{"id":18210,"date":"2018-06-29T06:43:12","date_gmt":"2018-06-29T06:43:12","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-29T06:43:12","modified_gmt":"2018-06-29T06:43:12","slug":"18210-loly-mi-nena-perversa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18210-loly-mi-nena-perversa\/","title":{"rendered":"Loly mi nena perversa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18210\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi hija es una joven y apetecible mujercita, con todas sus hormonas a full, alborotadas y exultantes, con todas las ganas de realizarse, cumplir el desaf&iacute;o que la naturaleza, perder la virginidad para ganarse el t&iacute;tulo de hacerse mujer. Entregarse al hombre de sus sue&ntilde;os para que sea &eacute;l quien desflore su virginidad, pero este acto representa algo m&aacute;s que una relaci&oacute;n sexual, involucra sentimientos y emociones que no est&aacute; dispuesta a regalar al primero que se le cruce, tiene la idea y la decisi&oacute;n de hacerlo con qui&eacute;n ella cree merecer todas sus consideraciones: su papi.<\/p>\n<p>Es joven pero decidida a cumplir los objetivos propuestos, hab&iacute;a armado la forma y el modo que se entregar&iacute;a al hombre elegido, el resto de la trama fue obra de las circunstancias totalmente causales y preparadas para dejar de ser virgen.<\/p>\n<p>Con todas la ganas en ebullici&oacute;n, la cerveza y tener toda la noche solo para nosotros, fue la tormenta perfecta que para romper los c&oacute;digos morales, transgredir preceptos b&iacute;blicos, derribar todas las objeciones de conciencia y d&eacute;jame llevar por la pasi&oacute;n y el desenfreno.<\/p>\n<p>Suele decirse que la ocasi&oacute;n hace al ladr&oacute;n, yo agregar&iacute;a que la provocaci&oacute;n a la perversi&oacute;n.<\/p>\n<p>Esa calurosa tarde de verano me hab&iacute;a quedado solo en casa con mi adolescente hija. Su juventud amerita una satisfacci&oacute;n sexual con car&aacute;cter de urgente, el cuerpo pide calmar esos deseos que la inquietan hasta la crispaci&oacute;n, las ganas florecen como la primavera, sobre todo en esa acalorada tarde, que se hab&iacute;a sacado la musculosa y el short para quedar solo con esa peque&ntilde;a bombacha blanca, tendida en la reposera para recibir sobre la tersura de su piel las caricias del sol.<\/p>\n<p>Mientras disfrutaba de una cerveza helada, me hab&iacute;a quedado absorto contemplando la anatom&iacute;a de la nena, tendida boca abajo. No comprendo bien qu&eacute; fue lo que me sucedi&oacute;, por un momento me sent&iacute;a atra&iacute;do por ese cuerpo virgen y juvenil casi desnudo, con abstracci&oacute;n de la relaci&oacute;n paternal, m&aacute;s a&uacute;n dir&iacute;a que en ese momento me hab&iacute;a perdido en mi propia lujuria, estimo que la excitaci&oacute;n y calentura habr&iacute;a sido a consecuencia de un tiempo de abstinencia sexual.<\/p>\n<p>Sin darme real cuenta de la situaci&oacute;n, me encontraba siendo protagonista de una situaci&oacute;n in&eacute;dita, jam&aacute;s imaginada, ni a&uacute;n en la m&aacute;s afiebrada de mis lujuriosas fantas&iacute;as, pero&hellip; la vida tiene esas sorpresas, escollos y pruebas que no siempre podemos eludir, esto que me estaba pasando era una prueba palmaria de que la visi&oacute;n l&uacute;dica de ese cuerpo hab&iacute;a activado mis fantas&iacute;as y ahora se hab&iacute;an convertido en una arrolladora locomotora fuera de control.<\/p>\n<p>A mis sesenta y algo m&aacute;s los vivo a pleno, con toda la pimienta, la sesi&oacute;n de gimnasia y la adicci&oacute;n casi compulsiva por el erotismo y el sexo es el motor que hace que la vida tenga sentido de ser disfrutada a pleno. Ser opend mind me permite adoptar una postura filos&oacute;fica frente a la vida, tomarme algunas licencias sin demasiadas culpas, esos son los antecedentes necesarios para conservar el car&aacute;cter jovial para ponerle una sonrisa al desaf&iacute;o cotidiano. No tengo ning&uacute;n prurito si en alguna ocasi&oacute;n debo recurrir a un &ldquo;ayud&iacute;n&rdquo; para sustentar la &ldquo;autoestima&rdquo; y hacerle frente al desaf&iacute;o de la carne joven, platillo preferido en la mesa gourmet de la diversidad femenina. Loly, mi hija, re&uacute;ne todos estos atributos, joven, virgen, inexperta y sobre todo hab&iacute;a heredado esta pasi&oacute;n compulsiva por el erotismo y el sexo.<\/p>\n<p>Loly se hab&iacute;a bajado de la reposera, ahora tendida en el piso de la terraza, sobre una lona, gir&oacute; para regalarme una sonrisa, haciendo gestos con la mano de que me acercara a ella, invit&aacute;ndome a compartir el mismo sol.<\/p>\n<p>&#8211; No, gracias hace mucho calor, mejor voy por otra cerveza.<\/p>\n<p>&#8211; Me traes una, papi.<\/p>\n<p>&#8211; So chica para tomar.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, si sabes que cuando estoy con mis amigos tomamos. Tr&aacute;eme una, no te hagas rogar&hellip;<\/p>\n<p>Volv&iacute; con dos, un instintivo chin chin, sentado a su vera, compartimos la rubia espumosa. Se sent&oacute; sobre la loneta, y me regal&oacute; esa sonrisa franca y desprejuiciada, p&iacute;cara y atrevida, exhibiendo el torso desnudo.<\/p>\n<p>Disfrutaba ponerme inc&oacute;modo, al menor intento por salirme de la escena, me retuvo tom&aacute;ndome de la mano.<\/p>\n<p>&#8211; Porfa! Qu&eacute;date, no me dejes sola. (haciendo pucheritos) &#8211; a qu&eacute; le tienes miedo? A m&iacute; o a vos?<\/p>\n<p>No supe qu&eacute; responder, la verdad hab&iacute;a sido precisa, me ten&iacute;a miedo a m&iacute;, la situaci&oacute;n se estaba saliendo de los carriles de la relaci&oacute;n padre hija, no estaba preparado para situaciones como esta.<\/p>\n<p>&#8211; No me tengas miedo, no te voy a complicar la vida, solo necesito estar contigo, sentirte cerca, eres mi papi, no puedes evitarlo, nadie sabr&aacute; de esto, es un secreto entre los dos. Tambi&eacute;n estoy algo nerviosa, sent&iacute; como me late el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; la mano hasta posarla sobre su pecho, sin darme cuenta m&aacute;s que sentir los latidos estaba toc&aacute;ndole la teta. Tiene unas deliciosas tetas, peque&ntilde;as como limones seg&uacute;n sus dichos, pero bien erguidas y vibrantes, con esos pezones peque&ntilde;os pero s&uacute;per erectos como picas de lanza preparados para el ataque.<\/p>\n<p>Su mirada suplicaba contenci&oacute;n, leve sonrisa, su boca se dej&oacute; estar cerca de la m&iacute;a, en ese instante todo se me volvi&oacute; incomprensible, como si una nebulosa turbara mi capacidad de razonamiento, la pasi&oacute;n emerge arrasando con las prevenciones, derribando obst&aacute;culos.<\/p>\n<p>Su mirada certifica y avala el roce de labios, fue un beso en la boca, inocente e instintivo, sin sorpresa, tampoco el siguiente y un tercero no tan inocente, lleno de fragor y deseo. Los valores subvertidos descartaba cualquier atisbo de retroceso, de ahora en adelante solo eran un hombre mayor y una mujer joven dej&aacute;ndose llevar en la vor&aacute;gine pasional del fragoroso deseo de consumar el acto sexual.<\/p>\n<p>Se dej&oacute; tender sobre la loneta con mi cuerpo cubriendo el suyo, las bocas unidas, las lenguas frot&aacute;ndose respirando el aliento del otro. El abrazo efusivo, mucho, hac&iacute;a subir los colores a las mejillas de mi nena, inyectadas de repentino rubor, el candor de la inocencia se consum&iacute;a en la incandescente brasa de la lujuria.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n amerita salir cuanto antes de la terraza, en brazos tomada de mi cuello, y a su pedido, la lleve al dormitorio, dej&eacute; sobre el lecho mientras me deshac&iacute;a de las ropas quedando solo en b&oacute;xer.<\/p>\n<p>De pie, junto al lecho la observo en la plenitud sexual de una hembra consumada esperando a su hombre, flexiona las rodillas y las eleva, con un gesto me pide que le quite la bombachita, eleva las pantorrillas para facilitar la tarea. Abre sus piernas, me ofrece la magn&iacute;fica e inquietante vistas del cofre m&aacute;gico y virgen de su juventud palpitante, totalmente depilado, labios abultados, el cl&iacute;toris coronando la magnificencia de una virgen ofreci&eacute;ndose para que su papito sea su primer hombre, el que entre en ella haci&eacute;ndola mujer.<\/p>\n<p>Me hubiera demorado un siglo contemplando esta n&iacute;vea vestal entreg&aacute;ndose a su hombre. P&iacute;cara y atrevida me invita a tomarla, abriendo las piernas me llama para que me acerque a su sexo, sin m&aacute;s voluntad que la calentura acepto incondicional, mi boca junto a su boca, inundo mis sentidos con su aroma de hembra, enreda sus dedos en mis cabellos y me lleva la cara entre sus piernas, siento en mis labios el h&uacute;medo sabor del deseo palpitante de su conchita sedienta de acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Met&iacute; mis manos debajo de las nalgas, elevando la pelvis, incrust&eacute; mi boca en su sexo, elev&oacute; sus piernas hasta quedar con sus talones sobre mis hombros, ofreci&eacute;ndome el &aacute;ngulo preciso para comenzar a comerle la conchita.<\/p>\n<p>El deseo r&iacute;e en su sonrisa vertical, se inflaman sus labios en el boca a boca, besos tibios, h&uacute;medos, los gemidos coronan la mansa entrega devolviendo favores con jugos de vida. Los gemidos me llegan lejanos, distantes, como de otra galaxia, la agitaci&oacute;n de su cuerpo expresa con fidelidad la dimensi&oacute;n del incipiente orgasmo, onda expansiva, urgente y avasallante la invade, trastorna y agita sin poder dar cr&eacute;dito a lo que le sucede.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, ahhhh&hellip; Uffff qu&eacute; bonito, qu&eacute; bonito, papiiii<\/p>\n<p>Es m&aacute;s que obvio que es su primer orgasmo, por eso mismo no puede ni sabe de qu&eacute; modo responder a estos est&iacute;mulos in&eacute;ditos, el desahogo de la carne, liberaci&oacute;n volc&aacute;nica de la tensi&oacute;n interior acumulada desde el mismo instante que comenc&eacute; a acariciar su cuerpo. Acompa&ntilde;&eacute; esos momentos &uacute;nicos, apoyando mis labios sobre su sexo, dej&aacute;ndola reposar en esa meseta para recobrar el aliento, permanezco en el epicentro de todos sus temblores, el centro de sus deseos vibra en mis labios h&uacute;medos de jugos, al l&iacute;mite de sus fuerzas, me aprieta contra s&iacute; y grita:<\/p>\n<p>&#8211; Basta, basta ya! Papi, c&oacute;geme, c&oacute;gemeee. No puedo m&aacute;s, sabes que soy virgen, quiero&hellip; necesito que seas vos quien me desvirgue, que abra mi flor, que me hagas mujer. Nadie mejor que vos merece este premio, hacerme tu mujer. Lo quiero, lo necesito, no me aguanto m&aacute;s, solo ser&aacute; un secreto entre los dos, lo quiero completo, com-ple-to, con todo, que me des tu lechita, en un par de d&iacute;as me viene la regla, as&iacute; que podes venirte dentro, necesito sentirte todo.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute;, desnudo para que pudiera tocar el objeto de su deseo, el miembro de su papi, el art&iacute;fice que la har&aacute; mujer. Disfrut&eacute; sentir la admiraci&oacute;n y el regocijo al sentirme latir en su mano, una breve sesi&oacute;n de caricias y frotamientos, un beso fugaz y se dispuso a entregar su tesoro m&aacute;s preciado: la virginidad.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a obligado a tomar todos los recaudos y precauciones para que esta primera vez fuera algo para recordar y disfrutar.<\/p>\n<p>Una almohada bajo sus nalgas, eleva la pelvis y ofrece al comodidad de una penetraci&oacute;n franca y profunda, y besos en sus labios vaginales hinchados y latiendo por la ansiedad de ser estrenados por la verga de su papi. Le ped&iacute; que separe los labios de la vulva, arrodillado tom&eacute; el miembro en mi mano, frot&aacute;ndolo, tomando contacto con la profusa humedad, el glande tomo lugar entre los labios. Lento y suave vaiv&eacute;n para sentir los latidos se mi nena, las manos aferrando sus caderas para poder impulsarme en ella y al mismo tiempo evitar se pueda escurrir hacia arriba cuando sea intensa la penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Afirmado comenc&eacute; a penetrarla, suave vaiv&eacute;n, llegando hasta ese velo que se resiste a ser vulnerado, es un juego cargado de ansiedades del macho pugnando por atravesarlo y de la hembra con la incertidumbre de no saber c&oacute;mo ser&aacute; ese tr&aacute;nsito a la condici&oacute;n de mujer plena.<\/p>\n<p>Los ojos de la nena adquieren el brillo y la dimensi&oacute;n de la desmesura, inquieta y ansiosa por sentir la carne del hombre dentro de su carne. La ansiedad de ella es el est&iacute;mulo para afirmarme en sus caderas e impulsarme despacio pero con fuerza y la intensidad necesaria para sentir como la potencia de la pija puede abrirse paso en ella, desgarrar el himen, leve retroceso y un segundo envi&oacute;n lo atraviesa por completo, un tercero, a fondo fue el esfuerzo necesario para penetrar totalmente la verga y quedarme quietecito dentro de su sexo para que su anatom&iacute;a se adecue al tama&ntilde;o de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>La tensi&oacute;n de ambos hab&iacute;a llegado al m&aacute;ximo, casi dir&iacute;a que pod&iacute;amos escuchar los latidos del otro, el silencio era la medida elocuente de la emoci&oacute;n de este momento &uacute;nico e irrepetible. El proceso de la desfloraci&oacute;n lo hicimos dentro del m&aacute;s absoluto silencio, solo turbado cuando ella no pudo contenerse y grit&oacute; al sentir como su hombre romp&iacute;a el sello de la virginidad.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhhh, me&hellip; me&hellip; rompiste papi, Ufff, duele, dueeele, pero&hellip; sigue, por favor sigue&hellip;<\/p>\n<p>Llegado al fondo me retuve dentro, conteniendo la respiraci&oacute;n, apretado contra su sexo, metido en su carne. Me mir&eacute; en sus ojos abiertos de par el para, propios de quien se asombra al experimentar sensaciones que a&uacute;n no aprendi&oacute; a procesar, los miedos dieron paso a la ansiedad, &eacute;sta al dolor lacerante del desgarro que va desgran&aacute;ndose en latidos que abrigan al miembro de su padre abriendo sus carnes.<\/p>\n<p>Siento como su cuerpo vibra y se agita, la crispaci&oacute;n de la ansiedad se diluye, se afloja para dejar lugar a que su hombre pueda terminar la faena de hacerla mujer.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a moverme despacio, agit&aacute;ndome dentro, saliendo hasta la puertita, y volviendo a entrar a tope, el movimiento de metisaca se produce incesante, r&iacute;tmico, los gemidos conllevan la condici&oacute;n de los dolores y la incomodidad de la primera vez, pero la calentura comienza a atenuar las molestias, hasta animarse a moverse, elevando su pelvis para ofrecerse con intensidad en una cogida lo bastante salvaje para conmocionarla.<\/p>\n<p>De pronto nos olvidamos de todo, y el acto sexual fue tomando la intensidad de un polvo con todos los atributos de una gran cogida.<\/p>\n<p>Tampoco era el momento para prolongar tanto como me gusta, para una primera vez no era necesario hacerlo tan largo, el bombeo abr&iacute;a de par en par sus m&uacute;sculos prepar&aacute;ndola a mi gusto, acelero los movimientos, me concentro en buscar todas la formas y modos de producirle el m&aacute;ximo placer, poniendo en pr&aacute;ctica la experiencia para que este momento se guarde entre sus recuerdos m&aacute;s entra&ntilde;ables.<\/p>\n<p>En pleno metisaca la nena comienza a experimentar el trance de sentir como la inquietante excitaci&oacute;n se va traduciendo en latidos vaginales, signos inequ&iacute;vocos de la ebullici&oacute;n interior, a liberarse en movimientos descontrolados, la crispaci&oacute;n propia de cuando la intensidad de la emoci&oacute;n est&aacute; en conexi&oacute;n con el m&aacute;s all&aacute;. El desahogo de la carne, la liberaci&oacute;n volc&aacute;nica de la tensi&oacute;n interior acumulada durante todo este momento de sumar excitaciones en continuado.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhhh, papiiiiii<\/p>\n<p>El trance propio del orgasmo pudo m&aacute;s que ella, se dej&oacute; llevar por esa sensaci&oacute;n liberadora, tensando m&uacute;sculos y tendones, agitando el cuerpo y vociferando palabras sin sentido, gemidos y grititos. Las manos aferradas a mis hombros, clavando la u&ntilde;as en mi piel como forma de expansi&oacute;n en el desborde emocional.<\/p>\n<p>&#8211; Nena, me voy, me voyy<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, s&iacute;iii, papi, ven&iacute;, ven&iacute; dame tu leche.<\/p>\n<p>Los agotadores enviones de verga, intensos, a fondo, luego sosteni&eacute;ndolo bien a fondo el leve movimiento para permitirme derramar el semen dentro del virginal estuche.<\/p>\n<p>&#8211; Uffff qu&eacute; polvo le dej&eacute; a mi nena.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;iiii, mi primera leche papitoooo<\/p>\n<p>Me sal&iacute; de la nena, temblando por la emoci&oacute;n de haberla hecho mujer, qued&eacute;, arrodillado, como orando a la virgen que hab&iacute;a dejado de serlo. Pod&iacute;a ver y sentir como la conchita comenzaba a dejar escurrir los primeros vestigios de sangre producido por el desgarro del himen con una parte del semen comienza a escurrirse de la conchita desflorada por su papi.<\/p>\n<p>La acompa&ntilde;&eacute; al bid&eacute;, para higienizarse y dejar escurrir el resto de la sangre virginal, mientras la lluvia de agua tibia calma las molestias propias de su primera vez, aprovecha para lamer de mi verga los restos de semen que hab&iacute;a fabricado para ella. Volvimos al lecho<\/p>\n<p>Volvimos al lecho, nos quedamos abrazados, y lo que sucedi&oacute; despu&eacute;s ser&aacute; objeto de otra historia.<\/p>\n<p>Fueron momentos que no se pueden describir, no alcanzan los adjetivos para calificar esos instantes cargados de er&oacute;tica emoci&oacute;n, ahora tenemos un doble lazo de sangre, por haberla engendrado y por haberla desvirgado.<\/p>\n<p>Loly y el papi esperan tu comentario en loboferoz1943@gmail.com para contarte el resto de la historia.<\/p>\n<p>Lobo Feroz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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