama, con l&aacute;grimas ba&ntilde;ando sus ojos y entonces era imposible escaparse; con desgano me o&iacute;a decir:<\/p>\n<p>-&iquest;No quiere que le d&eacute; un masaje?<\/p>\n<p>La adolorida mujer se incorporaba, se sentaba en la orilla de la cama o en un peque&ntilde;o taburete, bajaba su blusa hasta la mitad de los hombros y se dispon&iacute;a a recibir el ansiado masaje -todo como una aut&oacute;mata. Las palmas de mis manos recorr&iacute;an las zonas afectadas -refriega y refriega- durante diez o quince minutos, hasta que se perd&iacute;a el lubricante utilizado para el efecto o hasta que mis manos se adormec&iacute;an por la actividad, era una dulce melod&iacute;a escuchar a mi suegra decir:<\/p>\n<p>-Creo que es suficiente, ya debes estar cansado&#8230;<\/p>\n<p>S&iacute;, ya estaba cansado a&uacute;n antes de comenzar. Un peque&ntilde;o aliciente durante los masajes era ver una peque&ntilde;a porci&oacute;n de ese par de enormes y voluminosos pechos que mi suegra ostenta.<\/p>\n<p>Las fotos que he visto de cuando ella era joven me han hecho fantasear varias noches. Mujer de baja estatura, pelo corto de color negro, ojos marr&oacute;n, labios algo gruesos formando una boca peque&ntilde;ita, falda hasta las rodillas que deja apreciar unas pantorrillas gruesas -algo que me fascina-, pero lo m&aacute;s atractivo de ella son un par de voluminosos senos que -a pesar de una blusa muy conservadora- se muestran apetitosos.<\/p>\n<p>Queda ya muy poco de los atractivos de anta&ntilde;o, pero ellos siguen all&iacute;; voluminosos, grandes y deliciosos, y habr&aacute; que reconocer que con sesenta y pico de a&ntilde;os se mantiene bien conservada la condenada de mi suegra, la protagonista principal de este relato que comienzo a escribir despu&eacute;s de varias sesiones de masajes y que a&uacute;n no s&eacute; en qu&eacute; van a parar.<\/p>\n<p>Cierta noche -despu&eacute;s de incontables rutinarias y aburridas sesiones de masaje- nos encontr&aacute;bamos festejando el cumplea&ntilde;os de un amigo y -con unas cuantas copas encima- me aparec&iacute; donde mi suegra y como de costumbre la encontr&eacute; agobiada por el dolor. Las copitas y el deseo de ver m&aacute;s de esos enormes pechos, me infundieron valor adicional y atrevidamente suger&iacute;:<\/p>\n<p>-Usted lo que necesita es un masaje completo, hay que ablandar todos los m&uacute;sculos de la espalda para que los tendones est&eacute;n menos tensos, s&aacute;quese la blusa y ti&eacute;ndase en la cama que ahora mismo la dejamos nuevecita.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! S&oacute;lo el cuello refri&eacute;game, con eso se me va a pasar el dolor.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nada de eso! Desv&iacute;stase ya y ap&uacute;rese que la m&uacute;sica esta buena y yo ac&aacute; perdiendo el tiempo.<\/p>\n<p>Sus hijas -mi cu&ntilde;ada y mi esposa- estaban presentes y apoyaban mi sugerencia, pues, a decir verdad era algo l&oacute;gico pensar que su sistema nervioso hab&iacute;a logrado poner tensos los tendones, considerando adem&aacute;s que es una mujer tendiente a poca o ninguna actividad f&iacute;sica.<\/p>\n<p>-Rogelio tiene raz&oacute;n, mam&aacute;, adem&aacute;s no entiendo por qu&eacute; tienes verg&uuml;enza de &eacute;l si es casi como tu propio hijo -dec&iacute;a mi esposa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cierto! Qui&eacute;n sabe y te sienta bien el masaje y ya no necesitas m&aacute;s de tanto medicamento que tomas cada d&iacute;a y te tiene todo el tiempo aturdida -dec&iacute;a mi cu&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pero, claro! Adem&aacute;s, las veces que la he visto en el patio con las tetas colgando -complementaba yo.<\/p>\n<p>Lo cierto es que despu&eacute;s de un largo tira y afloja, terminamos por convencer a la suegra y me fui al ba&ntilde;o para que se sintiera c&oacute;moda mientras se preparaba para el masaje. Al volver la encontr&eacute; echada sobre la cama con la espalda descubierta y la blusa debajo de su cuerpo, con ayuda de las manos cubr&iacute;a los senos que yo deseaba descubrir, sus dos hijas franque&aacute;ndole los costados y yo con unas manos temblorosas por el ansia de dar comienzo a lo que tantas veces rehu&iacute; con poco &eacute;xito.<\/p>\n<p>Las copitas hab&iacute;an aumentado mi grado de valent&iacute;a y argumentando mayor comodidad, proced&iacute; a desabrochar totalmente el corpi&ntilde;o negro y sorpresivamente -para todos, incluy&eacute;ndome- le levant&eacute; uno de los brazos para eliminar por completo la molestosa prenda, proceso que continu&eacute; con el otro brazo, lo que me permiti&oacute; por fin descubrir los costados de la voluminosa carnosidad de ambos senos; un peque&ntilde;o triunfo.<\/p>\n<p>Proced&iacute; a esparcir lubricante por toda la espalda y disimuladamente buscaba con la vista el objeto de mi obsesi&oacute;n, todo bajo la atenta supervisi&oacute;n de mi esposa y cu&ntilde;ada, de esa manera comenc&eacute; el masaje de los m&uacute;sculos de la espina dorsal, los costados, las aletas, los brazos, apretujando b&iacute;ceps, tr&iacute;ceps y cada parte donde encontraba un m&uacute;sculo tenso.<\/p>\n<p>La sesi&oacute;n de masaje finaliz&oacute; sin cosas interesantes para rescatar, las hijas de la suegra -esposa y cu&ntilde;ada- estaban presentes y no pod&iacute;a ser m&aacute;s atrevido como hubiera querido, pero ya hab&iacute;a dado el paso principal, mi suegra semidesnuda y yo estrujando lo que se me antojara, lo mejor estaba por venir.<\/p>\n<p>El efecto no se dej&oacute; esperar; al d&iacute;a siguiente mi suegra estaba con una sonrisa de oreja a oreja y sin dolor que la aquejara, el masaje dio el resultado esperado y el avance hacia mi obsesi&oacute;n era s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay yernito! No sabes lo bien que me sent&oacute; tu masaje, me siento como nueva.<\/p>\n<p>-Y usted que no quer&iacute;a, tengo mano santa y no la aprovecha.<\/p>\n<p>-Es que me da no s&eacute; qu&eacute; estar desnuda delante de vos, estoy tan vieja&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Bah! Ya le he dicho que no es la primera vez que le veo las tetas colgando, adem&aacute;s no est&aacute; tan vieja como dice, es tan vieja como usted misma se sienta.<\/p>\n<p>-De todas formas, me siento algo rara&#8230;<\/p>\n<p>As&iacute; comenz&oacute; todo, no fue muy interesante pero se constituy&oacute; en el inicio de lo que hasta ahora estoy disfrutando al m&aacute;ximo, un erotismo que deja palpitando mi m&aacute;stil y me brinda unas satisfacciones dif&iacute;ciles de describir, posiblemente no tenga la capacidad de narrar todo lo que disfruto, pero tratar&eacute; de que quien lea este relato sienta un poco de lo que yo estoy viviendo con mi suegrita.<\/p>\n<p>La sesi&oacute;n de masaje se constituy&oacute; en toda una novedad y siempre se encontraba alguien presenci&aacute;ndola, de tal manera me era imposible avanzar hacia mi objetivo y se sucedieron sesiones sin mayores consecuencias, una tras otra sesi&oacute;n me dedicaba exclusivamente a distender la musculatura de la espalda y poco o casi nada pod&iacute;a disfrutar de los carnosos senos de la suegra, hasta que lleg&oacute; la &eacute;poca cuando los masajes se convirtieron en cosa rutinaria y sin mayor atractivo para los curiosos, era el momento, solos mi suegra y yo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a aumentado considerablemente el grado de confianza entre nosotros, no tanto como me hubiera gustado, pero algo es algo. Para sacarse la blusa en mi delante, primero met&iacute;a uno de los brazos dentro de ella, luego met&iacute;a el otro para dejar las mangas colgando, sacaba una de sus manos para sujetar con ella la blusa contra sus pechos y con la otra se despojaba de la prenda, culminada la tarea se sentaba en el peque&ntilde;o taburete y yo proced&iacute;a a desabrochar el corpi&ntilde;o, quedando totalmente desnuda la espalda y los costados de los senos eran toda una belleza disponible para mi vista. Restaba solamente hacer acopio de ingenio para obligar a mi suegra a ocupar sus manos en otra cosa que no fueran sus tetazas.<\/p>\n<p>Mis manos frotaban la espalda y mi mente trabajaba a toda m&aacute;quina, traicioneramente los ojos no me permit&iacute;an plena concentraci&oacute;n, pues, a escasos cent&iacute;metros se bamboleaba un par de carnosos senos a un r&iacute;tmico vaiv&eacute;n originado por el masaje con las palmas de las manos. No era suficiente, yo necesitaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Bien dicen que el diablo anda suelto o lo que es lo mismo; nunca duerme. En ese momento mi suegra me coment&oacute; que a pesar de que sent&iacute;a mejor&iacute;a por efecto de los masajes, los brazos continuaban con movilidad restringida y que al moverlos sent&iacute;a molestias, mejor pretexto para mis necesidades no pod&iacute;a pedirse.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah! Entonces vamos a trabajar los brazos.<\/p>\n<p>Tom&eacute; su brazo derecho por el antebrazo con la mano izquierda y lo elev&eacute; por encima de su cabeza con el codo doblado, mientras que con la derecha estrujaba b&iacute;ceps y tr&iacute;ceps. &iexcl;Qu&eacute; momento! Por unos instantes se descuid&oacute; y la blusa cay&oacute; parcialmente dejando por escasos segundos al descubierto su pecho derecho -exuberante y carnoso, una delicia. Sin descuidar los masajes, mi vista no se desprend&iacute;a del delicioso espect&aacute;culo que se me brindaba a pocos cent&iacute;metros de distancia, manten&iacute;a elevado su brazo derecho y estrujaba los m&uacute;sculos imprimi&eacute;ndole un r&iacute;tmico bamboleo.<\/p>\n<p>Me percat&eacute; de que la suegra buscaba con su mano izquierda su pecho derecho para cubrirlo y r&aacute;pidamente presion&eacute; el brazo que estaba en mi poder y tom&eacute; su quijada para llevar la cabeza hacia atr&aacute;s con firmeza -nuevo elemento del masaje- y triunfalmente su mano izquierda pareci&oacute; olvidarse de lo que buscaba, la blusa descubri&oacute; m&aacute;s porci&oacute;n de su seno derecho y ya alcanzaba a ver el pez&oacute;n, con el movimiento impreso parec&iacute;a un seno bambole&aacute;ndose a causa de una acalorada culeada, mi picha parec&iacute;a reventar de lo dura que estaba y en ese momento aprovech&eacute; para apoyarla en la espalda de la suegra, era imposible que no se percatara de mi estado febril.<\/p>\n<p>&iexcl;Toda esa carnosa tetaza a disposici&oacute;n de mi vista! Mi picha queriendo perforar la espalda de la suegra y la complicidad de ella eran dos cosas deliciosamente excitantes, lo prohibido, la carnosidad, su bamboleo, el hecho de que ambos nos comport&aacute;bamos como si nada estuviera sucediendo, todo me pareci&oacute; sumamente delicioso, hasta que el maldito timbre son&oacute; estruendosamente; era la hermana menor de mi suegra que ven&iacute;a a visitarla, vaya momento que escogi&oacute;.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la t&iacute;a y se sent&oacute; enfrente de nosotros a presenciar el masaje, comenzaron a charlar de sus cosas y no me qued&oacute; m&aacute;s remedio que finalizar la sesi&oacute;n con el ablandamiento muscular necesario, mi picha segu&iacute;a pegada a la espalda de la suegra y se resist&iacute;a a perder consistencia, en ese estado no pod&iacute;a dar por finalizado el masaje y presentarme ante la t&iacute;a, aleje mi m&aacute;stil de la espalda hasta que poco a poco el miembro se perdi&oacute; entre mi ropa interior; pude sentir cierta humedad en la prenda y en mi &oacute;rgano, era l&iacute;quido preseminal.<\/p>\n<p>-&iexcl;Listo! Ya tiene para tres o cuatro d&iacute;as.<\/p>\n<p>-Gracias, ahora te voy a preparar un rico t&eacute;.<\/p>\n<p>-No; me voy, tengo cosas que hacer.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; al ba&ntilde;o para verificar el estado en que hab&iacute;a quedado; la picha no estaba fl&aacute;cida por completo y unas gotitas asomaban, dura tarea tratar de orinar a causa de la excitaci&oacute;n experimentada y el recuerdo en mi memoria de ese monumental seno derecho, una delicia que esperaba volver a disfrutar en unos d&iacute;as m&aacute;s.<\/p>\n<p>Las siguientes sesiones fueron una r&eacute;plica de la &uacute;ltima descrita, fueron convirti&eacute;ndose en tediosas y yo ya necesitaba algo nuevo, necesitaba ingeni&aacute;rmelas para posar mis manos en esas tetazas y si ella se encontraba sentada me parec&iacute;a imposible, as&iacute; fue como convenc&iacute; a la suegra que los masajes deb&iacute;a d&aacute;rselos estando ella echada en la cama, despu&eacute;s ya ver&iacute;a c&oacute;mo hacerle para conseguir mi objetivo.<\/p>\n<p>A rega&ntilde;adientes acept&oacute; mi sugerencia y se tendi&oacute; en la cama con la espalda desnuda, esparc&iacute; lubricante y comenc&eacute; el rutinario masaje. Por m&aacute;s que daba vueltas en la cabeza, no lograba un pretexto v&aacute;lido para tocar esas voluptuosas tetazas, comenc&eacute; a refregar el trapecio derecho con mi mano derecha y t&iacute;midamente -dizque con descuido- pos&eacute; la mano izquierda en su aleta dorsal izquierda, continuaba el masaje y lentamente descend&iacute;a la mano hacia la teta izquierda, ya sent&iacute;a su costado, segu&iacute;a el masaje y continuaba avanzando con la mano izquierda hacia mi objetivo, ahora era clara la redondez y carnosidad en mi mano izquierda -la suegra no dec&iacute;a nada- pas&eacute; a refregar el trapecio izquierdo con la misma mano derecha y disimulando el movimiento de mi mano izquierda con un cambio de posici&oacute;n de todo mi cuerpo, hice una ligera presi&oacute;n para introducir la mano entre su seno y el lecho, apret&eacute; suavemente la tetaza que hab&iacute;a alcanzado y ya era imposible no darse cuenta que la estaba manoseando a mi antojo -la suegra continuaba sin decir nada-, los dos est&aacute;bamos sudando y mi mano izquierda mucho m&aacute;s que todo el resto de mi cuerpo, la teta aprisionada tambi&eacute;n sudaba, todo aumentado por el calor reinante de la &eacute;poca del verano, aun as&iacute; los dos nos comport&aacute;bamos como si nada pasaba, ya &eacute;ramos c&oacute;mplices.<\/p>\n<p>Estaba embelesado con la teta conquistada, su tama&ntilde;o, su carnosidad, su tibieza, el sudor que escurr&iacute;a entre las superficies en contacto de la teta con mi mano, toda una delicia que no quer&iacute;a que terminara, pero pod&iacute;a echarlo a perder si me mostraba demasiado atrevido, de esa manera tuve que soltarla -con todo el dolor de mi alma- y cambiando de posici&oacute;n, me sent&eacute; en el costado contrario de la cama con la firme intenci&oacute;n de repetir el avance logrado cambiando de manos y de teta, la mano izquierda refregar&iacute;a los trapecios y la mano derecha conquistar&iacute;a la teta derecha, esta vez fui menos t&iacute;mido y r&aacute;pidamente alcanc&eacute; mi objetivo, todo el proceso lo repet&iacute; con el c&oacute;mplice silencio de mi suegra, apret&eacute; con m&aacute;s ansiedad la carnosidad voluminosa y mi picha estaba dura a m&aacute;s no poder, no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo permanec&iacute; en ese estado aletargado y excitante, una eternidad, deliciosa eternidad.<\/p>\n<p>Tanto tiempo dilat&eacute; el proceso que pr&aacute;cticamente obligu&eacute; a la suegra a solicitar el fin del masaje, no me qued&oacute; m&aacute;s remedio y poco a poco fui liberando mi presa, pas&eacute; a refregar el resto de la espalda y esta vez no ten&iacute;a pretexto para restregar la picha contra el cuerpo de la suegra, continuaba con una erecci&oacute;n tremenda y al dar por terminado el masaje sal&iacute; disparado hacia el ba&ntilde;o para evitar que la suegra viera mi endurecido m&aacute;stil y adem&aacute;s descargar la furia acumulada durante el manoseo de las tan ansiadas tetazas.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; ver una maligna sonrisita en los labios de mi suegra al momento de cerrar la puerta del ba&ntilde;o y sin dar importancia a nada, saqu&eacute; mi verga y con poco esfuerzo comenc&eacute; a esparcir el quemante esperma en las paredes del ba&ntilde;o, nunca antes imagin&eacute; que me pod&iacute;a excitar de semejante manera, y nada menos que con mi propia suegra.<\/p>\n<p>Al salir del ba&ntilde;o mi suegra ya se hab&iacute;a ido a la cocina, estaba m&aacute;s fresca que una lechuga y con una p&iacute;cara sonrisa, me acerqu&eacute; cari&ntilde;osamente y la abrac&eacute; fuertemente, mi mirada fue directamente a buscar el par de melones que minutos antes disfrutaron mis manos; estaban ah&iacute;, coquetos, carnosos, voluminosos, enormes y deliciosos.<\/p>\n<p>-&iquest;Le sent&oacute; bien la refriega?<\/p>\n<p>-&iexcl;Claro! M&aacute;s que otras veces.<\/p>\n<p>No supe qu&eacute; responder, la respuesta de la suegra era arma de doble filo, era claro que alud&iacute;a al descarado manoseo de sus tetazas pero no me atrev&iacute; a hacer comentarios directos sobre el tema, ganas de disparar directamente no me faltaron, pero tuve miedo de que lo avanzado hasta ese d&iacute;a se echara a perder, tal vez alg&uacute;n d&iacute;a me arrepienta, no lo s&eacute;, en ese momento me pareci&oacute; lo m&aacute;s prudente.<\/p>\n<p>Durante el t&eacute; comenzamos una charla sin sentido, cosas sin importancia y el manoseo de las tetazas pareci&oacute; no haber sucedido nunca, yo a&uacute;n sent&iacute;a la carne en mis dedos y ella como si tal cosa ni la advirti&oacute;, para bien o para mal se establec&iacute;an de esa forma las reglas, yo manoseo y ella no se da cuenta, quiz&aacute;s por el momento sea mejor as&iacute;, espero que cuando llegue el momento pueda revertir esa situaci&oacute;n en mi provecho y el de ella tambi&eacute;n, o &iquest;creen ustedes que ella no desea una verga dentro de su vagina despu&eacute;s de casi 37 a&ntilde;os de no probar carne maciza dentro de ese agujero?, yo creo que s&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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