{"id":18346,"date":"2018-07-15T08:00:04","date_gmt":"2018-07-15T08:00:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-15T08:00:04","modified_gmt":"2018-07-15T08:00:04","slug":"18346-extorsion-en-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18346-extorsion-en-familia\/","title":{"rendered":"Extorsi\u00f3n en familia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18346\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>Un saludo cordial a todos los fan&aacute;ticos de este sitio, en especial a los que leen y comentan mis relatos. Esta ocasi&oacute;n les contar&eacute; una experiencia inusual que afortunada o desafortunadamente qued&oacute; en familia.<\/em><\/p>\n<p>___________<\/p>\n<p>Todo sucedi&oacute; a mis veintitantos, a&uacute;n no me casaba y en ese tiempo compart&iacute;a junto a una amiga el alquiler de un apartamento. Una temporada me dio por arreglarme muy sexy para salirme por las noches a ciertas avenidas donde se paran las prostitutas. Durante esa etapa que dur&oacute; de 4 a 5 meses tuve por supuesto varios encuentros con hombres que me levantaron, prometo contarles m&aacute;s delante sobre esas aventuras. Por ahora les relatar&eacute; una de las situaciones m&aacute;s complicadas que sucedieron como consecuencia de andar ofreci&eacute;ndome en la v&iacute;a p&uacute;blica.<\/p>\n<p>Recuerdo que poco despu&eacute;s de que termin&eacute; con esas pr&aacute;cticas, lleg&oacute; la &eacute;poca navide&ntilde;a y se organiz&oacute; en casa de mis padres el tradicional festejo del 24 de diciembre al cual asistieron t&iacute;os, primos y sobrinos. Varios familiares vivimos en la misma ciudad, ir&oacute;nicamente son los que menos nos frecuentamos. Ese era precisamente el caso con mi t&iacute;o Alfredo, hermano de mi pap&aacute;, el que rara vez asist&iacute;a a estos eventos, hasta pasaban a&ntilde;os sin que le vi&eacute;ramos. Este se&ntilde;or andaba para ese entonces cerca de los 50 a&ntilde;os (casi me doblaba la edad) y estaba divorciado. Su aspecto era algo rudo, fornido, alto, moreno, guapo, pero mal encarado, muy serio y de pocas palabras.<\/p>\n<p>La celebraci&oacute;n transcurri&oacute; con normalidad: cena, vino, m&uacute;sica, chistes, baile y dem&aacute;s. Particularmente not&eacute; a mi t&iacute;o Alfredo un tanto extra&ntilde;o porque me sacaba mucha pl&aacute;tica, me sonre&iacute;a todo el tiempo y anduvo la noche entera buscando c&oacute;mo sentarse junto a m&iacute;. Le pill&eacute; varias veces vi&eacute;ndome el escote y las piernas, adem&aacute;s de que cuando bail&aacute;bamos su mano se posaba un poco m&aacute;s abajo de lo permitido. Por lo poco que le conoc&iacute;a s&iacute; estaba muy animado, nada ten&iacute;a que ver con el alcohol pues era abstemio, supuse que estaba contento de convivir en familia o algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Ya de madrugada con tanto baile y brindis me sent&iacute; cansada. Decid&iacute; subir a mi antigua habitaci&oacute;n a recostarme un rato, sub&iacute; las escaleras, entr&eacute; a la rec&aacute;mara, me quit&eacute; los zapatos y ca&iacute; rendida sobre la cama. La fiesta continu&oacute; en el piso de abajo, alcanzaba a escuchar la m&uacute;sica y las risas. Comenc&eacute; a quedarme dormida cuando de repente sent&iacute; que alguien se me subi&oacute; encima y c&oacute;mo una mano tap&oacute; mi boca. Reaccion&eacute; espantada y al abrir los ojos me percat&eacute; de que se trataba del t&iacute;o Alfredo que me ten&iacute;a inmovilizada con todo su cuerpo aplastando al m&iacute;o. Me pidi&oacute; que me calmara, que no hiciera un esc&aacute;ndalo, que ten&iacute;a algo que mostrarme. Sac&oacute; su celular y me mostr&oacute; 3 fotograf&iacute;as en donde claramente sal&iacute;a yo vestida de minifalda y tacones, parada al lado de varias prostitutas en una avenida famosa donde concurren a esperar a la clientela. Al parecer me reconoci&oacute; de entre el resto de las chicas y captur&oacute; con la c&aacute;mara de su tel&eacute;fono varias tomas sin que me diera cuenta. Comenz&oacute; entonces a chantajearme con ellas y amenaz&oacute; con mostr&aacute;rselas a mi padre si no hac&iacute;a lo que me pidiera.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; sin saber qu&eacute; hacer, jam&aacute;s imagin&eacute; que alg&uacute;n familiar se enterar&iacute;a de esa actividad ni mucho menos que lo usar&iacute;a en mi contra para extorsionarme. Primero me exigi&oacute; una fuerte cantidad de dinero que obviamente yo no pod&iacute;a cubrir, estoy segura de que esa cantidad exorbitante era parte de su plan para obligarme a cumplir sus verdaderas intenciones. Discutimos sobre lo inalcanzable de su petici&oacute;n econ&oacute;mica y mi t&iacute;o se alter&oacute; ante mi negativa, su mirada se torn&oacute; perversa y sin rodeos me dijo que lo &uacute;nico que pod&iacute;a salvarme de ese l&iacute;o era someterme a sus deseos carnales. Obviamente me rehus&eacute; principalmente por ser mi pariente directo as&iacute; que volvimos a discutir por un rato hasta que logr&oacute; atemorizarme con su amago, cobardemente no tuve m&aacute;s remedio que ceder a sus demandas: por cada una de las fotos que hab&iacute;a tomado con su celular yo aceptar&iacute;a a cumplir uno de sus caprichos sexuales. Mi t&iacute;o borrar&iacute;a una imagen a la vez, cada que completase una de sus &oacute;rdenes.<\/p>\n<p>Sin perder mucho tiempo su primer mandato fue que le diera sexo oral ah&iacute; mismo. Se tendi&oacute; en la cama de espaldas y cerr&oacute; los ojos. Baj&eacute; la cremallera de su pantal&oacute;n y se lo baj&eacute; hasta los tobillos, luego hice lo mismo con su b&oacute;xer. Su verga qued&oacute; descubierta, ten&iacute;a una longitud acorde a la altura y complexi&oacute;n de mi t&iacute;o. Tom&eacute; su miembro medio erecto con una mano y en cuanto sinti&oacute; mis dedos alrededor se puso tieso. Debo reconocer que el t&iacute;o Alfredo ten&iacute;a buen palo y a pesar de que lo masturbaba de mala gana a su verga le gustaba lo que le hac&iacute;a porque se puso m&aacute;s ancha y venosa con cada movimiento. Le frotaba la polla con ritmo, estirando hacia abajo la piel que cubr&iacute;a su cabeza hasta que la punta se asom&oacute;. En eso mi t&iacute;o me reclam&oacute; enojado, &eacute;l quer&iacute;a que se la comiera enseguida, ya hab&iacute;a sido suficiente de tanto frotamiento. Refunfu&ntilde;&eacute; y con mi lengua recog&iacute; toda la ag&uuml;ita que le escurr&iacute;a del ojo de la punta de la cabeza, s&eacute; la dej&eacute; limpia y brillosa.<\/p>\n<p>Fue algo extra&ntilde;o porque por momentos la situaci&oacute;n me daba rabia y con mucho disgusto le lam&iacute;a la verga a mi t&iacute;o, tratando de que no gozara en lo m&aacute;s m&iacute;nimo y que se corriera enseguida para terminar de una buena vez con esa humillaci&oacute;n; luego sin darme cuenta se me quitaba el coraje y mi boca se aferraba a ese pedazo de carne, saboreando su miembro con lujuria y deseando que mi t&iacute;o aguantara sin venirse para mamarle por mucho rato su palote.<\/p>\n<p>La verdad es que mi t&iacute;o Alfredo aguant&oacute; buen rato mi mamada sin llegar al orgasmo, por lo regular mis habilidades orales provocan corridas en pocos minutos. Estaba atenta a las reacciones de mi t&iacute;o para anticipar su eyaculaci&oacute;n porque no pensaba permitirle correrse en mi boca, quien sabe cu&aacute;nta leche tendr&iacute;a ah&iacute; acumulada en esas bolas que se miraban muy cargadas. Ah&iacute; segu&iacute;a yo como en trance, obligada a cometer incesto con un t&iacute;o, llen&aacute;ndome la boca con su pito regordete, lamiendo ese tronco de arriba abajo, succionando sus bolas de una por una, recorriendo desde la base hasta la punta todo su tieso pene con mi lengua y mis labios, mordisqueando suavemente su cabeza rosada, chupando con esmero ese palo que se endurec&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s a cada leng&uuml;etazo. No supe en qu&eacute; momento me olvid&eacute; del chantaje y comenc&eacute; a deleitarme con la verga de mi t&iacute;o Alfredo, me dediqu&eacute; a disfrutar aquella buena polla sin importarme de que fuera un pariente tan cercano.<\/p>\n<p>Para descansar un poco mi quijada adolorida por tanto rato de estarle mamando, le empap&eacute; todo su miembro en saliva y escup&iacute; un par de veces sobre las palmas de mis manos para continuar estimulando su verga con una paja. El tama&ntilde;o de su palo daba para pajearlo con ambas manos, a veces coordinaba ambas manos de arriba hacia abajo, otras veces alternaba una subiendo y la otra bajando al mismo tiempo, una masajeando sus bolas mientras que la otra sobaba la punta de verga, en fin, una variedad extensa de movimientos que por los bufidos de mi t&iacute;o Alfredo supe que lo estaban volviendo loco. Como not&eacute; que ya estaba a punto de correrse aceler&eacute; a fondo la paja con un ritmo fren&eacute;tico esperando su explosi&oacute;n en cualquier instante. En menos de un parpadeo las manos toscas de mi t&iacute;o me alcanzaron y me sujet&oacute; con fuerza de la nuca para obligar a engullirme de nuevo su verga, no me dio tiempo ni de reaccionar, solo recuerdo que no pod&iacute;a respirar muy bien porque ya la ten&iacute;a hasta el fondo de la garganta. Forcejaba con &eacute;l y lo empujaba para zafarme porque tem&iacute;a que fuera a deslecharse en mi boca. Mi t&iacute;o Alfredo me jalaba de la cabellera para evitar que dejara de tragar su polla y el muy cretino comenz&oacute; a correrse dentro con potentes disparos de semen. Su leche no ten&iacute;a buen sabor por lo que me rehus&eacute; a tragarla, tratando de escupirla fuera, era tal la cantidad que expulsaba que en de un momento sent&iacute; que me ahogaba. Como mi t&iacute;o no me soltaba ni dejaba que se saliera ni un cent&iacute;metro de su polla de mi boca, me vinieron unas arcadas y tos&iacute;a repetidamente, lo que a su vez provoc&oacute; que el semen comenzara a salirme por la nariz. Una vez que termino de vaciarse fui corriendo de inmediato al ba&ntilde;o para asearme. El final de esa mamada fue bastante desagradable y enfurecida insult&eacute; a mi t&iacute;o con las peores palabras que se me ocurrieron, &eacute;l ni se inmut&oacute;. Fiel a su palabra me mostr&oacute; su celular para cerciorarme de que borraba una de las 3 fotos, al mismo tiempo me dijo que pensar&iacute;a bien c&oacute;mo canjear las otras dos que le restaban.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente toda la familia nos levantamos pasado el mediod&iacute;a y nos reunimos en la mesa a almorzar. El antiguo comedor en la casa de mis padres era largo, como para 10 o 12 comensales. Estaba disfrutando mi caf&eacute; cuando lleg&oacute; mi t&iacute;o y se sent&oacute; a mi lado. Lo arroj&eacute; una mirada de desprecio y tuve que disimular mi enfado para que nadie se percatara. Cuando me dispuse a retirarme de la mesa me detuvo con su mano y me pidi&oacute; que me quedara. Poco a poco se fueron los dem&aacute;s y al final quedamos solos mi t&iacute;o Alfredo y yo en la mesa pues mi madre y mis t&iacute;as se hab&iacute;an ido a la cocina, desde el comedor alcanzaba a escuchar sus pl&aacute;ticas y quehaceres. De pronto mi t&iacute;o tom&oacute; mi mano izquierda y la llev&oacute; por debajo del mantel de la mesa hasta su entrepierna. Los dedos de mis manos se toparon con su verga que ya la ten&iacute;a por fuera de la cremallera. Me exigi&oacute; que lo pajeara ah&iacute; mismo y que esa era su segunda petici&oacute;n. Me puse bastante nerviosa porque lo &uacute;nico que divid&iacute;a al comedor de la cocina era una cortina de tela y tem&iacute;a que en cualquier momento alguien saliera y nos viera. Afortunadamente el mantel que cubr&iacute;a la mesa llegaba hasta el suelo, por lo que pude maniobrar con cierta facilidad sin que se notara lo que pasaba por debajo. Mi t&iacute;o y yo nos quedamos sin hablar, ambos atentos a los sonidos que avisaran de alguien aproxim&aacute;ndose. Dadas las circunstancias trat&eacute; lo mejor que pude de masturbar su polla sin que se evidenciara en mis movimientos o ruidos. A mi t&iacute;o le costaba esconder el placer que le provocaba mi mano, sus ojos se torc&iacute;an y soltaba de vez en cuando unos suspiros que delataban lo bien que la estaba pasando. Al ver la mantequilla en la mesa tuve la genial idea de untar un poco al miembro de mi t&iacute;o para ver si as&iacute; se corr&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido. Lo hice y comenc&eacute; a recorrer con mi mano su verga untada, la mantequilla funcion&oacute; como un lubricante. El t&iacute;o Alfredo se puso como loco, apretaba los pu&ntilde;os y cerraba los ojos por las fuertes sensaciones de la tremenda paja que le propinaba. En unas 2 o 3 ocasiones mi t&iacute;a Rebeca sali&oacute; de la cocina al comedor a ofrecernos m&aacute;s caf&eacute; o llevarse los platos sucios, por suerte ninguna vez nos pill&oacute;.<\/p>\n<p>Luego de un rato mi t&iacute;o se aburri&oacute; de la paja y me oblig&oacute; a meterme debajo de la mesa para comerle la polla. En contra de mi voluntad tuve que escabullirme y comenzar a chuparle el pito, una experiencia totalmente nueva para mi pues nunca hab&iacute;a engullido un miembro sabor a mantequilla ni tampoco hab&iacute;a mamado debajo de una mesa. Mientras relam&iacute;a esa verga escuch&eacute; de nuevo a mi t&iacute;a Rebeca salir al comedor y me detuve un instante, ella pregunt&oacute; por m&iacute; a lo que mi t&iacute;o le respondi&oacute; que hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o que no tardaba en regresar. La t&iacute;a Rebeca regres&oacute; a la cocina y apresur&eacute; mis mamadas hasta que por fin el t&iacute;o daba se&ntilde;ales de que estaba a punto de reventar. Tom&eacute; una servilleta y paje&aacute;ndolo con la mano hice que arrojara toda su leche en ella, por lo menos esta vez no tuve que recibir su semen en la boca. Guard&eacute; su polla y le sub&iacute; la cremallera para luego salirme cuidadosamente a la superficie. Disimulamos un rato con m&aacute;s caf&eacute; y nuevamente me mostr&oacute; c&oacute;mo eliminaba de su celular la segunda foto. Ya por la tarde todos los invitados se retiraron a sus hogares incluyendo mi t&iacute;o Alfredo. Deb&iacute; de sentirme aliviada de que se fuera, aunque en realidad me qued&eacute; inquieta pensando que a&uacute;n ten&iacute;a una foto m&aacute;s en su posesi&oacute;n. Con lo descarado y pervertido que result&oacute; ser el t&iacute;o me tem&iacute;a lo peor.<\/p>\n<p>Pasaron varios d&iacute;as hasta que lleg&oacute; el festejo de A&ntilde;o Nuevo y quedamos de reunirnos por la tarde en la casa de campo de mi hermana. Poco a poco fueron llegando los parientes al evento y para sorpresa de muchos (sobretodo yo) se volvi&oacute; a aparecer el t&iacute;o Alfredo. Mi semblante cambi&oacute; al verlo y trat&eacute; de evadirle lo m&aacute;s que pude, pero inevitablemente me abord&oacute; para restregarme con tono altanero lo del chantaje y recordarme que deb&iacute;a hacer lo que me pidiera sin chistar. Estuvo toda la tarde merode&aacute;ndome, buscando el mejor momento y lugar para cobrarse su &uacute;ltimo pago. Ya se acercaba la medianoche y la celebraci&oacute;n continuaba, faltaba poco para que se hiciera el tradicional protocolo de a&ntilde;o viejo, a&ntilde;o nuevo. Fue justo por esa hora cuando mi t&iacute;o Alfredo me hizo una se&ntilde;al para que sali&eacute;ramos de la casa, me dijo que fuera con &eacute;l hacia el huerto que se extend&iacute;a sobre el fondo de la finca. Lo segu&iacute; hasta que llegamos a una arboleda con un &aacute;rea central cubierta de pasto. Mi t&iacute;o se desabroch&oacute; el pantal&oacute;n, se lo baj&oacute; con todo y calzoncillos hasta las rodillas para luego sentarse y quedar con la espalda recargada sobre el tronco de un &aacute;rbol. Orden&oacute; que me pusiera de rodillas y que le comiera el pito inmediatamente. Obedec&iacute; sus indicaciones, me hinqu&eacute; a su costado quedando en escuadra y me puse a chuparle la polla que a&uacute;n no se encontraba totalmente erecta. Estuve metiendo su pedazo de carne en mi boca con cierto recelo, mis movimientos eran m&aacute;s mec&aacute;nicos y no me inspiraba mucho darle una buena mamada. Una de sus manos se estacion&oacute; sobre mi trasero, lo masajeaba lentamente por encima del vestido, poco despu&eacute;s la meti&oacute; por debajo para apretujarme las nalgas. Mi t&iacute;o me sujet&oacute; de la trenza del cabello y comenz&oacute; a mover mi cabeza de arriba abajo al ritmo y profundidad que m&aacute;s le gustaba. Jaloneaba mi cabello para forzarme a engullir su polla por completo, mi barbilla chocaba con sus bolas cada que la devoraba entera y su cabeza alcanzaba a raspar el fondo de mi garganta. Luego me retiraba por completo hacia atr&aacute;s para que su pito se saliera de mi boca, sujetaba su pene de la base con la otra mano y lo frotaba bruscamente sobre toda mi cara, incluso lo usaba para propinarme peque&ntilde;os golpeteos en las mejillas y labios.<\/p>\n<p>Cuando tuvo suficiente de mis chupadas me pidi&oacute; que me pusiera de pie, qued&eacute; parada justo enfrente de &eacute;l con mis caderas a la altura de su rostro. Subi&oacute; mi vestido hasta la cintura, hizo r&aacute;pidamente mi tanga a un lado, me sujet&oacute; de las nalgas con ambas manos y me empuj&oacute; hacia su cara hasta que sent&iacute; su lengua entre las piernas. Comenz&oacute; a darme leng&uuml;etazos en la entrada de mi vagina, mov&iacute;a su lengua de un lado a otro, frotando de vez en cuando mi cl&iacute;toris y chupando con fuerza mis labios. Definitivamente chupar co&ntilde;os no era lo suyo, me lo com&iacute;a con torpeza y brusquedad, no logr&oacute; darme placer, ni se esforz&oacute; en satisfacerme, creo que fue m&aacute;s una forma de dominarme y excitarse, no le importaba en lo m&aacute;s m&iacute;nimo si yo gozaba o no. Lo curioso es que me comenc&eacute; a excitar, obvio no por sus movimientos sino por el morbo de la situaci&oacute;n, me estimulaba lo prohibido y lo sucio de ese encuentro. El t&iacute;o continu&oacute; un rato m&aacute;s saboreando mi entrepierna, bebiendo los jugos que comenzaban a escurrir de mi vagina, su boca y barbilla se ve&iacute;an empapadas con la mezcla de saliva y flujo, sin duda se dio un buen fest&iacute;n con mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>A esas alturas sent&iacute; necesidad de calmar la picaz&oacute;n que notaba ya en mi co&ntilde;ito, me dieron ganas de frotarme por dentro, aunque fuera con los dedos. Las manos de mi t&iacute;o hicieron que me girara sobre mi eje, mi trasero y espalda quedaron ahora frente a &eacute;l. Sin perder el tiempo me empuj&oacute; hacia abajo para que me sentara sobre su palo. De un sent&oacute;n me ensart&oacute; su gorda polla hasta el tope, mis nalgas chocaron en su pelvis y sent&iacute; mi vagina totalmente invadida por su carnosa verga, hasta se me sali&oacute; un gemido por la tremenda clavada. El vaiv&eacute;n de mis caderas comenz&oacute; de inmediato, montaba a mi t&iacute;o d&aacute;ndole la espalda, &eacute;l marcaba el ritmo y velocidad agarr&aacute;ndome de la cintura para moverme hacia arriba y hacia abajo, deslizando su miembro dentro de m&iacute; en cada embestida. Por mi parte, con la buena follada que me estaba dando el t&iacute;o Alfredo, me olvid&eacute; por completo de todo. Mi primer orgasmo estaba por llegar y apret&eacute; los m&uacute;sculos de mi vagina ya que as&iacute; llego al cl&iacute;max con m&aacute;s intensidad. Cuando estaba a punto de terminar, a mi t&iacute;o se le ocurri&oacute; detenerse y salirse de m&iacute;, menudo imb&eacute;cil pens&eacute;, me dej&oacute; con el orgasmo en la puerta. Se coloc&oacute; sobre sus rodillas solo que ahora detr&aacute;s de m&iacute;, acomod&aacute;ndome en cuatro, con el trasero apuntando hacia arriba. Lo que no anticip&eacute; fueron sus intenciones, yo ansiaba que continuara con la cogida para que me arrancara el orgasmo atorado que tanto me urg&iacute;a sacar. La desagradable sorpresa de sentir la punta de su miembro a la entrada de mi anito se encarg&oacute; de recordarme que a mi t&iacute;o solo le importaba humillarme y someterme a su antojo. Le supliqu&eacute; que no me enculara, que si quer&iacute;a lo dejaba correrse en mi boca o alguna otra variante, le hice hincapi&eacute; que ese agujerito m&iacute;o no ser&iacute;a capaz de aguantar su grueso pito. Ignor&aacute;ndome por completo, aplico saliva sobre la cabeza de su estaca y sin mucho pre&aacute;mbulo la fue metiendo cent&iacute;metro a cent&iacute;metro, nunca retrocedi&oacute; ni un poco, se fue a hundirla hasta donde pudo, poco m&aacute;s de la mitad entr&oacute;. El ano me ard&iacute;a de recibir semejante intruso, fue como recibir una vara ardiendo en mi interior. Poco a poco mi agujero fue abriendo m&aacute;s sus paredes y acopl&aacute;ndose al grosor del instrumento de mi t&iacute;o, el dolor intenso fue disminuyendo gradualmente hasta volverse soportable, sin embargo, el tener esa verga dentro de mi estrecho hueco era inc&oacute;modo. Mi t&iacute;o Alfredo me bombeaba notablemente emocionado, sus penetraciones se volvieron m&aacute;s violentas y profundas, se aferraba a mis nalgas con tanta fuerza que las marcas de sus u&ntilde;as sobre mi piel me dejaron varias huellas visibles por varios d&iacute;as. Aquella respiraci&oacute;n agitada de mi t&iacute;o ya la conoc&iacute;a, supe que pronto se correr&iacute;a. En ese lapso previo a su orgasmo, al t&iacute;o le dio por explayarse con insultos dirigidos hacia m&iacute;, me llamo ramera y dem&aacute;s adjetivos ofensivos al tiempo que con su cintur&oacute;n se puso a azotarme los gl&uacute;teos e incluso la espalda. Intent&eacute; liberarme, pero me ten&iacute;a bien agarrada, con su mano empuj&oacute; mi cabeza hacia abajo hasta que mi mejilla estaba en el piso. Con esa sa&ntilde;a y furia me encul&oacute; sin piedad, cada segundo me pareci&oacute; una eternidad. Por fin mi t&iacute;o se dobleg&oacute; explotando dentro de mi ojete, se deslech&oacute; en mi interior con fuertes contracciones de su verga, esparciendo todo su caliente semen en mis entra&ntilde;as. Una vez que expuls&oacute; hasta la &uacute;ltima gota de leche en mi agujero, sac&oacute; su pito de mi ano y se tendi&oacute; exhausto sobre el pasto. Cost&oacute; trabajo incorporarme luego de aquella brutal enculada, los fluidos escurr&iacute;an por mis ingles y ten&iacute;a semen embarrado por todas partes. De cierta manera tuve suerte, pudo haber sido peor, con semejante verga estuve al borde de que me rasgara por dentro, a&uacute;n recuerdo que dur&eacute; una semana con ardor cada que me sentaba o evacuaba.<\/p>\n<p>Apenas comenzaba a sentirme calmada y confiada de que ya todo hab&iacute;a concluido, cuando mi t&iacute;o me exige que le limpie la polla con mi boca. Toda adolorida y sin haber tenido un solo orgasmo, engull&iacute; por &uacute;ltima vez el pito del t&iacute;o. Ten&iacute;a restos de semen por todos lados, as&iacute; que fui limpiando su miembro, su pubis y sus bolas de los restos de leche, eso s&iacute;, no la tom&eacute;, solo la recolectaba con la lengua y la escup&iacute;a a un costado. Al final de cuentas el t&iacute;o qued&oacute; complacido al ver que dej&eacute; su palo limpio y reluciente, como reci&eacute;n ba&ntilde;ado. Con horror mir&eacute; que su verga volv&iacute;a a ponerse tiesa, as&iacute; que antes de que saliera con otra de sus perversiones, me levant&eacute; presurosa y le ped&iacute; que cumpliera su palabra. As&iacute; lo hizo, borr&oacute; de su tel&eacute;fono la &uacute;ltima foto restante e intent&oacute; convencerme de follar nuevamente para aprovechar la erecci&oacute;n que estaba teniendo. Me negu&eacute; y ofendida sal&iacute; de ah&iacute; lo m&aacute;s r&aacute;pido que pude de regreso a la casa donde me tumb&eacute; agotada sobre un sill&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando despert&eacute; era ya de d&iacute;a y no hab&iacute;a se&ntilde;ales del t&iacute;o Alfredo. En el almuerzo me enter&eacute; de que la noche anterior se hab&iacute;a marchado s&uacute;bitamente, no quiso siquiera quedarse a la cuenta regresiva para recibir el a&ntilde;o nuevo. A la fecha no he vuelto a verle, no se ha presentado nunca m&aacute;s a las reuniones, por lo menos a las que &eacute;l sabe que se topar&aacute; conmigo.<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p><em>Gracias a todos los que se toman el tiempo de valorar y comentar este relato, me alientan a seguir publicando m&aacute;s historias.<\/em><\/p>\n<p><em>Saludos cordiales a todos,<\/em><\/p>\n<p><em>Claudia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Un saludo cordial a todos los fan&aacute;ticos de este sitio, en especial a los que leen y comentan mis relatos. 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