{"id":18361,"date":"2018-07-17T22:00:00","date_gmt":"2018-07-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-17T22:00:00","modified_gmt":"2018-07-17T22:00:00","slug":"18361-morbo-y-frenesi-con-pareja-de-60-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18361-morbo-y-frenesi-con-pareja-de-60-anos\/","title":{"rendered":"Morbo y frenes\u00ed con pareja de 60 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18361\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Luis, tengo 31 a&ntilde;os y vivo en Santiago de Chile, enorme y ruidosa ciudad que te mantiene en estado de alerta constante, acumulando cada minuto un poco m&aacute;s de estr&eacute;s en nuestra espalda y cabeza. De contextura soy delgado, atl&eacute;tico gracias al deporte, pelo casta&ntilde;o y ojos negros.<\/p>\n<p>Desde que soy adolecente me he acercado al sexo para mantener cierto nivel de tranquilidad y armon&iacute;a, largas jornadas dedicaba a masajear mi bulto y descargar mis emociones de manera viscosa y caliente, observando todo tipo de cuerpos y g&eacute;neros. En alg&uacute;n momento cuestion&eacute; mi sexualidad, ve&iacute;a hombres y mujeres de todas las edades y tallas en im&aacute;genes y videos pornogr&aacute;ficos, eso me pon&iacute;a muy duro, y me di cuenta as&iacute; a temprana edad que lo que me excita es el &eacute;xtasis, la borrachera del placer, la calentura, no el tipo de cuerpo o si es hombre o mujer.<\/p>\n<p>En una sociedad como la nuestra los prejuicios pesan y mucho, por lo que no me atrev&iacute; a dar rienda suelta a mis deseos m&aacute;s all&aacute; de lo que pod&iacute;a encontrar en los miles de sitios virtuales dedicados a estimular nuestro morbo, hasta que sucedi&oacute; lo que me motiva a compartir parte de mi vida en esa historia.<\/p>\n<p>Hace un a&ntilde;o me vine a un barrio en la comuna de Maip&uacute; con unos amigos, el entorno es tranquilo y cargado de actividades vecinales. Lleg&oacute; el mes de septiembre, donde en Chile celebramos las fiestas patrias, por lo cual nuestro barrio se organiz&oacute; y cre&oacute; competencia culinaria por pasaje. Como ven&iacute;amos reci&eacute;n llegando al sector, le manifest&eacute; a mis amigos lo bueno que ser&iacute;a participar junto a nuestros vecinos, as&iacute; que me inscrib&iacute; como colaborador a nombre de nuestra casa, donde se nos asign&oacute; hacer el cl&aacute;sico ponche de durazno junto a la casa 184.<\/p>\n<p>Al ser nuevo en el barrio no conoc&iacute;a m&aacute;s que de vista a los vecinos de mi pasaje, por lo cual fui inmediatamente a la casa 184 a coordinar el trabajo que se nos encomend&oacute;. D&iacute;a s&aacute;bado en la tarde, a punto de llegar la primavera y el sol c&aacute;lido despidiendo el invierno, me acerco a la puerta y toco el timbre. Luego de un par de minutos se abre la puerta, tras ella aparece una mujer de 60 a&ntilde;os, melena blanca, 1.60m de altura y con unos pechos enormes, gordos y turgentes que f&aacute;cilmente le llegan al ombligo.<\/p>\n<p>&#8211; Hola buenas tardes, soy Luis su vecino, me toca trabajar con su casa para hacer el ponche<\/p>\n<p>&#8211; Hola Luis si me comentaron que vendr&iacute;as, yo soy Graciela, est&aacute;bamos con mi marido a punto de tomar once, pasa adelante.<\/p>\n<p>Haciendo caso a la invitaci&oacute;n de Graciela, entr&eacute; a la casa y vi la mesa puesta donde se encontraba su marido, Ricardo, un caballero de unos 65 a&ntilde;os, alto (1.80m) y esbelto.<\/p>\n<p>Tom&eacute; asiento y nos pusimos a conversar de la vida en general, me contaban de sus 2 hijos y los 5 nietos que tienen, yo de mi trabajo y estudios, etc. Pasaron alrededor de 3 horas cuando ya se hizo de noche y Ricardo me invita a probar el vino que tiene guardado para que podamos hacer el ponche, y le pide a Graciela que traiga. Nos ponemos a beber los tres y en pocas horas vaciamos la botella. Seguimos contando historias de vida mientras Graciela se para a buscar m&aacute;s vino y un sonido estalla desde la cocina, me paro r&aacute;pidamente y voy a ayudar, la botella se encontraba destruida en el piso nadando en la posa de vino. Graciela agarra un pa&ntilde;o y se agacha a limpiar la poza, su blusa suelta deja entre ver parte sus pechos desnudos que caen como dos enormes melones movi&eacute;ndose de un lado para otro mientras refriega el piso, lo que me provoc&oacute; una erecci&oacute;n inmediata. Tratando de despegar la vista de los pechos de Graciela, me sumo a la limpieza en medio de una erecci&oacute;n tremenda, ya medio borracho de tanto vino la calentura se amplificaba, por lo que decid&iacute; volver cuanto antes a mi casa a hacerme una paja en su honor. Luego de limpiar todo y con mi ropa interior humedecida por el l&iacute;quido que sal&iacute;a de mi pene, comenc&eacute; a despedirme, en ese momento Ricardo se para de la mesa y me pide que espere unos minutos, la &uacute;ltima botella para conversar escuchando su tocadiscos en la sala de estar, donde saca un tremendo disco de Pink Floyd y yo en su honor saco un ca&ntilde;o de marihuana (Santa Sativa), esperando que mi pene se calme.<\/p>\n<p>&#8211; Yo: Espero que no les moleste un poco de marihuana<\/p>\n<p>&#8211; Ricardo: Que bien huele, adelante, hace tiempo no fumamos con Graciela. Graciela!! Ven con nosotros, mira lo que ten&iacute;a escondido Luis.<\/p>\n<p>Graciela se incorpora a nosotros sent&aacute;ndose junto a su marido en el sof&aacute; y yo desde la silla del frente prendo mi encendedor para aplicar fuego mientras de fondo suena &ldquo;The Great Gig in the Sky&rdquo;. Empieza a correr la marihuana y la habitaci&oacute;n se comienza a cubrir de humo, el cuerpo se siente m&aacute;s liviano y Ricardo con Graciela se quedan unos segundos en silencio. Los observo detenidamente y veo que el semblante de sus rostros se altera, se observan fijamente y se comienzan a besar de manera apasionada, ve&iacute;a como sus lenguas se entrelazaban y como beb&iacute;an la saliva el uno del otro, el pantal&oacute;n de Ricardo se abultaba y de la camisa de Graciela aparec&iacute;a la figura de sus pezones erectos. Algo sucedi&oacute; en ese momento en que el vino, la m&uacute;sica y la marihuana hicieron sinergia para desbocar los deseos sexuales de esta ya entrada en edad pareja.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a observando y mi erecci&oacute;n ya no daba para m&aacute;s, verlos bes&aacute;ndose con esa calentura despert&oacute; un fuego gigante, y sin quererlo ni pensarlo saqu&eacute; mi miembro jugoso y me puse a masturbarme mientras los ve&iacute;a. Ricardo se dio cuenta de la situaci&oacute;n y en un tono algo ir&oacute;nico le dice a Graciela.<\/p>\n<p>&#8211; Ricardo: Amor, mira a nuestro vecino, es un pervertido, mira c&oacute;mo se masturba mientras nos observa a nosotros, un par de ancianos. Dale una lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Graciela: Estas seguro amor? No se me vaya a pasar la mano jajaja.<\/p>\n<p>Yo en silencio veo como Graciela cruza hacia mi, se pone de rodilla, me agarra la verga y suavemente la empieza a lamer desde la punta, tom&aacute;ndose todos mis l&iacute;quidos y sabore&aacute;ndolos. Contin&uacute;a con su trabajo bajando a mis test&iacute;culos, meti&eacute;ndoselos en la boca, y luego subiendo nuevamente a la punta de mi verga una y otra vez.<\/p>\n<p>En el sof&aacute; del frente Ricardo se comienza a desnudar liberando un miembro erecto de al menos 18cm, lo mismo comienza a hacer Graciela, la cual desabrocha su blusa y aparecen el par de tetas m&aacute;s grandes que he visto, deben haber sido unos 140cm de carne colgando, coronadas por 2 enormes pezones con aureolas gigantes y rosadas.<\/p>\n<p>Ya muy excitado y caliente viendo toda esta escena, sin previo aviso me voy cortado rebosando de leche la boca de Graciela, la cual al parecer sinti&oacute; las palpitaciones de mi pico dentro suyo respondiendo con chupadas m&aacute;s profundas e intensas. Algo nervioso a&uacute;n por la situaci&oacute;n, y sin saber c&oacute;mo responder&iacute;a Ricardo al hecho de que me corriera en la boca de su mujer, me quede congelado, lo cual cambiar&iacute;a con el actuar de Ricardo, quien se acerca a Graciela todav&iacute;a cubierta de leche en sus labios y boca, y la comienza a besar. Ambos se hunden nuevamente en un apasionado beso lleno de morbo y semen, mi semen. Ricardo leng&uuml;eteaba sus labios buscando gotas de mi leche y Graciela con su lengua inundada de m&iacute; semen le daba a Ricardo quien le daba de vuelta a Graciela.<\/p>\n<p>El &eacute;xtasis en el que se encontraban sumergidos Ricardo y Graciela me motiv&oacute; de manera inmediata, volviendo a mi erecci&oacute;n como si nunca hubiera eyaculado y como si llevara un a&ntilde;o sin descarga. El morbo y la pasi&oacute;n de ambos me embriagaron m&aacute;s que las 3 botellas de vino y el pito de marihuana que nos fumamos. Luego de desnudarme me lanc&eacute; un piquero entre ellos, como si su &eacute;xtasis fuera una piscina en la cual pod&iacute;a nadar libremente. Me sumo al beso entre ambos y lo primero que siento es mi fuerte olor a mi semen que hay en sus bocas, lo que me pone m&aacute;s caliente, hundo mi lengua en Graciela y luego en Ricardo, los tres arrodillados en la alfombra desnudos fundidos en erotismo.<\/p>\n<p>Graciela se para, agarra con ambas manos una de sus enormes tetas y la comienza a lamer, ante ello Ricardo se va a su otro enorme seno y se hunde en el, chup&aacute;ndolo con frenes&iacute;. Entre los gemidos de Graciela observo su entrepierna canosa, y veo como unas gotas se deslizan desde su vagina por su muslo, como si fueran dulce miel me lanc&eacute; sobre sus l&iacute;quidos a beber de ellos, encontrando en el camino su vagina de labios prominentes y sabrosos. Con una pierna de Graciela sobre mi hombro, una teta en la boca de Ricardo y la otra en la propia boca de Graciela, lam&iacute; y beb&iacute; ese chorrito sin parar, entrando mi lengua profundamente, pasando por su cl&iacute;toris y recorriendo tambi&eacute;n su delicioso ano hasta que se tuvo que arrodillar nuevamente por los tiritones que le provocaron el exquisito orgasmo que le dimos.<\/p>\n<p>Ricardo gu&iacute;a a Graciela y la pone acostada de lado, sus tetas enormes se posan en la alfombra y de manera autom&aacute;tica mi verga me gu&iacute;a al espacio entre sus pechos, y la comienzo a penetrar, mientras Graciela se pellizca y masajea los pezones. Atr&aacute;s Ricardo le abre un poco sus piernas, y penetra su vagina haciendo que se agite a&uacute;n m&aacute;s su respiraci&oacute;n y movimientos, emitiendo unos gemidos intensos.<\/p>\n<p>&#8211; Graciela: Amor, quiero el pico del vecino en mis tetas toda la semana<\/p>\n<p>&#8211; Ricardo: Para ti lo que quieras<\/p>\n<p>&#8211; Graciela: Entonces dame tambi&eacute;n leche en mi culito<\/p>\n<p>Escucho el dialogo entre ambos, mientras me miran fijamente a los ojos sin involucrarme en el, y Ricardo se cambia de orificio, mientras Graciela suelta un suspiro de placer. Agarra sus tetas firmemente y me empieza a pajear con fuerza entre ellas, mientras Ricardo aumentaba las embestidas en el culo de Graciela, ambos empiezan a gemir y gritar y veo fijamente a Ricardo cuando este eyacula en el ano de su esposa, y yo en sus suaves y enormes tetas.<\/p>\n<p>Fue tanta la excitaci&oacute;n de mirarnos con Ricardo mientras eyacul&aacute;bamos, que nos comenzamos a besar sobre Graciela, luego me dirig&iacute; al culo de ella a beber a leng&uuml;etazos y sorbos la leche de Ricardo, y Ricardo volvi&oacute; a las tetas de su mujer a tragarse mi leche y compartirla con ella. Nuevamente me sum&eacute; a su beso viscoso, pero ahora con la tibia leche de Ricardo reci&eacute;n orde&ntilde;ada desde el exquisito y oloroso culo de Graciela. Lo que nuevamente me puso a mil, teniendo mi verga totalmente erecta junto a la de Ricardo en cuesti&oacute;n de segundos.<\/p>\n<p>Graciela estira sus manos y con la izquierda comienza a pajear a Ricardo, mientras con la derecha me masturba a mi. Con Ricardo nos paramos y pusimos nuestras vergas duras, venosas, jugosas y palpitantes a merced de su mujer. Con nuestros picos a la altura de su rostro, ella los comenz&oacute; a lamer y a pas&aacute;rselos por la cara, con sus dos manos agarra nuestras vergas juntas y empieza a masturbarnos al mismo tiempo, sent&iacute;a como el pico de Ricardo se frotaba con el m&iacute;o en las manos de Graciela, ambos miembros resbalosos y cubiertos de semen y saliva. La excitaci&oacute;n fue tremenda, con Ricardo nos comenzamos a besar y pasar la lengua por nuestros rostros, el me escup&iacute;a saliva en la lengua y yo la devolv&iacute;a. Con sus manos me comenz&oacute; a tocar por la espalda hasta bajar a mi culo, donde me comienza a acariciar el ano, luego saca sus dedos los mete en mi boca, y con mi saliva cubri&eacute;ndolos vuelve a mi ano para introducir uno de ellos.<\/p>\n<p>Llena de placer, Graciela toma ambos miembros y se los mete a la boca, seguimos frot&aacute;ndonos juntos pico con pico entremedio de la lengua resbalosa de Graciela, donde comienzo a sentir las palpitaciones de Ricardo, era inminente que ya se correr&iacute;a, por lo cual estiro mi mano y tambi&eacute;n busco el culo de Ricardo para meterle un dedo y masajear su ano, provocando una descarga inmediata que llev&oacute; a una reacci&oacute;n en cadena, el calor, la viscosidad, el &eacute;xtasis, sudor y sentir hincharse las venas de la verga de Ricardo junto a mi verga, lograron que me corriera enseguida junto a &eacute;l, llenando por completo de leche la boca de Graciela quien liber&oacute; una mano para tocarse r&aacute;pidamente y con fuerza la vagina de la cual comenz&oacute; a salir un chorro de l&iacute;quido como si estuviera orinando mientras se retorc&iacute;a y tiritaba de placer. Nos fuimos los tres al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Nos quedamos desnudos un rato en la alfombra, segu&iacute;a sonando Pink Floyd al fondo, no pod&iacute;a borrar la cara de felicidad de mi rostro por la experiencia vivida, y notaba que en sus caras tambi&eacute;n se dibujaba una c&oacute;mplice sonrisa. El ponche para la celebraci&oacute;n de fiestas patrias nos qued&oacute; delicioso, y desde ese d&iacute;a mis visitas a la casa 184 se han vuelto m&aacute;s frecuentes gracias a la hospitalidad de Ricardo y Graciela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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