{"id":18594,"date":"2018-08-19T22:00:00","date_gmt":"2018-08-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-19T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-19T22:00:00","slug":"18594-madura-casada-e-insatisfecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18594-madura-casada-e-insatisfecha\/","title":{"rendered":"Madura casada e insatisfecha"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18594\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era una noche de verano y me encontraba tomando una copa, solo, en un bar donde el levante era habitual y las edades oscilaban de 20 a 50 a&ntilde;os. En esa &eacute;poca viv&iacute;a con 2 amigos en una vieja casa, donde todas las habitaciones daban a un patio en com&uacute;n.<\/p>\n<p>Esa noche estaba sentado en la barra tomando un gancia y una mujer de unos 45 a&ntilde;os se sent&oacute; a mi lado. Sus ojos estaban llorosos y no se la ve&iacute;a bien. Con ropa un tanto suelta, la blusa dejaba ver sus pechos, que eran grandes y tostados por el sol. Su pelo era dorado y ten&iacute;a una boca muy sensual.<\/p>\n<p>Al rato de estar sentados juntos, le pregunt&eacute; si se sent&iacute;a bien, a lo que contesto que estaba aburrida y harta de estar sola. Tal confesi&oacute;n me dejo at&oacute;nito y le pregunte si me quer&iacute;a contar lo que le suced&iacute;a con m&aacute;s lujo de detalles, a lo cual accedi&oacute;. Me dijo: &quot;Estoy cansada de que mi marido salga por las noches con sus amigos y me deje sola en casa como un trapo viejo. Por eso estoy ac&aacute; tratando de distraerme un poco. Creo que estoy bastante bien como para que me est&eacute;n cambiando por mujeres m&aacute;s j&oacute;venes que no saben nada de la vida&quot;.<\/p>\n<p>Ahora si quede paralizado sin saber que decir, pero al instante se me ocurri&oacute; algo y le dije que era una mujer muy hermosa y que no merec&iacute;a eso, que yo le propon&iacute;a una noche mejor y que si quer&iacute;a nos pod&iacute;amos ir de all&iacute; para charlar m&aacute;s tranquilos. Ella accedi&oacute;.<\/p>\n<p>Como se pueden imaginar, con mis 22 a&ntilde;os no ten&iacute;a auto, pero ella s&iacute;. Salimos del bar y nos dirigimos a un Mercedes de pel&iacute;cula. Cuando llegamos me dio las llaves y me dijo &quot;Manejas vos&quot;. &quot;&iquest;D&oacute;nde quer&eacute;s que te lleve?&quot;, le pregunte. &ldquo;Adonde quieras&quot;, dijo. Y encare para mi casa.<\/p>\n<p>En el camino pod&iacute;a ver sus piernas perfectas a trav&eacute;s de una pollera muy corta que dejaba ver el final de unas medias caladas de color negro que solo se sosten&iacute;an por un portaligas. Para ese momento estaba al palo y ella lo noto. Comenz&oacute; a acariciarme la cabeza con sus finas manos, que terminaban en unas u&ntilde;as de color violeta, y en un momento se acerc&oacute; a mi oreja y la comenz&oacute; a lamer con una pasi&oacute;n descontrolada. Eso me puso doblemente al palo. Con la otra mano comenz&oacute; a tocarme el bulto, masaje&aacute;ndolo con la palma de arriba hacia abajo. Yo ya estaba enloquecido y trataba de manejar y no perderme nada al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Mi mano llego hasta sus faldas. Acariciando las piernas llegue hasta la concha, que estaba jugosa y caliente. Mientras me violaba la oreja con su lengua, su mano abri&oacute; el cierre de mi pantal&oacute;n y extrajo mi verga, acarici&aacute;ndola con una suavidad que a punto estuvo de hacerme eyacular. De repente bajo su cabeza y comenz&oacute; a chuparme la pija lentamente, acarici&aacute;ndola con su lengua, hasta que no pude m&aacute;s y la acabe en la boca llen&aacute;ndola de leche. Ella, en ese momento, saboreo mis jugos y se los trago sin decir nada m&aacute;s que gemidos de placer.<\/p>\n<p>Mientras acababa y ella me limpiaba con su lengua, apret&oacute; mi mano, que estaba en su entrepierna, con tal fuerza que pens&eacute; que me la romp&iacute;a al mismo tiempo que frotaba sus piernas descontroladamente. Guardo mi pija, se incorpor&oacute;, saco de la cartera un pa&ntilde;uelo y se limpi&oacute;. Luego se acerc&oacute; y me beso, dej&aacute;ndome el mismo gusto a leche que ella ten&iacute;a en su boca.<\/p>\n<p>Me pregunto cuando lleg&aacute;bamos porque ten&iacute;a ganas de cogerme toda la noche y no aguantaba m&aacute;s. Dijo que esto solo era una muestra gratis de lo que su marido se perd&iacute;a por no estar con ella. Me pregunto si viv&iacute;a solo, a lo cual respond&iacute; que &eacute;ramos tres y que los otros estaban de joda. Momentos despu&eacute;s llegamos a mi casa. Me fije que estuvi&eacute;ramos solos y entramos.<\/p>\n<p>Ya adentro, ella paso al ba&ntilde;o y yo me puse a preparar un ron con hielo para entonar a&uacute;n m&aacute;s la noche. Cuando sali&oacute;, ten&iacute;a la blusa desprendida y se confirmaba lo que hab&iacute;a visto: dos pechos enormes que rebasaban el corpi&ntilde;o de lo apretado que estaba. Se acerc&oacute; y me beso, metiendo su lengua hasta la garganta. Tomamos el ron de un trago y nos fuimos a mi habitaci&oacute;n, que era la primera de las tres, llev&aacute;ndonos la bebida espirituosa.<\/p>\n<p>Puse m&uacute;sica suave y bailamos lentamente, manose&aacute;ndonos sin dejar ni un lugar por explorar. Comenzamos a desvestirnos y la puse de cara a la pared dejando su espalda al descubierto, la cual terminaba en una bombacha de encaje muy peque&ntilde;a que dejaba ver sus muslos firmes y su piel tostada.<\/p>\n<p>Mi lengua hizo todo el trabajo, desde la nuca hasta su culo la chupe por todos lados. Cada vez que cambiaba de direcci&oacute;n la lengua, ella gem&iacute;a y se estremec&iacute;a mostrando lo excitada que estaba. El espasmo mayor llego cuando baje su diminuta bombacha de encaje y le comenc&eacute; a chupar la raya del culo alternando con mordiscones y peque&ntilde;os golpeteos en sus muslos. Estaba entregada y en su m&aacute;ximo relajo. Cualquier cosa que hiciera se dejar&iacute;a, y eso era una ventaja.<\/p>\n<p>Me pare detr&aacute;s de ella y comenc&eacute; a frotar la raya de su culo con mi pija y a decirle cosas como &quot;tu marido ahora esta con otra pendeja que le chupa la pija y se deja coger por todos lados, le chupa las tetas y&#8230;&quot;. Eso la puso m&aacute;s loca, se dio la vuelta y comenz&oacute; a chuparme la pija enloquecida, apretando mis nalgas y gimiendo hasta que se par&oacute; y me pidi&oacute; por favor que la cogiera porque no pod&iacute;a mas, que quer&iacute;a ser como esa pendeja que se estaba cogiendo a su marido y que no le importaba lo que le pudiera hacer esa noche.<\/p>\n<p>En ese momento la puse en cuatro patas sobre la cama y la penetre con toda mi fuerza, cabalg&aacute;ndola descontroladamente. Ella me ped&iacute;a m&aacute;s y en cada embestida la met&iacute;a hasta el fondo, chocando contra el final de la vagina, a lo cual ella respond&iacute;a con gritos de dolor y gemidos de placer.<\/p>\n<p>Cuando estaba a punto de llenarla de leche se la saque, le chupe la concha, que estaba toda mojada, y la puse boca arriba pidi&eacute;ndole que me mirara a los ojos. Cuando la penetre vi su cara de placer, y su boca me susurraba &quot;mas, mas&quot;. La cara de puta que pon&iacute;a me llevo a lo m&aacute;ximo y le llene la concha de leche al mismo tiempo que grit&aacute;bamos y ella ten&iacute;a otro de los tantos orgasmos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ese momento cumbre nos tiramos en la cama y nos manoseamos mutuamente. Sus tetas eran perfectas. Se notaba que hacia topless porque estaban tostadas por igual. Sus pezones eran enormes y duros.<\/p>\n<p>Prepare otro ron y continuamos bebiendo y hablando de boludeces. Por el cuarto ron ella ya estaba bastante mareada y comenzamos el acto sexual nuevamente, pero&#8230; ya no est&aacute;bamos solos. Mis dos colegas hab&iacute;an llegado y ella no lo hab&iacute;a notado. Se fue para el ba&ntilde;o y tuve la oportunidad de hablar con mis amigos y contarles lo ocurrido.<\/p>\n<p>Cuando regreso en estado de ebriedad le propuse un juego: hacerlo con la luz apagada. Y ella accedi&oacute;. Nos tiramos sobre la cama y comenzamos a manosearnos. Nuestros cuerpos comenzaron a transpirar y eso hac&iacute;a que el placer aumentara. De repente, sin que los viera, mis amigos entraron y apoyaron lentamente sus manos sobre su cuerpo, estremeci&eacute;ndolo, y ella, en su borrachera, solo se excito m&aacute;s y no dijo nada.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de varios segundos de franeleo susurr&oacute; &quot;me gusta cuando somos m&aacute;s de dos&quot; y esa fue la gota de leche que rebos&oacute; nuestra calentura. Los tres sobre ella la toquete&aacute;bamos y solo dec&iacute;a &quot;m&aacute;s, m&aacute;s&quot; gemidos. En ese momento, uno de mis amigos, Juan, le ofreci&oacute; la pija y ella se la comenz&oacute; a chupar de una forma brutal, con largos movimientos de cabeza que recorr&iacute;an toda su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Martin, por su parte, la giro, la puso a cuatro patas y comenz&oacute; a chuparle el culo y la concha, empapando toda la zona con su saliva. Yo me dedique a mirar como mis amigos la ten&iacute;an en jaque por todos lados y as&iacute; pude descansar un poco para poder continuar esta noche de sexo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ensalivarle bien el culo, Martin la puerte&oacute; con sus dedos y ella se quej&oacute; y le pidi&oacute; que lo hiciera despacio, que era estrecha, a lo cual el replico con dos dedos que entraban apretados y taladraban su oscuro agujero. Habiendo abierto camino, la tomo por las ancas, le afirmo la pija en el agujero y, de un solo empuj&oacute;n, la penetro sin piedad. Ella grito de dolor y de placer a la vez y ped&iacute;a m&aacute;s mientras chupaba la pija de Juan con una habilidad inusual.<\/p>\n<p>Embestida tras embestida, estaba siendo ensartada como brocheta por todos lados, hasta que Juan, en su punto m&aacute;ximo, grito de placer y acabo en su boca, como hacia un rato hab&iacute;a hecho yo. Sin dejar caer una gota, ella se trag&oacute; toda la leche y le lamio la pija hasta dejarla seca. Exhausto, Juan cay&oacute; sobre la cama. Ella me miro y me dijo &quot;quiero que me cojas por el culo&quot;, y no tuve m&aacute;s remedio que aceptar.<\/p>\n<p>Martin saco la pija y se puso de espaldas en la cama. Ella se mont&oacute; sobre &eacute;l y se meti&oacute; la pija en la concha a la vez que, con la mano, me llamaba para que la penetrara. Esta era una sensaci&oacute;n nueva para todos ya que nunca nos hab&iacute;a pasado esto de coger por el culo y la concha a la vez. Pero parece que para ella no era la primera vez.<\/p>\n<p>Me monte como un perro y la comenzamos a coger. Est&aacute;bamos como locos. Ella gritaba y nosotros tambi&eacute;n, hasta el punto de que nos descontrolamos y ella ped&iacute;a m&aacute;s fuerte. Yo la ten&iacute;a metida hasta el fondo y no la tengo muy chica que digamos, y Martin la meti&oacute; hasta el fondo y no se la sacaba. Juan, que miraba, comenz&oacute; a chuparle las tetas y a morderle los pezones. Era toda una mara&ntilde;a de cueros hasta que, entre gritos y espasmos, acabamos casi todos juntos llen&aacute;ndola de leche por todos lados.<\/p>\n<p>Exhaustos y tirados en la cama, los tres nos quedamos quietos mientras ella se chupaba la leche que ten&iacute;a por todo el cuerpo, hasta que nos quedamos dormidos en la cama. Cuando me despert&eacute;, casi de d&iacute;a, solo &eacute;ramos tres y ella ya no estaba. Digo ella porque nunca supe su nombre y jam&aacute;s la volv&iacute; a ver.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Era una noche de verano y me encontraba tomando una copa, solo, en un bar donde el levante era habitual y las edades oscilaban de 20 a 50 a&ntilde;os. En esa &eacute;poca viv&iacute;a con 2 amigos en una vieja casa, donde todas las habitaciones daban a un patio en com&uacute;n. 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