{"id":18657,"date":"2018-08-27T22:00:00","date_gmt":"2018-08-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-08-27T22:00:00","modified_gmt":"2018-08-27T22:00:00","slug":"18647-el-hermano-de-mi-hermano-es-de-cuidado-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18647-el-hermano-de-mi-hermano-es-de-cuidado-ii\/","title":{"rendered":"El hermano de mi hermano es de cuidado (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18657\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parec&iacute;a que nuestros padres hab&iacute;an olvidado comprar la cama que hab&iacute;an dicho y ya llev&aacute;bamos casi dos meses y nosotros segu&iacute;amos sin decir nada porque lo ten&iacute;amos m&aacute;s f&aacute;cil para follar cada d&iacute;a antes de dormirnos. Sinto comenz&oacute; a ir a la Universidad, casi todos los d&iacute;as ten&iacute;amos parecido horario, aunque est&aacute;bamos en a&ntilde;os diferentes, a m&iacute; me faltaba poco para la licenciatura en medicina, pensaba hacer doctorado y alg&uacute;n m&aacute;ster de especializaci&oacute;n con la idea de acompa&ntilde;ar a Sinto, pues cada d&iacute;a lo llevaba yo en el coche que nuestros padres compraron para nosotros dos. Nos port&aacute;bamos muy bien, dec&iacute;an ellos.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;a comenzado a hacer fresco, y en la cama ten&iacute;amos de cobija el n&oacute;rdico con funda, que era muy grande y nos cubr&iacute;a bien, as&iacute; que ya no us&aacute;bamos s&aacute;bana en la parte superior. Nuestros padres madrugaban diariamente, solomos s&aacute;bados y domingos pod&iacute;amos verlos. Sinto y yo com&iacute;amos en el comedor universitario. El problema era Gonzalo que no sal&iacute;a de casa, pero mam&aacute; Martina siempre le dejaba algo cocinado que solo ten&iacute;a que calentar. Ya llevaba m&aacute;s de tres meses sin salir de casa, su programa era su habitaci&oacute;n salir a comer tres veces al d&iacute;a y volver a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras, Sinto y yo &iacute;bamos cada vez uniendo nuestras vidas en lo profesional futuro, ambos hac&iacute;amos medicina; ten&iacute;amos claro que nos quer&iacute;amos algo m&aacute;s que por el simple hecho de ser hermanos o medio hermanos, qu&eacute; m&aacute;s da; comenzamos nuestra relaci&oacute;n por el placer y pasamos a realizar todo lo que se puede hacer con el sexo entre dos hombres, pero un d&iacute;a nos dijimos que quiz&aacute; ser&iacute;a bueno planificar nuestra vida de cara al futuro orient&aacute;ndola hacia nosotros dos y as&iacute; evitar que surgieran otras cosas con otros. Ambos est&aacute;bamos de acuerdo.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n nuestra era amplia, muy espaciosa, ten&iacute;a un closet grande y cab&iacute;a la ropa de los dos, ropa que al principio estaba muy ordenada en dos compartimentos &mdash;la tuya y la m&iacute;a&mdash;, y que pronto dej&oacute; de ser as&iacute;, porque al ser de la misma estatura y mismas tallas a pesar de la distancia de los siete a&ntilde;os, cada uno se pon&iacute;a lo que le gustaba o ten&iacute;a delante. A veces ocurr&iacute;a lo siguiente:<\/p>\n<p>&mdash; Ponte mi pantal&oacute;n y tomo tu camisa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; tal me queda este jockstraps tuyo?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vas a usar hoy este jersey, si no me lo pongo yo.<\/p>\n<p>Ya no hab&iacute;a ropa de nadie, toda la ropa era de los dos. Pero en casa nadie nos dijo nada, tal vez porque no ca&iacute;an en la cuenta, pero yo pienso que nuestros padres no ten&iacute;an tiempo a pensar en nosotros, solo nos daban el dinero que necesit&aacute;bamos y a veces m&aacute;s, lo que nos indicaba que los negocios les iban bien. La mam&aacute; de Sinto, Martina, ten&iacute;a un puesto de mucho prestigio en el mercado, all&iacute; se hac&iacute;a cola para adquirir quesos, jamones, embutidos, algunas conservas y otros productos de cierto lujo como aceites v&iacute;rgenes, etc.; mi padre era distribuidos de mercanc&iacute;as de importaci&oacute;n, desde Espa&ntilde;a al extranjero y al rev&eacute;s, claro lo mejor que ve&iacute;a se lo llevaba a su esposa y con eso aumentaban m&aacute;s las ventas. Tengo que reconocer que aunque no nos prestaban mucha atenci&oacute;n al ser mayores, trabajaban para nosotros, porque nunca nos vimos privados de dinero ni para comprar nuestra ropa, ni los pagos en la U ni para nuestros caprichos. Pero nosotros ahorr&aacute;bamos bastante porque nuestros gastos de capricho eran escasos, ya que nuestros gustos se limitaban a dos pollas y dos agujeros del culo; pues de eso est&aacute;bamos bien servidos y era y lo ser&aacute; siendo gratis.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a not&eacute; que mi armario estaba revuelto y esper&eacute; a que viniera Sinto para que lo viera. Yo estaba sentado en la cama de cara al ropero.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; has hecho?, &iquest;por qu&eacute; esta revuelto el closet? &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; No lo s&eacute;, as&iacute; me lo he encontrado yo &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>Yo no quer&iacute;a acusar a Gonzalo por ser su hermano, pero Sinto mismo dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Eso es cosa de Gonzalo, busca dinero o droga o qu&eacute; se yo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Eso mismo pienso.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Se lo decimos? &mdash;pregunt&oacute; Sinto.<\/p>\n<p>&mdash; Mejor lo dejamos pasar, no falta nada, ya sabe que no tenemos lo que busca y nos dejar&aacute; tranquilos &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute; raro, lleva meses sin salir de su cuarto &mdash;dijo Sinto.<\/p>\n<p>&mdash; Debe tener miedo &mdash;dije,<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Miedo..?, &iquest;a qu&eacute;? &mdash;pregunt&oacute; Sinto.<\/p>\n<p>&mdash; A la polic&iacute;a &mdash;sentenci&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Ha hecho algo malo?<\/p>\n<p>&mdash; No lo s&eacute; &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; y&hellip; &iquest;por qu&eacute; has dicho la polic&iacute;a? &mdash;insisti&oacute; Sinto.<\/p>\n<p>&mdash; Si no es la polic&iacute;a, es peor todav&iacute;a, son su gente que lo buscan porque habr&aacute; hecho algo que no les gusta &mdash;dije, pensando m&aacute;s en las pel&iacute;culas que en la realidad.<\/p>\n<p>Sinto con mucha calma dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Algo de eso ser&aacute;, es tonto.<\/p>\n<p>Pusimos orden al ropero y nos fuimos a la cocina donde estaba mam&aacute; Martina. La encontramos llorando, nos pusimos a su lado, Sinto le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Mam&aacute; &iquest;por qu&eacute; lloras?<\/p>\n<p>&mdash; Ahora vendr&aacute; pap&aacute; y nos lo contar&aacute; &mdash;y sigui&oacute; llorando.<\/p>\n<p>Nos sentamos todo el tiempo con ella hasta que viniera pap&aacute; no sab&iacute;amos de d&oacute;nde. Entr&oacute;, grit&oacute; muy enfurecido, vino a la cocina, nos mir&oacute; y dijo gritando:<\/p>\n<p>&mdash; Pero&hellip; &iquest;qu&eacute; hijos tengo?<\/p>\n<p>(Silencio total).<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, Martina &iquest;qu&eacute; hijos tenemos? Ladrones, drogadictos, asesinos, maricones, incestuosos&hellip; &iquest;qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>Mam&aacute; Martina callaba y lloraba.<\/p>\n<p>&mdash; A ver, Julio, &iquest;eres maric&oacute;n? y dime la verdad &mdash;gritaba mi padre.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, pap&aacute;, soy homosexual &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Mierda puta! &iquest;Y t&uacute;, Sinto, tambi&eacute;n eres homosexual? &mdash;pregunt&oacute; mi padre mariconeando la voz en la pregunta y con volumen m&aacute;s bajo.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, pap&aacute;, yo soy gay.<\/p>\n<p>&mdash; Vamos, que tengo dos hijos maricones en casa, los que estudian, los que se portaban bien, los hijos ejemplares, claro que s&iacute;, ellos ten&iacute;an que ser maricones, claro&hellip; pero no acaba ah&iacute; todo, &iquest;sabes Martina? nuestros hijos se acuestan juntos y hacen cochinadas de maricones&hellip;<\/p>\n<p>Mam&aacute; Martina levant&oacute; la cabeza, dej&oacute; de llorar, mir&oacute; la furia de su esposo y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;ntas veces te he dicho yo que compr&aacute;ramos la otra cama y dividi&eacute;ramos la habitaci&oacute;n?&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Claro, claro que s&iacute;, la culpa es m&iacute;a&hellip; Tu hijo Gonzalo acaba de decirme que mis dos hijos son maricones porque lo llevan en los genes y yo soy el que lo ha transmitido&hellip;, y t&uacute; me hablas de la cama y la divisi&oacute;n&hellip;, pues ahora tenemos la habitaci&oacute;n de Gonzalo libre, &iquest;qui&eacute;n de los dos va all&iacute;? &iquest;y los genes d&oacute;nde est&aacute;n?<\/p>\n<p>(Silencio total).<\/p>\n<p>&mdash; Pues yo dir&eacute; qui&eacute;n se va&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ninguno! &mdash;dije gritando.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute;? &mdash;Exclam&oacute; mi padre&mdash;, &iquest;qui&eacute;n manda en mi casa?<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, escucha, por favor&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; tengo que escuchar yo? dime &iquest;qu&eacute; tengo que escuchar?<\/p>\n<p>&mdash; A tus hijos lo que te digan &mdash;dije.<\/p>\n<p>&mdash; Vale, pues habla&hellip; &mdash;me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; Primero nos cuentas que pasa con Gonzalo, luego lo nuestro. Gonzalo es hijo de mam&aacute; y hermano de Sinto, lo quiero como a un hermano, &iquest;qu&eacute; ha pasado? Luego seguiremos hablando, y ser&eacute;nate, pap&aacute;, ser&eacute;nate, por favor, que mam&aacute; sufre en silencio.<\/p>\n<p>&mdash; Empezamos a entendernos, respondi&oacute; mi padre.<\/p>\n<p>Entonces nos cont&oacute; que hab&iacute;a sido asesinado hace ya cuatro meses el pap&aacute; de Gonzalo, que la polic&iacute;a hab&iacute;a cercado al se&ntilde;or Monisario que es como se llamaba el tal sujeto. La polic&iacute;a estaba y est&aacute; buscando al asesino o asesinos, porque hab&iacute;a sido acuchillado diecisiete veces con tres cuchillos diferentes. Explic&oacute; que iban buscando a Gonzalo, el propio hijo, como uno de los sospechosos, pero que no es el &uacute;nico; que los negocios de Juan Manuel Monisario, el padre de Gonzalo, estaban relacionados con la droga y una banda competidora se lo quer&iacute;a arrebatar. Esta lucha interna es lo facilit&oacute; a la polic&iacute;a ir recopilando datos de las dos bandas. Por fin dieron con Martina y le preguntaron qu&eacute; sab&iacute;a de su ex esposo, como les dijo que no sab&iacute;a nada de su ex, le preguntaron si sab&iacute;a de su hijo porque no aparec&iacute;a y ella tuvo la debilidad en ese momento y lo llam&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando apareci&oacute; fue inmediatamente detenido y est&aacute; en la carceleta de comisar&iacute;a esperando la decisi&oacute;n del juez. Toda una retah&iacute;la de novedades, porque mam&aacute; Martina nada sab&iacute;a de los negocios de su ex ni de la complicidad de su hijo. Precisamente el juez que hab&iacute;a concedido la custodia de Gonzalo a su padre, ha tiempo que hab&iacute;a sido encarcelado como un capo de la mafia y ya hab&iacute;a muerto en la prisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Por fin relat&oacute; que cuando la polic&iacute;a se llevaba a Gonzalo, este grit&oacute;, de cara a su madre:<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; no sabes nada, te has casado con un maric&oacute;n, sus hijos son unos maricones y se acuestan juntos para follar.<\/p>\n<p>Esta era una de sus lindezas, pero desde la casa hasta la camioneta de la polic&iacute;a, iba diciendo cosas de Julio y Sinto sin parar. Cuando mi padre fue a la comisar&iacute;a a prestar declaraci&oacute;n de cu&aacute;nto tiempo estuvo viviendo &uacute;ltimamente Gonzalo en nuestra casa y de sus actividades, le permitieron verlo y &eacute;l le hab&iacute;a declarado todo lo que Sinto y yo ven&iacute;amos haciendo.<\/p>\n<p>Entonces se encar&oacute; con nosotros para que le dij&eacute;ramos la verdad de todo lo nuestro. Dir&iacute;amos que ese d&iacute;a salimos del armario porque dijimos la verdad sin reticencias. Cuando hab&iacute;amos acabado todo el asunto, mi padre dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Para vivir en esta casa, ten&eacute;is que dejar estas cosas.<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, esto es un asunto personal nuestro, si lo impides me echas a la calle &mdash;dije yo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pues te vas! &mdash;grit&oacute; mi padre.<\/p>\n<p>&mdash; Si Julio se va yo tambi&eacute;n me voy, &mdash;grit&oacute; Sinto que jam&aacute;s hab&iacute;a levantado la voz.<\/p>\n<p>Mi padre se puso a mirar a mam&aacute; Martina y ella dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Lo que los chicos hagan entre ellos no da&ntilde;a a nadie; si los echas, yo tambi&eacute;n me voy con ellos.<\/p>\n<p>&mdash; Pero&hellip;<\/p>\n<p>Martina cort&oacute; en seco:<\/p>\n<p>&mdash; Ya estoy hasta de que mis esposos maltraten a mis hijos, ya tengo uno en la c&aacute;rcel por culpa de mi primer esposo, &iquest;ahora dos hijos en la calle por culpa tuya? No, a Julio me lo he criado yo siendo peque&ntilde;o y es un amor conmigo, t&uacute; solo no decides de &eacute;l; de Sinto ni qu&eacute; decir&hellip;, estos hijos m&iacute;os se aman, mejor los quiero que se amen a que se odien&hellip;<\/p>\n<p>Mi padre call&oacute; un rato largo y al final dijo:<\/p>\n<p>&mdash; No voy a ser yo quien te haga la vida imposible, mi ni&ntilde;a, si quieres a nuestros hijos, yo tambi&eacute;n los quiero, aunque no entiendo nada&hellip;, yo no quiero ser culpable de esto, no quiero, no quiero&hellip;<\/p>\n<p>Y se puso a llorar como un ni&ntilde;o desesperado. Nos acercamos Sinto y yo para abrazarle y le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, no eres culpable de nada, nadie tiene la culpa de c&oacute;mo somos, tampoco sois culpables de que nos amemos intensa e &iacute;ntimamente, es cosa nuestra, pero siempre nos has cuidado y con mam&aacute; Martina junto a ti hemos sido felices&hellip;, creo que un d&iacute;a entender&aacute;s mejor esto que nos pasa&hellip;<\/p>\n<p>Nuestros padres se retiraron y nosotros tambi&eacute;n, solo ten&iacute;amos pena por todo lo ocurrido, nos abrazamos y lloramos. Al d&iacute;a siguiente nos fuimos a la U sin ganas, pero lo consideramos necesario. Durante la comida en el comedor universitario hablamos de lo que har&iacute;amos si mi pap&aacute; insist&iacute;a y si mam&aacute; Martina se pon&iacute;a contra mi padre. No sacamos provecho en toda la ma&ntilde;ana, hab&iacute;amos estado pensando todo el tiempo en todo lo ocurrido el d&iacute;a anterior. Sinto me mostr&oacute; el peri&oacute;dico que hab&iacute;a comprado con toda la noticia sobre Gonzalo. Cuando acabaron todas nuestras clases nos fuimos a casa con la idea de inscribir a Sinto en el gimnasio. Pero estaban esperando nuestros padres y nos quedamos quietos frente a ellos. Mi padre nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Ahora vais a vuestra habitaci&oacute;n y pon&eacute;is orden.<\/p>\n<p>En silencio fuimos a nuestra habitaci&oacute;n y encontramos una cama Queen de 180 cm de ancho por 200 cm de altura. Aquello parec&iacute;a una plaza de toros rectangular. Cayeron al suelo nuestras mochilas y nos abrazamos. Se asomaron nuestros padres y los abrazamos y besamos mostr&aacute;ndoles nuestro cari&ntilde;o. Era una cama exactamente igual que la que usaban nuestros padres.<\/p>\n<p>Esa noche s&iacute;. Si la noche anterior hab&iacute;a sido una noche de duelo, ahora en esta noche fue el despilfarro de nuestros padres el que nos anim&oacute; y rubricamos nuestro amor con una follada por partida doble, primero nuestros besos, de los cuales ten&iacute;amos ya un excelente historial, los movimientos en esa cama fue libros y nos buscamos con un 69 para preparar las entradas para nuestros penes. Y finalmente foll&eacute; a Sinto como era su gusto y le di mucho placer. Pero como soy envidioso, quise volver a comenzar tras un ligero descanso, porque deseaba que Sinto me hiciera perder mi virginidad anal. Fue la primera vez que lo hizo y le gust&oacute;, a mi tambi&eacute;n y desde entonces nos hemos convertidlos dos en vers&aacute;tiles.<\/p>\n<p>Nuestra vida ha transcurrido en paz desde entonces, primero ejerc&iacute; yo la medicina luego hemos conseguido que mi padre ampliara la gama de sus negocios y nos ha abierto un dispensario especializado en Nefrolog&iacute;a. Ah&iacute; trabajamos los dos, somos felices, mis padres se han mayores, vivimos los cuatro en la misma casa. De vez en cuando vamos a visitar los cuatro a Gonzalo. Siente pena por no haber seguido viviendo con nosotros, intentamos no dar mucha importancia a esto, pero se siente acompa&ntilde;ado. Cuando salga de la c&aacute;rcel, somos su familia y lo esperaremos para acogerlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Parec&iacute;a que nuestros padres hab&iacute;an olvidado comprar la cama que hab&iacute;an dicho y ya llev&aacute;bamos casi dos meses y nosotros segu&iacute;amos sin decir nada porque lo ten&iacute;amos m&aacute;s f&aacute;cil para follar cada d&iacute;a antes de dormirnos. Sinto comenz&oacute; a ir a la Universidad, casi todos los d&iacute;as ten&iacute;amos parecido horario, aunque est&aacute;bamos en a&ntilde;os diferentes, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18657","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}