{"id":18411,"date":"2018-07-24T22:00:00","date_gmt":"2018-07-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-24T22:00:00","modified_gmt":"2018-07-24T22:00:00","slug":"18411-mis-machos-del-campo-la-sopresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18411-mis-machos-del-campo-la-sopresa\/","title":{"rendered":"Mis machos del campo: La sorpresa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18411\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Carlos llego a casa con cara de circunstancia y me entreg&oacute; un sobre que tra&iacute;a en la mano, me pidi&oacute; que lo abra, en principio me asuste un poco hasta que vi lo que hab&iacute;a adentro, un paquete de vacaciones de quince d&iacute;as en el Caribe!! Nunca hab&iacute;a viajado al exterior y jam&aacute;s en mi vida hab&iacute;a subido a un avi&oacute;n. Fueron d&iacute;as cargados de ansiedad y preparativos, hasta que lleg&oacute; el gran d&iacute;a. Carlos era un viajero experimentado, pero as&iacute; y todo segu&iacute;a teniendo terror a volar de manera que antes de abordar el avi&oacute;n tomo una pastilla para dormir y a los pocos minutos del despegue ya estaba casi dormido. Yo no quer&iacute;a perder detalle, mi asiento era el del medio en la l&iacute;nea de tres, un se&ntilde;or de unos 45 a 50 a&ntilde;os estaba del lado de la ventanilla, yo al medio y Carlos en el pasillo, al despegar desde Ezeiza el espect&aacute;culo de las luces de Buenos aires era maravilloso, el hombre al lado de la ventanilla observando mi cara de asombro me ofreci&oacute; su asiento, cosa que acepte para poder ver mejor. Cuando paso la azafata ofreciendo la cena, Carlos -al contrario que el se&ntilde;or gentil y yo- estaba entre dormido y la rechaz&oacute;. El se&ntilde;or, me pregunto si era la primera vez que volaba y me dijo que siguiera en su asiento, as&iacute; pod&iacute;a apreciar todo por la ventanilla, &eacute;l estaba c&oacute;modo y ya hab&iacute;a viajado muchas veces, era un m&eacute;dico que volaba a Cuba a hacer pr&aacute;cticas all&iacute;, ya que quer&iacute;a comparar algunas cosas de la medicina cubana con su experiencia en Buenos Aires y en Estados Unidos adonde viajaba frecuentemente.<\/p>\n<p>Ambos cenamos conversando, se llamaba Daniel y ejerc&iacute;a en Buenos Aires. Poco a poco fue descendiendo la luz dentro del avi&oacute;n hasta casi quedar en penumbras, yo recostada contra la ventana, pensaba en lo loco de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os de mi vida, de ser una modesta y t&iacute;mida comerciante en Buenos Aires, mi ida a vivir al campo y desde aquel d&iacute;a que me agarraron los chicos en el arroyo y me cogieron los tres, luego Carlos y su cari&ntilde;o y buen trato hacia m&iacute;, permiti&eacute;ndome seguir y sumarse el a la lujuria de las fiestas sexuales con los chicos. Ensimismada en mis pensamientos, acurrucada y cubierta con la frazada que hab&iacute;an repartido las azafatas, en un momento mir&eacute; hacia mi izquierda para ver a Carlos que dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente, y me encontr&eacute; con la mirada picara de Daniel (el medico), sin decir palabra me sonri&oacute;, me arrimo su boca y me bes&oacute;, me sent&iacute; sorprendida, pero le devolv&iacute; el beso, los dos con la cara bien apoyada en el respaldo, Carlos no podr&iacute;a ver, nos lamimos la boca mutuamente, en un momento me dijo, me vuelven loco tus tetas, tome su mano y la deslice debajo de mi remera, con una mano me acariciaba los pezones que ya estaban duros por la calentura, me sent&iacute; caliente y agitada, puse mi mano sobre su pija, se la notaba dur&iacute;sima debajo del pantal&oacute;n, estaba desesperada quer&iacute;a chup&aacute;rsela, pero si Carlos se despertaba notaria mi cabeza debajo de la manta que cubr&iacute;a a Daniel, que segu&iacute;a manoseando mis tetas, como pude afloje la cintura de mi pantal&oacute;n y saque la mano de Daniel de mis tetas y lo ayude a llevarla hasta mi concha, el con su mano libre bajo el cierre de su pantal&oacute;n, la situaci&oacute;n era loqu&iacute;sima, est&aacute;bamos en un avi&oacute;n en penumbras a 10.000 m. de altura, con mi pareja dormida al lado nuestro y cogi&eacute;ndonos cada uno con una mano, era demasiada adrenalina para mi, los dedos de Daniel me hac&iacute;an acabar una y otra vez, el me ped&iacute;a que se la chupe, pero no me anime y lo hice acabar con la mano, sent&iacute; su leche tibia en mi mano que saque enseguida para evitar que manche su pantal&oacute;n, la limpie con la frazada y lam&iacute; de mis dedos los pocos restos de leche que me quedaron.<\/p>\n<p>Daniel mirando asombrado me susurr&oacute;: te vi cara de hembra puta, pero no imagin&eacute; que eras tanto. Conversamos en un tono muy bajito y poco despu&eacute;s nos dormimos. Cuando despert&eacute; ya casi est&aacute;bamos llegando a Panam&aacute; donde Daniel har&iacute;a un transbordo y Carlos y yo pasar&iacute;amos un par de d&iacute;as. Al llegar a la sala nos despedimos, Daniel nos pidi&oacute; que lo llamemos si &iacute;bamos a Buenos Aires y le entrego una tarjeta personal a Carlos. Al arrimarse para darme un beso de despedida me susurr&oacute;: sos fant&aacute;stica, sonri&oacute; y se fue rumbo a su pr&oacute;ximo embarque. Los dos d&iacute;as en Panam&aacute; me resultaron fascinantes, nunca en mi vida pens&eacute; que podr&iacute;a llegar a ver semejante obra como la del Canal, adem&aacute;s el hotel era bell&iacute;simo, tambi&eacute;n paseamos mucho por la ciudad en el d&iacute;a y de noche cog&iacute;amos como dos locos. Al tercer d&iacute;a temprano por la ma&ntilde;ana tomamos el avi&oacute;n rumbo a la Habana, all&iacute; estaba Daniel, pero no podr&iacute;a verlo porque al llegar un peque&ntilde;o avi&oacute;n nos llev&oacute; a nuestro destino.<\/p>\n<p>El hotel era bell&iacute;simo, a poco de llegar nos pusimos los trajes de ba&ntilde;o y fuimos a la playa, hab&iacute;a mucha gente de todo el mundo, en su mayor&iacute;a espa&ntilde;oles, argentinos, algunos alemanes y canadienses. Casi todos en pareja y a juzgar por sus caras y risas la estaban pasando muy bien. La primer noche el comedor lleno y un grupo de argentinos que hab&iacute;a all&iacute; nos ofreci&oacute; lugar en su mesa, r&aacute;pidamente surgi&oacute; esa camarader&iacute;a entre compatriotas que se encuentran en el exterior. Eran tres matrimonios de nuestra edad, entre 40 y 50 muy amables y educados. M&aacute;s tarde fuimos todo el grupo a la boite del hotel y all&iacute; bailamos y conversamos largo y tendido.<\/p>\n<p>En las tardes en la playa o pileta, mate de por medio nos fuimos haciendo compinches con los tres matrimonios argentinos. Una tarde los hombres nos desafiaron a las chicas a hacer topless, les dimos el gusto, por supuesto que yo sab&iacute;a que lo que quer&iacute;an era ver mis tetas, ya hab&iacute;an bromeado acerca del tama&ntilde;o, los tres dec&iacute;an que quer&iacute;an ver si los pezones hac&iacute;an juego con mis pechos. Cuando me saque el corpi&ntilde;o de la malla las chicas y Carlos (mi pareja), se re&iacute;an ellas dec&iacute;an que competir conmigo era imposible, Carlos no le dio importancia, &eacute;l las ten&iacute;a a disposici&oacute;n cuando quer&iacute;a, en cambio los tres muchachos me miraban como para comerme, una de las chicas admirada dijo ri&eacute;ndose: hasta yo chupar&iacute;a esas tetas. El caso es que nos re&iacute;mos mucho y se notaba que los tres chicos quedaron muy calientes, Carlos tambi&eacute;n lo hab&iacute;a notado y le divert&iacute;a mucho.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, luego de ducharnos en la habitaci&oacute;n cogimos rapidito y me pidi&oacute; que me vista bien sexy para la noche, que ten&iacute;a que mostrar que su hembra no era solo un par de tetas bonitas y grandes. No hab&iacute;a llevado mucha ropa de vestir, solo un par de vestidos con mucho escote y ajustados, eleg&iacute; el color negro, una mini muy linda que me marcaba todo resaltando mis pezones y que con los zapatos de taco me hac&iacute;a muy esbeltas las piernas. A la hora de la cena bajamos al comedor y nuestros amigos ya nos hab&iacute;an reservado un lugar, note que a Carlos se le estaba yendo la mano con las copas, cosa que no me preocupo, hab&iacute;a uno de los muchachos (Pablo) que no me sacaba la vista de encima, m&aacute;s tarde, cuando fuimos a la disco del hotel comenzamos a bailar y a tomar, llego un momento que me sent&iacute; un poco mareada seguramente era el exceso de alcohol, ya que no acostumbraba a beber.<\/p>\n<p>Sal&iacute; al parque y pocos minutos despu&eacute;s tenia a Pablo al lado m&iacute;o, se acerc&oacute; y sin decir palabra me tomo de la cintura y me beso mientras me manoseaba toda, yo como de costumbre estaba caliente y con ganas, lo abrac&eacute; y respond&iacute; sus besos. Me manejaba a su antojo, por momentos me daba vuelta y chupaba desesperado mis pezones, al instante otra vuelta y me apoyaba la pija en el culo. Eso duro unos instantes hasta que sali&oacute; su esposa y otra de las chicas al parque, nosotros pod&iacute;amos verlas, aunque ellas no a nosotros pero, si caminaban unos pasos podr&iacute;an vernos, ambos nos pusimos nerviosos, de modo que acomode mi vestido, le acaricie la pija y le ped&iacute; que tuviera paciencia, ya coger&iacute;amos tranquilos. Camin&eacute; hacia donde estaban las dos chicas y Pablo se fue por alg&uacute;n lado que desconozco, pero al entrar nuevamente a la disco all&iacute; estaba sentado bebiendo como si nada. Lo mire y me mir&oacute;, yo sonriente le gui&ntilde;e un ojo y el hizo lo mismo, ese hombre ya me hab&iacute;a dejado muy caliente, as&iacute; que al regresar a la habitaci&oacute;n me cog&iacute; a Carlos, digo me cog&iacute; porque &eacute;l estaba tan borracho que ni cuenta se dio, tuve que chuparle la pija un largo rato para que se le ponga dura y luego me monte en &eacute;l, mientras me mov&iacute;a como loca pensaba en Pablo y la manoseada que me hab&iacute;a dado y en lo dura que ten&iacute;a su pija. Si no hubieran aparecido las mujeres se la habr&iacute;a mamado entera y luego lo hubiera cogido, fue una especie de paja usando a Carlos y pensando en Pablo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente nos levantamos con Carlos, all&iacute; estaban nuestros amigos en el inmenso sal&oacute;n de desayuno, al arrimarme a la mesa de dulces a buscar mis platos, Pablo tambi&eacute;n fue conmigo a buscar lo suyo y caminando uno al lado del otro me pidi&oacute; mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono, disimuladamente lo anote en una servilleta y se lo di. Aprovechar&iacute;amos el wifi del que dispon&iacute;a el hotel para comunicarnos por whatsapp. Mientras desayun&aacute;bamos se arrim&oacute; a la mesa uno de los chicos de relaciones p&uacute;blicas del hotel ofreciendo una excursi&oacute;n de buceo, la lancha saldr&iacute;a al mediod&iacute;a y volver&iacute;a antes del anochecer, Carlos era un apasionado del buceo y Beto, uno de los muchachos del grupo tambi&eacute;n, de modo que se anotaron entusiasmados, empezaron las bromas con respecto a tiburones y sirenas, Pablo no pod&iacute;a ocultar su cara de felicidad, ya que yo estar&iacute;a libre esa tarde. Antes de ir a la pileta fui a mi habitaci&oacute;n a buscar mi tel&eacute;fono, en el que ya ten&iacute;a un mensaje de Pablo pidi&eacute;ndome que coordinemos para vernos, le respond&iacute; que despu&eacute;s de almuerzo estar&eacute; en mi habitaci&oacute;n sola, al instante respondi&oacute;: si quer&eacute;s llevo a Mariano, que tambi&eacute;n esta recaliente con vos, anoche le gane de mano al salir al parque a buscarte, no dije ni si ni no, solo respond&iacute; con un emotic&oacute;n gui&ntilde;o de ojo. Quer&iacute;a dejarlos intrigados y calientes.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde acompa&ntilde;e a Carlos hasta el muellecito y lo vi partir feliz despidi&eacute;ndome con un beso. Fui a la habitaci&oacute;n, me ba&ntilde;e, me perfume, me puse el baby doll negro con medias tres cuartos y portaligas y all&iacute; esper&eacute; con la puerta sin llave, sentada en un sill&oacute;n con las piernas cruzadas y mi mejor cara de puta ,ansiosa y caliente que llegara mi nuevo macho, el coraz&oacute;n me lat&iacute;a a mil, los pensamientos se me iban a los chicos del campo y a la cuadrilla de obreros que me hab&iacute;a cogido y en lo puta en que me hab&iacute;a transformado, era igual a una perra alzada, me dejaba coger por cualquier macho que se me arrime, pensando estas cosas me calent&eacute; tanto que estaba a punto de pajearme cuando sent&iacute; los golpes en la puerta, era Pablo, le grite que pase entr&oacute; sonriente y para sorpresa m&iacute;a vi que Mariano ven&iacute;a con &eacute;l.<\/p>\n<p>Les dije bienvenidos arr&iacute;mense, yo estaba desaforada y ellos seguramente no esperaban esa reacci&oacute;n , tal vez pensaron que deber&iacute;an forzarme para poder cogerme los dos, se arrimaron uno de cada lado del sill&oacute;n y sonriente comenc&eacute; a acariciarles la pija y desesperada abr&iacute; sus braguetas y empec&eacute; a mamarlos a ambos, no s&eacute; en qu&eacute; momento me tiraron sobre la cama y arrodillados uno de cada lado me iban desnudando y al mismo tiempo me manoseaban toda, yo solo atinaba a gemir y a pedirles que me cojan, que me usen como a un pedazo de carne. Pablo me puso en cuatro y me la meti&oacute; de una sola embestida mientras yo mamaba la pija de Mariano que me manoseaba las tetas como un pose&iacute;do, cuando Pablo acab&oacute; yo ya lo hab&iacute;a hecho varias veces, sin cambiarme de posici&oacute;n fue Mariano a darme por atr&aacute;s y Pablo me puso la pija semidura en la boca, todav&iacute;a sal&iacute;a leche que mam&eacute; con avidez, cuando Mariano acab&oacute; se tiro a un costado, all&iacute; quedamos los tres respirando agitados ,yo boca abajo con la concha manando leche tibia y uno de ellos de cada lado. Curiosos comenzaron a preguntar cosas de mi vida sexual, yo respond&iacute;a riendo y con medias verdades. Mientras convers&aacute;bamos nos manose&aacute;bamos los tres, Pablo me abr&iacute;a las nalgas y me masajeaba el ano suavemente, llego un momento que no aguant&eacute; m&aacute;s, saque de la mesa de noche la crema lubricante que usaba Carlos se la pase por la pija y le ped&iacute; por favor que me rompa el culo, quiso ponerme en cuatro pero en lugar de eso lo monte a &eacute;l, as&iacute; mientras cog&iacute;amos podr&iacute;a chup&aacute;rsela a Mariano, los note sorprendidos por mi manejo de la situaci&oacute;n, adem&aacute;s empec&eacute; a acabar sin parar como ocurr&iacute;a siempre que me cog&iacute;an por el culo. Mariano me acabo en la boca y le mam&eacute; hasta la &uacute;ltima gota de leche, Pablo debajo m&iacute;o se dejaba cabalgar, no puedo creer lo puta que sos me dec&iacute;a, yo solo gem&iacute;a sonriente movi&eacute;ndome sobre el hasta que logre hacerlo acabar, coger por el culo me enloquec&iacute;a, era capaz de acabar montones de veces y cuando mi macho acababa sentir esa leche tibia brotando de mi culo era una sensaci&oacute;n indescriptible.<\/p>\n<p>Estuvimos varias horas en la habitaci&oacute;n, los tres exhaustos, as&iacute; que solo nos acarici&aacute;bamos, aunque cada tanto les llevaba la mano a la concha y al culo para que me metan los dedos y seguir gozando de ellos. Descubrieron que yo acababa cuando me chupaban las tetas, as&iacute; que cada tanto se prend&iacute;an a chuparme los pezones uno de cada lado y alguno de ellos meti&eacute;ndome los dedos en la concha, mientras tiernamente les acariciaba la cabeza.<\/p>\n<p>Estaba llegando la hora del regreso de Carlos y los buceadores, as&iacute; que los acompa&ntilde;e hasta la puerta de la habitaci&oacute;n, all&iacute; les di un beso bien apasionado a cada uno y se marcharon, yo me ba&ntilde;e me puse un short y una remerita y me fui al muelle a esperar a Carlos. Cuando bajo de la lancha lo bese y lo tome del brazo y as&iacute; fuimos juntos hasta nuestro cuarto. All&iacute; me conto su aventura de buceo que pensaba repetir ya que lo hab&iacute;a dejado fascinado.<\/p>\n<p>Entre charla y charla llego la hora de la cena y all&iacute; fuimos, nuestros amigos nos hab&iacute;an reservado lugar en la mesa y all&iacute; nos sentamos. Terminaba mi tercer d&iacute;a en Cuba, ah&iacute; descubr&iacute; que en cualquier lugar del mundo, incluso en un avi&oacute;n sigo siendo reputa. Si quieren en unos d&iacute;as les cuento como sigue el viaje. Besos a todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Carlos llego a casa con cara de circunstancia y me entreg&oacute; un sobre que tra&iacute;a en la mano, me pidi&oacute; que lo abra, en principio me asuste un poco hasta que vi lo que hab&iacute;a adentro, un paquete de vacaciones de quince d&iacute;as en el Caribe!! 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