{"id":18279,"date":"2018-07-07T05:47:19","date_gmt":"2018-07-07T05:47:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-07T05:47:19","modified_gmt":"2018-07-07T05:47:19","slug":"18279-segundas-vidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18279-segundas-vidas\/","title":{"rendered":"Segundas vidas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18279\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Se hab&iacute;a pasado toda la ma&ntilde;ana escogiendo los regalos adecuados, quer&iacute;a tener a su familia contenta; para ella ten&iacute;a pensarle regalarle una blusa para el verano, la ni&ntilde;a alg&uacute;n juguete y para el reci&eacute;n nacido, con apenas dos meses, alg&uacute;n sonajero, o algo por el estilo. Estaba contento consigo mismo, tanto en el aspecto familiar como en el laboral; su empresa lo hab&iacute;a enviado a gestionar la unidad de redes de la zona, por eso hab&iacute;a tenido que desplazarse; era sin&oacute;nimo que sus superiores ya confiaban en &eacute;l. Se sent&iacute;a capacitado, por algo ten&iacute;a estudios universitarios, su formaci&oacute;n era inmejorable. Todo eso con una capacidad de don de gentes (como le dijo antes de partir su jefe) superior a sus colaboradores. De hecho se conoc&iacute;a algo la zona, no era una de las primeras veces que la visitaba, quiz&aacute; por ese motivo se le confiaba el trabajo, &iquest;qui&eacute;n lo hubiera dicho dos meses antes, cuando estuvo en esta misma localidad? De hecho, hab&iacute;a almorzado con el presidente de la empresa junto a su mujer, causando &ndash; aparentemente &ndash; una buena sensaci&oacute;n, ya que le prodigaron muchos elogios, dejando claro, que era con &eacute;l en persona que a partir de ese momento deseaban negociar. Proced&iacute;a a descansar en ese peque&ntilde;o hotel, el cual le gustaba porque quedaba cerca del local que le gustaba tomarse algo cuando acababa la jornada. A sus treinta y tres a&ntilde;os Esteban se sent&iacute;a un hombre muy seguro. Eran las once de la noche y se dispon&iacute;a a saludar a Lucas, el camarero de dicho local, ya que les un&iacute;a una peque&ntilde;a amistad de ir alguna que otra vez cuando estaba por la zona. Ya habi&eacute;ndose puesto c&oacute;modo, en vaqueros y su camiseta sport de marca, engominado y con buena planta sali&oacute; para adentrarse en el local.<\/p>\n<p>Amaya de un tiempo a esta parte se sent&iacute;a m&aacute;s segura lejos de su casa, de los suyos, le agradaba relacionarse con gente desconocida, debido a temas laborales estaba en esa localidad alejada, ya que su marido debido a su enfermedad ten&iacute;a que guardar reposo Se dedicaban al trabajo de la ferralla abandonada, con eso se ganaban el sustento. Amaya fue madre de joven, ten&iacute;a dos hijos y una hija. De padres gitanos y marido medio gitano, lo cual conlleva a ese car&aacute;cter especial a veces no entendido por la gente. Recog&iacute;an toda la ferralla de construcciones ya inservible y la vend&iacute;an. Conduc&iacute;an una furgoneta, y lo que no se pod&iacute;an llevar, lo encargaban a un cami&oacute;n. Sus hijos ya mayores no segu&iacute;an la tradici&oacute;n de dicho trabajo y trabajaban en mercadillos vendiendo ropa de segunda mano. Amaya, era una mujer recia, alta y tetuda y muy vertical, de muslos potentes, algo culona, pero como si estuviera levantado con dos puntales, apretado; a pesar de su envergadura era compacta y muy prieta, lo que junto a su cara algo gastada, pero de ojos vivaces y espa&ntilde;oles y unos labios carnosos ten&iacute;a una apariencia felina. Sin estudios y curtida por la vida se desenvolv&iacute;a como tal. Al cumplir los cuarenta medito sobre su vida, solo hab&iacute;a estado con su marido Rafa el ferrallero, se dijo a si misma que el arroz se le pasaba, tuvo esa reacci&oacute;n que tienen algunas mujeres que se reactivan y vuelven a la mentalidad de los dieciocho y quieren aprovechar lo m&aacute;ximo el tiempo perdido. De eso ya han pasado cinco a&ntilde;os, el mismo tiempo de sus primeros comienzos de infidelidades. Todo coincidi&oacute; con la enfermedad cr&oacute;nica de su marido debido a su afici&oacute;n a la bebida. Tuvo que hacerse cargo de la ferralla en una playa poco concurrida, tan solo se observaba un surfer entre esas aguas, un jovencito rubio que tabla en mano y ech&aacute;ndole una mirada se hizo al mar para surfear; Amaya, llevaba consigo el bikini de topos de leopardo que le hab&iacute;a regalado su hija; debido al calor se ech&oacute; un chapuz&oacute;n; el surfer no la dejaba de mirar, se cruzaron las miradas&hellip; una hora despu&eacute;s era tumbada y gozada tras unos matorrales en las dunas de la playa. A&uacute;n recuerda como el joven de apenas veinte a&ntilde;os le dijo &ldquo;nunca me hab&iacute;a tirado una t&iacute;a con pelos en el co&ntilde;o&rdquo;. Se sinti&oacute; m&aacute;s viva, m&aacute;s Amaya, m&aacute;s mujer deseada. Esperaba ansiosa el pr&oacute;ximo viaje a dicha playa, lo cual aconteci&oacute; tres d&iacute;as despu&eacute;s. No estaba el chico, en cambio una auto caravana estaba aparcada al lado de las dunas cerca de los matorrales. Estaba en tensi&oacute;n, impaciente, entr&oacute; en el agua, ni siquiera hab&iacute;a recogido la ferralla. Se sinti&oacute; observada por un hombre con tabla, est&aacute; vez era un veterano surfer, entrecano con barba y coleta; tras haber surfeado se fue al lado de la auto caravana, puso la m&uacute;sica a toda casta&ntilde;a, la miraba fumando, con sus gafas oscuras; al poco rato se levant&oacute; y se cogi&oacute; los test&iacute;culos mir&aacute;ndola. Esta vez fue en la auto caravana, fue otra vez tumbada, gozada y enculada; estuvo toda la tarde d&aacute;ndole pollazos; al encularla la puso en cuatro patas y le dijo que mirara por la peque&ntilde;a ventana ya que de esta manera &ldquo;ver&iacute;a mundo&rdquo;. Le hab&iacute;a puesto el culo en adobo (envaselinado) para &ldquo;un mejor acabado&rdquo; como dijo &eacute;l. En cada embestida era empujada hac&iacute;a el cristal, dejando su aliento en &eacute;l. Gritaba y le dec&iacute;a que era una puta, que ten&iacute;a el honor de profanar su culo, partirlo y que no cesar&iacute;a de encularla hasta que de &eacute;l saliera la mism&iacute;sima mierda. No ceso de &ndash; al mismo tiempo que la penetraba &ndash; decirle que ten&iacute;a el aspecto de una camionera vulgar, otra vez se le hizo hinca pie en su vello p&uacute;bico dici&eacute;ndole que &ldquo;se pod&iacute;a barrer el suelo con el&rdquo;. Regreso casi de noche a su casa, apenas pod&iacute;a sentarse. Desde esa perspectiva se nos presenta Amaya, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, sentada en un local de copas de una localidad alejada de su casa y observando como el camarero y un hombre, engominado, con camiseta sport de marca y vaqueros parecen cuchichear en voz baja acerca de ella.<\/p>\n<p>&ndash; Me alegro mucho por ti, veo que todo te va viento en popa, un nuevo reto&ntilde;o, pero hablemos de lo nuestro, &iquest;c&oacute;mo fue la &uacute;ltima vez que estuviste aqu&iacute;? &ndash; pregunto, Lucas el camarero.<\/p>\n<p>&ndash; Muy bien, siempre aciertas, triunf&eacute; con la hembra que me dijiste, todo termino en una buena follada.<\/p>\n<p>&ndash; Es merito tuyo, siempre consigues levantarlas, si mal no recuerdo la antepen&uacute;ltima vez tambi&eacute;n te tiraste a la jovencita esa.<\/p>\n<p>&ndash; Era pan comido, ni merito tiene &ndash; dijo Esteban en tono triunfador &ndash; aunque esta noche, veo todo el ganado vendido, todas las jamelgas est&aacute;n adquiridas.<\/p>\n<p>&ndash; Te aconsejo ese ejemplar del fondo de la barra.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;La madurita, esa milf? Tiene un aire vulgarzote, pero tiene ese atractivo y como sensualidad bizarra, viste sin estilo, con ese vestido que parece de mercadillo, pero quiz&aacute; eso la haga m&aacute;s apetecible.<\/p>\n<p>&ndash; Esteban, Esteban, eres incre&iacute;ble, siempre tienes las palabras apropiadas &ndash; dijo, Lucas.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Referencias sobre ella? &ndash; pregunto Esteban.<\/p>\n<p>&ndash; Hace una semana que suele venir, desconozco de donde viene, pero en ese tiempo se la ha tirado el lig&oacute;n Marcos, el gran Aurelio tambi&eacute;n la cipoteo dos noches y anteayer nuestro jovencito camarero nos dijo que flipo colores con ella. Dicen que es infatigable y que se regala con todo, encima no pide funda: folla a pelo.<\/p>\n<p>&ndash; Al parecer, es la mujer apropiada para darse un buen revolc&oacute;n y de paso probar las bondades de una se&ntilde;ora madura, &iquest;no crees?<\/p>\n<p>&ndash; Pues s&iacute;, de hecho, tambi&eacute;n ten&iacute;a ganas de cepill&aacute;rmela, pero tengo que madrugar para dejar los ni&ntilde;os en el cole. En fin, solo decir que puede present&aacute;rtela.<\/p>\n<p>Le fue presentada y, como bien le hab&iacute;a informado su compa&ntilde;ero, tras unas copas no tard&oacute; en darse cuenta de que su triunfo era inmediato, por eso desarrollo un lenguaje, directo, tosco y efectivo, sin necesidad de ning&uacute;n esfuerzo de m&aacute;s. Ya le hablaba en corto, con alguna broma, se mostraba atrayente, seguro y muy compacto, adoptando la postura de amante gallardo con ese toque hortera sensual. Por su parte ella se mostraba estoica, de pocas palabras, dispuesta, muy aposturada, su vestido se le ce&ntilde;&iacute;a, dejando entrever tanga; sus muslos ajamonados, pero muy s&oacute;lidos; sus pechos estaban acoplados a un sost&eacute;n, como si de dos grandes melones envueltos se trataran. Su decisi&oacute;n final fue al verla caminar hac&iacute;a el lavabo, sus pasos firmes y largos y el movimiento de su culo en cada movimiento.<\/p>\n<p>&ndash; Oye Lucas, ya me la llevo al pil&oacute;n&hellip; &iquest;sabes d&oacute;nde puedo encontrar algo&hellip;? Es por&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Tranquilo, te comprendo, no te la cepillaras en el hotel que te alojas; justo arriba el jefe tiene peque&ntilde;os apartamentos y uno de ellos est&aacute; vac&iacute;o, de hecho lo usamos de follodromo, jejejeje<\/p>\n<p>Sin compromiso ninguno te dejo la llave, puedes dejarlo abierto, yo me encargo de ello ma&ntilde;ana, ahora tengo que irme, y bueno, ya me contaras.<\/p>\n<p>&ndash; S&iacute;, ma&ntilde;ana voy, pero paso a despedirme cerca de donde vives, paso a tomar un caf&eacute; y me despido. Mil gracias, ya te cuento la jodienda.<\/p>\n<p>Le informo a Amaya que se dirig&iacute;a a ese apartamento arriba, que si quer&iacute;a una mejor charla no dudara. El plan estaba establecido, la historia sigui&oacute; su curso: Amaya diez minutos m&aacute;s tarde llamaba a la puerta de ese apartamento. Ernesto le dijo que pasara, ya estaba en bolas sentado en un peque&ntilde;o sill&oacute;n con las rodillas en cada uno de sus reposabrazos, sus test&iacute;culos le colgaban y su pene estaba erecto y se daba algunos pajotes con los dientes apretados, al mismo tiempo le dijo, &ldquo;ag&iacute;tese antes de usar&rdquo; y acto seguido &ldquo;quiero ver ese potencial, ponte c&oacute;moda, tu misma qu&iacute;tate el vestido&rdquo;. Qued&oacute; una mujer corp&oacute;rea, una hembra con garra, su cuerpo era muy tensionado, sus pechos delataban una edad por su ligera ca&iacute;da, pero no le restaban nada, a ese aire de furia salvaje; dotada de un espeso vello p&uacute;bico. Como un feligr&eacute;s ante el altar, como si la polla fuera la cruz y los test&iacute;culos el soporte ella se arrodillo para dar paso a una diligente mamada, chupaba con ganas, le lamia el tronco; Esteban empez&oacute; sus primeros gemidos de gozo, se recre&oacute; en los test&iacute;culos, succiono cada uno de ellos, los masajeo con sus manos rudas de ferrallera, sus ojos miraban directo a los de &eacute;l.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Dios! La mamas como una estrella del porno, sigue as&iacute; puta&hellip;<\/p>\n<p>Baj&oacute; hasta la zona anal, le abri&oacute; las nalgas y empez&oacute; a lamer, la met&iacute;a bien adentro, daba leng&uuml;etazos de abajo arriba; le com&iacute;a literalmente el culo mientras lo masturbaba. Esteban no daba de si, bramaba de placer, ronroneaba, gem&iacute;a, convulsionaba. Lo hac&iacute;a con ganas, cada vez m&aacute;s adentro la lengua.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Si! &iexcl;Si! Voy&hellip; voy&hellip; me vengooo.<\/p>\n<p>La mamaba cuando se vino, los hilos de semen le goteaban por las comisuras, glup, glup, glup; iba tragando lefa, los ojos le lloraban. Esteban quedo rendido ante semejante alarde de vicio quedando postrado en el butac&oacute;n, tuvo que recuperarse de semejante faena. Transcurrido un espacio de tiempo para fumarse un cigarrillo mientras ella hac&iacute;a g&aacute;rgaras en el ba&ntilde;o se puso otra vez en acci&oacute;n el resorte f&aacute;lico exclam&aacute;ndole a ella &ldquo;vamos al catre, quiero penetrarte&rdquo;. Nada m&aacute;s lejos de la realidad ya que ella se mont&oacute; encima d&aacute;ndole la espalda solo pudi&eacute;ndose ver su delantera por el espejo frontal de la habitaci&oacute;n. Amaya se puso a horcajadas y empez&oacute; un boteo sobre la polla de Esteban, se podr&iacute;a afirmar que ella llevaba el peso de la jodienda: arriba, abajo, al centro y para adentro. Repetimos: arriba, abajo, al centro y para adentro, as&iacute; sucesivamente; los muelles de la cama chirriaban, &ntilde;ic, &ntilde;ac, &ntilde;ic, &ntilde;ac; Esteban jadeaba, su respiraci&oacute;n era acelerada, estaba en trance, emit&iacute;a sonidos guturales &ldquo;pu&hellip; pu&hellip; puta&rdquo;. En una de las subidas del boteo volvi&oacute; a venirse, quedando mucho semen en vello p&uacute;bico de Amaya, emitiendo un &ldquo;arg, ohhhh&rdquo;; por su parte ella tambi&eacute;n se corri&oacute;, dejando la polla empapada, de su co&ntilde;o sal&iacute;a semen y flujos. Quedaron rendidos y jadeantes, los dos cuerpos uno al lado de otro con suspiros de cansancio, abierta ella, &eacute;l se rascaba los test&iacute;culos. Se adormilaron unos minutos, no hab&iacute;an intercambiado ninguna conversaci&oacute;n, como si de un plan preestablecido se tratara. Esteban ten&iacute;a su orgullo algo tocado, lo hab&iacute;an manejado. Si bien estaba configurado en modo varonil y su sensor interior dio signos de retroactivaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash; Has pasado muy bien el corte Amaya, pero ahora quiero acabarte con una merecida enculada, he observado que tu canal anal tiene dimensiones aceptables.<\/p>\n<p>&ndash; Voy&hellip; debo lavarme antes&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; No importa, dame tu culo, pon ese culo en cuatro, quiero meterte churrasco &iexcl;dame culo ya! &iexcl;Quiero tu culo!<\/p>\n<p>Se puso en posici&oacute;n, Esteban semiflexionado y escupiendo previamente sobre su zona anal la penetro con soberbia y rabia; tiraba de su cabello le cacheteaba las nalgas, rug&iacute;a como un le&oacute;n herido, no tardo en volver a eyacular, eyaculo dentro y la saco despacio para que sus restos de lefa fueran visibles, como un pintor delante de su cuadro. Nada m&aacute;s terminar, se baj&oacute; de la cama, se ducho, ella segu&iacute;a tumbada.<\/p>\n<p>&ndash; Veo que llevas el anillo de casada, &iquest;tu marido no te da lo suficiente?<\/p>\n<p>&ndash; Cosas de la vida&hellip; veo que t&uacute; tienes la marca de un anillo aunque no lleves.<\/p>\n<p>&ndash; Estoy felizmente casado y con familia, hago eso como una necesidad fisiol&oacute;gica, como el mear o el cagar; y t&uacute;, la puta de turno a usar &ndash; dijo en tono ofendido.<\/p>\n<p>&ndash; Por eso te duchas y te vas sin decir nada &ndash; dijo ella.<\/p>\n<p>&ndash; Aqu&iacute; he cogido la mierda y aqu&iacute; la he dejado &ndash; dijo en tono orgulloso y se march&oacute; dando un portazo.<\/p>\n<p>Ya eran las once del d&iacute;a siguiente, como hab&iacute;a prometido a Lucas se tom&oacute; a tomar un caf&eacute; con &eacute;l, estaba con su mujer.<\/p>\n<p>&ndash; Mi marido te prodiga elogios, eres tan&hellip; no s&eacute;, atento, tienes mucha perspectiva de lo que es la amistad, pero bueno, debo irme, os dejo.<\/p>\n<p>&ndash; Me siento halagado, pero todas las personas valemos igual, no lo olvides es mi lema. Que tengas un buen d&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; Tienes una mujer muy agradable &ndash; dijo Esteban, al marcharse ella.<\/p>\n<p>&ndash; S&iacute;, la verdad es que si, aunque pasemos al tema de anoche, &iquest;qu&eacute; tal te fue?<\/p>\n<p>&ndash; Se me ofreci&oacute; con todo, me corr&iacute; en cantidades industriales, hice el triplete: boca, co&ntilde;o y culo; su culo y co&ntilde;o eran tan grandes como una cochera, encima me comi&oacute; el culo con ganas y se trag&oacute; mi lefa la hija puta. Es m&aacute;s guarra que treinta y seis cerdas. Solo decirte que la bonifiqu&eacute; dej&aacute;ndola quedar a pasar la noche. Me permit&iacute; esa licencia.<\/p>\n<p>&ndash; Tu siempre tan deferente para con los dem&aacute;s, y por el apartamento no te preocupes, para eso est&aacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Buen picadero, supongo que lo aprovecharas tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&ndash; Como te dije la familia me ocupa mucho tiempo, he tenido mis tiempos de gloria eso s&iacute;, los otros lo aprovechan, yo solamente unas cuantas veces estos meses.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Algo especial?<\/p>\n<p>&ndash; No, el s&aacute;bado pasado, una ni&ntilde;ata ped&iacute;a guerra en la barra.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Y qu&eacute; tal?<\/p>\n<p>&ndash; Nada en especial, guapilla, joven, no medir&iacute;a m&aacute;s de un metro y medio, me la folle en volandas a lo r&aacute;pido, ni pens&eacute; en llevar condones.<\/p>\n<p>&ndash; Cuidado con eso&hellip; est&aacute;s ni&ntilde;atas te pueden complicar la vida.<\/p>\n<p>&ndash; Leche fuera.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Trag&oacute;?<\/p>\n<p>&ndash; No, lo intente, aunque le vaci&eacute; en toda la cara.<\/p>\n<p>Grandes amigos y grandes esperanzas, Esteban tras el caf&eacute; y la charla se despidi&oacute; de Lucas y con tron&iacute;o incontestable, arranco su BMW rumbo a su feliz vida.<\/p>\n<p>&iquest;Comienzo de una saga? Ustedes dir&aacute;n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Se hab&iacute;a pasado toda la ma&ntilde;ana escogiendo los regalos adecuados, quer&iacute;a tener a su familia contenta; para ella ten&iacute;a pensarle regalarle una blusa para el verano, la ni&ntilde;a alg&uacute;n juguete y para el reci&eacute;n nacido, con apenas dos meses, alg&uacute;n sonajero, o algo por el estilo. 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