{"id":18144,"date":"2018-06-20T22:00:00","date_gmt":"2018-06-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-20T22:00:00","modified_gmt":"2018-06-20T22:00:00","slug":"18144-mara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18144-mara\/","title":{"rendered":"Mi prima, una morena llamada Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18144\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi&eacute;rcoles 29 de septiembre de 1971. Sobre la media noche.<\/p>\n<p>Bajo las luces del campo de la fiesta de una aldea gallega, y entre bombas, el vocalista de la orquesta Cortegada cantaba Gwendolyn. Yo ten&iacute;a dieciocho a&ntilde;os y estaba bailando el agarrado con mi prima Mar&iacute;a, que hab&iacute;a venido de vacaciones de Madrid. Era una chavala morena de pelo marr&oacute;n y largo, ojazos azules, sin r&iacute;mel, delgada, con un culazo, labios gruesos, sin carm&iacute;n, que al mirarlos ya daban ganas de comerle la boca. Ten&iacute;a su pierna derecha metida entre las m&iacute;as y sus brazos alrededor de mi cuello. Sus tetas, esponjosas y grandes, para sus dieciocho a&ntilde;os, se aplastaban contra mi pecho. Yo ten&iacute;a mis manos en su cintura. Mi polla se puso dura y como &eacute;ramos de la misma estatura, al frotarse con su chochito, cuando ella se mov&iacute;a, no paraba de latir. Pens&eacute; que acabar&iacute;a por separar su cuerpo del m&iacute;o, pero lo que acab&oacute; haciendo fue quitar las manos de mi cuello, ponerlas sobre mi culo y apretarlo contra ella para sentir mejor los latidos de mi polla. Su cabello ol&iacute;a a champ&uacute; de huevo y su cuerpo a desodorante Rexona y polvos de talco. Est&aacute;bamos con las caras juntas, mejilla con mejilla. Yo rodeaba su cuello con mis brazos y ten&iacute;a la cara ardiendo, ella a&uacute;n la ten&iacute;a m&aacute;s caliente que la m&iacute;a.<\/p>\n<p>La orquesta vio que todo el mundo estaba acaramelado y sigui&oacute; con un popurr&iacute; de canciones, la primera fue Dalila.<\/p>\n<p>El campo de la fiesta estaba petado y casi no nos mov&iacute;amos del sitio. Mar&iacute;a gir&oacute; su cara y las comisuras de nuestros labios se rozaron. Mi polla solt&oacute; m&aacute;s aguadilla. En mi pantal&oacute;n vaquero sali&oacute; un lampar&oacute;n. Unas cuantas canciones m&aacute;s tarde, y cantando el vocalista La Vida Sigue Igual, Mar&iacute;a, comenz&oacute; a apretar mi culo contra ella, cada vez m&aacute;s y m&aacute;s, y cuanto m&aacute;s apretaba m&aacute;s se frotaba. De repente dej&oacute; de moverse. Su cuerpo se puso tenso y con la voz m&aacute;s dulce que hab&iacute;a escuchado en mi corta vida, me susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Me corro. Quique.<\/p>\n<p>&iexcl;Puuuuf! Al posar su cara en mi hombro, sentir sus dulces gemidos y su cuerpo temblar, me corr&iacute; dejando mis calzoncillos para tirar.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, con la cabeza baja, me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero ir para casa. Ya es muy tarde.<\/p>\n<p>-Vamos.<\/p>\n<p>Al salir del campo de la fiesta nos metimos en un camino en el que los palos de la luz ten&iacute;an las bombillas fundidas. En la completa oscuridad, la arrim&eacute; a un muro cubierto de enredaderas. La quise besar y me hizo la cobra. Mi polla se puso tiesa al momento. Le quise meter una mano dentro de las bragas. Mar&iacute;a me la cogi&oacute;, y me dijo:<\/p>\n<p>-No, Quique. Tengo novio.<\/p>\n<p>Sus palabras no me detuvieron.<\/p>\n<p>-Est&aacute; muy lejos, no se va a enterar.<\/p>\n<p>Intent&eacute; besarla de nuevo y me volvi&oacute; a hacer la cobra.<\/p>\n<p>-No quiero hacerlo.<\/p>\n<p>Vimos a lo lejos la luz de una linterna. Ven&iacute;a hacia nosotros. Echamos a andar. El de la linterna era mi t&iacute;o Genaro, el padre de Mar&iacute;a, que al vernos le dijo a su hija:<\/p>\n<p>-&iexcl;Te dije a las doce en casa!<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se hizo la sorprendida.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Ya son las doce?! El tiempo se me fue volando.<\/p>\n<p>Tuvimos suerte de que no enfocara la linterna a mi entrepierna, si lo llega a hacer se iba a armar la mundial.<\/p>\n<p>S&aacute;bado 2 de octubre de 1971. Entre las cuatro y las cinco de la tarde.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a el veranillo de san Miguel. Mar&iacute;a, que llevaba el cabello recogido en dos grandes coletas, vest&iacute;a una falda azul que le daba por debajo de las rodillas, una blusa blanca y calzaba unas sandalias marrones. Estaba en el monte sentada sobre la hierba enfrente de m&iacute; con la espalda apoyada en un pino. Yo estaba sentado al m&aacute;s puro estilo indio, o sea, con las piernas cruzadas. Mi burra apastaba al lado de un riachuelo donde se o&iacute;an croar las ranas y donde iban a beber los animales, desde p&aacute;jaros a zorros, pasando por jabal&iacute;s. Entre Mar&iacute;a y yo, sobre la hierba, hab&iacute;a una baraja. Le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; sabes jugar?<\/p>\n<p>-A todo, tute, brisca, escoba chinch&oacute;n&#8230; Soy muy buena en todo.<\/p>\n<p>-Entonces no te importar&aacute; apostar un beso en los labios.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;. Su sonrisa era preciosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Te provoca mi boca?<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero me refer&iacute;a a los otros labios.<\/p>\n<p>Ahora se puso ser&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ser&aacute;s cochino! &iexcl;&iquest;Por qui&eacute;n me has tomado?!<\/p>\n<p>-Por la chica m&aacute;s bonita que hay sobre la tierra.<\/p>\n<p>Estirando la falda hacia abajo, me dijo:<\/p>\n<p>-Uyuyuy. No me gusta el color que toma esto.<\/p>\n<p>-Color se hace al chinch&oacute;n, escalera de color. &iquest;Jugamos?<\/p>\n<p>-Antes jugar&iacute;a a la ruleta rusa, Quique.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces no quieres apostar nada?<\/p>\n<p>-Lo m&aacute;ximo que puedo apostar es un beso en la boca. Si gano te quedas con las ganas, si ganas dejo que me lo des.<\/p>\n<p>-&iquest;Con lengua?<\/p>\n<p>-Sin lengua.<\/p>\n<p>Pas&oacute; una lagarta a unos metros de nosotros y se asust&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Un cocodrilo!<\/p>\n<p>-Lagarta.<\/p>\n<p>Se revolvi&oacute; como una serpiente.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lagarta tu madre!<\/p>\n<p>-Ese bicho es una lagarta.<\/p>\n<p>-Perdona.<\/p>\n<p>-Perdonada. &iquest;A qu&eacute; quieres jugar?<\/p>\n<p>No hab&iacute;a Dios que la entendiera. Ahora puso morritos, y dijo:<\/p>\n<p>-Se me quitaron las ganas.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; hacemos?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; haces cuando est&aacute;s solo y te aburres?<\/p>\n<p>-Me la pelo. &iquest;Quieres ver c&oacute;mo lo hago?<\/p>\n<p>Ya estaba de vuelta.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! Te agradecer&iacute;a que no hablases m&aacute;s de guarrer&iacute;as. Si mi novio se llegase a enterar de lo que me est&aacute;s diciendo&#8230;<\/p>\n<p>Segu&iacute; al ataque.<\/p>\n<p>-&iquest;Follaste con &eacute;l o s&oacute;lo hac&eacute;is manitas?<\/p>\n<p>Me mir&oacute; de mala manera.<\/p>\n<p>-&iexcl;A ti qu&eacute; te importa!<\/p>\n<p>-&iquest;Te comi&oacute; las tetas?<\/p>\n<p>-&Eacute;l no es como t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Es un aburrido?<\/p>\n<p>Se hizo la interesante.<\/p>\n<p>-&iexcl;Es un chico formal y de familia bien!<\/p>\n<p>-Ser&aacute; formal, pero muy normal no debe de ser si tiene una preciosidad de novia y no la toca.<\/p>\n<p>Su tono de voz era burl&oacute;n, cuando me dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, que t&uacute; tocaste a muchas chicas.<\/p>\n<p>Puse una mano en el ment&oacute;n y mirando para las nubes, le dije:<\/p>\n<p>-A ver, d&eacute;jame pensar. A los&#8230; que m&aacute;s da la edad. La primera fue una mujer casada, Ella fue la que me ense&ntilde;&oacute; a comer tetas, co&ntilde;o y culo&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Y qu&eacute;?!<\/p>\n<p>-Y culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; asco!<\/p>\n<p>-A ella no le dio asco. Le encant&oacute; que se lo comiera. La segunda fue su hija, la tercera, cuarta y quinta, tambi&eacute;n fueron mujeres casadas, la sexta ya fue otro virguito y&#8230;<\/p>\n<p>Mar&iacute;a, me interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-Y voy yo y me lo creo. Seguro que no sabes ni c&oacute;mo se toca una mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Te refieres a c&oacute;mo se masturba? Si es a eso te dir&eacute; que depende de la mujer, hay quien se acaricia el del capuch&oacute;n, hay quien se mete dedo y hay quien hace las dos cosas al mismo tiempo. Lo que si hac&eacute;is todas es pensar en alguien&#8230; y magrear las tetas, antes y mientras os toc&aacute;is. &iquest;T&uacute; qu&eacute; haces, tocas&#8230;?<\/p>\n<p>-&iexcl;La gaita!<\/p>\n<p>-&iquest;La saco?<\/p>\n<p>-&iquest;Lo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Mi gaita.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vete a la mierda!<\/p>\n<p>-Baja las bragas y ponme el culo a tiro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Eres exasperante! Tanto comer, comer, y seguro que es todo inventado.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te cuente c&oacute;mo hice que se corriera mi &uacute;ltima v&iacute;ctima?<\/p>\n<p>-No fui tu v&iacute;ctima.<\/p>\n<p>-No hablaba de ti. Hablaba de la mujer casada m&aacute;s hermosa de la aldea.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te follaste a Carmela, la pastora de cabras?!<\/p>\n<p>-No deb&iacute; dar tanto detalle.<\/p>\n<p>-Cuenta. &iquest;C&oacute;mo la sedujiste?<\/p>\n<p>-No la seduje, la pill&eacute; masturb&aacute;ndose en la ca&ntilde;ada del Ti&ntilde;oso. Estaba con las tetas al aire&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo las tiene?<\/p>\n<p>-Grandes como melones.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo son sus pezones?<\/p>\n<p>-Grandes.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo de grandes?<\/p>\n<p>-De unos tres cent&iacute;metros y gordos como dedos. Ten&iacute;a dos dedos metidos en el co&ntilde;o&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Y sus areolas?<\/p>\n<p>-Grandes como esas galletas tocayas tuyas.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo es su co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-&iquest;Para qu&eacute; quieres saber tantos detalles?<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; qu&eacute; crees?<\/p>\n<p>Pens&eacute; que era para hacerse un dedito pensando en ella, y mi polla lati&oacute; sin control.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hostias!<\/p>\n<p>-D&eacute;jate de hostias. &iquest;C&oacute;mo es su co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Grande, y lo rodea un inmenso bosque de pelo negro. En fin, que al verme casi le da un infarto. No te voy a reproducir la conversaci&oacute;n, ni como le com&iacute; las tetas, pero te dir&eacute; que acab&eacute; con mi lengua en su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; le hiciste con la lengua?<\/p>\n<p>-Primero lam&iacute; sus labios, despu&eacute;s su garbancito, despu&eacute;s su ojete, despu&eacute;s le met&iacute; la lengua en la vagina y en el ojete, m&aacute;s de veinte veces en cada uno, despu&eacute;s le met&iacute; dos dedos en el co&ntilde;o, le lam&iacute; y le chup&eacute; el garbancito. -me pareci&oacute; que Mar&iacute;a estaba apretando las piernas- Solt&oacute; un chorro de jugo que fue a parar a mi boca, y luego otro, otro y otro y otro. Se corri&oacute; como una loca.<\/p>\n<p>-Se ve que sabes de lo que hablas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haberme preguntado cosas que no se preguntan, cre&iacute; que la ten&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Echamos un polvo, Mar&iacute;a?<\/p>\n<p>-Cont&aacute;ndome esas cosas quer&iacute;as calentarme, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-Verdad.<\/p>\n<p>-&iquest;Y yo dici&eacute;ndote: &quot;Tu qu&eacute; crees&quot;, te calent&eacute; a ti?<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya si lo hiciste!<\/p>\n<p>Me ech&oacute; la lengua para burlarse.<\/p>\n<p>-Pues vete al r&iacute;o y refr&eacute;scate, capull&iacute;n.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a estado jugando conmigo. Ten&iacute;a que decirle algo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Estrecha!<\/p>\n<p>Se carcaje&oacute;, y despu&eacute;s me dijo:<\/p>\n<p>-Me gust&oacute; verte caer como un pardillo<\/p>\n<p>-Y a m&iacute; sentir como te corr&iacute;as en la fiesta.<\/p>\n<p>Se enfureci&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Arrrrg!! &iexcl;Eres un cabr&oacute;n sin sentimientos!<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; co&ntilde;o! Estaba sentado como un indio y segu&iacute; haciendo el indio.<\/p>\n<p>-Si yo te quiero, bonita.<\/p>\n<p>Puso sus manos detr&aacute;s de la nuca, como insinu&aacute;ndose, y dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute;. &iquest;Y qu&eacute; m&aacute;s?<\/p>\n<p>-Te quiero&#8230; comer las tetas.<\/p>\n<p>Su cabreo volvi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&oacute;plate la polla!<\/p>\n<p>-No le llego. &iquest;Me la soplas t&uacute;?<\/p>\n<p>Su tono de voz cambi&oacute;, ahora era amenazador.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&aacute;cala si tienes pelotas!<\/p>\n<p>A m&iacute;, acojonar, hasta ese d&iacute;a no me acojonara nadie. Me levant&eacute;, saqu&eacute; la polla y los huevos y le dije:<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; mis cojones, aqu&iacute; mi pirulo. Echas las presentaciones. &iquest;Quieres que te la meta entre los melones, en el co&ntilde;o o en el culo?<\/p>\n<p>Se ech&oacute; a re&iacute;r. Del cabreo pasara a la risa.<\/p>\n<p>-Es la primera de ese tama&ntilde;o que veo. &iexcl;Vaya pedazo de carne!<\/p>\n<p>-Carne, poca, es casi todo nervio. &iquest;Quieres probarlo?<\/p>\n<p>Otra vez volvi&oacute; el cabreo.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te lo muerda, guarro?<\/p>\n<p>Le lanc&eacute; un beso con la mano.<\/p>\n<p>-Despu&eacute;s te comer&iacute;a yo a ti el co&ntilde;ito.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Sigues?! Ven, ven, y m&eacute;temela en la boca.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si te la metiera entre las tetas?<\/p>\n<p>Sonriendo, y con voz dulce, me dijo:<\/p>\n<p>-Anda, cari&ntilde;o, m&eacute;temela en la boca.<\/p>\n<p>Al final me acojon&eacute;.<\/p>\n<p>-Va a ser que no.<\/p>\n<p>Se cachonde&oacute; de m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes miedo, gorrioncillo?<\/p>\n<p>-&iexcl;C&oacute;mo para no tenerlo!<\/p>\n<p>-A ver si as&iacute; aprendes a decirle frases bonitas a una chica.<\/p>\n<p>Cuando la cosa de pon&iacute;a fea siempre acud&iacute;a a B&eacute;cquer. Puse la polla hacia arriba. Guard&eacute; polla y huevos, me volv&iacute; a sentar enfrente de Mar&iacute;a, y le dije:<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n. Eres de esas chicas a las que se debe decir: Por una mirada, un mundo, por una sonrisa, un cielo, por un beso&#8230; yo no s&eacute; qu&eacute; te diera por un beso.<\/p>\n<p>No col&oacute;.<\/p>\n<p>-Ya es un poco tarde para los versos.<\/p>\n<p>Visto que no funcionaba, a&ntilde;ad&iacute;:<\/p>\n<p>-Y por verte una teta, por verte una teta, este converso, te dar&iacute;a el universo.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que ya no se molestaba tanto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Y vuelve el burro al trigo!<\/p>\n<p>-&iexcl;Es qu&eacute; est&aacute;s m&aacute;s buena que el pan!<\/p>\n<p>Cog&iacute; la baraja y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Tute, chinch&oacute;n&#8230;?<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; preguntando:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; os gustan tanto las tetas a los hombres?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, a m&iacute; unas tetas hermosas me la ponen dura. Adem&aacute;s hacen a la mujer, bella, preciosa, m&aacute;s que preciosa, la hacen una diosa. &iquest;Tute, chinch&oacute;n&hellip;?<\/p>\n<p>-A la carta m&aacute;s alta.<\/p>\n<p>-&iquest;Para ver qui&eacute;n da?<\/p>\n<p>Su actitud iba a dar un giro de 180 grados.<\/p>\n<p>-Si quitas la carta m&aacute;s alta te dejo ver una de mis tetas, ver, eh, ver, no tocar, y menos mamar, y lo hago porque me port&eacute; mal al hacerte preguntas calientes.<\/p>\n<p>No dije nada. No quer&iacute;a joderla, pero la jod&iacute; igual. Saqu&eacute; el cuatro de copas y ella sac&oacute; el cinco de oros. Le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A la mejor de cinco?<\/p>\n<p>-Vale.<\/p>\n<p>Las cinco veces quit&oacute; la carta m&aacute;s alta ella. Mar&iacute;a, me dijo:<\/p>\n<p>-No se te dan bien las cartas.<\/p>\n<p>-Tengo mis d&iacute;as,<\/p>\n<p>-Voy a ser buena y te la voy a dejar ver igual.<\/p>\n<p>Desaboton&oacute; la blusa.<\/p>\n<p>-S&aacute;cala pero no la toques.<\/p>\n<p>Me puse en pie. Fui a su lado. Me sent&eacute;. Le levant&eacute; una copa del sost&eacute;n y sali&oacute; una teta. Era preciosa. Ten&iacute;a una areola marr&oacute;n y en pez&oacute;n grande y de punta. Mi polla se puso dura al verla. Acerque mi boca a la teta y le pas&eacute; la lengua por el pez&oacute;n. Mar&iacute;a, se estremeci&oacute;. Luego me dijo:<\/p>\n<p>-Era s&oacute;lo mirar, pero bueno, puedes darle unos besitos.<\/p>\n<p>Se la bes&eacute;, se la magre&eacute;, se la lam&iacute;, se la mam&eacute; y le di mordisquitos en el pez&oacute;n. Despu&eacute;s de quitarme la teta derecha de la boca, sac&oacute; la izquierda, me la puso en los labios, y con voz acaramelada, y colorada como un tomate maduro, me dijo:<\/p>\n<p>-Toma, vicioso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de comerle las tetas bien comidas, busqu&eacute; su boca y la encontr&eacute;. Rode&oacute; mi cuello con sus brazos y nos besamos con pasi&oacute;n. Le volv&iacute; a magrear las tetas, met&iacute; mi mano derecha debajo de su vestido y le acarici&eacute; el interior de los muslos. Abri&oacute; las piernas. Toqu&eacute; su co&ntilde;ito por encima de las bragas y not&eacute; que estaba chorreando. Apret&eacute; un dedo contra su raja y el dedo se hundi&oacute; con las bragas dentro de ella. Acarici&eacute; su cl&iacute;toris. Al ratito le apart&eacute; las bragas hacia un lado y le met&iacute; un dedo. Entr&oacute; justo, como entra un dedo en un dedal. Le masturb&eacute; el co&ntilde;ito estrechito. Poco despu&eacute;s, mi prima, dej&oacute; de besarme, apret&oacute; mi dedo con su co&ntilde;ito, y me dijo:<\/p>\n<p>-Me corro, Quique, me corro.<\/p>\n<p>Me volvi&oacute; a besar y sent&iacute; la fuerza de su corrida mientras me chupaba la lengua.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Me dejas que te coma el chochito?<\/p>\n<p>Mar&iacute;a, se sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;As&iacute;, mojado c&oacute;mo est&aacute;?!<\/p>\n<p>La volv&iacute; a besar.<\/p>\n<p>-Es cuando mejor sabe.<\/p>\n<p>Ech&aacute;ndose sobre la hierba, y quit&aacute;ndose las bragas, me dijo:<\/p>\n<p>-Eres un cochino.<\/p>\n<p>Le levant&eacute; el vestido. Su co&ntilde;o estaba rodeado de una gran mata de pelo marr&oacute;n. Lam&iacute; toda su humedad antes de hundir mi lengua en su vagina. Mar&iacute;a comenz&oacute; a gemir. Le lam&iacute; el cl&iacute;toris erecto y totalmente fuera del capuch&oacute;n y fui aumentando la presi&oacute;n y la velocidad de la lengua sobre &eacute;l&#8230; Al rato, Mar&iacute;a, me dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr otra vez, Quique.<\/p>\n<p>Era de orgasmo f&aacute;cil.<\/p>\n<p>-C&oacute;rrete, princesa.<\/p>\n<p>Segundos m&aacute;s tarde, me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voooy!<\/p>\n<p>Se corri&oacute; en mi boca. Sent&iacute; las contracciones de su vagina en la punta de mi lengua y el sabor como a ostra del jugo de su orgasmo. A pesar de hacer un arco con su cuerpo, temblar desaforadamente, retorcerse, y mover su pelvis de abajo arriba y de arriba abajo, no desbord&oacute;.<\/p>\n<p>A acabar de correrse, le bes&eacute; los pezones y despu&eacute;s la boca. Entre beso y beso, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te la sople?<\/p>\n<p>-Sopla.<\/p>\n<p>Me sac&oacute; la polla de su c&aacute;rcel, me la cogi&oacute; con la mano derecha, y sopl&oacute;, me sopl&oacute; la polla como si fuese una gaita, y encima, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no se hinchan las pelotas?<\/p>\n<p>Aguant&eacute; la risa, y le dije:<\/p>\n<p>-Porque ya est&aacute; hinchadas. Ven.<\/p>\n<p>Nos volvimos a besar. Al rato, le dije:<\/p>\n<p>-Ponte a cuatro patas, Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! Mi virginidad es para Pablo. Se la dar&eacute; en nuestra noche de bodas.<\/p>\n<p>-No te la voy a meter, te voy a comer el culo.<\/p>\n<p>Poni&eacute;ndose a cuatro patas, me dijo:<\/p>\n<p>-Eres muy, pero que muy, muy cochino.<\/p>\n<p>Cogi&eacute;ndola de las tetas, lam&iacute; desde el perin&eacute; al ojete. Jugu&eacute; con la lengua en el agujero y despu&eacute;s se lo foll&eacute; con la puntita. Mar&iacute;a, entre gemidos, me dijo:<\/p>\n<p>-Me gusta que seas un cochino.<\/p>\n<p>Frot&eacute; el glande mojado en la entrada del ojete. Se alarm&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;No me la ir&aacute;s a meter en el culo?!<\/p>\n<p>-As&iacute; no quedar&iacute;as pre&ntilde;ada ni perder&iacute;as la virginidad. &iquest;Te animas?<\/p>\n<p>La ten&iacute;a cachonda a m&aacute;s no poder, ya que me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Prueba, a ver si entra.<\/p>\n<p>Le met&iacute; la puntita de la cabeza. Entr&oacute; muy apretada pero no se quej&oacute;. Le volv&iacute; a agarrar las tetas, y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;La saco?<\/p>\n<p>-No, m&eacute;tela un poquit&iacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Le met&iacute; &aacute; cabeza.<\/p>\n<p>-&iquest;Sigo?<\/p>\n<p>-Mete.<\/p>\n<p>Le met&iacute; cinco o seis cent&iacute;metros y par&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te va o la saco?<\/p>\n<p>Su respuesta fue empujar con el culo, despacito. La meti&oacute; hasta el fondo. Al tocar mis cojones su co&ntilde;o, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-Ooooh.<\/p>\n<p>Le foll&eacute; el culo, lentamente, sin tocarle el co&ntilde;o. Sab&iacute;a que si se lo tocaba se correr&iacute;a, ya que lo ten&iacute;a empapado. Al final me dijo lo que esperaba o&iacute;r.<\/p>\n<p>-S&aacute;cala y m&eacute;teme la puntita en el chochito. S&oacute;lo la puntita y, &iexcl;por Dios bendito! No te corras dentro.<\/p>\n<p>El co&ntilde;o chorreaba, pero la cabeza de la polla entr&oacute; tan apretada como en el culo.<\/p>\n<p>-&iquest;Sigo metiendo?<\/p>\n<p>-S&oacute;lo un poquit&oacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Se la met&iacute; hasta la mitad, y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;M&aacute;s?<\/p>\n<p>-&iexcl;M&eacute;temela toda de golpe!<\/p>\n<p>Se la clav&eacute; hasta el fondo. &iexcl;Plas! Le doli&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaay!<\/p>\n<p>Me qued&eacute; quieto acariciando sus tetas. Mar&iacute;a, gimiendo, me iba a follar moviendo el culo hacia atr&aacute;s y hacia delante, con mucho cuidado al principio, y sin miramientos despu&eacute;s Al rato largo, unos quince o veinte minutos m&aacute;s tarde, me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me viene otra vez, Quique, me viene otra vez!<\/p>\n<p>Se corri&oacute;. Su cuerpo se sacudi&oacute;. Sus gemidos eran deliciosamente excitantes. Le quit&eacute; la polla del co&ntilde;o. Se la met&iacute; en el culo y acabamos corri&eacute;ndonos juntos, ya que su corrida fue intensa y larga, muy, muy larga.<\/p>\n<p>Al acabar sentimos el grito de un cabrero y lo dejamos.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente. Mar&iacute;a, volvi&oacute; a Madrid con sus padres.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios buenos y malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi&eacute;rcoles 29 de septiembre de 1971. Sobre la media noche. Bajo las luces del campo de la fiesta de una aldea gallega, y entre bombas, el vocalista de la orquesta Cortegada cantaba Gwendolyn. Yo ten&iacute;a dieciocho a&ntilde;os y estaba bailando el agarrado con mi prima Mar&iacute;a, que hab&iacute;a venido de vacaciones de Madrid. 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