{"id":18566,"date":"2018-08-16T22:00:00","date_gmt":"2018-08-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-16T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-16T22:00:00","slug":"18566-cuidando-a-mi-sobrina-huerfana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18566-cuidando-a-mi-sobrina-huerfana\/","title":{"rendered":"Cuidando a mi sobrina hu\u00e9rfana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18566\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">25<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>1<\/p>\n<p>Cuando me enter&eacute; de que mi hermano hab&iacute;a fallecido, no supe c&oacute;mo reaccionar. Ten&iacute;amos el mismo padre, pero &eacute;l fue producto de una relaci&oacute;n anterior, cuando todav&iacute;a no se conoc&iacute;a con mi madre.<\/p>\n<p>Por celos y desconfianza, mam&aacute; nunca hab&iacute;a permitido que Jos&eacute; forme parte de nuestra familia. Yo, si bien estaba consciente de que ten&iacute;amos la misma sangre, no albergaba los sentimientos que deber&iacute;an tener los hermanos. Para m&iacute;, era m&aacute;s bien, un primo, o un t&iacute;o m&aacute;s, al que ve&iacute;a un par de veces al a&ntilde;o.<\/p>\n<p>No es que me llevara mal con &eacute;l. Al contrario, tengo gratos recuerdos suyos. Como me llevaba diez a&ntilde;os, sol&iacute;a contarme cosas que siendo chico no conoc&iacute;a. Fue el primero en mostrarme una mujer desnuda en una revista porno. Recuerdo que al ver el sexo femenino, totalmente expuesto, me caus&oacute; una sensaci&oacute;n desagradable, aunque, claro, con el tiempo fui comprendiendo las bondades de la vagina.<\/p>\n<p>Pero luego nos fuimos distanciando. &Eacute;l, ya adulto, se hab&iacute;a mudado lejos, y hab&iacute;a formado una familia. Estaba casado con una mujer muy linda, y cuando yo rondaba los quince conoc&iacute; a su hija, una nena de dos a&ntilde;os que le encantaba que le alce upa.<\/p>\n<p>Pero la noticia de su fallecimiento me lleg&oacute; a mis treinta y un a&ntilde;os, hecho un profesional, con varias separaciones en mi haber, por lo que, en lugar de abatirme por saberlo, s&oacute;lo me limit&eacute; a caer en recuerdos nost&aacute;lgicos que no llegaban a entristecerme del todo.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo tiene sus consecuencias, y cuando mi hermano dej&oacute; de existir, sin saberlo, fue el responsable de hacerme experimentar una de las experiencias m&aacute;s pasionales y morbosas que haya vivido.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>&mdash; Es que no tiene a nadie Gabriel, la tenemos que cuidar nosotros. &mdash; dijo mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; No sab&iacute;a que su mam&aacute; tambi&eacute;n se hab&iacute;a muerto. &mdash; coment&eacute; yo.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos con mam&aacute; y pap&aacute;, tomando mates, mientras convers&aacute;bamos sobre el reciente fallecimiento de Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Nosotros tampoco. &mdash; dijo pap&aacute;. &mdash; pero nos enteramos de que hace dos a&ntilde;os tuvo un accidente.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y sus parientes del lado materno?<\/p>\n<p>&mdash; Su familia es una mierda Gabriel. &mdash; se indign&oacute; mi madre. &mdash; no la van a ayudar. Es la nieta de tu pap&aacute;. &mdash; dijo, apretando la mano de pap&aacute;, en el gesto m&aacute;s tierno que vi en mucho tiempo. &mdash; Yo le negu&eacute; que se relacione con su hijo, por estupideces de la juventud. Pero ahora me siento arrepentida, saben. &mdash; se puso a llorar. Me dio mucha pena.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquila Mechita, eso ya est&aacute;. &mdash; dijo pap&aacute;, consol&aacute;ndola. &mdash; lo importante es que ahora cuidemos de la nena.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Pero por qu&eacute; se tiene que quedar en mi casa? &iquest;No es mejor que se quede con ustedes? &mdash; inquir&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Vos ten&eacute;s m&aacute;s espacio Gaby. Ya s&eacute; que hiciste esa pieza para cuando tengas una familia. Te prometemos que cuando podamos, le vamos a hacer un cuarto ac&aacute; adelante a la nena, pero mientras, dejala que duerma ah&iacute;. &mdash; explic&oacute; pap&aacute;. &mdash; la vamos a cuidar nosotros. Vos no ten&eacute;s que hacer nada, s&oacute;lo deja que duerma en la habitaci&oacute;n de m&aacute;s que ten&eacute;s en la casa del fondo.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, por lo visto no me queda otra&hellip;<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>Nunca termin&eacute; de independizarme de mis viejos. Cuando pude juntar un buen mont&oacute;n de plata, me di cuenta de que no me alcanzaba para comprar una casa, y como no me gustaba ponerme en deudas, para ahorrar, utilic&eacute; el mismo terreno donde viven mis viejos, y levant&eacute; una linda casilla, ahorr&aacute;ndome unos buenos mangos.<\/p>\n<p>Pero era un poco inc&oacute;modo, porque ellos viv&iacute;an adelante, y ten&iacute;amos un solo port&oacute;n para entrar y salir, por lo que ellos conoc&iacute;an todos mis movimientos.<\/p>\n<p>Mi sobrina lleg&oacute; una tarde calurosa de marzo. &ldquo;La nena&rdquo; como le dec&iacute;a mam&aacute;, se llamaba Micaela y ten&iacute;a dieciocho a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Cuando mis padres me avisaron de que hab&iacute;a llegado fui a recibirla junto a ellos.<\/p>\n<p>&mdash; Hola Mica, bienvenida. &mdash; la salud&eacute;, mostr&aacute;ndome lo m&aacute;s simp&aacute;tico posible. A pesar de que, de alguna manera, ven&iacute;a a irrumpir en mi apacible vida, deb&iacute;a hacerla sentirse c&oacute;moda, puesto que acababa de perder a su padre, y no hace mucho hab&iacute;a perdido a su madre.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias. &mdash; dijo ella. Est&aacute;bamos en el living de la casa de mis viejos. Pap&aacute; cargaba los bolsos que ella hab&iacute;a tra&iacute;do.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s tomar nena? &mdash; pregunt&oacute; mam&aacute;, desde la cocina.<\/p>\n<p>La nena ten&iacute;a la boca grande y los labios gruesos, pelo casta&ntilde;o ondulado, y ojos verdes gris&aacute;ceos.<\/p>\n<p>&mdash; Un vaso de agua nom&aacute;s. &mdash; dijo.<\/p>\n<p>&mdash; sentate querida, sentate. &mdash; dijo pap&aacute;, y luego se dirigi&oacute; a m&iacute;. &mdash; Gaby, and&aacute; llevando los bolsos a tu casa. Despu&eacute;s te ayudo.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes viejo, yo puedo solo. &mdash; dije, y fui llevando los bolsos mientras mis viejos, le hac&iacute;an un sutil interrogatorio a la pobre Micaela.<\/p>\n<p>&mdash; Despu&eacute;s Gaby te va a mostrar tu dormitorio. Vas a dormir en la casa del fondo, donde vive &eacute;l, pero hac&eacute; de cuenta que esta es tu casa. &mdash; le dijo mam&aacute;, cuando me sum&eacute; a la reuni&oacute;n. &mdash; pod&eacute;s venir a ver la tele, o a hacerme compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Micaela me escrut&oacute; con sus ojos, yo le sonre&iacute;, tratando de ocultar la incomodidad que todav&iacute;a me causaba su intempestiva irrupci&oacute;n en mi vida.<\/p>\n<p>&mdash; Cuando quieras vamos y te muestro.<\/p>\n<p>&mdash; Dejala descansar que reci&eacute;n lleg&oacute;, pobrecita. &mdash; dijo mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Pero si no la estoy apurando. &mdash; me defend&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute; bien, no estoy cansada, vamos ahora si quer&eacute;s.<\/p>\n<p>Fuimos a mi casa, mientras mis viejos se quedaban cuchicheando.<\/p>\n<p>&mdash; Ac&aacute; est&aacute; bueno para sentarte a leer o a hacer la tarea. &mdash; le dije, mostr&aacute;ndole el banco y la mesa de cemento que estaban bajo un &aacute;rbol, en medio del terreno que compart&iacute;a con mis viejos. &mdash; Me dijeron que vas a la escuela todav&iacute;a &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash; Si, tuve que repetir un a&ntilde;o. &mdash; dijo, algo avergonzada. &mdash; pero tendr&iacute;a que anotarme en una escuela de ac&aacute;, y no s&eacute; si ser&aacute; muy tarde ya.<\/p>\n<p>&mdash; Mam&aacute; se estaba ocupando de eso, no te preocupes. Ven&iacute;, pas&aacute;.<\/p>\n<p>Entramos a mi casa. Era una construcci&oacute;n humilde, pero acogedora. El living y el comedor compart&iacute;an el mismo espacio abierto, al igual que la cocina.<\/p>\n<p>&mdash; Ac&aacute; est&aacute; tu cuarto. &mdash; abr&iacute; la puerta y entramos. &mdash; ahora te ayudo a ordenar todo.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias. &mdash; dijo Micaela. &mdash; Gracias por todo. &mdash; sus ojitos verdes se tornaron acuosos.<\/p>\n<p>Pens&eacute; si era oportuno abrazarla, pero no estaba seguro de si sentir&iacute;a c&oacute;moda con ese gesto.<\/p>\n<p>&mdash; De nada, para eso es la familia. &mdash; le dije.<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Una vez que terminamos de ordenar todo, en la nueva pieza de Micaela, fuimos a cenar con pap&aacute; y mam&aacute;.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a yo ten&iacute;a franco, pero trabajaba cinco d&iacute;as a la semana, as&iacute; que no ver&iacute;a mucho a mi sobrina. Sol&iacute;a llegar del trabajo rayando la medianoche, y por la ma&ntilde;ana ella empezar&iacute;a a ir al colegio, as&iacute; que no deber&iacute;a preocuparme mucho por sentirme invadido en mi privacidad. M&aacute;s adelante mi viejo levantar&iacute;a una nueva habitaci&oacute;n en su casa, y ya volver&iacute;a a disfrutar de mi intimidad.<\/p>\n<p>Micaela se mantuvo bastante silenciosa, y ninguno de los tres (ni siquiera mam&aacute;) quiso incordiarla con preguntas.<\/p>\n<p>Fui a mi casa, y le dije que cuando quiera se vaya a dormir. Se qued&oacute; con mam&aacute;, mirando una pel&iacute;cula de adolescentes, y probablemente charlando. Se fue a dormir a las once de la noche. Se la notaba un tanto perdida, desplaz&aacute;ndose por mi casa, la cual, seguramente le parec&iacute;a totalmente ajena.<\/p>\n<p>&mdash; Sentite como en tu casa. &mdash; le dije. &mdash; duchate si quer&eacute;s. Ah, y si quer&eacute;s mirar tele, quedate todo el tiempo que quieras, aprovecha ahora que dentro de poco empez&aacute;s las clases.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, voy a dormir enseguida.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; a la madrugada con ganas de hacer pis. Estaba m&aacute;s dormido que despierto. En ese momento no recordaba nada, mucho menos que ten&iacute;a a mi sobrina durmiendo en la otra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sobresalt&eacute; cuando la vi salir del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash; Perd&oacute;n t&iacute;o, no sab&iacute;a que te ibas a levantar justo ahora.<\/p>\n<p>Micaela llevaba un short muy corto, casi parec&iacute;a un culote. Sus piernas eran largas y estaban muy ejercitadas. Sus pechos grandes, parec&iacute;an querer escaparse de la remera musculosa que usaba como pijama. Not&eacute; que no llevaba corpi&ntilde;o. Sus ojos brillaban en la oscuridad.<\/p>\n<p>Ella pareci&oacute; creer que la miraba lascivamente, porque se cruz&oacute; de brazos, y se cubri&oacute; los pechos. Adem&aacute;s, baj&oacute; la mirada, como no queriendo mirarme. Entonces me di cuenta de que yo s&oacute;lo vest&iacute;a un slip negro, que se ajustaba a mi sexo generando un ostentoso bulto.<\/p>\n<p>&mdash; Perd&oacute;n. &mdash; repiti&oacute; ella. &mdash; ya me voy a dormir.<\/p>\n<p>5<\/p>\n<p>Como esperaba, no la vi mucho en los d&iacute;as siguientes. Yo llegaba muy tarde a casa, cuando ella dorm&iacute;a, y por las ma&ntilde;anas Micaela se quedaba con mam&aacute;, con quien cada d&iacute;a se llevaba mejor.<\/p>\n<p>Luego empez&oacute; a ir a la escuela.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No te parezco rid&iacute;cula con este uniforme? &mdash; me pregunt&oacute;, mientras desayun&aacute;bamos. Me hab&iacute;a levantado temprano para prepararle el caf&eacute; con leche con tostadas, porque la noche anterior mam&aacute; me hab&iacute;a dicho que no se sent&iacute;a muy bien y quer&iacute;a descansar. &mdash; adem&aacute;s me parece que me queda chico. &mdash; Agreg&oacute; Micaela. Se puso de pie, y se apart&oacute; un poco de la mesa, para que la vea bien. &mdash; &iquest;A vos qu&eacute; te parece t&iacute;o?<\/p>\n<p>La pollera escocesa le quedaba bastante corta. Sus piernas atl&eacute;ticas quedaban a la vista. La camisa, muy ce&ntilde;ida, con la corbata en medio de las tetas que parec&iacute;an a punto de explotar. Ten&iacute;a un cuerpo demasiado voluptuoso para esa uniforme, aunque yo dudaba de que comprarle uno de un talle m&aacute;s solucionar&iacute;a el problema. En realidad, sus formas generosas se acentuaban con cualquier tipo de ropa.<\/p>\n<p>&mdash; No, si te queda bien. &mdash; dije, no sin sentir cierta aprensi&oacute;n al imagin&aacute;rmela caminando por La calle, sola, teniendo que tolerar las miradas depravadas y los piropos subidos de tono de un mont&oacute;n de idiotas. &mdash; Te llevo yo. &mdash; le dije.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pero no t&iacute;o! &mdash; rio ella. &mdash; No soy una nena, puedo ir sola. Pero igual gracias, me gusta que te preocupes por m&iacute;.<\/p>\n<p>Me dio un beso ruidoso en la mejilla y se fue. La vi salir de espaldas, su pollera se agitaba levemente cada vez que daba un paso. Muchos de sus compa&ntilde;eros estar&iacute;an contentos de que la chica nueva sea una bomba sexy. Con ese uniforme parec&iacute;a un personaje de un anim&eacute; hentai, parec&iacute;a salida de mis fantas&iacute;as de adolescentes.<\/p>\n<p>Cuando record&eacute; que aquella chica con la que me estaba excitando era mi sobrina, ya era demasiado tarde, mi sexo estaba hinchado. Fui al ba&ntilde;o a desahogarme.<\/p>\n<p>6<\/p>\n<p>Me preguntaba hasta qu&eacute; punto mis fantas&iacute;as me convert&iacute;an en un pervertido. Despu&eacute;s de todo, no eran m&aacute;s que eso: fantas&iacute;as. En el trato cotidiano con Micaela, yo actuaba normalmente. Como un t&iacute;o, como un adulto que cuidaba de la hija de su hermano fallecido. Al menos eso me gustaba creer.<\/p>\n<p>Sol&iacute;a llegar muy tarde, cuando ella ya estaba durmiendo. Y por la ma&ntilde;ana la escuchaba levantarse y ducharse, para luego prepararse el desayuno, o ir a la casa de adelante a desayunar con mi mam&aacute;. Realmente no representaba ninguna molestia, salvo por el hecho de que a veces dejaba las cosas un poco desordenadas. Sol&iacute;a dejar una tanga blanca, mojada, colgando en el ba&ntilde;o, despu&eacute;s de ba&ntilde;arse, y tambi&eacute;n dejaba desprolijos los almohadones de los sillones, pero m&aacute;s all&aacute; de eso, era casi como si estuviese viviendo s&oacute;lo, salvo los fines de semana, y los d&iacute;as en que yo ten&iacute;a franco, donde nos ve&iacute;amos m&aacute;s seguido.<\/p>\n<p>Una vez lleg&oacute; al mediod&iacute;a, con el uniforme y la mochila colgada del hombro. Se la ve&iacute;a abatida.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Sab&eacute;s matem&aacute;ticas t&iacute;o? &mdash; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Algo me acuerdo. &mdash; le contest&eacute;. &mdash; &iquest;con qu&eacute; ten&eacute;s problemas?<\/p>\n<p>&mdash; Estamos viendo funciones, y no entiendo nada.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, si quer&eacute;s despu&eacute;s de que comas te explico.<\/p>\n<p>&mdash; Ya le dije a la abuela que no tengo hambre. &iquest;Me explic&aacute;s ahora?<\/p>\n<p>Abri&oacute; la carpeta con hojas cuadriculadas. Estuve mirando un rato los ejercicios y observ&eacute; algunos errores.<\/p>\n<p>&mdash; Ves ac&aacute; est&aacute; mal. El cuatro es la ordenada al origen. Vos tomaste otro valor.<\/p>\n<p>&mdash; A ver. &mdash; dijo Micaela. &mdash; se levant&oacute; y se fue hasta el otro lado de la mesa, donde yo estaba. Se sent&oacute; en mi regazo. &mdash; Mostrame c&oacute;mo se hace. &mdash; me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; Mir&aacute; esta es la ordenada al origen. &mdash; le dije. Sent&iacute;a las nalgas duras en mis piernas. &mdash; Despu&eacute;s es cuesti&oacute;n de hacer una tabla de valores.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;s&oacute;lo eso ten&iacute;a que hacer? &mdash; se removi&oacute;, frot&aacute;ndose conmigo. Sus nalgas se acercaban peligrosamente a mi sexo, que ya se estaba hinchando,<\/p>\n<p>Me pregunt&eacute; si no era correcto pedirle que se siente en la silla. Ya estaba bastante grandecita como para sentarse en el regazo del t&iacute;o. Pero si no lo hice desde un principio, no ten&iacute;a sentido hacerlo ahora.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;As&iacute; est&aacute; bien Gaby? &mdash; pregunt&oacute;, mientras se inclinaba para escribir, hundiendo m&aacute;s sus nalgas en mi rodilla.<\/p>\n<p>&mdash; Si, Mica, as&iacute; est&aacute; perfecto. &mdash; dije. &mdash; me voy a comprar unas cosas y despu&eacute;s vuelvo. Vos termin&aacute; los ejercicios.<\/p>\n<p>Me fui, huyendo como un cobarde. Confundido. &iquest;Mi sobrina estaba intentando seducirme, o s&oacute;lo me ten&iacute;a la suficiente confianza como para hacer esas cosas sin malas intenciones? Y, en todo caso, si pudiese responder a la primera pregunta, luego deber&iacute;a decidir qu&eacute; actitud tomar&iacute;a al respecto. &iquest;Estaba bien acostarse con una sobrina?<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que cualquier dilema &eacute;tico, carec&iacute;a de importancia. La carne era d&eacute;bil, y la atracci&oacute;n no discriminaba. Nunca me hab&iacute;a sentido atra&iacute;do por una chica de dieciocho a&ntilde;os, pero hab&iacute;a que reconocer que ten&iacute;a un cuerpo incre&iacute;ble, y tenerla tan cerca, me hac&iacute;a imposible refrenar la calentura que sent&iacute;a por esa pendeja. Pero no, no pod&iacute;a aprovecharme de ella. Deb&iacute;a recordar que todav&iacute;a estaba muy fr&aacute;gil por la muerte de su padre, y lo &uacute;ltimo que necesitaba era que un t&iacute;o en quien confiaba se aproveche de ella.<\/p>\n<p>Me perd&iacute; toda la tarde, yendo de ac&aacute; para all&aacute;. No quer&iacute;a cruz&aacute;rmela de nuevo, no sab&iacute;a qu&eacute; actitud tomar&iacute;a si se sentaba de nuevo encima de m&iacute;, apoyando ese culo escultural sobre mis piernas.<\/p>\n<p>Visit&eacute; a un amigo, que se mostr&oacute; sorprendido por mi repentina aparici&oacute;n. Le cont&eacute; todo sobre mi sobrina, y le ped&iacute; que me aconseje, necesitaba saber cu&aacute;l era la actitud correcta para evitarme un enorme problema en el futuro.<\/p>\n<p>&mdash; Cogela. &mdash; me contest&oacute; mi amigo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pero es mi sobrina!<\/p>\n<p>&mdash; Gaby, no seas boludo, cogela.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a casa a la noche. Cenamos con mis padres. Micaela ya estaba m&aacute;s verborr&aacute;gica, cosa que me alegr&oacute;. A pesar de que su rostro se ensombrec&iacute;a cada vez que recordaba a su pap&aacute;, de a poco lo iba superando.<\/p>\n<p>Fui a dormir temprano. La escuch&eacute; llegar a la medianoche. Seguramente se hab&iacute;a quedado a ver una pel&iacute;cula con mam&aacute;. Me golpe&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Est&aacute;s despierto t&iacute;o?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;. &mdash; respond&iacute; extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash; S&oacute;lo quer&iacute;a darte el beso de las buenas noches. &mdash; me estampo un beso tierno en la frente. &mdash; que duermas lindo. &mdash; me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; Vos tambi&eacute;n, princesa. &mdash; le dije.<\/p>\n<p>&mdash; Me gusta que me digas as&iacute;. Chau.<\/p>\n<p>Ah&iacute; me di cuenta que no iba a poder reprimir mis deseos por ella.<\/p>\n<p>7<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente me levant&eacute; a eso de las nueve. Faltaban un par de horas para ir al trabajo, as&iacute; que hice un poco de limpieza en la casa. Entr&eacute; a la habitaci&oacute;n de Micaela, para abrir las ventanas y que se ventile un poco. No me hab&iacute;a dado cuenta de que ese d&iacute;a falt&oacute; a clases. Ella estaba acostada, boca abajo, todav&iacute;a durmiendo. El ventilador soplaba sobre su cuerpo, y le mov&iacute;a el pelo. Las s&aacute;banas estaban corridas a un costado, s&oacute;lo le tapaban parte de las piernas. Una de ellas estaba flexionada, y los labios vaginales se marcaban en la ropa interior. Ten&iacute;a una bombacha blanca, con el el&aacute;stico un poco corrido para abajo. Parec&iacute;a invitarme a terminar el trabajo, y librar a su precioso trasero de esa prenda.<\/p>\n<p>Pero no pod&iacute;a hacer nada. Deb&iacute;a bancarme la calentura, al menos, hasta estar seguro de que ella tambi&eacute;n sent&iacute;a algo por m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;o Gaby. &mdash; dijo, abriendo los ojos, y girando levemente el cuello. &mdash; &iquest;qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>&mdash; Nada, Mica, perd&oacute;n, pens&eacute; que no estabas.<\/p>\n<p>&mdash; Hoy falt&eacute; a clases t&iacute;o. &mdash; mir&oacute; las s&aacute;banas que no la tapaban, pero en lugar de cubrirse con ellas, se limit&oacute; a girar su cuerpo. La espectacular vista de su trasero fue reemplazada por la imagen de sus tetas, grandes y movedizas. &mdash; No te vayas t&iacute;o &mdash; dijo, cuando not&oacute; que me daba vuelta.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; necesit&aacute;s. &mdash; inquir&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Acercate. &mdash; susurr&oacute;.<\/p>\n<p>Lo hice. Me sent&eacute; sobre el borde del colch&oacute;n. Me abraz&oacute;. Sent&iacute; sus tetas apretadas sobre mi pecho.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias por ser tan bueno t&iacute;o. &mdash; me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; De nad&hellip; &mdash; me bes&oacute; con esos labios gruesos. Su boca era enorme, y su lengua h&aacute;bil. M tom&oacute; de la mano, y la llev&oacute; a su seno. Lo acarici&eacute;, lo apret&eacute;, y con el pulgar frot&eacute; el pez&oacute;n. Me manote&oacute; el sexo, y los estimul&oacute; hasta ponerlo duro, mientras segu&iacute;amos fundidos en un beso apasionado.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; las zapatillas y me sub&iacute; a la cama. De repente, descubr&iacute;, desesperado, que no ten&iacute;a preservativo encima. Ella pareci&oacute; leer mi mente, y de la mesa de luz sac&oacute; un paquete. Le quit&eacute; la ropa interior, al tiempo que mord&iacute;a el paquete para sacar el profil&aacute;ctico. Acarici&eacute; su panza plana, y baj&eacute;, despacio, mientras besaba su cuello, hasta llegar a sus bellos p&uacute;bicos, y luego sentir los labios vaginales h&uacute;medos.<\/p>\n<p>Me puse el forro, sin sacarme ninguna prenda. S&oacute;lo mi verga estaba al descubierto. Le desabroch&eacute; el corpi&ntilde;o, la abrac&eacute;, enterr&eacute; mi rostro en sus tetas, y mientras las saboreaba, me acomodaba, y apuntaba, para hacer el primer movimiento p&eacute;lvico.<\/p>\n<p>Me enterr&eacute; en ella, gimi&oacute; como una hembra, no hab&iacute;a rastros de la adolescente que era en realidad. Su cuerpo voluptuoso, ya acostumbrado a la atenci&oacute;n de hombres maduros, me recibi&oacute; gozoso. Me acariciaba el pelo mientras la penetraba, y me susurraba que por favor no pare de hacerlo.<\/p>\n<p>Sus tetas eran deliciosas, ten&iacute;an un sabor salado por la transpiraci&oacute;n de una noche extremadamente calurosa. Estrujaba sus senos mientras succionaba como un beb&eacute; sus pezones, a los cuales, cada tanto mord&iacute;a, haci&eacute;ndola gemir con intensidad.<\/p>\n<p>Resign&eacute; esa deliciosa mamada para ponerme en una posici&oacute;n m&aacute;s adecuada para intensificar el ritmo de mis embestidas. Le agarr&eacute; ambas tetas y comenc&eacute; a sacudirla con violencia. La cama se mov&iacute;a y los resortes del colch&oacute;n se estremec&iacute;an.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ah&iacute; voy t&iacute;o, no pares, por favor no pares! &mdash; dijo, con lo ojos verdes que parec&iacute;an saltar, y con la cara roja.<\/p>\n<p>No par&eacute; de cogerla hasta que acab&oacute;. Sent&iacute; su cuerpo cada vez m&aacute;s caliente, parec&iacute;a afiebrado. Luego todo su cuerpo se tens&oacute;. Enterr&oacute; sus u&ntilde;as en mi espalda, y larg&oacute; el grito org&aacute;smico mientras mi sexo se empapaba con sus fluidos.<\/p>\n<p>Quedamos exhaustos, abrazados. Yo con la cabeza en sus tetas, que usaba como almohadas.<\/p>\n<p>8<\/p>\n<p>Tuve que irme al trabajo, muy a mi pesar. Llegu&eacute; a la medianoche, como siempre. Supuse que ella ya estaba durmiendo. No me hab&iacute;a escrito ning&uacute;n mensaje en todo el d&iacute;a, por lo que pens&eacute; que quiz&aacute; se hab&iacute;a arrepentido de lo sucedido.<\/p>\n<p>Me desvest&iacute; y me fui a dar una ducha. El d&iacute;a se hab&iacute;a hecho largo, y para colmo, tuve que viajar parado en el colectivo por lo que el agua caliente que ca&iacute;a sobre mi cuerpo me resultaba extremadamente relajante.<\/p>\n<p>De repente se abri&oacute; la puerta del ba&ntilde;o, y se corri&oacute; la cortina.<\/p>\n<p>&mdash; Mica. &mdash; dije yo, feliz por su atrevimiento.<\/p>\n<p>&mdash; Hola t&iacute;o, &iquest;Te ayudo a ba&ntilde;arte? &mdash; estaba completamente desnuda. Su cuerpo, curvo y terso era delicioso para mi vista.<\/p>\n<p>&mdash; Ven&iacute; princesa, ba&ntilde;&eacute;monos juntos.<\/p>\n<p>Micaela se meti&oacute; en la ducha. Agarr&oacute; el jab&oacute;n, y lo frot&oacute; sobre mi pecho.<\/p>\n<p>&mdash; Cu&aacute;nto pelo ten&eacute;s ac&aacute; t&iacute;o. &mdash; dijo, mordi&eacute;ndose los labios. Sigui&oacute; frotando, y de apoco fue para abajo. &mdash; Ac&aacute; hay que limpiarte bien. &mdash; coment&oacute;, cuando lleg&oacute; a mi sexo, que ya estaba a media asta. &mdash; para que sea rico saborearlo.<\/p>\n<p>Enjabon&oacute; mi verga y mis bolas. Me hice para atr&aacute;s para que el agua cayera en mis genitales y comience a enjuagarme. Mica lo hizo, con masajes deliciosos que intensificaban el placer debido a la humedad.<\/p>\n<p>&mdash; A ver, ya est&aacute; bien enjuagada me parece. &mdash; dijo, se arrodill&oacute; y con la lengua prob&oacute; si era cierto. &mdash; s&iacute;, est&aacute; perfecta, ning&uacute;n poco de gusto a jab&oacute;n, y est&aacute; impecable. &mdash; Me mir&oacute;, traviesa. &mdash; &iquest;te la chupo t&iacute;o?<\/p>\n<p>&mdash; Chupamela princesa.<\/p>\n<p>&mdash; Sos un t&iacute;o muy degenerado. &mdash; dijo, y luego se llev&oacute; la verga a la boca.<\/p>\n<p>El agua ca&iacute;a sobre su cabello, mientras me practicaba un sexo oral digno de una puta profesional. No pod&iacute;a creer que con dieciocho a&ntilde;os tuviera tanta experiencia en mamadas. Era una nena mala, pero ya la enderezar&iacute;a, y s&oacute;lo coger&iacute;a conmigo.<\/p>\n<p>Me pajeaba el tronco mientras devoraba el glande con su lengua experta. Me acariciaba las bolas con las yemas de los dedos. Cuando sinti&oacute; el juguito viscozo, lo sabore&oacute; con deleite, y la chup&oacute; con m&aacute;s vehemencia.<\/p>\n<p>&mdash; Dame la leche t&iacute;o. &mdash; dijo, levantando su rostro mojado. &mdash; quiero tu leche.<\/p>\n<p>&mdash; Ac&aacute; ten&eacute;s la leche princesa. &mdash; dije, eyaculando en su cara. &mdash; tomatela toda, o no repet&iacute;s.<\/p>\n<p>Luego fuimos a mi cuarto. Me tom&eacute; el tiempo de explorar cada parte de su cuerpo, y no nos dormimos hasta las tres de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>9<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a me toc&oacute; franco, y me qued&eacute; en casa a esperar a que venga de la escuela.<\/p>\n<p>De repente apareci&oacute; mi mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Te est&aacute;s llevando bien con la nena &iquest;no? &mdash; no s&eacute; porqu&eacute;, pero creo que en su pregunta hab&iacute;a cierta iron&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, la verdad que s&iacute;, es una buena piba.<\/p>\n<p>&mdash; Le dije a tu pap&aacute; que la semana que viene empiece a hacer la pieza para ella. As&iacute; vos, el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, cuando te juntes, ya tengas un cuarto libre para tu hijo.<\/p>\n<p>&mdash; La verdad que ahora no estoy pensando en hijos.<\/p>\n<p>&mdash; No, ya se que no Gabriel. Bueno, te dejo. Enseguida viene Mica, y le voy a pedir que me ayude con unas cosas, as&iacute;, de paso, ten&eacute;s la casa para vos solo un buen rato.<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute; todo bien ma. Mica no me molesta para nada.<\/p>\n<p>&mdash; Ya s&eacute; que no, hijo.<\/p>\n<p>Reci&eacute;n a las cinco Mica apareci&oacute; en mi casa.<\/p>\n<p>&mdash; La estuve ayudando a la abu.<\/p>\n<p>&mdash;Ya s&eacute;, me cont&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; necesito que me ayudes con la tarea t&iacute;o.<\/p>\n<p>Sac&oacute; la carpeta de la mochila y apuso sobre la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;Si, dale. &mdash; le dije, extra&ntilde;ado de que no me salude con un beso en la boca.<\/p>\n<p>Me sent&eacute;, y ella enseguida se sent&oacute; en mis rodillas.<\/p>\n<p>&mdash; Mir&aacute;, &iquest;qu&eacute; te parece este resumen?<\/p>\n<p>Fing&iacute; leer el resumen, pero me dediqu&eacute; a hacer lo que deb&iacute; hacer la primera vez que se sent&oacute; encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Te faltan corregir algunas faltas de ortograf&iacute;as. &mdash; le dije, apoyando la mano en su rodilla. &mdash; Y nunca ten&eacute;s que empezar una oraci&oacute;n con la palabra pero. &mdash; agregu&eacute;, roz&aacute;ndole la piel con las yemas de los dedos, mientras sub&iacute;a, despacio.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;ah si? &mdash; dijo ella, casi gimiendo.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; hasta su pollerita escocesas, y met&iacute; la mano por debajo, estimulando sus muslos.<\/p>\n<p>&mdash; Que rico se siente. &mdash; dijo mi sobrina.<\/p>\n<p>Con la otra mano le levant&eacute; la pollera. Ten&iacute;a una tanga rosa. Los labios vaginales estaban muy marcados debido a que la prenda estaba empapada.<\/p>\n<p>&mdash; Que r&aacute;pido te moj&aacute;s zorrita.<\/p>\n<p>&mdash; Es que vos me pon&eacute;s as&iacute; t&iacute;o.<\/p>\n<p>Corr&iacute; la tela de la tanga a un lado y enterr&eacute; un dedo, el cual se llen&oacute; de sus ricos jugos. Luego lo retir&eacute;, y me lo chup&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Me encanta tu gustito a concha. &mdash; le susurr&eacute;, para luego darle un beso, compartiendo el sabor prohibido que ten&iacute;a en el paladar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s la puse sobre la mesa. Ella se acomod&oacute; y abri&oacute; las piernas. Arrastr&eacute; la silla para adelante, para estar bien cerca de su sexo. Bes&eacute; sus muslos, dejando huellas de saliva cada vez que me acercaba a su sexo. Ol&iacute; los jugos vaginales, y luego empec&eacute; a chuparle la concha. Mi cara se empap&oacute; de sus fluidos. La agarr&eacute; de las caderas, apret&aacute;ndolas con fuerza, mientras me com&iacute;a la conchita de mi sobrina. Deb&iacute; ser m&aacute;s precavido, puesto que mam&aacute; podr&iacute;a aparecer en cualquier momento, tal como lo hab&iacute;a hecho al mediod&iacute;a. Pero en ese momento solo me importaba saborear el sexo de Micaela. Comenc&eacute; haciendo masajes circulares con la lengua, en el cl&iacute;toris, y no tard&oacute; en acabar.<\/p>\n<p>Era encantador verla sobre la mesa, con el uniforme de colegiala desprolijo, agitada, con la pollerita escocesa levantada, y su sexo expuesto y empapado.<\/p>\n<p>Enterr&eacute; mi rostro de nuevo entre sus piernas, tom&eacute; de su jugo prohibido. Luego hice que se siente sobre m&iacute;. Introduje mi pija moricilloza en ella, y con sus poderosas piernas Mica se encarg&oacute; de todo. Yo solo me qued&eacute; sentado, con la verga al palo, mientras ella flexionaba las piernas para clavarse mi sexo, y las enderezaba, una y otra vez, generando una sensaci&oacute;n deliciosa. La abrac&eacute;, acarici&eacute; su culo, duro como una escultura y terso como un beb&eacute;. Sent&iacute; el aroma de su pelo, que se mezclaba con el olor a sexo, y pens&eacute;, mientras explotaba en un orgasmo, que en la vida no hab&iacute;a nada que me importara m&aacute;s que ella y que quer&iacute;a estar as&iacute; toda la vida.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>25 1 Cuando me enter&eacute; de que mi hermano hab&iacute;a fallecido, no supe c&oacute;mo reaccionar. 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