{"id":18837,"date":"2018-09-25T22:00:00","date_gmt":"2018-09-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-09-25T22:00:00","modified_gmt":"2018-09-25T22:00:00","slug":"18837-mi-amigo-clever","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18837-mi-amigo-clever\/","title":{"rendered":"Mi amigo Clever"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18837\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Clever Iniesta es hijo de un Comandante de la Guardia Civil, muy amigo de mi padre, don Pr&oacute;spero Iniesta, originario de &Aacute;vila, pero residentes en Madrid desde hac&iacute;a ya algunos a&ntilde;os, despu&eacute;s de un periplo por distintos lugares mientras don Pr&oacute;spero iba ascendiendo y cambiando de ciudad. Clever Iniesta naci&oacute; en Zaragoza, justo la semana que ten&iacute;a que trasladarse su padre a Toledo. Cuando su madre se repuso del parto, madre e hijo viajaron a Toledo a juntarse con su padre que ya hab&iacute;a acudido a su nuevo destino. Como fervientes cat&oacute;licos, bautizaron a Clever en la Catedral de Toledo, porque ten&iacute;an ciertas amistades con alg&uacute;n cl&eacute;rigo. El padrino de su bautismo fue un se&ntilde;or muy rico de Argentina, amigo de su padre, y eligi&oacute; el nombre para su ahijado. Siete a&ntilde;os m&aacute;s tarde el padre de Clever fue trasladado a Madrid, y recibi&oacute; su primera comuni&oacute;n en la Catedral de san Isidro de Madrid, un templo al que su padre le ten&iacute;a una cierta estima y al que acud&iacute;a casi todos los domingos mientras el servicio no se lo imped&iacute;a.<\/p>\n<p>Su madre, Constancia Ferraz, de muy buena familia, tradicional, adinerada y muy noble, era de constituci&oacute;n d&eacute;bil. Solo tuvo un hijo, Clever, al que educaron con todo los cuidados, mimos y cari&ntilde;os hasta la exageraci&oacute;n, si es que en familia se puede decir que el cari&ntilde;o alguna vez es exagerado. Por mi experiencia personal, como tengo tanto d&eacute;ficit de cari&ntilde;o materno, todo lo que hagan las madres por sus hijos nunca me parece exagerado. Digo que Clever fue hijo &uacute;nico porque, tras su nacimiento, a su madre hubo que extirparle ovarios y no s&eacute; qu&eacute; cosas m&aacute;s, porque estuvo al borde de la muerte. Ya no pudo tener m&aacute;s hijos, aunque el matrimonio los deseaba, por eso quiz&aacute; se volcaron en Clever de un modo total y absoluto. Tanto don Pr&oacute;spero como la se&ntilde;ora Constancia amaron a su hijo hasta que ambos murieron. S&eacute; que los tres se amaron mucho. Yo conoc&iacute; a don Pr&oacute;spero, pero no a do&ntilde;a Constancia.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Constancia Ferraz, la misma semana que su hijo recibi&oacute; la primera comuni&oacute;n enferm&oacute;. Primero que si alguna comida le hab&iacute;a sentado mal, luego que si el h&iacute;gado. Despu&eacute;s de todas las pruebas le detectaron un tumor en el cerebro que hab&iacute;a que extirpar. La operaci&oacute;n, dif&iacute;cil en principio por el lugar donde estaba, result&oacute; un &eacute;xito. Se le dio el alta, pero ya le impidieron realizar cualquier trabajo por peque&ntilde;o que fuera. Don Pr&oacute;spero, que amaba a su mujer como nadie ama a la suya, la rode&oacute; de todos los cuidados y servicios hasta tal punto que casi pierde toda su fortuna en cuidados m&eacute;dicos, y hab&iacute;a puesto en riesgo sus negocios que administraba mi padre. Fueron a&ntilde;os dif&iacute;ciles, pero mi padre nunca dej&oacute; de enviarle el dinero que necesitaba. En las Navidades en que cumpl&iacute;a Clever diecisiete a&ntilde;os, su madre, do&ntilde;a Constancia Ferraz, muri&oacute; tras nueve a&ntilde;os de penosa enfermedad y dej&oacute; el mayor de los vac&iacute;os en el coraz&oacute;n de don Pr&oacute;spero y en el coraz&oacute;n y el alma de Clever.<\/p>\n<p>Yo conoc&iacute; a Clever en el mes de mayo siguiente a la muerte de su madre; Clever ten&iacute;a 17 a&ntilde;os y unos meses y yo hab&iacute;a cumplido 18 en enero. Clever, al igual que yo, estaba acabando el bachillerato. Nos hab&iacute;amos conocido en un barco. Y nos hicimos amigos. Con Clever se me qued&oacute; una especial y particular amistad que perdur&oacute; m&aacute;s all&aacute; del barco y hasta nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p>Su padre y el m&iacute;o se pusieron de acuerdo para enviar a su hijo a mi casa todo el verano. Los a&ntilde;os anteriores hab&iacute;amos hecho una invitaci&oacute;n al respecto, pero muchas veces todo se queda en palabras y no se realizaba. En esta ocasi&oacute;n, fueron los padres los que hicieron posible que sus dos hijos de juntaran todo un verano.<\/p>\n<p>En efecto, era la v&iacute;spera de san Juan. Lo recuerdo por muchas razones, una porque al d&iacute;a siguiente era fiesta nacional entonces, otra porque esa noche ten&iacute;a que ir a la playa con otro amigo m&iacute;o llamado Conrado que tambi&eacute;n estuvo en el barco invitado por mi padre. Ya lo ten&iacute;amos todo preparado para ir a las hogueras de la playa y regresar tarde a casa, pero nos ir&iacute;amos a mi casa de la ciudad. De repente me avisa mi padre que a las cinco pasar&aacute; por mi porque cerca de las seis de la tarde llegar&iacute;a en AVE desde Madrid el amigo Clever.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Por qu&eacute; no me avisaste antes?, pero vale, est&aacute; bien, te espero&rdquo;, le dije a mi padre.<\/p>\n<p>Entonces se me ocurri&oacute; pensar que si para m&iacute; hab&iacute;a concluido el curso y por tanto el Colegio, para Clever igualmente hab&iacute;a concluido. Ten&iacute;a en m&iacute; una confusi&oacute;n y una alegr&iacute;a. La confusi&oacute;n era que no sab&iacute;a c&oacute;mo acertar para decirle a Conrado que no &iacute;bamos a estar solos y decirle, adem&aacute;s, de qui&eacute;n se trataba; la alegr&iacute;a me entr&oacute; porque Clever hab&iacute;a escuchado por fin mi invitaci&oacute;n. Me sent&eacute; al borde de la cama, pensando lo que ten&iacute;a que hacer, me levant&eacute;, saqu&eacute; el m&oacute;vil de mi bolsillo, volv&iacute; a sentarme, dej&eacute; el m&oacute;vil, pase&eacute; por la habitaci&oacute;n, me fui a la cocina, me ofrecieron de todo, cog&iacute; una manzana, la devor&eacute; sin darme cuenta, marqu&eacute; el n&uacute;mero de Conrado, no le di conexi&oacute;n y esper&eacute; con el tel&eacute;fono junto al o&iacute;do escuchando el silencio. Ech&eacute; el m&oacute;vil sobre la cama, me met&iacute; al ba&ntilde;o, orin&eacute; y me la pel&eacute;. Eyacul&eacute; bastante y, tras limpiarme, me sent&eacute; al borde de la cama, cog&iacute; el m&oacute;vil y sonaba a comunicando o esos ruidos. Lo apagu&eacute; y volv&iacute; a marcar a Conrado:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute;, dime&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Conrado?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No seas gilipollas, &iexcl;qui&eacute;n va a ser si no?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Mira, que quer&iacute;a decirte que a las seis llega en el AVE Clever, &iquest;te acuerdas de &eacute;l?<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute;, claro; lo invitaste t&uacute; cuando se iba&#8230;, f&iacute;jate si ha tardado tiempo para aceptar tu invitaci&oacute;n, pero&#8230;, &iexcl;qu&eacute; bueno! Entonces nos vamos los tres a las hogueras&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;No te parece mal?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Que va; todo lo contrario; ese chaval es de puta madre, joder, que majo y&#8230;, est&aacute; bueno, &iquest;eh?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;A qu&eacute; hora vendr&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Un poco antes de las seis estoy en la estaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Vale, no faltes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;El AVE, &iquest;no?, porque viene de Madrid&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Oye, no me seas jodido, &iquest;de d&oacute;nde va a venir si no?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No s&eacute; como los guardias civiles se recorren Espa&ntilde;a entera&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Te espero, estar&aacute; mi padre, nos llevar&aacute; a cenar pronto y luego nos deja sueltos a los tres&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Fabuloso, hasta luego&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Hasta luego&rdquo;.<\/p>\n<p>Verdadera sorpresa para m&iacute;. Pens&eacute; que le sentar&iacute;a mal y para Conrado era un t&iacute;o que estaba bueno. Jam&aacute;s lo pod&iacute;a imaginar, pero me alegr&oacute; tanto, que me fui a la cocina a comer lo que me hab&iacute;an ofrecido las mujeres. Bes&eacute; a Rosario, bes&eacute; a Mercedes y les dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Aqu&iacute; estoy dispuesto a comerme todo lo que me pongan&rdquo;.<\/p>\n<p>Se pusieron de contentas como nunca; contentas, mimosas y charlatanas. La &uacute;nica cosa que me sorprendi&oacute; de ellas fue la siguiente:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No s&eacute; c&oacute;mo se van a arreglar dos chicos solos en la casa de la playa&rdquo;, dijo Rosario.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Y &iquest;qu&eacute; comer&aacute;n estos benditos ni&ntilde;os?&rdquo;, dec&iacute;a Mercedes.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Prometo llamar cada d&iacute;a o cada dos d&iacute;as y si tengo hambre, vengo a recoger algo que me prepar&aacute;is para los dos o&#8230; para los tres&rdquo;, les dije con sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Qu&eacute; tres?, &iquest;qui&eacute;n es el otro?, preguntaron.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;El chico m&aacute;s guapo de su barrio&#8230;&rdquo;, dije con suspense.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Conrado!&rdquo;, dijo Rosario.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero quiero una promesa ahora: un d&iacute;a ha de presentarnos a ese chico que viene de Madrid&rdquo;, dijo Rosario.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Por supuesto, Rosario, vuestros deseos son &oacute;rdenes para m&iacute;&rdquo;, dije complaciente.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Este chico es un cielo&rdquo;, dec&iacute;a Mercedes.<\/p>\n<p>Me fui a la ducha y, aunque me apetec&iacute;a, no me masturb&eacute; para guardar reservas para la noche, porque pensaba que la noche, v&iacute;spera de fiesta, es larga, calurosa y er&oacute;tica. Adem&aacute;s, pens&eacute; que los tres ya est&aacute;bamos so&ntilde;ando de la misma manera: c&oacute;mo pasar un verano muy er&oacute;tico. No me equivoqu&eacute;; ya estaba a punto de salir al garaje para no hacer esperar a mi padre, cuando me llam&oacute; Conrado:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Viene de visita o para todo el verano?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Creo que para todo el verano&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Qu&eacute; bueno!&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;S&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Vais a estar aqu&iacute; o en la playa?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;C&oacute;mo que vais?, &iquest;es que no vas a venir&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Yo quisiera, pero&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Pero qu&eacute;, a ver dime, cabr&oacute;n, &iquest;qu&eacute; te pasa ahora?, &iexcl;no seas marica, dime!&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Es que tendr&eacute; que buscarme trabajo para estos dos meses&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ya; habr&aacute; que arreglar eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Hasta luego&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Hasta luego&rdquo;.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; mi padre. En el camino le pregunt&eacute; d&oacute;nde &iacute;bamos a vivir si en casa o en la playa. Me dijo que donde quisi&eacute;ramos, pero que el chico ven&iacute;a con la idea de que estar&iacute;amos en la playa. Y continu&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Mam&aacute; me ha dicho que este a&ntilde;o ella no va a la playa. Si vosotros quer&eacute;is os busco alguien para que os limpie la casa y os cocine y os qued&aacute;is los dos all&iacute;. Yo ir&eacute; alguna vez&#8230;&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Conrado&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Conrado?, &iquest;qu&eacute; le pasa a Conrado?&rdquo;, pregunt&oacute; mi padre.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;He invitado a Conrado y me ha dicho que este verano tendr&aacute; que buscarse trabajo&#8230;, si quieres&#8230;,&rdquo; le insinu&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iquest;Cuando veo a Conrado?, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ahora en la estaci&oacute;n&rdquo;, respond&iacute;.<\/p>\n<p>En la estaci&oacute;n del AVE no tuvimos que esperar mucho para que apareciera Conrado, salud&oacute; a mi padre, me dio un abrazo y mi padre me dijo que esperara. Le dijo a Conrado que lo siguiera y habl&oacute; con &eacute;l aparte. Antes de que llegara el AVE regresaron y Conrado ven&iacute;a con una sonrisa de oreja a oreja y mi padre me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Conrado limpiar&aacute; la casa y preparar&aacute; la comida para los tres y para cuando yo vaya. Si Roxana quiere ir, no le hagas un feo; reservad su habitaci&oacute;n limpia y siempre a punto por si va; que nadie la ocupe. Vosotros os encargar&eacute;is de la compra. Hac&eacute;dselo pasar bien al chico de Pr&oacute;spero, que no me acuerdo c&oacute;mo se llama&rdquo;, dijo mi padre.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Clever, pap&aacute;; se llama Clever y te aseguro que lo pasar&aacute; muy bien, porque estamos decididos a eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Su padre va a salir al extranjero en una misi&oacute;n especial, tardar&aacute; algo m&aacute;s de dos meses. Todo el tiempo que se alargue la ausencia de su padre es vuestro, que sea feliz; ah, y no arriesgu&eacute;is vuestra vida en el mar&rdquo;, sentenci&oacute; mi padre.<\/p>\n<p>El AVE lleg&oacute;. Clever lleg&oacute; con una gran maleta. Yo pensaba para qu&eacute; se lleva tanta cosa si total vamos a ir todo el d&iacute;a y toda la noche sin nada, sin vestido, solo gorra, gafas y zapatillas, como dec&iacute;a Conrado de que nosotros usamos &ldquo;triquini&ldquo;, es decir, gorra, gafas y chanclas. Tambi&eacute;n era comprensible que cuando uno sale de su casa para dos meses o m&aacute;s, quisiera llevarse su mundo consigo, por eso me explicaba tambi&eacute;n lo de la maleta tan grande. Nos abrazamos, nos besamos. En un momento estuvimos los tres abrazados muy apretados hasta que mi padre nos dijo que nos &iacute;bamos a cenar. Fuimos a cenar. En el coche y en la cena no paramos de hablar los tres y de hacer proyectos e irnos donde Eugenio y viajar en su barco y lo bien que lo pasamos y nos acordamos de Antoine. Mi padre nos dijo que era una gran idea y por eso hablar&iacute;a con El Capit&aacute;n para organizar otra pesca en el barco. Jam&aacute;s entend&iacute; porque llamaban pesca si nadie echaba ni el m&aacute;s m&iacute;nimo anzuelo, pero seguro que era un lenguaje de los mayores. Pero s&iacute;, justo del 25 al 28 de junio estuvimos en el barco en una traves&iacute;a que nos llev&oacute; hasta Cartagena. El cocinero del barco fue Conrado, aunque le ayud&aacute;bamos todos los j&oacute;venes. Estuvo tambi&eacute;n Antoine con un amigo suyo que se llamaba Tasio.<\/p>\n<p>Cinco d&iacute;as a principio de julio estuvo Roxana con nosotros, solo sal&iacute;a de su habitaci&oacute;n para comer. No supo pasarlo bien y no vino m&aacute;s.<\/p>\n<p>Decidimos ocupar una habitaci&oacute;n, la m&iacute;a, porque cab&iacute;amos los tres. Cuando habl&aacute;bamos de esto Clever dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Uno dentro de otro cabemos en el pasillo&rdquo;.<\/p>\n<p>Clever result&oacute; ser muy divertido sobre todo por sus frases fuera de lugar o imposibles de realizar, pero llenas de contenido er&oacute;tico. Nos dedicamos a comer, dormir poco, nadar, correr por la arena. Conrado, sin embargo manten&iacute;a la casa muy limpia y los viernes se propuso no salir con nosotros a ninguna parte para hacer una limpieza a fondo de la casa.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a aprendido de un taxista del que me hice amigo a follar en toda regla y me vi en la obligaci&oacute;n de ense&ntilde;arlo a Clever y a Conrado. Para Conrado no fue una novedad, pero para Clever fue un total y verdadero descubrimiento. S&iacute;, fueron muchos d&iacute;as, tres muchachos juntos, desnudos todo el d&iacute;a y no pasar a mayores no era factible. En la farmacia que hab&iacute;a al lado del supermercado, mientras dos hac&iacute;amos la compra, otro pasaba a la farmacia para adquirir bastantes preservativos, cada vez que entr&aacute;bamos en una farmacia y los obten&iacute;amos nadie nos puso inconvenientes ni nos hicieron preguntas perspicaces o molestas; la verdad es que nos conoc&iacute;an de vernos tantas veces.<\/p>\n<p>Ense&ntilde;amos a Clever a colocarse y usar los profil&aacute;cticos. Ese fue un verano en el que los tres nos follamos uno al otro, nunca lo hicimos a escondidas del tercero. Los viernes que Conrado no ven&iacute;a con nosotros, lo m&aacute;s que hicimos fue alguna masturbaci&oacute;n, pero en la noche foll&aacute;bamos los tres. Consumimos varias cajas de preservativos. A Clever le gustaba mucho que lo follaran, no quer&iacute;a ser activo nunca, y las veces que casi le oblig&aacute;bamos no lo disfrutaba. Entonces decidimos no molestarle y que follara cuando quisiera. Se encarg&oacute; de ser nuestra puta buena. Gritaba como un desesperado adrede y se hac&iacute;a el afeminado.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a entr&oacute; en la habitaci&oacute;n de Roxana y sali&oacute; vestido de ni&ntilde;a. Se hab&iacute;a pintado horrendamente mal. Los dos machos que est&aacute;bamos all&iacute;, le arrancamos los vestidos con violencia, dici&eacute;ndole de todo, &ldquo;puta romana&rdquo; fue lo m&aacute;s leve. Luego lo follamos por la boca y por el culo a la vez, lo hicimos Conrado y yo a la vez, primero Conrado lo foll&oacute; por el culo mientras yo le hac&iacute;a mamar mi polla hasta el orgasmo. Luego cambiamos. Lo que no le quitamos en todo el rato fueron las medias y la falda rota. Se qued&oacute; en su cuerpo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de follarlo, segu&iacute;amos trat&aacute;ndolo de igual forma y se encendi&oacute; de pasi&oacute;n y comenz&oacute; a mamarnos nuestras pollas, as&iacute; que nos levantamos; Conrado y yo nos pusimos juntos y nos mam&oacute; las dos pollas a la vez. Conrado y yo nos bes&aacute;bamos. Pero el t&iacute;o nos calent&oacute; y lo tiramos al suelo para mamarle su polla y Conrado, en cuclillas, puso el agujero de su culo sobre la cara de Clever y &eacute;ste se lo com&iacute;a con avidez. Acabamos por fin los tres desnudos y abrazados camino al mar para echarnos al agua. De mi casa al mar solo hay una duna, eso nos permit&iacute;a salir desnudos de casa sin problemas. Tanto se amaricon&oacute; y se afemin&oacute; Clever que le gust&oacute; llevar bolsa en bandolera. Se cogi&oacute; una bolsa de esparto de mi madre para llevar las cosas de la playa. Mov&iacute;a bien el culo. Sin embargo, le recomendamos que con nosotros, pase, pero cuando venga su padre, que tuviera cuidado. Su padre no vino en todo el verano, ni el d&iacute;a del barco.<\/p>\n<p>En septiembre se fue Clever para preparar el inicio de sus clases. Su padre no hab&iacute;a llegado. Mi padre estuvo atento de lo que necesitaba Clever en Madrid y recomend&oacute; a sus abuelos paternos que fueran a vivir con &eacute;l hasta que llegara su padre. Su padre regres&oacute; en diciembre, se jubil&oacute; por una enfermedad que hab&iacute;a contra&iacute;do en la misi&oacute;n del extranjero. Cada vez empeoraba m&aacute;s y falleci&oacute; dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Acompa&ntilde;&eacute; a mi padre al funeral de don Pr&oacute;spero. Pas&eacute; cinco d&iacute;as en Madrid consolando a mi amigo Clever como &eacute;l deseaba ser consolado.<\/p>\n<p>Clever no se cas&oacute; nunca, no tuvo pareja firme nunca, quiero decir que ni la tiene ni idea de tenerla lleva. Conrado lo mismo. Hice de todo para que se juntaran, pero no hab&iacute;a modo. Nos hemos visto los tres con cierta frecuencia, pero ni as&iacute; hubo modo de juntarlos. Ellos quer&iacute;an lo que les estaba prohibido y les era inalcanzable. Seguimos siendo amigos los tres hasta hoy. Seguimos visit&aacute;ndonos, pero como hermanos; tanto Clever como Conrado no necesitan avisar para venir a mi casa cuando quieran, y lo hacen con cierta frecuencia, es decir, todo el trato y afecto es de aut&eacute;nticos hermanos que se quieren, pero nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Por m&aacute;s que les he insistido que ellos formar&iacute;an una buena pareja no picaron. S&eacute; que cuando vienen a casa, ellos tienen sus cosas que las guardan muy entre ellos, pero formalizar su vida, ni a ruegos ni de co&ntilde;a. Por amor a mi pareja, con ellos no quiero nada relacionado con el sexo. Medio en broma le digo a mi pareja que los consuele alguna vez, a sabiendas que ellos no quieren. Tanto uno como el otro le han dicho a mi pareja lo que quer&iacute;an y se les ha vedado, porque mi pareja ya se lo hab&iacute;a arrebatado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Clever Iniesta es hijo de un Comandante de la Guardia Civil, muy amigo de mi padre, don Pr&oacute;spero Iniesta, originario de &Aacute;vila, pero residentes en Madrid desde hac&iacute;a ya algunos a&ntilde;os, despu&eacute;s de un periplo por distintos lugares mientras don Pr&oacute;spero iba ascendiendo y cambiando de ciudad. Clever Iniesta naci&oacute; en Zaragoza, justo la semana [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18837","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18837\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}