{"id":18780,"date":"2018-09-16T22:00:00","date_gmt":"2018-09-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-09-16T22:00:00","modified_gmt":"2018-09-16T22:00:00","slug":"18780-el-castillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18780-el-castillo\/","title":{"rendered":"El castillo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18780\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>Este relato continua al relato anterior titulado &ldquo;N&eacute;stor&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*****<\/p>\n<p>Los amos del castillo se deshicieron de Luis o Luis se deshizo de los amos del castillo. A la puerta de la cochera del castillo les desped&iacute;a cuando sal&iacute;an elevando la mano. Esta vez agitaba su brazo, quiz&aacute; igual que otras, pero con m&aacute;s alegr&iacute;a. Se quedaba el due&ntilde;o del castillo para unos quince d&iacute;as, y hoy, mi&eacute;rcoles, era la primera noche. Ya hab&iacute;a ocurrido otras veces, pero Luis no hab&iacute;a organizado un plan como el de ahora; adem&aacute;s, para este plan, Luis ten&iacute;a todas las bendiciones, benepl&aacute;citos, autorizaciones, permisos, incluso dinero para atender las necesidades del castillo y del personal, adem&aacute;s pod&iacute;a gastar para sus invitados. Como Luis siempre ha sido moderado en sus gastos, los amos del castillo no ten&iacute;an problema en dejar que administrara la estancia mientras estaban ausentes.<\/p>\n<p>No obstante, Luis quiso que fu&eacute;ramos, puesto que la noche era larga, despu&eacute;s de haberse ido las dos personas que atienden la casa junto con &eacute;l. Amalita cocin&oacute; todo lo que Luis le pidi&oacute;. Era su ni&ntilde;ito, lo quer&iacute;a como una madre quiere a su hijo, aunque Amalita y Luis no eran parientes, pero &ldquo;es tan dulce&rdquo; &mdash;dec&iacute;a Amalita&mdash; que Luis se la hab&iacute;a ganado a su bando. El jardinero era otro gran amigo de Luis, porque no faltaba nunca a los requerimientos de Ram&oacute;n. Si Ram&oacute;n ten&iacute;a mucha bosta que recoger, all&iacute; estaba Luis; si Ram&oacute;n no pod&iacute;a ir el d&iacute;a de riego, all&iacute; estaba Luis; si Ram&oacute;n estaba cansado de la tarea, all&iacute; estaba Luis d&aacute;ndole alg&uacute;n refrigerio. Por eso Ram&oacute;n tambi&eacute;n ayudaba a Luis. No hab&iacute;a ninguna diferencia entre estas tres personas en cuanto a ayudarse en las tareas del castillo. Luis ayudaba a Amalita y Amalita le ayudaba a Luis en la limpieza de las salas y habitaciones. Pero Luis dec&iacute;a que ellos tienen otra manera de pensar y de vivir y para seguir en paz, mejor que nos present&aacute;ramos Gaspar y yo despu&eacute;s de las ocho de la tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*****<\/p>\n<p>El d&iacute;a hab&iacute;a resultado bastante caluroso desde temprano en la ma&ntilde;ana a causa de un poniente muy c&aacute;lido, pero en la tarde se hab&iacute;a agudizado el calor.<\/p>\n<p>En la ma&ntilde;ana, no pod&iacute;a ser de otra manera, se present&oacute; Gaspar en casa. L&oacute;gicamente hice caso al T&iacute;o Paco y no me levant&eacute; temprano, ni tarde. Estaba en la cama sin despertar, totalmente desnudo y estirado sobre las s&aacute;banas. Dorm&iacute;a, dorm&iacute;a, dorm&iacute;a. El d&iacute;a anterior hab&iacute;a sido de extrema fatiga.<\/p>\n<p>Pregunt&oacute; Gaspar por m&iacute; en la cocina. En la casa solo estaba la mujer que hace las tareas culinarias, Paulina. Cuando Luis entr&oacute; la encontr&oacute; acalorada, porque&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&hellip; pensando que el se&ntilde;orito se hab&iacute;a ido, he entrado a limpiar la habitaci&oacute;n, porque la Emiliana no lo ha hecho, y &iexcl;ay, Dios m&iacute;o, Virgen de Santa Eufrasia, el se&ntilde;orito est&aacute; durmiendo!, por eso no contest&oacute; cuando llam&eacute;; y &iexcl;ay, se&ntilde;orito Gaspar!, &iexcl;ay, mi Dios, que lo he visto como su madre lo trajo al mundo!&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No haga caso, es un chico joven&rdquo;, dijo Gaspar sin saber qu&eacute; decir.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ay, s&iacute;, menos mal; no le diga nada, por favor, qu&eacute; verg&uuml;enza, una mujer mayor como yo meti&eacute;ndome en la habitaci&oacute;n del se&ntilde;orito, &iquest;qu&eacute; va a pensar de m&iacute;? Porque yo, se&ntilde;orito Gaspar, soy una persona decente de las de siempre, no era mi intenci&oacute;n&hellip; &iexcl;por Dios y su santa Madre bendita&hellip;!<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ya, ya, d&eacute;jelo estar, no se preocupe, no pasa nada; prepare algo para que desayune mi primo y a lo suyo, ahora le hago bajar&rdquo;, intent&oacute; calmarla.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Ay, Se&ntilde;or, Se&ntilde;or; como hoy van estos chicos de aquella manera, y una no sabe qu&eacute; hacer, por eso pasa lo que pasa y pasan m&aacute;s de cuatro cosas&hellip;, porque en mi tiempo&hellip;&rdquo;, y traspuso la puerta de la cocina.<\/p>\n<p>Gaspar, ri&eacute;ndose, subi&oacute; a mi habitaci&oacute;n a despertarme, pero cuando me contaba esto ya llevaba m&aacute;s de media hora contempl&aacute;ndome mientras dorm&iacute;a; seg&uacute;n me dijo, estaba entre la espada y la pared; la espada era que no quer&iacute;a molestar mi sue&ntilde;o y la pared que durmiendo le hab&iacute;a parecido m&aacute;s bello.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;T&uacute; tienes derecho a mirarme, pero no a enamorarte&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Eso lo s&eacute;, pero entra, l&aacute;vate o d&uacute;chate o haz tu puta gana si quieres, pero baja a desayunar; y te disculpas con Paulina, dice Gaspar mientras yo entraba en la ducha.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Claro porque el se&ntilde;orito lo dice&hellip;, pobre mujer, si le digo algo se me pone nerviosa&hellip;, t&uacute; no me has dicho nada, &iquest;vale?&rdquo;, y me met&iacute; en la ducha.<\/p>\n<p>Al momento se asoma Gaspar y dice:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Necesita el se&ntilde;orito que le ayude a lavarse?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Vete ya de una puta vez, joder!&rdquo;, dije ri&eacute;ndome mientras le echaba agua a su cara.<\/p>\n<p>Bajamos a desayunar y nos fuimos a ver gente, amigos de Gaspar en sus lugares de trabajo. Caminar por esas calles ardientes, bajo el sol o buscando la sombra era agotador. Ard&iacute;a hasta el extremo de ponerme la cara de color encarnado encendido. Notaba el calor en los p&oacute;mulos que ard&iacute;an. Estuvimos en el taller de un amigo de Gaspar, Isenio, que era un poco pintor, escultor, dibujante, ceramista&hellip;; yo creo que m&aacute;s artesano que artista. Nos ofreci&oacute; una cerveza que era lo que mejor se pod&iacute;a hacer en ese momento y charlamos casi de todo. Nos fuimos a otro sitio, pero en la calle le dije que preferir&iacute;a que nos fu&eacute;ramos a casa y sentarnos para charlar o lo que quisiera. Consinti&oacute; el bueno de Gaspar e hizo unas llamadas para avisar a su casa que com&iacute;a en casa del abuelo y a la Paulina que ir&iacute;a all&iacute; a comer. Algo debi&oacute; decirle Paulina porque adem&aacute;s de provocarle extremada hilaridad, Gaspar le insist&iacute;a en que no se preocupara de nada, porque su primo ni se hab&iacute;a enterado, y bla, bla, bla &hellip;<\/p>\n<p>Todo transcurri&oacute; normal, pero comimos pronto y decidimos irnos al r&iacute;o a ba&ntilde;ar para ocupar la tarde. As&iacute; nos lo pasamos all&iacute; hasta las 6 y poco m&aacute;s para irnos a cambiar de ropa y estar a punto para tomar el castillo. As&iacute; lo dec&iacute;amos Gaspar y yo, porque nos parec&iacute;a que &iacute;bamos a tomar el castillo. Ah, vale, hab&iacute;amos quedado Gaspar y yo en que por la tarde nada de nada, me refiero al sexo, porque luego en la noche hab&iacute;a que estar potentes, porque Luis podr&iacute;a prepararnos cualquier cosa inesperada. As&iacute; que lo m&aacute;s que hicimos fue nadar y sobrenadar en el agua porque es donde m&aacute;s fresco se estaba. Un rato quise salir para que me tomara el sol, pues quer&iacute;a regresar a mi ciudad y que notaran que hab&iacute;a tomado sol y me encontraba algo m&aacute;s te&ntilde;ido que de costumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*****<\/p>\n<p>Por fin lleg&oacute; la hora de la &ldquo;toma de la Bastilla&rdquo;, es decir, la toma del castillo o el ingreso, o lo que quiera que se llame. Yo deseaba entrar por la puerta grande, entrada principal, por debajo de las almenas claramente visibles. Me parec&iacute;a que entrar por otra puerta podr&iacute;a ser m&aacute;s moderno, pero menos interesante. As&iacute; que Gaspar me hizo bajar del coche en la puerta principal y se fue a dejar el coche en el garaje.<\/p>\n<p>De pronto y ante mi sorpresa, asomaron dos t&iacute;os vestidos de armadura en la parte de las almenas delanteras y me dijo uno de ellos:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Quien va? Declarad vuestra procedencia y decid &iquest;por qu&eacute; os atrev&eacute;is a presentaros bajo nuestras almenas?, claramente era la voz de Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No se&aacute;is bellaco ni atrevido, pues que la osad&iacute;a muy cara os har&eacute; pagar y abrid la puerta de inmediato si no quer&eacute;is encontraros en serios apuros&rdquo;, respond&iacute; en tono bravuc&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No lo tendremos cuenta mientras os&eacute;is mantener vuestro anonimato; decid, pues, qui&eacute;n os env&iacute;a o si ven&iacute;s por vuestra cuenta&rdquo;, respondi&oacute; desde la armadura la misma voz de Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Yo soy don Jessius de Cataplines Inmejorables, honorable hu&eacute;sped del se&ntilde;or de aquesta torre, don Luis de Pullamagna y Miralondras, por ser invitado para una excepcional y sorprendente velada. &iexcl;Abrid las puertas, pardiez, o vais a verlas moradas en consecuencia!&rdquo;, respond&iacute; conteniendo la risa.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Izad banderas, caballeros y bajad el puente, suenen los clarines y atabales al paso de don Jessius Cataplinensium Inmeliorabilium&rdquo;, dijo la voz c&oacute;ncava de Luis.<\/p>\n<p>De pronto un ruido de cadenas y bajaba la compuerta de la puerta. Me asust&eacute; porque se me ven&iacute;a lentamente encima de m&iacute; y toc&oacute; suelo. Entonces sub&iacute; sobre las tablas y adelant&eacute; hacia las puertas que se estaban abriendo. Dos caballeros medievales con indumentaria met&aacute;lica completa y yelmo con celada, empu&ntilde;aban espada que continuamente bland&iacute;an dando alaridos ininteligibles. Al llegar donde ellos no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, porque abrazar aquellos metales me parec&iacute;a que no era lo indicado. Entramos a una sala muy acristalada que ten&iacute;a una habitaci&oacute;n donde dejaron toda su indumentaria. Gaspar y Luis aparecieron de dentro de los metales en calzoncillos y totalmente sudorosos.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Primero a la piscina&rdquo;, dijo Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Vale&rdquo;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>Y ese &ldquo;vale&rdquo; lo dije muy en serio, porque calor hac&iacute;a, ellos estaban chorreando sudores por doquier y yo ten&iacute;a mil calores m&aacute;s. Hab&iacute;a junto a la piscina unos aperitivos preparados en una mesa con tres sillas. En una de las sillas dej&eacute; mi gorra, mi tank top y mi short, me saqu&eacute; mis sandalias y me ech&eacute; a la piscina enseguida. El agua estaba limpia e inmejorable. Detr&aacute;s vinieron Luis y Gaspar. Les vi con malas intenciones de hundirme y convertirme en un gui&ntilde;apo para hacer de m&iacute; una mu&ntilde;eca a su placer y nad&eacute; para que no me dieran alcance. Si hubiera salido no me hubieran cazado o pescado, pero me daba pereza salirme y estaba muy concienciado para las mil perrer&iacute;as que quisieran hacerme. As&iacute; que se me echaron encima y comenzamos a besarnos dentro del agua, pero de vez en cuando me hund&iacute;an entre los dos para dejarme inerme y seguir jugando conmigo. La verdad es que con mucho placer me convert&iacute; en el juguete de los dos, un juguete que iba a acabar como ocurri&oacute;. Salimos del agua y me obligaron a ponerme de rodillas y en perrito. Lu&iacute;s se puso detr&aacute;s de m&iacute; y Gaspar delante. estaba sujetado por los dos caballeros de la recepci&oacute;n, ahora sin armadura. No me cost&oacute; meterme la polla de Gaspar en la boca y comenc&eacute; a succionarla, a mamarla, masturbando ese trozo de carne con mis labios y mi lengua, mientras sent&iacute;a que Luis preparaba mi culo con algo muy h&uacute;medo y refrescante y pens&eacute; que me iba a perforar el trasero. En efecto, luego de meterme uno, dos y tres dedos dando vueltas a la entrada del ano, cuando ya pens&oacute; que estaba preparado, mientras yo me com&iacute;a la polla de Gaspar, me atraves&oacute; con su verga hasta el interior con tanta fuerza que me hizo adelantar y me clav&eacute; la polla de Gaspar hasta la misma garganta, lo que me provoc&oacute; una fuerte sensaci&oacute;n de ahogo que me produjo una serie de arcadas. Saqu&eacute; r&aacute;pido la boca para no asfixiarme y solo expuls&eacute; un poco de saliva, as&iacute; que volv&iacute; a meterme aquella polla en la boca y la fui masturbando con mi boca al mismo comp&aacute;s que los mete y saca que hab&iacute;a iniciado Luis, mientras me dec&iacute;a &ldquo;puta, cabr&oacute;n, t&iacute;o de mierda&rdquo; y otras preciosidades por el estilo. Me pareci&oacute; que Luis estaba a punto de venirse y sac&oacute; su polla de mi antro, pero igual Gaspar se desprendi&oacute; de mi boca y se intercambiaron el lugar. No tard&oacute; mucho en venirse en mi boca Luis. No pude contener su esperma en mi boca por lo abundante y desprevenido que me lleg&oacute;. No pens&eacute; que iba a ser tanto. Pero Gaspar segu&iacute;a follando mi culo y su polla, siendo m&aacute;s gruesa que la de Luis, entraba y sal&iacute;a con m&aacute;s facilidad entre mi esf&iacute;nter; y se vino todo &eacute;l en mi interior. Entonces se puso Luis detr&aacute;s de mi culo y besaba mi agujero esperando que saliera la lefa de su amado para trag&aacute;rsela toda. Y lo hizo. Yo, mientras, estaba todav&iacute;a saboreando la leche de Luis en mi boca, pero por debajo vi a Gaspar tumbado de espalda debajo de Luis con la polla de este en su boca, como queri&eacute;ndola resucitar lo que no tard&oacute; en provocar. Yo comenc&eacute; a masturbarme con una mano, mientas apoyaba la otra en el piso. Luis hab&iacute;a sorbido sustantivamente toda la leche que sal&iacute;a de mi antro y se acomod&oacute; de espaldas debajo de m&iacute; para tragarse mi polla y lo que le parec&iacute;a que estaba por venirse. Gaspar dio media vuelta para seguir comi&eacute;ndose la polla de Luis. Nos venimos al mismo tiempo Luis y yo. Los gritos de placer as&iacute; lo indicaban. Nos tumbamos en el suelo los tres juntos satisfechos por esta primera victoria y por los trofeos conseguidos. Est&aacute;bamos los tres muy sudados y con signos de fatiga por el esfuerzo hecho, porque est&aacute; visto que tener sexo es un verdadero trabajo como un aut&eacute;ntico placer.<\/p>\n<p>Tras descansar un rato fuera, buscando algo de los dem&aacute;s qu&eacute; tocar o que nos tocara, decid&iacute; ba&ntilde;arme en la piscina y pregunt&eacute; donde estaba la ducha. Pero Luis me dijo que no hac&iacute;a falta que pod&iacute;a meterme como quisiera. Lo hice. Me zambull&iacute; como mejor s&eacute; hacer. Gaspar y Luis se zambulleron quiz&aacute; con m&aacute;s maestr&iacute;a pero algo se inclinaron de lado. Vinieron donde estaba yo en son de paz para abrazarnos y besarnos dentro del agua que es otro placer que muy pocas veces hab&iacute;a probado y que ahora se hac&iacute;a necesario, pues estaba en el plan de Luis y Gaspar.<\/p>\n<p>Salimos a tomar el aperitivo. Me apetec&iacute;a comer algo aunque fueran aceitunas y almendras que es lo que hab&iacute;a. Me serv&iacute; un martini seco sin hielo. Ellos dos hicieron lo mismo agregando hielo y lim&oacute;n. Jam&aacute;s me pongo lim&oacute;n al Martini, pero debe estar bueno; la verdad es que muy pocas veces tomo Martini, pero es lo que hab&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*****<\/p>\n<p>Tras una amena conversaci&oacute;n en la que me explicaron qu&eacute; &iacute;bamos a hacer durante la noche, pasamos a la cena. Me avisaron que iba a ser una cena salvaje, para lo cual nada de ropa. &ldquo;Textil prohibido&rdquo;, dec&iacute;a Gaspar. Pero Luis trajo tres cintas que ten&iacute;an cada una su pluma no s&eacute; de qu&eacute; ave y nos at&oacute; a la frente la cinta at&aacute;ndola en la nuca. Luego Gaspar hizo lo mismo con Luis. As&iacute; que no hab&iacute;a una mesa para sentarnos a comer, sino una mesa con diversos manjares muy desconocidos para m&iacute; a base de pescado y carnes irreconocibles. Hab&iacute;a un peque&ntilde;o frigor&iacute;fico donde estaban todas las botellas que podr&iacute;amos tomar.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Est&aacute;n ah&iacute; para que no se calienten con el calor que hace; cada uno se sirve como y cuando quiera&rdquo;, dijo Luis.<\/p>\n<p>Era una terraza contigua a la piscina, toda acristalada. Puertas con cristales transparentes y marcos pintados de blanco. Desde dentro se pod&iacute;a ver la piscina, ahora ya iluminada, y un muro del castillo al fondo. Las plantas m&aacute;s pr&oacute;ximas a la piscina se distingu&iacute;an; eran plantas de rocalla, tales como tomillos de diversas variedades, helianthemun nummularium de diferentes colores, iris enanos, arabis, armeria mar&iacute;tima, camp&aacute;nula, cer&aacute;stium, dianthus subacaulis, sempervivum o siempre viva, flox subulata, saponaria ocymoides, muchos sedum de variedades diferentes, jaras de porte bajo, scabiosa, salvia nemorosa, aubrieta, centaurea simplicicaulis, erigeron y muchas m&aacute;s que daban un conjunto precioso. Con la luz de las farolas ten&iacute;an reflejos luminosos que te invitaban al deseo y al apetito de la concupiscencia porno. La verdad es que la ambientaci&oacute;n era m&aacute;s apropiada para divertirse con el sexo que para pasear, sobre todo al anochecer, cuando ya no hay bichos como abejas, avispas y otros insectos molestos. El agua de la piscina se ve&iacute;a espl&eacute;ndidamente azulada y quieta como una l&aacute;mina de cristal.<\/p>\n<p>La decoraci&oacute;n de la terraza era simple, sillas propias de terraza para poder sacar y sentarse mojado sobre ellas, mesas redondas de jard&iacute;n y dos paradores para guardar los enseres; lo m&aacute;s propio para preparar algo como lo que ten&iacute;amos delante. El suelo era r&uacute;stico de ladrillos rojos grandes y la alfombra no era de lana con pelo peinado sino de esparto, con un ligero olor a hierba silvestre. El techo est&aacute; formado por unas grandes vigas cruzadas en el punto central como si fuera una tienda de campa&ntilde;a y peque&ntilde;as l&aacute;mparas de hierro forjado colgando de las vigas.<\/p>\n<p>All&iacute; com&iacute;amos y nos tumb&aacute;bamos en sillones reclinables, pero siempre intencionadamente jugando con las cosas y con el sexo. Luis le meti&oacute; una salchicha muy gorda a Gaspar por el culo. Como estaba cocinada y los empujones que recibi&oacute; la desgraciada salchicha qued&oacute; hecha una mierda. Gaspar la defec&oacute; en el ba&ntilde;o porque se sent&iacute;a molesto y eso que &eacute;l ten&iacute;a costumbre de meterse cosas por el ano. Luego Luis quiso hacerme una demostraci&oacute;n de una de sus habilidades. Sac&oacute; unos hierros brillante y largos de distinto grosor y comenz&oacute; por uno de grueso mediano, y tumbado en el sill&oacute;n; mientras Gaspar y yo contempl&aacute;bamos, iba, tras lubricarlo, meti&eacute;ndolos poco a poco en su meato, atravesaba toda la hendidura de su pene. El pene se puso erecto, pero el hierro iba entrando hasta meterlo casi todo. Lo justo qued&oacute; fuera para asirlo con la mano. Luego lo sac&oacute; y meti&oacute; otro de mayor grosor, y as&iacute; hasta meter cuatro sucesivos uno tras sacar el otro. Mientras ten&iacute;a metido el cuarto dentro de su polla, cogi&oacute; otro hierro y dijo que ahora es cuando iba a follar su pene de verdad. Justo al lado del que hab&iacute;a ya metido iba penetrando el m&aacute;s delgado. Al parecer a la mitad del camino, ya sab&iacute;a Luis que le iba a pasar algo y comenzaron los espasmos, entonces sac&oacute; el delgado y comenz&oacute; un mete saca muy suave del m&aacute;s grueso y lo sac&oacute;, detr&aacute;s del hierro se vino una eyaculaci&oacute;n grande, adecuada al castillo que nos albergaba. No lo pude resistir, me ech&eacute; sobre la polla para succionar lo que todav&iacute;a estaba saliendo. Cuando limpi&eacute; bien la polla de Luis, me entr&oacute; una incontinencia de eyacular y me puse derecho frente a Luis, porque no pod&iacute;a estar inclinado. Luis se meti&oacute; mi polla en la boca y la vaci&oacute; como nadie me hab&iacute;a mamado nunca todav&iacute;a. Nos quedamos mirando a Gaspar, que no ten&iacute;a peque&ntilde;a su erecci&oacute;n y entre Luis y yo, alternando polla y escroto, conseguimos que vaciara su espumoso y dulce n&eacute;ctar. Lo compartimos entre Luis y yo con nuestra boca sobre la polla, alternando con unos besos y leng&uuml;etazos. Al momento, mientras yo estaba lamiendo la polla de Gaspar, levantando el prepucio, Luis se enderez&oacute; y le dio a probar a Gaspar su propio alimento seminal. Quedamos satisfechos y nos tumbamos sobre el c&eacute;sped, contentos los tres de haber tenido semejante manjar como postre de nuestra primera parte de la cena.<\/p>\n<p>Me dorm&iacute; a medias. El vino se me hab&iacute;a metido en la cabeza y me dio somnolencia. Luis y Gaspar hab&iacute;an estado hablando, algo hab&iacute;a podido escuchar, pero no atinaba a saber de qu&eacute; se trataba. Me despert&oacute; Luis, tra&iacute;a un vaso lleno de agua y hab&iacute;a algo dentro del agua, porque se ve&iacute;a a&uacute;n algo de polvo granulado no disuelto:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Toma esto; est&aacute;s diciendo que te duele un poco la cabeza; se te ir&aacute; pronto el dolor y la modorra&rdquo;, dijo Luis.<\/p>\n<p>Beb&iacute; el contenido del vaso con fruici&oacute;n porque me apremiaba la sed. Y algo as&iacute; como unos veinte minutos m&aacute;s tarde, me entraron ganas de defecar. Me fui al ba&ntilde;o, saqu&eacute; abundancia de detritus fecal de tanto que hab&iacute;a comido. Me met&iacute; en la ducha para limpiar mi trasero. Como vi que hab&iacute;a una pera de goma, me hice unas lavativas por el ano, saqu&eacute; toda el agua y repet&iacute; la operaci&oacute;n hasta que ya no sal&iacute;a nada sucio. Me dije a m&iacute; mismo que estaba para comenzar de nuevo, porque sent&iacute; algo de hambre. De momento sal&iacute; y solo com&iacute; unas cuatro o cinco uvas, hasta que volvi&eacute;ramos a comer.<\/p>\n<p>Les cont&eacute; que estaba como una seda y todo lo que hab&iacute;a hecho en el ba&ntilde;o, justo lo que ellos hab&iacute;an hecho mientras yo dorm&iacute;a, por eso estaba la pera en el mismo sitio, para que yo la usara si era mi deseo.<\/p>\n<p>Lo que en ese momento, ya tarde, apetec&iacute;a era entrar de nuevo en la piscina, ahora iluminada y charlar all&iacute; dentro mientras chapote&aacute;bamos en el agua. Nos desplazamos y bajamos por la escalerilla. El agua estaba c&aacute;lida, pero m&aacute;s fresca que el exterior. Se sinti&oacute; alivio de calor y al rato muy agradable. All&iacute; estuvimos hasta que la humedad invadi&oacute; nuestras manos, arrugando las yemas de los dedos. Gaspar, para hacer un chiste f&aacute;cil dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Del mismo modo se arrugan los huevos y la polla; hay que calentarla&rdquo;.<\/p>\n<p>Salimos de la piscina, los tres ten&iacute;amos apetito de comer algo, beber y volver a nuestras org&iacute;as. Esta vez se preparaba buena, mejor que hasta el momento.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*****<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos comido, hab&iacute;amos bebido, hab&iacute;amos hablado y Luis dijo que ten&iacute;amos que dormir, porque ya era tarde. Gaspar le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Dormir, dormir, como la de Sancho en Barataria, no s&eacute;, pero s&iacute;, hemos de ir a la cama&rdquo;.<\/p>\n<p>Estaba previsto que no habr&iacute;a habitaciones preparadas para todos, as&iacute; que nos fuimos los tres a la &uacute;nica que ten&iacute;amos dispuesta por el propio Luis. Cama ancha, muy grande, con dosel; espaciosa, bien amueblada, empapeladas las paredes a l&iacute;neas de color rosado y marr&oacute;n claro con fondo crema; sin cuadros, porque supuse que el papel ya era bonita decoraci&oacute;n; un ba&ntilde;o completo y amplio con una enorme ba&ntilde;era cuadrada con hidromasaje. Me extra&ntilde;&oacute; mucho que no hubiera alfombras dado el color y material del piso. Luis explic&oacute; que hab&iacute;a quitado y guardado las alfombras para que no las ensuci&aacute;ramos; advirtiendo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ya sab&eacute;is de qu&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Entendimos y le confiamos que hab&iacute;a hecho bien. Luis trajo a la habitaci&oacute;n una botella de Cardhu de 15 a&ntilde;os. Luis quer&iacute;a que nos calent&aacute;ramos de verdad por dentro y por fuera. Llevaba la botella en una mano como si se tratara de una gaseosa y tres vasos asidos en la otra. Elev&oacute; los vasos y me dio la botella para que sirviera en los tres vasos. Lo hice, aunque hubiera preferido bourbon, pero se toma lo que hay.<\/p>\n<p>Con los vasos en la mano, salimos al ancho balc&oacute;n de la habitaci&oacute;n y yo me sent&eacute; en el piso sobre un coj&iacute;n que all&iacute; hab&iacute;a, dejando que ellos se sentaran en dos sillones peque&ntilde;os. El balc&oacute;n daba a un patio del castillo. El patio estaba sin sembrar, sin matorrales, era un erial como si se tratara de un campo de f&uacute;tbol de colegio. No sab&iacute;a Luis por qu&eacute; estaba as&iacute; ni si hab&iacute;a alg&uacute;n proyecto. El balc&oacute;n estaba ajeno a cualquier mirada exterior. No hac&iacute;a falta encender la luz, porque reflejaba la luz de las farolas que hab&iacute;a por el patio, de modo que nos ve&iacute;amos claramente los tres.<\/p>\n<p>Tuvimos una larga conversaci&oacute;n. Primero comenzamos por hablar de lo que mi padre se llevaba entre manos. Ellos sab&iacute;an m&aacute;s que yo. Parece que todo el pueblo lo sab&iacute;a y yo hab&iacute;a sido un convidado de piedra, pero no me disgust&eacute;, porque los asuntos de mi padre siempre los ha llevado &eacute;l personalmente. Adem&aacute;s, mi padre me quer&iacute;a poner al corriente de todo por algo muy importante y eso quiz&aacute; ellos no lo sab&iacute;an. Lo que estaba claro es que mi padre hab&iacute;a tenido una inmensa herencia de mis abuelos. Que mi padre hab&iacute;a dejado en manos de mi T&iacute;o Paco y que mi T&iacute;o Paco hab&iacute;a aumentado. Que estaban arreglando las cosas porque mi padre no quer&iacute;a el fruto del trabajo de mi T&iacute;o Paco y quer&iacute;a ver c&oacute;mo arreglaban para que los tasadores de las propiedades iniciales y las actuales contaran qu&eacute; cosas eran producto de la inversi&oacute;n de la herencia y qu&eacute; cosas eran de la sagacidad y el trabajo de T&iacute;o Paco. Este hombre lo hab&iacute;a puesto todo en el haber de mi padre y a mi padre le pareci&oacute; que no era justo. Cuando me estaban diciendo eso, descubr&iacute; una nueva dimensi&oacute;n en mi padre que me gust&oacute; m&aacute;s todav&iacute;a que otras que yo conoc&iacute;a. Por lo visto para mi padre la justicia era fundamental, y sin la justicia no se pod&iacute;a ser persona humana. Entonces entr&eacute; en la conversaci&oacute;n y les dije que me parec&iacute;a que era la lucha de dos personas muy honradas y muy generosas. Entonces les cont&eacute; que mi padre quer&iacute;a ponerme al corriente y que yo empezar&iacute;a por ayudar a que se cumpla la justicia, porque lo de mi T&iacute;o Paco es de sus hijos y de sus nietos y no debe ir a parar a otras manos.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;De tal palo, tal astilla&rdquo;, dijo Gaspar, y se bebi&oacute; todo el contenido de su vaso.<\/p>\n<p>Luego se levant&oacute; por la botella para tenerla cerca. Luis y yo hicimos lo mismo, aunque a m&iacute; me gusta saborearlo en el paladar y masticarlo con las enc&iacute;as antes de tragarlo. Descubr&iacute; que Gaspar ten&iacute;a algo en el culo y pens&eacute; que podr&iacute;a ser un granito. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; te ha pasado en el culo?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Me parece que tienes unos granitos&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;D&oacute;nde tengo los granitos? dijo, y se volvi&oacute; de espaldas, levantando la pierna para que revisara los granitos.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Aqu&iacute;&hellip;&rdquo;, se&ntilde;alaba en la zona del perineo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pasa tu mano y dime qu&eacute; granitos&rdquo;, me dijo mientras yo miraba c&oacute;mo se re&iacute;a Luis.<\/p>\n<p>Pas&eacute; la mano y, &iexcl;z&aacute;s!, no eran granitos sino dos perlas brillantes, me agach&eacute; un poco para mirar y estaban insertadas en el rafe perineal mediante un piercing, justo al centro, entre el escroto y el ano. No pude resistir la tentaci&oacute;n de preguntar:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Ah&iacute;?, te habr&aacute; dolido mucho al pon&eacute;rtelo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Cuando se ama, se sufre&rdquo;, respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; significa ese piercing?&rdquo;, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Es un regalo de Luis el 6 de enero por mi cumplea&ntilde;os y santo; y son brillantes aut&eacute;nticos; est&aacute;n pulidos para que no corten la piel&rdquo;, respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero&hellip;, &iquest;quien te lo va a ver ah&iacute;?&rdquo;, pregunt&eacute; curioso.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Eso mismo le dije yo&rdquo;, intervino Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero &eacute;l me ama y me obsequia el piercing que yo quer&iacute;a, y yo lo amo y no quiero que lo vean los dem&aacute;s sino solo &eacute;l; porque a Luis le gusta estimularme el ano y entonces lo ve y le recuerda que ha de seguir am&aacute;ndome&rdquo;, explic&oacute; Gaspar.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Jooodeeerrrrrr&hellip;&rdquo;, eso s&iacute; que se llama amar y ser amado; qu&eacute; putada, jam&aacute;s pod&iacute;a imaginarme eso&hellip;, pero te doli&oacute;, &iquest;no?&rdquo;, dije aseverativamente.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero vali&oacute; la pena&rdquo;, dijo Gaspar.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; pensando de qu&eacute; somos capaces los seres humanos cuando hay amor; tambi&eacute;n pensaba lo brutos que somos cuando hay odio y rencor; me qued&eacute; pensando &ldquo;&hellip;piercing en el perineo&hellip; justo en el pliegue del rafe&rdquo; y comenz&oacute; a dolerme a m&iacute;. Me pas&eacute; la mano por el perineo y sent&iacute; el gusto de llevar algo en ese sitio tan sensible y, que pasado el primer dolor, luego siempre tener ah&iacute; una cosita d&aacute;ndole a la cantidad de nervios cuyos terminales acaban ah&iacute;&hellip;; entonces comenc&eacute; a imaginarme que Gaspar ten&iacute;a que tener siempre ganas de sexo, porque ese implante superficial en ese lugar ten&iacute;a que hacer que jam&aacute;s olvidara el placer del sexo y ten&iacute;a que ser un buen recordatorio. Pero en mis pensamientos deb&iacute; ensimismarme y se quedaron los dos mir&aacute;ndome como idiotas; entonces dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; mir&aacute;is, as&iacute;, como dos idiotas?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Como dos idiotas? Mira qui&eacute;n habla&hellip;, dijeron los dos a coro.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Eso es amar, eso; maricones de puta madre, eso es amar&hellip;&rdquo;, me qued&eacute; suspendido tras escucharme yo mismo estas palabras.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No perdamos m&aacute;s tiempo&rdquo;, dijo Luis agarr&aacute;ndome de los hombros.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute;, s&iacute;, &iquest;qu&eacute; pasa?, dije yo como despertando de un sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me llevaron a la cama. El whisky hab&iacute;a hecho su efecto en los tres y nos tumbamos encima de la cama para dormir. Est&aacute;bamos cansados. Ya no me enter&eacute; de nada hasta que &mdash;no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo despu&eacute;s&mdash; me despertaron Luis y Gaspar de mi sue&ntilde;o. Ellos tambi&eacute;n parec&iacute;an reci&eacute;n salidos del sue&ntilde;o. Comenzaron a acariciarme y les segu&iacute; la corriente. En un instante nos hab&iacute;amos calentado y los deseos de Freya volv&iacute;an a rebrotar en nosotros. Si ellos estaban jugando con mi pene, yo me puse a jugar tambi&eacute;n con el pene de Luis, pero no era el juego manual lo que est&aacute;bamos buscando. Luis me dijo al o&iacute;do si alguna vez hab&iacute;a follado a dos t&iacute;os simult&aacute;neamente. Le dije que no entend&iacute;a, y me dijo que me preparara porque los dos deseaban que yo les follara a ambos. Enseguida me di cuenta de que Gaspar se hab&iacute;a puesto en posici&oacute;n y que mi polla estaba a punto de atravesar aquel culo. Se pusieron ambos de rodillas juntos y se inclinaron ofreci&eacute;ndome sus agujeros anales a mi disposici&oacute;n. Hice lo que me pas&oacute; por la cabeza. Los ve&iacute;a a ambos masturbarse uno al otro y manteni&eacute;ndose en esa posici&oacute;n. Met&iacute; mi polla en el hueco de Gaspar y comenc&eacute; a follarlo y hacer un mete y saca pausado mientras con la mano derecha iba metiendo un dedo, dos, tres en el ano de Luis. Luego me dijeron que cambiara, saqu&eacute; mi polla del antro de Gaspar, penetr&eacute; a Luis e hice lo mismo en el hueco de Gaspar, pero con la dilataci&oacute;n que ten&iacute;a se me metieron los cuatro dedos de la mano izquierda en su interior y el pulgar hac&iacute;a de freno. Pero no acaba ah&iacute;, porque nos pusimos en cadena y Luis se puso a lamer el culo de Gaspar mientras yo ten&iacute;a mi polla ensartada en el culo del propio Luis. As&iacute; estuvimos movi&eacute;ndonos sin dejar de intercambiarse, de modo que todo el tiempo era yo quien estaba con mi polla jugando alternativamente con los dos agujeros anales. Me hab&iacute;a vuelto loco con tanto intercambio y comenc&eacute; a eyacular encima de Luis y de Gaspar. Al instante ellos eyacularon casi simult&aacute;neamente y la cantidad de esperma fue tal que est&aacute;bamos como por encima de un mar de semen. La boca, las manos, el culo, los pies, la cabeza&hellip;, &iquest;acaso quedaba algo sin estar impregnando del esperma de cada uno y de todos juntos? Un juego de locos que nos puso fren&eacute;ticos, alocados y verdaderamente perdimos todos los estribos del dominio personal, hasta que ca&iacute;mos rendidos encima de aquel charco de sudor y semen y saliva sin control.<\/p>\n<p>Pero no era bueno que nos enfri&aacute;ramos con aquella sequedad que comenzaba a ponerse sobre los cuerpos y nos metimos en la ba&ntilde;era para lavarnos y vuelta a comenzar. Me cost&oacute; volver a empalmarme, pero parece que cuando el cuerpo se desenfrena jam&aacute;s tiene suficiente y es capaz de estar sin cesar fabricando semen para el propio goce y para repartir el placer entre los compa&ntilde;eros. Y de nuevo dentro de la ba&ntilde;era de pie, abraz&aacute;ndonos y llen&aacute;ndonos de besos penetr&eacute; a Luis que se me ofreci&oacute; cual sujeto hambriento y Gaspar, que no quiso ser menos, clav&oacute; su polla en mi culo. Cada uno dando al otro y yo masturbando a Luis al tiempo que lo estaba follando. Ah&iacute; acab&eacute; rendido sin poder m&aacute;s en los brazos de Gaspar. Me ech&eacute; de rodillas para sujetarme bien y puse mi boca sobre los huevos de Gaspar mirando hacia arriba y viendo con cuanto cari&ntilde;o, amor y placer Luis y Gaspar se estaban besando. Mientras con mis manos jugaba con el pene de Luis, mi boca iba del perineo de Gaspar, saboreando su piercing, al escroto y al rev&eacute;s. Hasta que Luis me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Oye, loquito, que hay que desayunar&rdquo;.<\/p>\n<p>Nos lavamos ayud&aacute;ndonos uno al otro, nos secamos con una toalla muy grande y sin peinar nos pusimos un short. Nos fuimos a la cocina; no hab&iacute;a nadie y comenzamos a preparar el desayuno.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Hoy no viene nadie?&rdquo;, pregunt&eacute; a Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Hasta el lunes no viene nadie&rdquo;, respondi&oacute; Luis.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Entonces podemos poner un poco de orden&rdquo;, dije.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute;; desayunamos, ponemos un poco de orden y nos vamos a la piscina hasta la hora de comer&rdquo;, dijo Luis.<\/p>\n<p>Dejamos todo ordenado, s&iacute;, lo mejor que pudimos, para que nadie se molestara de ver restos de comida y porque as&iacute; ayud&aacute;bamos a Luis que ten&iacute;a que hacerlo antes o despu&eacute;s. Com&iacute;amos tarde. Eran muchas las sobras y no hab&iacute;a que desperdiciarlas. Y despu&eacute;s de arreglarse Luis, nos fuimos a casa para cambiarnos de ropa y salir un rato en la tarde. No hab&iacute;a pasado nada &iquest;verdad?, pero yo estaba muy contento y muy cansado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Este relato continua al relato anterior titulado &ldquo;N&eacute;stor&rdquo;. ***** Los amos del castillo se deshicieron de Luis o Luis se deshizo de los amos del castillo. A la puerta de la cochera del castillo les desped&iacute;a cuando sal&iacute;an elevando la mano. Esta vez agitaba su brazo, quiz&aacute; igual que otras, pero con m&aacute;s alegr&iacute;a. 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