{"id":18328,"date":"2018-07-13T22:57:43","date_gmt":"2018-07-13T22:57:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-13T22:57:43","modified_gmt":"2018-07-13T22:57:43","slug":"18328-la-psicologa-2-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18328-la-psicologa-2-2\/","title":{"rendered":"La psic\u00f3loga (2-2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18328\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 25<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ambas<\/p>\n<p>Los siguientes d&iacute;as nada pasaba, aun ten&iacute;a en mente mi experiencia exhibicionista en mi consultorio, pero jam&aacute;s se repiti&oacute; nuevamente. Solo esperaba tener una cita con aquella chica una vez m&aacute;s, deseo que se cumpliera en un par de d&iacute;as m&aacute;s.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a estaba muy ansiosa por la paciente que tendr&iacute;a. No pod&iacute;a dejar de imaginar lo que me platicar&iacute;a, verla, escucharla y claro, llenarme de nuevo de todas aquellas sensaciones. Todo ten&iacute;a pinta para d&iacute;a perfecto. Apenas pod&iacute;a contener la ansiedad de esperar al final del d&iacute;a, hora en que tendr&iacute;a aquella cita.<\/p>\n<p>Recuerdo que esa ma&ntilde;ana estaba muy soleada, as&iacute; que decid&iacute; vestir un vestido ligero y corto para la ocasi&oacute;n. Sin m&aacute;s, sal&iacute; de casa pensando en todo lo que suceder&iacute;a, tratando de sacar de mi mente lo que no deber&iacute;a pasar de nuevo.<\/p>\n<p>Ya por la tarde, el sol nos abandonaba y yo lo &uacute;nico que deseaba era tener en el consultorio a aquella &uacute;ltima paciente que tan caliente me hab&iacute;a puesto la anterior cita.<\/p>\n<p>Despidiendo al pen&uacute;ltimo paciente aquella chica ya me esperaba, de reojo pude ver que vest&iacute;a el mismo abrigo robusto que le cubr&iacute;a hasta las rodillas y de bajo solo se pod&iacute;an ver sus botas largas cubri&eacute;ndole el resto del cuerpo.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s y con las prisas encima, la hice entrar. Recuerdo que respir&eacute; profundamente sabiendo lo que me esperar&iacute;a la siguiente hora, trat&eacute; de controlar mis emociones y la pesadez de aquella ardua semana y me entregu&eacute; a lo que pudiese pasar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me sent&eacute; frente a mi paciente en turno y comenc&eacute; con las cordialidades mundanas que se deben hacer para que se sintiera m&aacute;s c&oacute;moda.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo te ha ido? &iquest;Qu&eacute; tal la escuela? &iquest;Los amigos?- Me atrev&iacute; a preguntarle sabiendo que ah&iacute; radicaba el problema, de esta manera direccionando la pl&aacute;tica a la ra&iacute;z de una vez. &ndash;He estado llena de emociones -Contest&oacute; con una voz seductora acompa&ntilde;ada de un profundo suspiro.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;les emociones? Pregunt&eacute; de inmediato para saber de qu&eacute; iba el asunto, pero la chica no era f&aacute;cil y pronto encontr&oacute; una manera de controlar la conversaci&oacute;n de nuevo. Me comentaba que hab&iacute;a ten&iacute;a otra experiencia m&aacute;s reciente que me quer&iacute;a confesar.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s opci&oacute;n, no me quedaba de otra que dejarla expresarse libremente de nuevo, sab&iacute;a que era lo que necesitaba, adem&aacute;s me estaba pagando por ello, despu&eacute;s de todo y sinceramente no era que me molestara en lo absoluto, de hecho, me encantaba.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; lo dices? &iquest;Qu&eacute; te hace pensar eso?- Pregunt&eacute;, dando de esta manera bandera verde al relato.<\/p>\n<p>-Sucedi&oacute; hace poco, fue como si no fuese yo. -Comenzaba.<\/p>\n<p>-Estaba en la universidad, era ya tarde, pero apenas iniciaba mi &uacute;ltima clase. Estaba de lo m&aacute;s aburrida, fastidiada y abrumada. Entonces algo pas&oacute;.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a llevaba un vestido corto de lo m&aacute;s ajustado, tacones altos y solo la parte intima de abajo. Claro, todos los hombres se perd&iacute;an en m&iacute;, y eso me encantaba. Especialmente ese d&iacute;a y con ese atuendo no hubo hombre capaz de quitarme la mirada al pasar. Esa sensaci&oacute;n &iquest;sabe?, sentirse atra&iacute;da, importante, te hace sentir superior y poderosa.<\/p>\n<p>Ya lo hab&iacute;a hecho antes, siempre me ha gustado vestir as&iacute;, pero ese d&iacute;a algo estaba diferente en m&iacute;, me sent&iacute;a mucho menos de lo normal, como que no era suficiente &iquest;me explico? Las miradas bien, los halagos y los suspiros a escondidas que notaba al pasar, mejor, pero ya no era lo mismo, ya no se sent&iacute;a igual que antes. Especialmente ese d&iacute;a parec&iacute;a que me sent&iacute;a m&aacute;s ignorada que nunca, sin importar que todos me vieran, sent&iacute;a que no me miraban con pasi&oacute;n, sino con pena. Entonces en aquella clase algo pas&oacute;.<\/p>\n<p>De pronto sent&iacute; una mirada, una de esas que te hacen voltear aunque no sab&iacute;as que te estaban viendo. Al girar, un chico romp&iacute;a la vista r&aacute;pidamente al lado contrario. Ya lo hab&iacute;a visto antes en el colectivo de trasporte, adem&aacute;s compartimos un par de clases m&aacute;s. No es de mi tipo, pero no est&aacute; mal, es decir, tiene buen cuerpo y parece ser divertido cuando esta con sus amigos, aunque cuando est&aacute; solo, como en esa clase, es de lo m&aacute;s serio y aburrido.<\/p>\n<p>Pero como ya dije, no era un d&iacute;a com&uacute;n, algo estaba diferente, era el &uacute;nico que me miraba como a m&iacute; me gustaba, con cierta lujuria pero tambi&eacute;n con inter&eacute;s, con detenimiento, con deseo de querer m&aacute;s que solo sexo, no me clavaba la mirada en mi cuerpo solamente, sino que miraba lo que hac&iacute;a y no olvidaba mirarme al rostro, tan solo cuando nuestras miradas se cruzaban era cuando apartaba la mirada de m&iacute;. Algo que suced&iacute;a constantemente.<\/p>\n<p>La clase era de lo m&aacute;s aburrida, el profesor solo hablaba y hablaba, por lo que no hab&iacute;a nada m&aacute;s interesante que observar como aquel chico me miraba cada vez que cre&iacute;a que yo no lo ve&iacute;a. As&iacute;, comenc&eacute; a jugar con &eacute;l. Yo estaba en la parte trasera del sal&oacute;n, junto a la puerta trasera, &eacute;l, estebaba en la misma fila horizontal que yo pero al otro extremo del sal&oacute;n, de frente a m&iacute; de espaldas a la ventana, por lo que hab&iacute;a todav&iacute;a tres columnas de alumnos entre nosotros.<\/p>\n<p>En fin, ya ten&iacute;a en algo con que divertirme un poco para pasar el tiempo hasta el final de la jornada. No era nada, al principio tan solo jugaba con mis pies y piernas. Las masajeaba y estiraba seductoramente, pero m&aacute;s tarde al paso de la aburrida clase me percat&eacute; que aquel chico era el &uacute;nico que me miraba, el resto de los compa&ntilde;eros, platicaba entre ellos, miraba su m&oacute;vil o en su defecto atend&iacute;an la clase. Esa sensaci&oacute;n me cambio por completo, mirar c&oacute;mo, pese a estar en un lugar con mucha gente pod&iacute;a tener al mismo tiempo tanta privacidad que me diera la libertad de hacer lo que placiera, me estaba excitando.<\/p>\n<p>Me contaba la chica, quien comenzaba ya a titubear en su hablar y a ponerse nerviosa. Yo, escuchaba atentamente con rostro serio y firme, mientras ella continuaba.<\/p>\n<p>-Entonces, me atrev&iacute;. Primero me quit&eacute; uno de mis zapatos altos y juguetee un poco con mi pie desnudo, despu&eacute;s lo masajee un poco para clamar mis nervios y el cansancio que me hab&iacute;an provocado los tacones altos en todo el d&iacute;a. Enseguida hice lo mismo con mi otro pie, su mirada estaba completamente concentrada en seguir cada uno de mis movimientos. Eso me encantaba.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde me puse de nuevo los zapatos pero al hacerlo deliberadamente sub&iacute; mis manos acariciando mis piernas firmemente, de esta manera subiendo mi ya de por s&iacute; corto vestido a&uacute;n m&aacute;s arriba.<\/p>\n<p>As&iacute; me quede un tiempo mirando al resto de los alumnos para asegurarme que solo fuera &eacute;l quien me estuviese viendo. No es que me importara que alguien m&aacute;s me mirara, pero no quer&iacute;a quedar como la zorra del sal&oacute;n y que m&aacute;s tarde todos quisieran lo mismo para ellos.<\/p>\n<p>En alg&uacute;n momento la clase termin&oacute;, todos se alistaban para salir rumbo a casa, pero yo permanec&iacute; de esta manera por un tiempo m&aacute;s, tan solo me cubr&iacute; un poco con mi abrigo mientras regresaba mi libreta a mi bolso. Sab&iacute;a que aquel chico aun continuar&iacute;a vi&eacute;ndome as&iacute; que me tom&eacute; las cosas con calma, no quer&iacute;a que ese momento terminara, pues sab&iacute;a que jam&aacute;s me atrever&iacute;a a repetirlo.<\/p>\n<p>Finalmente cuando termin&eacute; de alistarme para salir, y solo hasta estar segura que tenia la mirada del chico en m&iacute;, quit&eacute; mi abrigo de las piernas y con total descaro las abr&iacute; frente al chico por un fugaz instante mientras me pon&iacute;a de pie. Despu&eacute;s, fr&iacute;amente me puse mi abrigo y sin mirar atr&aacute;s, sal&iacute; del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que en esa posici&oacute;n me pudo haber visto todo, es decir ten&iacute;a un tanga debajo, pero esa diminuta y sensual prenda no era para menos.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que ah&iacute; terminar&iacute;a todo, sal&iacute; del campus y me dirig&iacute; al transporte subterr&aacute;neo muy dispuesta a llegar a casa y olvidar todo lo sucedido en aquel tan extra&ntilde;o, pero nunca me imaginaba lo extra&ntilde;o que se pondr&iacute;a.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; platicando con mis amigas por un tiempo y despu&eacute;s me encamin&eacute; al subterr&aacute;neo. Justo al bajar por las escaleras para tomar el tren me percat&eacute; de que hab&iacute;a mucha m&aacute;s gente de la normal, me preocup&eacute; al inicio pero entonces lo vi de nuevo. Ah&iacute; estaba el mismo chico del sal&oacute;n al que anteriormente me le hab&iacute;a exhibido, esperaba pacientemente en los andenes con la vista perdida en las v&iacute;as. Quer&iacute;a ver su reacci&oacute;n al encontrarme ah&iacute;, quer&iacute;a ver si me ignorar&iacute;a o si me mirar&iacute;a de nuevo y c&oacute;mo lo har&iacute;a.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a &eacute;l seductoramente, casi modelando, d&aacute;ndome mi importancia. Pero justo cuando estaba por llegar a donde estaba, arribaba inoportunamente el convoy para recoger a aquella multitud que esperaba.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; nos alcanzamos a mirar, supe que ya ten&iacute;a su atenci&oacute;n de nuevo, pero aquel chico aun titubeaba si seguirme o subirse al tren del que ya comenzaba a bajar las personas dando espacio para que los que esperaban, subieran.<\/p>\n<p>Sin quitarme la mirada caminaba a dentro del vag&oacute;n, dudando, queriendo ir hacia a m&iacute;, pero las personas lo empujaban queriendo ganar alg&uacute;n lugar. Entonces un impulso incontrolable me hizo querer estar con &eacute;l m&aacute;s tiempo, no lo pens&eacute; mucho, de haberlo hecho no hubiese sucedido, pero en un arrebato de tonter&iacute;a me lance a la multitud desesperadamente luchando por llegar a donde &eacute;l.<\/p>\n<p>Entre empujones, pelee por entrar al apretujado tren, y con un poco m&aacute;s de esfuerzo me adentr&eacute; hasta donde estaba el chico. Ah&iacute; me arrejunt&eacute; con &eacute;l, no era muy dif&iacute;cil pues no hab&iacute;a lugar para un alma m&aacute;s. Entonces fue cuando me di cuenta de la tonter&iacute;a que hab&iacute;a hecho, pero algo no andaba bien con migo. En ese momento comenc&eacute; a sudar, mi respiraci&oacute;n cambiaba y una oleada de calor sub&iacute;a por todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>Casi me arrepiento, en ese momento de haber tomado la decisi&oacute;n de entrar en aquel vag&oacute;n, no pod&iacute;a moverme y no ve&iacute;a nada m&aacute;s que los hombros robustos de los hombres a m&iacute; alrededor. Ya me estaba poniendo incomoda, pero entonces el tren comenz&oacute; a tambaleare al tomar las curvas e inevitablemente me hac&iacute;a chocar contra todos en el lugar. Era molesto, bochornoso, si, pero al mismo tiempo me gustaba, de cierta forma.<\/p>\n<p>Intentaba no pensar en lo que sent&iacute;a, pero sin nada m&aacute;s que me distrajera la mente, era imposible. Mientras luchaba contra mis sensaciones, el tren se detuvo, cre&iacute; que bajar&iacute;a toda la gente, liberar&iacute;a espacio y al fin podr&iacute;a relajarme, pero sucedi&oacute; todo lo contrario. El vag&oacute;n estaba completamente lleno y aun as&iacute;, no s&eacute; c&oacute;mo, pero lograron entrar un par de personas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Todos nos repagamos por completo, yo con toda alevos&iacute;a me junt&eacute; en direcci&oacute;n a donde estaba aquel chico, es decir, sab&iacute;a que era inevitable el roce, y si estar&iacute;a apretujada con un tipo, ese tipo ser&iacute;a el que yo eligiera &iquest;no?<\/p>\n<p>Me preguntaba con tono como para que yo le dijese algo. Pero la forma en la que contaba su er&oacute;tica historia ya me ten&iacute;a petrificada y no tuve capacidades para responderle, as&iacute; que permanec&iacute; seria, fingiendo que a&uacute;n conservaba mi cordura y tranquilidad, mientras ella continuaba.<\/p>\n<p>-El convoy arranco de nuevo, yo estaba de frente al chico, lo cual me puso tan nerviosa que mejor decid&iacute; poner a un lado de &eacute;l. Como estaba en medio de la multitud me era imposible sujetarme de alg&uacute;n lado, as&iacute; que solo me manten&iacute;a en pie gracias al poco espacio que hab&iacute;a.<\/p>\n<p>En esas estaba cuando el vaiv&eacute;n del tren comenzaba, e inevitablemente comenc&eacute; a rebotar como pelota por todos lados. Sin escapatoria miraba por entre la gente si se abr&iacute;a alg&uacute;n hueco para salirme o en &uacute;ltimo caso para sentarme. Hab&iacute;a espacio apenas para respirar. Entonces sent&iacute; algo, sent&iacute; que algo rosaba mi mano, voltee y vi que era la mochila de aquel chico, quien al darse cuenta que miraba su mochila de inmediato la aparto a un costado. En ese momento la locura se apodero de m&iacute;.<\/p>\n<p>Y es que no pude evitar mirar la entrepierna del chico al dejarla descubierta. Ese d&iacute;a vest&iacute;a un pantal&oacute;n deportivo holgado, pero aun as&iacute; se le marraba un bulto bastante sugerente, (risas nerviosas) y mi imaginaci&oacute;n volaba (Mas risas). De inmediato voltee la mirada a cualquier otro lado y me clav&eacute; en ese punto como si estuviese mirando la cosa m&aacute;s entretenida del mundo.<\/p>\n<p>As&iacute; permanec&iacute; por un momento, lo juro, no volv&iacute; a voltear, pero el meneo del tren no me dejaba olvidarme que estaba a un par de cent&iacute;metros de aquel chico que tanto me hab&iacute;a excitado y entonces una escalofriante idea me llagaba a la mente. No era yo, no lo pens&eacute;, cuando me di cuenta de mis acciones ya estaba acercando mi mano a la entrepierna del chico. No esperaba, ni quer&iacute;a que sucediera nada, solo actu&eacute;, como es mi maldita costumbre. No s&eacute; en qu&eacute; pensaba o mejor dicho, no pensaba, pero ah&iacute; iba mi mano encaminada a su destino camuflando sus movimientos con los ajetreados tambaleos del vag&oacute;n hasta tocarlo.<\/p>\n<p>Fue un roce fugaz, pero tremendamente excitante. Apenas pude sentirlo pero a&uacute;n as&iacute; fue suficiente para que comenzara a temblar como si estuviese teniendo un ataque de hipotermia, no s&eacute; porqu&eacute;. No era la acci&oacute;n lo que me ten&iacute;a as&iacute;, era solo el hecho de estarlo haciendo. No s&eacute; si me explico.<\/p>\n<p>Voltee a mirar la reacci&oacute;n del chico, solo por curiosidad. Di un r&aacute;pido vistazo y regrese la vista a cualquier lado. El chico no ten&iacute;a reacci&oacute;n alguna, cre&iacute; que tendr&iacute;a esa cara de pervertido gozando mi momento, pero no, solo estaba ah&iacute; como si nada, llegu&eacute; a creer que no se hab&iacute;a dado cuenta pero en ese momento lo sent&iacute; de nuevo, su pene rozaba mi mano nuevamente y esta vez hab&iacute;a tanta complicidad de mi parte como de la suya.<\/p>\n<p>Ya no quer&iacute;a seguir con ese juego, pero la sensaci&oacute;n era incre&iacute;ble, tan solo dej&eacute; mi mano libre por ah&iacute; como no sabiendo qu&eacute;, permitiendo que aquel chico rosara su miembro en ella. As&iacute; di rienda suelta a m&iacute; locura hasta la siguiente estaci&oacute;n, donde al parar el tren ambos fingimos y nos distanciamos un poco hasta el nuevo arranque del convoy. Entonces regres&eacute; mi mano a posici&oacute;n y comenc&eacute; a sentir como aquello que hab&iacute;a comenzado como un bulto ahora se sent&iacute;a duro y erguido.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer el descaro de mi paciente al contarme tal cosa, pero sab&iacute;a que era lo que le gustaba y en gran parte lo que necesitaba. Adem&aacute;s tambi&eacute;n me gustaba y le permit&iacute; que llegara tan lejos como confianza me tuviera.<\/p>\n<p>En ese momento cort&oacute; un poco su relato para quitarse el abrigo. Lo hiso r&aacute;pido y de un solo movimiento. Fue cuando pude percatarme que debajo de aquel abrigo vest&iacute;a una falda entablillada incre&iacute;blemente corta con una blusa delgada y muy ajustada que dejaba ver en claro su evidente excitaci&oacute;n, pues al no tener nada debajo de aquella blusa, se le marcaban erguidos su par de peque&ntilde;os pero puntiagudos pezones.<\/p>\n<p>Ya se le notaba ansiosa de nuevo, titubeaba y temblaba, estaba segura que le excitaba platicar sus experiencias tanto como vivirlas en el momento. Por mi parte no me quejaba, ten&iacute;a un buen don para relatar sus an&eacute;cdotas y yo tambi&eacute;n comenzaba a contagiarme de su pasi&oacute;n mientras escuchaba atentamente como continuaba su historia.<\/p>\n<p>-Entonces de a poco comenc&eacute; a rotar mi mano para sentirlo mejor con mi palma. Fue surrealista todo eso, nunca antes hab&iacute;a tocado un pene, ya he tenido novio, pero con &eacute;l solo eran besos y esas cosas, ya sabe. Nunca llegu&eacute; a tocar a un hombre como lo estaba haciendo en ese momento, y adem&aacute;s en p&uacute;blico, eso me excitaba mucho. Nunca pens&eacute; que mi primera experiencia fuera de esa manera, pero me gusto.<\/p>\n<p>Fue ah&iacute; cuando me decid&iacute; por todo y me di media vuelta para quedar de espaldas al chico. No tard&eacute; mucho en sentir como el chico se me aproximaba y de inmediato sent&iacute; aquel bulto r&iacute;gido restreg&aacute;ndose en mi trasero. Miraba a todas partes para asegurarme que nadie nos viera mientras me repagaba con toda alevos&iacute;a movi&eacute;ndome de sobremanera exagerando los ajetreos del vag&oacute;n para sentir el miembro del chico por todo mi trasero.<\/p>\n<p>El tren par&oacute; de nuevo, pero a&uacute;n no hab&iacute;amos llegado a la los andenes, est&aacute;bamos todav&iacute;a en el t&uacute;nel, hab&iacute;a retraso, nada de extra&ntilde;arse a esas horas. Cre&iacute; que deb&iacute;a de tener la peor de las suertes, pues con el convoy totalmente detenido, no ten&iacute;a excusa para segur movi&eacute;ndome sobre el chico.<\/p>\n<p>Maldec&iacute;a a m&iacute; misma esperando que reanudara la marcha lo antes posible, pero en ese momento sent&iacute; la mano de mi compa&ntilde;ero detr&aacute;s de m&iacute;. Sent&iacute;a como me acariciaba con delicadeza e incre&iacute;ble excitaci&oacute;n. Sus dedos rosaban sutilmente mis piernas, mis gl&uacute;teos y un poco mi cintura. Yo en tanto, solo revisaba a todos a m&iacute; alrededor pero nadie se percataba de lo que suced&iacute;a debajo de sus hombros. Entonces sent&iacute; de nuevo como el chico se repagaba, pero est&aacute; vez era diferente, su pene estaba completamente erecto y se clavaba entre mis gl&uacute;teos tan solo retenido por el estrecho vestido que le imped&iacute;a ir m&aacute;s a fondo.<\/p>\n<p>Ya no estaba apenada, el estr&eacute;s por ser descubierta hab&iacute;a desaparecido, ahora estaba completamente convencida de que aquel momento entre el chico y yo era meramente confidencial pese al lugar p&uacute;blico. Me entregu&eacute; a las sensaciones y dej&eacute; por fin que la excitaci&oacute;n hablar&aacute; por m&iacute;, entonces me estrech&eacute; aun m&aacute;s a aquel compa&ntilde;ero y comenc&eacute; a menear mi trasero para sentir como su pene me golpeaba las nalgas como bate entre sandias.<\/p>\n<p>Fue en ese momento cuando el tren paro, pero nosotros no lo hicimos, su mano se inmiscu&iacute;a en mi trasero subi&eacute;ndome de a poco el vestido, un estremecedor palpitar en mi coraz&oacute;n me dec&iacute;a que era demasiado, pero ya estaba totalmente entregada, era demasiado tarde detenerlo ahora que tan lejos hab&iacute;a llegado. Aquella era mi estaci&oacute;n destino. No me import&oacute;. Mientras ve&iacute;a entre la multitud las puertas deslizarse al cerrar, sent&iacute;a el pene de mi compa&ntilde;ero ros&aacute;ndome los gl&uacute;teos. Estaba completamente desnudo, h&uacute;medo, igual que yo, poco a poco se inmiscu&iacute;a en el estrecho y ardiente espacio entre mis nalgas, se mov&iacute;a de un lado a otro al ritmo del vag&oacute;n que iniciaba su marcha, intentando penetrar m&aacute;s all&aacute; pero mi tanga se lo imped&iacute;a. A m&iacute; no me importar&iacute;a, es decir, ahora me sent&iacute;a invisible pero quiz&aacute; el pens&oacute; que ser&iacute;a demasiado.<\/p>\n<p>Finalmente llagamos a la siguiente estaci&oacute;n y bajamos. El vag&oacute;n qued&oacute; casi vac&iacute;o, no ten&iacute;a mucho sentido permanecer en &eacute;l, as&iacute; que tambi&eacute;n baj&eacute;. El chico me segu&iacute;a de cerca pero pronto lo perd&iacute; de vista y al salir del subterr&aacute;neo desapareci&oacute; por completo.<\/p>\n<p>Mir&eacute; de reojo el reloj y supe que la hora de mi paciente estaba por terminar, pero no hice ninguna expresi&oacute;n al respecto, sab&iacute;a que nadie m&aacute;s esperaba pues era mi &uacute;ltima paciente de la semana. Dej&eacute; entonces que continuara por un momento m&aacute;s, no pod&iacute;a evitar contagiarme por su relato y las sanciones que experimentaba al momento de platicar sus experiencias, imagin&aacute;ndome y recreando sus recuerdos en mi mente, pero conmigo como protagonista.<\/p>\n<p>El consultorio estaba muy caliente, las ventanas se humedec&iacute;an al igual que nosotras, quienes ruborizadas &eacute;ramos confidentes de nuestra respectiva excitaci&oacute;n. En ese momento me puse de pie y me acomode la falda, dando de paso unos peque&ntilde;os jalones a mis bragas que se me entremetieron en mis nalgas y mi co&ntilde;o, el cual compart&iacute;a las caracter&iacute;sticas ya mencionadas de aquella habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Como pude me acomode mi prenda intima, disimulando cuanto pude mi incomodidad, me sent&eacute; de nuevo, esta vez un poco m&aacute;s de cerca a mi paciente, y con un cruce de piernas cerr&eacute; la peque&ntilde;a pauta, permitiendo as&iacute; que mi paciente continuara. -&iquest;C&oacute;mo te sentiste despu&eacute;s? Le pregunt&eacute;<\/p>\n<p>-Muy confundida, distra&iacute;da, aun continuaba en aquel sue&ntilde;o, no sent&iacute;a que nada de eso fuera real. Estaba muy excitada y no pod&iacute;a tranquilizarme, quer&iacute;a m&aacute;s de aquel chico, en verdad estaba frustrada por lo que hab&iacute;a sucedido y haber terminado tan pronto. Pero ya no hab&iacute;a m&aacute;s que pudiera hacer as&iacute; que decid&iacute; regresar a casa.<\/p>\n<p>Como me hab&iacute;a pasado por una estaci&oacute;n, deb&iacute;a regresar, pero con el bochorno y todo aquello que sent&iacute;a mejor decid&iacute; volver a casa por fuera y as&iacute; tomar aire fresco.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del subterr&aacute;neo y el frio me golpeo fuerte, camin&eacute; bajo la noche y no pod&iacute;a dejar de pensar en aquel chico. Me imaginaba y fantaseaba c&oacute;mo hubiese sido si nunca hubiera terminado.<\/p>\n<p>Hubiese sido demasiado, es decir, ya sabe, &iquest;Se imagina haber tenido su primera vez en un tren? &iquest;As&iacute; en medio de tantas personas? Me preguntaba, con una sonrisa nerviosa sin esperar respuesta mientras continuaba: -Ahora que lo pienso, me alegra que por fortuna no fuese as&iacute;, pero en ese momento pensaba diferente, maldec&iacute;a por no haber tenido m&aacute;s tiempo para consumarlo.<\/p>\n<p>Caminando por las calles bajo la noche me sent&iacute;a muy confundida, comenzaba a despertar de aquel trance, pero nada cambiaba en m&iacute;, la vida a m&iacute; alrededor a&uacute;n era surrealista, me sent&iacute;a sola, incomprendida, excitada, pero sobre todo muy frustrada por haber terminado.<\/p>\n<p>Estaba realmente muy caliente, no pod&iacute;a pensar en otra cosa que no fuese mi reciente experiencia latente en mi mente. Todo lo relacionaba con sexo, las personas, los lugares, las cosas. Cada que miraba a un hombre atractivo me imaginaba como ser&iacute;a tener sexo con &eacute;l, en aquel vag&oacute;n, lo mismo con las mujeres. Imaginaba como ser&iacute;a hacerlo con ellas, en los lugares que pasaba; escaleras, pasillos, callejones, en los buses que pasaban, los hoteles, casas, edificios, oficinas y consultorios cualquier lugar oscuro me parcia potencialmente aceptable para hacerlo, y cualquiera, hombre o mujer apenas atractiva era el candidato perfecto.<\/p>\n<p>Entonces sucedi&oacute; algo que me cambiar&iacute;a por siempre, justo lo que quer&iacute;a y necesitaba aparec&iacute;a frente a m&iacute;. Y es que en ese momento, cuando mi mente se encontraba fuera de m&iacute;, pasaba frente a una tienda de sexo. Entonces un mar de emociones me sacudi&oacute;, deb&iacute;a entrar y no hab&iacute;a discusi&oacute;n en mi mente. As&iacute; lo hice.<\/p>\n<p>Nunca lo pens&eacute;, ya era un hecho, ese lugar me estaba esperando. Al entrar una excitaci&oacute;n me hac&iacute;a tambalear las piernas, nunca hab&iacute;a estado m&aacute;s caliente, apenas pod&iacute;a sostenerme en pie mientras recorriera los pasillos de aquella tienda repleta de juguetes sexuales, accesorios y vestimentas. Hab&iacute;a dildos por doquier y no pude dejar de pensar nuevamente en mi primera y reciente experiencia con penes. Recordaba aquellas sensaciones al sentir el falo de mi compa&ntilde;ero de escuela intentado entrar en mi ardiente co&ntilde;o. Fue ah&iacute; cuando todo tom&oacute; sentido, si, estaba segura de mi prop&oacute;sito en ese lugar. Terminar&iacute;a aquella experiencia aunque fuese con uno de pl&aacute;stico.<\/p>\n<p>Nunca me preocup&eacute; por nada, no tenia noci&oacute;n de lo que hac&iacute;a. Antes de saberlo ya estaba en el &aacute;rea de cajas pasando la tarjeta de cr&eacute;dito para pagar el pene falso que acababa de comprar.<\/p>\n<p>De inmediato sal&iacute; de la tienda ocultando el estorboso paquete en mi bolso, entre cuadernos y libros. Estaba incontrolablemente nerviosa, sent&iacute;a que todo mundo sab&iacute;a lo que llevaba en mi bolso, todos me miraban, mi coraz&oacute;n golpeaba fuerte en mi pecho como si acabase de cometer un delito grave, temblaba y sudaba como condenada a muerte. Pero ya estaba hecho, no hab&iacute;a marcha a atr&aacute;s y a decir verdad no me arrepent&iacute;a de nada, sab&iacute;a que llegando a casa podr&iacute;a terminar lo que tanto necesitaba.<\/p>\n<p>Boquiabierta, escuchaba a la pobre chica relatando su &uacute;nica y la m&aacute;s grande experiencia sexual que jam&aacute;s antes hab&iacute;a escuchado, con voz engarzada y jadeando de excitaci&oacute;n. Era evidente que no pod&iacute;a m&aacute;s, las palabras sal&iacute;an entrecortadas de su boca que temblaba junto con el resto de su cuerpo que ped&iacute;a revivir la experiencia encarnadamente ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Por mi parte hac&iacute;a grandes esfuerzos por mantener mi disimulo, pero lo cierto es que igualmente estaba tambaleante, mi coraz&oacute;n palpitaba fuertemente y ya me era imposible controlar mi respiraci&oacute;n que intentaba ocultar con uno que otro tosido ocasional, cuando la chica continuaba.<\/p>\n<p>-Temblando de estr&eacute;s y ansiedad por todo lo ocurrido llegaba a la estaci&oacute;n de autobuses, ya era tarde, llegar&iacute;a muy noche a casa y seguro se preocupar&iacute;an por m&iacute;, pero eso no me importaba, aquel d&iacute;a hab&iacute;a sido el mejor de mi vida, y no lo cambiar&iacute;a por nada. El salir de mi zona de confort y romper una que otra regla fue lo mejor que me pudo haber pasado.<\/p>\n<p>Sin pensarlo, me sub&iacute; al primer bus que compart&iacute;a mi destino. Sab&iacute;a que estar&iacute;a atestado de gente, claro que eso me ten&iacute;a sin cuidado, pero al subir descubr&iacute; que de hecho estaba casi vac&iacute;o y es que con todo no me percat&eacute; de que ya era m&aacute;s tarde de lo que hab&iacute;a pensado.<\/p>\n<p>Al ver la hora me puse mucho m&aacute;s nerviosa, nunca hab&iacute;a estado fuera de asa tan noche, y al llegar a casa ser&iacute;a aun m&aacute;s tarde, deb&iacute;a inventar alguna escusa a mi familia pero con la cabeza hecha un desastre y agobiada por tantas emociones no encontr&eacute; m&aacute;s que enviar un mensaje explicando que hab&iacute;a mucho tr&aacute;fico.<\/p>\n<p>En verdad no s&eacute; c&oacute;mo explicar lo que sent&iacute;a en ese momento, estaba experimentado todas y cada una de las emociones que alguien pueda sentir en toda su vida, miedo, tristeza, soledad, excitaci&oacute;n, angustia, estr&eacute;s, ansiedad, desesperaci&oacute;n, felicidad, alegr&iacute;a. En fin todos esos sentimientos eran insoportables y mi mente daba vueltas y vueltas, imaginaba lo que har&iacute;a al llegar y por fin estar sola en mi cuarto, definitivamente abrir&iacute;a el juguete que hab&iacute;a comprado y que ocultaba con recelo en mi bolso.<\/p>\n<p>Entonces un palpitar duro y seco de mi coraz&oacute;n estremeci&oacute; todo mi cuerpo, la idea de destapar aquel paquete era simplemente insoportable, como al ver los regalos un d&iacute;a antes de navidad. Solo que de este regalo ya sab&iacute;a el contenido, y su contenido era indescriptible.<\/p>\n<p>Como ocultando un animal peligroso, miraba el interior de mi bolso abri&eacute;ndolo con extrema cautela. Sent&iacute;a que cualquiera estar&iacute;a viendo tras de mi hombro, pero lo cierto era que estaba sentada en la pen&uacute;ltima fila del bus, y tras de m&iacute; no hab&iacute;a nadie. Enfrente hab&iacute;a m&aacute;s gente pero era imposible que me viesen por la altura de los asientos, un poco diferente era el asiento de la fila de junto, a mi derecha, pues estaba ocupado por una pobre se&ntilde;ora de traje quien presa por el cansancio del d&iacute;a, dorm&iacute;a perdidamente aferr&aacute;ndose a su bolso de mano y una bolsa m&aacute;s en la que seguramente traer&iacute;a sus tacones que le har&iacute;an juego con su minifalda y saco, en vez de los desalineados zapatos deportivos que calzaba.<\/p>\n<p>Como si estuviese a punto de robar algo, deslizaba lentamente el empaque fuera de mi cartera intentado no hacer ruido alguno. Una vez fuera y con la misma cautela, comenc&eacute; a revisarlo; era muy realista, deb&iacute;a serlo, hab&iacute;a cogido uno de los m&aacute;s caros del mostrador. Entonces comenc&eacute; a destaparlo, no sin antes dar un r&aacute;pido vistazo a m&iacute; alrededor. Una vez comprobado que nadie me observaba destape el pene plastificado y lo saque del empaque que guardaba de inmediato de vuelta a su escondite.<\/p>\n<p>No lo pod&iacute;a creer, la textura era muy realista, sin duda justificaba su precio, pero lo que tampoco pod&iacute;a creer era que estuviese ah&iacute;, en el colectivo con personas a m&iacute; alrededor y yo, con un dildo en la mano.<\/p>\n<p>Pero aquello era extra&ntilde;amente calmo, hab&iacute;a silencio absoluto, dada la hora, ya nadie ten&iacute;a energ&iacute;a, no hab&iacute;a m&uacute;sica, no hab&iacute;a voces extra&ntilde;as, llamadas de m&oacute;viles, no hab&iacute;a vendedores, nadie conversaba. Todos dorm&iacute;an o revisaban mensajes. Esa atmosfera me daba de nueva cuenta aquella sensaci&oacute;n de privacidad pese al lugar p&uacute;blico.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a resistirlo m&aacute;s, recordaba la sensaci&oacute;n del pene de mi compa&ntilde;ero frotado mi mano, imaginado si se ver&iacute;a igual a ese pene artificial mientras lo tocaba de la misma manera. Mi ritmo cardiaco estaba a su m&aacute;ximo, mi cuerpo me temblaba y entonces, tras mirar a mi alrededor, me lo ech&eacute; a la boca cual paleta de hielo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a horrible, a pl&aacute;stico, pero eso no me importaba, tan solo imaginaba que era el pene de mi compa&ntilde;ero y que por fin estar&iacute;amos a punto de hacer el amor, aunque fuese en aquel subterr&aacute;neo. Lo chupaba con pasi&oacute;n, desesperaci&oacute;n y mucha excitaci&oacute;n, imaginando y fantaseando cualquier cosa. Entonces otro palpitar estremecedor me golpeo desde el pecho hasta los pies. Pensaba en probarlo ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>La idea me conmocion&oacute;, era demasiado, pero por otra parte ser&iacute;a muy excitante, digo, si era posible estarlo a&uacute;n m&aacute;s. Aquel pensamiento me hab&iacute;a regresado a mi m&aacute;ximo estado de ansiedad, temblaba como si estuviese dentro de un congelador, mis piernas estaban incontrolables, las masajeaba una y otra vez, pero solo consegu&iacute;a excitarme m&aacute;s y m&aacute;s. Entonces se me pas&oacute; la mano y me roce un poco mi vagina, y de inmediato sent&iacute; una fuerte dilataci&oacute;n mientras una h&uacute;meda sensaci&oacute;n recorr&iacute;a aquella rec&oacute;ndita parte de m&iacute;, mojando mi ropa interior.<\/p>\n<p>Escuchando tortuosamente el nivel de detalle del relato de mi paciente, simplemente estaba en estado de shock, no pod&iacute;a hacer nada. Su hora hab&iacute;a terminado hace mucho, cortar ahora ser&iacute;a est&uacute;pido. Adem&aacute;s, me ten&iacute;a al borde de mi asiento y el ver a esa peque&ntilde;a que podr&iacute;a ser mi hija excit&aacute;ndose a tales niveles justo frente a m&iacute;, era una experiencia que disfrutaba incre&iacute;blemente.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a evitar imaginar y materializar cada palabra de su relato dentro de mi mente. Cuando relataba lo h&uacute;meda que estaba en aquel asiento en la parte trasera del trasporte, supe exactamente lo que sent&iacute;a, y lo supe porque estaba igualmente h&uacute;meda como yo misma en ese momento. Al mover mis piernas para cambiarlas de posici&oacute;n sent&iacute;a justamente aquella humedad que describ&iacute;a bajo mis medias de seda que apenas reten&iacute;an mis fluidos que empapaban mis pantis.<\/p>\n<p>Dicho sea de paso cada que hac&iacute;a este movimiento de cruce de piernas, su mirada se adentraba lo m&aacute;s posible debajo de mi falda. Estaba segura que solo se trataba de curiosidad como parte de su descubrimiento sexual, pero tambi&eacute;n sab&iacute;a que espiar la privacidad ajena era su fetiche, y ver mujeres le excitaba, por ello deliberadamente cambiaba de posici&oacute;n intermitentemente y con toda la calma posible.<\/p>\n<p>Entonces pens&eacute;: Si as&iacute; estaba yo, &iquest;c&oacute;mo deb&iacute;a estar ella? Imaginaba, cuan excitada deb&iacute;a estar ah&iacute;, frente a m&iacute;, mir&aacute;ndome con lujuria, hipnotizada con mis piernas. La miraba temblando, balbuceando y sudando. Yo estaba igual, ella lo sab&iacute;a, por eso se hab&iacute;a desinhibido por completo, ya no med&iacute;a palabras, no censuraba detalles, todo lo contrario, ahora relataba con lujo de detalle.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a tregua, a&uacute;n no ten&iacute;a el control de mis acciones, mis manos se mov&iacute;an sobre mis piernas llev&aacute;ndome fuera de ese lugar. Me toqu&eacute; la entrepierna y enseguida sent&iacute; ese calor y ese liquido aun sobre mi tanga que ya estaba completamente mojada. Entonces la tom&eacute; fuertemente y hal&eacute; de ella para bajarla hasta mis rodillas, mientras se escurr&iacute;an mis fluidos al exprimir la prenda por el movimiento.<\/p>\n<p>Con la mano mojada sujet&eacute; el falo de pl&aacute;stico y lo restregu&eacute; para humedecerlo tambi&eacute;n, entonces voltee a mi alrededor, y al ver que todos eran ajenos a lo que hac&iacute;a, me met&iacute; el dildo en mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Cre&iacute; que al estar tan mojada se deslizar&iacute;a sin problemas hasta el fondo, pero lo cierto es que me doli&oacute; un poco, tuve que bajar el ritmo para meterlo lentamente. Aquello era simplemente la sensaci&oacute;n m&aacute;s excitante que hab&iacute;a vivido, el hacerlo despacio, y en p&uacute;blico es lo mejor que he experimentado.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a de qu&eacute; hablaba, sus palabras relataban una experiencia que todas las mujeres fantaseamos, pero pocas nos atrevemos a vivir. Estaba disfrutando de su sexualidad, abiertamente, quiz&aacute; demasiado abierta, pero bueno, no le hac&iacute;a mal a nadie, solo experimentaba y satisfac&iacute;a su cuerpo sin tapujos, sin censura, sin medida, como todos lo hemos hecho alguna vez. Como todos deber&iacute;amos hacerlo alguna vez.<\/p>\n<p>Y en vivo, ah&iacute;, en mi consultorio frente a m&iacute;, parec&iacute;a que el revivir esa experiencia, le hac&iacute;a reencarnar esta libertad sexual sin importar mi presencia. A sabiendas que no estaba sola, comenzaba a tocarse sobre la ropa, comenz&oacute; frot&aacute;ndose sus peque&ntilde;as y tiernas mamas, pero poco a poco sus manos bajaban hasta sus desnudas piernas, jugando por debajo de su diminuta falda, sin perder de vista en ning&uacute;n momento cu&aacute;n lejos pudiese llegar debajo de mi vestido.<\/p>\n<p>Yo estaba tan caliente como ella, y no era decir poco, sab&iacute;a que todo eso no ir&iacute;a m&aacute;s lejos que una experiencia m&aacute;s que r&aacute;pidamente dejar&iacute;a atr&aacute;s sepultado en el ba&uacute;l de su juventud, as&iacute; que quise que lo tomara como eso, como un bello momento, como algo normal en una etapa de su vida.<\/p>\n<p>Entonces auto-convencida de hacer lo correcto, decid&iacute; unirme a su fantas&iacute;a, ser part&iacute;cipe de ese momento decisivo en su sexualidad y con toda alevos&iacute;a comenc&eacute; a separar mis piernas lentamente fingiendo total desinter&eacute;s sin perder la serenidad.<\/p>\n<p>De inmediato su mirada se clav&oacute; bajo mi vestido, ahora pod&iacute;a ver con claridad y no perder&iacute;a la oportunidad aunque perdiese por completo el disimulo.<\/p>\n<p>Su mirada en mi co&ntilde;o, mi respiraci&oacute;n haci&eacute;ndome jadear por lo que est&aacute;bamos haciendo, sus manos toc&aacute;ndose frente a m&iacute;, y continuaba.<\/p>\n<p>Todas aquellas sensaciones de estr&eacute;s, ansiedad, temor, arrepentimiento, excitaci&oacute;n y deseo parec&iacute;an apaciguarse a medida que me mesturaba con ese consolador en la parte trasera del bus. Mi ritmo cardiaco aun golpeaba ferozmente, pero ahora parec&iacute;a domado. Pod&iacute;a controlarlo con el masaje vaiv&eacute;n del pene en mi vagina, el placer era absoluto, estaba perdida en &eacute;l, pero entonces escuch&eacute; pasos, de inmediato cerr&eacute; las piernas y acomod&eacute; el dildo entre ellas ocult&aacute;ndolo con mi vestido y poniendo mi bolso encima.<\/p>\n<p>Era un chico quien bajaba en la siguiente estaci&oacute;n, no not&oacute; nada pese a que a&uacute;n ten&iacute;a mi tanga en las rodillas. Apenas descendi&oacute; contin&uacute;e masturb&aacute;ndome; me sub&iacute; el vestido y contin&uacute;e metiendo y sacando lentamente el pene de pl&aacute;stico que hac&iacute;a ruidos pegajosos al deslizarse adentro y al salir nuevamente.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a p&aacute;nico de ser descubierta, pero estaba muy cliente para detenerme ahora. Estaba dispuesta, terminar&iacute;a lo que hab&iacute;a empezado sin importarme nada, pero justo en ese momento la chica de al lado despertaba, parec&iacute;a que pronto bajar&iacute;a, pero yo no esperar&iacute;a que sucediera, ya no pod&iacute;a resistir un segundo m&aacute;s. Quer&iacute;a continuar pero aunque desde su perspectiva no podr&iacute;a mirar lo que estaba haciendo, sin duda sospechar&iacute;a si continuaba con las piernas completamente abiertas de par en par.<\/p>\n<p>Entonces cerr&eacute; las piernas nuevamente y comience a moverme con el juguete dentro de m&iacute;, pero no era suficiente. Fue ah&iacute; cuando me decid&iacute;. Me saqu&eacute; el dildo y lo coloqu&eacute; erecto y afirmado con la succi&oacute;n de su base sobre el asiento. Entonces sin dejar de mirar a aquella mujer quien aun desconoc&iacute;a lo que hac&iacute;a, me sent&eacute; sobre el pene.<\/p>\n<p>Primero me puse de pie, pretendiendo acomodarme el vestido, cuando en realidad lo que hac&iacute;a era subirlo hasta mi cadera y quitarme el tanga de una buena vez por todas. Enseguida me toqu&eacute; un poco para mojar aun m&aacute;s mi vagina que ya chorreaba de la excitaci&oacute;n. Entonces poco a poco comenc&eacute; a descender en aquel pene artificial.<\/p>\n<p>Los sonidos que hacia al descender hac&iacute;an eco en el autob&uacute;s ya casi vaci&oacute; y en completo silencio, pero parec&iacute;a que los pocos ocupantes no lo notaban, o bien no le prestaban atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; como comenc&eacute; a bajar y subir lentamente sobre el dildo afianzado firmemente en el asiento. En poco tiempo mi respiraci&oacute;n se fue haciendo incontrolable y r&aacute;pidamente se fue convirtiendo en jadeos. Era inminente, estaba a punto de venirme, bajaba y sub&iacute;a cada vez m&aacute;s r&aacute;pido ahogando mis gritos con una mano en la boca y la otra en el sujeta manos del asiento de enfrente. Fuera, pocos autos pasaban, las calles estaban desiertas, y una vez m&aacute;s aunque estaba justo en el centro del mundo me sent&iacute;a completamente en libertad dentro de mi espacio privado.<\/p>\n<p>Y entonces termin&eacute; en medio de todo y de todos. Entre los ruidos que hac&iacute;a mi co&ntilde;o cuando el dildo entraba y sal&iacute;a velozmente a mi movimiento, entre autos, pasajeros, calles oscuras, el silencio de la noche y todas aquellas sensaciones que hab&iacute;a congregado a lo largo del d&iacute;a, me sub&iacute; el vestido hasta mi boca y lo mord&iacute; con todas mis fuerzas y mientras volteaba a ver una &uacute;ltima vez a la chica de al lado nuevamente con los ojos cerrados, me imagin&eacute; que me ve&iacute;a, que me miraba de frente. Y as&iacute;, un enorme orgasmo me recorri&oacute; por todo el cuerpo, arranc&aacute;ndome todo esa pesadez, estr&eacute;s y ansiedad, junto con un profundo y entra&ntilde;able grito que a duras penas lograba contener en mi vestido que mord&iacute;a f&eacute;rreamente cuando de mi vagina sal&iacute;a un peque&ntilde;o pero fuerte chorro que reten&iacute;a aquel pene falso al dejarme caer por completo sobre &eacute;l, rendida y vencida por mis piernas que tambaleantes eran ya incapaces de sostenerme al vivir ese incre&iacute;ble orgasmo.<\/p>\n<p>De la fantas&iacute;a a la realidad<\/p>\n<p>Ya no pod&iacute;a soportarlo, simplemente era intolerable, para amabas. Su relato nos ten&iacute;a sudando, jadeando y temblando. Aquella chica estaba de ensue&ntilde;o, perdida en sus propias palabras, dej&aacute;ndose llevar por el momento, por el lugar y principalmente por la compa&ntilde;&iacute;a. Y es que en la &uacute;ltima etapa de su relato no me quitaba la vista de mi entrepierna que ahora ten&iacute;a abierta a la vista desde el &aacute;ngulo en el que me hab&iacute;a sentado con todo atrevimiento de separar mis piernas.<\/p>\n<p>Con tal vista, y toda la atmosfera del momento aquella chica ya no pod&iacute;a contenerse; temblaba cual cachorro en la intemperie y con la misma ternura. Mientras sus manos recorr&iacute;an minuciosamente su cuerpo, llegando cada vez m&aacute;s profundo bajo su corta falda.<\/p>\n<p>Al final del relato sus manos que en un principio se limitaban a tocar sus piernas, ahora con todo descaro sobaban su entrepierna por encima de su falda que con tanto movimiento ya vest&iacute;a de cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>Le miraba atentamente, sin perderme detalle de su actitud, su nerviosismo, de su ansiedad, y si, de su excitaci&oacute;n. Sab&iacute;a que ya no era la misma chica que hab&iacute;a llegado, ya no era la misma ni&ntilde;a ingenua que hab&iacute;a vivido lo que relataba. Ahora era toda una mujer experimentando sus fantas&iacute;as, sus deseos, sus recuerdos y su sexualidad. Ya no era consciente de s&iacute;, no ten&iacute;a miedo, fortalecida por la confianza de nuestro v&iacute;nculo que iba m&aacute;s all&aacute; de lo profesional, ahora se tocaba sin tapujos frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>Toda esa experiencia me hab&iacute;a contagiado de su libertad, de su derecho auto-proclamado de reclamar su propio cuerpo en el lugar y la compa&ntilde;&iacute;a con la que se sintiera en confianza para hacerlo, para hac&eacute;rselo a s&iacute; misma. Y es que sin saberlo yo misma experimentaba ese efecto espejo, cuando al ver a esa chica tocarse, mis manos llenas de envida, remedaban sus movimientos para tocar de la misma manera mi cuerpo.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, sin planearlo, est&aacute;bamos una frente a otra toc&aacute;ndonos, disfrutando y complaciendo lo que nuestros respectivos cuerpos necesitaban. No s&eacute; c&oacute;mo llegamos a ese nivel de confianza, pero ambas nos sent&iacute;amos con la suficiente seguridad pasa hacerlo.<\/p>\n<p>En un momento no me importaba lo qu&eacute; estaba pasando, no le tomaba la seriedad necesaria a lo que est&aacute;bamos haciendo, ambas &eacute;ramos ya suficientemente maduras para saber lo que suced&iacute;a en ese lugar y lo suficientemente capaces de hacernos responsables de nuestros actos.<\/p>\n<p>Pero en ese momento no parec&iacute;a as&iacute;, especialmente yo, nunca hab&iacute;a actuado as&iacute;. Siempre hab&iacute;a sido una persona seria y recatada. Quiz&aacute; por eso es que me era tan dif&iacute;cil salir de ese trance, me hab&iacute;a dejado llevar por el momento y daba rienda suelta a mis instintos m&aacute;s escondidos y profundos.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, logr&eacute; regresar a mi cordura, y detuve aquella situaci&oacute;n completamente descarrilada. Me acomod&eacute; la falda, me puse de pie y sin perder la prisa, comenc&eacute; a despedirla poniendo de excusa la hora que era.<\/p>\n<p>Muy diferente la reacci&oacute;n de mi paciente. La pobre chica no quer&iacute;a desprenderse del momento que tan duramente hab&iacute;a forjado, cual tan arduo trabajo apenas le comenzaba a rendir frutos.<\/p>\n<p>Me hice de coraz&oacute;n duro y termin&eacute; la cesi&oacute;n del d&iacute;a. Sin darle m&aacute;s opciones la encamin&eacute; a la puerta para despedirnos. Pero la chica es muy inteligente y decidida. Al verse acorralada ide&oacute; un plan. Con la excusa de la tardanza, me ped&iacute;a pasar al ba&ntilde;o antes de irse, pues el trayecto ser&iacute;a largo.<\/p>\n<p>La excusa era buena, no lo niego, pero yo sab&iacute;a qu&eacute; en realidad iba hacer en el ba&ntilde;o, no me hab&iacute;a pasado la carrera de psicolog&iacute;a para que me enga&ntilde;ara de esa forma. Era completamente predecible.<\/p>\n<p>Pero no pod&iacute;a negarle ese derecho, as&iacute; que la acompa&ntilde;&eacute; y esper&eacute; afuera. De antemano sab&iacute;a que esperar&iacute;a un tiempo, pero no me atrev&iacute; a dejarla sola a su suerte, con algunas oficinas a&uacute;n laborando podr&iacute;a ser descubierta, as&iacute; que esper&eacute; fuera.<\/p>\n<p>El silencio era absoluto en aquel pasillo, tan solo tenues sonidos llegaban entre ecos desde los dem&aacute;s pisos del edificio. A la espera, el tiempo pasaba y yo, haciendo de guardia a la saciedad de los instintos de m&iacute; paciente quien deber&iacute;a de estar relajando su cuerpo como mejor sabe.<\/p>\n<p>Entonces recordaba sus &uacute;ltimas palabras y ese sentido tan explicito de relatar aquel orgasmo que hab&iacute;a tenido y que tan caliente nos hab&iacute;a dejado.<\/p>\n<p>Pero era ella tan solo, es decir, ella se estar&iacute;a tocando para terminar con la ansiedad que su relato nos hab&iacute;a creado, pero yo no. Yo estaba fuera con aquel nerviosismo y estr&eacute;s en todo mi cuerpo, tan excitada como ella, pero sin poder hacer nada. Entonces lo hice.<\/p>\n<p>Aquel pasillo completamente solitario y el eco lejano de mis colegas en sus respectivos consultorios, me daba al mismo tiempo una especie de seguridad, igualmente como me la habr&iacute;a descrito la misma chica en su experiencia, la cual estar&iacute;a replicando justo en esos momentos tras de m&iacute;. Fue en ese momento cuando no lo resist&iacute; m&aacute;s y comenc&eacute; a tocarme.<\/p>\n<p>De inmediato me toqu&eacute; mi entrepierna por encima del vestido y sin demora mi cuerpo me lo agradec&iacute;a con espasm&oacute;dico escalofri&oacute; que me hac&iacute;a temblar hasta el &uacute;ltimo musculo de mi ser. Me sent&iacute; incre&iacute;ble, envidiando a mi paciente por tener la osad&iacute;a y libertad de poder tocarse sin recelo, mientras continuaba presionando fuertemente la poco el&aacute;stica tela de mi vestido intentado que mis dedos pudiesen frotar mi vagina que me rogaba por ser atendida.<\/p>\n<p>Muerta de la envida, no permitir&iacute;a que ella se saliese con la suya mientras me mor&iacute;a de ansiedad en aquel pasillo. Entonces me decid&iacute;. Si ella pod&iacute;a yo tambi&eacute;n lo har&iacute;a en el ba&ntilde;o. As&iacute; que entr&eacute;.<\/p>\n<p>Apenas abr&iacute;a la puerta principal de los ba&ntilde;os para dama la escuch&eacute;. Seguro deb&iacute;a estar disfrutando de aquel momento, pens&eacute;, pero el demonio me susurraba al o&iacute;do.<\/p>\n<p>No lo hab&iacute;a pensado, pero es que su cub&iacute;culo estaba abierto, no s&eacute; si lo hab&iacute;a hecho deliberadamente, seguramente s&iacute;, pero la idea de espiarla me invad&iacute;a por completo la mente. Comenc&eacute; a andar lentamente, y a medida que me acercaba escuchaba como la chica gozaba de aquel momento haciendo sonidos de placer.<\/p>\n<p>Por fin llegaba y me asom&eacute; lentamente y le mir&eacute;. Ten&iacute;a sus piernas completamente separadas, mientras se masturbaba con su dildo que seguramente ser&iacute;a el mismo participe de su experiencia en el bus.<\/p>\n<p>De inmediato nuestras miradas se cruzaron, pero no hubo ning&uacute;n sobresalto, ella continuaba haciendo lo suyo como si a&uacute;n estuviese sola, y mientras me aproximaba m&aacute;s con extrema lentitud, ella continuaba masturb&aacute;ndose con su dildo que met&iacute;a placenteramente en su vagina completamente lubricada por sus jugos.<\/p>\n<p>Yo era otra, no pod&iacute;a hacerme responsable de mis actos, no me controlaba, sin saberlo me acercaba m&aacute;s y m&aacute;s, mientras escuchaba aquellos sonidos que produc&iacute;a su juguete en su cavidad peque&ntilde;a y lubricada, acompa&ntilde;ados de peque&ntilde;os gemidos de lo m&aacute;s excitantes, y antes de darme cuenta me encontraba frente a ella.<\/p>\n<p>Entonces me arrodille entre sus piernas, le tom&eacute; su dildo y sin sac&aacute;rselo de su peque&ntilde;o co&ntilde;o, comenc&eacute; a chup&aacute;rselo. Sin recelo la chica aumento sus gemidos de ritmo y volumen, mientras sujet&aacute;ndome del cabello me agradec&iacute;a con tiernas caricias llegando al climax.<\/p>\n<p>Me volv&iacute; loca, me dej&eacute; contagiar por su libertad sexual, por el momento, por mis instintos m&aacute;s bajos y por mi propia excitaci&oacute;n. Mientras le chupaba su apretada e inocente vagina, le met&iacute;a y sacaba su amigo plastificado haci&eacute;ndola gozar como nunca.<\/p>\n<p>Entonces de a poco sus gemidos aumentaban cada vez m&aacute;s, sab&iacute;a que estaba a punto de culminar su fantas&iacute;a. Ah&iacute; aumente el ritmo y comenc&eacute; a meterle y sacarle el falso pene velozmente mientras le succionaba su cl&iacute;toris como loca para hacerla venir. Fue en ese momento cuando de entre el dildo y mis labios comenzaba a escurrir aquel l&iacute;quido de placer reafirmado por una serie de desgarradores gritos que me expresaba el tremendo orgasmo que estaba viviendo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a sido un magnifico orgasmo el que presenci&eacute;, sin duda que lo hab&iacute;a disfrutado y yo estaba m&aacute;s excitada que nunca, estaba tan caliente que comenc&eacute; a masturbarme ah&iacute; mismo, arrodillada frente al co&ntilde;o a&uacute;n chorreante, sujetando aquel dildo en su mojada cavidad. Inclusive pens&eacute; en sac&aacute;rselo y met&eacute;rmelo a m&iacute; misma, sin embargo la chica me sobrepasaba, estaba m&aacute;s extasiada que yo. Se levant&oacute; tom&aacute;ndome de los brazos para erguirme junto a ella e inmediatamente se me abalanz&oacute; a besarme, sin imp&oacute;rtale que aquel juguete aun colgase de su vagina, cual al ponerse de pie, ca&iacute;a resbal&aacute;ndose por el lubricado lugar en el que se hallaba. Yo no pod&iacute;a hacer nada, ya estaba perdidamente hundida en el momento, as&iacute; que me dej&eacute; besar y la bes&eacute;.<\/p>\n<p>Todo era maravilloso, le abras&eacute; apasionadamente y me perd&iacute; en sus labios sin importarme nada, mientras le entremet&iacute;a los dedos en su cabellera, sent&iacute;a como ella me acariciaba las piernas a manos abiertas hasta llegar a mi trasero, el cual estrujaba sin recelo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que nos perder&iacute;amos en ese lugar, pero en ese momento se escucharon ruidos cercanos y nos sobresaltamos. R&aacute;pidamente nos acomodamos la ropa, ella levant&oacute; su juguete meti&eacute;ndolo a su bolso y salimos al lavamanos.<\/p>\n<p>Mientras nos arregl&aacute;bamos un poco el cabello no nos perd&iacute;amos de vista, sab&iacute;amos que aquello era solo un receso, una peque&ntilde;a pauta, pues ambas dese&aacute;bamos terminar con la historia que juntas hab&iacute;amos forjado.<\/p>\n<p>Salimos del ba&ntilde;o y sin mediar palabra regresamos al consultorio, le hice pasar y apenas cerrando la puerta, se me acerc&oacute; de nuevo y yo le respond&iacute;. De nuevo nos unimos en un beso y nos perdimos.<\/p>\n<p>Esta vez sin restricciones de inmediato comenzamos a deshacernos de nuestra ropa, lo primero en salir fue mi vestido, del cual deslizaba la cremallera con grandes esfuerzos de controlar sus tambaleantes manos, para finalmente hacerle caer desde mis hombros hasta el suelo. Enseguida comenz&oacute; a besarme el cuello sin detenerse mucho ah&iacute;, para bajar bes&aacute;ndome el pecho hasta mis senos, los cuales comenzaba a lamber con pasi&oacute;n llena de ansiedad. Seguramente ser&iacute;a su afici&oacute;n, pues habr&iacute;a puesto b&aacute;state atenci&oacute;n a esa zona de mi cuerpo, chupando y tocando excitantemente mis senos duros y erectos. Yo fascinada.<\/p>\n<p>Le agradec&iacute;a acarici&aacute;ndole la espalda y sus peque&ntilde;as tetas por debajo de su delgada blusa, pellizc&aacute;ndole sus peque&ntilde;os pezones puntiagudos. En tanto mi dulce paciente bajaba por fin de mis senos hasta mis bragas, pasando a besarme por todo mi abdomen. Ah&iacute; comenz&oacute; a bajarme la &uacute;nica prenda que aun vest&iacute;a, desnud&aacute;ndome mi co&ntilde;o h&uacute;medo a la intemperie al cual se apresuraba a besar con pasi&oacute;n y ternura.<\/p>\n<p>Aquello me llev&oacute; al &eacute;xtasis, sent&iacute;a como me humedec&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s prediciendo un inminente e incontenible orgasmo. Entonces me dej&eacute; llevar. Me sent&eacute; sobre mi escritorio y le abr&iacute; mis piernas a mi paciente tanto como mi elasticidad me lo permitiese mientras ella me chupaba como pod&iacute;a y como quer&iacute;a sin desprenderse en ning&uacute;n momento.<\/p>\n<p>As&iacute;, mientras me besaba mi vagina, la chica comenz&oacute; a tocarse la suya, aquello era una sinfon&iacute;a de fluidos entre los m&iacute;os, su saliva y los de ella. Ah&iacute; supe que ambas terminar&iacute;as en cualquier momento, as&iacute; que me lleve mis manos para ayudarle a hacerme terminar.<\/p>\n<p>Era insoportable, era la mejor sensaci&oacute;n que podr&iacute;a experimentar en mi vida y aun no terminaba. Estaba dispuesta a hacerlo inmejorable, como ella, llevar el momento a sus extremos, apostar el todo por el todo, sin miedo y sin reservas, as&iacute; que me met&iacute; un par de dedos y comenc&eacute; a masajearme m&iacute; cl&iacute;toris mientras ella me chupaba entre los espacios que mis dedos dejaban.<\/p>\n<p>Poco a poco sent&iacute;a como aquel orgasmo surg&iacute;a desde lo m&aacute;s profundo de mi cuerpo a medida que me masturbaba, mientras aquella chica me chupaba mis fluidos que escurr&iacute;an al ritmo de mis dedos entrando y saliendo. Entonces, cuando pensaba que no pod&iacute;a mejorar, la chica se par&oacute;, tom&oacute; su bolso y de &eacute;l sac&oacute; aquel protagonista principal del relato, lo chup&oacute; un poco, y sin m&aacute;s comenz&oacute; a met&eacute;rmelo en mi mojado co&ntilde;o.<\/p>\n<p>De inmediato sent&iacute; como mi vagina se dilataba para dar paso al pene de pl&aacute;stico que lentamente se deslizaba en mi mojada cavidad, mientras unos peque&ntilde;os y pero muy excitantes espasmos recorr&iacute;an todo mi sexo a su paso. Y en cuanto entr&oacute; por completo un profundo y desgarrador suspiro sal&iacute;a entre jadeos y gimoteos de mi garganta.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a incre&iacute;ble, al borde del orgasmo, mientras mi paciente me met&iacute;a y sacaba su dildo de mi vagina yo me masajeaba mi cl&iacute;toris haci&eacute;ndome gemir de placer como nunca. Poco a poco aumentaba de velocidad las embestidas de su juguete al tiempo que me chupaba mis dedos que estimulaban mi cl&iacute;toris, y entones no pude m&aacute;s; aumente mis movimientos presionando justo en mi zona de placer, y mientras ella me met&iacute;a su dildo velozmente, por fin me hice estallar en un espasm&oacute;dico orgasmo que me arrancaba el gemido m&aacute;s profundo que jam&aacute;s hab&iacute;a soltado, mientras me corr&iacute;a en la cara de mi peque&ntilde;a paciente quien a su vez se hac&iacute;a terminar de nuevo, mir&aacute;ndome al mismo tiempo haci&eacute;ndome terminar, con mis piernas completamente abiertas para que ya no tuviese que espiar a escondidas. Ahora pod&iacute;a ver claramente mi vagina en pleno orgasmo, en primer plano y culminar todas sus fantas&iacute;as en su propio orgasmo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato. No te pierdas la primera mitad de este encuentro.<\/p>\n<p>Te invito a leer historias similares visitando mi perfil.<\/p>\n<p>Dando clic en mi nombre de usuario Erothic.<\/p>\n<p>No olvides calificar.<\/p>\n<p>Que tengas lindas fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 25<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Ambas Los siguientes d&iacute;as nada pasaba, aun ten&iacute;a en mente mi experiencia exhibicionista en mi consultorio, pero jam&aacute;s se repiti&oacute; nuevamente. Solo esperaba tener una cita con aquella chica una vez m&aacute;s, deseo que se cumpliera en un par de d&iacute;as m&aacute;s. Aquel d&iacute;a estaba muy ansiosa por la paciente que tendr&iacute;a. 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