{"id":18471,"date":"2018-08-02T22:00:00","date_gmt":"2018-08-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-02T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-02T22:00:00","slug":"18471-adriana-mi-segunda-y-ultima-infidelidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18471-adriana-mi-segunda-y-ultima-infidelidad\/","title":{"rendered":"Adriana, mi segunda y \u00faltima infidelidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18471\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Admito dos infidelidades durante estuve casado con mi esposa. La primera fue producto de la pura casualidad, pues sin buscarlo un d&iacute;a me encuentro con un mensaje de una chica de compa&ntilde;&iacute;a que se equivoc&oacute; de n&uacute;mero y la segunda, fue algo imprevisto, pero que admito yo busqu&eacute; con m&aacute;s arraigo. Es algo de lo que no me siento orgulloso y honestamente conllev&eacute; un sentimiento de culpa, pues ten&iacute;a a una mujer muy hermosa, que s&eacute; que siempre me quiso, y que a pesar que nosotros o mejor decir, la mayor&iacute;a de hombres fantaseamos y muchas veces conllevamos estas aventuras, en mi caso siempre am&eacute; a mi esposa y es por eso tal sentimiento doloroso.<\/p>\n<p>Me encontr&eacute; con la inconveniencia de quedar atascado en el aeropuerto de Dallas, Texas, gracias a las inclemencias del tiempo y se nos notificaba la cancelaci&oacute;n de varios vuelos hasta siguiente aviso. En mi caso, todos esos inconvenientes me los pagaba la compa&ntilde;&iacute;a para la que trabajaba, pero muchos se quedaban a la intemperie, durmiendo en los asientos en el aeropuerto. Esper&eacute; algunas horas, hasta que ya en la tarde se nos inform&oacute; que no habr&iacute;a vuelos al aeropuerto de Los &Aacute;ngeles, California.<\/p>\n<p>De repente vi a esta chica que intentaba a acercarse hacia m&iacute; y quien se miraba confundida en la conglomeraci&oacute;n. Recuerdo me hace la pregunta con cierta desconfianza: &iquest;Habla usted espa&ntilde;ol? &ndash; Y fue de esa manera que conozco a Adriana, una linda chica argentina de alg&uacute;n metro y 65 cent&iacute;metros de estatura. Cabello rizado que le llegaba a media espalda y unos ojos oscuros en un rostro lindo y est&eacute;ticamente maquillado. Vest&iacute;a pantalones vaqueros y zapatos de tac&oacute;n que la hac&iacute;an ver m&aacute;s alta, un su&eacute;ter de algod&oacute;n de color rosa, y sobre el su&eacute;ter, una chaqueta de mezclilla del mismo color de los pantalones. Aun con su abrigo, se notaba el cuerpo de una chica esbelta y que al principio estim&eacute; de unos 21 a&ntilde;os, pero en realidad, ten&iacute;a 27.<\/p>\n<p>En aquella platica que se extendi&oacute; por algunas horas, pues ya no se despeg&oacute; de m&iacute;, descubr&iacute; que iba a Los &Aacute;ngeles a asistir a la boda de su hermana y era aquello lo que le preocupaba, pues solo ten&iacute;a dos d&iacute;as m&aacute;s para llegar a aquel evento. Cenamos juntos en un restaurante de comida r&aacute;pida en el aeropuerto y lleg&oacute; la hora de despedirnos o de continuar juntos toda la noche.<\/p>\n<p>Adriana es de ese tipo de mujer que no se puede dejar de mirar como mujer. Desde la primera mirada uno se envuelve en su belleza y realmente ya hab&iacute;a despertado en m&iacute; ese diablillo que siempre hab&iacute;a sido cuando joven, ese mismo diablillo que ahora soy, pero que intentaba contener a toda costa. Siempre se me hizo f&aacute;cil alejarme de las mujeres de la compa&ntilde;&iacute;a donde trabajaba, de las que eran del entorno de nosotros&hellip; nunca lo pens&eacute;, y si lo pens&eacute; sab&iacute;a que no pasar&iacute;a al siguiente paso. Con Adriana fue distinto, una mujer que no me conoc&iacute;a ni conoc&iacute;a. Ella, aunque soltera, ya me hab&iacute;a hablado que tenia novio. Ella hab&iacute;a escuchado de mis labios que era casado y en mi anular llevaba la prueba. Quise de alguna manera abruptamente alejarme de esta hermosa chica porque para m&iacute; era una enorme tentaci&oacute;n, no sin antes sorprenderla y que fuera ella la que me diera la negativa y no quedarme pensando: &ldquo;Quiz&aacute; me hubiese dicho que si, que si quer&iacute;a pasar la noche conmigo&rdquo;. Con aquel duende morboso sobre mi hombro, decid&iacute; hacerle caso a la tentaci&oacute;n y se lo propuse cuando ambos present&iacute;amos que era hora de decir: &iexcl;Feliz noche!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres compartir conmigo el hotel esta noche?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; compartamos una habitaci&oacute;n juntos? &ndash;me preguntaba sorprendida.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Si, eso mismo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pero usted es casado! No me parece apropiado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&uacute; tienes novio! Ni tu novio ni mi mujer deben saberlo. &ndash;le dije algo dudoso.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No se Antonio! &iexcl;Usted que si me ha puesto nerviosa!<\/p>\n<p>Cuando me dijo que le pon&iacute;a nerviosa, me di cuenta que no me quer&iacute;a decir que no, que eso de nerviosa era esa sensaci&oacute;n de considerar tomar ese paso de serle infiel a su novio y de la sorpresa de considerar tener sexo con un desconocido, de quien los m&aacute;s probable nunca volver&aacute; a ver. Es ella la que contempla la pregunta m&aacute;s sugestiva y me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Vos sabes lo que puede pasar entre un hombre y una mujer en una habitaci&oacute;n de hotel a solas?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Me lo imagino y es por eso que te hago esa invitaci&oacute;n! &ndash;le dije<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eres malo, eres un chico muy malo! &ndash;me lo dice sonriendo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; dices? &ndash;le insist&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Sabes, nunca he sido una chica mala, pero esa carita que vos tenes, me tienta a querer ser mala aunque sea una noche. &iexcl;Est&aacute; bien! Espero que ni vos ni yo, nos arrepintamos un d&iacute;a de esto. &ndash; Y d&aacute;ndole la mano, tomamos camino en busca de un hotel.<\/p>\n<p>Como toda chica vanidosa, lo primero que hizo fue tomarse un ba&ntilde;o y volverse a maquillar. Obviamente, por la falta de confianza aquello transcurri&oacute; bajo llave y quiz&aacute; por cierto pudor no me quer&iacute;a mostrar y su desnudez deber&iacute;a concebirla con la velocidad de sus pasos. No s&eacute; cu&aacute;nto le tom&oacute;, pero se me hizo largo, aunque vali&oacute; totalmente la pena, pues cuando sali&oacute;, se miraba fresca, un retoque a su maquillaje y se miraba aun mas jovial, pero lo m&aacute;s lindo de esa escena, fue verla con un camis&oacute;n color naranja p&aacute;lido transluciente, que me permit&iacute;a ver sus oscuros pezones y un peque&ntilde;o bikini de color negro.<\/p>\n<p>A mis 29 a&ntilde;os, ten&iacute;a la suficiente experiencia de c&oacute;mo afrontar dicha situaci&oacute;n, pues ese morbo de coger con una desconocida, esa sensaci&oacute;n de lo prohibido hace que el arma se cargue demasiado y si no se conlleva con tacto, se puede disparar antes que el objetivo este en la mira. Es por eso que decid&iacute; prolongar las caricias y llegar a todas esas zonas er&oacute;genas que son muy comunes en la mayor&iacute;a de las mujeres. Besos tiernos y profundos, lamer y besar su cuello, ese mordisqueo en sus orejas parec&iacute;a volverla loca, especialmente si uno tienes a esa chica por sobre su espalda y ella pueda sentir mi miembro creciendo y apuntado a sus nalgas. Le besaba toda la espalda hasta llegar a las ultimas vertebras de su columna, le bes&eacute; sus gl&uacute;teos y le encantaba que los masajeara como ara&ntilde;&aacute;ndole. Me tom&eacute; tiempo en su monte Venus, que solo contaba con un peque&ntilde;o arbusto por sobre su conchita que se miraba bien rasurada y que al abrir sus piernas para tomar acceso pude ver ese br&iacute;o de sus jugos vaginales. En este proceso es que me remov&iacute; mi camisa, pantal&oacute;n y b&oacute;xer. Ella no me vio que ya estaba desnudo, pues creo que pens&oacute; solo me hab&iacute;a quitado la camisa. Hund&iacute; mi lengua despacito en su rica concha y lentamente recorr&iacute;a todo es canal hasta llegar en su cl&iacute;toris donde le hac&iacute;a c&iacute;rculos lentamente o se lo succionaba. Adriana solo me tomaba del cabello mientras mi rostro se hund&iacute;a entre sus piernas saboreando las mieles de su pasi&oacute;n. Gem&iacute;a despacio y hac&iacute;a movimientos tenues con su pelvis, contraminando su concha contra mi boca y comenz&oacute; a decir: &iexcl;Que rico Tony! &iexcl;Que delicioso! &iexcl;Me vas hacer acabar!<\/p>\n<p>Escuch&eacute; aquello, como una petici&oacute;n de que quer&iacute;a ya sentir mi verga, pero yo estaba tan caliente que sab&iacute;a que si ella no estaba a ese punto, yo me vendr&iacute;a antes que ella y para una mujer, eso es una desagradable desilusi&oacute;n. Opt&eacute; por estar listo en la penetraci&oacute;n y mientras le mamaba sus pezones haciendo intervalos, con mis dedos le masturbaba el cl&iacute;toris aceleradamente. Adriana comenz&oacute; a acelerar sus movimientos de cadera y comenz&oacute; a decir: &iexcl;Tony me vengo, me vengo!<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que tocaba el para&iacute;so, se le hab&iacute;an abierto los cielos y fue cuando sinti&oacute; mi verga penetr&aacute;ndola y gimi&oacute; de placer y su movimiento de pelvis parec&iacute;a incontrolable y sus alaridos, ese jadeo sensual, en un par de minutos, me hicieron abrir los cielos a m&iacute; tambi&eacute;n. Fue un orgasmo y eyaculaci&oacute;n potente, que nos comimos a besos por largo tiempo, hasta que mi verga poco a poco se relaj&oacute; y tom&oacute; esa posici&oacute;n pasiva. Adriana recobrando la compostura hac&iacute;a pl&aacute;tica:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te fuiste rico?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Si! Me hiciste acabar delicioso! &iquest;Y t&uacute;? &iquest;Acabaste rico?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;T&uacute; qu&eacute; crees? &iquest;No se me nota en la cara?<\/p>\n<p>Ya en esta ocasi&oacute;n nos fuimos a ba&ntilde;ar juntos y Adriana al igual que yo, nos dimos gusto restreg&aacute;ndonos y removiendo el jab&oacute;n. Fue ah&iacute; donde me retribuy&oacute; una rica mamada y donde elogi&oacute; e hizo que elevara mi estima y mi ego:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Todo esto me metiste?<\/p>\n<p>&#8211; Ni un cent&iacute;metro m&aacute;s, ni uno menos. &ndash;le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Tony, que rica verga tienes&hellip; y coges de lo rico.<\/p>\n<p>Ya con la arma sin la misma tensi&oacute;n de descarga, el sexo es mas controlable y despu&eacute;s de esa rica mamada mi miembro tom&oacute; grosor y erecci&oacute;n, y en posici&oacute;n de perrito, comenc&eacute; a taladrar a Adriana, mientras ella gem&iacute;a y me dec&iacute;a cosas morbosas. Ella me propuso que me sentara en la tina y se sent&oacute; en mi, meti&eacute;ndose cada cent&iacute;metro de mi verga, pero aquello era algo inc&oacute;modo, pero con todos esos movimientos nuestros cuerpos estaba secos&hellip; la tom&eacute; entre mis brazos y la puse en cuatro sobre la cama y me fui por sobre ella y le taladr&eacute; su concha hasta que grit&oacute; de nuevo: &iexcl;Tony, me vengo! &#8211; Se vino, y taladr&eacute; su sexo hasta que saci&oacute; su placer y luego me pregunta:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres que te la mame?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, quiero que me des tu culo!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; los hombres siempre piden lo mismo? &iquest;Qu&eacute; no saben que eso es de salida y no de entrada? &ndash; lo dec&iacute;a con ese acento argentino. -Mi primer novio, el segundo&hellip; y este &uacute;ltimo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Se lo has dado?<\/p>\n<p>&#8211; No.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Este d&iacute;a eres una chica mala, puede ser la excepci&oacute;n!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Sabes! Tienes toda la raz&oacute;n&hellip; este d&iacute;a es especial, es un d&iacute;a para el olvido&hellip; y no me mal entiendas&hellip; hoy he perdido la raz&oacute;n, he perdido los estribos&hellip; c&oacute;geme como t&uacute; quieras, este el d&iacute;a donde todo es permitido.<\/p>\n<p>Le com&iacute; el culo por m&aacute;s de media hora. Todos mis dedos de mi mano derecha abrieron su culo. Algunas veces le insert&eacute; mi verga en su conchita, mientas mi pulgar abr&iacute;a su esf&iacute;nter y Adriana solo gem&iacute;a. Cuando mi verga ocup&oacute; todo ese espacio, Adriana solo gimi&oacute; y chocaba su trasero con violencia contra mi verga. Se la taladr&eacute; por m&aacute;s de 10 minutos constantemente, y comenz&oacute; a gemir, a jadear y en seguida como una sorpresa dice: &iexcl;Tony, cl&aacute;vame, no pares&hellip; me est&aacute;s haciendo acabar!<\/p>\n<p>Esos eran gritos desesperados, que pens&eacute; me enviar&iacute;an los guardias de seguridad del hotel. Se fue en contra de la cama y con aquellos gemidos y alaridos me fui en los intestinos de esta argentina, quien fue la segunda y &uacute;ltima mujer con quien traicion&eacute; a mi mujer. El culo de Adriana sangr&oacute;, pero le alivi&eacute; dici&eacute;ndole que era algo normal. Hab&iacute;a visto ya otros culos sangrar, incluso el de mi esposa, pero este d&iacute;a lo tengo presente, porque cargu&eacute; con esta culpa por todos y muchos de estos a&ntilde;os. En el avi&oacute;n, nos sentaron en asientos separados y nunca nos dijimos adi&oacute;s, ni nada.<\/p>\n<p>La chica argentina desapareci&oacute; llegando a Los &Aacute;ngeles, donde me esperaba Nadia, mi linda y bella esposa con mis dos lindos hijos. Eran las once de la ma&ntilde;ana de un d&iacute;a viernes, y Nadia como mi mujer y cinco d&iacute;as de no sentir mi compa&ntilde;&iacute;a&hellip; tan pronto atravesamos esa puerta de la habitaci&oacute;n&hellip; me da un oral y de perrito ella acaba&hellip; yo me doy dos minutos m&aacute;s para acabar en ella y solo me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Te extra&ntilde;&eacute; mi amor!<\/p>\n<p>Tonyzena67@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Admito dos infidelidades durante estuve casado con mi esposa. 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