{"id":18913,"date":"2018-10-09T22:00:00","date_gmt":"2018-10-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-09T22:00:00","modified_gmt":"2018-10-09T22:00:00","slug":"18913-despedida-intima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18913-despedida-intima\/","title":{"rendered":"Despedida \u00edntima"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"18913\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Contin&uacute;a a &quot;La primera despedida&quot;.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>&ldquo;Tres en una cama y sobraba cama y no era por fr&iacute;o, porque calor era lo que hab&iacute;a de m&aacute;s&rdquo;, as&iacute; pensaba yo mientras soportaba el chupamocos de poniente que soplaba como una patada en los huevos, porque hac&iacute;a sudorizar la piel del camello, que ya es decir. La noche fue larga; despu&eacute;s de una sencilla cena para los mayores y un frugal banquete para nosotros, nos fuimos N&eacute;stor, Tono y yo a sufrir calor por el pueblo. Mi intenci&oacute;n era acercarnos a la casa de N&eacute;stor y saludar a su madre, porque me parec&iacute;a que iba a irme sin saludarla, mejor dicho, sin conocerla. Salimos de casa en short, ni camisa ni nada. Ellos, N&eacute;stor y Tono llevaban zapatillas, pero yo me puse unas chancletas por aquello de no ir descalzo. Me gusta ir descalzo, en casa lo hago, pero cuando salimos a la calle siempre que voy descalzo no para de decirme alguien que &ldquo;si hay vidrios y me cortar&eacute;&rdquo;, que &ldquo;si un clavo y me entrar&aacute; el t&eacute;tanos&rdquo;, que &ldquo;si el pie se raspa con el suelo y crecen durezas&rdquo;, etc., entonces lo mejor es calzarse con lo m&aacute;s simple.<\/p>\n<p>N&eacute;stor hab&iacute;a llamado a su madre para decirle que la &iacute;bamos a visitar. Pero ella le respondi&oacute; que no estaba en casa y que, si acababa pronto, ya le avisar&iacute;a para que fu&eacute;ramos. En la conversaci&oacute;n N&eacute;stor le hab&iacute;a dicho que eso no ten&iacute;a sentido porque para ir a verla ten&iacute;amos que vestirnos adecuadamente, lo que no se improvisa. Entonces ella le hab&iacute;a dicho que mejor que no fu&eacute;ramos, ya nos conocer&iacute;amos en otra ocasi&oacute;n. Nestor se qued&oacute; disgustado y tuve que decirle que ya nos conocer&iacute;amos un d&iacute;a, que no era para derrumbarse. Tono lo anim&oacute; dici&eacute;ndole que otro d&iacute;a &eacute;l vendr&iacute;a del pueblo y saludar&iacute;a a su madre. Ya me estaba dando cuenta que yo no era el &uacute;nico que ten&iacute;a diferencias con mi madre. As&iacute; que nos decidimos a salir como hab&iacute;amos previsto. Yo llam&eacute; a Gaspar para decirle donde est&aacute;bamos, pero me contest&oacute; lamentando no poder venir, porque estaban cenando, pero que vendr&iacute;a un rato a casa para despedirse.<\/p>\n<p>Nos sentamos en una terraza de bar y pedimos un whisky y dos gyntonic. N&eacute;stor se puso a contarnos algunas historias de su tiempo de escolar, aunque &eacute;l fue a una escuela p&uacute;blica del pueblo, donde estaban tambi&eacute;n Gaspar y Fernando; me parece que en las escuelas p&uacute;blicas hab&iacute;a mayor libertad. Pero lo pas&oacute; mal, seg&uacute;n contaba, porque no se sent&iacute;a contento en ninguno de los muchos grupos con que estaba dividido el alumnado del colegio.<\/p>\n<p>Ve&iacute;amos que se iba yendo la gente y decidimos no quedarnos los &uacute;ltimos. Ped&iacute; la cuenta y pagu&eacute; lo que me pareci&oacute; una ridiculez por un whisky y dos gyntonics. La verdad es que eran muy simples y no ten&iacute;an ni gracia, pero me pareci&oacute; que era poca invitaci&oacute;n para ser una &uacute;ltima noche.<\/p>\n<p>De regreso les comentaba esto de los precios del pueblo y lo poco que hab&iacute;a costado, y les dije:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Como buen amigo, primo y hermano, tengo que pagar adecuadamente esta despedida pero en la cama, si os parece&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Eso es lo que deseamos nosotros dos, enviarte a la ciudad con el mejor de los recuerdos de los que somos de pueblo&rdquo;, dijo Tono, mientras N&eacute;stor asent&iacute;a sonriente.<\/p>\n<p>No pude resistirlo; aunque est&aacute;bamos en la calle, de noche y pasando mucha gente que miraba con descaro, no me import&oacute; nada, los abrac&eacute; uno a uno y les di un beso en la boca de los que se queda perpetuamente el propio sabor. Luego nos abrazamos los tres, y all&iacute;, en una de las esquinas ya cerca de casa, comenzamos a besarnos los tres a la vez. &iquest;He dicho besarnos? Mentir&iacute;a si lo dejara as&iacute;. Las manos ejerc&iacute;an con libertad por nuestros cuerpos y mi polla se puso tiesa, muy tiesa. Pero toqu&eacute; por dentro del pantal&oacute;n las pollas de mis acompa&ntilde;antes y estaban tiesas y h&uacute;medas por el l&iacute;quido preseminal. Les dije que en lugar de continuar aqu&iacute;, mejor ir a mi cama. Estaban de acuerdo, y cogidos los tres por los hombros y acarici&aacute;ndonos nos fuimos a casa. Los que nos vieron as&iacute; de abrazados avanzando en medio de la calle pudieron pensar lo que les vino en gana, seguro que ten&iacute;an raz&oacute;n en todo. Pero lo que no podr&iacute;an adivinar jam&aacute;s es que all&iacute; estaban despidi&eacute;ndose no solo de unos d&iacute;as de intensa convivencia, sino de pertenecerse los tres para un amor casi imposible. Segu&iacute;amos am&aacute;ndonos, pero los tres sab&iacute;amos que dos de ellos iban a seguir su curso juntos y el otro ir&iacute;a a buscar su destino. Eso es precisamente lo que nos produc&iacute;a una enorme alegr&iacute;a. Ah&iacute;, dentro de esos tres corazones, nadie podr&iacute;a penetrar para entender lo que pasaba por esa locura en ese instante. Es que cuando se descubre el amor entre las personas, cuando ese amor es respetado y aceptado, se produce una inmensa alegr&iacute;a porque es fruto de una victoria muy singular, es la victoria contra nosotros mismos, nuestros gustos o nuestra pasi&oacute;n. Eso no lo pod&iacute;an comprender los transe&uacute;ntes que nos miraban.<\/p>\n<p>Tampoco hac&iacute;a falta que lo comprendieran. Los que lo hab&iacute;an entendido estaban ah&iacute; caminando por la calle cogidos por los hombros casi como bailando juntos para ir de frente a conseguir la realizaci&oacute;n del propio destino. Est&aacute;bamos ah&iacute; decididos a hacer realidad el amor de dos personas y la b&uacute;squeda de la tercera. Quiz&aacute; un d&iacute;a pueda el mundo entender que todas las locuras que se&ntilde;alamos en los dem&aacute;s, que todas las desverg&uuml;enzas que vemos en los dem&aacute;s, que todas las deshonestidades por las que condenamos a los dem&aacute;s, no son locuras, ni desverg&uuml;enzas ni deshonestidades, sino amor, el amor que produce la alegr&iacute;a, el amor que produce la esperanza, el deseo de vivir, el deseo de negarse a s&iacute; mismo para darse al otro. Eso lo viv&iacute;amos nosotros tres en medio de la calle, sabedores de habernos decidido por ese amor contra la opini&oacute;n p&uacute;blica, de habernos decidido y de haber sabido comprender y ser comprendidos.<\/p>\n<p>Fue un gran descubrimiento que marcar&iacute;a para siempre nuestras vidas. Por eso, la amistad que emergi&oacute; de este momento fue mucho m&aacute;s fuerte que aquella que ten&iacute;amos anteriormente por danos placer, por pasarlo bien y por el mero hecho de habernos encontrado y conocernos. Cuando la amistad se refunda en un abrazo posterior a todo lo que apetece al ser humano y se hace por hacer feliz al otro, esto es, se hace por amor, es una amistad m&aacute;s fuerte y m&aacute;s duradera. Y as&iacute; lo ha sido.<\/p>\n<p>En casa nos esperaban Gaspar y Fernando. Hab&iacute;an tra&iacute;do una botella de &ldquo;bourbon&rdquo;. Quer&iacute;an sellar con nosotros la amistad perpetua. No se extra&ntilde;aron de nuestra alegr&iacute;a y la felicidad que rebosaba en nuestras caras, porque hab&iacute;an entendido lo que pasaba por nosotros. En lugar de estar tristes porque yo me iba, est&aacute;bamos los cinco contentos porque el mundo se estaba poniendo a nuestros pies. En esta amena reuni&oacute;n en la que participaron el T&iacute;o Paco y mi padre, Tono y N&eacute;stor dieron a entender con toda claridad que se amaban y hab&iacute;an decidido prepararse para hacer la vida juntos en el momento oportuno. El T&iacute;o Paco miraba hacia arriba a un lado del techo. Era tal la intriga que me entr&oacute; que no tuve otra que preguntar:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Abuelo, &iquest;qu&eacute; miras ah&iacute; arriba? &iquest;qu&eacute; ves?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Veo tus sue&ntilde;os cumplidos; veo a Tono y a N&eacute;stor en su casa, veo a tus primos en su casa; veo a lo mejor de mi familia, mi posteridad tomando caminos dif&iacute;ciles, pero mejores que los nuestros&#8230;&rdquo;, dijo el T&iacute;o Paco.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No, abuelo, no es as&iacute; &mdash;dijo Fernando&mdash; nosotros no ser&iacute;amos como somos, ni tendr&iacute;amos estos sentimientos y actitudes, de no ser por vosotros, por ti en concreto; es a ti a quien debemos nuestras decisiones acertadas, es el ejemplo que siempre nos has dado de serenidad. Mi padre, el t&iacute;o Antonio, la t&iacute;a Adelaida, tus hijos, nos han transmitido el bagaje de cari&ntilde;o, confianza y seguridad que t&uacute; sembraste en ellos y queremos agradec&eacute;rtelo&rdquo;.<\/p>\n<p>El abuelo se puso a llorar, mi padre estuvo a punto de llorar y N&eacute;stor lloraba. Le tuve que preguntar a N&eacute;stor por qu&eacute; estaba llorando, y me contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;He visto al abuelo llorar y me he emocionado; por una parte yo no he vivido en mi casa estas cosas que vosotros dec&iacute;s, y por la otra no s&eacute; c&oacute;mo agradecer el bien que me est&aacute; haciendo haber entrado en esta casa y en esta familia. Nunca he conocido a mis abuelos, y aqu&iacute; descubro que tengo a mi abuelo. Desde el primer d&iacute;a que vine not&eacute; su amabilidad y un cari&ntilde;o especial desconocido para m&iacute;. Tengo motivos para llorar y motivos para re&iacute;r; ahora estoy llorando de emoci&oacute;n, y deseo re&iacute;r de alegr&iacute;a y felicidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; para dar un beso al T&iacute;o Paco y se escuch&oacute; que en voz baja, muy baja, le dec&iacute;a: &ldquo;Abuelo, te quiero&rdquo;. Y el T&iacute;o Paco se abraz&oacute; a N&eacute;stor como quien se abraza a su nieto. El T&iacute;o Paco le contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Yo te cuidar&eacute;, y no dejes de venir cuando quieras &mdash;dirigi&eacute;ndose a Tono, a&ntilde;adi&oacute;&mdash; y t&uacute; ven con frecuencia, que N&eacute;stor y yo te estaremos esperando&rdquo;.<\/p>\n<p>Aquello se estaba poniendo muy sentimental y Gaspar levant&oacute; la botella para servir un &uacute;ltimo trago. Todos, puestos en pie, brindamos por nuestras vidas. Nos abrazamos a los mellizos para despedirnos y un beso fue lo que nos dispers&oacute; ellos a su casa y nosotros a nuestro dormitorio. A Gaspar le dije al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;No te olvides nunca de que tambi&eacute;n tienes una gran madre&rdquo;.<\/p>\n<p>Se me qued&oacute; mirando y al o&iacute;do me dijo: &ldquo;Tuya es tambi&eacute;n; pero ten cuidado con estos tunantes&rdquo;. Y nos despedimos hasta siempre.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>Tres en una cama y sobraba cama. Hab&iacute;an decidido que yo estuviera en medio de los dos porque iban a hacer conmigo las mil perrer&iacute;as, para que jam&aacute;s me olvidase de ellos. Y lo hicieron. Ya creo que lo hicieron. Nos hab&iacute;amos duchado para estar m&aacute;s &ldquo;fresquitos&rdquo; y nos hab&iacute;amos lavado el recto. Ya nos hab&iacute;amos apetecido despu&eacute;s del frenazo que nos dimos en la calle.<\/p>\n<p>Me echaron en la cama de un empell&oacute;n y se pusieron encima. N&eacute;stor me besaba cada rinc&oacute;n de mi cara y de vez en cuando mis labios, mi lengua. Se entreten&iacute;a besando los ojos y mordiendo los l&oacute;bulos de las orejas. A m&iacute; me apetec&iacute;a su lengua y cuando llegaba colmaba mis delicias. Tono comenz&oacute; a besarme el pubis, pero pronto se cans&oacute; de los besos y fue al grano. Me mamaba la polla haci&eacute;ndome vibrar. Era como tener dos amantes dispuestos a hacer gozar al amado. Luego se intercambiaron y era tanto el placer que me produc&iacute;an que ya no s&eacute; qui&eacute;n besaba mejor y quien mamaba mi polla con m&aacute;s arte.<\/p>\n<p>Con mis manos me los acerqu&eacute; a mi cara para que nos bes&aacute;ramos los tres porque tampoco quer&iacute;a venirme enseguida. Mientras nos bes&aacute;bamos alternativamente, llegu&eacute; a tener las dos lenguas en mi boca y me puse a masturbar simult&aacute;neamente las dos pollas de mis amantes. Dej&eacute; que los dos se pusieran a mamar mi polla y mis bolas, pero les dije que yo quer&iacute;a las dos pollas para m&iacute; y nos convertimos en un 696, es decir, un 69 de tres, donde sent&iacute;a c&oacute;mo una boca chupaba y friccionaba mi pene y la otra se entreten&iacute;a mordiendo mi escroto y separando con la boca mis test&iacute;culos, mientras tanto primero iba alternando entre las dos pollas y luego los acomod&eacute; con mis manos para tener las dos en mi boca. Creo que hasta ese momento jam&aacute;s hab&iacute;a disfrutado tanto. Yo ya sent&iacute;a que en cualquier momento podr&iacute;a venirme y que a ellos les pasar&iacute;a otro tanto y les ped&iacute; que me penetraran los dos, y si pudieran los dos a la vez. Hablaron entre ellos y N&eacute;stor comenz&oacute; delicadamente la penetraci&oacute;n, que yo sent&iacute;a con suavidad y consigui&oacute; meter toda su polla dentro. Sent&iacute; un gran placer porque le crece bastante cuando se le pone erecta. Pero luego coloc&aacute;ndose debajo de m&iacute; dio paso a Tono para que, teniendo N&eacute;stor su polla dentro de m&iacute;, Tono me atravesara con su garrote. No le result&oacute; dif&iacute;cil. Sent&iacute; un poco de dolor, aunque poco es poco decir. Sent&iacute; dolor porque oblig&oacute; a dilatarse el ano. Pero una vez dentro y, comenzando a moverse los dos acompasadamente, sent&iacute; el gustazo de tener las dos pollas de dos muy buenos amigos queridos. N&eacute;stor dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Me voy&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Su&eacute;ltalo todo dentro&rdquo;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Yo tambi&eacute;n voy a soltar mi leche&rdquo;, dijo Tono.<\/p>\n<p>No tardaron, pero fue entonces cuando comenzaron a decir requiebros: &ldquo;A este cabr&oacute;n lo dejamos m&aacute;s tirado que a una puta&rdquo;, fue una de Tono. &ldquo;Con este culo de puta loca, no tenemos ni para comenzar&rdquo;, dijo N&eacute;stor. Me qued&eacute; sorprendido porque no paraban de soltar frases: &quot;Te voy a hacer llegar al orgasmo&quot;, &quot;vas a gritar de placer&quot;. A cada frase les contestaba con palabras como &eacute;stas: &ldquo;s&iacute;&rdquo;, &ldquo;guau&rdquo;, &ldquo;no te detengas&rdquo;, &ldquo;sigue&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s aprisa&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s duro&rdquo;, &ldquo;ah&iacute;, ah&iacute;&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s despacio&rdquo;. Ellos no paraban de decir porquer&iacute;as: &ldquo;puta&rdquo;, &ldquo;maricona&rdquo;, &ldquo;puta chingona&rdquo;, &quot;te gusta, &iquest;no?&rdquo;; &ldquo;me encanta tu culo, &eacute;sta no va a ser la &uacute;ltima vez que mi polla te atraviese&rdquo;, &ldquo;&iquest;ves como te gusta?, mi polla te va a demostrar lo que es una buena follada&#8230;&rdquo;, &ldquo;ahora eres m&iacute;o y no te vas a arrepentir&rdquo;, &ldquo;mu&eacute;vete, tenia tantas ganas de tenerte as&iacute;&rdquo;, &ldquo;te necesito, me encantas&rdquo;, &ldquo;si t&uacute; fueras una puta, yo no ser&iacute;a gay&rdquo;, etc. Por fin se vinieron los dos, N&eacute;stor un poco antes. Y les supliqu&eacute; que no salieran de dentro de m&iacute; porque me sent&iacute;a muy de ellos. Pero como no tard&eacute; en venirme se salieron para echarse encima de mi polla y recoger mis borbotones de lefa que tragaron y se besaban con mi lefa en sus bocas. Tuvieron compasi&oacute;n de m&iacute; y me dieron del fruto de mis entra&ntilde;as con su propia boca. Todo un fest&iacute;n.<\/p>\n<p>No hace falta contar que lo mismo hicimos con cada uno. Nos descans&aacute;bamos un rato para reponer fuerzas y ayudar a los test&iacute;culos a recomponerse y fuimos a por N&eacute;stor que no pod&iacute;a reprimir sus gemidos. Cuando le correspondi&oacute; el turno a Tono fue divertido porque tuve que penetrar yo primero, pues N&eacute;stor no pod&iacute;a, pero al verme dentro de Tono, como que se llen&oacute; de celos y de un solo golpe por encima de mi polla, meti&oacute; dentro la suya; eyaculamos al mismo tiempo. Cuando Tono eyacul&oacute;, a N&eacute;stor y a m&iacute; nos result&oacute; c&oacute;modo, porque ten&iacute;amos polla por dem&aacute;s. Descansamos y antes de dormirnos le dije a N&eacute;stor:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Con esta polla de Tono te vas a perder entre el pelambre.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de las risas y seguir toc&aacute;ndonos, parece que nos dormimos muy abrazados. Fue Tono quien nos despert&oacute; para desayunar. Pasamos por la ducha porque ten&iacute;amos semen pegado en nuestros cuerpos desde las cejas a los pies. Fue una gran despedida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Contin&uacute;a a &quot;La primera despedida&quot;. ***** &ldquo;Tres en una cama y sobraba cama y no era por fr&iacute;o, porque calor era lo que hab&iacute;a de m&aacute;s&rdquo;, as&iacute; pensaba yo mientras soportaba el chupamocos de poniente que soplaba como una patada en los huevos, porque hac&iacute;a sudorizar la piel del camello, que ya es decir. La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18913","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}