{"id":18787,"date":"2018-09-17T22:00:00","date_gmt":"2018-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-09-17T22:00:00","modified_gmt":"2018-09-17T22:00:00","slug":"18787-la-dulce-julia-buena-esposa-y-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18787-la-dulce-julia-buena-esposa-y-madre\/","title":{"rendered":"La dulce Julia, buena esposa y madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18787\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy originario de Madrid, tengo 34 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Desde hace 4 a&ntilde;os vivo en Londres, trabajando en una conocida empresa espa&ntilde;ola. Soy ingeniero industrial, y la empresa me envi&oacute; all&iacute; desde Madrid por un periodo indefinido.<\/p>\n<p>Siempre he sido atractivo, tengo buen cuerpo (hago bastante deporte) y mido 182 cm. Las chicas siempre se me han dado bien, especialmente a partir de mitad de los veinte, cuando me solt&eacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>En Londres me sent&iacute; desde el principio como pez en el agua. Viernes al club o bar, conocer chica, marcar.<\/p>\n<p>Al cabo de 6 meses conoc&iacute; a Lilly, una londinense que trabajaba para un famoso banco americano. Empezamos a salir y ah&iacute; acabaron mis noches de desenfreno.<\/p>\n<p>Justo un a&ntilde;o despu&eacute;s de llegar a Londres, contrataron a Luis desde Espa&ntilde;a para unirse a mi departamento. Ten&iacute;a 1 a&ntilde;o menos que yo, casado con una canaria llamada Julia que ten&iacute;a 2 a&ntilde;os menos que yo, y con una hija de 4 meses.<\/p>\n<p>Luis y yo congeniamos desde el principio. El tambi&eacute;n era deportista, por lo que qued&aacute;bamos para ir al gimnasio o salir a correr. Era algo m&aacute;s bajito que yo, de aspecto normal (ni feo ni guapo), pero algo m&aacute;s fuerte. Me coment&oacute; que su mujer, Julia, hab&iacute;a conseguido que su empresa la enviase a Londres. All&iacute; se reincorporaba a trabajar justo al acabar la baja maternal.<\/p>\n<p>A los 2 meses de llegar Luis a Londres, un compa&ntilde;ero de trabajo organiz&oacute; una fiestecita en su casa para la gente del departamento (&eacute;ramos unos 30) con sus parejas (si las hubiese).<\/p>\n<p>Yo fui con Lilly. Llegu&eacute; a la casa y empezamos a hablar con la gente que ya estaba ah&iacute;. Luis me dijo que hab&iacute;an encontrado ni&ntilde;era para su hija, pero llegar&iacute;an un poco m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Vi entrar a Luis por la puerta, que fue saludando a la gente. Entonces vi detr&aacute;s de &eacute;l a Julia. Me qued&eacute; embobado mir&aacute;ndola. Era de estatura normal para una espa&ntilde;ola (unos 160 cm), melena hasta los hombros morena, con el pelo pasando por detr&aacute;s de las orejas, cara redondita muy juvenil, con una media sonrisa constante, ojos oscuros grandes, nariz delicada muy bonita, piel, sin ser muy morena, pero con un color muy saludable, en contraste con el t&iacute;pico blanco p&aacute;lido de Londres que se ve&iacute;a tanto por las calles. Vest&iacute;a unos vaqueros que le hac&iacute;an buen culo. No era un culo tipo actriz explosiva, pero ten&iacute;a la forma perfecta. La camisa era algo holgada, pero mi ojo experto me dec&iacute;a que ah&iacute; dentro hab&iacute;a un buen material (entiendo que tambi&eacute;n favorecido por la reciente maternidad).<\/p>\n<p>Fui a saludarles y ella me recibi&oacute; con una c&aacute;lida sonrisa. En realidad lo hac&iacute;a con todos, era una persona muy cercana y hablaba con una medio sonrisa en la cara siempre. Entablamos en un grupo conversaci&oacute;n, incluido Luis y Julia. Julia no ten&iacute;a un fuerte acento canario, pero si un ligero toque que hacia su forma de hablar lo m&aacute;s bonito que hab&iacute;a escuchado nunca.<\/p>\n<p>Luis y yo nos llev&aacute;bamos bastante bien, as&iacute; que gran parte de la tarde-noche la pasamos hablando Luis, Julia, Lilly y yo.<\/p>\n<p>Los cuatro entramos en una buena relaci&oacute;n. Los meses siguientes los pasamos haciendo planes, una vez al mes sal&iacute;amos a cenar los cuatro, o ven&iacute;an ellos a mi casa o la de Lilly, o &iacute;bamos Lilly y yo a su casa a cenar. De vez en cuando Luis, que tiene un car&aacute;cter algo irritable, discut&iacute;a con Julia sobre, en mi opini&oacute;n, cosas banales. A Julia, que es una chica de car&aacute;cter bastante tranquilo, se le notaba molesta con estas subidas de tono de Luis. Pero se quedaban en nada, y pronto segu&iacute;an la conversaci&oacute;n afablemente.<\/p>\n<p>Cada vez que la ve&iacute;a, me gustaba m&aacute;s. Me encantaba su cara, su forma de vestir (una faldita y una camisa, o un vestido suelto bonito&#8230;). Yo disimulaba muy bien, era la mujer de Luis, mi compa&ntilde;ero, y eso era una l&iacute;nea roja. Pero me gustaba demasiado, y aprovechaba la m&iacute;nima para observarla. Incluso a cotillear las fotos de un USB que Luis me dej&oacute; inocentemente para pasarme una serie que ten&iacute;a en &eacute;l. Vi a Julia en bikini en una playa. Era una belleza natural. No hac&iacute;a mucho ejercicio, era simplemente gen&eacute;tico. Y ten&iacute;a efectivamente un par de tetas bien colocadas.<\/p>\n<p>Cuando qued&aacute;bamos en parejas, nunca hablaba directamente con ella, ni ella conmigo. La conversaci&oacute;n la llevaba principalmente Lilly (hablaba por los codos) y Luis. Julia y yo hac&iacute;amos comentarios a las conversaciones. Un d&iacute;a, fuimos Luis y yo despu&eacute;s del trabajo a tomar algo, y Julia vino con la ni&ntilde;a. Cuando hubo que cambiarle el pa&ntilde;al, Luis la llev&oacute;, y por primera vez Julia y yo est&aacute;bamos solos, hablando. Me dio la sensaci&oacute;n de que quiz&aacute; ella se hab&iacute;a tambi&eacute;n fijado en m&iacute;. No s&eacute;, la mirada, la risa, la conversaci&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Luis me comentaba normalmente con total naturalidad su vida privada, sin sospechar nada de mi inter&eacute;s en su mujer. Me dijo que estaban intentando quedarse embarazados, lo que sucedi&oacute; justo un a&ntilde;o despu&eacute;s de que llegaran a Londres. Mi est&uacute;pida fantas&iacute;a\/utop&iacute;a con Julia se fue por el desag&uuml;e.<\/p>\n<p>En los 9 meses siguientes ocurrieron 3 cosas. Luis y Julia tuvieron otra ni&ntilde;a, Lilly y yo rompimos, y Luis me cont&oacute; que la relaci&oacute;n con Julia se deterior&oacute; un poco (estr&eacute;s del trabajo, hormonas, vida con ni&ntilde;os).<\/p>\n<p>Tras mi ruptura con Lilly, y el momento no tan bueno por el que pasaban Luis y Julia, dejamos de quedar. No ve&iacute;a a Julia desde 2 meses antes de dar a luz.<\/p>\n<p>En la oficina, a Luis se le ve&iacute;a algo irritado. Necesitaba claramente un descanso. Finalmente, decidi&oacute; apuntarse a un evento deportivo en Espa&ntilde;a que ten&iacute;a lugar a los 4 meses de haber nacido su segunda hija. Me cont&oacute; que necesitaba un tiempo para respirar, ver amigos, pensar, y estar&iacute;a una semana fuera. Yo le dije que c&oacute;mo dejaba a Julia aqu&iacute; sola sin familia con dos ni&ntilde;as una semana. Julia se acababa de reincorporar al trabajo y no pod&iacute;a ir con &eacute;l. Dijo que no pasaba nada, Julia le hab&iacute;a dado permiso y que se las apa&ntilde;ar&iacute;a sola. No quer&iacute;an molestar tampoco a sus padres por una semana en Londres, ya que los billetes desde Canarias estaban caros. A m&iacute; me pareci&oacute; una irresponsabilidad, seguramente consecuencia del car&aacute;cter exagerado de Luis tendente a sobre reaccionar, y el car&aacute;cter demasiado bueno de Julia. Pero ellos sabr&iacute;an, quien era yo para meterme.<\/p>\n<p>Luis se fue un viernes a Espa&ntilde;a y volver&iacute;a el s&aacute;bado de la siguiente semana.<\/p>\n<p>El martes, Julia tuvo que pasar por nuestra oficina a recoger un USB que Luis se hab&iacute;a dejado en la oficina, y que conten&iacute;a documentos personales que necesitaba esa semana. Ten&iacute;a aspecto cansado. Hablamos r&aacute;pidamente. Hac&iacute;a meses que no la ve&iacute;a, pero me produjo otra vez esa sensaci&oacute;n de embobamiento verla. Le pregunt&eacute; qu&eacute; tal se las iba apa&ntilde;ando con las ni&ntilde;as. Me dijo que no del todo bien. La vi de hecho muy agobiada, y altruistamente le dije que si necesitaba ayuda, me lo dijese. Era la t&iacute;pica cosa que decir por quedar bien, pero por su reacci&oacute;n, parece que de verdad necesitaba ayuda. Entre la baja de maternidad, el poco tiempo que llevaba en Londres, su exigente trabajo (ocupaba un puesto senior en el departamento legal), no hab&iacute;a tenido tiempo de entablar amistad con nadie. Lilly y yo &eacute;ramos lo m&aacute;s cercano a amigos que ten&iacute;a. Y ahora que Lilly ya no sal&iacute;a conmigo, solo estaba yo. Me dio las gracias, y me dijo que me llamar&iacute;a si necesitaba ayuda.<\/p>\n<p>El jueves por la tarde, despu&eacute;s del trabajo, me escribi&oacute;. Me pidi&oacute; perd&oacute;n por contactarme a esa hora, pero no ten&iacute;a a nadie m&aacute;s que la ayudara, y si pod&iacute;a ir a su casa a ayudar. Le contest&eacute; que claro.<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n lat&iacute;a con rapidez. En mi interior me intent&eacute; quitar la idea de que pasara algo. Era la mujer de Luis, una madre agobiada y que necesitaba ayuda. No puedo imaginarme lo desesperada que ten&iacute;a que estar para pedirme que fuese a ayudar a su casa, la verg&uuml;enza que le deb&iacute;a dar. No ten&iacute;amos en realidad una relaci&oacute;n de amistad as&iacute;.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a su casa, abri&oacute; la puerta con el beb&eacute; en brazos. Not&eacute; que ten&iacute;a la cara algo manchada, como de haber llorado. Estaba preciosa.<\/p>\n<p>Entr&eacute;, y aquello era un desastre. Juguetes por todos lados, la cocina llena de cacharros sucios, la mesa llena de platos sucios y comida tirada (ni&ntilde;os&#8230;), y en el piso de arriba (a la que se acced&iacute;a por una escalera) seguramente hab&iacute;a ropa por todos lados.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo puedo ayudar -es lo &uacute;nico que pude decir.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-haz lo que puedas -con esa medio sonrisa (algo triste esta vez) tan bonita.<\/p>\n<p>&nbsp;Le dije que se subiese a ba&ntilde;ar a las ni&ntilde;as y meterlas en la cama, que yo me quedaba recogiendo abajo.<\/p>\n<p>Recog&iacute; juguetes, recog&iacute; mesa y cocina, y prepar&eacute; algo ligero de cenar para Julia. Ella baj&oacute; tras 45 minutos, con el beb&eacute;. La mayor estaba ya en la cama. Cuando vio lo que hab&iacute;a hecho, se le ilumin&oacute; la cara, sonri&oacute;, y solt&oacute; una peque&ntilde;a l&aacute;grima.<\/p>\n<p>-Todo bien Julia? -le pregunt&eacute;. Sacudi&oacute; la cabeza, no quer&iacute;a hablar de ello. Me dio las gracias y un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>Yo estaba hecho un flan. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer ahora. Era la t&iacute;pica situaci&oacute;n de mis fantas&iacute;as. Era el momento en el que empezaban a ocurrir.<\/p>\n<p>Pero una cosa es la fantas&iacute;a donde todo sale exactamente c&oacute;mo quieres, y otro la realidad. Esto era la realidad, Julia la mujer de Luis, madre de dos, que necesitaba ayuda y no ten&iacute;a a nadie m&aacute;s que a m&iacute;. La ayud&eacute;, y ya est&aacute;, no ocurrir&iacute;a nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Bueno -dije.- Me alegro haberte ayudado, me voy yendo que es tarde y ma&ntilde;ana trabajamos.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-no quieres quedarte a cenar? Despu&eacute;s de ayudarme qu&eacute; menos que ofrecerte cena.<\/p>\n<p>Ese ligero acento canario me estaba matando.<\/p>\n<p>-Vale, es un trato justo, gracias -dije con una sonrisa.<\/p>\n<p>Nos sentamos en la mesa uno enfrente de otro, ella con el beb&eacute; en brazos. Julia llevaba los vaqueros de la primera vez que la vi, que tanto me gustaron, y una camisa tambi&eacute;n holgada. Como en la primera vez que la vi, me pareci&oacute; que ocultaba dos buenas razones (otra vez favorecida por la reciente maternidad). Hablamos sobre temas banales al principio, y poco a poco nos embarcamos en temas algo m&aacute;s espinosos (Lilly, Luis&#8230;). La verdad que me gustaba hablar con ella, congeni&aacute;bamos. Y me excitaba tambi&eacute;n esa ligera sensaci&oacute;n que tuve la otra vez tambi&eacute;n, de que no le era totalmente neutral a Julia.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato, el beb&eacute; empez&oacute; a llorar un poco. Y Julia dijo las palabras m&aacute;gicas:<\/p>\n<p>-cari&ntilde;o, tienes hambre?<\/p>\n<p>Me mir&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>-te importa si le doy el pecho aqu&iacute;? No quiero subir arriba, para no despertar a la mayor, le cuesta quedarse dormida. Adem&aacute;s estoy demasiado cansada para subir ahora.<\/p>\n<p>Consegu&iacute; reprimir mi cara de impresi&oacute;n, y consegu&iacute; articular decentemente unas palabras en tono de broma:<\/p>\n<p>-no s&eacute;, soy muy impresionable, adem&aacute;s soy todav&iacute;a virgen y ser&iacute;a un shock para m&iacute;.<\/p>\n<p>Inmediatamente me di cuenta de la gilipollez que acababa de decir. Por suerte Julia reaccion&oacute; bien, se rio y dijo:<\/p>\n<p>-venga ya t&iacute;o, seguro que has visto unas cuantas tetas ya.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a seguido la broma y la hab&iacute;a multiplicado por dos. Dije:<\/p>\n<p>-vale, est&aacute; bien por m&iacute;.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que lo que suceder&iacute;a a continuaci&oacute;n ser&iacute;a, Julia se desabrochar&iacute;a los primeros botones de la camisa y discretamente dar&iacute;a el pecho al beb&eacute;. Con suerte conseguir&iacute;a arrancar una mirada furtiva de su teta. Lo que en realidad ocurri&oacute; me dej&oacute; de piedra.<\/p>\n<p>Julia se levant&oacute;, se dio la vuelta y camin&oacute; hacia una cuna que hab&iacute;a pegada a la pared. Dej&oacute; al beb&eacute; en la cuna, mientras le hablaba cari&ntilde;osamente sobre c&oacute;mo iba a comer. Desde mi posici&oacute;n ve&iacute;a a Julia de espaldas (buen culo) y ligeramente su perfil derecho. Vi c&oacute;mo sus manos se mov&iacute;an delante de ella, desabroch&aacute;ndose la camisa. Entonces, una vez desabrochada totalmente, se la quit&oacute; y la dej&oacute; en una mesilla de al lado. Mi coraz&oacute;n dio un vuelco. Ella segu&iacute;a hablando al beb&eacute;. Yo ve&iacute;a su espalda desnuda, y ligeramente la silueta de la copa del sujetador de su teta derecha. Entonces se ech&oacute; las manos a la espalda buscando el enganche del sujetador, lo desabroch&oacute;. Posteriormente desliz&oacute; sus manos sobre los hombros, y se quit&oacute; el sujetador, dej&aacute;ndolo tambi&eacute;n en la mesilla. Ahora pod&iacute;a ver la silueta de su teta derecha, aunque no llegaba a ver el pez&oacute;n. Lo que los anglosajones llaman sideboob. Se inclin&oacute; para coger al beb&eacute;, y vi c&oacute;mo la silueta de su teta colgaba. Mis piernas temblaban, no me cre&iacute;a este momento.<\/p>\n<p>Finalmente, la guinda del pastel. Cogi&oacute; al beb&eacute; y se gir&oacute; para venir a sentarse en la silla. Ah&iacute; estaba, caminando mirando cari&ntilde;osamente al beb&eacute; y habl&aacute;ndole, en vaqueros y topless frontal. Mi cara deb&iacute;a ser un poema, mi mand&iacute;bula estaba en el suelo y mis ojos como platos. Ten&iacute;a unas tetas preciosas, voluminosas (la lactancia&#8230;) redondas con unas aureolas y pezones de color marr&oacute;n muy bien colocados y bonitos. Luis me hab&iacute;a dicho que esta vez Julia se hab&iacute;a tomado el ejercicio en serio, y un mes despu&eacute;s del parto empez&oacute; a hacer ejercicio con regularidad. Eso y una gen&eacute;tica privilegiada dieron resultados. Tripa plana que daba a&uacute;n m&aacute;s relevancia a sus bonitas tetas, y no ten&iacute;a ni una estr&iacute;a.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; y empez&oacute; a dar de mamar a la ni&ntilde;a. Se dio cuenta de mi reacci&oacute;n porque me mir&oacute; ligeramente y dijo:<\/p>\n<p>-va a ser verdad que eres virgen y no hab&iacute;as visto unas tetas nunca antes. Despert&eacute; de mi estado de shock y solo reaccion&eacute; a decir algo inconexo. Julia se rio y dijo:- tranquilo, ya s&eacute; que impresionan, se me han puesto muy grandes con el embarazo.<\/p>\n<p>Con que naturalidad hablaba de sus tetas&hellip; En realidad no eran tan grandes, pero su cuerpo peque&ntilde;o hac&iacute;a que lo parecieran. Eran muy bonitas, y eso es lo &uacute;nico que reaccione a decir:<\/p>\n<p>-no, no, no es eso, es que son muy bonitas.<\/p>\n<p>Otra vez hab&iacute;a dicho una gilipollez. Esta vez Julia reaccion&oacute; t&iacute;midamente, con una ligera sonrisa mirando al suelo:<\/p>\n<p>-Gracias, siempre gusta que te digan bonitos cumplidos.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de desviar el tema hacia otro lado. Mi polla estaba dando brincos y mi coraz&oacute;n lat&iacute;a a 100. Me puse a hablarle del trabajo y proyectos (vete a saber por qu&eacute;) mientras ella me miraba con esa media sonrisa. Despu&eacute;s de 10 minutos, dije:<\/p>\n<p>-Bueno, voy a recoger la mesa.<\/p>\n<p>Me llev&eacute; mi plato al fregadero y fui a por lo de Julia. Me acerqu&eacute; a su lado, de pie, pero al estar tan cerca, no pude quitar mi mirada de ella, all&iacute; desnuda de cintura para arriba. Ella gir&oacute; su cara, sentada, me mir&oacute;, sonri&oacute;, y con la mano que ten&iacute;a libre me cogi&oacute; mis dedos y empez&oacute; a jugar cari&ntilde;osamente con ellos. Yo estaba ah&iacute; parado como hipnotizado. Finalmente reaccion&eacute;, me sent&eacute; en la silla de al lado y le puse la mano en el hombro desnudo mientras miraba c&oacute;mo daba el pecho a su hija. Ella segu&iacute;a mir&aacute;ndome a los ojos. Le mir&eacute; a sus ojos, y tras unos segundos, decid&iacute; acercar mi cara a la suya. Por fin me la jugaba, me daba igual ya todo, Julia me volv&iacute;a loco y mi cuerpo iba en autopiloto. Ella no se apart&oacute;. Mis labios tocaron los suyos. Empezamos a besarnos, al principio suavemente, saboreando el momento. Ten&iacute;a unos labios suaves. Empezamos a acelerar, nuestras lenguas se tocaron y los besos alcanzaron un ritmo adolescente. Tras un rato bes&aacute;ndonos, de repente la ni&ntilde;a empez&oacute; a llorar, y Julia se ech&oacute; hacia atr&aacute;s. Yo sal&iacute; de mi &eacute;xtasis, y me di cuenta de lo que estaba pasando. Julia se levant&oacute;, con cara algo confundida, y dijo:<\/p>\n<p>-perdona, tengo que subir a acostar a la ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Yo me qued&eacute; ah&iacute; sentado perplejo, mirando al suelo. Ni siquiera le mir&eacute; el culo y tetas mientras se dirig&iacute;a a la escalera. Como dije antes, la realidad es diferente a la fantas&iacute;a. En la realidad, estaba nervioso, me entr&oacute; miedo. Esto era un error. Un minuto despu&eacute;s reaccion&eacute;, y pens&eacute; que lo mejor era irme.<\/p>\n<p>Sub&iacute; las escaleras para decirle a Julia que me iba. Desde las escaleras dije en voz medio baja que me iba. Su voz sali&oacute; de la habitaci&oacute;n que sus dos hijas compart&iacute;an:<\/p>\n<p>-espera! Ven un momento.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de subir las escaleras. La puerta del cuarto de las ni&ntilde;as se abri&oacute;, y sali&oacute; Julia, cerr&aacute;ndola detr&aacute;s. No solo segu&iacute;a desnuda de cintura para arriba, sino que adem&aacute;s se hab&iacute;a quitado el pantal&oacute;n y solo llevaba puesto un culotte rosa de encaje precioso, que dejaba ver sus bonitas y tersas piernas. Se qued&oacute; ah&iacute; de pie mir&aacute;ndome, y yo tambi&eacute;n. Los segundos que pasaron, los dos mir&aacute;ndonos, parecieron eternos. De repente se abalanz&oacute; sobre mi, rodeando mi cuello con sus brazos (como pudo, le sacaba una cabeza) y me plant&oacute; un morreo en la boca. Inmediatamente la cog&iacute; del culo, y ella subi&oacute; sus piernas rode&aacute;ndome la cintura.<\/p>\n<p>La lleve as&iacute; a su habitaci&oacute;n, y la puse en la cama. Me quit&eacute; la camisa, quer&iacute;a sentir esas tetas desnudas en mi pecho. Me tumb&eacute; encima de ella y continuamos bes&aacute;ndonos como locos. Entonces Julia baj&oacute; sus manos y empez&oacute; a desabrocharme el cintur&oacute;n y pantal&oacute;n. Estaba desbocada, no conoc&iacute;a a esta Julia.<\/p>\n<p>Me baj&oacute; el pantal&oacute;n y tard&oacute; medio segundo en meter la mano en mi b&oacute;xer, y rodear mi polla (que ya estaba bien dura) con su mano. Mientras nos bes&aacute;bamos, empez&oacute; a pajearme a un ritmo intermitente. Yo le manoseaba las tetas. Eran suaves, llenas, voluminosas, me volv&iacute;an loco, de las mejores tetas que hab&iacute;a tocado, si no las mejores. Baj&eacute; una mano y empec&eacute; a tirar del culotte hacia abajo, me incorpor&eacute; y termin&eacute; de quit&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; ten&iacute;a por fin a la dulce Julia, buena esposa y madre, tumbada delante de m&iacute; totalmente desnuda. Ten&iacute;a el co&ntilde;o completamente depilado, ni una tira de pelo siquiera. Me fui hacia abajo. Ella lo entendi&oacute; y abri&oacute; sus piernas. Empec&eacute; a chuparle el cl&iacute;toris, poco a poco. Estaba mojad&iacute;simas. Chup&eacute; y lam&iacute;, mientras jugaba con mis dedos en su co&ntilde;o y acariciaba sus piernas, tripa, y extend&iacute;a mi otra mano para jugar con sus pezones. Us&eacute; mis mejores t&eacute;cnicas, y disfrutaba al o&iacute;r c&oacute;mo sus gemidos se iban haciendo m&aacute;s fuertes. Tras solo cinco minutos, tuvo un orgasmo brutal, apret&oacute; con sus piernas y casi se puso a llorar de placer.<\/p>\n<p>Una vez terminado, me puse de pie al borde de la cama, Julia se sent&oacute; delante de m&iacute; y me cogi&oacute; la polla. Se qued&oacute; un momento as&iacute;, mirando mi polla fijamente. Pod&iacute;a imaginar lo que estaba pasando por su cabeza. Julia y Luis se hab&iacute;an conocido hacia 10 a&ntilde;os. Y pondr&iacute;a la mano en el fuego, que esta era la primera vez que le era infiel.<\/p>\n<p>Entonces abri&oacute; su boca e introdujo lentamente mi polla dentro. A la mitad, cerr&oacute; sus labios. Empez&oacute; a chupar, meti&eacute;ndosela y sac&aacute;ndosela, pero sin llegar lejos. La verdad, hab&iacute;a recibido mejores mamadas. Estaba claro que a Luis no le chupaban la polla con asiduidad. Pero esto me excitaba a&uacute;n m&aacute;s. Julia me estaba chupando la polla lo mejor que sab&iacute;a, y ver esa preciosa cara, esos ojos negros que me miraban de vez en cuando mientras se met&iacute;a y sacaba mi polla de su boca&#8230; estaba en Valhala.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a follarmela, quer&iacute;a sentir mi polla dentro de ella, no pod&iacute;a esperar m&aacute;s. Interrump&iacute; su mamada y la empuj&eacute; a la cama. Me puse encima de ella, abri&oacute; sus piernas, y coloqu&eacute; mi polla a la entrada de su co&ntilde;o. Julia respiraba r&aacute;pidamente, y me miraba a los ojos. Empec&eacute; a meterla poco a poco, y vi c&oacute;mo su cara iba cambiando hasta que cerr&oacute; los ojos de placer.<\/p>\n<p>Segu&iacute; meti&eacute;ndola y sac&aacute;ndola, cada vez con m&aacute;s ritmo. Ten&iacute;a el co&ntilde;o mojadisimo. Estaba en la gloria, me estaba follando a mi fantas&iacute;a. Julia estaba gozando tambi&eacute;n, gem&iacute;a cada vez m&aacute;s con cada estocada que la met&iacute;a, mientras abr&iacute;a y cerraba los ojos, y me rodeaba con sus brazos. Me gustaba sentir sus tetas en mi pecho. Levant&eacute; mi cuerpo con los brazos para poder ver c&oacute;mo sus tetas bailaban con la acci&oacute;n. Mientras me la follaba, sus preciosas tetas se mov&iacute;an acompa&ntilde;ando, y la cara de disfrute de Julia era algo para recordar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato, quise probar otra posici&oacute;n. Le dije que se pusiese a cuatro patas, y obedeci&oacute; al instante. Me puse detr&aacute;s, desde donde ten&iacute;a la mejor visi&oacute;n de su culo, que cada vez me gustaba m&aacute;s. Esta posici&oacute;n es la que m&aacute;s me gustaba por tres motivos.<\/p>\n<p>Primero, por lo psicol&oacute;gico. Ten&iacute;a a Julia, hasta hac&iacute;a 15 minutos la fiel y dulce mujer de Luis, en una posici&oacute;n de sumisi&oacute;n esperando impacientemente a que se la metiese, lo que hice sin esperar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Segundo, porque seg&uacute;n me la follaba, mi pelvis chocaba contra su culo, lo que provocaba una sensaci&oacute;n estupenda, y un sonido hueco al golpear digno de pel&iacute;cula porno. Segu&iacute; meti&eacute;ndola a buen ritmo, Julia volv&iacute;a a gemir placenteramente con cada arremetida, y golpeaba con mi pelvis con ganas contra su culo con cada metida. Me encantaba.<\/p>\n<p>El tercer motivo. En esta posici&oacute;n, sus tetas volaban descontroladas. Inclin&aacute;ndome un poco, pod&iacute;a alcanzarlas con mis manos, sujetarlas y estrujarlas. Not&eacute; que se me mojaban las manos. Era leche materna que sal&iacute;a de sus tetas&#8230; un efecto de follarte a una mujer en plena &eacute;poca de lactancia. Normalmente me hubiese disgustado, pero en ese momento me puso cachond&iacute;simo.<\/p>\n<p>Julia gem&iacute;a descontrolada, un milagro que sus ni&ntilde;as no se despertasen. Entre gemido y gemido alcanc&eacute; a entender que dijo que la notaba muy adentro. No s&eacute; si era un cumplido, o una queja, pero me dio igual, nada pod&iacute;a pararme ahora del placer de follarmela as&iacute;.<\/p>\n<p>Bueno, en realidad si hab&iacute;a una cosa. Estaba cerca de correrme, y quer&iacute;a ver otra vez su preciosa cara mientras follabamos.<\/p>\n<p>La di la vuelta, se tumb&oacute; y me puse sobre ella. Volv&iacute; a met&eacute;rsela. Julia ten&iacute;a una cara de &eacute;xtasis, cada estocada era como un orgasmo para ella. No ten&iacute;a duda de que era la mejor follada que le hab&iacute;an dado nunca (o eso me gustaba pensar). Me iba a correr pronto.<\/p>\n<p>-Me voy a correr -dije.<\/p>\n<p>Entre un suspiro y otro, y mir&aacute;ndome a los ojos, Julia dijo:<\/p>\n<p>-c&oacute;rrete dentro cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Volver&iacute;a a jugarme todo lo que ten&iacute;a, a que la &uacute;nica persona que se hab&iacute;a corrido dentro de Julia en toda su vida, era Luis. Y aqu&iacute; la ten&iacute;a, pidi&eacute;ndome a m&iacute;, que me corriese dentro de ella, y llam&aacute;ndome cari&ntilde;o. Qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;a pedir, estaba viviendo un sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>En un momento de media lucidez, y mientras segu&iacute;a metiendo y sacando, dije:<\/p>\n<p>-estas segura?<\/p>\n<p>-S&iacute;, no me puedo quedar embarazada durante la lactancia, c&oacute;rrete dentro por favor cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Otra vez, y con ese ligero toque canario en su voz. No hac&iacute;a falta que lo repitiese m&aacute;s. Aceler&eacute; el ritmo.<\/p>\n<p>&Eacute;ramos dos cuerpos sudorosos uno contra el otro, movi&eacute;ndonos acompasadamente, sus tetas balance&aacute;ndose pegadas contra m&iacute;, los dos suspirando, gimiendo, bes&aacute;ndonos, sus u&ntilde;as clavadas en mi espalda. Subi&oacute; sus piernas rodeando mi cadera. Hac&iacute;a fuerza con ellas, como para que no se escapase ni una gota de lo que le iba a enviar.<\/p>\n<p>Not&eacute; como mis huevos se calentaban, y un hormigueo, para sentir inmediatamente una contracci&oacute;n en la base de mi polla. En el siguiente movimiento al meterla, la contracci&oacute;n en la base se traslad&oacute; a la punta de la polla y sent&iacute; como disparaba potentemente, dentro de Julia. Toda la excitaci&oacute;n de la noche se transform&oacute; en cinco sucesivos potentes chorros de semen en las siguientes cinco metidas. Hab&iacute;a descargado todo lo que ten&iacute;a, dentro de Julia. Ahogamos nuestra pasi&oacute;n en un suspiro juntos.<\/p>\n<p>La mir&eacute; a los ojos, la bes&eacute;, y me ech&eacute; a su lado boca arriba. Julia se gir&oacute;, coloc&oacute; su cabeza sobre mi hombro, pas&oacute; su brazo por encima al otro hombro, cruz&oacute; su pierna sobre las m&iacute;as, sus tetas apoyadas en mi costado, y se qued&oacute; dormida. No era mi intenci&oacute;n quedarme a dormir, pero tambi&eacute;n ca&iacute; derrotado.<\/p>\n<p>Me fui pronto por la ma&ntilde;ana. Durante el d&iacute;a la escrib&iacute; para ver c&oacute;mo estaba. Respondi&oacute; de forma muy corta, que todo bien, gracias. El s&aacute;bado volvi&oacute; Luis, por lo que no me atrev&iacute; a seguir escribi&eacute;ndola.<\/p>\n<p>Las semanas siguientes no recib&iacute; ning&uacute;n mensaje de ella. Preguntaba a Luis qu&eacute; tal las cosas en casa. Parece que todo iba mejor, Julia estaba m&aacute;s cari&ntilde;osa que nunca con &eacute;l, y Luis se enorgullec&iacute;a de que era gracias a su semana de descanso y reflexi&oacute;n. Si &eacute;l supiese&#8230;<\/p>\n<p>Entend&iacute; que para Julia solo fui una v&aacute;lvula de escape, que necesitaba en ese momento. Pero me jod&iacute;a bastante o&iacute;r esto. La verdad&#8230; me hab&iacute;a pillado por la dulce Julia, mujer de otro, madre de dos ni&ntilde;as.<\/p>\n<p>Pasaron tres meses en los que no tuve ning&uacute;n contacto con ella. El siguiente viernes se celebraba un evento anual de la empresa, donde estaban invitados empleados y acompa&ntilde;ante. Luis confirm&oacute; su asistencia&#8230; con Julia.<\/p>\n<p>El evento era por la tarde, un c&oacute;ctel con bebidas. Yo estuve nervioso toda la semana, no ten&iacute;a un sentimiento as&iacute; desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os. No sab&iacute;a cu&aacute;l ser&iacute;a la reacci&oacute;n de Julia al verme. No sab&iacute;a si me odiaba, o no quer&iacute;a verme, o si no quer&iacute;a saber nada de m&iacute;. Entend&iacute;a que fui cosa de una noche, y no esperaba nada m&aacute;s, pero ni un simple mensaje en tres meses&#8230; eso me doli&oacute;.<\/p>\n<p>Luis y Julia llegar&iacute;an algo m&aacute;s tarde, ya que ten&iacute;an que esperar a que llegase la ni&ntilde;era. Estaba conversando en un grupo cuando les vi entrar. Julia estaba radiante. Llevaba un vestido que quedaba justo por encima de las rodillas, ajust&aacute;ndose ligeramente en la cadera. Quer&iacute;a volver a verla desnuda, sentir sus tetas contra m&iacute;, besar sus labios, correrme dentro otra vez, correrme en su boca, su cara, sus tetas, su culo. Mi mente echaba fuego.<\/p>\n<p>Se acercaron a nosotros para saludar. Mi coraz&oacute;n lat&iacute;a r&aacute;pidamente. Julia fue dando dos besos uno por uno, sonriendo. Cuando lleg&oacute; mi turno, hizo lo mismo, y pas&oacute; al siguiente. No me hizo ning&uacute;n caso especial. Tras unos minutos, no aguant&eacute; m&aacute;s y me fui a hablar con otra gente.<\/p>\n<p>La cabra tira al monte, y primero fui a hablar con Cindy, la explosiva asistente del director financiero en Londres. Tras un rato, me aburr&iacute;, y pas&eacute; a hablar con Miriam, la chica guapa de contabilidad. Adem&aacute;s desde aqu&iacute; pod&iacute;a observar de reojo a Julia, que estaba detr&aacute;s de Miriam, de perfil con el grupo.<\/p>\n<p>Mientras hablaba con Miriam, me percat&eacute; de que Julia me echaba miradas furtivas. Quiz&aacute; no pasaba tanto de mi como quer&iacute;a hacerme ver, y ten&iacute;a algo de celos al verme hablar con otras. A la cuarta que me percat&eacute;, gir&eacute; la cabeza y me encontr&eacute; con su mirada. No la retir&oacute;, y me dedic&oacute; una bonita sonrisa. Miriam segu&iacute;a hablando, pero yo solo ten&iacute;a atenci&oacute;n para Julia. Interrump&iacute; a Miriam dici&eacute;ndole que necesitaba pedir una bebida. Mir&eacute; a Julia y me entendi&oacute;. 5 segundos despu&eacute;s de llegar a la barra, Julia apareci&oacute; a mi lado. Pedimos una bebida, y empezamos a hablar mientras esper&aacute;bamos. Que tal iban las cosas, c&oacute;mo iba el trabajo, planes que ten&iacute;an de vacaciones, ese tipo de cosas.<\/p>\n<p>Como Luis hab&iacute;a dicho, parece que todo iba muy bien con ella y su familia. Luego me pregunt&oacute; c&oacute;mo me iba a m&iacute;, y si ya hab&iacute;a conocido a alguien despu&eacute;s de cortar con Lilly. No mencion&oacute; en ning&uacute;n momento nuestro secreto. Le dije que sal&iacute;a y conoc&iacute;a chicas, pero no encontraba nada que pudiese durar tiempo. Lo que me contest&oacute; con una preciosa sonrisa me dej&oacute; con las manos temblorosas: no te creo, un t&iacute;o como t&uacute; tendr&iacute;a a la chica que quisiera. Si adem&aacute;s les contase lo que sabes hacer, se pondr&iacute;an todas en fila india para conocerte.<\/p>\n<p>Ni me odiaba ni me hab&iacute;a olvidado&#8230; Un sentimiento de alegr&iacute;a me inund&oacute; por dentro. Sin pensar, dije mir&aacute;ndola a los ojos:<\/p>\n<p>-solo hay una chica a la que quiero, y ella a m&iacute; no, as&iacute; que no es verdad que podr&iacute;a tener a la que quisiera.<\/p>\n<p>El camarero nos puso en ese momento las bebidas, estropeando el momento.<\/p>\n<p>Julia baj&oacute; su mirada al suelo. Un momento despu&eacute;s volvi&oacute; a levantar la cabeza, y mir&aacute;ndome con los ojos llorosos, con una medio sonrisa, dijo con su precioso acento:<\/p>\n<p>-adi&oacute;s, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Lo nuestro era imposible, pero al menos me ayud&oacute; a calmar ligeramente mi sufrimiento interior saber, que ella sent&iacute;a al menos algo parecido por m&iacute;, como lo que yo sent&iacute;a por ella.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; la bebida y se alej&oacute; de vuelta a su grupo. Me qued&eacute; mir&aacute;ndola seg&uacute;n caminaba, observando el movimiento de su vestido acompa&ntilde;ando el balanceo de sus caderas. Cada vez me gustaba m&aacute;s su culo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Soy originario de Madrid, tengo 34 a&ntilde;os. 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