{"id":18551,"date":"2018-08-14T22:00:00","date_gmt":"2018-08-14T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-14T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-14T22:00:00","slug":"18551-desvirgando-a-la-hermana-del-cura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18551-desvirgando-a-la-hermana-del-cura\/","title":{"rendered":"Desvirgando a la hermana del cura"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18551\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lola, la hermana del cura, hac&iacute;a un mes que llegara al pueblo, ten&iacute;a 44 a&ntilde;os y era una puritana, de las de rosario, de misa diaria y de esas que cre&iacute;an que hab&iacute;a que seguir las leyes de Dios para no morir en pecado.<\/p>\n<p>Era morena, delgada, de estatura mediana, ojos marrones, su cabello era negro y largo. Ten&iacute;a buenas tetas y un buen trasero. Era una mujer que no dejaba indiferente a nadie.<\/p>\n<p>Una tarde iba Lola por el camino cuando le pas&oacute; entre las piernas un peque&ntilde;o perro que corr&iacute;a persiguiendo a un gato. La mujer tropez&oacute; con &eacute;l y dio con sus huesos en el suelo. Fui a su lado, ten&iacute;a la falda levantada y vi que estaba sangrando por una rodilla. La ayud&eacute; a levantarse. Saqu&eacute; mi pa&ntilde;uelo del bolsillo, se lo d&iacute;, y le dije:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no vas a la fuente y te lavas con agua la rodilla?<\/p>\n<p>Limpiando la falda de tierra, me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-No, al llegar a casa lavar&eacute; la herida con agua oxigenada y le pondr&eacute; tintura de yodo<\/p>\n<p>-La tintura de yodo es muy escandadosa.<\/p>\n<p>-Le pondr&eacute; una tirita encima. &iquest;Siempre tratas de t&uacute; a las mujeres mayores?<\/p>\n<p>-A las mujeres mayores las trato de usted, a las j&oacute;venes y de mediana edad, si son guapas y tienen un buen meneo las trato de t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ser&aacute;s cr&aacute;pula!<\/p>\n<p>-Cada uno es como es. Lo que tengo de bueno es que digo las cosas como las siento.<\/p>\n<p>-A&uacute;n va a resultar que te gusto.<\/p>\n<p>-M&aacute;s que el chocolate. Soy un tipo al que le gustan las mujeres con clase. Bueno, en realidad me gustan todas, pero las que son como t&uacute;, m&aacute;s.<\/p>\n<p>Lola, me mir&oacute; de arriba abajo.<\/p>\n<p>Yo llevaba puesta una camisa blanca con los cuatro botones de arriba sin abrochar y ense&ntilde;aba los pelos del pecho. En mi pantal&oacute;n vaquero se marcaba un buen paquete, y la verdad, con mi larga melena casta&ntilde;a, mis grandes ojos marrones, y mi cuerpo bien musculado, a Lola, a la que quitaba una cabeza de altura, no le debi&oacute; desagradar lo que estaba viendo, aunque me dijera:<\/p>\n<p>-Lo que eres es un sinverg&uuml;enza.<\/p>\n<p>-No vale la pena tenerla.<\/p>\n<p>Lola, limpiando la herida con el pa&ntilde;uelo, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; lo dices?<\/p>\n<p>-&iquest;A cu&aacute;nto se paga el kilo de verg&uuml;enza?<\/p>\n<p>-La verg&uuml;enza&#8230; &iexcl;Ser&aacute;s&#8230;!<\/p>\n<p>-S&iacute;, cr&aacute;pula. Ten un buen d&iacute;a.<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s estaba yo sentado a la vera del r&iacute;o pescando con una ca&ntilde;a artesanal, de esas que se hac&iacute;an con una ca&ntilde;a india que se cog&iacute;a en el ca&ntilde;averal y a la que se anudaba un trozo de tanza con un anzuelo.<\/p>\n<p>A la sombra de los &aacute;rboles hac&iacute;a fresco. Con una bolsa hecha de saco a mi lado para meter las capturas sent&iacute;a piar a verderones, jilgueros y otras avecillas que se camuflaban entre las hojas de los chopos huyendo del calor. Sent&iacute;a el croar de las ranas en la orilla, y la eterna canci&oacute;n que cantaba el r&iacute;o al descender la corriente. Sent&iacute;a y ol&iacute;a la paz, paz que iba a desaparecer cuando o&iacute; la voz de Lola. Ven&iacute;a de la huerta de ma&iacute;z que hab&iacute;a al lado del r&iacute;o, que era de su hermano el cura y que llevaba ella.<\/p>\n<p>-&iquest;Pican, Quique?<\/p>\n<p>-Mira en la bolsa y ya ver&aacute;s mi gran pesca.<\/p>\n<p>Lola, vino a mi lado, cogi&oacute; la bolsa, y me dijo:<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; no hay nada.<\/p>\n<p>-Picaste.<\/p>\n<p>Funfurru&ntilde;&oacute;:<\/p>\n<p>-Picaste, picaste. &iexcl;Qu&eacute; gracioso!<\/p>\n<p>Me ech&eacute; a reir, despu&eacute;s le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Como va la rodilla, Lola?<\/p>\n<p>-Bien, va curando.<\/p>\n<p>-Me alegro. El otro d&iacute;a te vi las piernas y las tienes preciosas.<\/p>\n<p>No lo tom&oacute; a mal.<\/p>\n<p>-Lo importante de unas piernas es que sirvan para caminar.<\/p>\n<p>-Y para correr si te digo lo que estoy pensando.<\/p>\n<p>Su voz me son&oacute; maternal.<\/p>\n<p>-Pues no lo digas.<\/p>\n<p>-S&iacute;, mejor ser&aacute;. Hay cosas que las puritanas no deben o&iacute;r.<\/p>\n<p>Se ofendi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Puritana y a mucha honra! Y puedo o&iacute;r lo que sea. &iquest;Qu&eacute; me quer&iacute;as decir de las piernas?<\/p>\n<p>-Nada, tienes raz&oacute;n. Las piernas da igual que sean feas o que sean bonitas como las tuyas.<\/p>\n<p>-Igual, igual no da.<\/p>\n<p>-Creeme, da.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Por que al hacer el amor se apartan.<\/p>\n<p>Se puso seria como un palo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mal educado!<\/p>\n<p>Sac&oacute; de la manga del vestido el pa&ntilde;uelo que le hab&iacute;a prestado, ya lavado, y extendiendo el brazo, me dijo:<\/p>\n<p>-Toma. Me voy que hoy hace mucho calor.<\/p>\n<p>Cog&iacute; el pa&ntilde;uelo, y guard&aacute;ndolo en el bolsillo, le dije:<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; hace fresco.<\/p>\n<p>-Pues que lo disfrutes. Que tengas buena pesca.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que no ten&iacute;a amigas y como a todas las mujeres les gusta darle a la sin hueso, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;No tienes ganas de hablar?<\/p>\n<p>-Tengo, pero no con un cr&iacute;o mal educado.<\/p>\n<p>-De cr&iacute;o, nada, los dieciocho a&ntilde;os ya no los cumplo.<\/p>\n<p>-Ni yo los cuarenta y cuatro. Nuestros temas de conversaci&oacute;n y nuestros juegos son muy distintos.<\/p>\n<p>-Porque t&uacute; lo digas. &iquest;Alguna vez jugaste a preguntas de cultura general?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate a mi lado y juguemos.<\/p>\n<p>-Sin mala fe.<\/p>\n<p>-Es un juego.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; a mi lado.<\/p>\n<p>-A ver cuanto sabes, Lola. &iquest;Cual es la capital de Bulgaria?<\/p>\n<p>-Sof&iacute;a<\/p>\n<p>-Est&aacute;s puesta. Pregunta.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;s escribi&oacute; cartas desde mi celda?<\/p>\n<p>-Gustavo Adolfo B&eacute;cquer, pero me gustan m&aacute;s sus rimas, especialmente la rima XXI.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; es poes&iacute;a?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Con lo bruto que eres hablando con una mujer de ciertas cosas se me hace raro que te guste la poes&iacute;a<\/p>\n<p>-Pues me encanta, me gustan Becquer, Espronceda y su A un ruise&ntilde;or, Machado y la Casada infiel&#8230;, pero sigamos jugando.<\/p>\n<p>-No me creo que leyeras, A un ruise&ntilde;or.<\/p>\n<p>-Quiero que sepas una cosa de m&iacute;. Yo nunca miento. No es que lo leyera. Lo aprend&iacute; de memoria. &iquest;Quieres que te lo recite?<\/p>\n<p>-Recita.<\/p>\n<p>-Canta en la noche, canta en la ma&ntilde;ana,<\/p>\n<p>ruise&ntilde;or, en el bosque tus amores,<\/p>\n<p>canta, que llorar&aacute; cuando tu llores,<\/p>\n<p>el alba perlas en la flor temprana.<\/p>\n<p>Te&ntilde;ido el cielo de amaranta y grana,<\/p>\n<p>la brisa de la tarde entre las flores<\/p>\n<p>suspirar&aacute; tambi&eacute;n a los rigores<\/p>\n<p>de tu amor triste y de tu esperanza vana.<\/p>\n<p>Y en la noche serena, a puro rayo<\/p>\n<p>de la callada luna, tus cantares<\/p>\n<p>los ecos sonar&aacute;n del bosque umbr&iacute;o.<\/p>\n<p>Y vertiendo dulc&iacute;simo desmayo,<\/p>\n<p>cual b&aacute;lsamo suave en mis pesares,<\/p>\n<p>endulzar&aacute; tu acento el labio m&iacute;o.<\/p>\n<p>-Me has sorprendido gratamente.<\/p>\n<p>-Volvamos al juego. &iquest;Cu&aacute;l es el s&iacute;mbolo del Sodio?<\/p>\n<p>-La respuesta es: Na, pero esa fue una pregunta con mala fe.<\/p>\n<p>-No, una pregunta con mala fe es: &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;a muy grande Rasput&iacute;n?<\/p>\n<p>-No s&eacute; quien era Rasput&iacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Pero t&uacute; d&oacute;nde has estado metida?!<\/p>\n<p>-En un convento. Hasta hace un mes y algo era monja. &iquest;Qui&eacute;n era Rasput&iacute;n?<\/p>\n<p>-Un monje ruso.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; ten&iacute;a muy grande?<\/p>\n<p>-La verga, la ten&iacute;a m&aacute;s gorda que la de un caballo.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Al sentarme ya me ol&iacute;a que el juego iba a derivar en algo as&iacute;&#8230; Pasar de la poes&iacute;a a la groser&iacute;a. &iexcl;&iquest;Habrase visto semejante desfachatez?!<\/p>\n<p>La cagara. S&oacute;lo le pude decir:<\/p>\n<p>-Antes de irte, dime: &iquest;C&oacute;mo diste conmigo para devolverme el pa&ntilde;uelo?<\/p>\n<p>Ya estaba entre el ma&iacute;z, cuando me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Acostumbro a vigilar la huerta. Hay mucho chorizo y las espigas tienen ahora el ma&iacute;z de leche.<\/p>\n<p>Ya la hab&iacute;a cagado, as&iacute; que la segu&iacute; cagando.<\/p>\n<p>-Yo tengo un chorizo r&iacute;qu&iacute;simo y mira por donde que tambi&eacute;n tiene leche. &iquest;Quieres probarlo?<\/p>\n<p>Me respondi&oacute; con cara de enfadada.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo qu&eacute; vas es a comulgar sin ir a misa!<\/p>\n<p>-Pens&eacute; que las hostias las daba tu hermano.<\/p>\n<p>Se calm&oacute;.<\/p>\n<p>-Vas a arder en el infierno como no cambies.<\/p>\n<p>-Arder te hac&iacute;a arder yo a ti.<\/p>\n<p>-En mis cuarenta y cuatro a&ntilde;os de vida no me hab&iacute;a encontrado con alguien tan atrevido.<\/p>\n<p>-Si estviste en un convento&#8230;<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n es verdad. All&iacute; no hab&iacute;a hombre que pudiesen seducirme.<\/p>\n<p>Se par&oacute; delante de un pie de ma&iacute;z. Le arranc&oacute; la espiga, que estaba picoteada, y le dijo al espantap&aacute;jaros que ten&iacute;a al lado:<\/p>\n<p>-En tu cara. Se comieron el ma&iacute;z los p&aacute;jaros delante de ti. &iexcl;Vaya espantap&aacute;jaros est&aacute;s hecho!<\/p>\n<p>Segu&iacute; d&aacute;ndole conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Me recuerdas a Dorothy, la del Mago de Oz.<\/p>\n<p>Le quit&oacute; las hojas que le quedaban a la espiga y empez&oacute; a comer el m&aacute;iz lechoso. Me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Lo dice el hombre de hojalata o el le&oacute;n?<\/p>\n<p>-Lo digo yo. &iquest;Te gusta la leche, Lola? La m&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Y dale! No sabes m&aacute;s que faltar.<\/p>\n<p>Al no haberse ido me dio esperanzas de poder mojar con ella.<\/p>\n<p>-No te falto. Parece mentira que los hombres de este pueblo est&eacute;n tan ciegos y no vean lo que tienes.<\/p>\n<p>Usaba mis dotes de seductor y ella parec&iacute;a que se quer&iacute;a dejar seducir. Coloc&aacute;ndole bien el sombrero al espantap&aacute;jaros, lamiendo la leche del ma&iacute;z y comiendo los granos, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; es lo que tengo que deb&iacute;an ver, demonio?<\/p>\n<p>-Belleza. Sensualidad. Tu figura sin un gramo de carne de m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Estaba equivocado. No era de las que le gustaba que la adulasen, o eso me dio a entender.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te piensas que no me miro al espejo?! No soy sensual. Nunca lo fui, ni de jovencita ni ahora.<\/p>\n<p>-La belleza y la sensualidad est&aacute;n en los ojos que miran y yo te veo bella y sensual.<\/p>\n<p>Y&eacute;ndose, dijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy, me voy que esto no puede acabar bien!<\/p>\n<p>Lola ech&oacute; a andar entre el ma&iacute;z.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes miedo a acabar entre mis brazos?<\/p>\n<p>Por mirar para atr&aacute;s meti&oacute; un pie en un hoyo que hab&iacute;a en el maizal y torci&oacute; el tobillo del pie izquierdo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaaaaay! Romp&iacute; el tobillo.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en la hierba. Fui a su lado, y le dije:<\/p>\n<p>-Seguro que s&oacute;lo torciste el pie.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute;. Le quit&eacute; la chancla y le doble los dedos con una mano.<\/p>\n<p>-&iquest;Te duele?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Le toqu&eacute; la planta del pie.<\/p>\n<p>-&iquest;Y ahora?<\/p>\n<p>-Tampoco.<\/p>\n<p>Le pas&eacute; las yemas de mis dedos por el tobillo.<\/p>\n<p>.&iexcl;Ay! Creo que lo tengo dislocado.<\/p>\n<p>-Estar&iacute;as p&aacute;lida, sudando y mareada si tuvieras el tobillo dislocado.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes conocimientos de curandero?<\/p>\n<p>-No, pero no es el primer tobillo que disloco. T&uacute; s&oacute;lo torciste el pie. Dentro de nada te pasa.<\/p>\n<p>Quiso levantarse pero no pudo apoyar el pie. Se volvi&oacute; a sentar.<\/p>\n<p>-Tendr&eacute; que descansar.<\/p>\n<p>-Una vez me torc&iacute; yo un tobillo y me lo cur&oacute; una mujer en el molino.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;La esposa del molinero?!<\/p>\n<p>-Se dice el pecado no la pecadora.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo te lo cur&oacute;?<\/p>\n<p>-Con el sana, sana, culito de rana.<\/p>\n<p>-Besitos&#8230; en el molino&#8230; &iquest;Estabais solos?<\/p>\n<p>-Nos acompa&ntilde;aban los gorriones.<\/p>\n<p>-&iexcl;A saber que m&aacute;s te har&iacute;a!<\/p>\n<p>-&iquest;Lo quieres saber?<\/p>\n<p>-Cuenta. &iquest;Fue Adela, la esposa del molinero?<\/p>\n<p>-Jam&aacute;s doy el nombre de las mujeres con las que paso un buen rato.<\/p>\n<p>-Fue ella&#8230; En el molino&#8230; &iquest;Qui&eacute;n iba a ser?<\/p>\n<p>Busqu&eacute; su boca con mis labios y me hizo la cobra.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; haces?!<\/p>\n<p>-Decirte lo que me hizo.<\/p>\n<p>Se puso muy seria.<\/p>\n<p>-D&iacute;melo con palabras. &iexcl;&iquest;Te bes&oacute;?!<\/p>\n<p>-Me comi&oacute; vivo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; fijaci&oacute;n tienen algunas con los jovencitos!<\/p>\n<p>-&iquest;A ti no te gustan?<\/p>\n<p>Rehuy&oacute; la pregunta. Mentir no era lo suyo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; m&aacute;s te hizo?<\/p>\n<p>Le volv&iacute; a coger el pie y le di varias lametadas en la planta, y un beso en el tobillo.<\/p>\n<p>Su curiosidad, y mis caricias la animaron.<\/p>\n<p>-&iquest;Eso te hizo la cochina?<\/p>\n<p>-Y esto.<\/p>\n<p>Le chup&eacute; el dedo gordo del pie.<\/p>\n<p>-&iexcl;Esa mujer es una guarra! &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s te hizo la&#8230;?<\/p>\n<p>-&iquest;La gata?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te ara&ntilde;&oacute;?!<\/p>\n<p>-No, me clav&oacute; las u&ntilde;as en la espalda cuando se corri&oacute; debajo de m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo que deb&iacute;a de estar gozando! &iquest;Dije yo eso? Estoy perdiendo los modales.<\/p>\n<p>Le bes&eacute;, lam&iacute; y chup&eacute; dedo a dedo del pie mir&aacute;ndola a los ojos. Al acabar, me dijo:<\/p>\n<p>-Est&aacute;s abusando de una pobre cojita. Yo no soy como esa&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Perra?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Mord&iacute;a?!<\/p>\n<p>-No, era un perra cari&ntilde;osa, besaba lam&iacute;a y chupaba. &iquest;Quieres que te haga lo que me hizo?<\/p>\n<p>Se mor&iacute;a porque la comiera viva pero le costaba arrancar.<\/p>\n<p>-No, mi curiosidad ya me llev&oacute; demasiado lejos y&#8230;<\/p>\n<p>-Y te est&aacute;s calentando y tienes miedo de que acabemos follando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Antes me voy de aqu&iacute; a gatas! T&uacute;&#8230;<\/p>\n<p>La call&eacute; con un beso. Levant&oacute; la mano pero no la estamp&oacute; en mi cara. Dej&oacute; que mi lengua entrase en su boca y que acarciase con ella la suya, hasta dej&oacute; que se la chupase. Sent&iacute; como comenz&oacute; a temblar. Era su primer beso. Ten&iacute;a que seguir. La huerta estaba apartada y los pies de ma&iacute;z nos ocultaban. Raro ser&iacute;a que nos pudiesen ver.<\/p>\n<p>Al acabar de besarla, abri&oacute; los ojos y me dijo:<\/p>\n<p>-Lo que me has hecho es una guarrer&iacute;a. Esa mujer es una perdida.<\/p>\n<p>La bes&eacute; en el cuello y le susurr&eacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes qu&eacute; es una guarrer&iacute;a, que a las mujeres les encanta que les haga y que me gustar&iacute;a hac&eacute;rte a ti?<\/p>\n<p>-No. &iquest;Qu&eacute; me har&iacute;as?<\/p>\n<p>-Comerte el culo.<\/p>\n<p>Le mord&iacute; el l&oacute;bulo de una oreja. Me respondi&oacute;, tambi&eacute;n susurrando:<\/p>\n<p>-Eso es asqueroso. Y un pecado muy, muy gordo<\/p>\n<p>-Pequemos.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres comerme el culo?<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te lo coma?<\/p>\n<p>-No. D&eacute;jame.<\/p>\n<p>Ya aprendiera a mentir, pero ment&iacute;a muy mal.<\/p>\n<p>-Me encanta que me hables susurrando. Me has puesto la polla dura como el acero. -le llev&eacute; una mano a mi verga- &iquest;De verdad quieres que deje de jugar contigo?<\/p>\n<p>Lola cogi&oacute; mi polla por encima del pantal&oacute;n. Se le escap&oacute; un gemido y comenz&oacute; a temblar otra vez.<\/p>\n<p>-S&iacute; y no. La cabeza me dice que no debo pecar y el cuerpo me pide el pecado. Estoy temblando y no se que hacer.<\/p>\n<p>-D&eacute;jate querer.<\/p>\n<p>-&iquest;No me har&aacute;s da&ntilde;o?<\/p>\n<p>-No es el primer virgo que quito.<\/p>\n<p>-Tengo algo de miedo.<\/p>\n<p>-Rel&aacute;jate y disfruta.<\/p>\n<p>Le di un pico en los labios, y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes el chochito mojado?<\/p>\n<p>-No me hagas mentir.<\/p>\n<p>La mir&eacute;, segu&iacute;a temblando y estaba colorada como una grana. Lola, volvi&oacute; a susurrar:<\/p>\n<p>-Creo que te debr&iacute;as ir. Yo no soy as&iacute;.<\/p>\n<p>-Acabar&iacute;as haciendo un dedo al llegar casa.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; es hacerse un dedo?<\/p>\n<p>-Masturbarse.<\/p>\n<p>-La masturbaci&oacute;n es pecado.<\/p>\n<p>-Ser&aacute;, pero yo, si no te follo, me la voy a pelar esta noche pensando en ti. Te comer&eacute; el chochito&#8230;<\/p>\n<p>-Eres un cochinote. Esas cosas las hacen los animales&#8230;<\/p>\n<p>Le di otro piquito.<\/p>\n<p>-Racionales, y yo quiero una raci&oacute;n tuya.<\/p>\n<p>-&iquest;Una raci&oacute;n? Me quieres comer enterita, vicioso.<\/p>\n<p>Le iba a dar otro piquito, abri&oacute; la boca y nos besamos sin lengua, despu&eacute;s le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Me lo vas a dar?<\/p>\n<p>-&iquest;Que quieres que te de?<\/p>\n<p>Nos volvimos a besar sin lengua.<\/p>\n<p>-De beber.<\/p>\n<p>Ahora fue Lola la que me dio el pico a m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Lo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-El jugo de tus orgasmos.<\/p>\n<p>-Eres malo, muy malo.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute;, ahora fue su lengua la que busc&oacute; mi lengua y su boca la que me la chup&oacute;. Mi polla se puso tan dura que quiso romper los calzoncillos y el pantal&oacute;n. Lola, que no hab&iacute;a quitado la mano de ella sinti&oacute; como lat&iacute;a&#8230; La ech&eacute; hacia atr&aacute;s sobre la hierba. Nos volvimos a besar con lengua. Con sus brazos rodeando mi cuello, volvi&oacute; a susurrar:<\/p>\n<p>-Me estoy perdiendo como una&#8230;<\/p>\n<p>Le puse un dedo en los labios, y le dije:<\/p>\n<p>-Chist. Esta tarde eres una princesa.<\/p>\n<p>La bes&eacute; en el cuello, le mord&iacute; los l&oacute;bulos de las orejas. Mis manos cogieron sus tetas y mi boca le met&iacute;&oacute; un mordisco a cada una de ellas por encima de su blusa marr&oacute;n. Le levant&eacute; la falda. Sus bragas negras ten&iacute;an una enome mancha de humedad encima de la raja. Le pas&eacute; la lengua por ella. De su boca sali&oacute; un dulce gemido. Apart&eacute; las bragas hacia un lado y lami los labios mayores, primero uno y despu&eacute;s el otro. Entre gemidos, me dijo:<\/p>\n<p>-Eres el Mal.<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero lo hago todo muy bien.<\/p>\n<p>La bes&eacute;. Le desaboton&eacute; la blusa y le sub&iacute; las copas del negro sujetador. Sus tetas eran a&uacute;n m&aacute;s grandes de lo que parec&iacute;an tapadas por la ropa, y estaban esponjosas. Ten&iacute;a peque&ntilde;as areolas marrones y peque&ntilde;os pezones. Las magre&eacute; y se las mam&eacute; bien mamada. Lola, no paraba de gemir. Saqu&eacute; la polla y se la puse en los labios.<\/p>\n<p>-Es hermosa. El diablo sabe bien con lo que tienta.<\/p>\n<p>Con una mano cogi&oacute; mi polla y con la otra mis huevos. No sab&iacute;a mamar. Lo importante era que ya arrancara.<\/p>\n<p>Met&iacute; mi mano derecha dentro de sus bragas y me encontr&eacute; con con una charca de jugos y un cl&iacute;toris fuera del capuch&oacute;n que era tan grande como la falange de mi dedo me&ntilde;ique.<\/p>\n<p>Se arque&oacute; y le quit&eacute; la falda, ella se quit&oacute; el sujetador y yo despu&eacute;s de la falda le quit&eacute; las bragas. Parec&iacute;a una mu&ntilde;eca con buenas tetas y chocho y sobacos peludos. Lo primero que hice fue beber todo el jugo de su chochito a lametadas, como un perro. Despu&eacute;s met&iacute; aquel enorme cl&iacute;toris en la boca y lo chup&eacute; como si fuera un caramelo. Pasado un tiempo, Lola, me agarr&oacute; la cabeza con las dos manos, y me susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Me va a venir el gusto, Quiqui&ntilde;o.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de chuparle el cl&iacute;toris. Volv&iacute; a lamer su co&ntilde;o empapado, y despu&eacute;s le fui metiendo mi polla en su estrech&iacute;sima vagina, Con mi gorda y larga verga clavada hasta el fondo, ajustada, ajustad&iacute;sima, y bes&aacute;ndola, la foll&eacute; despacito, muy muy despacito&#8230; Al rato apret&oacute; con las dos manos mi culo contra ella. Movi&oacute; el suyo alrededor, y con su cl&iacute;toris roz&aacute;ndose con mi pantal&oacute;n, y mir&aacute;ndome a los ojos, susurr&oacute;:<\/p>\n<p>-Me viene, Quiqui&ntilde;o, me viene.<\/p>\n<p>Vi como sus ojos miraron a su cielo. Los cerr&oacute; de golpe, y gimiendo sent&iacute; como su chochito apretando y soltando mi polla la ba&ntilde;aba con su jugo.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse baj&eacute; al estanque, lam&iacute; y tragu&eacute; todo el jugo que lo anegaba y despu&eacute;s me quit&eacute; la camiseta, los Lois y los tenis y me ech&eacute; boca arriba. Esper&eacute; a que se recuperase, y le dije:<\/p>\n<p>-F&oacute;llame hasta dejarme los ojos en blanco.<\/p>\n<p>Lola, me sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>-No puedo hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Eso ser&iacute;a lujuria, y es un pecado capital. Ya bastante he pecado dej&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-No hay pecados capitales, ni provinciales ni de pueblo ni de aldea.<\/p>\n<p>-No juegues con esas cosas.<\/p>\n<p>-No juego, Lola. No hay pecados. La religi&oacute;n es una farsa. Mira las Cruzadas. Se mat&oacute; gente en nombre de Dios&#8230; &iquest;Por qu&eacute; dejaste de ser monja?<\/p>\n<p>-Eso es algo personal y muy &iacute;ntimo.<\/p>\n<p>-Hacer el amor tambien lo es.<\/p>\n<p>-No te esfuerces. No voy a subir encima de ti. No te har&iacute;a el amor, te follar&iacute;a. Ser&iacute;a como la otra, una perra, una gata&#8230; Ser&iacute;a un perdida.<\/p>\n<p>-Vale. Date la vuelta.<\/p>\n<p>Se puso boca abajo. Le abr&iacute; las cachas con las dos manos y le lam&iacute; el perin&eacute; y el ojete.<\/p>\n<p>-No hagas eso, guarro.<\/p>\n<p>Segu&iacute; lamiendo.<\/p>\n<p>-Para ya.<\/p>\n<p>Acariciando sus nalgas le met&iacute; la punta de la lengua dentro del ano y se lo foll&eacute;.<\/p>\n<p>-Marrano.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de estar un par de minutos con el lame, saca y mete, le ech&eacute; las manos al vientre para que levantase un poco el culo, y se resisti&oacute;.<\/p>\n<p>-D&eacute;jame. No me gusta. Es asqueroso.<\/p>\n<p>-Como desees. Ponte en la posici&oacute;n que quieras. Yo lo &uacute;nico que busco es darte placer.<\/p>\n<p>Lola, me hab&iacute;a mentido otra vez. Se puso a cuatro patas, y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute; bien as&iacute;?<\/p>\n<p>La tramposa quer&iacute;a que le siguiera comiendo el culo. &iquest;En que lugar del camino habr&iacute;a muerto la puritana?<\/p>\n<p>Jugu&eacute; con mi lengua en su culo y en su chochito y magre&eacute; sus tetas durante m&aacute;s de quince minutos. Despu&eacute;s jugu&eacute; con la cabeza de mi polla haciendo c&iacute;rculos sobre su ojete y pas&aacute;ndola entre los labios menores del chochito. Me volvi&oacute; a sorprender, diciendo:<\/p>\n<p>-Hazme alguna cosa rara de esas que te gusta hacer.<\/p>\n<p>Sin atreverse a decirlo me estaba pidiendo que se la metiese en el culo.<\/p>\n<p>Se la met&iacute; hasta el fondo en el chochito. La saqu&eacute; lubricada, se la puse en la entrada del a&ntilde;o y le met&iacute; la puntita, Lola, ech&oacute; el culo hacia adelante, como queriendo escapar de la polla, yo, agarr&aacute;ndola por las tetas, cada vez que lo hac&iacute;a, se la met&iacute;a un poquito m&aacute;s. Cuando iba por la mitad, o algo m&aacute;s, empuj&oacute; hacia atr&aacute;s con su culo y la meti&oacute; hasta el fondo. El gemido que sali&oacute; de su garganta no fue de dolor, fue de placer.<\/p>\n<p>-Aaaay.<\/p>\n<p>No pude nalguearla porque pod&iacute;an o&iacute;r las ruidos, s&oacute;lo le acariciaba las tetas y las nalgas y dejaba que ella me follara. De su chochito sal&iacute;a jugo en cantidad. Mis huevos se mojaban al chocar con &eacute;l&#8230; Minutos m&aacute;s tarde, su respiraci&oacute;n se comenz&oacute; a acelerar. Empec&eacute; a darle yo. Se la clav&eacute; con fuerza. Le cog&iacute; las tetas. Le apret&eacute; los pezones. A Lola le comenzaron a temblar la piernas, sus brazos quedaron sin fuerza, y jadeando, se derrumb&oacute; sobre la hierba. Su cuerpo se sacudia debajo de m&iacute;. Gem&iacute;a con el placer que recorr&iacute;a su cuerpo. Sus manos cog&iacute;an hierba y la arrancaban. No aguant&eacute; m&aacute;s y le llen&eacute; el culo de leche.<\/p>\n<p>Al acabar de corrernos, le di la vuelta y volv&iacute; a lamer su co&ntilde;o para a saborerar los jugos de su corrida, Lola, me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; vicio tienes, Quiqui&ntilde;o, qu&eacute; vicio tienes!<\/p>\n<p>Su enorme cl&iacute;toris segu&iacute;a empalmado. Se lo volv&iacute; a chupar mientras mi polla se iba recuperando. A los pocos segundos. Lola, comenz&oacute; a gemir, y ya no par&eacute;, lam&iacute;, chup&eacute; y mam&eacute; su chochito, lo foll&eacute; con mi lengua, le hice de todo hasta que estremeci&eacute;ndose me lo agradeci&oacute; con una corrida espectacular que recib&iacute; en mi boca av&iacute;da de mujer.<\/p>\n<p>Al acabar, Lola, ten&iacute;a una inmensa sonrisa en los labios. Me ech&eacute; a su lado, y me dijo:<\/p>\n<p>-Nunca hab&iacute;a sido tan feliz en mi vida. Ser mala me hace mucho bien.<\/p>\n<p>Se subi&oacute; encima de m&iacute;. Cogi&oacute; mi polla, la llev&oacute; a la entrada de su chochito y se lo meti&oacute; hasta el fondo. Me dio las tetas a chupar, y me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes qu&eacute;, Quique?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Que la tierra no va a dejar de girar porque yo folle o deje de follar.<\/p>\n<p>Lola, me bes&oacute; y me foll&oacute;&#8230; Despu&eacute;s sac&oacute; la polla de su chochito y me lo puso en la boca&#8230; Luego la volvi&oacute; a meter y foll&aacute;ndome me dio las tetas a mamar&#8230; Media hora m&aacute;s tarde, cuando estaba a punto de correrse, la sac&oacute;, me la mam&oacute; y despu&eacute;s me puso el culo en la boca. Le foll&eacute; el ojete con la lengua, luego puso mi polla en &eacute;l, se la meti&oacute; hasta el fondo y me foll&oacute; con su culo&#8230; M&aacute;s tarde, al sentir que su corrida ya era inminente, la volvi&oacute; a quitar, la meti&oacute; en el chochito, y me dijo:<\/p>\n<p>-Me va a venir otra vez el gusto. Por lo que m&aacute;s quieras no te corras dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Lola, me cabalg&oacute; al trote, hasta que de pronto, se par&oacute;. Me mir&oacute;. Sus ojos se cerraron y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaaah!<\/p>\n<p>Se derrumb&oacute; sobre m&iacute; y se corri&oacute; como una condenada, sacudi&eacute;ndose como si yo fuese una silla el&eacute;ctrica que la estuviese electrocutando. Sent&iacute; su co&ntilde;o apretar mi polla y el jugo de su corrida empapar mis pelotas. Estaba acabando cuando se la quit&eacute; del chochito, se la met&iacute; en el culo y se lo volv&iacute; a llenar.<\/p>\n<p>Al acabar, boca arriba, entre el ma&iacute;z, gozosa, Lola, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Esta vez no bebes de m&iacute;?<\/p>\n<p>Descubr&iacute; que le gustaba que le lamiera el sexo despu&eacute;s de correrse, y a m&iacute; me encantaba que le gustara. Volv&iacute; a beber el jugo que a&uacute;n quedaba en su chochito. Al acabar, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; manera te gustar&iacute;a que ech&aacute;semos el &uacute;ltimo polvo?<\/p>\n<p>-&iquest;El &uacute;ltimo? 69.<\/p>\n<p>-&iexcl;Quedar&iacute;as rebentado! Pero bueno, si no son 69 podemos echar hasta donde llegues.<\/p>\n<p>&iexcl;Joder con la puritana! Mejor explicarle lo que era un 69.<\/p>\n<p>-No, mujer. El 69 es una posici&oacute;n en la que t&uacute;, encima de m&iacute;, me mamas la polla y yo, debajo de ti, te como el chochito y el culo.<\/p>\n<p>Lola, se dio la vuelta, subi&oacute; encima de m&iacute;, me puso el chochito en la boca y cogi&oacute; mi fl&aacute;cida polla con la mano.<\/p>\n<p>-&iquest;As&iacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>Lola, me la mene&oacute; y me la mam&oacute;. La polla no tard&oacute; en ponerse dura. Lola estaba tan caliente que no paraba de gemir. De vez en cuando se sentaba en mi boca con su culo para que se lo follase con la punta de mi lengua. Se lo acab&eacute; follando con el dedo pulgar&#8230; &iexcl;C&oacute;mo se puso! Le encantaba. Debi&oacute; de ser por eso que tambi&eacute; me meti&oacute; ella a m&iacute; un dedo en el culo&#8230; Me agarr&oacute; los huevos con una mano, y me mam&oacute; el glande&#8230; El resultado fue que le llen&eacute; la boca de leche. Tragaba con lujuria cuando sent&iacute; como su ano apretaba mi dedo. Se estaba corriendo. Me cay&oacute; una plasta de jugo en la boca. Era como baba espesa y blanquecina, a esa plasta siguieron tres m&aacute;s, algo m&aacute;s peque&ntilde;as, y despu&eacute;s hilillos de jugo fueron cayendo en mi boca mientras Lola se estremec&iacute;a y segu&iacute;a chupando mi polla.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ese polvazo, lo dejamos, lo dejamos por ese d&iacute;a, ya que acabar&iacute;amos follando en el confesionario de la iglesia, en la sacristia y en su casa.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Lola, la hermana del cura, hac&iacute;a un mes que llegara al pueblo, ten&iacute;a 44 a&ntilde;os y era una puritana, de las de rosario, de misa diaria y de esas que cre&iacute;an que hab&iacute;a que seguir las leyes de Dios para no morir en pecado. 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