{"id":18708,"date":"2018-09-04T22:00:00","date_gmt":"2018-09-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-09-04T22:00:00","modified_gmt":"2018-09-04T22:00:00","slug":"18708-mi-cunada-se-masturba-por-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18708-mi-cunada-se-masturba-por-mi\/","title":{"rendered":"Mi cu\u00f1ada se masturba por mi"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18708\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tuve la suerte de encontrar una buena mujer, guapa, buen cuerpo y rica para coger. Tenemos sexo casi a diario y experimentamos todo cuanto se nos viene en mente.<\/p>\n<p>Recuerdo que reci&eacute;n casados se lleg&oacute; a vivir a la casa de su madre una hermana, una linda jovencita de escasos 18 que hab&iacute;a estado internada como novicia o &quot;aspirante&quot; a monja, me dijeron.<\/p>\n<p>La chiquita visitaba nuestra casa con frecuencia y no es de extra&ntilde;ar que en m&aacute;s de alguna vez nos encontrara cogiendo. Entraba a nuestra habitaci&oacute;n, y aunque tocaba primero en algunas ocasiones apenas pod&iacute;amos ocultarnos bajo las s&aacute;banas para esconder nuestra desnudez. A mi mujer y a m&iacute; nos causaba gracia la actitud de Rudy, esper&aacute;bamos que se marchara y continu&aacute;bamos con nuestro trabajito. Cog&iacute;amos hasta no poder.<\/p>\n<p>Siempre he sido amigo de los libros, lo cual me ha permitido tener algunas respuestas cuando alguien las necesita. Ruby entr&oacute; a ese c&iacute;rculo, me preguntaba cosas, a veces triviales y hasta sin sentido. Habl&aacute;bamos de historia, ciencia, cine, comic y hasta de telenovelas. Nuestras pl&aacute;ticas se alargaban por horas.<\/p>\n<p>Miriam mi mujer, con ese instinto de hembra empez&oacute; a cuestionar sobre el motivo de tanta charla, pero se auto fren&oacute; a s&iacute; misma ante la inocencia de su hermanita, cosa de chicas pens&oacute;.<\/p>\n<p>Pasaron los meses y todo segu&iacute;a su ritmo, fue un d&iacute;a despu&eacute;s de un polvo de mediod&iacute;a que mi esposa me puso al corriente de algo que hab&iacute;a hecho mi cu&ntilde;ada. Seg&uacute;n supe, mi mujer hab&iacute;a encontrado a su hermana en nuestra cama toc&aacute;ndose. La hab&iacute;a hallado acostada boca arriba, la falda levantada y sus calzoncitos s&oacute;lo en una pierna. La chiquilla se masturbaba con sus dedos, mientras pronunciaba mi nombre. Escuch&eacute; el relato y le reste importancia para calmar a mi esposa, aunque mis pensamientos daban vida a las m&aacute;s lujuriosas pasiones.<\/p>\n<p>Pude darme cuenta que mi cu&ntilde;ada se ausent&oacute; de nuestra casa, y aunque viv&iacute;amos enfrente pocas veces pod&iacute;a verla. Mi mujer pareci&oacute; olvidar lo que pas&oacute; y todo empez&oacute; volver a la normalidad. Ruby empez&oacute; a frecuentarnos.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a regrese a mi casa antes de lo esperado, pues mi se&ntilde;ora tendr&iacute;a que hacer algunas diligencias. Fue ella qui&eacute;n me pidi&oacute; que lo hiciera, pues viv&iacute;amos en un barrio peligroso lleno de rateros y era necesario que uno de los dos estuviera a fin salvaguardar nuestras escasas pertenencias. Al llegar vi la puerta del dormitorio semiabierta, camin&eacute; despacio presintiendo lo que hallar&iacute;a. Pude ver a mi cu&ntilde;adita en nuestra cama semidesnuda, se frotaba el chocho y gem&iacute;a. Se magreaba las tetas y se contorsionaba, parec&iacute;a estar al l&iacute;mite de un eminente orgasmo. Decid&iacute; observar la escena, disfrutar cada toqueteo, el movimiento de sus caderas y o&iacute;r sus susurros, esos gestos de deseo y placer. Ella parec&iacute;a haber perdido la noci&oacute;n de las cosas, pude percibir cuando mencion&oacute; mi nombre. Se masturbaba pensando en alguien a qui&eacute;n ten&iacute;a a escasos metros, eso me decidi&oacute; y me acerqu&eacute; d&aacute;ndome cuenta que ten&iacute;a sus ojos cerrados. Estaba frente a ella, me sinti&oacute;, pudo verme y sonri&oacute;. No hubo tiempo de explicaciones, me sent&eacute; a su lado y dirig&iacute; mis labios a su cl&iacute;toris, ella abri&oacute; sus piernas y toda su cosa qued&oacute; a mi disposici&oacute;n. Ten&iacute;a una vulva peque&ntilde;a, labios delgados y un cl&iacute;toris mediano de un color rosado claro.<\/p>\n<p>Estaba h&uacute;meda y enrojecida por la fricci&oacute;n de sus dedos, su aroma a hembra era delicioso. Mi lengua trabaj&oacute; su raya de extremo a extremo, intent&eacute; meter un dedo pero no entro, Ruby era virgen. Mis pensamientos lascivos se enorgullecieron, estaba a punto de romper el chochito de mi cu&ntilde;ada. A todo esto, mi ropa yac&iacute;a sobre el suelo, y hab&iacute;a colocado mi verga al alcance de la boca de Ruby, esta hab&iacute;a entendido la indirecta y mamaba, torpe pero mamaba. Est&aacute;bamos en un 69 perfecto, ella arriba yo abajo, pod&iacute;a chupar su rajita y ver su culo. Esa flaquita parec&iacute;a pose&iacute;da, pasaba su lengua desde pegue de mis huevos hasta la cabeza, se introduc&iacute;a todo mi pene y gem&iacute;a. Pasamos minutos de infarto, hab&iacute;amos realizado el pre&aacute;mbulo, era tiempo de la verdad. La levante en mis brazos y la coloque sobre una mesita alta, su cabeza qued&oacute; apoyada sobre unas almohadas. Sus piernas ligeramente sobre mis hombros, sus nalgas al borde, la posici&oacute;n era perfecta para que pudiera ver mi verga cuando se aproximara a su cueva. Puse mi tranca a su entrada y empuje, pude observar cuando entro la punta, su cuerpo se estremeci&oacute; y puj&oacute;. No me detuve y segu&iacute; haciendo presi&oacute;n, podr&iacute;a decir que escuch&eacute; el sonido de algo roto en su interior. La penetr&eacute; y pude sentir esa estrechez de mujer reci&eacute;n estrenada, lo de dem&aacute;s fue simple: comenc&eacute; un mete saca r&iacute;tmico, la embest&iacute;a tratando de no lastimarla. El acoplamiento era perfecto, mi verga rozaba sus paredes vaginales y cuando llegamos al orgasmo s&oacute;lo pude pensar que esto ten&iacute;a que repetirse.<\/p>\n<p>Terminamos, los dos satisfechos. Nos besamos y sin prometernos nada supimos que volver&iacute;amos a darnos placer. Ruby fue y ser&aacute; mi bello recuerdo, hoy separado de mi esposa, s&eacute; que Ruby me ama pero pesan los prejuicios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Tuve la suerte de encontrar una buena mujer, guapa, buen cuerpo y rica para coger. Tenemos sexo casi a diario y experimentamos todo cuanto se nos viene en mente. 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