{"id":19003,"date":"2018-10-22T22:00:00","date_gmt":"2018-10-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-22T22:00:00","modified_gmt":"2018-10-22T22:00:00","slug":"19003-acampada-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19003-acampada-sexual\/","title":{"rendered":"Acampada sexual"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19003\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los padres de mi novio me hab&iacute;an invitado a una acampada en un Parque Nacional, un lugar de m&aacute;s de mil hect&aacute;reas de naturaleza, bordeado por playas hermosas. Era una actividad ideal y necesaria a todas luces; tocaba conocer m&aacute;s a su familia y desde luego que ellos me conocieran tambi&eacute;n. Christian y yo est&aacute;bamos a punto de llegar a nuestro tercer a&ntilde;o juntos y sent&iacute;a que era tiempo de que conocieran otra faceta m&iacute;a distinta a la que mostraba durante las cenas, cumplea&ntilde;os y eventos en los que me presentaba.<\/p>\n<p>Su padre, Miguel, era quien conduc&iacute;a el veh&iacute;culo; un hombre bastante bien conservado pese a sus cincuenta y nueve a&ntilde;os. Se mostraba coqueto conmigo, diciendo que en el parque tendr&iacute;a que protegerme de los &ldquo;buitres&rdquo; (acosadores); o que no tendr&iacute;a problemas en dejarme dormir en su carpa si ten&iacute;a miedo de la noche. La madre, Marisa, de edad similar aunque he de confesar que el f&iacute;sico contrastaba con lo cuidado que se manten&iacute;a su marido, nunca dejaba de acariciar a su esposo por el hombro, compartiendo un mate, d&aacute;ndole pellizcos reprendedores cada vez que me hac&iacute;a bromas, tild&aacute;ndolo de un &ldquo;buitre&rdquo; m&aacute;s.<\/p>\n<p>Llegado al famoso parque, alquilaron una parcela agreste. El lugar se divide en zonas de ruido y de silencio, para gente joven que viene a farrear por un lado, y para gente mayor o familias que vienen a disfrutar de la naturaleza por el otro. Esta &uacute;ltima fue la evidente elecci&oacute;n para acampar, un lugar tranquilo en medio del denso bosque.<\/p>\n<p>Ahora, &iquest;c&oacute;mo iba a saber yo que algo a priori divertido iba a desmadrarse tanto?<\/p>\n<p>Todo parec&iacute;a un para&iacute;so. El aire puro, charlar en grupo sentados en un a&ntilde;ejo banco de madera, con el sonido del mar a solo cientos de metros m&aacute;s adelante, con un cielo imponentemente celeste. Sus padres fueron a la playa y nos pidieron que les acompa&ntilde;&aacute;ramos, pero Christian les dijo que se adelantaran, que primero quer&iacute;a hablar conmigo en privado. As&iacute; que al retirarse ellos, me rode&oacute; los hombros con su brazo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal lo est&aacute;s pasando, nena?<\/p>\n<p>&mdash;S&uacute;per bien. Me encanta tu pap&aacute;, me est&aacute; volviendo loquita con tanto piropo.<\/p>\n<p>&mdash;Suele ser un completo pesado conmigo y mi hermano, vaya, ten&iacute;a miedo de que fuera igual contigo. Pero parece que tendr&eacute; que tener cuidado, que me puede robar a la novia, &iquest;eh?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Exagerado! Voy a cambiarme, nene.<\/p>\n<p>As&iacute; que me puse un bikini negro con lazos anudados, adem&aacute;s de un pareo que me cubr&iacute;a desde la cintura hasta abajo. Fuimos a la playa para buscar a sus pap&aacute;s. Mi chico me dec&iacute;a entre bromas que me quitara el pareo para conquistar a su padre y ganarme su coraz&oacute;n, que es un hombre de &ldquo;colas&rdquo;, pero entre risas le respond&iacute;a que no quer&iacute;a, que me dejara en paz. Para colmo me quer&iacute;a desajustar los lazos de mi bikini, justific&aacute;ndose que a su pap&aacute; le encantar&iacute;a verme desnuda.<\/p>\n<p>&mdash;En serio, nena, con esa colita de infarto lo vas a volver loco y no te va a dejar en paz.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, &iexcl;ya su&eacute;ltame!, &iquest;pero t&uacute; eres mi novio o un pervertido?, carambas, que me vas a dejar en pelotas si tiras de los lazos, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Su padre se acerc&oacute; trotando, con una pelota de v&oacute;ley en mano.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;T&uacute;, muchacho imberbe! &iquest;&iexcl;D&oacute;nde andabas!? &iquest;Qu&eacute; tal si jugamos un partido de v&oacute;ley de playa contra mis colegas? Me falta un hombre, y como no hay uno, pues pens&eacute; en ti, hijo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; gracioso eres, viejo! Mira, jugar v&oacute;ley contra dinosaurios tiene que ser una experiencia alucinante, pero paso.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya dec&iacute;a que no ten&iacute;as pelotas suficientes para jugar con nosotros! &iexcl;Noelia, caramelito!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se&ntilde;or Miguel?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres jugar al v&oacute;ley? Mi esposa ha desaparecido junto con las se&ntilde;oras de mis colegas, no tengo a nadie quien me haga compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ja, d&eacute;jala en paz! Noelia es m&aacute;s de tenis, no va a jugar al v&oacute;ley. Normal que mam&aacute; se haya pirado a otro lado con las dem&aacute;s se&ntilde;oras, &iquest;qui&eacute;n carajo quiere mirar a unos viejos jugando v&oacute;ley a pecho descubierto? No es agradable a la vista, &iquest;sabes?<\/p>\n<p>Pues lo cierto es que no s&eacute; jugar mucho al v&oacute;ley pero no era plan de rechazar al pap&aacute; de mi novio. Es decir, &iquest;hab&iacute;amos viajado a un extremo de mi pa&iacute;s para que el pap&aacute; pase con sus colegas, la mam&aacute; con sus amigas, y yo a solas con mi novio? La idea el viaje era pasar tiempo con sus padres, as&iacute; que le reprend&iacute; a mi chico.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya deja de tratar as&iacute; a tu pap&aacute;! Si no vas a jugar, yo lo har&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio, Noelia? &iquest;Est&aacute;s segura? &iquest;Con mi pap&aacute; y sus colegas?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eso es, mi nuerita ha salvado la tarde! Ven, caramelito, vas a ser mi compa&ntilde;era, jugaremos contra don Rafael y don Gabriel, unos colegas que encontr&eacute; aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ja, como los tres arc&aacute;ngeles! &iexcl;Claro que s&iacute;, don Miguel!<\/p>\n<p>&mdash;Venga, ll&aacute;mame &ldquo;pap&aacute;&rdquo;, que ya eres de la familia. Adem&aacute;s nunca tuve hija y me hace ilusi&oacute;n. Y t&uacute;, desgraciado imberbe, &iquest;ya le dijiste a esta preciosa ni&ntilde;a que te orinabas en la cama hasta los seis a&ntilde;os? Ni te atrevas a venir con nosotros. Ve junto a tu madre, se ha ido a ver el museo del parque con sus amigas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ni siquiera pienso acercarme, viejo! &iexcl;Noelia, cuidado con los balonazos, bastones y pastillas! &mdash;se mof&oacute; mi chico.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dios santo, ya dejen de pelear! &mdash;protest&eacute;, mientras su pap&aacute; me llevaba de la cintura.<\/p>\n<p>En una apartada cancha de arena d&eacute;bilmente delineada, con una pobre y desgastada red que la part&iacute;a, se encontraban los dos amigos de mi suegro, sentados en un banquillo y charlando amenamente, torsos al desnudo y con shorts solamente. Una peque&ntilde;a conservadora de hielo repleta de latas de cerveza estaba a un costado. Iba en serio eso de que nadie querr&iacute;a ver a se&ntilde;ores de edad jugando al v&oacute;ley, todos se agrupaban en las inmediaciones para ver otros juegos, de disciplinas como h&aacute;ndbol, f&uacute;tbol de playa y hasta v&oacute;ley tambi&eacute;n, pero practicadas por en&eacute;rgicos j&oacute;venes.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Madre de dios!, &iquest;de qu&eacute; parte del cielo ca&iacute;ste, angelita? &mdash;pic&oacute; su amigo al vernos. Era Gabriel, muy alto, de complexi&oacute;n f&iacute;sica bastante agradable para mi vista. De seguro en su juventud fue alg&uacute;n deportista. Piel morena, bien peinado y afeitado, todo un gal&aacute;n que me conquist&oacute; con su mirada penetrante y sonrisa cautivadora con hoyuelos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Es tu hija, Miguel? &mdash;pregunt&oacute; el se&ntilde;or Rafael. Bajito en comparaci&oacute;n a sus amigos, algo peludo, con una t&iacute;mida pancita cervecera, de risa contagiosa y chispeantes ojos&mdash;. &iexcl;Creo que estoy enamorado!<\/p>\n<p>&mdash;Comp&oacute;rtense, amigos, es mi nuera. Se llama Noelia. Mira, caramelito, este es Gabriel. El otro es Rafael. No les hagas mucho caso, solo est&aacute;n bromeando contigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Buenas tardes, se&ntilde;ores!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah, pero no pongas esa carita tan linda, que yo cuando entro en la cancha no tengo piedad de nadie! &iexcl;Aqu&iacute; no hay nueritas ni amigos, solo rivales! &iexcl;Me transformo en la cancha! &mdash;amenaz&oacute; don Rafael.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, ya veo que te transformas en Moby Dick &mdash;se burl&oacute; su amigo Gabriel, d&aacute;ndole palmadas a su panza&mdash;, vamos, &iexcl;desde hace rato que quiero jugar!<\/p>\n<p>Yo y mi suegro &iacute;bamos a comenzar, as&iacute; que me retir&eacute; el pareo para ponerlo en el banquillo, iba a estar mucho m&aacute;s c&oacute;moda sin &eacute;l. Cuando entr&eacute; a la cancha, don Rafael me silb&oacute; para sacarme los colores.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Uy! &iexcl;Vaya con la nuerita!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Menudo bomb&oacute;n! &mdash;dijo don Gabriel, con una amplia sonrisa&mdash;, &iquest;a&uacute;n hay posibilidad de que abandones a ese noviecito que tienes?<\/p>\n<p>&mdash;Ni caso, quieren ponerte nerviosa, caramelito, &iexcl;vamos a jugar!<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; que sacara, y no puedo encontrar las palabras para describir el cosquilleo intenso que sent&iacute;a con tanto piropo, era algo que probablemente lo dec&iacute;an para desconcentrarme, s&iacute;, pero me agradaba porque no eran groseros. El coraz&oacute;n se quer&iacute;a desbocar; abrac&eacute; la pelota y sonre&iacute; como una tonta mientras los hombres se acomodaban en sus puestos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dale, Noelia, saca y mu&eacute;strales de qu&eacute; est&aacute;s hecha!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, don Mig&hellip; pap&aacute;!<\/p>\n<p>As&iacute; que lanc&eacute; la bola al aire, arqu&eacute; mi espalda hacia atr&aacute;s y, dibujando un semic&iacute;rculo con el brazo, mand&eacute; el bal&oacute;n con un poderoso salto. Cuando segu&iacute; la trayectoria del bal&oacute;n con la mirada, me di cuenta de que tanto mi suegro como sus dos amigos prefer&iacute;an observarme a m&iacute; antes que a la pelota picando en el &aacute;rea contraria.<\/p>\n<p>Estaban boquiabiertos y extra&ntilde;ados. En ese entonces pens&eacute; que simplemente fueron buenitos conmigo y me regalaron un punto f&aacute;cil, para romper el hielo y tal.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Punto, pap&aacute;!<\/p>\n<p>&mdash;Esto&hellip; &mdash;don Gabriel achin&oacute; los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero qu&eacute; carajo estoy viend&hellip; ? &mdash;don Rafael me miraba a m&iacute; y luego a mi suegro alternativamente.<\/p>\n<p>&mdash;B&hellip; Buen servicio, Noelia&hellip; &iexcl;Buen servicio, comenzamos ganando, eso es&hellip; bueno, eso es muy bueno! &mdash;se acerc&oacute; y me tom&oacute; del hombro&mdash;. Y ponte el bikini, caramelito, se te ha ca&iacute;do la parte inferior.<\/p>\n<p>Se me congel&oacute; la sangre. &iquest;Que qu&eacute; hab&iacute;a sucedido? Pues el lazo de la parte inferior de mi ba&ntilde;ador se hab&iacute;a desprendido, revelando mis carnecitas; lo primero que pens&eacute; fue que quer&iacute;a matar a mi novio ya que estuvo toda la maldita tarde intentando desprenderlas a modo de broma. Al haberlas aflojado, el cabronazo me sirvi&oacute; en bandeja de plata a unos cincuentones; su padre y sus dos amigos vieron que la nuerita iba depilada a cero, am&eacute;n de tener un tatuaje de una peque&ntilde;a rosa en la cintura que estaba estrat&eacute;gicamente oculta por el bikini. Bueno, ahora ya nada estaba oculta&hellip;<\/p>\n<p>Diez minutos despu&eacute;s, cuando dej&eacute; de llorar a moco tendido en el banquillo de madera, siempre consolada por los tres se&ntilde;ores que no paraban de quitarle hierro al asunto, decid&iacute; continuar con el v&oacute;ley de marras. Me sequ&eacute; las l&aacute;grimas y comenc&eacute; a re&iacute;r de los chistes que me dec&iacute;an para levantarme el &aacute;nimo. Eso s&iacute;, me ajust&eacute; cinco o seis veces las tiras en mi cintura, no fuera que me volviera a suceder otra debacle.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, estamos ganando, caramelito. &iexcl;S&aacute;cala!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No te dejar&eacute; anotar esta vez, bomboncito! &mdash;se rio don Rafael.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a sacar. La lanc&eacute; muy fuerte, se fue afuera. Pero los se&ntilde;ores, los tres arc&aacute;ngeles maduritos, prefirieron volver a verme antes que observar el bal&oacute;n picando hacia la playa. Cre&iacute; que me iba a desmayar, es decir, no ten&iacute;a ni idea de qu&eacute; estaba mostr&aacute;ndoles ahora, tampoco es que estuviera emocionada por saberlo. Volvieron a repetir esos rostros estupefactos mientras yo empezaba a resoplar de manera nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;Okey, estoy se pone interesante &mdash;dijo don Gabriel, acomod&aacute;ndose el paquete, seguro que se estaba poniendo duro por mi culpa. Me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Caramelito, por favor no vuelvas a llorar&hellip; pero ahora la parte superior de tu bikini&hellip;<\/p>\n<p>Cuando supe que el lazo del cuello de mi bikini hab&iacute;a cedido, tambi&eacute;n por el intento de afloje de mi novio, me volv&iacute; a derrumbar. La raz&oacute;n por la que llev&eacute; un bikini negro era simplemente para disimular los peque&ntilde;os piercings en mis pezones&hellip; es decir, ocultarlas de sus padres. Pero all&iacute; estaban, mostr&aacute;ndose las barritas con bolillas en todo su esplendor, chispeando por el sol mientras la parte superior de mi bikini revoloteaba por la cancha&hellip;<\/p>\n<p>Veinte minutos despu&eacute;s, tras haberse acabado mis l&aacute;grimas y mocos, siempre rodeada y consolada por mis tres arc&aacute;ngeles, decid&iacute; volver a jugar el maldito partido de v&oacute;ley. Esta vez, los tres hombres se prestaron a ayudarme para asegurar cada uno de los lazos de mi bikini. Don Gabriel lleg&oacute; a bromear de que no me fiara de don Rafael, que seguro los iba a aflojar, pero por suerte eran solo chistes para subirme el &aacute;nimo.<\/p>\n<p>Era el turno de que los contrarios sacaran la pelota. Y el juego se puso muy raro porque todos los balones me los mandaban a m&iacute; para que pudiera esforzarme y regalarles la vista no solo de frente sino detr&aacute;s, cada vez que corr&iacute;a, saltaba y me lanzaba a por todos los env&iacute;os. Pero era evidente que no jugaba bien al v&oacute;ley, siempre terminaba fallando mis remates, tropez&aacute;ndome y hasta gimiendo de dolor cada vez que los balones ven&iacute;an muy fuerte.<\/p>\n<p>Por suerte no sucedi&oacute; nada raro. Cuando termin&oacute; el primer set, que por cierto perdimos, nos volvimos para sentarnos en el banquillo. Ya estaba ocult&aacute;ndose el sol en el horizonte, ti&ntilde;endo la playa de naranja, replet&aacute;ndolo de chispas doradas; las cervecitas empezaron a correr. Don Rafael me pas&oacute; una latita.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, Noelia, en serio eres muy guapa y divertida, el hijo de Miguel es un chico muy afortunado. Por lo general las chicas de hoy van de divas, pero me alegra que no sea tu caso.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias, se&ntilde;or Rafael. Usted es muy gracioso, me hizo re&iacute;r mucho con sus chistes.<\/p>\n<p>&mdash;Es muy joven ese muchacho que tienes de novio, seguro que disfrutar&aacute;s de alguien con m&aacute;s experiencia &mdash;pic&oacute; don Gabriel, code&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eh, eh! &iexcl;Piratas! Si est&aacute; con mi hijo es porque le gusta &eacute;l, y ahora que Noelia est&aacute; pasando tiempo conmigo, ver&aacute; que yo multiplico todas esas cualidades que ese muchacho imberbe hered&oacute; de m&iacute;. &iexcl;Ja, aqu&iacute; el suegro tiene la potestad!<\/p>\n<p>&mdash;Maldita sea, yo tengo hijas, no hijos &mdash;don Gabriel se pas&oacute; la mano por su blanca cabellera, antes de rodearme la cintura con su brazo para apretarme contra su moreno cuerpo&mdash;. &iexcl;C&oacute;mo quiero una nuerita como t&uacute;, bomb&oacute;n! &iquest;Cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s vas a estar por aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Hasta ma&ntilde;ana, se&ntilde;or Gabriel &mdash;beb&iacute; la cervecita.<\/p>\n<p>&mdash;Miguel, s&eacute; buen amigo e inv&iacute;tala a ese lugarcito &ldquo;especial&rdquo;, &iquest;qu&eacute; me dices? Ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Jo! Noelia &mdash;mi suegro rode&oacute; mis hombros con su brazo. Estaba atrapada entre dos maduritos; hab&iacute;a m&aacute;s chispas entre nosotros que en el mar&mdash;. Mi esposa ya tiene planeado visitar ma&ntilde;ana los humedales, seguramente ir&aacute;n las se&ntilde;oras de Gabriel y Rafael. &iquest;Quieres pasarla con ellas o con nosotros? No iremos a los humedales, sino a un lugar muy especial y secreto. Prometo que te va a encantar.<\/p>\n<p>&mdash;Uf, lo cierto es que tengo que aprovechar y pasar tiempo con su esposa tambi&eacute;n, que para eso he venido&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo, Noelia. Es comprensible. Total, solo somos unos viejos venidos a menos.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; &iexcl;No diga eso! Y no ponga esa carita, don Mig&hellip; quiero decir, pap&aacute; &mdash;le dije acarici&aacute;ndole la pierna&mdash;. &iexcl;Claro que les voy a hacer compa&ntilde;&iacute;a, me har&iacute;a mucha ilusi&oacute;n pasarla con ustedes!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio? &mdash;don Gabriel, que segu&iacute;a abrazando mi cinturita, apret&oacute; con fuerza&mdash;. Noelia, en serio ca&iacute;ste del cielo, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n tus alitas? &iexcl;Confiesa!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya, exagerado!<\/p>\n<p>Luego de un rato m&aacute;s bebiendo y riendo, volvimos mi suegro y yo a la finca porque ya estaba anocheciendo. Tomados de la mano como si fu&eacute;ramos una pareja. &Eacute;l s&uacute;per sonriente y yo muy pegadita a su cuerpo, lo cierto es que me estaba encantando ese lado coqueto y picar&oacute;n de ese hombre, ya ni decir de sus amigos. Los accidentes durante nuestro juego de v&oacute;ley quedaron all&iacute; en la playa, como un secreto enterrado bajo la gruesa arena y las chispas del atardecer. Es m&aacute;s, las ganas de asesinar a mi novio se esfumaron y solo quer&iacute;a verlo cuanto antes.<\/p>\n<p>Don Miguel prepar&oacute; una fogata mientras yo me ba&ntilde;aba; luego se nos unieron mi novio con su mam&aacute;, que volvieron del museo del parque. Tras la cena, sus padres fueron a su carpa, mientras que yo contaba los segundos para que mi chico me tirara de la mano y me llevara a su tienda o a la m&iacute;a, &iexcl;pero ya! Y as&iacute; fue. Dentro de su carpa, dibujando chispas sobre su pecho, maquill&eacute; un poco los sucesos de esa tarde.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;As&iacute; que les ganaste a los amigos de pap&aacute;! &iexcl;Vaya campeona!<\/p>\n<p>&mdash;Uf, nene, &iquest;te parece si hacemos algo?<\/p>\n<p>En ese momento escuchamos unos t&iacute;midos gemidos provenientes de la carpa de sus padres. Era evidente que ellos tambi&eacute;n, por la pinta, estaban queriendo &ldquo;hacer algo&rdquo;. Yo me re&iacute; pero mi chico qued&oacute; con la cara espantada. Le pein&eacute; con mis dedos:<\/p>\n<p>&mdash;Christian, &iquest;te asquea que tus pap&aacute;s lo hagan o qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Claro. Son mis padres, nena. &iexcl;Qu&eacute; inc&oacute;modo! &iquest;Te parece si nos dormimos y continuamos ma&ntilde;ana? &mdash;pregunt&oacute; arrop&aacute;ndose con una manta y cerrando los ojos. Ya no me hizo caso pese a que lo zarandeaba. Incluso met&iacute; mano para acariciarle el vientre pero no hubo caso, parec&iacute;a que saber que sus padres ten&iacute;an sexo le cortaba todo el rollo.<\/p>\n<p>As&iacute; que sal&iacute; de su tienda, bastante cabreada, y mir&eacute; de reojo la carpa donde sus padres estaban haci&eacute;ndolo. Gracias al brillo de una farola tras los &aacute;rboles pod&iacute;a ver la silueta oscura de ambos all&iacute; adentro. Iba a irme a mi carpa, pero escuch&eacute; a don Miguel rog&aacute;ndole a su se&ntilde;ora:<\/p>\n<p>&mdash;Mira, querida, mira c&oacute;mo estoy, no me dejes as&iacute;.<\/p>\n<p>Descubr&iacute;, al acercarme silenciosamente, que no estaban teniendo sexo. Por la sombra que proyectaba, entend&iacute;a que &eacute;l estaba sobre su esposa, anim&aacute;ndole a que tuvieran relaciones, pero la se&ntilde;ora no quer&iacute;a saber nada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero qu&eacute; te pasa, Miguel? D&eacute;jame dormir, me duele la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero est&aacute;s viendo este pedazo de erecci&oacute;n que tengo, Marisa?<\/p>\n<p>Cuando dijo aquello, el se&ntilde;or se puso de rodillas, de perfil, y pude ver boquiabierta la polla de mi suegro (mejor dicho, la sombra). &iexcl;Era enorme! &iexcl;Pues claro, era una maldita sombra, normal que pareciera tit&aacute;nica, enga&ntilde;ando mi percepci&oacute;n! Pero, &iquest;y si no? Madre m&iacute;a, &iquest;por qu&eacute; el hijo no hered&oacute; esa lanza? Empez&oacute; a estruj&aacute;rsela, parec&iacute;a que buscaba la mano de su esposa para que ella comprobara su estado pero la mujer no quer&iacute;a saber nada de nada.<\/p>\n<p>Me calent&eacute; tanto viendo aquella espada que no dud&eacute; en meter mano bajo mi short de algod&oacute;n y tocarme. No lo pod&iacute;a creer, ese se&ntilde;or rogaba por sexo y su se&ntilde;ora no lo quer&iacute;a contentar. Y yo le hab&iacute;a implorado a mi novio que aplacara el calor que me ten&iacute;a en ascuas.<\/p>\n<p>Disfrut&eacute; de las dos vertientes del voyerismo aquella vez. De tarde, exhibi&eacute;ndome a unos se&ntilde;ores que triplicaban mi edad. De noche, espiando a mi suegro masturb&aacute;ndose. Pens&eacute;, mientras mis finos dedos entraban y sal&iacute;an de mi h&uacute;meda gruta, que seguramente don Miguel estaba empalmado gracias a m&iacute; y mis accidentes durante el juego de v&oacute;ley. Seguramente se tocaba imaginando mi cola, mi sexo, mis pezones anillados, recordando mis gemidos&hellip;<\/p>\n<p>Me mord&iacute; un pu&ntilde;o para no gemir porque el orgasmo que tuve fue inolvidable. Ca&iacute; all&iacute;, en el suelo, retorci&eacute;ndome y tensando mis dedos dentro de m&iacute;. Mientras recuperaba mi vista, que se hab&iacute;a nublado durante el cl&iacute;max, volv&iacute; a mirar la tienda; el pobre hombre, por lo pinta, tambi&eacute;n se estaba corriendo en un pa&ntilde;uelo o camiseta que se acerc&oacute; &eacute;l mismo.<\/p>\n<p>&ldquo;Don Miguel&hellip;&rdquo;, susurr&eacute; con mis finos dedos haciendo ganchos en mi h&uacute;meda cueva, viendo chispas doradas en el cielo negro.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, cuando mi suegro sali&oacute; de su tienda para desperezarse, pr&aacute;cticamente me abalanc&eacute; sobre &eacute;l para darle los buenos d&iacute;as y llenarle la cara a besos. Me dijo, tom&aacute;ndome de los hombros, que desayun&aacute;ramos r&aacute;pido y nos escap&aacute;ramos, que luego &eacute;l llamar&iacute;a a su esposa para decirles que hicimos un cambio de planes, que no ir&iacute;amos con ella a los humedales.<\/p>\n<p>Con camiseta holgada, short y sandalias, me adentr&eacute; al bosque rumbo a una nueva aventura, siempre tomada de su c&aacute;lida mano, siempre pegadita a su cuerpo.<\/p>\n<p>La zona que quer&iacute;a ense&ntilde;arme era una hermosa piscina natural por donde flotaban flores de loto; el lugar se alimenta de una peque&ntilde;a pero alta cascada cuyo sonido era celestial; todo ese peque&ntilde;o para&iacute;so estaba escondido en medio de la espesura del bosque. Para mi sorpresa, ya estaban esper&aacute;ndonos don Gabriel y don Rafael, sentados en sillas plegadizas, pegados al agua pr&aacute;cticamente. Discut&iacute;an entre bromas, no nos vieron llegar.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Buen d&iacute;a, se&ntilde;ores! Tal como promet&iacute;, vine para pasarla con ustedes.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah, Noelia, ven, si&eacute;ntate sobre mi regazo! &mdash;dijo el guaperas de don Gabriel, mostr&aacute;ndome su sonrisa con hoyuelos&mdash;. Es el castigo por haber perdido ayer el partido de v&oacute;ley.<\/p>\n<p>&mdash;Caramelito &mdash;mi suegro me tom&oacute; del hombro&mdash;. No quiero que te sientas inc&oacute;moda o que pienses mal de nosotros. Sabes c&oacute;mo somos, nos gusta bromear y picar, pero quiero que sepas que cuando sientas que algo no te gusta, puedes decirlo y te lo vamos a respetar.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, &ldquo;pap&aacute;&rdquo;, es lo que me toca por haber perdido.<\/p>\n<p>As&iacute; que entre risas y aplausos me sent&eacute; sobre el regazo de don Gabriel; rode&eacute; sus hombros con mi brazo. Mi suegro reparti&oacute; unos habanos, pregunt&aacute;ndome antes si me iba a molestar que fumaran. Lo cierto es que no estoy acostumbrada a ello pero no iba a ser aguafiestas, les dije que no me importaba en lo m&aacute;s m&iacute;nimo.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora es mi turno &mdash;dijo don Rafael, levant&aacute;ndose con unos trapitos blancos en mano, mordiendo su habano&mdash;. Mi castigo para Noelia, por haber perdido ayer, es que se ponga esto.<\/p>\n<p>O me estaba gastando una broma o en serio pensaba que iba a ponerme esa tanga hilo de licra. &iexcl;Era peque&ntilde;&iacute;sima! Suelo usar tanga, pero para disfrute de mi chico, no para goce de unos cincuentones. Y no es que yo sea acomplejada, pero tengo cintura algo ancha, que&hellip; &iexcl;s&iacute;, me acompleja a veces! Mostr&oacute; luego un sujetador de media copa, a juego. La risita que solt&eacute; evidenci&oacute; mi nerviosismo.<\/p>\n<p>&mdash;Se lo rob&eacute; a mi nieta antes de venir aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya! &iexcl;La llevan claro si piensan que voy a ponerme eso!<\/p>\n<p>&mdash;Pero si eres tan guapa, &iquest;no nos vas a dar un alegr&oacute;n? &mdash;pregunt&oacute; don Gabriel, abraz&aacute;ndome para apretarme contra su moreno y fornido pecho, bes&aacute;ndome toda la carita.<\/p>\n<p>&mdash;Uf, &iexcl;basta! No s&eacute;&hellip; No me gusta llevar bikinis tan&hellip; peque&ntilde;os. Ver&aacute;n, tengo senos grandes&hellip; y luego est&aacute; mi cintura, que es&hellip; bueno&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero qu&eacute; te sucede? &mdash;don Rafael se acerc&oacute; con sus trapitos en mano&mdash;. No me digas que est&aacute;s acomplejada, &iexcl;si est&aacute;s hecha un vicio! &iexcl;M&iacute;ranos, ni&ntilde;a! &iexcl;Nosotros no somos modelos precisamente!<\/p>\n<p>&mdash;Hazle caso a Moby Dick &mdash;me dijo el se&ntilde;or Gabriel, bes&aacute;ndome la nariz&mdash;. Si lo haces, te prometo que te llevar&aacute; a un paseo por el Shopping, &iquest;qu&eacute; me dices? Te comprar&eacute; todas las ropitas que quieras.<\/p>\n<p>&mdash;Suficiente, amigos, si mi nuera no quiere, pues ya est&aacute; dicho&hellip; &mdash;mi suegro ahora se pasaba la mano por la cabellera, resoplando, visiblemente triste.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya, ya! Al carajo con ustedes&hellip;<\/p>\n<p>As&iacute; que me dirig&iacute; tras la cascada para cambiarme conforme me aplaud&iacute;an y vitoreaban entre el denso humo de habano que les rodeaba. Me desnud&eacute;; short, blusita, sujetador y braguitas afuera. No pod&iacute;a ver bien a los se&ntilde;ores ya que el agua de la cascada deformaba la visi&oacute;n, pero m&aacute;s o menos imagin&eacute; que podr&iacute;an percibir mi desnudez, lo cual hac&iacute;a que mi coraz&oacute;n apresurara latidos incontrolablemente.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a subirme el tanga por mis piernas; era estrecha, no era mi talla, pero luch&eacute; y consegu&iacute; pon&eacute;rmela. Al acomodarme los bordes delanteros que cubr&iacute;an mi sexo y acomod&aacute;rmela bien entre mis nalgas, no pude evitar un estremecimiento que me corri&oacute; desde mi vaginita hasta los hombros. Sent&iacute;a c&oacute;mo aquella tira se clavaba entre mis gl&uacute;teos; la tela entre las piernas se hund&iacute;a, meti&eacute;ndose en medio de mi cuerpo, provoc&aacute;ndome una sensaci&oacute;n riqu&iacute;sima. Por delante, debido a lo ajustado que era, mis labios &iacute;ntimos se delineaban groseramente debajo del peque&ntilde;o triangulito de tela.<\/p>\n<p>&ldquo;Creo que lo mejor ser&aacute; quit&aacute;rmelo, es demasiado ajustado&rdquo;, pens&eacute;, tratando de mirarme la cola. Ve&iacute;a como el hilito desparec&iacute;a entre mis nalgas regordetas. En ese momento, sin esper&aacute;rmelo, alguien se adentr&oacute; tras la cascada y se rob&oacute; no solo mis ropas, sino el sost&eacute;n que hac&iacute;a juego con mi hilito. Sal&iacute; inmediatamente, tap&aacute;ndome los grandes senos con un brazo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Don Rafael! &iexcl;Es un mentiroso y adem&aacute;s tramposo! &iexcl;No me queda bien!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Uy, madre m&iacute;a! &mdash;dijo poniendo mis ropas sobre su hombro, retrocediendo hasta su asiento, ri&eacute;ndose en todo momento&mdash;. &iexcl; Noelia, si te queda de puta madre!<\/p>\n<p>Avanc&eacute; hasta donde ellos estaban, ya sentados, ri&eacute;ndose c&oacute;modamente en esa espiral de humo gris que forjaron con sus habanos; mir&aacute;ndome de arriba para abajo sin ning&uacute;n tipo de disimulo. A m&iacute; no me parec&iacute;a nada gracioso, es m&aacute;s, mi ce&ntilde;o era bastante serio. Don Gabriel expeli&oacute; el humo de su cigarro:<\/p>\n<p>&mdash;No ha terminado el castigo. Vuelve sobre mi regazo.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero que me devuelvan mis ropas &mdash;dije sent&aacute;ndome donde me hab&iacute;a ordenado, siempre tapando mis senos. Tosiendo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Noelia, realmente eres una chica muy coqueta &mdash;dijo don Gabriel, abraz&aacute;ndome por la cintura, jugando con mi hilito.<\/p>\n<p>&mdash;Nosotros cuando ten&iacute;amos tu edad sol&iacute;amos venir por ac&aacute; &mdash;dijo mi suegro, habano en mano&mdash;, y tra&iacute;amos a nuestras chicas para desnudarnos y disfrutar de la naturaleza. Viste que aqu&iacute; no hay playa nudista, as&iacute; que nos rebuscamos por un lugar especial. Ayer quisimos invitarlas pero prefirieron otros planes, como ves.<\/p>\n<p>&mdash;Ni&ntilde;a &mdash;dijo don Rafael, d&aacute;ndole una calada fuerte a su habano&mdash;. Lo de ayer fue muy especial, jugando al v&oacute;ley, digo. Me encanta cuando una mujer exhibe su cuerpo con total naturalidad, cuando se muestra sin verg&uuml;enza. Dime, ayer, &iquest;lo hiciste adrede? &iquest;Te sentiste c&oacute;moda as&iacute;, aunque sea por breves segundos, mostr&aacute;ndote naturalmente?<\/p>\n<p>&mdash;No mencionen lo de ayer, por favor, no soy una exhibicionista ni nada de eso&hellip; &mdash;Los brazos se cansaban de sostener mis senos.<\/p>\n<p>&mdash;Nuestras se&ntilde;oras ya hace rato que se acomplejaron, no s&eacute; si de nosotros o de ellas mismas. Por eso no quisieron venir aqu&iacute;. Pero al verte ayer tan coqueta, jugando con nosotros y mostr&aacute;ndote tan natural, mostrando esa colita preciosa que tienes&hellip; pues nos volvi&oacute; la nostalgia, &iquest;qu&eacute; quieres que te diga? &iquest;No te importar&iacute;a que nos desnudemos, verdad?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio, se&ntilde;ores? &iquest;Se van a desnudar aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;M&iacute;ralo de esta forma, caramelito. As&iacute; emparejamos lo de ayer. Te vimos toda, &iquest;eh?<\/p>\n<p>Don Rafael me bes&oacute; el hombro y me volvi&oacute; a traer contra su pecho. Por otro lado, mi suegro y don Rafael se levantaron para quitarse las ropas. Ten&iacute;an sus sexos dormidos, aunque la del se&ntilde;or Gabriel se sent&iacute;a palpitando bajo mis muslos. No voy a mentir, rodeada de maduritos, mi cuerpo se calent&oacute;, se mare&oacute;, se vio sobrepasado por la situaci&oacute;n y el humo del habano. No sab&iacute;a qu&eacute; decir o hacer; la raz&oacute;n se me perdi&oacute; en un tumulto avasallador.<\/p>\n<p>&mdash;No tengas verg&uuml;enza, Noelia, baja tu brazo &mdash;me susurr&oacute; mientras los otros dos se&ntilde;ores entraban al agua, esper&aacute;ndome. Varios besos ruidosos volvieron a caerme. Mejilla, nariz, ment&oacute;n, oreja, entre los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;Don Gabriel&hellip; Uf, &iexcl;est&aacute; bien, ya basta con los besitos!, pero a la m&iacute;nima que se burlen voy a cortar con esto.<\/p>\n<p>As&iacute; que cerr&eacute; los ojos, resopl&eacute; y baj&eacute; el brazo, dejando que mis tetas cayeran lentamente y se mostraran en toda su plenitud, adornadas con aquellos piercings que destellaban al sol. Me levant&eacute; del regazo que me acobijaba. Estaba pr&aacute;cticamente desnuda, con ese hilito que nada hac&iacute;a sino relucir mis verg&uuml;enzas, casi temblando ante se&ntilde;ores que triplicaban mi edad. Mi suegro extendi&oacute; la mano y me invit&oacute; para acompa&ntilde;arlos en esa piscina natural repleta de flores de loto. Destellos dorados por todos lados.<\/p>\n<p>Estaba tan ensimismada al entrar que ni me di cuenta que pis&eacute; alg&uacute;n desnivel. Termin&eacute; resbal&aacute;ndome pero logr&eacute; sostenerme de las piernas de mi suegro. Su sexo estaba despertando frente a mis ojos. Disimuladamente mir&eacute; otro lado, pero all&iacute; donde observaba solo hab&iacute;an m&aacute;s vergas, y m&aacute;s duras incluso. Don Rafael me ayud&oacute; a reponerme, tom&aacute;ndome de la mano y tir&aacute;ndome contra su velludo pecho, peg&aacute;ndome contra su pancita de cervecero. La punta de su verga me golpe&oacute; el vientre.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahh! &mdash;chill&eacute;, ara&ntilde;ando su pecho.<\/p>\n<p>&mdash;Ups&hellip; Lo siento, ni&ntilde;a, es que&hellip; &iexcl;M&iacute;rate nada m&aacute;s, qu&eacute; rica est&aacute;s! Normal que levantes el &aacute;nimo.<\/p>\n<p>&mdash;N-no pasa nada, don Rafael.<\/p>\n<p>Le salpiqu&eacute; agua a la cara para destensar el asunto. Los dos hombres detr&aacute;s de m&iacute; se acercaron para rodearme, apartando las flores de loto a su paso, con sus m&aacute;stiles completamente armados y apunt&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash;Tenemos visita &mdash;susurr&oacute; mi suegro&mdash;. Sobre nosotros, tras las rocas y arbustos, hay unos chicos observ&aacute;ndonos. Vaya buitres, &iexcl;ja!<\/p>\n<p>Los mir&eacute; de reojo, ocultos tras unos matojos, eran seis chicos. Evidentemente me pillaron vi&eacute;ndoles as&iacute; que me sonrieron. Me alarm&eacute; y me volv&iacute; a cubrir los senos. Les di la espalda y casi grit&eacute; del susto antes de que los tres maduritos me rodearan para tranquilizarme. Mir&eacute; a mi suegro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Don Miguel! &iexcl;Esp&aacute;ntelos, por dios! &iquest;No le asusta que nos est&eacute;n mirando?<\/p>\n<p>&mdash;Para nada, caramelito. Es m&aacute;s, me gusta que nos vean con una chica tan linda como t&uacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Pues a m&iacute; me parece inc&oacute;modo&hellip; Madre m&iacute;a, &iquest;y siguen mirando?<\/p>\n<p>Roja como un tomate, recib&iacute; el abrazo de mi suegro. Iba a seguir rogando que les mandara a tomar por viento porque yo no les conoc&iacute;a. Pero antes de que dijera algo, me dio una fuerte nalgada que me hizo dar un respingo; apret&oacute; con sus dedos, fuerte, hundi&eacute;ndolas en mis nalgas. Mi coraz&oacute;n empez&oacute; a desbocarse, &iexcl;mi suegro estaba toc&aacute;ndome!&hellip; Y no me sent&iacute;a mal. Confundida, s&iacute;, &iexcl;mont&oacute;n!, pero no asqueada ni nada de eso.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Auch! &iexcl;Don Miguel!<\/p>\n<p>&mdash;Tres.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Tres chicos se est&aacute;n tocando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se est&aacute;n tocando? Auch, me est&aacute; apretando fuerte, don Miguel&hellip; mi cola&hellip; &iexcl;la est&aacute; apretando muy fuerte!<\/p>\n<p>&mdash;Caramelito, es que en serio, tienes un culito fuera de serie, &iexcl;uf! Excesivo, te van a multar un d&iacute;a de estos.<\/p>\n<p>Estaba pr&aacute;cticamente sintiendo los latidos de su verga reposando contra mi vientre, pero lejos de sentirme indignada, sent&iacute;a algo distinto, algo rico, especial, tab&uacute;, morboso, &iexcl;algo! Pero no era plan de derretirme tan f&aacute;cilmente. Quer&iacute;a salirme pero el se&ntilde;or me apretaba muy fuerte contra &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;Se van a pajear esta noche pensando en tu cola. En&hellip; esta&hellip; jugosa&hellip; colita&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahhh!<\/p>\n<p>La cabeza se me arremolinaba en una amalgama de sensaciones contradictorias. Por un momento me imagin&eacute; en la situaci&oacute;n. Seis completos desconocidos toc&aacute;ndose en la privacidad, o incluso en grupo, en la cala, en el bosque o cerca de alg&uacute;n humedal. Pensando en m&iacute;, dedic&aacute;ndome, &iquest;cu&aacute;nto? &iquest;Cinco, diez minutos de sus vidas para descargarse? Yo, al menos durante un breve instante de sus vidas, ser&iacute;a la protagonista de las fantas&iacute;as de unos completos an&oacute;nimos. Mejor dicho, mi cola ser&iacute;a la protagonista&hellip; algo as&iacute; revoluciona a&uacute;n m&aacute;s una autoestima como la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Destellos dorados cabrilleaban por la piscina natural, entre las flores de loto de err&aacute;tico andar. Todo comenzaba a vibrar, &iquest;o era solamente yo?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se van a&hellip; pajear&hellip; pensando en m&iacute;?<\/p>\n<p>Desear&iacute;a decir que segu&iacute; resistiendo, pero sinceramente me estaba gustando la idea de&hellip; mostrar mi colita a unos completos desconocidos mientras mi suegro me trataba as&iacute;, como si fuera una zorrita. Ni sus nombres, ni sus edades, ni de d&oacute;nde ven&iacute;an, &iexcl;no sab&iacute;a nada de ellos! Pero mi cuerpo ser&iacute;a foco de sus m&aacute;s oscuras fantas&iacute;as. &iexcl;Madre!<\/p>\n<p>Estaba tan excitada, pr&aacute;cticamente me estaba restregando contra mi se&ntilde;or y sacando demasiado la cola. Sus dos manos agarraron, cada una, una nalga. Me susurr&oacute; &ldquo;D&eacute;mosle algo especial&rdquo;. No sab&iacute;a qu&eacute; iba a hacer, pero no me importaba, me estaba encantando ser guiada, ser pervertida por mi suegro. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a hacer, don Miguel?&rdquo;, pregunt&eacute; en otro susurro.<\/p>\n<p>No sabr&iacute;a describir el placer que me recorri&oacute; todo el cuerpo cuando separ&oacute; descaradamente mis nalgas, mostrando mis verg&uuml;enzas. Mi conejito asomando abajo, seguramente abultadito; depilado y h&uacute;medo, mi cola tambi&eacute;n. Abr&iacute; la boca y casi tuve un orgasmo descontrolado cuando me toc&oacute; el ano con uno de sus dedos, acariciando el anillo. Le mord&iacute; un hombro con el rostro arrugado de placer.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; linda, &iquest;est&aacute;s teniendo un orgasmo sabiendo que unos desconocidos te miran?<\/p>\n<p>&mdash;N-no&hellip; &mdash;mord&iacute; m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>Tras una sonora nalgada que rebot&oacute; por todo el bosque, me apart&oacute; de &eacute;l. Estaba excitad&iacute;sima, y colorada, y avergonzada, y muy curiosa, y, y, y&hellip; Pero no pod&iacute;a ni hablar. Don Miguel me tom&oacute; de los hombros y me gir&oacute; para mostrarme a esos chicos voyeristas. &ldquo;M&iacute;ralos, all&aacute; arriba&rdquo;, susurr&oacute;. &ldquo;Y baja tu brazo, mu&eacute;strales lo que tienes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Que vean tu carita repleta de gozo &mdash;dijo don Gabriel, a mi lado derecho, agarrando mi manita y llev&aacute;ndola hasta su verga. Di un respingo al sentir su carne y &eacute;l se rio de m&iacute;. Era caliente, dur&iacute;sima pero de piel suave. Era tan grande que mi manita ni siquiera se cerraba al agarrarla por el tronco.<\/p>\n<p>&mdash;Que vean tus preciosos senos &mdash;susurr&oacute; don Rafael, tomando mi otra mano para que le agarrara su tranca, casi toda escondida bajo su pancita de cervecero. Se sent&iacute;a m&aacute;s grande a&uacute;n, venosa y palpitante. La acarici&eacute; con dulzura&mdash;. Que miren tu hermoso co&ntilde;ito depilado&hellip; que se mueran de envidia de estos supuestos viejos y acabados de los que tanto se burlan cuando nos ven jugar en la playa.<\/p>\n<p>Y les vi. Los seis chicos segu&iacute;an sonri&eacute;ndome, toc&aacute;ndose tambi&eacute;n&hellip; y yo les devolv&iacute; mi sonrisa m&aacute;s sucia, repleta de vicio, pajeando la polla de Gabriel a mi derecha y la de Rafael a mi izquierda. Por accidente casi saqu&eacute; toda la lengua para afuera mientras blanqueaba mis ojos cuando mi suegro me abraz&oacute; por detr&aacute;s, pegando su poderosa erecci&oacute;n contra mi colita, su fuerte pecho contra mi espalda, restreg&aacute;ndose contra m&iacute;. Ladeando el triangulito que cubr&iacute;a mi vaginita, meti&oacute; un par de sus gruesos y rugosos dedos dentro de mi gruta.<\/p>\n<p>Me dec&iacute;a que le encantaba que tuviera una vagina tan abultadita, pues se pod&iacute;a pasar horas y horas entre mis carnosos labios rebuscando por mi agujerito. Me quer&iacute;a desmayar de placer, pero de alg&uacute;n lugar quit&eacute; fuerzas para seguir all&iacute;, parada, masturb&aacute;ndole a dos viejos, siendo vaginalmente estimulada por otro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta que te vean, caramelito?<\/p>\n<p>No respond&iacute;. Solo gem&iacute;a y gem&iacute;a ante la maestr&iacute;a de ese catedr&aacute;tico del sexo meti&eacute;ndome dedos.<\/p>\n<p>&mdash;A nosotros nos gusta verte, &iquest;ves c&oacute;mo nos est&aacute;s poniendo con tu cuerpito? Y t&uacute; tan acomplejada por nada&hellip;<\/p>\n<p>Estaba que no pod&iacute;a creerlo, si la cosa segu&iacute;a as&iacute;, no iba a tomar mucho tiempo para que ellos estuvieran meti&eacute;ndome carne. Don Miguel me tom&oacute; de la mano que pajeaba a uno de sus colegas, y me apart&oacute; de ellos. &ldquo;Voy a robarte de mis amigos un momento. Potestad del suegro&rdquo;, dijo con una sonrisa, llev&aacute;ndome consigo. Atontada como estaba, me dej&eacute; llevar hasta la orilla.<\/p>\n<p>Nos acostamos sobre la arena, un par de flores de loto estaban pegadas a mis muslos; me acost&eacute; encima del se&ntilde;or, lami&eacute;ndole la cara y ara&ntilde;&aacute;ndole ese pecho peludo mientras &eacute;l me magreaba la cola. &Eacute;l apretaba fuerte mis nalgas, las mov&iacute;a de forma circular y las separaba para mostrarle no solo a sus amigos sino a esos chicos curiosos. Yo me restregaba contra &eacute;l, masaje&aacute;ndole su anhelante sexo como mejor pod&iacute;a, restreg&aacute;ndola por mi vulva.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pasa? &iquest;La quieres adentro, caramelito? &mdash;pregunt&oacute; acomodando su cipote en la punta de mi h&uacute;meda almeja.<\/p>\n<p>Gem&iacute;, afirmando ligeramente con mi cabeza pues mi voz estaba rota de placer. Acomod&oacute; la puntita de su polla, moj&aacute;ndose de mis juguitos, y lo sac&oacute; al verme la carita roja y boquiabierta. Le abrac&eacute; con fuerza, rog&aacute;ndole por su carne. Volvi&oacute; a meter, un poco m&aacute;s profundo, pero la sac&oacute; de nuevo. El cabr&oacute;n estaba jugando conmigo, se divert&iacute;a vi&eacute;ndome temblando de gusto sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Le rogu&eacute; que me hiciera suya, restreg&aacute;ndome fuerte contra su cuerpo; me apret&oacute; contra su cara y meti&oacute; lengua hasta el fondo al tiempo que su espada se abr&iacute;a paso en mi interior, de manera lenta porque yo la tengo bien estrechita. Su gruesa lengua sab&iacute;a a perverso habano; cuando dej&oacute; de besarme dijo que jam&aacute;s en su vida hab&iacute;a estado dentro de una chica tan apretadita como yo, tan calentita y jugosa por dentro. Mi panochita estaba contray&eacute;ndose del placer engullendo aquella verga.<\/p>\n<p>Lamentablemente me volv&iacute; a correr, una vez m&aacute;s en mi vida, sin siquiera durar m&aacute;s de un minuto. Me retorc&iacute; y arrugu&eacute; grotescamente mi rostro, encharcando su verga de mis juguitos. Se me nubl&oacute; la visi&oacute;n y los dem&aacute;s sentidos mientras &eacute;l segu&iacute;a d&aacute;ndome rico. Cuando volv&iacute; en m&iacute;, por poco no llor&eacute; sobre su pecho, pidi&eacute;ndole una y otra vez mil disculpas porque me llegu&eacute; de manera tan apresurada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Perd&oacute;n, don Miguel!, &iexcl;soy una est&uacute;pida sin experiencia!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo vas a decir eso, mi ni&ntilde;a? A m&iacute; me pareces adorable, est&aacute;s como casi sin estrenar, me encanta, mi hijo es el pendejo m&aacute;s afortunado que pueda existir.<\/p>\n<p>Me acarici&oacute; la caballera y empez&oacute; a salirse de adentro de m&iacute;. Ni siquiera tuve oportunidad de hacerle correr, otra vez en mi vida ten&iacute;a que sentir c&oacute;mo un hombre mayor se sal&iacute;a sin siquiera tener un orgasmo. La idea del sexo es reciprocidad, cosa que hasta ese d&iacute;a los hombres no sol&iacute;an encontrarlo conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No!, &iexcl;no se salga de adentro! &iexcl;Por fa, no me lo voy a perdonar! Deme otra oportunidad, le juro que lo har&eacute; mejor.<\/p>\n<p>Me sequ&eacute; las l&aacute;grimas disimuladamente, vi&eacute;ndole levantarse. Me puse de rodillas ante &eacute;l, abraz&aacute;ndole las piernas, esperando que pudiera darse cuenta de que yo a&uacute;n ten&iacute;a mucho que ofrecerle. Bes&eacute; su imponente verga, sus gruesos huevos luego, lamiendo por otra oportunidad. Cuando levant&eacute; la mirada, vi que Rafael le dio su habano. Me mir&oacute;, expeliendo el humo hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres otra oportunidad? Depende. &iquest;Amas a mi hijo?<\/p>\n<p>Se estruj&oacute; la verga y la restreg&oacute; fuertemente por mis labios. Consegu&iacute; decirle que &ldquo;s&iacute;&rdquo; entre el l&iacute;quido preseminal que se le escurr&iacute;a y pon&iacute;a pegajosa mi boca. Y la mirada que le clav&eacute;; confianzuda, repleta de vicio y con promesas de vicio, terminaron por convencerle de seguir jugando conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, caramelito. Ponte de cuatro patas. La colita en pompa.<\/p>\n<p>Dio un cabeceo afirmativo a uno de sus amigos cuando adopt&eacute; la pose que orden&oacute;. Otro, no supe qui&eacute;n, se acerc&oacute; para lamerme la espalda. Desde entre los hombros, trazando una l&iacute;nea de saliva por todo mi cuerpo hasta llegar hasta mi cola. Aquella lengua era calentita y gruesa; cerr&oacute; la faena bes&aacute;ndome el ano; fuerte, pervertido, muy ruidoso. Otro, o tal vez el mismo, meti&oacute; dedos en mi grutita que la sent&iacute;a muy hinchada.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a est&aacute; mojadita, eso es bueno. &iquest;Quieres contentar a tu suegro, no? Pues a ver qu&eacute; tal este otro agujerito que tienes&hellip;<\/p>\n<p>Era don Gabriel. Me quit&oacute; la flor de loto adherida en un muslo y me abri&oacute; la cola; chup&oacute; mi culo de manera magistral, arranc&aacute;ndome fuertes berridos. Su gruesa lengua entraba y sal&iacute;a de mi ano, hac&iacute;a ganchitos retorcidos dentro de m&iacute;. Ara&ntilde;&eacute; la arena, poniendo en pompa la cola para que siguiera metiendo m&aacute;s de aquella c&aacute;lida carnecita.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Uf! &iexcl;Delicioso! Su culo es un ojo de aguja, pero yo creo que lo podr&aacute;s penetrar sin dramas, Miguel.<\/p>\n<p>Mi suegro por su parte se arrodill&oacute; frente a m&iacute;. Su gloriosa polla estaba apunt&aacute;ndome la boca. Estaban planeando hacerme la cola; me asustaba la idea de practicar sexo anal, no todos saben hacerlo. Pero de nuevo, lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a era dejar a esos tres se&ntilde;ores insatisfechos, de evidenciarme como una maldita e inexperta cr&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; tienes tu nueva oportunidad, caramelito. &iquest;Quieres hacerlo? &mdash;pregunt&oacute; mi suegro, masaje&aacute;ndose la polla frente a mi cara desencajada de placer.<\/p>\n<p>Ni dud&eacute;, con lo viciosa que estaba ya no sab&iacute;a ni c&oacute;mo har&iacute;an para apartarme la boca de esa verga. Tuve que abrir much&iacute;simo, eso s&iacute;, para que me cupiera su gigantesco aparato. Una vez que meti&oacute; el glande, me sujet&oacute; de la quijada y me pidi&oacute; que lo mirara a los ojos; empez&oacute; a follarme la boca de manera lenta, siempre tratando de humedecerse bien, teniendo cuidado de no hacerme dar arcadas.<\/p>\n<p>Tras largo rato en donde mam&eacute; y me dej&eacute; besar por la cola por su colega, don Miguel se acost&oacute; en la arena, dejando su lanza apuntando al cielo. Don Rafael fue hasta las sillas, de donde trajo una cajita de condones; me la lanz&oacute; al suelo para que forrara a mi se&ntilde;or. &ldquo;Tama&ntilde;o grande, sabor frambuesa&rdquo;.<\/p>\n<p>Luego de colocarle el cond&oacute;n con sumo respeto y cuidado, mi suegro me pidi&oacute; que me sentara sobre su verga, y que yo quedara de espaldas a &eacute;l. Me coloqu&eacute; en cuclillas, sujet&aacute;ndome firmemente de sus flexionadas rodillas. Sus amigos, parados a mis lados, empezaban a estrujarse sus vergas de manera demencial. Los chicos de arriba, m&aacute;s de lo mismo.<\/p>\n<p>El se&ntilde;or repos&oacute; la punta de su tranca en mi colita, presta a empujar. Yo estaba desesperad&iacute;sima, aunque disimulaba bravamente mis miedos. Tom&oacute; de mi cintura y empez&oacute; a tirar hacia s&iacute;.<\/p>\n<p>Me quer&iacute;a morir de dolor, su glande era enorme y me forzaba el esf&iacute;nter. Lagrime&eacute;, enterrando mis u&ntilde;as en sus rodillas, encorvando la espalda. Parec&iacute;a que iba a partirme en dos, pensaba en rogarle que desistiera, pero segu&iacute; aunando fuerzas para aguantar. Como premio a mi valor, la presi&oacute;n cedi&oacute; y la punta entr&oacute;.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a bufar como un animal, me dec&iacute;a que mi cola estaba tan apretada que su polla iba a reventar. Sus colegas le animaban, ped&iacute;an que aprovechara mi culito estrecho antes de que yo estuviera m&aacute;s acostumbradita a tragar vergas. Uno me tom&oacute; de la barbilla y me pregunt&oacute; si yo me encontraba bien, pues las l&aacute;grimas corr&iacute;an por mis mejillas de manera evidente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;A-aguantar&eacute;, aguantar&eacute;!<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; linda, una campeona &mdash;dijo don Rafael, metiendo su grueso dedo coraz&oacute;n en mi boquita.<\/p>\n<p>&mdash;Esperar&eacute; un poco a que se dilate la cabecita dentro de tu cola.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; as&iacute;, resoplando y lagrimeando mientras su glande palpitaba en mi culo, dej&aacute;ndome con la cara desencajada de dolor. Yo temblaba, realmente no quer&iacute;a continuar pero yo misma no me lo iba a perdonar si abortaba aquello, deseaba fuertemente que ese hombre tuviera un orgasmo dentro de m&iacute;. De repente, mi suegro tir&oacute; con m&aacute;s fuerza y su verga consigui&oacute; meter otra porci&oacute;n m&aacute;s que me arranc&oacute; un chillido terrible. Rafael se anticip&oacute; y sac&oacute; su dedo antes de que fuera cercenado por mis dientes. Botearon mis senos, saltaban l&aacute;grimas de mis ojos. Destellos dorados otra vez.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &iexcl;Madre&hellip;! Uf, &iexcl;no la s-saque, no la saque, puedo aguantar!<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila, se nota que tu culito no est&aacute; acostumbrado a comer vergas. Mejor lo dejo hasta aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh&hellip; &iexcl;Mierda! &iexcl;No se rinda, se&ntilde;or! &iexcl;S&eacute; que pue&hellip; ay, mierda, s&eacute; que puedo resistir!<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; muy apretado, s&iacute;, realmente no es muy trag&oacute;n tu culo.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la parte m&aacute;s gruesa de su polla y pens&eacute; que ya no iba a caber ni un cent&iacute;metro m&aacute;s. Seg&uacute;n mi suegro, era solo la mitad de su verga y desde luego la desesperaci&oacute;n y el dolor hicieron que pr&aacute;cticamente llorara all&iacute; como una ni&ntilde;a a moco tendido. Pero tambi&eacute;n me dijo que la parte m&aacute;s ancha ya hab&iacute;a entrado por lo que lo peor hab&iacute;a terminado. Entonces me volvi&oacute; a sujetar; me mord&iacute; los dientes, cerr&eacute; fuerte los ojos; tir&oacute; con fuerza hacia s&iacute; para que todo entrara de una vez, abri&eacute;ndose paso de manera terrible.<\/p>\n<p>Encorv&eacute; tanto la espalda que cre&iacute;a que iba a romperme una v&eacute;rtebra. Grit&eacute; tanto que las palomas alrededor levantaron vuelo. No pude contenerme y me&eacute; descontroladamente sobre &eacute;l, pero no pareci&oacute; importarle, o simplemente no quiso sacarlo a colaci&oacute;n para que no me sintiera m&aacute;s mal de lo que ya estaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &iexcl;Dios! &iexcl;P-perd&oacute;n, no pude aguantarme!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Listo, peque&ntilde;a guarrilla!&hellip; Ni un cent&iacute;metro afuera. Miren c&oacute;mo qued&oacute;, amigos.<\/p>\n<p>Cre&iacute; que iba a desfallecer, estaba llorando, temblando, segu&iacute;a orinando, sudaba a mares; la saliva se me desbordaba de la comisura de los labios. Mir&eacute; arriba y los chicos curiosos se tapaban la boca, uno incluso hizo la se&ntilde;al de la cruz. Los se&ntilde;ores hicieron que me recostara sobre mi suegro, lentamente para que su verga dentro de m&iacute; no me da&ntilde;ara. Qued&eacute; con mi espalda contra su velludo pecho, ahora ambos mir&aacute;bamos el imponente cielo celeste, aunque yo ve&iacute;a borroso debido a mis l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&mdash;Caramelito, &iquest;est&aacute;s bien? &mdash;pregunt&oacute;, bes&aacute;ndome el l&oacute;bulo. Empez&oacute; a masajearme las tetas, jugando con mis piercings.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n por orinarme toda, se&ntilde;or&hellip; soy una puerquita&hellip; pero me&hellip; encanta tenerlo adentro&hellip; le puedo sentir todo&hellip; c&oacute;mo palpita adentro de mi cola&hellip; Uf, me quiero quedar as&iacute; para siempre&hellip; &mdash;ment&iacute;. Realmente quer&iacute;a desmayarme, pero por nada del mundo dejar&iacute;a ir esa verga hasta exprimirle todo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te excita que te vean, caramelito? &iquest;Te excita que mis amigos y adem&aacute;s unos extra&ntilde;os se pajeen vi&eacute;ndote c&oacute;mo te parto el culito?<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh&hellip; Ahhh&hellip; no. No es verdad, no invente cosas&hellip; &iexcl;Auch, no tan fuerte, por fa!<\/p>\n<p>&mdash;Chilla fuerte, peque&ntilde;a exhibicionista, chilla para que te oigan. Mira c&oacute;mo mis amigos tambi&eacute;n se est&aacute;n masturbando, se van a correr encima de ti&hellip; &mdash;sus gruesas y rugosas manos me acariciaban el vientre, calent&aacute;ndome a tope.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No lo quieres admitir? &mdash;pregunt&oacute; don Gabriel, siempre estruj&aacute;ndose el sexo&mdash;. Creo que te gusta, la forma que llamaste la atenci&oacute;n de esos chicos, sonri&eacute;ndoles mientras te toc&aacute;bamos. Andar as&iacute; con las tetas y tu panocha al aire sin pudor, siempre coqueta.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh&hellip; No, no muestro todo, tengo un hilo p-puesto &mdash;me costaba hablar con una gigantesca verga pulsando en mis intestinos. Mi cara seguramente estaba toda deformada de dolor.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno &mdash;don Gabriel tambi&eacute;n segu&iacute;a toc&aacute;ndose fuerte, vi&eacute;ndome sufrir&mdash;, pero es como si no lo tienes, se te ve todo, el hilo est&aacute; metido entre esos enormes labios de tu vagina.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;N-no se burle de m&iacute;!<\/p>\n<p>&mdash;Bomb&oacute;n, &iexcl;es verdad! &mdash;don Gabriel se arrodill&oacute; y meti&oacute; su mano entre mis piernas; dos de sus dedos se metieron en mi chochito, llevando consigo el hilito de mi bikini m&aacute;s adentro de mi cueva. Gem&iacute; de placer al sentir sus dedos entrando, y casi como un acto reflejo levant&eacute; mi cintura para que metiera m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Adm&iacute;telo, caramelito &mdash;dijo mi suegro, arremetiendo para partirme en dos.<\/p>\n<p>Y me sobrevino una visi&oacute;n cristalina de las cosas, como el segundo previo a un orgasmo. Las chispas doradas dando saltitos alrededor de un mar naranja, el cabrilleo del agua de una piscina natural repleta de flores de loto de err&aacute;tico andar. Toda mi aventura se agolp&oacute; en mis llorosos ojos, y la putita dentro de m&iacute; sali&oacute; para bramar:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahhh! &iexcl;S-s-s&iacute;! &iexcl;Lo admito, me e-encanta&hellip; que me miren!<\/p>\n<p>Y don Miguel tuvo un orgasmo, &iexcl;un hombre mayor tuvo por fin un orgasmo dentro de m&iacute;! Pod&iacute;a sentir el calorcito de su semen contenido en el cond&oacute;n. Me abrazaba con fuerza contra su peludo cuerpo, bufaba, empujaba su polla, me chupaba el l&oacute;bulo, me apretaba las tetas mientras sus amigos apuraban sus pajas para correrse sobre m&iacute;, sobre mis senos, mi vientre y mi entrepierna. Me dejaron ba&ntilde;ada de semen, cosa que para m&iacute; fue el pistoletazo para que la alegr&iacute;a se me desbordara: por primera vez estaba siendo rec&iacute;proca antes hombres tan expertos.<\/p>\n<p>Cuando la verga fl&aacute;cida sali&oacute; de m&iacute;, el cond&oacute;n se qued&oacute; colgando desde adentro de mi cola. Lo se&ntilde;ores felicitaron a mi suegro pues la cantidad de leche que ca&iacute;a desde ese forro era incre&iacute;ble, como si hubiera sido un jovencito quien se corri&oacute; all&iacute;. Lo quitaron lentamente y me lo mostraron. Prefiero no describir c&oacute;mo estaba el forrito&hellip; pero ya no ol&iacute;a a frambuesas.<\/p>\n<p>Me pidieron que me volviera a poner de cuatro patas porque quer&iacute;an mostrarle a esos chicos all&aacute; arriba c&oacute;mo me hab&iacute;an dejado el culo; h&uacute;medo, enrojecido, totalmente abierto, roto, irreconocible ya de lo magullado. Tuve otro orgasmo demoledor sabi&eacute;ndome observada, repleta de leche, temblando como posesa, de cuatro patitas mientras tres se&ntilde;ores fumaban a mi alrededor, felicit&aacute;ndose entre ellos, vi&eacute;ndome tan putita y entregada, casi destruida ante la evidente experiencia de su madurez. Fue tan avasallador que me desmay&eacute; all&iacute;, sobre el charco de or&iacute;n y semen, a los pies de mis tres arc&aacute;ngeles&hellip;<\/p>\n<p>Cuando abr&iacute; los ojos, sin saber cu&aacute;nto tiempo estuve inconsciente, me encontr&eacute; ahora s&iacute; totalmente desnuda, sobre el regazo de mi suegro que fumaba su habano. No est&aacute;bamos m&aacute;s que nosotros dos. La cola ya no me dol&iacute;a tanto pero se sent&iacute;a muy pringosa adentro. Varios d&iacute;as despu&eacute;s descubr&iacute;, viendo las fotos que tomaron con sus m&oacute;viles, que don Rafael a&uacute;n ten&iacute;a mucha carga, tanto as&iacute; que se paje&oacute; sobre mi cola mientras que don Gabriel abr&iacute;a mis nalgas, ret&aacute;ndolo a jugar &ldquo;Tiro al blanco&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo primero que hizo mi adorado suegro, al verme despertar, fue invitarme a probar su habano. Tos&iacute; como una tonta, nunca me voy a acostumbrar a ese olor, sinceramente.<\/p>\n<p>&mdash;Caramelito, ya es casi mediod&iacute;a. Creo que tenemos que volver, seguro que mi esposa y mi hijo estar&aacute;n de camino al campamento tambi&eacute;n. Tus ropas est&aacute;n aqu&iacute;, desper&eacute;zate un poco y ve poni&eacute;ndotelas.<\/p>\n<p>&mdash;Uf&hellip; &iquest;Y el se&ntilde;or Gabriel? &iquest;Y Rafael?<\/p>\n<p>&mdash;Me ayudaron a ba&ntilde;arte, pero luego se fueron por el mismo motivo por el que debemos volver nosotros. No pongas esa carita, prometimos quedar de nuevo, pero en Montevideo, en un Shopping, para pasar un lindo domingo contigo. Eso s&iacute;, Gabriel llev&oacute; tu braguita, Rafael tu sost&eacute;n. Y tu tanga hilo&hellip; pues ese s&iacute; que no s&eacute; d&oacute;nde fue a parar&hellip; &mdash;silb&oacute;, revoloteando sus ojos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya! &iexcl;Qu&eacute; vivos!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ja! &iquest;Est&aacute;s mejor ahora, caramelito?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; no veo la hora de encontrarnos nuevamente. Ojal&aacute; mi novio me tratara como ustedes, como a una reina &mdash;dije acarici&aacute;ndole la blanca cabellera, antes de darle un largo y tendido beso. Su lengua sab&iacute;a a habano; a algo de whisky tambi&eacute;n; por lo visto bebieron para cerrar con broche de oro mi total entrega. Pero no me importaba, es m&aacute;s, me encantaba chupar esa lengua, mord&eacute;rsela tambi&eacute;n; podr&iacute;a quedarme as&iacute; toda la vida.<\/p>\n<p>Conclu&iacute; m&aacute;s tarde que lo mejor ser&iacute;a&hellip; maquillar los hechos y decirle a mi novio que simplemente su pap&aacute; y yo nos la pasamos recorriendo el bosque, que consegu&iacute; ganarme su coraz&oacute;n. Aunque no s&eacute; si algo habr&aacute; sospechado debido a mi alientito a habano.<\/p>\n<p>Cuando don Miguel conduc&iacute;a el coche que nos llevaba de nuevo a casa, sucedi&oacute; algo llamativo. Yo estaba reposando mi cabeza en el hombro de mi chico, en el asiento de atr&aacute;s, cuando su madre, adelante, se indign&oacute; por algo que vio en la ruta. Cuando yo y Christian observamos, notamos que un coche pas&oacute; a nuestro lado a gran velocidad, ocupado por seis j&oacute;venes que cantaban y vitoreaban. El veh&iacute;culo ten&iacute;a un pedacito de tela ataviada a la antena de radio.<\/p>\n<p>Era un tanga hilito de licra, color blanco. Sospechosamente similar a la que me puse en aquella piscina natural, y cuya desaparici&oacute;n estaba cobrando sentido.<\/p>\n<p>Mi suegro se uni&oacute; a la indignaci&oacute;n de su esposa, comentando que la juventud de hoy d&iacute;a &ldquo;est&aacute; muy degenerada&rdquo;. Se gir&oacute; brevemente para decirme con un gui&ntilde;o c&oacute;mplice.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegra haberte alejado de esos buitres, caramelito.<\/p>\n<p>Muchas gracias a los que llegaron hasta aqu&iacute;. Alg&uacute;n comentario ya saben a nubeluzdecristal@hotmail.com, les agradecer&eacute; sus comentarios y les responder&eacute; cuando pueda, muchos besos, feliz semana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Los padres de mi novio me hab&iacute;an invitado a una acampada en un Parque Nacional, un lugar de m&aacute;s de mil hect&aacute;reas de naturaleza, bordeado por playas hermosas. Era una actividad ideal y necesaria a todas luces; tocaba conocer m&aacute;s a su familia y desde luego que ellos me conocieran tambi&eacute;n. Christian y yo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9874,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19003","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9874"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19003\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}