{"id":18181,"date":"2018-06-25T22:00:00","date_gmt":"2018-06-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-25T22:00:00","modified_gmt":"2018-06-25T22:00:00","slug":"18181-las-testigos-de-jehov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18181-las-testigos-de-jehov\/","title":{"rendered":"La sobrina de Edelmiro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18181\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hasta los mism&iacute;simos cojones estaba Edelmiro de los testigos de Jehov&aacute;. Como ten&iacute;an el local cerca de su casa no hab&iacute;a d&iacute;a en que no llamasen a la puerta de su piso.<\/p>\n<p>El hombre les ten&iacute;a preparada una sorpresa para que no lo volvieran a molestar.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a llamaron a la puerta de su piso dos mujeres. Una morena que no llegaba a los veinticinco a&ntilde;os, y otra pelirroja, que no llegaba a los veinte. Las dos eran altas, guapas, con buenos cuerpos y vest&iacute;an sobriamente.<\/p>\n<p>Edelmiro, que era un cincuent&oacute;n, solter&oacute;n y apuesto, al abrir la puerta de su piso y ver a las dos mujeres, sorprendido, le dijo a la morena:<\/p>\n<p>-No me jodas, Martina. &iquest;T&uacute; tambi&eacute;n? &iquest;C&oacute;mo co&ntilde;o hacen testigo de Jehov&aacute; en las aldeas?<\/p>\n<p>Le respondi&oacute; la pelirroja.<\/p>\n<p>-Le descubr&iacute; yo los caminos de Jehov&aacute;.<\/p>\n<p>Edelmiro, se cabre&oacute; con la pelirroja. Ech&aacute;ndole una de esas miradas que matan, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Estaba hablando con mi sobrina, cuervo!<\/p>\n<p>Martina, defendi&oacute; a su amiga.<\/p>\n<p>-No la insulte, t&iacute;o. Es una buena chica. Tiene que perdonar. No sab&iacute;a que viv&iacute;a aqu&iacute;. Ya nos vamos.<\/p>\n<p>-&iquest;Si quer&iacute;as venir a la ciudad no era mejor que te hubieses fugado conmigo hace unos a&ntilde;os?<\/p>\n<p>Abril, la pelirroja, la pill&oacute; por el aire.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Fueron amantes?! &iexcl;Eso es incesto!<\/p>\n<p>-Mete las narices en los asuntos de tu secta, chupa biblias.<\/p>\n<p>Martina, segu&iacute;a defendiendo a Abril.<\/p>\n<p>-Tiene raz&oacute;n, t&iacute;o, adem&aacute;s era tan joven&#8230;<\/p>\n<p>Edelmiro, no cambi&oacute; su plan porque una de ellas fuera su sobrina, les dijo con sorna:<\/p>\n<p>-Pasad, hermanas, pasad, que se est&aacute;n enterando los vecinos de lo que no deben.<\/p>\n<p>Martina y Abril siguieron a Edelmiro hasta la sala de estar.<\/p>\n<p>-Sentaos en el tresillo que ahora vengo.<\/p>\n<p>Las mujeres, que tra&iacute;an unas carpetas en las manos, se sentaron donde les hab&iacute;a dicho. Jam&aacute;s se podr&iacute;an imaginar lo que se les ven&iacute;a encina.<\/p>\n<p>Al rato volvi&oacute; Edelmiro a la sala de estar. Se sent&oacute; en un sill&oacute;n delante de su sobrina y de Abril, y le pregunt&oacute; a Martina:<\/p>\n<p>-&iquest;Te acuestas con ella?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; dice?! La homosexualidad es pecado y la masturbaci&oacute;n y la fornicaci&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Edelmiro, dijo, despectivamente:<\/p>\n<p>-Jehov&aacute;, Jehova. &iquest;Dar&iacute;ais la vida por &eacute;l si os obligan a mantener relaciones sexuales entre vosotras. Si os obligan a que os masturb&eacute;is o cosas similares?<\/p>\n<p>Salt&oacute;, Abril.<\/p>\n<p>-&iquest;Ante qui&eacute;n hay qu&eacute; firmar?<\/p>\n<p>Edelmiro, ech&oacute; una mano a la espalda y sac&oacute; de entre la cintura y el pantal&oacute;n una pistola con silenciador.<\/p>\n<p>-Ante esta.<\/p>\n<p>Martina, asustada, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; va a hacer, t&iacute;o?!<\/p>\n<p>-Ver si es verdad que dais la vida por seguir ese camino que os marca Jehov&aacute;.<\/p>\n<p>Abril, estaba temblando.<\/p>\n<p>-&iexcl;No haga una locura!<\/p>\n<p>-Depende de vosotras. Besaos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jam&aacute;s! Adem&aacute;s&#8230; Somos hermanas de leche.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; carallo de hermanas de leche ni hostias en conserva! &iquest;Os pens&aacute;is que soy tonto?<\/p>\n<p>Martina, lo puso al d&iacute;a.<\/p>\n<p>-Mam&aacute; dej&oacute; a pap&aacute; y pap&aacute; se cas&oacute; con su madre.<\/p>\n<p>Edelmiro, se sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>-Joder, s&iacute; que cambiaron las cosas en la aldea, s&iacute;, pero&#8230; &iexcl;Me importa una mierda! &iexcl;Besaos o aqu&iacute; ocurre una desgracia!<\/p>\n<p>Abril, se resist&iacute;a.<\/p>\n<p>-Estoy casada.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s capada?<\/p>\n<p>Por la puerta que hab&iacute;a vuelto Edelmiro, entr&oacute; en la sala de estar una rubia, delgada, de ojos azules y larga melena. Era muy alta y tendr&iacute;a unos treinta a&ntilde;os. Vest&iacute;a con lencer&iacute;a roja tremendamente er&oacute;tica, y es que llevaba puesto el sujetador, el liguero y las medias, pero no llevaba bragas. Se ve&iacute;a su co&ntilde;o totalmente depilado. Calzaba zapatos de tac&oacute;n de aguja de color rojo y llevaba una fusta en la mano derecha. Le volvi&oacute; a preguntar a Abril:<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s capada?!<\/p>\n<p>Abril, al verla, se persign&oacute;, y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Con Satan&aacute;s hemos topado!<\/p>\n<p>-&iexcl;Con la fusta de Satanilla os vais a topar si no os bes&aacute;is. Te hicimos una pregunta: &iquest;Est&aacute;s capada?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Le larg&oacute; con la fusta en las dos piernas:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas, plas!!<\/p>\n<p>A Abril le doli&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay!<\/p>\n<p>Satanilla, con cara de mala hostia, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Besa e esa guarra o te lleno de cardenales!<\/p>\n<p>-Cuando salga de aqu&iacute; os voy a poner una denuncia por abuso que os vais a cagar.<\/p>\n<p>Edelmiro, le dijo:<\/p>\n<p>-Si sal&iacute;s. &iexcl;C&oacute;mo odi&oacute; a todas y todos los testigos de Jehov&aacute;! &iexcl;&iexcl;Farsantes!!<\/p>\n<p>-Los testigos de Jehov&aacute; no odiamos a nadie. Jes&uacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Sartanilla, ya se hartara.<\/p>\n<p>-P&eacute;gales un tiro si no se besan, Miro.<\/p>\n<p>-Es que una es mi sobrina. Se lo pego a la pelirroja.<\/p>\n<p>-Vale, as&iacute; tu sobrina me quita el trabajo de limpiar la sangre.<\/p>\n<p>Edelmiro apunt&oacute; a Abril a la cabeza, y le dijo a su sobrina:<\/p>\n<p>-Ap&aacute;rtate de su lado que va a salpicar.<\/p>\n<p>&iexcl;Ni Jehov&aacute; ni hostias! Abril, le dijo a Martina:<\/p>\n<p>-B&eacute;same, b&eacute;same que est&aacute;n locos.<\/p>\n<p>Las j&oacute;venes se pusieron de lado en el tresillo y se besaron. Se daban peque&ntilde;os picos con los labios. Satanilla le dio con la fusta en el culo a las dos.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas y plas!!<\/p>\n<p>-&iexcl;Con lengua! &iexcl;&iexcl;Y no par&eacute;is hasta que yo os lo diga!!<\/p>\n<p>Se rozaron las lenguas, despu&eacute;s se las chuparon. De besarse con los ojos abiertos pasaron a besarse con los ojos cerrados. A los cinco o seis minutos ya estaban coloradas, mojadas y luchando para no gemir, y es que cuando a una se le abr&iacute;a y se le cerraba el co&ntilde;o, a la otra se le abr&iacute;a y se le cerraba el ojete, y viceversa. Viendo que ya estaban calentitas, Satanilla, les orden&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;En pie! -se pusieron en pie- T&uacute;, pelirroja, mete una mano dentro de sus bragas y masturba a tu hermana.<\/p>\n<p>Abril le levant&oacute; el vestido a su hermana de leche, le meti&oacute; la mano dentro de las bragas y se encontr&oacute; con una piscina. Martina, al sentir los dos dedos de la mano de Abril dentro del co&ntilde;o cerr&oacute; los ojos y se le escap&oacute; un peque&ntilde;o gemido&#8230; Volvi&oacute; a abrir los ojos y mir&oacute; a su hermana de leche mientras &eacute;sta la masturbaba. Se mor&iacute;an por volver a besarse. Satanilla, ten&iacute;a otros planes.<\/p>\n<p>-&iexcl;B&aacute;jale las bragas y c&oacute;mele el co&ntilde;o, pelirroja!<\/p>\n<p>Abril, le dijo:<\/p>\n<p>-No s&eacute; hacer eso.<\/p>\n<p>-T&uacute; lame su co&ntilde;o de abajo arriba que ya ver&aacute;s c&oacute;mo al final se corre.<\/p>\n<p>Abril le baj&oacute; las bragas a Martina y despu&eacute;s le lami&oacute; de abajo arriba el co&ntilde;o encharcado.<\/p>\n<p>Edelmiro, sac&oacute; la verga, un tremendo cipote y se puso a menearlo.<\/p>\n<p>Martina, mirando para la verga de Edelmiro y sintiendo la lengua de su hermana de leche lamer su co&ntilde;o, se dej&oacute; ir sabiendo que de un momento a otro se iba a correr&#8230; pero Satanilla segu&iacute;a teniendo otros planes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Deja de lamer y lev&aacute;ntate, pelirroja! -se levant&oacute;- &iexcl;Besaos otra vez!<\/p>\n<p>Cuando Abril y Martina se besaron ya se abrazaron y se devoraron las lenguas. Las dos se mor&iacute;an por correrse. Satanilla dej&oacute; que se besaran un par de minutos. Despu&eacute;s, con voz autoritaria, les dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Mamarle la verga a Miro!<\/p>\n<p>Las dos hermanas de leche fueron como dos corderitas. Martina ya se la hab&iacute;a mamado y ten&iacute;a experiencia&#8230; Lam&iacute;a de los cojones al frenillo y despu&eacute;s dejaba que Abril hiciera lo mismo&#8230; Le mamaba el glande y despu&eacute;s se lo pon&iacute;a en la boca a su hermana de leche para que se lo mamase. Le estaba ense&ntilde;ando a hacer la mamada perfecta. Al rato largo, les dijo Satanilla:<\/p>\n<p>-Desnudaos.<\/p>\n<p>Martina y Abril se desnudaron. Martina ten&iacute;a unas tetas grandes con areolas casta&ntilde;as y grandes pezones. Su co&ntilde;o ten&iacute;a una gran mata de pelo negro. Las tetas de Abril eran casi tan grandes como las de la hermana de leche, ten&iacute;an areolas rosadas y pezones tiesos como pitones. Su mata de pelo pelirrojo era grandiosa. Tambi&eacute;n ten&iacute;an pelos en los sobacos&#8230; Ten&iacute;an dos tremendos polvazos.<\/p>\n<p>Satanilla segu&iacute;a a lo suyo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Magreaos y comeos las tetas!<\/p>\n<p>Martina y Abril ya estaban entregadas. De pie, se turnaron para comerse aquellas maravillosas tetas. Tanto gem&iacute;a una como la otra. Por el interior de sus muslos bajaban regueros de flujo. A Martina le llegaba a la altura de las rodillas, a Abril le llegaba a los tobillos.<\/p>\n<p>Satanilla le orden&oacute; a Martina:<\/p>\n<p>-C&oacute;mele el culo a tu hermana de leche mientras ella me come a m&iacute; el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Abril se agach&oacute; y le comi&oacute; el co&ntilde;o a Satanilla. Martina le lami&oacute; el culo y el co&ntilde;o a Abril y Abril solt&oacute; un gemido casi escandaloso.<\/p>\n<p>Satanilla vio que Abril se iba a correr, y le dijo:<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate sobre la verga de Miro.<\/p>\n<p>No se lo tuvo que decir dos veces, Abril se sent&oacute; sobre la tranca, d&aacute;ndole la espalda a Edelmiro. La meti&oacute; hasta el fondo&#8230; Como Edelmiro no se mov&iacute;a lo foll&oacute; ella moviendo el culo de adelante hacia atr&aacute;s y de atr&aacute;s hacia delante, lentamente al principio y aprisa despu&eacute;s. Poco m&aacute;s tarde, Edelmiro, sinti&oacute; como el co&ntilde;o de Abril apretaba su cipote. Abril, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; corrida se avecina!!<\/p>\n<p>Edelmiro sinti&oacute; como una descarga de jugo ba&ntilde;aba su verga mientras Abril se corr&iacute;a y se convulsionaba. Al acabar de correrse, le dej&oacute; el sitio a Martina. A la que le dijo Edelmiro:<\/p>\n<p>-&iexcl;Te toca, morena! &iquest;La echaste de menos?<\/p>\n<p>-Mucho.<\/p>\n<p>Edelmiro, se vino arriba.<\/p>\n<p>-Ven y m&eacute;tela en el culo como la &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>Martina puso el ojete sobre la verga de Edelmiro y la fue metiendo a su aire. Entraba sin dificultad. Se notaba que ya le hab&iacute;an dado por culo m&aacute;s veces. Le rode&oacute; el cuello con los brazos y mir&aacute;ndolo a los ojos lo foll&oacute; hasta que los ojos de Edelmiro se cerraron y se corri&oacute; dentro de ella. En el momento en que acab&oacute; de llenarle el culo de leche, Martina, bes&oacute; a Edelmiro. Quit&oacute; la polla del culo, la meti&oacute; en el co&ntilde;o y lo foll&oacute; hasta que se corri&oacute; con una fuerza brutal lo que la hizo lanzar un alarido:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Aaaaah!!!<\/p>\n<p>Edelmiro hab&iacute;a puesto la pistola con silenciador en el piso para abrazar a Martina. Satanilla la cogi&oacute;. Le apunt&oacute; a las teta a Abril. La muchacha casi se mea por ella.<\/p>\n<p>-No, por favor. No dir&eacute; nada de lo que ocurri&oacute; aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Satanilla apret&oacute; el gatillo y un chorro de leche moj&oacute; las tetas de la muchacha. La pistola era de juguete. Abril, estaba cabread&iacute;sima.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hija de puta!<\/p>\n<p>-Puta a secas, perra.<\/p>\n<p>Le larg&oacute; con la fusta en las nalgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas!!!<\/p>\n<p>-&iexcl;Cabrona!<\/p>\n<p>-&iexcl;Vas a seguir follando o te desgracio!<\/p>\n<p>-Vale, vale, seguir&eacute; fornicando.<\/p>\n<p>-Quiero que me respond&aacute;is a la pregunta, perrillas<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pregunta es esa?<\/p>\n<p>-&iquest;Nunca pensasteis en tener un hombre a vuestra disposici&oacute;n para hacer con &eacute;l lo que os viniese en gana?<\/p>\n<p>Le respondi&oacute; Martina.<\/p>\n<p>-Yo, s&iacute;, pero antes de ser testigo de Jehov&aacute;.<\/p>\n<p>Martina, le dijo:<\/p>\n<p>-Y te har&iacute;as un dedo imaginando cosas, claro.<\/p>\n<p>-Sin comentarios.<\/p>\n<p>Ahora le cay&oacute; a ella un golpe de fusta en una nalga.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas!!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; respuesta es esa, zorra?!<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;, s&iacute;. Me hice muchos deditos imaginando cosas guarras!<\/p>\n<p>Satanilla se dio por satisfecha.<\/p>\n<p>-Eso ya est&aacute; mejor.<\/p>\n<p>Martina, le pregunt&oacute; a su t&iacute;o:<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro que se va a dejar hacer todo lo que queramos?<\/p>\n<p>-Segur&iacute;simo. Seguidme a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n, Edelmiro, se desnud&oacute;. Su verga ya estaba a media asta. Se ech&oacute; sobre la cama, y les dijo:<\/p>\n<p>-Disfrutad de mi.<\/p>\n<p>Martina, a su lado derecho, le cogi&oacute; la verga y se la mam&oacute; con maestr&iacute;a. Abril le chup&oacute; las tetillas. Lo comi&oacute; a besos, y acto seguido, d&aacute;ndole la espalda a su hermana de leche, le puso el culo en la boca, Edelmiro le lami&oacute; el ojete y se lo foll&oacute; con la punta de la lengua. Un rato m&aacute;s tarde, del co&ntilde;o de Abril ca&iacute;an gotas de flujo que iban a parar a la frente de Edelmiro. Cuando ya estaba m&aacute;s que cachonda, baj&oacute; mojando su pecho y su vientre con el jugo del co&ntilde;o. Al estar a tiro, Martina, le puso la verga en la entrada del ojete, Abril, empuj&oacute; y la fue clavando muy lentamente. Ten&iacute;a los ojos llorosos cuando la verga toco fondo. Le hab&iacute;a dolido pero no se quejara ni una sola vez.<\/p>\n<p>Martina subi&oacute; encima de Edelmiro y le dio el co&ntilde;o a comer. Edelmiro le meti&oacute; la lengua dentro y dej&oacute; hacer. Satanilla, sentada en un taburete, miraba.<\/p>\n<p>Abril frot&oacute; su cl&iacute;toris contra el vientre de Edelmiro y Martina le foll&oacute; la lengua. Se magrearon las tetas una a la otra y se besaron mientras buscaban el orgasmo&#8230; No tardaron en encontrarlo. La primera en correrse fue Abril:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me corro, Martina!!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Y yo, cari&ntilde;o, y yo!!<\/p>\n<p>Las hermanas de leche al correrse se retorcieron con el gusto. El jugo de la corrida de Martina le llen&oacute; la boca a Edelmiro, y el de Abril le empap&oacute; los cojones. Edelmiro, se volvi&oacute; a correr, esta vez en el culo de Abril.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, le pregunt&oacute; Abril a Satanilla:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;T&uacute; no te vas a correr?!<\/p>\n<p>-Las putas no nos corremos.<\/p>\n<p>Satanilla, que era puta de profesi&oacute;n, hab&iacute;a hecho su trabajo. Puso la fusta encima de una c&oacute;moda e iba a coger un abrigo que colgaba de una silla para irse. Sinti&oacute; un fuerte golpe de fusta entre las nalgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas!!<\/p>\n<p>Le doli&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; co&ntilde;o haces, pelirroja!<\/p>\n<p>Abril, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Por mis cojones que hoy te corres, puta!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Pero t&uacute; no eras la que nos ibas a denunciar por abuso?!<\/p>\n<p>Abril, le volvi&oacute; a largar.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Pas, plas!!<\/p>\n<p>Satanilla, se estaba cabreando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te est&aacute;s pasando siete pueblos! Si quieres que juegue me tienes que pagar el tiempo, y soy una puta de lujo.<\/p>\n<p>Abril le sacudi&oacute; en las dos nalgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas, plas!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Puta de qu&eacute;?!<\/p>\n<p>-De Lugo, soy una puta de Lugo<\/p>\n<p>-Te vas a correr si no quieres que te cruce la cara con la fusta, puta de Lugo.<\/p>\n<p>Satanilla, se asust&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;La cara no, la cara no que la necesito para trabajar!<\/p>\n<p>Abril se puso a dar &oacute;rdenes.<\/p>\n<p>-Miro, c&oacute;mele el co&ntilde;o a la puta, y t&uacute;, Martina, c&oacute;mele el culo.<\/p>\n<p>Martina quer&iacute;a comer chocho.<\/p>\n<p>-Yo preferir&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Ahora le larg&oacute; a Martina.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Plas!!<\/p>\n<p>-&iexcl;Duele mucho!<\/p>\n<p>-Y m&aacute;s que te va a doler si no haces lo que te digo.<\/p>\n<p>-Es que&#8230;<\/p>\n<p>Abril levant&oacute; un brazo, y con la fusta en el aire, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; le comas el culo, chupa biblias!<\/p>\n<p>Martina no conoc&iacute;a a su hermana de leche.<\/p>\n<p>-&iexcl;Abril!<\/p>\n<p>-&iexcl;NI abril ni mayo ni junio! &iexcl;&iexcl;Come, folla cabras!!<\/p>\n<p>Martina, se cabre&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Eso no me lo dices sin fusta, cobarde!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Cobarde yo?!<\/p>\n<p>-Cobarde y enga&ntilde;a maridos, puta, &iexcl;Qu&eacute; eres m&aacute;s puta que las gallinas!!<\/p>\n<p>Abril encar&oacute; a Martina y le dio la fusta a Emilio.<\/p>\n<p>-Ag&aacute;rrame esto.<\/p>\n<p>Abril y Martina se agarraron por los pelos y tir&aacute;ndose de ellos, se revolcaron por el piso. Sus tetas re rozaban, sus co&ntilde;os mojados se restregaban con las piernas y otras partes del cuerpo. Dando vueltas y m&aacute;s vueltas, Abril, acab&oacute; con la cara entre las piernas de Martina. Meti&oacute; todo el co&ntilde;o chorreando en la boca y comenz&oacute; a lamerlo. Martina, que ten&iacute;a su boca cerca del co&ntilde;o de Abril, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Puta, puta hace putas, que no eres m&aacute;s que una puta hace putas!<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de llamarle puta y de llamarse puta a s&iacute; misma, meti&oacute; en la boca todo el co&ntilde;o de su hermana de leche y comenz&oacute; a devor&aacute;rselo. Satanilla, mirando para ellas se hab&iacute;a puesto cachond&iacute;sima.<\/p>\n<p>-M&oacute;ntame. Miro, m&oacute;ntame y f&oacute;llame, por favor.<\/p>\n<p>Miro, le estaba dando canela fina, cuando la mujer, mirando c&oacute;mo Abril y Martina se com&iacute;an vivas, le dijo:<\/p>\n<p>-B&eacute;same.<\/p>\n<p>Miro, que sab&iacute;a que Satanilla no le dejaba besar en la boca, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;En el culo?<\/p>\n<p>Aquello trastoc&oacute; los planes de Satanilla, que quer&iacute;a que la besara en la boca, sentir la leche de Edelmiro en su co&ntilde;o, y correrse como una loba.<\/p>\n<p>-S&iacute;, quiero que prepares mi ojete para que entre bien, pero antes b&eacute;same en la boca.<\/p>\n<p>Miro, no daba cr&eacute;dito a lo que o&iacute;a. Satanilla nunca le dejara dar por culo ni besarla por m&aacute;s dinero que le hab&iacute;a ofrecido. La bes&oacute; apasionadamente, despu&eacute;s, Satanilla, se puso a cuatro patas, al lado de Abril y de Martina. Edelmiro le lami&oacute; el co&ntilde;o y el culo. Satanilla se tocaba en co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, le dec&iacute;a Abril a Martina:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me corro, hermana!!!<\/p>\n<p>Martina, corri&eacute;ndose en la boca de su hermana de leche, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me vo, me vo, me vo, me voooo! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Me voy!!!<\/p>\n<p>Satanilla, viendo y oyendo a las hermanas de leche, comenz&oacute; a correrse ella.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;C&oacute;rrete conmigo, Miro!!<\/p>\n<p>Miro, le llen&oacute; el culo de leche a Satanilla que se retorc&iacute;a y gem&iacute;a como una posesa.<\/p>\n<p>La cama qued&oacute; perdida con el flujo de las tres corridas y el semen de Edelmiro.<\/p>\n<p>Descansaban boca arriba y mirando al techo, Edelmirio, Satanilla y Martina, cuando sintieron el chasquido de la fusta. Abril la hab&iacute;a cogido y les dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Arriba, esclavos!<\/p>\n<p>Satanilla, le dijo a Miro:<\/p>\n<p>-&iexcl;He creado un monstruo!<\/p>\n<p>Martina, volv&iacute;a a defender a su hermana de leche.<\/p>\n<p>-No digas eso, es un angelito con ganas de jugar.<\/p>\n<p>Abril, de pie, con las piernas abiertas, las grandes tetas con los pezones de punta, el pelirrojo vello del co&ntilde;o mojado., y la fusta en la mano, les dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute; que los soy, pero&#8230; que os quede bien claro que aqu&iacute; quien manda es el angelito. &iexcl;Caaaraaajo!!<\/p>\n<p>Era el principio de una tarde de sexo salvaje.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios buenos y malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hasta los mism&iacute;simos cojones estaba Edelmiro de los testigos de Jehov&aacute;. Como ten&iacute;an el local cerca de su casa no hab&iacute;a d&iacute;a en que no llamasen a la puerta de su piso. El hombre les ten&iacute;a preparada una sorpresa para que no lo volvieran a molestar. Aquel d&iacute;a llamaron a la puerta de su piso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9687,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18181","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9687"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18181\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}