{"id":18574,"date":"2018-08-17T22:00:00","date_gmt":"2018-08-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-17T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-17T22:00:00","slug":"18574-corneado-enculado-dominado-y-humillado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18574-corneado-enculado-dominado-y-humillado\/","title":{"rendered":"Corneado, enculado, dominado y humillado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18574\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Felipe, mirando sin pesta&ntilde;ear la calle, hab&iacute;a retomado ese estado de aislamiento que le era necesario para la continuidad de sus reflexiones. El optimismo empezaba a brotar de sus labios. Vio esa oportunidad de negocio, quer&iacute;a que avanzara con precauci&oacute;n, incluso con timidez. Porque las grandes metas se hacen con herramientas y no con ideas; y las condiciones econ&oacute;micas lo cambian todo: viajes, bienestar, fiestas, liberalidad sexual. Sin emoci&oacute;n no hay acci&oacute;n. Desde el martes que hab&iacute;an llegado le estaba dando vueltas a ese negocio, ten&iacute;a las herramientas para captar nuevos turistas en este pa&iacute;s, mantener esos enlaces era importante. Le ser&iacute;a de utilidad que le enviaran en los meses veraniegos esa gente a su nuevo local en la costa. Junto con su mujer, una mujer algo ajamonada, de amplios pechos, algo musculada y relamida hab&iacute;an estado experimentando desde hace un a&ntilde;o las virtudes de la vida moderna mediante intercambios de parejas, lo cual les daba esa sensaci&oacute;n de gente puesta al d&iacute;a. Felipe, ten&iacute;a ese aire de marinero indulgente con el mundo despu&eacute;s de una borrachera borrascosa, acompa&ntilde;ando hasta las afueras del edificio a sus amigos, los cuales tambi&eacute;n acompa&ntilde;ados de sus respectivas mujeres hab&iacute;an llegado unos d&iacute;as antes. Movido por la justa decisi&oacute;n de un hombre que ya ha sobrepasado los cuarenta, amenazado en lo que le era m&aacute;s que su reposo y su seguridad, se preguntaba a si mismo si deb&iacute;a hacer caso a sus amigos. Hab&iacute;a descendido a los abismos de las reflexiones morales. Con el criterio que le otorgaba su temperamento, pronuncio su opini&oacute;n. Fue una suerte extraordinaria que ella, su mujer aceptase de buen grado esa sugerencia. Es evidente que nadie se opone contra las ventajas y oportunidades que la situaci&oacute;n proporcionaba, sino contra el precio que por ellas haya que pagar en moneda de moralidad. Y en esta &uacute;ltima, debido a sus nuevos gustos sexuales estaba superado.<\/p>\n<p>&ndash; Pues s&iacute;, Felipe, como te dec&iacute;a es una deferencia hacia ellos, ya que queremos captar ese tipo de turismo, encima nos gustan esas experiencias nuevas y m&aacute;s si ella, como has dicho acepta de buen grado. Lo que uno de nosotros pueda o no saber sobre un hecho dado no puede ser materia de indagaci&oacute;n, como es tu caso &ndash; dijo uno de sus compa&ntilde;eros.<\/p>\n<p>&ndash; Completamente de acuerdo, encima mi mujer no pone objeciones, ser&aacute; cuesti&oacute;n de adoptar un rol diferente en esta nueva aventura sexual &ndash; dijo Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; Claro, aunque la tipolog&iacute;a de esta gente es diferente, ellos te ven como un cornudo, desde luego son sensaciones fuertes, usan a tu mujer delante de tus narices, pero son experiencias inolvidables aun con su insensibilidad para contigo &ndash; dijo el otro compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>A la m&iacute;a la goz&oacute; con voracidad, conmigo adopto una pose de arrogancia suprema, como te han dicho toca la fibra &ndash; dijo otro.<\/p>\n<p>&ndash; Lo dicho, esta experiencia deber&aacute; ser vivida, no pongamos peros, &iquest;d&oacute;nde se encuentran&hellip; c&oacute;mo dir&iacute;a, estos corneadores? &ndash; dijo Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; En el club de Logan, siempre est&aacute;n de caza, ser&aacute; un placer acompa&ntilde;arte &ndash; dijo uno de ellos.<\/p>\n<p>Felipe observaba como su mujer ultimaba los &uacute;ltimos retoques a su figura, se hab&iacute;a puesto un vestido negro ce&ntilde;ido que marcaba su cuerpo; debajo llevaba un tanga de hilo con transparencias delanteras a juego con un sost&eacute;n tambi&eacute;n con transparencias. Sus muslos asomaban portentosos, recios, como si de las columnas del Capitolio se trataran.<\/p>\n<p>&ndash;Se te ve algo ausente, Felipe, las otras veces en los intercambios se te ve&iacute;a m&aacute;s en&eacute;rgico, &iquest;quiz&aacute; sea por esa sensaci&oacute;n que creas una humillaci&oacute;n ver como estoy con otro? &ndash; dijo Loli.<\/p>\n<p>&ndash; No, estoy libre de estos perjuicios morales, hemos hecho intercambios y es un poco de lo mismo.<\/p>\n<p>El instinto de hombre de &eacute;xito de Felipe le hab&iacute;a ense&ntilde;ado, que una reputaci&oacute;n se construye sobre los modales tanto como los hechos meritorios. Y sent&iacute;a que su reacci&oacute;n frente a su mujer no estaba a la altura.<\/p>\n<p>&ndash; Una cosa puedo decirte: ninguno del grupo se ha librado de ver la escena de su mujer con otro, y yo por mi parte no voy a ser menos.<\/p>\n<p>En su integridad de amante era fuerte, pero ahora comprend&iacute;a que una reserva cortes e impenetrable hubiera sido m&aacute;s &uacute;til para su reputaci&oacute;n marital. Por otra parte, se admit&iacute;a a si mismo que era dif&iacute;cil preservar la reputaci&oacute;n de uno cuando un intruso sin m&aacute;s dilaci&oacute;n estaba por poner la mano y m&aacute;s cosas a su mujer. El tono de advertencia de sus amigos hab&iacute;a sido tan &aacute;cido como para provocar incertidumbre.<\/p>\n<p>Al iniciar de inmediato junto con su mujer el recorrido hasta el local. No acostumbrado como los cornudos a examinar de cerca su corneador se sinti&oacute; algo impactado.<\/p>\n<p>Al entrar en el local, a trav&eacute;s de las luces de colores pudo ver las parejas que bailaban, en una parte de la barra estaba su amigo, algo m&aacute;s alejados solitarios hombres nervudos, mulatos, de aspecto chulesco.<\/p>\n<p>&ndash; Veo que has venido y ella por lo que veo ya va por libre&hellip; incluso te he buscado un jamelgo para esta noche, el cual ya veo que est&aacute; en se&ntilde;al de alerta cuando os ha visto entrar.<\/p>\n<p>Felipe, con aprobatorios a trav&eacute;s de los destellos de luces observaba la opulencia y la chuler&iacute;a del chico en cuesti&oacute;n: mulato de considerable envergadura, pisaba el suelo con sigilo y pesadez al mismo tiempo que se dirig&iacute;a hac&iacute;a su mujer; sus dientes brillantes y su aspecto general correspond&iacute;an al de un felino en pleno ronroneo. De el emanaba un cierto aire indescriptible: el aire com&uacute;n de los que viven en el vicio. No acostumbrado, como los cornudos, a examinar de cerca a sus corneadores, Felipe se sinti&oacute; impactado<\/p>\n<p>&ndash; Ah&iacute; lo tienes, Felipe; &iquest;cohibido?<\/p>\n<p>&ndash; No, para nada, solo estaba algo ausente, veremos que nos depara la noche&hellip; &ndash; dijo Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; Entonces te dejo, no tardar&aacute; en acercarse el chaval, no tienen ning&uacute;n rubor, est&aacute;n acostumbrados. Bueno, que te sea leve y llevadero &ndash; dijo en tono sarc&aacute;stico.<\/p>\n<p>&ndash; No te preocupes, son sensaciones potentes, creo, vamos&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Ah, se me olvidaba, pide asistente.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>&ndash; S&iacute;, lo que se dice un mamporrero, les gusta regodearse con el cornudo.<\/p>\n<p>&ndash; Bueno&hellip; &iquest;lo hab&eacute;is probado? &ndash; dijo Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; Desde luego, es una experiencia de lo m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>El eco de las palabras &ldquo;mamporrero&rdquo; repetidas en el subconsciente de Felipe le preocupaban bastante. Por otra parte pudo observar como su mujer bailaba animosamente, lo envolvi&oacute; una lobreguez h&uacute;meda y sombr&iacute;a. Las luces del local emit&iacute;an destellos de colores, el suelo brillaba con efecto de fosforescencia y, cuando volvi&oacute; a observar a su mujer junto al hombre ya estaban cuchicheando entre ellos apreciando que el hombre en cuesti&oacute;n le dirig&iacute;a una mirada escrutadora y retadora al mismo tiempo. Entretanto Felipe estaba bebiendo, mientras reflexionaba acerca de su cometido, parec&iacute;a ir perdiendo algo m&aacute;s de su identidad. Ten&iacute;a una sensaci&oacute;n de aislamiento. De inmediato vio como el hombre avanzaba hacia &eacute;l, dentro de la inmensidad de luces. Se sent&iacute;a con el coraz&oacute;n ligero, como si hubiese estado emboscado, totalmente solo, ya que nadie lo acompa&ntilde;aba.<\/p>\n<p>&ndash; Nosotros vamos arriba ya &ndash; dijo repentinamente el desconocido en tono seco y &aacute;spero.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Tan pronto&hellip;? Bueno, yo me llamo Felipe, es que no&hellip; no&hellip; nos han prese&hellip; presentado &ndash; dijo balbuceante.<\/p>\n<p>&ndash; Masu, yo me llamo Masu &ndash; dijo en tono distante y ap&aacute;tico.<\/p>\n<p>&ndash; Veo que han congeniado pronto, &iquest;qu&eacute; le parece mi mujer, le gusta ?<\/p>\n<p>&ndash; Parece un put&oacute;n de feria, como todas las que vienen de afuera&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Bueno, veo que eres muy directo, ya me hab&iacute;an advertido&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Me ha dicho tu subes tambi&eacute;n, vas a colaborar, en ese caso mira mi culo y no lo pierdas de vista &ndash; dijo en tono chulesco y en se&ntilde;al de que los siguiera.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pagar su consumici&oacute;n, cuando se puso de pie, se miro en un pedazo de espejo que estaba tras la barra y lo impact&oacute; su extra&ntilde;a apariencia de acatamiento. Por dentro temblaba, porque tem&iacute;a y admiraba el car&aacute;cter calmo y autocontrolado de su mujer para la ocasi&oacute;n, cuya postura ante la situaci&oacute;n a trav&eacute;s de una hosca variedad de silencios amilanantes. Ya que ella se encontraba de repente a pocos metros de ellos a la espera.<\/p>\n<p>Salieron del local, ellos siempre delante, justo en el edificio colindante les aguardaba unas sucias escaleras, parec&iacute;an la ilustraci&oacute;n de un proverbio que dijese: &ldquo;la verdad puede ser m&aacute;s cruel que la caricatura&rdquo;. A medida que iban subiendo con ella abrazada a &eacute;l, &eacute;l le iba subiendo la falda, dejando entrever un portentoso culo entangado. Tras ellos Felipe vio como las nalgas sub&iacute;an y bajaban ligeramente en cada escal&oacute;n. Masu como un si fuera un garfio agarr&oacute; las nalgas, para despu&eacute;s con el dedo coraz&oacute;n erecto en una de las subidas introducirlo en el conducto anal, y as&iacute; de esta manera ir subiendo escalones. Era el prefacio inequ&iacute;voco de lo que iba a pasar. Una vez delante de la puerta destartalada sin dejar de tener el dedo en el conducto anal de Loli, Masu dio las llaves a Felipe y como si de un criado se tratara abri&oacute; la puerta y les dio paso.<\/p>\n<p>Masu se sent&iacute;a seguro, sabedor de su val&iacute;a, las circunstancias de la vida le hab&iacute;an colocado en este lugar del continente, unos tienen m&aacute;s otros menos. Esta circunstancia reforz&oacute; su convicci&oacute;n que ese matrimonio que ten&iacute;a delante hab&iacute;an venido en plan turista y encima quer&iacute;an sacar esa tajada para sus negocios en su lugar de origen. Sent&iacute;a que alguien deb&iacute;a ser castigado por todo ello. Como no era un esc&eacute;ptico, sino una criatura moral, estaba a merced de sus justas pasiones.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;No sabes para que sirve este palacete ? Esta para que yo pueda cepillarme a mujeres como la tuya &ndash; dijo Masu en tono desp&oacute;tico.<\/p>\n<p>Al abrir la luz pudieron observar un peque&ntilde;o apartamento con un sof&aacute; a topos en el medio, las almohadas en el suelo, revistas de coches y mujeres desnudas esparcidas por todo el habit&aacute;culo; la puerta del dormitorio abierta dejaba ver una cama sin hacer, sobre ella camisetas, pantalones, slips, sostenes y tangas varios. El ambiente era cargante, ol&iacute;a a una mezcla de perfume de mujer y lefa.<\/p>\n<p>&ndash; Voy al ba&ntilde;o un momento se&ntilde;ores, agradecer&iacute;a que me preparas la yegua mientras hago mis cosas &ndash; dijo mirando a Felipe, al mismo tiempo que se dirig&iacute;a hacia la &uacute;nica puerta cerrada la cual daba al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&ndash; No s&eacute; si hemos acertado Loli &iquest;t&uacute; est&aacute;s segura&hellip; ? No tengo del todo claro&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Yo asumo todas las consecuencias, a lo hecho pecho.<\/p>\n<p>&ndash; Ser&aacute; como digas entonces.<\/p>\n<p>Pudieron observar como entro en el ba&ntilde;o y sin cerrar la puerta se bajo la cremallera y orin&oacute; abundantemente, tir&oacute; de la cadena y volvi&oacute; sin haberse subido la cremallera sin decoro ni pudor quedando de pie ante ellos con el pene semierecto y sacudi&eacute;ndose la polla eliminando los &uacute;ltimas gotas de orina. Era un pene de grandes proporciones, nervudo, descapullado con un glande cabez&oacute;n; alrededor de sus test&iacute;culos llevaba un anillo que los resaltaba, como globos muy hinchados.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Despelotaos los dos, quiero veros en pelota picada!<\/p>\n<p>Felipe y Loli sin ninguna sensualidad se quitaron las ropas, como qui&eacute;n se la quita para ducharse, de forma mec&aacute;nica.<\/p>\n<p>&ndash; Los calzoncillos tambi&eacute;n y ella el sujetador, que se quede entangada.<\/p>\n<p>&ndash; D&oacute;nde podemos colocar la ropa &ndash; pregunto Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; Aqu&iacute; mismo, &iquest;qu&eacute; te crees que tengo un guardarropa? &ndash; dijo Masu, cogiendo la prendas y tir&aacute;ndolas al suelo.<\/p>\n<p>&ndash; Vaya, que tenemos aqu&iacute;&hellip; una media polla y una hembra en su declive, hubiera sido interesante pillarla a&ntilde;os atr&aacute;s &ndash; dijo en tono despectivo &ndash;&nbsp; C&oacute;gela por atr&aacute;s y entr&eacute;gamela, dame sus putas tetas.<\/p>\n<p>Felipe la cogi&oacute; por atr&aacute;s, agarro sus prominentes pechos por la parte baja levant&aacute;ndolos en se&ntilde;al de ofrecimiento. Masu altivo pellizco los oscuros pezones y los mordisqueo, escupi&oacute; sobre ellos y los lami&oacute;. Loli empezaba a gozar, cerro los ojos, emiti&oacute; peque&ntilde;os suspiros. Masu aparto el tanga para ver la raja, la escrutaba. Los mir&oacute; a los dos, ten&iacute;a una expresi&oacute;n orgullosa, aprensiva y concentrada, al mismo tiempo que se quitaba la ropa y les daba la espalda para sentarse en el sof&aacute; abierto de piernas paje&aacute;ndose. Los mir&oacute; y sacudi&oacute; la cabeza; sus ojos estaban inyectados de sangre y su cara roja para exclamar: &ldquo;vais a mamar; los dos&rdquo;. Loli sin dudarlo se adelanto, por su parte Felipe tuvo una sombra de indecisi&oacute;n, sin embargo sigui&oacute; a su mujer. Ella empez&oacute; por su tronco, lo lami&oacute; para despu&eacute;s embucharselo en la boca y empezar la fellatio. Durante el contacto de esa inesperada subordinaci&oacute;n Felipe solo miraba. Con su cara descompuesta y un aire de estar absorto segu&iacute;a los movimientos de su mujer.<\/p>\n<p>&ndash; Ahora que mam&eacute; &eacute;l &ndash; dijo en tono autoritario.<\/p>\n<p>Algo dubitativo agacho la cabeza y abri&oacute; la boca para engullir el desmesurado pene, al mismo tiempo Masu con un brusco movimiento le endoso toda la chorra de golpe en la boca dej&aacute;ndola dentro. Felipe se atragantaba, sus mejillas parec&iacute;an globos rojos de feria y al mismo tiempo le daba palmadas en ella al mismo tiempo que dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ndash; Tranquilo cornudo, mira tu mujer como te contempla, encima llevas empalme so capullo, ahora os pondr&eacute;is a hacer un 69 delante de mi, &iquest;a qu&eacute; si cornudo? &iquest;No contestas? &ndash; le preguntaba mientras el intentaba hablar y se atragantaba &ndash;. Ti&eacute;ndete en el suelo cornudo.<\/p>\n<p>La liber&oacute; de su boca, Felipe cogi&oacute; aire, respiraba en suspiros, para dejarse caer en el suelo, sus ojos estaban desencajados.<\/p>\n<p>&ndash; Dale tu co&ntilde;o, ponte encima, mamaos uno al otro, disfrutad&hellip;<\/p>\n<p>Empezaron el 69 con pasi&oacute;n, ella le pon&iacute;a ganas, &eacute;l le daba leng&uuml;etazos a su co&ntilde;o, en pleno frenes&iacute; y de manera cenital Felipe vio una polla y unos test&iacute;culos que pasaban delante de su cara hasta llegar al fondo del co&ntilde;o de su mujer, los test&iacute;culos le restregaban toda la cara, incluso empez&oacute; unas tacadas sonoras a fondo, las cuales cuando estaba en la m&aacute;xima profundidad vaginal el culo quedaba a la altura de la boca de Felipe, y en esas mismas tacadas Masu bajaba el culo para ponerlo en la boca de Felipe.<\/p>\n<p>&ndash; Come culo y huevos cabr&oacute;n, siente como goza tu zorra&hellip;<\/p>\n<p>Los movimientos eran m&aacute;s intensos, los flujos vaginales ca&iacute;an sobre la cara de Felipe, el cu&aacute;l pod&iacute;a ver como los labios vaginales de ella se agrandaban y contra&iacute;an en los mete sacas. Paso a ser un ritmo fren&eacute;tico, se&ntilde;al inequ&iacute;voca del orgasmo. Felipe pudo ver la mirada que le regalo Masu desde arriba, mitad viciosa; mitad cruel de sus grandes ojos extasiados. En ese momento se oy&oacute; un rugido como si de un toro se tratara OHHH, OHHH, AHHHH, AHHHH al mismo tiempo que la vagina emit&iacute;a chapoteos chof, chof, plof, plof. Saco su polla chorreante y la incrusto en la boca de Felipe, dando los &uacute;ltimos coletazos del orgasmo, al mismo tiempo que le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Limpi&aacute; sable cornudo!<\/p>\n<p>Quedaron en suspenso los tres, los dos se hab&iacute;an venido encima de la cara de Felipe, el cual, tambi&eacute;n hab&iacute;a lefado en la mamada de su mujer, aunque ella no trago. Medio agotados el matrimonio quedo tendido; por su parte Masu volvi&oacute; a su sof&aacute; y los observaba. Transcurri&oacute; un corto espacio de tiempo ante el cual Masu en una explosividad de temperamento dijo:<\/p>\n<p>&ndash; Poneos los dos en cuatro, quiero terminar cuanto antes.<\/p>\n<p>Acataron su dictamen y se pusieron en dicha posici&oacute;n mir&aacute;ndose uno a otro al ladear sus cabezas.<\/p>\n<p>&ndash; Las se&ntilde;oras primero &ndash; dijo al mismo tiempo que la penetraba analmente a horcajadas cogi&eacute;ndola del pelo &ndash; &iexcl;Toma! &iexcl;Por puta! Que me aspen sin nunca hab&iacute;as tenido un cipote como este. &iquest;t&uacute; que miras imb&eacute;cil? &ndash; dijo al verse observado por Felipe y en un rebrote vigoroso felino con impulso voraz retroactivado salt&oacute; sobre Felipe y lo encul&oacute; sin compasi&oacute;n, su polla era clavada una y otra vez hasta el fondo con rabia y fanatismo.<\/p>\n<p>Felipe aullaba, gritaba como un poseso &iexcl;NO! &iexcl;NO&iexcl; NO! &iexcl;POR DIOSSSSS! Su zona anal se ve&iacute;a afectada, se hab&iacute;a ensanchado sin dilataci&oacute;n: era usado como un animal. Llegado el momento de eyacular, Masu le dio la vuelta y le endos&oacute; todo el cipote en la boca vaciando dentro. Por sus comisuras resbalaba semen, de su nariz sal&iacute;a mucosidad. No bastando con esto Masu le introdujo los test&iacute;culos uno por uno en su boca. Noqueado Felipe intentaba respirar y poner en orden sus ideas, su mujer lo miraba como si se apiadara de un animal. En un impulso Masu se levanto jadeante con su polla goteante, cogi&oacute; la ropa de ellos, abri&oacute; la puerta y la tir&oacute; al rellano.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;FUERA! &iexcl;FUERA! No quiero m&aacute;s basura en mi apartamento.<\/p>\n<p>As&iacute;, de esta guisa, se vistieron en el rellano y a medida que bajaban las escaleras iban aboton&aacute;ndose como pod&iacute;an. Al salir del edificio Felipe exclamo.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;NO! HORROR EST&Aacute;N AH&Iacute;&hellip; &ndash; dijo mientras ve&iacute;a a sus tres amigos de viaje expectantes a la salida.<\/p>\n<p>&ndash; Bueno, a qui&eacute;n tenemos, &iquest;que llevas en la cara Felipe? Est&aacute;s resfriado, parec&eacute;is salidos de un tsunami. MUUU, so toro&hellip; &ndash; dijo uno de ellos en tono jocoso.<\/p>\n<p>&ndash; Apenas puede caminar, se nota que te han toreado bien torito. MUUU, so toro. &ndash; dijo otro de ellos.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Apest&aacute;is a semental parejita! MUUU so toro &ndash; dijo el &uacute;ltimo.<\/p>\n<p>Estaban hilarantes y empezaron a vociferar mirando la ventana del apartamento donde hab&iacute;an salido &ldquo;torero, torero, torero, que le den la oreja, y el rabo tambi&eacute;n&rdquo; &ndash;vocifero otro&ndash; &ldquo;y vuelta al ruedo&rdquo; &ndash; dijo el &uacute;ltimo.<\/p>\n<p>Las persianas del apartamento se abrieron y sali&oacute; Masu como si del papa en el vaticano se tratara blandiendo en las manos un sujetador y unos calzoncillos, mientras los compa&ntilde;eros gritaban HIP, HIP, HURRA; HIP, HIP, HURRA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Felipe, mirando sin pesta&ntilde;ear la calle, hab&iacute;a retomado ese estado de aislamiento que le era necesario para la continuidad de sus reflexiones. El optimismo empezaba a brotar de sus labios. Vio esa oportunidad de negocio, quer&iacute;a que avanzara con precauci&oacute;n, incluso con timidez. Porque las grandes metas se hacen con herramientas y no con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18574","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}