{"id":18156,"date":"2018-06-22T09:16:13","date_gmt":"2018-06-22T09:16:13","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-22T09:16:13","modified_gmt":"2018-06-22T09:16:13","slug":"18156-el-vientre-de-mi-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18156-el-vientre-de-mi-madre\/","title":{"rendered":"El vientre de mi madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18156\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hay una pel&iacute;cula de Schwarzenegger, puede que sea Comando, o algo as&iacute;, no recuerdo bien, en que el protagonista llega del bosque motosierra en mano y cargando un tronco grande al otro hombro. Luego, con un hacha abre unos tocones de madera al medio como si fueran de mantequilla; da la sensaci&oacute;n de que cualquiera que vea eso sienta complejo de inferioridad, pero eso es una fantasmada, os lo digo yo&hellip;<\/p>\n<p>Porque las pel&iacute;culas son pel&iacute;culas, pero yo soy real. Soy trabajador forestal hace a&ntilde;os y me gano la vida en los bosques y en los montes, cortando madera. Un mileurista, como cualquier otro, todo el d&iacute;a agarrado a la motosierra, tirando pinos, robles, cualquier tipo de &aacute;rboles, sobre todo muchos eucaliptos. Un hombre de batalla, con pocos estudios, de clase baja. Un ejemplo de la realidad de la Espa&ntilde;a h&uacute;meda, la del Norte, de la dureza de la vida en los municipios rurales, donde quien no es duro o no sobrevives o la vida te hace duro a hostias&hellip;<\/p>\n<p>Inviernos muy fr&iacute;os y mojados. Veranos bochornosos de sol de nube y calor h&uacute;medo. Grandes &aacute;rboles cayendo a mi paso. Olor a gasolina, motor y resina. Ruido ensordecedor. Peligro, riesgo, miedo. D&iacute;as que se hacen eternos, maldita sea mi suerte. Acojone con los tendidos el&eacute;ctricos. Pendientes en que cuesta tenerse en pie. Maleza. Cansancio. Latas de callos y de sardinas, bocadillos. Insectos. S&oacute;lo en el monte muchos d&iacute;as, otros con m&aacute;s gente. Dos o tres cervezas bien fr&iacute;as al final del d&iacute;a, o un cubata, en alguna taberna. Necesito anestesiarme un poco para no pensar demasiado, para no irritarme. Soy un Rambo en una jungla, pero sin glamour, estrenos taquilleros ni nominaciones a premios de cine. Un Rambo en una jungla sin guerrillas ni vietcons, de acuerdo, pero tambi&eacute;n sin ositos ni bambis&hellip;<\/p>\n<p>El fin de semana cuando no trabajo, salgo a dar una vuelta por ah&iacute;, cenarme un chulet&oacute;n de vez en cuando, calzarme unas birras o copas de cualquier matarratas, con colegas muy parecidos a m&iacute;, de batalla, echarnos unas risas, ponernos como cubas&hellip; Antes fumaba, ahora ya no fumo, tuve que dejarlo, me ahogaba mucho en el trabajo.<\/p>\n<p>Y aunque hubieras nacido inteligente, las formas de vida, el ambiente que te rodea, tu familia y tu condici&oacute;n social y dem&aacute;s te acaban volviendo un perfecto imb&eacute;cil.<\/p>\n<p>Cuando vamos a dar una vuelta, hagamos los planes que hagamos, siempre acabamos en un puticlub. Muchas veces, yo solo, me escaqueo disimuladamente de los colegas, y me piro a un local de luz roja, y me veo de madrugada en alguna habitaci&oacute;n, cubriendo alguna hembra, tambi&eacute;n escapada de alguna jungla de cualquier rinc&oacute;n del planeta, y procuro hacerlo lo mejor que puedo, o lo mejor que s&eacute;. Al menos, alguna gracia ten&iacute;a que tener mi trabajo, sol&aacute;rium no me hace falta, de brazos y de m&uacute;sculos ando bien arreglado, tambi&eacute;n soy alto y medianamente guapo.<\/p>\n<p>No es que me guste mucho gastarme pasta en los puticlubs, pero dado mi status, para buscar hembra, yo a una magistrada, ni a una m&eacute;dica, ni a una profesora, ni a una escritora, no puedo aspirar, y para andar con una t&iacute;a de mi condici&oacute;n social, que quieres que te diga, sencillamente no me apetece.<\/p>\n<p>Era comienzos de verano, llegaba el buen tiempo, pero a m&iacute; la vaina se me planteaba mal. Con la crisis o lo que sea, problemas en las f&aacute;bricas papeleras, se empieza a talar mucho menos eucalipto, el trabajo comienza a escasear y los ingresos tambi&eacute;n a mermar. Aparte, por si fuera poco, lo que pasa, el coche me da una compleja aver&iacute;a en el motor que me va a costar un dineral; as&iacute; que el verano, me temo, ya se me ha jodido bien.<\/p>\n<p>Llevo unos d&iacute;as de baj&oacute;n y mal humor, d&aacute;ndole vueltas a la cabeza; una temporada sin coche, sin pasta, sin ganas de nada y sin unos co&ntilde;os donde la meter. Solo consigo aliviar mi tensi&oacute;n parcialmente haci&eacute;ndome buenas pajas, pero cuando me hago una, no tardo mucho tiempo en necesitar hacerme otra&hellip;<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a por la tarde, baj&eacute; de ducharme. Me hab&iacute;an puesto unos vaqueros gastados y una camiseta de tirantes verde camuflaje, dejando al descubierto mis brazos fuertes y mis b&iacute;ceps duros del trabajo con los pectorales y los pezones duros marcando bajo la ce&ntilde;ida tela militar. Un Rambo en el sof&aacute;, retirado de las trincheras y los &aacute;rboles. Un Rambo de sal&oacute;n, ocioso pero aburrido, ap&aacute;tico, desubicado y a verlas venir&hellip;<\/p>\n<p>Estaba aquella tarde, como digo, espatarrado en el sof&aacute; viendo, como suelo, un show de wrestling en la tele, medio distra&iacute;do. Mi madre entr&oacute; al sal&oacute;n a limpiar con la mopa y dar spray a unos muebles. Yo me qued&eacute; un buen rato mir&aacute;ndola. Ya ni me acordaba de la madre tan bonita que tengo. Yo tengo 24 a&ntilde;os y ella me tuvo con 23, ahora tiene 47. Es alta y morena como yo, y aunque ha trabajado mucho en &eacute;sta vida se conserva a&uacute;n muy bien. Tra&iacute;a ese d&iacute;a unas mallas o leggins negros que le sentaban muy bien. Tiene unas piernas largas con unos muslos muy bien torneados y macizos, bonitas rodillas, y unos tobillos largos y proporcionados. Por arriba tra&iacute;a una camiseta blanca, de esas con las mangas recortadas por los sobacos, que luc&iacute;a depilados. No tiene mucha teta, aunque lo poco que tiene lo tiene firme y tiene el est&oacute;mago duro y el vientre plano, las caderas no muy anchas pero curvadas, y las mallas negras marcan ligeramente sus ingles. No es especialmente guapa de cara, tiene un buen cuerpazo, pero en el rostro y en esas arruguitas debajo de los ojos representa esos reales e inamovibles 47 tacos. Ya s&eacute; que en los cuentos las mam&aacute;s son bell&iacute;simas cual princesas pero en la vida real, nuestras madres son como son&hellip;<\/p>\n<p>De adolescente, recuerdo temporadas que me hice muchas pajas pensando en ella, pero eso lo hemos hecho todos, para que lo vamos a negar; luego vas creciendo y centras atenci&oacute;n en otras cosas. Ella y mi padre se separaron hace cosa de tres a&ntilde;os, porque ya no se soportaban. &Eacute;l era bien parecido tambi&eacute;n; intelectualmente no lo s&eacute;, pero otra manera puedo decir que f&iacute;sica y gen&eacute;ticamente los dos me dejaron buena herencia&hellip; O al menos, eso parece decir mi espejo&hellip;<\/p>\n<p>Cuando me doy cuenta estoy con una mano encima de mi bragueta, y siento ese dolor en la polla que te provoca una fuerte erecci&oacute;n bajo la tela dura de un pantal&oacute;n vaquero. Mi madre me ha mirado de reojo un instante, o eso he cre&iacute;do, y ahora se agacha para limpiar bien los muebles. Las mallas me ponen en la vista que a&uacute;n tiene un buen culazo, duro, redondo, firme. Sus muslos por atr&aacute;s son preciosos y la camiseta por atr&aacute;s se le ha levantado un poco dej&aacute;ndome ver, aauumm, el comienzo de su espalda muy morena&hellip;<\/p>\n<p>Trato de distraer mi atenci&oacute;n hacia la tele, en la lucha libre, donde dos camioneras enormes se dan con todo lo que pescan. Una sujeta a la otra por una teta con una mano y con la otra mano le atiza con una silla de esas plegables. Bajo el volumen casi al m&iacute;nimo y cambio a otro canal donde echan un documental sobre el Kilimanjaro. Pero no consigo disimular, y mi matriarca tampoco lo hace. De vez en cuando echa un vistazo, sin disimulos, al bulto de mis vaqueros. Ahora tira, oouuff, un poco hacia arriba de sus mallas, marcando bien en ellas los labios de su co&ntilde;o, caus&aacute;ndome un buen dolor de huevos. Los pezones despuntan bajo la camisetita blanca y es cuando me percato de que no trae sujetador. Apago la tele, no me interesa el Kilimanjaro. O era el Aconcagua, ya no lo s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Mi madre se sienta pegada a m&iacute;, en el sof&aacute;. Me da un beso en la mejilla y me acaricia el cuello. &ndash;No te preocupes por nada, todo se arregla. El coche se arregla, el trabajo con el tiempo volver&aacute;, para comer y vivir dignamente todav&iacute;a tenemos&hellip; Adem&aacute;s, huumm, me gusta tenerte un poco en casa, porque realmente paras poco bajo este techo. Y quiz&aacute; te espere un buen verano, ya lo ver&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n, mam&aacute;. Claro que s&iacute;. Todo ir&aacute; bien.<\/p>\n<p>-Desde luego. Oye est&aacute;s hecho todo un machito, eh? &ndash;Comenz&oacute; a acariciarme y apretarme los b&iacute;ceps- Estos est&aacute;n muy duros, oye. Hac&iacute;a tiempo que no acariciaba este torso; d&eacute;jame masajearte un poco&hellip;- introdujo su mano bajo mi peque&ntilde;a camiseta y frotaba con suavidad mi est&oacute;mago, en c&iacute;rculos &ndash;Oye, esto est&aacute; como una tabla de duro, huumm, a ver el pecho&hellip; &ndash; Sus manos, algo fr&iacute;as acarician ahora mis pectorales y sus dedos juegan con mis pezones, me dan como peque&ntilde;as sacudidas el&eacute;ctricas- Est&aacute;s fuerte y fibrado, que bueno est&aacute; mi ni&ntilde;o. Y por ah&iacute;, abajo debe estar todo muy a punto. Por cierto, mucho hace que no te veo desnudo, desde chiquillo que te ba&ntilde;aba. Me gustar&iacute;a verte desnudo, quiero ver bien el hombret&oacute;n que he parido, para ver qu&eacute; es lo que estoy ofreciendo a mis futuras nueras, o la que sea madre de mis nietos&hellip;<\/p>\n<p>Cuando mi madre suelta esa parida de las &ldquo;futuras nueras madres de sus nietos&rdquo; no puedo evitar una peque&ntilde;a carcajada. No tengo ganas de contarle con detalles a que sab&iacute;a el co&ntilde;o de su &ldquo;&uacute;ltima futura nuera&rdquo;, una rusa de San Petersburgo que estaba hace quince d&iacute;as en el puticlub Afrodita&hellip;<\/p>\n<p>-Bueno, -prosigue ella- &iquest;cu&aacute;ndo me dejas verte desnudito? No te dar&aacute; m&aacute;s, supongo, soy tu madre&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no nos duchamos juntos? As&iacute; me ves t&uacute; a m&iacute; tambi&eacute;n. No me has visto desde hace muchos a&ntilde;os, en la playa, en bikini&hellip; &iquest;O crees que tu mami ya no est&aacute; presentable? De ni&ntilde;o alguna pajita te has hecho a mi costa, no?<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, eso que dices no est&aacute; bien. &ndash;Respond&iacute; yo con tono tranquilo- La adolescencia es la adolescencia, eso ya lo sabemos. Respecto a lo otro, sabes de sobra que te conservas estupendamente, y que si no te buscas maromo es porque no quieres&hellip; S&eacute; que la separaci&oacute;n no te sent&oacute; bien, que mi padre es un necio, y tambi&eacute;n s&eacute; que os un&iacute;a mucho el folleteo. Muchas veces os o&iacute; en la habitaci&oacute;n, y tuve que ir al ba&ntilde;o&hellip; Pero, as&uacute;melo, &eacute;l ya no est&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>-Tu padre &ndash;responde ella muy tranquila- tendr&iacute;a un mill&oacute;n de defectos pero me follaba bien. Era bueno en la cama, y yo no soy hembra para cualquiera, adem&aacute;s t&uacute; lo sabes. Nenito, &iquest;por qu&eacute; no nos dejamos de hipocres&iacute;as? Hace un rato estabas mir&aacute;ndome, y te puse; &ndash;se&ntilde;al&oacute; el bulto de mi pantal&oacute;n- no me molest&oacute;, al contrario me emple&eacute; en recrearte la vista y est&aacute; bien, no pasa nada. Me sobra saber cu&aacute;ntas putas te follas, si eres clavadito a tu padre, joder&hellip; Motosierra, cerveza y putas&hellip; No te estoy juzgando, somos lo que somos. Bueno, &iquest;qu&eacute; pasa, no quieres que nos duchemos juntos, o qu&eacute;&hellip;?<\/p>\n<p>No pasa nada, mam&aacute;, no te quedes con las ganas&hellip; Estaremos algo apretados los dos dentro de la mampara&hellip; Yo acabo de ducharme&hellip;<\/p>\n<p>-Pues, hala, otra ducha&hellip; Si lo est&aacute;s deseando, mi nene&hellip;<\/p>\n<p>Como ya he dicho, esa conversaci&oacute;n, fluy&oacute; toda en un tono muy tranquilo y con naturalidad, con sinceridad. Ella me coge de la mano y nos vamos al cuarto de ba&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>-D&eacute;jame a m&iacute;&hellip; -Dice ella- Me saca despacito la camiseta de tirantes por arriba y contempla un ratito mi pecho y mis abdominales. Luego, me desabrocha el bot&oacute;n del pantal&oacute;n y la cremallera, y lo deja caer. Tras jugar un ratito a estirar la goma de mi b&oacute;xer me lo baja despacito, surgiendo mi polla erecta a muerte&hellip; -Huumm, mi ni&ntilde;o es completo&hellip;<\/p>\n<p>Ella se desnuda despacio, sin ninguna prisa, se saca la camisetita blanca. Aparece su torso muy moreno, con sus tetas peque&ntilde;as, pero bien puestas y algunas pecas que le suben hasta el cuello. Luego, se va quitando las mallas quedando con su tanga verde. Yo permanezco quieto, desnudo, expuesto ante ella, inm&oacute;vil, algo avergonzado, muy excitado&hellip; Se quita el tanga y se muestra ante m&iacute;, orgullosa&hellip; -&iquest;Qu&eacute; te parece? Tu madre todav&iacute;a no est&aacute; tan mal, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Estamos desnudos los dos uno frente al otro. Contemplo con expectaci&oacute;n sus piernas largas y poderosas. Los muslos perfectos. Las caderas, apetecibles. El co&ntilde;o que me pari&oacute;&hellip; Ella se abre un poco de piernas para que pueda verla bien, imitando la pose de una modelo. Su media melena de cabello negro cae sobre sus hombros, aunque es te&ntilde;ido. Sus ojos casta&ntilde;os me estudian con tranquilidad y su boca dibuja media sonrisa de satisfacci&oacute;n. El coraz&oacute;n me golpea el pecho y la sangre en mis car&oacute;tidas. Nunca he sentido tan duros todos los m&uacute;sculos de mi cuerpo. Tras un rato enajenado mi madre me da una palmada en el trasero y ri&eacute;ndose me empuja dentro de la ducha entrando ella tras de m&iacute;&hellip; -Venga, tonto, si s&oacute;lo vamos a ducharnos&hellip;- dice ella&hellip;<\/p>\n<p>Cabemos justos en la mampara, ella se sit&uacute;a tras de m&iacute;, a mis espaldas, y el agua bien caliente va fluyendo por nosotros. Ella va acariciando mi espalda mojada, mis brazos, mi pecho, mi vientre&hellip;Yo permanezco inm&oacute;vil, me dejo hacer&hellip; Ella me va enjabonando bien, acarici&aacute;ndome con suavidad los m&uacute;sculos. Acaricia mi vientre por debajo de mi ombligo; yo estoy en &eacute;xtasis&hellip;<\/p>\n<p>Entonces coge con su mano mi polla mojada que est&aacute; como un m&aacute;stil y la va enjabonando. Tambi&eacute;n me manosea los test&iacute;culos, que apuntan duros en su saco&hellip;<\/p>\n<p>-Oye, &iquest;y esto qu&eacute;&hellip;? D&eacute;jame enjabonarte bien&hellip; El machito que he parido es bien completo&hellip; -me dice despacito al o&iacute;do- Ya me contar&aacute;s otro d&iacute;a lo bien que me follas las putitas, con esta herramienta tan buena&hellip; Tu padre follaba muy bien&hellip;<\/p>\n<p>Permanecemos un rato aclar&aacute;ndonos bajo el agua. El aroma del champ&uacute; y su voz suave me han anestesiado. Ahora mismo no s&eacute; en que planeta estoy. Nos salimos de la ducha y yo sigo quieto y calladito. Ella envuelve nuestros cuerpos con una toalla gigante, se va secando y me va secando a m&iacute;. Sus rizos negros mojados caen sobre sus hombros y los pelitos negros h&uacute;medos de su co&ntilde;o me fascinan. Me toma de la mano, semih&uacute;medos los dos y me conduce por el pasillo a su dormitorio, el de la cama grande donde dorm&iacute;an los dos, cerrando la puerta tras de s&iacute;. Debe haber echado alguna p&oacute;cima en el champ&uacute; porque estoy como narcotizado, pero muy feliz me dejo llevar. Se abraza frente a m&iacute; y me da un buen morreo, cosquilleando mis labios&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Ves como no ha pasado nada? S&oacute;lo &iacute;bamos a ducharnos en el cuarto de ba&ntilde;o, quer&iacute;a verte desnudo, y ya est&aacute;&hellip; Pero ahora estamos en mi dormitorio, oh oh, y aqu&iacute; me vas a follar bien, porque yo no me puedo quedar as&iacute;, y t&uacute; tienes mucha tensi&oacute;n acumulada en los huevos&hellip;<\/p>\n<p>Nos fundimos unos minutos en unos intensos morreos, manteniendo bien pegados nuestros cuerpos semih&uacute;medos, abrazados los dos. Ella mete su mano entre los dos cuerpos para cogerme la polla, mientras su lengua saca cosquillas a la m&iacute;a. Luego se concentra en mi cuello besando mis car&oacute;tidas palpitantes. Tras un rato, estoy tumbado en la cama y ella sujeta la polla con su mano. Disfruta apretando suavemente y mir&aacute;ndome a los ojos, aunque en cierta manera yo trato de evadir su mirada. La polla, venosa, dur&iacute;sima, es una presa indefensa cerrada en su mano. Comienza a chup&aacute;rmela con profesionalidad, practic&aacute;ndole la humedad justa. La siento dentro de su boca, aplic&aacute;ndome la lengua con maestr&iacute;a en las zonas del placer. Besos h&uacute;medos en el capullo&hellip;<\/p>\n<p>-Dicen que el frenillo es una zona muy sensible, &iquest;es verdad? &ndash;me pregunta ella, concentr&aacute;ndose en darme ahora r&aacute;pidos pero certeros leng&uuml;etazos en &eacute;l. Me creo morir del gusto y le indico que pare o me corro r&aacute;pido&hellip;<\/p>\n<p>La tumbo ahora yo a ella. Beso las arruguitas de su cara, esas de los 47 a&ntilde;os, pero bien llevados. Muerdo su cuello y doy ligeros leng&uuml;etazos a sus pezones duros y oscuros, retrep&aacute;ndome sobre ella de vez en cuando para retreparla. Voy bajando a su vientre y beso los pelitos negros de su sexo. El aroma de su champ&uacute; me acompa&ntilde;a mientras beso y aplico lametones a los labios de su co&ntilde;o. Me entretengo un rato con su cl&iacute;toris, pero ya no puedo m&aacute;s. No puedo alargar m&aacute;s los protocolos. La levanto y nos ponemos los dos de pie, ella contra la pared. Dos metros a nuestra derecha, en la habitaci&oacute;n hay un espejo de cuerpo entero que refleja nuestros cuerpos. Ella es casi tan alta como yo y el espejo refleja una buena pareja, la que hacemos. Le taladro el co&ntilde;o que engulle receptivo mi polla, erecta a un punto que no he conocido hasta hoy, con la puesta a punto de mi madre. Me excito contemplando como se tensan mis m&uacute;sculos al espejo y como su cuerpazo moreno amortigua estoico mis embestidas, mordi&eacute;ndose el labio inferior, reprimiendo en parte los gemidos y clavando con fuerza las yemas de sus dedos en mis dorsales y mis b&iacute;ceps hasta el punto de hacerme da&ntilde;o. Parecemos dos actores porno, y en ese momento no me importa estar cubriendo a mi madre. Contin&uacute;o un ratito aplic&aacute;ndole pollazos, pero no puedo m&aacute;s, le indico que me voy correr&hellip;<\/p>\n<p>Ella me empuja hacia atr&aacute;s sac&aacute;ndome de ella, jadeante, se tumba en la cama, arrastr&aacute;ndome del brazo y me se&ntilde;ala su vientre plano y moreno. Me pongo de rodillas con las piernas abiertas, encima de su cuerpo, para que ella me d&eacute; el remate final. Con su mano derecha masturba con fuerza mi polla y con izquierda aprieta uno de mis pezones&hellip;<\/p>\n<p>Siento encogerse mis test&iacute;culos doloridos, en su saco, y me corro entre alaridos, vertiendo el semen sobre la piel morena de su vientre jadeante&hellip;<\/p>\n<p>El vientre que un d&iacute;a me engendr&oacute; y me trajo en su interior&hellip;<\/p>\n<p>El vientre que un d&iacute;a me trajo a este Mundo&hellip;<\/p>\n<p>El vientre del que me siento orgulloso&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hay una pel&iacute;cula de Schwarzenegger, puede que sea Comando, o algo as&iacute;, no recuerdo bien, en que el protagonista llega del bosque motosierra en mano y cargando un tronco grande al otro hombro. 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