{"id":19018,"date":"2018-10-25T22:00:00","date_gmt":"2018-10-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-25T22:00:00","modified_gmt":"2018-10-25T22:00:00","slug":"19018-pastillas-squirt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19018-pastillas-squirt\/","title":{"rendered":"Pastillas squirt"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19018\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me he animado a escribir mis experiencias, ya que tengo la convicci&oacute;n y certeza de que puede ser de mucha ayuda para otras mujeres que se identifiquen con lo que me sucedi&oacute; y puedan empoderarse para vivir su sexualidad abiertamente para s&iacute; mismas, sin importar su edad.<\/p>\n<p>Esto me sucedi&oacute; hace seis a&ntilde;os, cuando reci&eacute;n llegaba al primer a&ntilde;o despu&eacute;s de mi cuarta d&eacute;cada de vida. Fue una etapa especial, dif&iacute;cil y de muchos cambios. Atravesaba muchos cambios emocionales, de vida y f&iacute;sicos que me conduc&iacute;an por un sube y baja de alegr&iacute;as y etapas de depresi&oacute;n. Como una segunda adolescencia.<\/p>\n<p>&Uacute;ltimamente hab&iacute;a estado muy deprimida, mi hijo se marchaba a la universidad y el m&aacute;s peque&ntilde;o, quien se encontraba justo en la etapa m&aacute;s dif&iacute;cil ya casi no estaba conmigo, prefiriendo a sus amigos.<\/p>\n<p>No me quejaba en realidad, siempre he estado muy orgullosa de ellos y nunca he tenido nada que reprocharles, al contrario, son el amor de mi vida y me enorgullece decir que ambos se encaminan por la vereda del bien y lo correcto.<\/p>\n<p>Sin embargo dentro de m&iacute; algo cambiaba, me sent&iacute;a utilizada, sola, como desechada. Desde que mi difunto esposo falleciera nueve a&ntilde;os atr&aacute;s, fue muy dif&iacute;cil para todos, siempre tuve el apoyo de mi familia pero generalmente tuve que valerme sola.<\/p>\n<p>Y ahora que por fin terminaba mi etapa m&aacute;s dif&iacute;cil de labor como madre, me sent&iacute;a sin prop&oacute;sito, in&uacute;til y sin un camino propio. Todo hab&iacute;a, sigue y seguir&aacute; centrado en mis hijos, y en ese tiempo sent&iacute;a que me estaban dejando y con ellos todo lo que significaba mi vida.<\/p>\n<p>Naturalmente esta depresi&oacute;n comenz&oacute; a evidenciarse m&aacute;s y m&aacute;s hasta que todos lo notaron. Amigos y familiares me motivaban a cambiar, me alentaban a hacer nuevas actividades y me brindaban todo su apoyo, pero yo no hac&iacute;a nada por m&iacute;. Fue hasta que una amiga me coment&oacute; y recomend&oacute; un psic&oacute;logo al que ella hab&iacute;a acudido despu&eacute;s de su divorcio, asegur&aacute;ndome que me podr&iacute;a ayudar mucho.<\/p>\n<p>Al principio dude, sent&iacute;a que no era para tanto, que seguramente ser&iacute;a solo una etapa que pronto pasar&iacute;a, pero no fue as&iacute;. Entonces un buen d&iacute;a me decid&iacute; y acud&iacute; a la direcci&oacute;n de aquel terapeuta.<\/p>\n<p>Aquella se convertir&iacute;a la mejor decisi&oacute;n que habr&iacute;a tomado, en verdad que me ayud&oacute; mucho, me coment&oacute; cosas de m&iacute; que no ten&iacute;a contempladas y que hab&iacute;an pasado a ser la raz&oacute;n de mi declive emocional.<\/p>\n<p>Una de aquellas razones, y que jam&aacute;s me habr&iacute;a imaginado eran mis cambios hormonales naturales por mi edad. Y es que todas y todos nos imaginamos que por siempre vamos a tener veinte y nunca pensamos en nuestra salud hasta que ya estamos padeciendo de alguna enfermedad.<\/p>\n<p>Por ello es que me decid&iacute;, ahora, por indicaciones de mi doctor psiquiatra a acudir con un m&eacute;dico a un examen general. Por supuesto, en aquella cita con mi doctor le coment&eacute; sobre todo lo que bien estoy expresado hoy en estas l&iacute;neas, palabras m&aacute;s, palabras menos. Acortando la historia un poco, dir&eacute; que me ha mandado a hacer estudios de todo tipo, meses pasaron y despu&eacute;s de tr&aacute;mites y filas, los resultados de mis an&aacute;lisis cl&iacute;nicos reflejaban algunos problemas y deficiencias, gracias a dios nada grave.<\/p>\n<p>Para tratar aquellas anomal&iacute;as y otros padecimientos propios de la edad, el doctor me recetaba una larga lista de medicamentos, entre ellos un tratamiento de pastillas que dar&iacute;an raz&oacute;n y motivo a este escrito.<\/p>\n<p>Mi primera vez<\/p>\n<p>Bien decidida estaba por comenzar una nueva vida aquel d&iacute;a. Desde que frecuentaba a mi psic&oacute;logo me sent&iacute;a mucho mejor, y ahora que sab&iacute;a qu&eacute; males me aquejaban en el cuerpo, tanto f&iacute;sica como mentalmente, me sent&iacute;a incre&iacute;ble. Ya ten&iacute;a una vida m&aacute;s saludable en mi alimentaci&oacute;n y hasta hac&iacute;a ejercicio, hab&iacute;a bajado algunas tallas y ya recuperaba mi vieja figura, pues me hab&iacute;a descuidado un poco. Nunca estuve realmente obesa ni obsesionada con mi cuerpo, pero ya estaba un poco pasadita y cierto era que algunos de mis trajes favoritos ya no me quedaban.<\/p>\n<p>Justamente ese d&iacute;a me sent&iacute;a especialmente decidida a ponerme uno de mis viejos vestidos que d&iacute;as antes me hab&iacute;a probado y calzado a la perfecci&oacute;n. Sab&iacute;a que tratando mis males todo se arreglar&iacute;a, por ello me tom&eacute; mi primera serie de pastillas de mi tratamiento y me dispuse a ducharme para salir al trabajo.<\/p>\n<p>Hasta ese momento todo iba perfecto, pero saliendo del ba&ntilde;o me lleg&oacute; la primera se&ntilde;al de que algo andaba diferente. Justo me pon&iacute;a crema en las piernas cuando un escalofr&iacute;o me recorri&oacute; por todo el cuerpo. Fue muy extra&ntilde;o, no sab&iacute;a exactamente que me suced&iacute;a, era como si quisiera relajarme y tumbarme en mi cama con una buena pel&iacute;cula rom&aacute;ntica y t&eacute; caliente. Supuse que deb&iacute;an ser las pastillas as&iacute; que no le prest&eacute; atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya terminando de humectar mi piel me dispuse a vestirme, tom&eacute; aquel vestido que me tra&iacute;a como loca y me lo puse. Generalmente aquel vestido lo usar&iacute;a con unas mallas gruesas debajo, pues es muy corto y a mi edad ya no me ver&iacute;a bien. Pensaba.<\/p>\n<p>Pero ese d&iacute;a era diferente, era un nuevo inicio, y al mirarme en el espejo con ese peque&ntilde;o vestido entallado color beige y las piernas desnudas, no estaba tan mal. A&uacute;n ten&iacute;a un buen trasero, firme y bien parado, y unas buenas tetas que ahora con el abdomen plano y reducida cintura, luc&iacute;an perfectamente su curvatura natural.<\/p>\n<p>Estaba decidida, llevar&iacute;a aquel vestido como me placiera sin importarme nada. Esa decisi&oacute;n en mi cambio de actitud me hab&iacute;a empoderado, y no solo cambiar&iacute;a por dentro sino por fuera. As&iacute; que me quite por un momento el ajustado vestido y me sumerg&iacute; en mi caj&oacute;n de ropa interior para sacar el conjunto m&aacute;s sexy y sensual de mi repertorio.<\/p>\n<p>Tom&eacute; un sost&eacute;n y unas pantaletas tipo tanga color nude de encajes transparentes y lo acompa&ntilde;e con unas pantimedias del mismo tono, me las puse y encima el vestido. Estaba encantada, me amaba a m&iacute; misma, me sent&iacute;a incre&iacute;ble. As&iacute; que me puse un par de zapatos altos y sal&iacute; muy contenta y coqueta al trabajo.<\/p>\n<p>Pero algo andaba mal. En el camino comenc&eacute; a sentirme enferma, estaba un poco mareada, pero al mismo tiempo me sent&iacute;a genial, todas aquellas miradas de los hombres que se pegan a mi cuerpo como sanguijuelas me hac&iacute;a sentir un poco incomoda s&iacute;, pero tambi&eacute;n sent&iacute;a que pod&iacute;a elegir a cualquier hombre, me sent&iacute;a poderosa, que ten&iacute;a a todos los hombres a mis pies.<\/p>\n<p>Pero una vez sentada en el transporte a punto de llegar al trabajo todo empeoro. Una fuerte oleada de calor me recorri&oacute; todo el cuerpo haci&eacute;ndome sudar, especialmente en mi entrepierna que sent&iacute;a h&uacute;meda como nunca. Sent&iacute;a que me estaba dando fiebre, incluso comenc&eacute; a temblar un poco.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que eran los efectos secundarios de las pastillas, me preocup&eacute; un poco, pero por otro lado me sent&iacute;a tan bien, tan alegre, tan mujer que decid&iacute; no llamar al m&eacute;dico.<\/p>\n<p>Ya en el trabajo me tranquilic&eacute; un poco. Con los compa&ntilde;eros, el jefe y el trabajo se me perdi&oacute; un poco la noci&oacute;n del tiempo. Todos me adulaban por mi atrevimiento de llevar aquel atuendo ese d&iacute;a, me dec&iacute;an que me ve&iacute;a hermosa, muy guapa, sexy, y eso me hac&iacute;a sentir a&uacute;n m&aacute;s incre&iacute;ble. No me sent&iacute;a como una cualquiera o una desesperada, porque en realidad no le estaba coqueteando a nadie en espec&iacute;fico, era solo a m&iacute; y para m&iacute; que me hab&iacute;a vestido as&iacute; ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Por fin llegaba a mi escritorio, ya saben, la cl&aacute;sica estructura de oficinas en cub&iacute;culos con el cl&aacute;sico dise&ntilde;o en el que no puedes ver a nadie pero si escuchar a todos, se supone que para que el trabajador se concentre en su computadora.<\/p>\n<p>Precisamente en eso estaba, haciendo n&uacute;meros, reportes y eso, pero entonces de nuevo me puse muy mal. Me lleg&oacute; un mareo horrible y con &eacute;l unas nauseas de lo m&aacute;s feas, estaba sudando y temblando, fue por fin cuando me preocupe. Sent&iacute;a que me desmallar&iacute;a, as&iacute; que tom&eacute; aire con un profundo suspiro e intent&eacute; relajarme, me masajee las piernas intentando que dejaran de temblar por lo menos lo suficiente como para poderme levantar, pero en ese momento algo me pas&oacute;.<\/p>\n<p>Mientras me masajeaba las piernas una ola nueva de calor me erizaba cada fol&iacute;culo de mi piel abochorn&aacute;ndome por completo, pero esta vez era diferente, pues me relajo un poco. Entonces contin&uacute;e sob&aacute;ndome las pantorrillas por encima de mis pantimedias hasta mis piernas que se escond&iacute;an por debajo del vestido eludiendo mis carisias. Fue justo en ese momento cuando sent&iacute; unas ganas insoportables de hacer pipi.<\/p>\n<p>Asustada por pensar que no llegaba, me puse de pie y corr&iacute; al ba&ntilde;o. Aquel brusco movimiento hab&iacute;a provocado que me mareara de nuevo, apenas pude llegar al mingitorio y sentarme para no colapsar.<\/p>\n<p>Estaba terrible, mareada con nauseas, dolor de cabeza, y espasmos en todo el cuerpo. Ya estaba realmente asustada, pero extra&ntilde;amente excitada. Por alguna raz&oacute;n que a&uacute;n no comprend&iacute;a me sent&iacute;a caliente, cre&iacute; que deb&iacute;a ser por la fiebre que ten&iacute;a, pero hab&iacute;a algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que deb&iacute;a acudir con un doctor, pero antes deb&iacute;a pasar al ba&ntilde;o y bueno ya estaba ah&iacute;. Entonces me puse de pie, levante la tapa de la taza y me baj&eacute; las bragas. Fue ah&iacute; cuando me di cuenta de cuan mojada estaba, llegue a creer que me hab&iacute;a ganado un poco la pipi, y quiz&aacute; as&iacute; fue, pero seguro estaba mojada por mi excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Entonces me sent&eacute; y puj&eacute; un poco para terminar de orinar, pero no pude. Fue cuando se me ocurri&oacute;, o quiz&aacute; lo hice sin pensar, pero me toqu&eacute; un poco mi h&uacute;meda vagina y todo se desplom&oacute;. Un mareo tremendo me nubl&oacute; la vista acompa&ntilde;ado de un terrible espasmo en mi espalda baja, cintura, vagina y piernas.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que me pasaba, pero sin duda estaba excitada como nunca, as&iacute; que continu&eacute; toc&aacute;ndome, y todo mi cuerpo retumbaba agradeci&eacute;ndome cada caricia, mi vagina se humedec&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s, mis piernas temblaban velozmente y un orgasmo inminente se avecinaba y entonces pare.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer lo que estaba haciendo. Pensaba: &ndash; &iquest;en serio voy a masturbarme? No cre&iacute;a que lo hiciera despu&eacute;s de tanto tiempo, y menos en el trabajo. Yo siendo una mujer recatada, de valores, t&iacute;mida, obsesionada con lo correcto, siempre respetuosa del espacio ajeno. Pero cierto era tambi&eacute;n que no recordaba cuando hab&iacute;a sido la &uacute;ltima vez que me hab&iacute;a tocado de esa forma, que me hab&iacute;a querido a m&iacute; misma. Y ese d&iacute;a era especial. Me sent&iacute;a diferente.<\/p>\n<p>As&iacute; que me sub&iacute; el vestido, me quit&eacute; las pantaletas y me abr&iacute; de piernas lo m&aacute;s que pude. Entonces continu&eacute; toc&aacute;ndome. Todo fue muy r&aacute;pido, ya estaba muy excitada, literalmente estaba al borde del orgasmo, as&iacute; que sob&eacute; mi cl&iacute;toris que estaba erecto como nunca y sent&iacute; el cl&aacute;sico espasmo que abre paso al orgasmo, pero en ese momento algo me detuvo, y es que me dieron una ganas terribles de orinar, as&iacute; que pare de nuevo, me sent&eacute; a postura correcta y puje para terminar r&aacute;pidamente y reanudar mis tocamientos. Pero nada sal&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya con la calentura a tope, me volv&iacute; a inclinar y sin perder tiempo reanude el trabajo de mi mano derecha en mi mojada vagina, y de nuevo sent&iacute; que me hac&iacute;a pipi ah&iacute; mismo. Entonces, llena de enfado y frustrada, me puse de pie, me abr&iacute; de piernas para que la taza pudiese entrar debajo de m&iacute; y puje, pero nada.<\/p>\n<p>Decidida me lleve la mano de nuevo en mi cl&iacute;toris y lo estruje fuertemente, sent&iacute; de nuevo que me orinaba, pero no me detuve, puje un poco, y me llev&eacute; al cielo, aquellas acciones en conjunto se sent&iacute;an incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Entonces lo hice, me masaje el cl&iacute;toris fuertemente y puje, pero como no era suficiente, con la otra mano me met&iacute; dos dedos lo m&aacute;s profundo que pude para hacerme venir. Fue ah&iacute; cuando pujando, maje&aacute;ndome fuertemente mi cl&iacute;toris y meti&eacute;ndome los dos dedos medios al fin pude sentir ese glorioso orgasmo acompa&ntilde;ado de un espasmo horrible y esa sensaci&oacute;n de querer orinar.<\/p>\n<p>Pero no me detuve, al contrario, aumente la fuerza, velocidad y el ritmo. Sent&iacute;a como mi vagina se dilataba al m&aacute;ximo y se mojaba m&aacute;s y m&aacute;s mientras escuchaba como el fluido que empapaba mi co&ntilde;o salpicaba por todos lados a causa del movimiento de mis dedos de mi mano izquierda que entraban y sal&iacute;an velozmente, y de mi mano derecha que estimulaban mi cl&iacute;toris con gran brusquedad.<\/p>\n<p>Aquella serie de acciones y movimientos produc&iacute;an un sonido pegajoso y h&uacute;medo que resonaba por todo el ba&ntilde;o. Mientras continuaba cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y fuerte hasta que un fuerte chorro sal&iacute;a de mi vagina entre mis manos mojando todo a su alrededor haci&eacute;ndome tambalear y soltar un profundo gemido de placer.<\/p>\n<p>Intent&eacute; que la mayor&iacute;a de aquel fuerte, poderoso y largo chorro que flu&iacute;a de m&iacute;, entrase en la taza, pero era tanto y sali&oacute; con tanta fuerza que me fue imposible evitar que me mojara las pantimedias, parte de la puerta y por todo el suelo del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Por suerte me hab&iacute;a llevado mi bolso, pues ya volviendo a la cordura despu&eacute;s de aquel tremendo orgasmo, me quit&eacute; las pantimedias, me sequ&eacute; las piernas y mi vagina que hab&iacute;a quedado completamente empapada para despu&eacute;s guardar mi preciosas pantimedias en mi bolso.<\/p>\n<p>Espero que este relato les de valor para vivir su sexualidad con total naturalidad, quiz&aacute; no con el mismo exhibicionismo que yo, pero s&iacute; el sentirse amadas por ustedes mismas, sin importar el momento de sus vidas y siempre respetando a los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer historias similares visitando mi perfil.<\/p>\n<p>Dando clic en mi nombre de usuario <a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relatos-publicados\/2116\/erothic\/\">Erothic<\/a> podr&aacute;s encontrar todos mis relatos.<\/p>\n<p>No olvides calificar.<\/p>\n<p>Que tengas lindas fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Me he animado a escribir mis experiencias, ya que tengo la convicci&oacute;n y certeza de que puede ser de mucha ayuda para otras mujeres que se identifiquen con lo que me sucedi&oacute; y puedan empoderarse para vivir su sexualidad abiertamente para s&iacute; mismas, sin importar su edad. Esto me sucedi&oacute; hace seis a&ntilde;os, cuando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2116,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19018","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19018","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19018"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19018\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}