{"id":18392,"date":"2018-07-22T10:31:29","date_gmt":"2018-07-22T10:31:29","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-22T10:31:29","modified_gmt":"2018-07-22T10:31:29","slug":"18392-esta-experiencia-fue-unica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18392-esta-experiencia-fue-unica\/","title":{"rendered":"Esta experiencia fue \u00fanica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18392\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Paso as&iacute;, nos vimos en un restaurante, solo para conocernos, se supon&iacute;a. En la ma&ntilde;ana trate de trabajar, pero la ansiedad por conocer a ese hombre no me permiti&oacute; avanzar mayor cosa. Me hab&iacute;a vestido bien, o al menos lo intent&eacute;, tambi&eacute;n me prepar&eacute; por s&iacute; acaso me quitaba la ropa (tal vez), y busqu&eacute; una buena excusa para ausentarme toda la tarde de la oficina.<\/p>\n<p>Estaba francamente asustada. Siempre es riesgoso encontrarse con un desconocido, as&iacute; sea en un lugar p&uacute;blico, podr&iacute;a resultar ser un psic&oacute;pata.<\/p>\n<p>Caminado hacia el hotel donde se hospedaba, pensaba si acaso las fotos que me hab&iacute;a compartido eran un enga&ntilde;o. Tal vez s&iacute; ser&iacute;an suyas, pero de hace 10 o 15 a&ntilde;os. Entonces en la puerta del hotel vi un hombre alto y nada parecido a las fotos, &eacute;l me mir&oacute; sin reconocerme (ufff no era &eacute;l). Llegu&eacute; a la puerta donde un hombre con uniforme amablemente abri&oacute; la aparentemente pesada puerta para que yo entrara.<\/p>\n<p>Entonces a m&iacute; sensaci&oacute;n de miedo se uni&oacute; un vago sentimiento de verg&uuml;enza. Eso que ya hab&iacute;a sentido antes. Lo que te hacen sentir los trabajadores de los hoteles cuando preguntas por un extranjero, como si llevaras un cartel en la frente que dijera &quot;puta&quot;. A m&iacute; no me pagan, no quiero que lo hagan, si tengo sexo con un hombre es porque quiero, porque eleg&iacute; a ese hombre, porque me gusta, porque el placer es suficiente retribuci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la recepci&oacute;n a esperarlo. Nuestra cita era para almorzar. Consegu&iacute; entretener mi cerebro en otra cosa cuando escuch&eacute; mi nombre pronunciado con un acento. Me levant&eacute;, me gir&eacute; y lo mir&eacute; sin verlo, lo salud&eacute; con un beso en la mejilla. Era (es) un hombre alto, elegante, de m&aacute;s cuarenta y cinco a&ntilde;os calcul&eacute; (me lleva poco menos de dos d&eacute;cadas), huele bien y habla chistoso.<\/p>\n<p>&Eacute;l elige el restaurante, no muy lejos del hotel, &eacute;l elige la mesa, &eacute;l elige mi asiento. Yo elijo lo que voy a comer. Hablamos de la situaci&oacute;n del pa&iacute;s, del suyo y del m&iacute;o, de sus experiencias, de su familia y de la m&iacute;a, de su trabajo. Para ese momento me sent&iacute;a m&aacute;s segura y me atrev&iacute; a verlo m&aacute;s detalladamente. Sus ojos son caf&eacute;, pero no almendra como los m&iacute;os sino m&aacute;s claros, tiene el pelo casta&ntilde;o no muy oscuro. Francamente era (es) muy atractivo.<\/p>\n<p>De repente, mientras yo mord&iacute;a una cereza del postre, me plante&oacute; dos opciones: puedo subir con &eacute;l a su habitaci&oacute;n (mientras habl&aacute;bamos cancel&oacute; una reuni&oacute;n para esa tarde), o &eacute;l puede subir solo a su habitaci&oacute;n. Me sonroj&eacute;, baj&eacute; la mirada y le dije que hab&iacute;a conseguido ponerme nerviosa. Dijo entonces que pod&iacute;a subir y ver televisi&oacute;n (si claro) que no era obligaci&oacute;n que pasara algo.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a hacer? Si no sub&iacute;a perder&iacute;a tal vez la oportunidad de estar con un hombre que me parec&iacute;a realmente excitante. Si sub&iacute;a ser&iacute;a obvio que no ten&iacute;a la capacidad de controlar mis propios impulsos (algo no muy apreciado si quieres conservar la atenci&oacute;n de un hombre m&aacute;s de un par de horas).<\/p>\n<p>&#8211; Subo &#8211; le dije. Entonces sonri&oacute; y pag&oacute; la cuenta.<\/p>\n<p>Era un hotel bonito, sencillo y discreto. Su habitaci&oacute;n era peque&ntilde;a, pero clara, con una linda vista y un ba&ntilde;o bien dispuesto. Encendi&oacute; el televisor y me indic&oacute; que pod&iacute;a ver alg&uacute;n programa si quer&iacute;a, estaban dando &quot;Charlie y la f&aacute;brica de chocolate&quot;, mientras &eacute;l se sent&oacute; en frente de su computador y comenz&oacute; a revisar algo. Cuando me quite el abrigo y me sent&eacute; en la cama a ver televisi&oacute;n me mir&oacute; y tendi&oacute; una mano hacia m&iacute; y dijo &quot;Ven ac&aacute;&quot;. Su voz, su mirada era tan sensual que me derret&iacute; y me deje abrazar. Sent&iacute; sus labios en m&iacute; boca, su lengua abri&eacute;ndose paso entre mis dientes, su dulce saliva.<\/p>\n<p>El primer beso es el mejor. Deje de besarlo por un momento, pero mantuve mi boca rozando sus labios, fue como beber un poco de su alma y darle un poco de la m&iacute;a. Paso a paso me empuj&oacute; hacia la cama y se puso sobre m&iacute;, bes&aacute;ndome intensamente.<\/p>\n<p>Entonces decidi&oacute; que deb&iacute;a entrar al ba&ntilde;o. Mientras tanto cambi&eacute; el canal hasta que encontr&eacute; la pel&iacute;cula &quot;La M&aacute;scara&quot; en uno de ellos y me entretuve viendo a Jim Carrey limpi&aacute;ndose la cara con un perrito. Al salir del ba&ntilde;o, &eacute;l se dio cuenta de mi inter&eacute;s por la tele y decidi&oacute; apagarla. Supongo que me quer&iacute;a concentrada en otro asunto.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a besarme y a acariciarme. Quiso quitarme los zapatos, pero finalmente tuve que ayudarle, me quito las pantimedias y fij&aacute;ndose en mi tama&ntilde;o y delgadez me dijo que parec&iacute;a una mu&ntilde;equita. Su voz y su acento me excitaron de una forma asombrosa.<\/p>\n<p>Estaba completamente mojada, y &eacute;l todav&iacute;a estaba vestido. Busc&oacute; la cremallera de mi vestido en mi espalda sin darse cuenta que no ten&iacute;a cremallera, as&iacute; que de un movimiento r&aacute;pido me lo saqu&eacute; por encima de la cabeza.<\/p>\n<p>Entonces me acerque a &eacute;l y comenc&eacute; a desabrochar los botones de su camisa, llegu&eacute; a su cintur&oacute;n, la cremallera, el borde del b&oacute;xer y encontr&eacute; lo que estaba buscando: su hermoso pene. Duro, suave y delicioso pene el de mi amante. Sabore&eacute; cada cent&iacute;metro de su pene, y acarici&eacute; con cuidado sus bolas. Estaba absorta en su miembro, como si no existiera nada m&aacute;s en el mundo que fuera importante.<\/p>\n<p>No recuerdo cuanto tiempo me mantuve pegada a su pene. Lo cierto es que con su extra&ntilde;o acento me dio a entender que le gustaba lo que hac&iacute;a, a pesar que no me cab&iacute;a todo en la boca.<\/p>\n<p>Siendo mi turno lo siguiente fue mi vagina que, ya bastante h&uacute;meda por el roce, estaba ansiosa por recibir su atenci&oacute;n. Me bes&oacute; delicadamente, y toc&oacute; con su lengua cada espacio de mi interior. Me mordi&oacute; suavemente el cl&iacute;toris haciendo estallar mi garganta en gritos.<\/p>\n<p>Entonces sent&iacute; que no bastaba, quer&iacute;a m&aacute;s, lo quer&iacute;a a &eacute;l dentro de m&iacute;, quer&iacute;a saberlo todo m&iacute;o, pero&#8230; cond&oacute;n, mi eterno n&eacute;mesis (si me permiten esa palabra). Odio tener que someterme a eso, duele mucho&#8230; como una quemadura, sin embargo necesario. Pero esta vez no quer&iacute;a. Lo que deseaba era sentir su calor y su humedad sin barreras, quer&iacute;a &quot;ensuciarme&quot; con su semen. Me aguant&eacute; la primera penetraci&oacute;n con el pl&aacute;stico, y fue buena, fuerte, apretada y caliente. Pero el movimiento result&oacute; cada vez m&aacute;s inc&oacute;modo y algo doloroso, as&iacute; que con la excusa de querer mam&aacute;rsela de nuevo, poco a poco lo convenc&iacute; de quit&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Cada embestida despu&eacute;s de eso fue gloriosa. &Eacute;l me sigui&oacute; besando, acariciando, no se perdi&oacute; en su placer sino que busc&oacute; mantenerme concentrada. Entraba y sal&iacute;a de m&iacute; lento y r&aacute;pido, suave y fuerte.<\/p>\n<p>Cambiamos de posici&oacute;n muchas veces, estuve arriba de &eacute;l viendo su sonrisa mientras mis caderas hac&iacute;an c&iacute;rculos estrechando su miembro. Luego de espaldas mientras &eacute;l de pie lo hund&iacute;a profundamente. Tambi&eacute;n me pidi&oacute; que casi me sentara sobre su boca para poder comerme con mayor comodidad (creo).<\/p>\n<p>El tiempo pas&oacute; volando. Est&aacute;bamos tan absortos uno con el otro que a pesar del esfuerzo f&iacute;sico no sent&iacute;amos cansancio. En aquel momento termin&oacute; dentro de m&iacute; y sent&iacute; como su semen me llenaba y se derramaba.<\/p>\n<p>Pero todo buen sue&ntilde;o termina r&aacute;pido. Un ba&ntilde;o juntos, caricias y besos afectuosos cerraron esta escena de m&iacute; vida.<\/p>\n<p>No s&eacute; si vuelva a verlo de nuevo alg&uacute;n d&iacute;a. Hace poco descubr&iacute; que es un empresario muy importante y por lo tanto m&aacute;s ocupado de lo que yo cre&iacute;a. Por eso creo que esta experiencia fue &uacute;nica, como &eacute;l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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