{"id":18366,"date":"2018-07-18T23:22:40","date_gmt":"2018-07-18T23:22:40","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-18T23:22:40","modified_gmt":"2018-07-18T23:22:40","slug":"18366-la-venganza-del-ciego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18366-la-venganza-del-ciego\/","title":{"rendered":"La venganza del ciego"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18366\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Gerardo, Adelita y Marta, estaban frente a Sebasti&aacute;n y su sobrina, sentados a la mesa del comedor de la casa del ciego. Sobre la mesa cinco platos de almejas a la marinera que estaban comiendo con las manos. El cura le dijo a Adelita.<\/p>\n<p>-Est&aacute;n buenas las almejas. &iquest;Las hiciste t&uacute;, Adelita?<\/p>\n<p>-S&iacute;, son almejas babosas, -mir&oacute; para Aurora y lami&oacute; una almeja- pero me gustan m&aacute;s crudas, -la chup&oacute;- al natural y echando baba.<\/p>\n<p>Aurora, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Ya comiste muchas, Adelita?<\/p>\n<p>-Varias, con mermelada, con nata, con mantequilla&#8230;, pero como ya te dije, me gustan m&aacute;s al natural y echando baba.<\/p>\n<p>El cura, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y los percebes? &iquest;Te van los percebes, Adelita?<\/p>\n<p>-&iexcl;Me encantan! Les quito la cabeza y no me canso de chupar.<\/p>\n<p>-&iquest;Y a ti, Marta?<\/p>\n<p>-A mi me va de todo. La almeja babeando y el percebe, el percebe cuanto m&aacute;s gordo, m&aacute;s rico.<\/p>\n<p>Gerardo, el ciego, le pregunt&oacute; al cura:<\/p>\n<p>-&iquest;Y a ti te van los percebes, Sebasti&aacute;n?<\/p>\n<p>-Soy m&aacute;s de almejas.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an acabado de comer, Adelita le dijo a Marta:<\/p>\n<p>-Ay&uacute;dame a recoger la mesa.<\/p>\n<p>Aurora, se anot&oacute;.<\/p>\n<p>-Yo os ayudo.<\/p>\n<p>Recogieron los platos y los llevaron a la cocina. All&iacute;, Adelita, agarr&oacute; por la cintura a Aurora y le dio un beso con lengua que moj&oacute; su co&ntilde;o, Marta, por detr&aacute;s, le besaba el cuello. Al acabar de besarla Adelita, Aurora, gir&oacute; la cabeza y recibi&oacute; otro beso con lengua de Marta mientras Adelita le magreaba las tetas, luego dijo:<\/p>\n<p>-Jam&aacute;s pens&eacute; que los labios de las mujeres fueran tan dulces y excitantes. Me he mojado.<\/p>\n<p>Marta, se puso cachonda.<\/p>\n<p>-No me tientes que te la como aqu&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Adelita, cogiendo las fresas con nata de su padre y las suyas, le dijo a Aurora:<\/p>\n<p>-Coge tus fresas y las de tu t&iacute;o antes de que Marta se ponga m&aacute;s perra.<\/p>\n<p>Aurora cogi&oacute; los platos, Marta, cogi&oacute; el suyo y volvieron a la mesa.<\/p>\n<p>La primera fresa con nata que cogieron del plato Adelita y Marta se las llevaron una a la boca de la otra, las comieron y despu&eacute;s se besaron. El cura se puso palote, Aurora, se moj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, Gerardo, com&iacute;a fingiendo que no se enteraba de que iba la cosa, y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; viene tanto silencio?<\/p>\n<p>Le respondi&oacute; el cura.<\/p>\n<p>-Tienes a dos viciosillas en casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Ya empezaron a comerse los co&ntilde;os?!<\/p>\n<p>El cura no sal&iacute;a de su asombro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Y lo dices c&oacute;mo si dijeras que ha empezado a llover!<\/p>\n<p>-A llover va a empezar cuando se corran. Ponte un chubasquero, Sebasti&aacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cooo&ntilde;o! &iexcl;&iquest;Tanto jugo echan?!<\/p>\n<p>Habl&oacute; Adelita.<\/p>\n<p>-Ya lo sabr&aacute;s cuando lo bebas. -habl&oacute; ahora con su padre- No nos estamos comiendo los co&ntilde;itos, pap&aacute;, nos estamos besando.<\/p>\n<p>-Ya lo sab&iacute;a, hija. Quer&iacute;a vacilar a Sebasti&aacute;n. El ruido de vuestros besos es inconfundible, como inconfundible es el ruido que hace ese dedito entrando y saliendo del co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Nosotras no somos, pap&aacute;.<\/p>\n<p>-Ya lo s&eacute;, hija, el ruido viene desde la posici&oacute;n de Aurora.<\/p>\n<p>Efectivamente, protegida por el mantel de la mesa. Aurora se estaba haciendo un dedo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Joder! &iexcl;Qu&eacute; o&iacute;do tienes, Gerardo!<\/p>\n<p>-Joder te voy a joder yo a t&iacute;, te voy a joder bien jodida, aunque ahora mismo, mojadita como debes estar, te la comer&iacute;a hasta que me llenases la boca de babas.<\/p>\n<p>El cura ya estaba impaciente.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde va a ser la fiesta, Gerardo?<\/p>\n<p>-En la habitaci&oacute;n de mi hija.<\/p>\n<p>-&iquest;Vamos?<\/p>\n<p>-Andando.<\/p>\n<p>Adelita y Marta cogieron por las manos al ciego y lo llevaron a la habitaci&oacute;n. El cura se sent&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>Adelita y Marta dejaron a Gerardo en medio de la habitaci&oacute;n. Adelita le dijo a Aurora:<\/p>\n<p>-Ven junto a mi padre.<\/p>\n<p>Aurora se acerc&oacute; al ciego. Gerardo le hizo un reconocimiento facial con las yemas de sus dedos.<\/p>\n<p>-Eres muy bonita.<\/p>\n<p>-Gracias.<\/p>\n<p>El ciego la bes&oacute; con lengua, le quit&oacute; la blusa y el sujetador, le acarici&oacute;, beso lami&oacute; tetas y pezones, luego sus manos bajaron desde sus axilas a las caderas para reconocer sus curvas. Se puso en cuclillas y le quit&oacute; la falda y las bragas. Puso su mano en su cintura y lami&oacute; el co&ntilde;o empapado. Adelita bes&oacute; a Aurora y Marta le comi&oacute; las tetas. El cura se sum&oacute; a la fiesta y le comi&oacute; el culo. Aurora no tardar&iacute;a en derretirse. Agarr&oacute; la cabeza de Gerardo, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Cabrones! Me vais a matar de gusto! &iexcl;Me voy a correr c&oacute;mo una perra!<\/p>\n<p>El cura le meti&oacute; un dedo en el culo y se lo foll&oacute; con &eacute;l. Gerardo le meti&oacute; dos en el co&ntilde;o, la masturb&oacute; y lami&oacute; su cl&iacute;toris. Aurora ya no aguant&oacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me vieeeene! &iexcl;&iexcl;ya ya ya! -las piernas le comenzaron a temblar y de su co&ntilde;o sali&oacute; jugo como de un grifo abierto- &iexcl;&iexcl;&iexcl;Yaaaaa!!!<\/p>\n<p>Aurora se corri&oacute; en la boca del ciego. Mientras se derret&iacute;a de placer tuvo que ser sujetada por Adelita y Marta ya que sus fuerzas flaquearon.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse la ayudaron a sentarse en el borde de la cama. Despu&eacute;s, Adelita y Marta comenzaron a desnudar al ciego&#8230; El cura quit&oacute; la sotana para presumir de polla, pero al ver la verga de Gerardo se dio cuenta de que nada ten&iacute;a de lo que poder presumir, si acaso de los cojones, que los ten&iacute;a como huevos de gallina.<\/p>\n<p>A Adelita, como ten&iacute;a un cuerpo de esc&aacute;ndalo, le gustaba exhibirse, y como con su padre no lo pod&iacute;a hacer, ese d&iacute;a quiso resarcirse. Puso la canci&oacute;n: Kiss me Baby one more time, de Britney Spears y bailando, comenz&oacute; a hacer un striptease para el cura. Marta hizo otro al mismo comp&aacute;s que ella. Se ve&iacute;a que ya lo ten&iacute;an ensayado.<\/p>\n<p>Acab&oacute; la canci&oacute;n. Ya desnudas. Ense&ntilde;ando unos cuerpos perfectos, con grandes tetas y co&ntilde;os peludos, dijo Adelita:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n me quiere follar primero?<\/p>\n<p>Salt&oacute; el cura.<\/p>\n<p>-&iexcl;Yo!<\/p>\n<p>Todo estaba saliendo como lo planear&aacute;n el ciego, su hija y Marta.<\/p>\n<p>Adelita se ech&oacute; boca arriba en la cama. El cura la bes&oacute; le comi&oacute; las tetas, y despu&eacute;s la penetr&oacute;. Al ciego, echado boca arriba al lado de su hija, le mamaba Aurora la gran verga. Marta, puso su co&ntilde;o en la boca de Adelita, y la amiga se lo comenz&oacute; a comer. Al rato, Aurora, se meti&oacute; la gran verga de Gerardo, y al comenzar a cabalgarlo, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Dios, c&oacute;mo me llena el co&ntilde;o esta maravilla! No voy a tardar en correrme.<\/p>\n<p>Tard&oacute;, tard&oacute; m&aacute;s de media hora, pero cuando se corri&oacute;, tuvo el orgasmo m&aacute;s largo y m&aacute;s fuerte de su vida. Con tanta fuerza le vino que se tuvo que quitar de encima del ciego y acabar de correrse a su lado, en posici&oacute;n fetal y estremeci&eacute;ndose como si estuviese temblando de fr&iacute;o.<\/p>\n<p>Marta, a punto de correrse, y viendo como disfrutaba Aurora, le pregunt&oacute; a Adelita:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que me corra en tu boca o que me aparte?<\/p>\n<p>-D&aacute;mela, quiero beber mujer.<\/p>\n<p>Unos segundos m&aacute;s tarde, el cura, ve&iacute;a como Marta, con los ojos en blanco, gem&iacute;a y se convulsionaba, y como de las comisuras de los labios de Adelita sal&iacute;an peque&ntilde;os riachuelos de flujo de la descomunal corrida, excitad&iacute;simo, le dijo a Adelita:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahora te voy llenar yo el co&ntilde;o de leche!<\/p>\n<p>Sebasti&aacute;n sinti&oacute; como Gerardo se echaba encima de &eacute;l, como le abr&iacute;a las cachas y como se la clavaba en el culo. Le entrara sin dificultad. Con toda la verga dentro, le dijo el cura al ciego:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me cago en tus muertos, Gerardo!<\/p>\n<p>-Antes deber&iacute;as mover el culo y saludar al vivo.<\/p>\n<p>El cura no pod&iacute;a zafarse porque al lado del ciego era un tirillas. Si quer&iacute;a follar a la hija ten&iacute;a que mover el culo y follar tambi&eacute;n al padre, y fue lo que hizo.<\/p>\n<p>Unos minutos m&aacute;s tarde, le preguntaba el ciego:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, Sebasti&aacute;n?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;C&oacute;mo me va a gustar si me est&aacute;s rompiendo el culo, maric&oacute;n?!<\/p>\n<p>-Entonces te la quito. Ya perpetu&eacute; mi venganza. Ahora ya no siento odio, lo que me das es pena.<\/p>\n<p>El cura, mintiera, le gustaba que le follara el culo. &iexcl;Vaya si le gustaba! Por eso le dijo:<\/p>\n<p>-Las venganzas se llevan hasta el final o no son venganzas.<\/p>\n<p>Gerardo, pensando que lo vacilaba, lo amenaz&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;A que te follo el culo como si fuera un co&ntilde;o!<\/p>\n<p>-&iexcl;No tienes cojones!<\/p>\n<p>Sebasti&aacute;n, se cabre&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; no!<\/p>\n<p>El ciego le foll&oacute; el culo, se lo foll&oacute; hasta, que Marta le meti&oacute; a &eacute;l un dedo en el culo, y se corri&oacute; dentro del cura. Se produjo el efecto carambola. El cura, al sentir la leche calentita en su culo, se corri&oacute; en el co&ntilde;o de Adelita, y Adelita, al sentir la leche calentita del cura dentro de ella, se corri&oacute;, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, maricones, me corro! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Me cooorro!!!<\/p>\n<p>El ciego se hab&iacute;a vengado del cura, pero la hab&iacute;a hecho buena, desde ese d&iacute;a, el cura, ya no ir&iacute;a a su casa a follar s&oacute;lo con su hija y con la amiga de turno.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios buenos y malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Gerardo, Adelita y Marta, estaban frente a Sebasti&aacute;n y su sobrina, sentados a la mesa del comedor de la casa del ciego. 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