{"id":18792,"date":"2018-09-18T22:00:00","date_gmt":"2018-09-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-09-18T22:00:00","modified_gmt":"2018-09-18T22:00:00","slug":"18792-la-segunda-leccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18792-la-segunda-leccion\/","title":{"rendered":"La segunda lecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18792\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 26<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>Este relato contin&uacute;a a &quot;El Castillo&quot;.<\/em><\/p>\n<p>Tuve que llamar casi de inmediato a Gaspar para indicarle que no podr&iacute;a salir con &eacute;l esa tarde y le declar&eacute; lo que realmente ocurr&iacute;a. El asunto es que, al entrar en casa, estaba esperando N&eacute;stor. Estaba conversando con el T&iacute;o Paco. Le hab&iacute;a dicho al T&iacute;o Paco que ten&iacute;a que conversar conmigo porque quer&iacute;a unas orientaciones sobre la ciudad, la universidad y otros asuntos y que esperaba encontrarme, ya que me hab&iacute;a avisado el d&iacute;a anterior. El T&iacute;o Paco, con gran intuici&oacute;n, le dijo que esperara que no tardar&iacute;a porque, como a m&iacute; no me gustaba ir por mucho tiempo con la misma ropa, tendr&iacute;a que venir a cambiarme. El T&iacute;o Paco en poco tiempo hab&iacute;a captado casi todo de m&iacute;. Era extra&ntilde;o ver c&oacute;mo un hombre que casi no habla, que no opina, que no se inquieta, que solo trabaja, pronto cala a las personas y sabe de qu&eacute; pie cojean. Con N&eacute;stor tuvo una interesante charla porque, tras preguntarle de qu&eacute; familia era, como el T&iacute;o Paco se conoc&iacute;a a todas las familias del pueblo, enseguida adivin&oacute; que N&eacute;stor estar&iacute;a necesitado de verdaderos amigos y un poco de afecto, ya que en su casa el afecto y el cari&ntilde;o no era lo que m&aacute;s reluc&iacute;a. Se hab&iacute;a dado tanto el T&iacute;o Paco a sus hijos, a mi padre y a sus nietos, que le dol&iacute;a cuando a los dem&aacute;s ni&ntilde;os, adolescentes o j&oacute;venes no los atend&iacute;an adecuadamente. As&iacute; que, al entrar yo en casa, ya le hab&iacute;a dedicado a N&eacute;stor algo m&aacute;s de una hora, le hab&iacute;a dado confianza y lo hab&iacute;a invitado a cenar. Aunque N&eacute;stor le dijo que no sab&iacute;a si se podr&iacute;a quedar porque ten&iacute;a que hablar conmigo y en su casa que si esto y lo otro y bla, bla, bla,&hellip;, el T&iacute;o Paco le dijo que es libre de lo que quiera, pero no hace falta avisar, cenar&iacute;a si quer&iacute;a con nosotros.<\/p>\n<p>Cuando entr&eacute;, me fui a saludar al T&iacute;o Paco y le di un beso y un abrazo. Cuando salud&eacute; con un abrazo a N&eacute;stor, &eacute;ste me bes&oacute; sin ning&uacute;n pudor ni temor; yo, pues, le di dos besos bien sonoros. Al volverme, el T&iacute;o Paco ya hab&iacute;a desaparecido. Nos sentamos a charlar y entr&oacute; la se&ntilde;ora Paulina con una bandeja. Me levant&eacute; a tomarle la bandeja y le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Gracias, Paulina, es usted un &aacute;ngel&rdquo;, le dije con mi ancha sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;&Aacute;ngel, yo?, no se equivoque usted se&ntilde;orito, cada una sabe c&oacute;mo es y por d&oacute;nde le caen; usted que es tan atento como su t&iacute;o&rdquo;, dijo Paulina muy nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Se&ntilde;ora Paulina, por lo que m&aacute;s quiera, no me llame se&ntilde;orito, d&iacute;game solo mi nombre, Jess, y no me hable con tanto bombo y platillo, a m&iacute; me habla usted de t&uacute;, soy m&aacute;s joven que usted; si no quiere que me enfade, h&aacute;galo as&iacute;, por favor&rdquo;, y dej&eacute; la bandeja en la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Ay, se&ntilde;orito, qu&eacute;&hellip;&rdquo;, y se vio interrumpida por m&iacute;, poni&eacute;ndole mi dedo &iacute;ndice perpendicularmente ante sus gruesos labios.<\/p>\n<p>Luego le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; le he dicho? primero, se&ntilde;orito, no; segundo, de t&uacute;, de t&uacute;, de t&uacute;, tutee, a m&iacute; sin el usted, eso lo guarda para el T&iacute;o Paco y si quiere para mi padre, &iquest;entendido?&rdquo;, y me qued&eacute; mir&aacute;ndole a los ojos muy cerca de su cara.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Entendido, tenga.., ten paciencia, hijo m&iacute;o, ten paciencia conmigo, que lo aprender&eacute; poco a poco&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>La bes&eacute; con dos besos bien sonoros en cada mejilla y le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Gracias, muchas gracias, as&iacute; ha de hablarme, de t&uacute; y como si fuera su hijo, &iquest;eh, mam&aacute; Paulina? Gracias por llamarme hijo, gracias, mam&aacute; Paulina, eres un sol&rdquo;.<\/p>\n<p>Levant&oacute; el extremo del delantal de un blanco reluciente que ten&iacute;a ce&ntilde;ido y se fue llorando de la emoci&oacute;n, pero yo no imaginaba que lo dicho era para tanto. Cuando me sent&eacute; para merendar con N&eacute;stor le dije que parec&iacute;a una mujer muy emotiva, porque se hab&iacute;a puesto a llorar y no era para tanto.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Es para eso y mucho m&aacute;s, Jess, mucho m&aacute;s&rdquo;, dijo muy en serio N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Por qu&eacute;? Explica por favor&rdquo;, le dije con curiosidad e inter&eacute;s.<\/p>\n<p>N&eacute;stor sac&oacute; el pecho de su inclinaci&oacute;n a causa del sill&oacute;n, se sent&oacute; con la espalda recta bien apoyada en el respaldo, trag&oacute; el bocado que se hab&iacute;a metido a la boca, bebi&oacute; agua y comenz&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Paulina es viuda. Hace casi dos a&ntilde;os que enviud&oacute; y se qued&oacute; sin sus hijos. Su esposo y sus dos hijos, el menor, Anselmo, era amigo m&iacute;o, muy amigo; vamos, mi mejor amigo. Pues te digo, que su esposo y sus dos hijos sufrieron un accidente de coche y murieron en el acto. No chocaron con nadie, no hubo rastro de alcohol en ninguno de ellos, pero el coche se sali&oacute; de la carretera, dio varias vueltas y murieron. Se qued&oacute; la mujer sola. Ella no es de aqu&iacute;, es muy buena, quer&iacute;a mucho a sus hijos. Cuando me ha visto entrar aqu&iacute;, ha llorado porque le recuerdo a su hijo, los dos hac&iacute;amos los deberes juntos. Y ahora t&uacute; le dices eso, la mujer se ha puesto blandita y se ha emocionado. Debe ser duro perder toda la familia de un solo golpe. Ella ya trabajaba aqu&iacute; unas horas al d&iacute;a, pero al quedarse sola y sin ayudas, tu T&iacute;o Paco la emple&oacute; y est&aacute; casi todo el d&iacute;a aqu&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Es duro, pero no sab&iacute;a nada; ahora la voy a tratar mejor los pocos d&iacute;as que me quedan&rdquo;, dije conmovido por el relato de N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Ya te vas?&rdquo;, pregunt&oacute; con tristeza N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero prometo regresar; tengo que irme para ponerme al d&iacute;a y luego ya pronto vienen los ex&aacute;menes. Concluidos los ex&aacute;menes, pienso venir algunos d&iacute;as por aqu&iacute;. No te librar&aacute;s tan f&aacute;cilmente de m&iacute;&hellip;&rdquo;, dije socarronamente.<\/p>\n<p>Acabamos la merienda y metimos la bandeja en la cocina, le dimos cada uno un beso a Paulina, un &ldquo;hasta luego&rdquo; y nos salimos a la calle. Paseamos por todos los rincones que yo a&uacute;n no conoc&iacute;a e &iacute;bamos charlando. En un momento dado le pregunt&eacute; si hab&iacute;a pensado algo al respecto de lo del otro d&iacute;a. Me dijo que le gust&oacute;, pero no sab&iacute;a mucho m&aacute;s. Le habl&eacute; tranquilamente de mi opini&oacute;n:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Te ha de gustar tener sexo, porque lo llevamos en nosotros; adem&aacute;s, se ha situado justo entre las piernas para que se note. Nos enteramos del sexo al mear, para rascarnos cuando crecen los pelos, para eso tenemos las manos a su altura. Los jugadores de f&uacute;tbol se ponen las manos delante de los huevos cuando se dispara a falta, para protegerse. No se protegen la cabeza sino los huevos, porque ah&iacute; est&aacute;n las manos. Justo a la altura del pene tenemos las palmas de la mano, para cuidar, proteger, orinar, masturbar, rascar. Los que tienen los brazos muy largos no saben donde colocar las manos. Nosotros siempre sabemos que est&aacute;n para los menesteres de nuestro sexo, igual que para los menesteres de la boca y la cabeza est&aacute;n los codos que articulan los brazos para hacer esas necesidades. Los brazos no necesitar&iacute;an doblarse cuando nos masturbamos, sino naturalmente ca&iacute;dos, como cuando orinamos. Lo que pasa es que el placer que sentimos nos hace actuar de mil maneras y doblamos mu&ntilde;ecas, codos, inclinamos hombros, es decir, toda la maquinaria se pone en funcionamiento. Estamos hechos para eso, el sexo es de lo mejor que nos puede ocurrir en nuestra vida y tenemos que disfrutarlo. Nos acompa&ntilde;a a todas partes. Si uno quiere una cerveza, tiene que ir a casa o al bar para conseguirla y as&iacute; todas las cosas, pero si necesitas el sexo &mdash;culo, pene o test&iacute;culos&mdash; no tienes que ir a comprarlo o alquilarlo en ning&uacute;n sitio. Si est&aacute;s acompa&ntilde;ado, lo compartes; si est&aacute;s solo, te haces unas pajas o te metes los dedos en el culo; asunto resuelto. No hemos de preocuparnos por nada de esto. No s&eacute; por qu&eacute; hay gente que sufre a causa del sexo; quiz&aacute; sea un problema para ellos tener algo tan esencial encima de uno mismo, pero visto con inteligencia es lo que en condiciones naturales &oacute;ptimas jam&aacute;s nos falta. Por eso, pienso que tener sexo &mdash;no hablo de violaci&oacute;n, sino sexo consentido&mdash; es lo mejor que nos puede pasar&rdquo;.<\/p>\n<p>N&eacute;stor escuchaba con atenci&oacute;n, como si descubriera un mundo para s&iacute;. Como lo not&eacute; &aacute;vido de saber, prosegu&iacute; con mi perorata:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Mira &mdash;le dec&iacute;a, porque le hablaba con lenguaje directo, sin tapujos ni eufemismos&mdash;, te encuentras con un amigo y le das la mano. Te lavas las manos porque se ensucian. No siempre sabes de qu&eacute; se ensucian. La nariz, aunque la tengas con una gripe notoria, no la escondes, y eso que a veces se pone colorada. No s&eacute; qu&eacute; man&iacute;a tiene la gente de decir que este trozo de carne que tenemos entre las piernas es diferente, hay que cubrirlo, sienten verg&uuml;enza de tener una erecci&oacute;n porque se nota. Pero si excitarse no est&aacute; en nada raro, es nuestra naturaleza que responde a requerimientos del cerebro, de la voluntad, de la necesidad o simplemente del accidente. Una vez &mdash;le contaba an&eacute;cdotas para que entendiera&mdash;, hab&iacute;a un chico que estaba muy nervioso antes de un examen. El t&iacute;o era listo, le sobraba, pero se puso nervioso e iba preguntando a todos lo que pondr&iacute;an en el examen. Tan nervioso se puso que estando cerca de m&iacute; note que eyacul&oacute; sin tocarse para nada. Acud&iacute; a auxiliarlo y lo met&iacute; en el ba&ntilde;o. Le quit&eacute; los pantalones y el b&oacute;xer, le di papel higi&eacute;nico para que se limpiara y con papel le limpi&eacute; el b&oacute;xer. Creo que lo necesitaba. Lo met&iacute; en el cuarto y sobre la taza lo masturb&eacute; para que se sacara toda su mugre guardada de mucho tiempo y poco a poco se iba desahogando. Lo lav&eacute; con agua y con su pa&ntilde;uelo lo sequ&eacute;. Baj&eacute; la tapa, lo sent&eacute; y le dije: T&uacute; lo sabes todo, t&uacute; est&aacute;s bien, ser&eacute;nate que har&aacute;s un buen examen&rdquo;. El resultado fue que entr&oacute; al examen sonriente, sereno y un sobresaliente fue su premio. Un d&iacute;a se me acerc&oacute; para agradecerme lo que hice por &eacute;l. Es natural, y contener ese deseo produce traiciones en la propia psicolog&iacute;a. Fue entonces cuando exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;As&iacute; era yo hasta anteayer&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo sab&iacute;a, lo que necesitaba N&eacute;stor era una especie de relleno en un vac&iacute;o que se hace mucha gente en su propio cerebro. De nuevo, le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Todo lo que tenemos es bueno. Adem&aacute;s, toda la parte del sexo, desde el culo hasta el pene, est&aacute; llena de terminaciones nerviosas que producen una gran sensibilidad y por tanto excitaci&oacute;n por cualquier cosa. Es absurdo que se use el sexo solo dos veces para tener dos hijos o cinco veces en toda la vida para tener cinco hijos. A&ntilde;ade el doble o el triple, veinte veces en toda la vida para tener cinco hijos. &iquest;Qu&eacute; locura! Eso es un desperdicio de muchas posibilidades y de mucho placer&rdquo;.<\/p>\n<p>Entonces le dije directamente:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;N&eacute;stor, quieres tener esta noche una experiencia &uacute;nica?<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Como qu&eacute;? Buenoooo&hellip;, s&iacute;&hellip;, pero, &iquest;qu&eacute; cosa?&rdquo;, dijo medio sorprendido.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo; Esta noche cenas con nosotros en mi casa. Luego nos sentamos con mi pap&aacute; y dejamos que hablen los mayores, nosotros leemos o vemos la tv o escuchamos lo que dicen, si es interesante. A la hora de dormir, nos vamos a mi habitaci&oacute;n y nos pasamos la noche durmiendo juntos, &iquest;te parece?&rdquo;, propuse.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; dir&aacute; tu t&iacute;o o tu padre?, objet&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No dir&aacute;n nada, porque yo les pedir&eacute; permiso y consentir&aacute;n; de mi padre s&eacute; que s&iacute;, de mi t&iacute;o no lo dudo por como has estado con &eacute;l, seguro que le parecer&aacute; bien&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Si te parece&hellip;, yo avisar&eacute; a mi casa que no voy hasta ma&ntilde;ana. Pero no tengo pijama ni&hellip;&rdquo;, segunda objeci&oacute;n de N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Necesitas pijama?, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;T&uacute; no usas pijama?&rdquo;, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;T&uacute; tampoco. Se trata de dormir en la misma cama desnudos los dos y dejar rienda suelta a lo que nos acontezca. Ver&aacute;s como todo lo que te he dicho es cierto; pero&hellip; &iexcl;uf!, &iexcl;la hora!, se nos pone tarde. Vamos deprisa a cenar&rdquo;, dije apresuradamente, aunque ten&iacute;amos suficiente tiempo.<\/p>\n<p>Hicimos el recorrido a casa con la misma naturalidad, conversando de todo lo que se nos ocurr&iacute;a. Lo que le qued&oacute; claro a N&eacute;stor es que est&aacute;bamos programando una tanda de sexo para nosotros dos juntos, sin nadie m&aacute;s, con intimidad. El objetivo era que experimentara sus sentimientos, su inclinaci&oacute;n, su opci&oacute;n. Yo ya sab&iacute;a que N&eacute;stor era verdaderamente gay, pero &eacute;l necesitaba experimentar sin miedos ni presiones que realmente lo es. Llegamos a casa con tiempo para que yo hablara con T&iacute;o Paco y con mi padre. Como esperaba, no hab&iacute;a problemas. T&iacute;o Paco, adem&aacute;s, me pregunt&oacute; si necesit&aacute;bamos un colch&oacute;n o ropa de cama o cualquier otra cosa, le dije que nos arreglar&iacute;amos bien. Y cenamos.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de los &uacute;ltimos acontecimientos en los que hubo 32 muertos, la televisi&oacute;n daba reportajes y m&aacute;s reportajes y todos los canales estaban en lo mismo, pero ocurre que a las personas mayores les gusta esto, como si les entrara el morbo por saber qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a haber detr&aacute;s de todo aquello. T&iacute;o Paco y mi padre estaban callados y atentos a las noticias repetitivas. Pens&eacute; que quiz&aacute; no hablaban porque est&aacute;bamos nosotros o porque estaba N&eacute;stor. Tom&eacute; la indeliberada decisi&oacute;n de que nos levant&aacute;ramos y nos fu&eacute;ramos a lo nuestro. Me desped&iacute; de mi padre haci&eacute;ndole una caricia con un peque&ntilde;o pellizco en su p&oacute;mulo. Pens&eacute; que no siempre han de ser los mayores quienes hagan caricias a los menores porque &iquest;no se alegran los mayores de saberse cari&ntilde;osamente queridos por sus hijos o nietos? Vi que mi padre recibi&oacute; la caranto&ntilde;a con una sonrisa de agradecimiento y pens&eacute; que T&iacute;o Paco tambi&eacute;n formaba parte del &aacute;mbito de mi cari&ntilde;o. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Buenas noches, yayo&quot;, y le di dos besos.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Buenas noches, hijo&rdquo;, me contest&oacute; agradecido el T&iacute;o Paco.<\/p>\n<p>Ahora fui yo quien le sonre&iacute;. Nos est&aacute;bamos yendo y le dije a N&eacute;stor que me esperara al pie de la escalera y regres&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pap&aacute;, &iquest;te parece bien que tome al T&iacute;o Paco como mi abuelo?, dije como un est&uacute;pido con ganas de agradar.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Tambi&eacute;n es tu abuelo&rdquo;, contest&oacute; inclinando la cabeza y mirando al T&iacute;o Paco.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Gracias, pap&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la sala y escuch&eacute; una vez traspuesta la puerta:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Este chico es extraordinario&rdquo;, dijo el nuevo abuelo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Lo vas conociendo; es extraordinario en todo, pero&hellip;&rdquo;, &mdash;mi padre, tras un momento de duda, sigui&oacute; hablando,&mdash; &rdquo;Pero me da pena, porque&hellip;, vaya, es que le gustan los chicos&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Qu&eacute; tiene que ver eso; si es buen muchacho, si estudia y aprovecha el tiempo, si es buen amigo, si le gusta el trabajo&hellip;, &iquest;qu&eacute; tiene de malo?&rdquo;, dijo el T&iacute;o Paco.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;T&iacute;o, &iquest;t&uacute; tambi&eacute;n lo ves as&iacute;?&rdquo;, dijo mi padre con voz apenada.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No es que yo lo veo as&iacute;; es que es as&iacute;; cada uno somos como somos y no hay vuelta de hoja; mira a Gaspar, &iquest;qu&eacute; problemas hay con un muchacho responsable, trabajador, cari&ntilde;oso con los de su casa&hellip;; bueno, y el otro chico con el que se junta, ese Luis es una aut&eacute;ntica perla fina&hellip;; por eso hacen buena pareja y se nota porque no se dedican a hacer mariconadas para llamar la atenci&oacute;n, se gustan, se atraen&hellip;, se aman; &iquest;qui&eacute;n podr&aacute; objetar algo a lo que sienten estos chicos? El amor es muy extra&ntilde;o&hellip; y creo que no lo hemos abarcado, por eso no lo conocemos&hellip;&rdquo;, respondi&oacute; el T&iacute;o Paco a las objeciones de mi padre.<\/p>\n<p>Cuando decid&iacute; darme la vuelta me tropec&eacute; con N&eacute;stor que se hab&iacute;a arrimado a mi espalda para escuchar lo que tanto me interesaba. Me sobresalt&eacute; por no pensar que pod&iacute;a ser N&eacute;stor. Lo agarr&eacute; del cuello por encima de los hombros con la mano izquierda y de los muslos con la derecha y lo sub&iacute; en brazos a la habitaci&oacute;n; por la escalera me daba picos en la boca y casi me hace tropezar m&aacute;s de dos veces. Al llegar a la puerta de la habitaci&oacute;n, le dije que abriera y traspasamos la puerta hasta la cama; lo ech&eacute; sobre la cama y me puse encima de &eacute;l; nos besamos todo el rato y not&eacute; que su polla se pon&iacute;a dura. Lo dej&eacute; en la cama y fui a cerrar la puerta. &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;a que esperar ya sino comerme de inmediato el p&aacute;jaro antes de que tomara el vuelo? Si esto iba a ser una lecci&oacute;n para ense&ntilde;ar a este disc&iacute;pulo ignorante, yo iba a convertirme en un profesor avieso y travieso. Al regresar, tras cerrar la puerta, me lo encontr&eacute; sentado sobre el borde de la cama, quiz&aacute; con la intenci&oacute;n de quitarse la ropa para dormir. &ldquo;&iexcl;Alto, muchachito!&rdquo;, pensaba en mi interior al mismo tiempo con las manos le daba un empuj&oacute;n para que cayera de espalda encima de la cama. No pod&iacute;a permitir que siguiera la lecci&oacute;n a su ritmo, sino a mi comp&aacute;s, porque el maestro iba a ser yo y &eacute;l un alumno que ignoraba a d&oacute;nde ten&iacute;amos que llegar. Un rato largo lo tuve as&iacute; aprisionado hasta que pude calmar su prisa por actuar lo que imaginaba &eacute;l que hab&iacute;a que hacer. No imagines, muchacho, lo que hay que hacer; imagina lo que te gustar&iacute;a hacer y que te hicieran, que el ritual del sexo consiste en no tener ritual; las leyes del sexo consisten en ser libre, es decir, en no tener normas ni reglas. El sexo nos da alas de libertad para el amor, porque el amor no resiste las ataduras. Primero nos estamos dando una sesi&oacute;n de picos, besos con la lengua porque el sexo comienza por la cabeza y se expresa en la boca. Besos como estos en los que nuestra lengua saborea cada uno de los rincones de la boca del amado. Contamos con la lengua cada uno de los dientes. Paseamos la lengua por las cavernosas partes del paladar, investigamos debajo de la lengua cualquier resto que pudiera a&ntilde;adir sabor a nuestros besos. Brota la saliva y la compartimos. Las palabras m&aacute;s cari&ntilde;osas y los insultos mas excitantes salen en voz baja de nuestra boca para ponerse en el o&iacute;do del amado, mientras mordemos con suavidad el l&oacute;bulo de la oreja. Las cejas, que recogen el polvillo del ambiente para custodiar al ojo, aumentan de mil sabores las papilas gustativas. Esos p&oacute;mulos, han de ser objeto de admiraci&oacute;n y se analizan como punto final de una inspecci&oacute;n facial, donde mi lengua comienza a recorrer desde el cuello, pasa por el ment&oacute;n y recorre el rostro lentamente hasta los p&oacute;mulos. Se ponen despu&eacute;s los labios en la frente ofreciendo el contacto de rostro con rostro invitando al amado a ofrecer la otra parte de su cara para semejante prospecci&oacute;n, mientras los brazos acarician desde los hombros a la cabeza y remueven el cabello para mayor placer del amado. N&eacute;stor responde perfectamente a los requerimientos sin que medie palabra, porque el amor, cuando es generoso, no entiende de palabras que pueden resultar falsas, sino de gestos aut&eacute;nticos y sinceros. Mi lengua recorri&oacute; todo el rostro de N&eacute;stor, esta vez comenzando desde la frente hasta los p&oacute;mulos, ofreciendo a la vez el cuello para que la boca y la lengua de N&eacute;stor bese e inspeccione esta regi&oacute;n, provocando el deseo en el amante. Llegada la lengua al p&oacute;mulo, interrumpe el recorrido para pasar a jugar con los labios de N&eacute;stor, ofreciendo a continuaci&oacute;n la clav&iacute;cula a la boca del amado y poder inspeccionar con la lengua su rostro, desde el cuello hasta el pabell&oacute;n auricular. Besos y mordiscos suaves al l&oacute;bulo, luego al antitragus y al tragus para que sienta en su interior mi propia persona; a lo largo de la fosa escafoidal paso suavemente mi lengua para detenerla en punta sobre el helix. El cuerpo se mueve acompasadamente apretando la pelvis y poniendo en tensi&oacute;n los gl&uacute;teos; con esta acci&oacute;n exigida por la pasi&oacute;n provocada se definen con el contacto los gl&uacute;teos, se sienten a trav&eacute;s de la ropa los &oacute;rganos genitales de ambos casi en contacto. Se siente tambi&eacute;n el deseo de desnudarnos. Nos vamos poco a poco desnud&aacute;ndonos de la camiseta. Sentimos el contacto de pecho con pecho. N&eacute;stor nota pronunciadas mis tetillas por la erecci&oacute;n que han tomado y yo pongo mi lengua en las suyas para imprimirlas. Voy dando la vuelta y me sit&uacute;o a la cabecera de la cama en direcci&oacute;n a los pies de modo que nuestras caras se han contrariado y la visi&oacute;n se vuelve como si estuvi&eacute;ramos ambos boca abajo. N&eacute;stor se acomoda en la cama. Ah&iacute; nos mantenemos en el profuso placer de besarnos invertidos, cuando nuestras lenguas experimentan otros contactos diferentes, pero la pasi&oacute;n se enciendo. Me adelanto con las manos por encima del cuerpo de N&eacute;stor y con ellas empujo el short de N&eacute;stor hacia sus rodillas. Se queda con su fino slip blanco y limpio. Comienzo a morderlo, pero me da pena ensuciarlo con mi saliva y decido bajarlo de igual modo junto al short sobre las rodillas, pero como N&eacute;stor tiene dificultad de moverse y su pene me ha saltado con fuerza a la cara me alargo para dejarlos debajo de la rodilla, el pene de N&eacute;stor me produce cosquillas tentadoras por detr&aacute;s de la oreja. Mientras, N&eacute;stor est&aacute; sacando mi short que, al no tener interiores de protecci&oacute;n, ha salido inmediatamente. Con mis pies lo saco y los empujo lejos de la cama, salen volando desde la cabecera a los pies y se pierdan en el suelo. N&eacute;stor sigue el juego y hace lo mismo con id&eacute;ntica fortuna. Ambos tenemos las pollas en la cara del otro y comienzo mi mamada magistral de modo que N&eacute;stor complete el 69 a la perfecci&oacute;n. Para mayor relax nos ponemos de lado y voy lamiendo y mamando la polla y el escroto de N&eacute;stor, siento que &eacute;l me sigue y me acerco a su ano para oler su antro. Ha tenido como yo la precauci&oacute;n de lavarlo bien y paso varias veces mi lengua por su ano como un preludio. Interesa dar placer al amado y vuelvo a mamar esa polla que ha ido creciendo y se est&aacute; poniendo sabrosa gracias al jugo preseminal que eyacula y comienzo a masturbarla con mis labios de modo que ya no oponga resistencia para ofrecer su preciado contenido. Siento los espasmos de N&eacute;stor y, c&oacute;mo no en m&iacute;, me van moviendo mis entra&ntilde;as que se hacen exteriores en movimientos de apretar mi pubis hacia la boca de N&eacute;stor y marcando nalgas. Tambi&eacute;n N&eacute;stor me est&aacute; empujando ya su pubis que me roza la barbilla. Y como si nos hubi&eacute;ramos puesto de acuerdo, comenzamos a expulsar los chorros eyaculados. Todos se vinieron dentro de mi boca, no quer&iacute;a abrirla, pero no me fue posible contener todo en mi boca y ca&iacute;a, saliendo por la comisura de mis labios, hacia las ingles de N&eacute;stor. M&aacute;s suerte tuvo mi amado que, al estar sobre su costado derecho, pudo contener toda mi leche sin desperdiciar una sola gota. Tocaba ahora saborear los dos espermas y volte&eacute; para darle un beso en la boca. All&iacute; ten&iacute;a mi semen y en mis labios estaba el suyo. Ambos comimos ese suculento y delicioso postre y nos quedamos por un momento largo abrazados, rostro con rostro, sonriendo, en silencio, los ojos abiertos, mir&aacute;ndonos de cerca, sabiendo que nos hab&iacute;amos amado mutuamente. El tiempo de mirarnos abrazados en nuestra desnudez parec&iacute;a eternidad.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a propuesto hac&eacute;rselo pasar bien a N&eacute;stor. Otras veces pienso en m&iacute; y c&oacute;mo me gusta follarme un t&iacute;o hasta dejarlo hecho un trapo, sobre todo cuando me cuesta dinero o alg&uacute;n favor. Pero no era el caso. N&eacute;stor se hab&iacute;a abandonado en mis manos y pensaba que &eacute;l es quien ten&iacute;a que disfrutar. No estaba pensando en hacerle lo que a aquel estudiante, compa&ntilde;ero m&iacute;o, que llevaba unos dos meses enteros que no hab&iacute;a venido a clases, y no es porque estuviera enfermo o por necesidad, sino por vago, porque no quer&iacute;a levantarse temprano. Entonces, a un mes de Navidad me pidi&oacute; que le pasara los apuntes y le explicara las cosas m&aacute;s complejas. Primero lo envi&eacute; a tutor&iacute;a y no quiso, luego, ante la insistencia, acept&eacute; porque me dijo que no quer&iacute;a dar los motivos verdaderos de sus retrasos y faltas para no ser sancionado y que me pagar&iacute;a lo que yo le pidiera a no ser que no estuviera en su poder.<\/p>\n<p>La verdad es que yo no he necesitado dinero nunca porque mi padre me ha dado todo lo que necesito y hasta m&aacute;s, porque sabe que no soy derrochador. En su pensamiento me ofreci&oacute; dinero, pero yo le dije que le pasaba apuntes y le explicaba si se convert&iacute;a en mi esclavo sexual. Se qued&oacute; pensando y, al parecer, creyendo que no iba a ser tan grave, acept&oacute;. Le hice firmar un documento que redact&eacute;. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;De hoy a Navidad eres mi esclavo, lo que te pida en cuanto al sexo has de hacer, tal como indica este documento; si te niegas, presentar&eacute; este papel no solo a escarnio p&uacute;blico sino a tutor&iacute;a, se sabr&aacute; que eres un vago, que tus faltas no tienen justificaci&oacute;n y te arriesgas a lo que sea. A partir del 1 de marzo quedas libre de tu esclavitud; yo me comprometo a darte las clases mientras seas mi esclavo, despu&eacute;s te las arreglas&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Acepto&rdquo;, dijo despu&eacute;s de pensarlo y tragando saliva.<\/p>\n<p>Yo no s&eacute; si fue un buen m&eacute;todo para que se pusiera a estudiar en serio, pero ese no era mi prop&oacute;sito sino que yo estaba deseando divertirme con una mierda de t&iacute;o al que le iba a hacer sangrar por el ano durante algo m&aacute;s de dos meses, cada vez que quisiera sacar sus putas heces por sus rotos esf&iacute;nteres. Como esclavo no le permit&iacute; jam&aacute;s lubricarse. Las embestidas por el culo que le di no fueron suaves, sino violentas y desgarradoras. Gritaba como una puta en celo. Me lam&iacute;a los zapatos, los pies y la mierda de las suelas que yo pisaba adrede cuando nos &iacute;bamos a encontrar. Me orinaba en su cara y cuando ten&iacute;a necesidad de cagar, le ped&iacute;a que me comiera el culo para cagarme encima de su cara. Quiz&aacute; ha sido lo m&aacute;s divertido de mi vida. Alguna vez le pegaba con un palo cuando no hac&iacute;a las cosas que le mandaba o cuando las hac&iacute;a mal. Un d&iacute;a le ped&iacute; que se orinara sobre sus pantalones delante de todos; como no quiso hacerlo, cuando nos quedamos solos, le di dos patadas en todos los huevos y tuvo que acudir a revisarse porque no se le iba el dolor. Ni siquiera sent&iacute; compasi&oacute;n. Cuando lo masturbaba estiraba el prepucio del todo para da&ntilde;arle. Es verdad que dejaba tiempo para que se recompusiera. Pero la segunda vez que le mand&eacute; que se orinara delante de todos, lo hizo y fue el hazmerre&iacute;r de todos; nadie sab&iacute;a por qu&eacute; se hab&iacute;a orinado sobre su ropa. Con todo esto, que serv&iacute;a para divertirme con un gazapo de hombre, me propuse que iba a saber su materia mejor que el mismo profesor y, en efecto, cosa extra&ntilde;a en &eacute;l, que siempre suspend&iacute;a varias asignaturas, en las dos m&aacute;s dif&iacute;ciles y que yo le expliqu&eacute; sac&oacute; sobresaliente, como yo. Que le pusieran un 9, y eso que el profesor siempre dec&iacute;a que el 10 es para el profesor, fue un &eacute;xito que le brind&oacute; prestigio ante toda la canallesca colectiva de condisc&iacute;pulos. Mierda a esos docentes que se reservan calificaciones les dar&iacute;a yo en la misma rectoral. Pero as&iacute; se aprovechan.<\/p>\n<p>Cuando concluy&oacute; nuestro compromiso, me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Si no me pides hacer nada rid&iacute;culo en p&uacute;blico, aunque me pegues, quisiera seguir siendo tu esclavo; me ha gustado, sobre todo cuando me follas duro&rdquo;.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; hecho una mierda podrida. Me arrepent&iacute; de tantas perradas que le hab&iacute;a hecho, porque le hab&iacute;a sangrado varias veces el ano y yo segu&iacute;a con mi pene enfundado o con un bast&oacute;n da&ntilde;ando aquel culo. Tuve con &eacute;l varias veces sexo, pero no ya como esclavo, sino como un amigo dispuesto a que yo me satisficiera con &eacute;l. Me aprovech&eacute; s&aacute;dicamente lo m&aacute;s que pude sin compasi&oacute;n. Luego se hizo una novia y me dijo que ya no vendr&iacute;a m&aacute;s. No cumpli&oacute; su palabra; a veces dejaba a su novia en casa, algunas despu&eacute;s de haberla follado y ven&iacute;a para que yo lo follara a &eacute;l. Merec&iacute;a que lo que aprend&iacute;a de m&iacute; lo practicaba con su puta particular porque a ella le gustaba el sexo violento. Yo le iba descubriendo posturas, nunca suaves, siempre violentamente.<\/p>\n<p>No iba a hacer a N&eacute;stor nada similar, sino que me propuse hacerle tomar gusto al sexo. Por eso, le dije que se pusiera su ropa; yo tambi&eacute;n me vest&iacute;; nos bajamos a la cocina. Encontr&eacute; media botella de vino, no muy bueno, pero v&aacute;lido para el prop&oacute;sito. Saqu&eacute; dos vasos de la alacena y vaci&eacute; en los vasos el vino. Ech&eacute; la botella a la basura y nos fuimos a la habitaci&oacute;n con el vaso en la mano. Nos sentamos a charlar mientras tom&aacute;bamos el vino. Yo le preguntaba cosas del pueblo y &eacute;l me contaba curiosidades, unas para re&iacute;rse y otras como para ponerse a temblar, porque la vez que tuvieron un mani&aacute;tico en el pueblo y murieron dos sin poder averiguar quien era el asesino, pues se cepillaron de una paliza al pobre loco, que nada ten&iacute;a que ver con el asunto seg&uacute;n supieron m&aacute;s tarde. El loco muri&oacute; y lo enterraron. Nadie habla del asunto. N&eacute;stor me lo cont&oacute; con mucha pena.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos acabado el vino y me levant&eacute;, me acerqu&eacute; donde estaba &eacute;l y me inclin&eacute; a besarlo en la boca y en todas partes. La cara, la frente, los ojos&hellip; N&eacute;stor me respond&iacute;a del mismo modo sin moverse y la verdad es que se le puso dura antes que a m&iacute;; pero estaba disfrutando esta sesi&oacute;n preparatoria de los besos. No sab&iacute;a N&eacute;stor que lo estaba preparando para una penetraci&oacute;n, pero se dej&oacute; llevar y reaccionaba positivamente. Me lam&iacute;a desde el cuello hasta la cabeza y con el sabor del vino su lengua parec&iacute;a enriquecida, daba gusto saborearla.<\/p>\n<p>Agarr&aacute;ndolo por las axilas lo levant&eacute; del sill&oacute;n y lo coloqu&eacute; junto a la pared. Apoy&oacute; sus hombros en la pared, pero no pudo arrimar sus pies porque yo ten&iacute;a mi pierna por detr&aacute;s de las suyas para que quedara en plano inclinado. Lo estaba viendo guapo. N&eacute;stor es guapo; no es una gran figura, pero las cejas pobladas y negras le juegan bien en su cara. En esa postura observ&eacute; la nariz m&aacute;s recta que hab&iacute;a visto hasta ese momento. De no ser porque al abrir la boca se le doblada un poco, su sonrisa hubiera sido la de alguien con quien no se puede competir en belleza. Con el rostro quieto, la boca cerrada y los ojos con miedo era un chico guapo, verdaderamente guapo; cuando abr&iacute;a la boca, no parec&iacute;a guapo; cuando miraba alegre, se le iba lo extraordinario de su mirada. Prefer&iacute;a verlo m&aacute;s dudando, que seguro, enfadado que alegre. Es rara la belleza de los hombres, hay gente que para ser bella ha de sonre&iacute;r y los hay que tienen que poner el gesto grave. De este &uacute;ltimo tipo es N&eacute;stor.<\/p>\n<p>Segu&iacute; bes&aacute;ndole pero me decid&iacute; sacarle muy despacio la camiseta; en desnudarlo no me adelantaba nada sin que la lengua, los labios o mi nariz y ment&oacute;n no me lo autorizaran. N&eacute;stor besaba mi pecho, la erecci&oacute;n de mis tetillas parece que le encantaba. Saqu&eacute; su camiseta y extendiendo la mano la dej&eacute; caer al suelo. N&eacute;stor solo miraba mi pecho y de vez en cuando mi cara. Yo lo iba mirando todo. Saqu&eacute; poco a poco su short. Primero descorr&iacute; la cremallera y luego desabroch&eacute; el bot&oacute;n para que me mostrara el slip rojo que llevaba puesto. Esto me encendi&oacute; porque cuando veo el rojo me pongo a tope. El rojo es un color que me ha gustado siempre porque es vivo, ardiente y me pone; es posible que me excite hasta llegar a eyacular con solo ver algo rojo. No era &eacute;ste mi caso ahora. Solt&eacute; el pantal&oacute;n y se cay&oacute; hasta los pies. Con un movimiento de cada pie, N&eacute;stor los alej&oacute; de s&iacute;, e inmediatamente comenz&oacute; a sacar mi short. Un poco m&aacute;s complicado porque yo estaba amarrado a su trasero por encima del slip y no paraba de maniobrar y porque mi short ten&iacute;a unos botones met&aacute;licos, nada f&aacute;ciles de pasar por los ajustados ojales; pero lo consigui&oacute; e hice lo mismo que N&eacute;stor para alejarlo de nosotros. Pero la diferencia es que yo ya estaba desnudo y N&eacute;stor a&uacute;n ten&iacute;a su slip puesto. Como me entretuve en caricias, hizo adem&aacute;n de quitarse el slip y no se lo permit&iacute;. Con mucho cuidado y lentamente le cog&iacute; de las manos y las levant&eacute; clav&aacute;ndoselas en la pared, mientras en esta postura, le besaba y me besaba, arrimaba mi pelvis a su delantera marcando mi culo, para que &eacute;l notara bien mi contacto con su polla. Despu&eacute;s de un rato baj&eacute; las manos liber&aacute;ndole las suyas y con un dedo de la mano derecha estir&eacute; el el&aacute;stico de su slip para mirar su polla. Miramos los dos su polla y solt&eacute; el el&aacute;stico, &ldquo;plaf&rdquo;; nos miramos, un beso m&aacute;s y abrazados le tocaba por dentro del slip las nalgas. &Eacute;l paseaba sus manos suavemente por mis gl&uacute;teos. Con mis manos en sus nalgas hice presi&oacute;n hacia afuera para bajar el slip y dejar sus nalgas al aire. Me separ&eacute; para contemplar el plano inclinado que formaba un &aacute;ngulos convexo sus piernas con el piso; entonces &eacute;l abr&iacute;a lentamente su slip baj&aacute;ndolo suavemente, de modo que dejaba visible la base de su polla con su pelo medio rapado; sigui&oacute; lentamente abriendo su slip del todo, liberando aquel bicho que ya deb&iacute;a estar cansado de tanta presi&oacute;n. Yo miraba su cara y &eacute;l con media sonrisa tentadora forzaba su cuello medio lado para invitarme a la acci&oacute;n. Ca&iacute; de rodillas delante de &eacute;l para saborear una polla que hac&iacute;a rato se estaba resistiendo. Escuch&eacute; un suave mugido de N&eacute;stor cuando hice mis primeras fricciones con mi lengua en su polla y le entr&oacute; una especie de calambre que le hizo inclinarse, besando la parte trasera de mi cuello. Poco a poco fue bajando y los dos nos encontramos en el suelo, yo con mi boca ocupada en su polla y &eacute;l ocupando sus manos en inspeccionar cada rinc&oacute;n de mi cuerpo. Nos dimos media vuelta inversamente y nos encontramos de costado haciendo un 69 que no dese&aacute;bamos que se prolongara mucho tiempo.<\/p>\n<p>En efecto, pronto, en cuanto vi que se estaba madurando la cosa, met&iacute; suavemente un dedo en su culo y pronto fueron dos. Iba dando vueltas a mis dedos en el ano para provocar placer en N&eacute;stor, y fueron ya tres dedos. Puse saliva al ojete y di m&aacute;s vueltas a los dedos. Met&iacute; el pulgar que entr&oacute; con gran facilidad. Me fui levantando poco a poco y con mis manos levantaba sus muslos, de modo que se quedara apoyado sobre los omoplatos en el suelo y con la cara casi mir&aacute;ndome hacia arriba y puse m&aacute;s saliva en su ojete y la punta de mi polla que suavemente entr&oacute; un poco sin que se quejara. Entonces, con mis manos coloqu&eacute; mi pene en direcci&oacute;n de entrada un poco, solo un poco m&aacute;s adentro, y comenc&eacute; a dar vueltas a mi duro pene en la boca de su agujero anal. Dej&oacute; caer los pies sueltamente, se amarr&oacute; una pierna con una mano, mientras con la otra mano manten&iacute;a su equilibrio y ensart&eacute; con suavidad todo mi pene en el interior de N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ah, ah, ah, qu&eacute; bueno se siente&hellip;&rdquo;, dijo sin dolor.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a dar paulatinamente vueltas, mientras hac&iacute;a suavemente el mete y saca en su ano. Al que llevaba media vuelta recog&iacute; su pierna libre para que no se desmoronara todo &eacute;l y sent&iacute; c&oacute;mo apretaba su culo aprisionando mi polla; as&iacute; frenaba el mete y saca. Cuando me liber&oacute; de la presi&oacute;n, di media vuelta m&aacute;s, ensartaba de nuevo mi polla y volv&iacute;a a presionar; as&iacute;, poco a poco hasta dar tres vueltas y media. Era una h&eacute;lice lenta, llena de pasi&oacute;n y amor mezclados con el deseo de hacer disfrutar al compa&ntilde;ero. Entonces le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Voy a venirme, &iquest;lo quieres dentro o fuera?&rdquo;<\/p>\n<p>Como dud&oacute; un poco, le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No voy a tener ya m&aacute;s tiempo que me voy, que me voy ya&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Su&eacute;ltala, su&eacute;ltala toda, que quiero sentirla dentro&rdquo;, contest&oacute;.<\/p>\n<p>Su palabra fue una orden porque comenc&eacute; a soltar mi esperma, uno, dos, tres, cuatro, uno m&aacute;s peque&ntilde;o, y otro, y ahora sal&iacute;a menos, y un espasmo, y otro, y otro y acab&eacute;. Inici&eacute; la salida de mi polla de su interior y me retuvo, pero poco a poco le di la vuelta para liberarlo de su posici&oacute;n y le puse de espaldas al suelo. Me cost&oacute; rodar con la polla algo fl&aacute;ccida en su interior y me ca&iacute; sobre su boca, notaba su pene que estaba en las &uacute;ltimas y sal&iacute; de su culo para meter mi boca en su polla. Descarg&oacute; toda su leche en mi boca y yo la iba tragando, uno, dos, tres, cuatro, no me cab&iacute;a y comenz&oacute; a salirse de mi boca, cinco, seis y siete, &iexcl;Dios m&iacute;o!, qu&eacute; capacidad la de este semental, y no pude asumir todo aquel rico manjar, derramando abundante sobre su pubis que, a continuaci&oacute;n se descolaba corriendo por sus ingles. Dej&eacute; su polla liberada de mi boca y apretaba la base del falo para orde&ntilde;ar los restos, y los recog&iacute;a con mi lengua. N&eacute;stor me dio un tir&oacute;n y me acerc&oacute; a su cara para besarme con la intenci&oacute;n de saborear su propio semen del que mi boca estaba repleta. Ah&iacute; nos quedamos en el suelo los dos abrazados y mir&aacute;ndonos. Los ojos de N&eacute;stor brillaban no menos de lo que estar&iacute;an los m&iacute;os, porque con sus manos iba recorriendo cada lugar de mi rostro, aunque yo prefer&iacute;a tocar sus nalgas sudadas para grabarlas en mi mente. Nos cruzamos un fuerte y prolongado beso, en el que su lengua toc&oacute; la campanilla de mi garganta y me provoc&oacute; una arcada. Nos sonre&iacute;mos los dos de mi debilidad y nos quedamos un rato largo haciendo picos con nuestros labios y abrazados, mientras se secaba el abundante sudor de nuestros cuerpos. Al relajarnos, un reguero de mi esperma sal&iacute;a por el culo de N&eacute;stor hacia el suelo.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>As&iacute; no pod&iacute;an quedar las cosas. Quedaba todav&iacute;a una larga noche y la prolongaci&oacute;n matutina. Esta ten&iacute;a que ser la lecci&oacute;n magistral que necesitaba mi amigo N&eacute;stor para tomar decisiones libres y descubrir que en el fondo de nuestra existencia hemos de empe&ntilde;arnos e vivir como somos lo que somos, procurando siempre ser lo mismo.<\/p>\n<p>En efecto, nos hab&iacute;amos adormilado un poco sin llegar a dormirnos del todo, pero el calor no permit&iacute;a dormir si est&aacute;bamos bien juntos uno del otro. Y est&aacute;bamos bien juntos. Cuando yo despert&eacute; de mi entresue&ntilde;o, me encontraba con una pierna casi recta al cuerpo tocando el entarimado del piso que estaba hecho de un parquet flotante de buena calidad, por en medio de mis piernas ten&iacute;a una de N&eacute;stor; la otra la ten&iacute;a un poco adelantada tocando la nalga de N&eacute;stor y la segunda de mi amigo montada por encima de la cadera. Nuestro pecho y abdomen juntos y las pollas bes&aacute;ndose una a la otra. Est&aacute;bamos muy juntos y sudorosos. Cuando me mov&iacute;, como N&eacute;stor estaba igual que yo, medio despierto, reaccion&oacute; y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Te apetece una ducha?<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Por supuesto que s&iacute;!&rdquo;, respondi&oacute; alegremente.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Quieres ir solo o quieres venir conmigo?&rdquo;, pregunt&eacute; casi adivinando la respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;V&aacute;monos los dos a la vez, &iquest;no?, creo que ser&aacute; mejor&rdquo;, dijo incorpor&aacute;ndose y tomando una de mis manos para que me levantara.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; haci&eacute;ndome el remol&oacute;n y con todo el peso cargado sobre la mano que me sujetaba N&eacute;stor. Dio el tir&oacute;n y me incorpor&eacute; hasta su rostro que aprovech&eacute; para besar muy sinceramente. Estaba yo cautivado con hac&eacute;rselo pasar bien y lo estaba disfrutando yo mismo. Puse una de mis manos en su culo y le dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Bonito culo tienes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;T&uacute; crees?&rdquo;, fue su escueta respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Lo es de verdad&rdquo;, insist&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Me encantan tus bolas, grandes, plet&oacute;ricas y compactas&rdquo;, me dijo halag&aacute;ndome tanto que me arranc&oacute; un beso.<\/p>\n<p>Entramos a la ducha y me sent&eacute; en el piso. Se sent&oacute; frente a m&iacute;. Extend&iacute; una mano hasta la clavija y dej&eacute; salir un poco de agua que ca&iacute;a formando una ligera cortina entre ambos. Era como estar bajo una cascada. Salpicaba el agua hacia nosotros, pero no nos ca&iacute;a encima.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Sabes? Me gusta lo que haces&rdquo;, dijo N&eacute;stor.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;El qu&eacute;?&rdquo;, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;He disfrutado mucho la penetraci&oacute;n que me has hecho, no me ha producido dolor, solo un poquito al comienzo pero soportable, nada que me hiciera sufrir; todo ha sido deleitable y muy grato, &iquest;c&oacute;mo lo has hecho?, dijo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Cuando hagas el amor con alguien a quien quieras, nunca tengas prisa. Muchos tienen prisa por penetrar, desechar y marcharse. Eso no es hacer el amor, es una putada. Hacer el amor es conseguir que tu amante lo goce igual o m&aacute;s que t&uacute; mismo. El sexo ha de hacerse con cuidado, con preparaci&oacute;n o preliminares, como dicen algunos. Besos, caricias, toqueteos, desnudar al amado, dejarse desnudar, mamar la polla con suavidad y muchas m&aacute;s cosas amansan la rigidez del cuerpo y hacen que el cuerpo se conf&iacute;e al amante. Cuando los m&uacute;sculos y nervios est&aacute;n en tensi&oacute;n siempre duele cualquier esfuerzo. Cuando se trabajan, se estimulan, se les ablanda con masajes, es m&aacute;s f&aacute;cil que el cuerpo se abandone en el amado y al rev&eacute;s. No se debe hacer una penetraci&oacute;n a alguien que quieres a lo bestia, se le pueden romper algunas venas peque&ntilde;as y sangra; se le estiran los m&uacute;sculos y luego duele o se le fuerzan nervios y tendones y esto es como una torcedura, puede durar hasta d&iacute;as el dolor. Es bueno ser lento, y conseguir que la polla entre en el ano a su paso. Al ablandar con masaje en los dedos y con la misma punto del pene el esf&iacute;nter del ano, se consigue que penetre con suavidad y sin dolor&rdquo;, respond&iacute; para que entendiera lo que viene a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Para eso hace falta maestr&iacute;a&rdquo;, dijo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Para eso hace falta tener paciencia y querer hacer gozar del sexo al otro&rdquo;, le correg&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Cu&aacute;ndo aprender&eacute; yo eso?, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ya lo has aprendido; ya sabes que si delante tienes alguien a quien amas y no hay prisa, no tiene por qu&eacute; sufrir el otro, ni gritar de dolor. Los gritos para las locas; el amor es agradable, y duele solo lo necesario para despertar la pasi&oacute;n. Ahora despu&eacute;s te toca penetrarme a m&iacute;, porque esa polla tan, tan&hellip;, me mola, me mola tenerla en mi culo, sentirla, gozarla&hellip;&rdquo;, le dije cerrando los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No s&eacute; hacer las cosas que t&uacute;, &iquest;y si no lo hago bien?&rdquo;, objet&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute; vas a saber. Todo lo que tienes que hacer es pensar que yo soy algo tuyo muy preciado. Me vas a hacer entrar en ganas. Me llevas a tu deseo y me haces desear, con caricias, besos, un beso negro porque ahora vamos a limpiarnos el ano bien limpio. Y luego me penetras con una vela&rdquo;, le expliqu&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Con una vela, dices?, pregunt&oacute; sorprendido.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Si, es una postura que me gusta mucho para la penetraci&oacute;n&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Como esa que llaman el perrito?&rdquo;, pregunt&oacute; como quien no sabe de qu&eacute; va, y no lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Bueno, es una postura, como el perrito es una postura, pero el perrito es muy mainstream. Prefiero para ti una cosa m&aacute;s friky, m&aacute;s nueva, la vela&rdquo;, dije para meterle curiosidad.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;C&oacute;mo es?&rdquo;, la curiosidad le hizo preguntar.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Despu&eacute;s de toda la preparaci&oacute;n que quieras que hagamos, esperando que nuestras pollas se pongan duras, has de conseguir dejarme de modo que yo est&eacute; tumbado sobre la cama, espalda en horizontal y mir&aacute;ndote; tomas con tus brazos mis piernas juntas formando con mi cuerpo un &aacute;ngulo de 90 grados. Las levantas a buena distancia de la cama respecto al resto de mi cuerpo. Mi agujero ha de quedar totalmente expuesto y t&uacute; te ajustas con toda tu anatom&iacute;a para hacerme una penetraci&oacute;n muy profunda. Mant&eacute;n mis piernas cerradas para que se estreche mi conducto y sea mayor la fricci&oacute;n, tu roce conmigo. Para m&iacute; ser&aacute; muy c&oacute;moda, porque t&uacute; sujetar&aacute;s mis piernas; como me mantendr&aacute;s elevado, voy a tener una enorme sensaci&oacute;n de placer, si lo haces bien. Luego igual te digo que me masturbes, depende. Ver&aacute;s cu&aacute;nto lo gozas. Pero no pienses que te vas a equivocar o no lo vas a hacer bien, que yo no ser&eacute; un pasivo total, pues te ayudar&eacute;. Pero la gozaremos los dos&rdquo;.<\/p>\n<p>Esta fue toda mi indicaci&oacute;n. La suficiente, para que se manejara como un maestro. En la ducha, nos lavamos, que ya tiene su morbo. Le puse cabeza abajo y se apoyaba con sus pies y manos en el suelo, dejando el culo en la parte superior. Descabec&eacute; la ducha y met&iacute; el extremo del tuboflex en el ano, sin apretar, pero suficiente para que penetrara el agua en el interior. Cuando ya comenz&oacute; a salirse el agua, cerr&eacute; la ducha y not&eacute; que ten&iacute;a espasmos. Para no hacerle sufrir, le dije que se enderezara poco a poco e hiciera fuerza para sacar del vientre todo lo que ten&iacute;a. Comenz&oacute; a salir toda la mierda con el agua. El lo vio y se ri&oacute; viendo tantos grumos de mierda que desaparec&iacute;an por el coladero de la ducha. Dej&eacute; la ducha limpia y le dije que de nuevo se pusiera como antes y volv&iacute; a llenarle los intestinos de agua, y otra vez, bastante mierda sali&oacute; de su vientre. Ahora empezamos a decirnos groser&iacute;as, si somos el 50 por ciento de mierda, si esto es una mierda, y mira que mierda tan chula tengo, que si eres una mierda, etc. Esto hac&iacute;a divertida la operaci&oacute;n. As&iacute; se lo hice cuatro veces y se qued&oacute; limpio. Pero ya le costaba sacar su agua, porque no hab&iacute;a materia que empujar. Cuando se encontr&oacute; perfectamente bien, le dije que hiciera lo mismo conmigo. Me limpi&oacute; y comenz&oacute; tras la &uacute;ltima salida de agua a meterme su nariz en el ano para decirme que no ol&iacute;a. Salimos de la ducha a secarnos uno al otro y nos fuimos a la cama. Nos sent&iacute;amos raros, como si nos acab&aacute;ramos de conocer. Las explicaciones y el lavado nos hab&iacute;an enfriado las pasiones. Volvimos a salir, ahora muy despacio y sigilosos hacia la cocina. Ibamos desnudos. Descubr&iacute; pan y jam&oacute;n y me llev&eacute; una botella de litro de cerveza que hab&iacute;a en la nevera. Por suerte nadie se despert&oacute;, nos lo llevamos a la habitaci&oacute;n. All&iacute; nos re&iacute;amos de pensar si hubiera salido alguien de la casa y nos hubiera visto desnudos, pero no era nuestra preocupaci&oacute;n. Con el lavado sent&iacute;amos hambre y nos pusimos a comer el pan con jam&oacute;n y a beber la cerveza. No usamos los vasos, sino que beb&iacute;amos los dos de la botella. La verdad es que ese desayuno ten&iacute;a su morbo y lo comimos con avaricia. N&eacute;stor me ofreci&oacute; de su bocata y le di un mordisco grande, luego le ofrec&iacute; del m&iacute;o y me super&oacute;. Las risas imperaban entre nosotros. Ya ninguno de los dos se comi&oacute; su bocata entero, &iacute;bamos alternando y nos comimos los dos bocatas y nos tomamos la cerveza. N&eacute;stor, con su boca llena de cerveza se vino a mi boca y me dio a probar de segunda mano, tragamos cada uno una parte y me pas&oacute; la botella para que hiciera lo mismo. Jam&aacute;s hab&iacute;a disfrutado tanto un desayuno como &eacute;ste, y eso que todav&iacute;a era de noche. N&eacute;stor se limpi&oacute; las manos en sus muslos; la humedad de la botella estaba pringosa. Yo me limpi&eacute; mis manos en su cadera, porque nos pusimos de pie, para besarnos. N&eacute;stor llevaba la delantera y me bes&oacute; todo el cuerpo pulgada a pulgada. Nada se le qued&oacute;. Cuando me besaba los pies, estaba dando a mis ojos una visi&oacute;n espectacular de su agujero anal y me inclin&eacute; para besarlo y meter lengua. A N&eacute;stor le gust&oacute; esto porque suspir&oacute;. Cuando lleg&oacute; a mi culo, me hizo tumbar en la cama tal como le hab&iacute;a indicado y ech&oacute; mis piernas hacia mi cabeza. Con mis manos me las abrac&eacute; y abr&iacute; bien el hoyo de mi trasero. Se puso de rodillas y con toda su cara en mi culo, comenz&oacute; a pasar la lengua, y a meterla en mi agujero. As&iacute; estuvo un rato largo hasta que consider&oacute; que podr&iacute;a haber ayudado a dilatar mi esf&iacute;nter, lo que comprobaba de vez en cuando con sus dedos. Entonces me tom&oacute; las piernas y comenz&oacute; a elevarme hasta poner mi agujero a la altura de su total erecta polla. Ensart&oacute; la punta de su polla en el hoyo y comenz&oacute; una fricci&oacute;n lenta. Yo ve&iacute;a el movimiento de su cuerpo para que la polla fuese contorneando circularmente mi agujero y cada vez iba entrando m&aacute;s. No empuj&oacute; nada con violencia, le cost&oacute; penetrar porque amordazadas mis piernas con sus brazos y no dejaban paso f&aacute;cil para que su polla perforara la entrada de mi ano. Ya le corr&iacute;an a N&eacute;stor los sudores por todo su cuerpo, pero tambi&eacute;n not&eacute; la humedad de su l&iacute;quido preseminal en mi ano, lo cual facilit&oacute; la inmersi&oacute;n. Le suger&iacute; que a&ntilde;adiera saliva y esto fue el remate. Traspas&oacute; toda la polla hasta el interior y sent&iacute; un placer inigualable e incontable. &Eacute;sta fue la primera vez que me hac&iacute;an la vela y fue muy placentera. Despu&eacute;s de un largo mete y saca con el doble esfuerzo de mantenerme elevado y del ejercicio de la penetraci&oacute;n, le dije que me masturbara con una mano. Sujet&oacute; bien las piernas con su brazo izquierdo y su pecho y comenz&oacute; a masturbarme con su derecha. &iexcl;Magistral! Este chavo aprende. Ya estaba yo casi para venirme, pero el solt&oacute; mi polla porque se ven&iacute;a tambi&eacute;n y yo apret&eacute; mi culo m&aacute;s todav&iacute;a para que no sacara su polla. Entendi&oacute; y se vino dentro de m&iacute;. Sent&iacute; el placer de encontrarme lleno, aunque no tanto por la vaciedad de los intestinos, pero notaba los trallazos en mi interior. Me sorprend&iacute; cuando N&eacute;stor, tras vaciarse, sac&oacute; su polla y volvi&oacute; a echar mis piernas hacia mi cabeza para lamer el culo. Me inclin&oacute; un poco para que se saliera todo mi esperma y lo succion&oacute; conforme iba saliendo. Hecho esto, me mam&oacute; la polla hasta hacerla explotar y se iba tragando todo mi semen. Entonces le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Te quedaste con hambre?&rdquo;<\/p>\n<p>No me contest&oacute; de momento. Pero se vino a mi boca para trasladar de la suya mi esperma, que ya hab&iacute;a sido mezclado con el suyo.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Sacia, pues, tu hambre, mi amor querido&rdquo;, dijo con mucho cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a entendido N&eacute;stor que yo le hab&iacute;a dicho &ldquo;Tambi&eacute;n tengo hambre&rdquo; y por eso me hizo part&iacute;cipe. Ah&iacute;, tumbados sobre la cama, dos hombres, durante un rato largo de picos con nuestra lengua y con las manos de N&eacute;stor jugando con mi escroto, nos dormimos. Nadie nos molest&oacute;, nadie nos despert&oacute;. Despertamos a la vez y seguimos un rato como est&aacute;bamos, muy pegados y bes&aacute;ndonos sin parar.<\/p>\n<p>Ya est&aacute;bamos de nuevo en la ducha hacia el mediod&iacute;a. Jugamos a darnos placer. N&eacute;stor me dijo que se ir&iacute;a a casa para realizar unas actividades. Nos secamos, se visti&oacute;. Hubo un beso apasionado que hubiera podido tener alg&uacute;n resultado positivo si yo hubiera vivido en el pueblo. Pero ese no era nuestro destino. Tampoco fue la &uacute;ltima vez que nos vimos. Decid&iacute; ir con frecuencia al pueblo de mis padres en tiempos de vacaciones. Definitivamente el veredicto fue claro: Nestor es gay y vive ahora con su novio, un primo m&iacute;o llamado Tono, chico muy bueno de verdad. S&iacute;, N&eacute;stor vive con su novio, pero cuando voy al pueblo de mi padre, nos vemos los tres y mi novio, por supuesto que follamos; me invita a ir a su casa que est&aacute; contigua a la m&iacute;a. Lo paso bien con N&eacute;stor y con Tono; pero eso ocurre de uvas a peras, porque las visitas al pueblo de mi padre son espaciadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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