{"id":19020,"date":"2018-10-25T22:00:00","date_gmt":"2018-10-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-08-18T20:50:56","modified_gmt":"2024-08-18T18:50:56","slug":"19020-se-entrega-a-mi-por-amor-a-su-mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19020-se-entrega-a-mi-por-amor-a-su-mama\/","title":{"rendered":"Se entrega a m\u00ed por amor a su mam\u00e1"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19020\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>S\u00e9 que a muchos podr\u00e1 causarle estupor lo que a m\u00ed me pas\u00f3, pero los hechos tornaron inevitable el desenlace. Me llamo Nicol\u00e1s, tengo 44 a\u00f1os y hace ocho estoy casado en segundas nupcias con Cecilia, dos a\u00f1os mayor que yo. Ella a su vez tambi\u00e9n viene de otro matrimonio y tiene una hija de 20 a\u00f1os. Magdalena, as\u00ed es el nombre de esta chica bonita y educada. Se la pasa estudiando y no sale mucho. Es habitual escuchar c\u00f3mo va rebotando a todos los que la llaman para invitarla. &#8220;Sorry, pero tengo que estudiar&#8221;, siempre es la excusa.<\/p>\n<p>Cuando nos mudamos juntos, Magdalena ten\u00eda 12 a\u00f1os, era una ni\u00f1a inocente. Desde ese tiempo se vislumbraba que iba a tener un cuerpo espl\u00e9ndido, porque ya se le hab\u00edan definido los pechos y ten\u00eda un cuerpo s\u00faper estilizado. La cuesti\u00f3n es que la chica se fue poniendo grande, pero esa inocencia con la que se manejaba no la inhib\u00eda conmigo cuando me descubr\u00eda mir\u00e1ndola. Ella acostumbraba a vestirse con ropa suelta, unos shorts cortitos, siempre metidos en el culo. O musculosas sin corpi\u00f1os. Ni hablar de las bikinis infernales que acostumbraba usar durante el verano, esas que s\u00f3lo se tapan la rayita de la cola con una tirita diminuta. Ten\u00eda un lomo impresionante y unas piernas torneadas y largas, que le daban un aspecto de modelo publicitaria.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Cecilia entr\u00f3 en una penosa etapa de menopausia, mi vida sexual se convirti\u00f3 en un infierno. Paulatinamente fuimos dejando de sentir inter\u00e9s el uno por el otro y el mal humor se apoder\u00f3 de casi todos nuestros encuentros. Magdalena, en cambio, cada vez estaba m\u00e1s fresca y ya ten\u00eda que contener mis erecciones cuando bajaba a desayunar en bombachita y musculosa, con el pelo atado y una cara de viciosa que s\u00f3lo aparec\u00eda cuando estaba semi dormida. Cecilia trabaja en un consultorio m\u00e9dico y yo soy corredor de seguros, lo que me permite tener cierta libertad a la hora de definir mis horarios. Magdalena se iba todas las ma\u00f1anas a la facultad y por las tardes cuidaba a unos ni\u00f1os para poder solventar sus estudios.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado casi me sorprende masturb\u00e1ndome en el ba\u00f1o. Yo la estaba espiando por la ventana cuando ella se pon\u00eda bronceador al borde de la pileta. Ella advirti\u00f3 mi presencia, pero sigui\u00f3 con su tarea. Se pasaba el bronceador con mayor lentitud, haciendo c\u00edrculos sensuales con sus dedos por todo su cuerpo. Cuando cre\u00ed que hab\u00eda terminado, me llam\u00f3. &#8220;Nicol\u00e1s, ven\u00ed un minuto, please&#8221;. Yo estaba a punto de explotar y tard\u00e9 unos cuantos minutos en tratar de que mi polla volviera a su estado natural. Cuando llegu\u00e9 a la piscina, Magdalena estaba de espaldas, con los breteles la parte superior de la bikini desabrochada y los dos brazos cruzados debajo de su cabeza. Desde el costado se ve\u00edan sus pechos apretados contra la reposera. Su culo apenas estaba tapado por una tirita turquesa y se perd\u00eda en su entrepierna.<\/p>\n<p>&#8220;Nico, me pasar\u00edas el bronceador por la espalda&#8221;, me dijo y yo me puse como loco. Trat\u00e9 de calmarme para no hacer una locura, pero a medida que fui pasando el aceite por su espalda, se me calmaron los nervios. &#8220;Que deliciosas manos ten\u00e9s, Mam\u00e1 debe pedirte a menudo que le hagas masajes, no?&#8221;. Yo no respond\u00ed y se gener\u00f3 un silencio inc\u00f3modo. Magda se dio cuenta y lanz\u00f3 una frase como para no arruinar el clima que se hab\u00eda generado: &#8220;Si yo fuera ella, estar\u00eda todo el tiempo pidi\u00e9ndote que me masajearas la espalda&#8221;. Mi polla se puso dura y para disimular, me tap\u00e9 con la toalla. Y le invent\u00e9 una entrevista de trabajo para no empeorar a\u00fan m\u00e1s las cosas.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda estuve todo el d\u00eda excitado recordando su cuerpo delicioso y su cola espectacular. Trataba de borrarla de mi mente pero su imagen volv\u00eda recurrentemente. Cuando llegu\u00e9 a casa, Cecilia me recibi\u00f3 con reproches con su mal humor habitual de los \u00faltimos tiempos. Tuvimos una discusi\u00f3n elevada de tono y ella decidi\u00f3 irse a lo de su madre asegurando que ya estaba harta de m\u00ed. Cuando lleg\u00f3 Magdalena, pregunt\u00f3 con su madre y la puse al tanto de la situaci\u00f3n. Ella se puso a llorar y me abraz\u00f3 con fuerza, el calor de su cuerpo volvi\u00f3 a instalar en mi mente todas las im\u00e1genes de la lujuria que me hab\u00edan acompa\u00f1ado durante el d\u00eda. &#8220;Yo no quiero que ustedes se peleen. Har\u00eda cualquier cosa para que sigamos todos juntos. Por favor, Nico, tienen que hacer algo&#8221;.<\/p>\n<p>La invit\u00e9 a la cocina a tomar un caf\u00e9 y le expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n en la que estaba su madre desde que hab\u00eda entrado en la menopausia. Le dije que para m\u00ed era dif\u00edcil renunciar a mi vida sexual cuando me cre\u00eda plenamente vigente. Le expliqu\u00e9 que hac\u00eda todos los esfuerzos para encausar nuestra relaci\u00f3n, pero que su madre ya se hab\u00eda cerrado a todo lo que tuviera que ver con el sexo y el placer. Magdalena me escuchaba atentamente y en el fondo yo sent\u00eda que me estaba comprendiendo. Llam\u00f3 a su madre y le dijo que se quedara tranquila, que ella iba a arreglar las cosas y que lo mejor ser\u00eda que se quedara a dormir en lo de su abuela hasta que se calmaran los \u00e1nimos.<\/p>\n<p>&#8220;Vos quedate tranquilo, Nico, que hoy yo me voy a hacer cargo de vos. Ahora te recomiendo que te pegues un ba\u00f1o mientras yo preparo la cena&#8221;. No sab\u00eda cu\u00e1les eran los planes de Magdalena, pero asent\u00ed y me fui para el ba\u00f1o. Mientras me estaba enjabonando, sent\u00ed que se abr\u00eda la puerta del ba\u00f1o. Era Magdalena. Abri\u00f3 levemente la cortina y me pregunt\u00f3: &#8220;\u00bfNico, necesitas algo?&#8221;. Estaba con un camis\u00f3n de tul, que apenas cubr\u00eda su cuerpo porque era casi transparente. No ten\u00eda ropa interior y mi polla reaccion\u00f3 al instante. &#8220;\u00bfQu\u00e9 pasa, est\u00e1s necesitando un poco de consuelo no?&#8221;; me dijo con su mirada clavada en mi entrepierna.<\/p>\n<p>Aprovech\u00e9 la situaci\u00f3n y le ped\u00ed que me enjabonara la espalda, porque estaba con ciertos dolores en uno de mis hombros y no llegaba sin que sintiera un pinchazo a la altura del omoplato Sus manos se mov\u00edan con suavidad y cuando llegaban a la altura de mi cola, las volv\u00eda a subir haci\u00e9ndome caricias con sus u\u00f1as. Mi erecci\u00f3n ya estaba caus\u00e1ndome dolores en los test\u00edculos y no ve\u00eda la hora de que Magdalena saliera del ba\u00f1o para descargarme con una buena masturbaci\u00f3n. Sin embargo, esta chica estaba decidida y no hab\u00eda nada que pudiera detenerla. &#8220;\u00bfSi yo fuera Mam\u00e1, qu\u00e9 me pedir\u00edas en este momento?&#8221;. Me di vuelta, le mostr\u00e9 la polla y le dije: &#8220;Que te la metas en la boca&#8221;.<\/p>\n<p>Magdalena se puso colorada, no pens\u00f3 que yo iba a contestarle con tanta franqueza. Me dijo que ella nunca hab\u00eda llegado hasta tan lejos con ning\u00fan hombre y que ten\u00eda miedo de defraudarme. La empuj\u00e9 hacia abajo haciendo presi\u00f3n con mis manos en sus hombros y cuando vi que su boca estaba cerca de mi polla, le expliqu\u00e9: &#8220;Ten\u00e9s que abrir la boca y lamerlo como si fuera un helado&#8221;. Ella, obediente, comenz\u00f3 a lamerla con entusiasmo y a medida que fueron pasando los minutos, con sus manos hac\u00eda movimientos masturbatorios y su lengua me daba golpecitos secos en el glande. &#8220;\u00bfLo hago bien, Nico, te gusta&#8221;, me pregunt\u00f3 en el mismo momento en el que no pude contener el orgasmo y me corr\u00ed dej\u00e1ndole toda la cara y el pelo impregnados de semen. &#8220;Espero que te sientas mejor&#8221;, me dijo, se acomod\u00f3 el camis\u00f3n, se limpi\u00f3 con una toalla los restos de mi esperma y sali\u00f3 alegremente del ba\u00f1o. &#8220;Despu\u00e9s de cenar seguimos charlando, papi&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 al comedor estaba s\u00f3lo iluminado por dos velas. A diferencia de lo que hac\u00eda habitualmente, Magdalena no hab\u00eda puesto nada sobre la mesa. S\u00f3lo hab\u00eda dos candelabros sobre el mantel. Magda me estaba esperando sentada al borde de la mesa. Y antes de que pudiera preguntar nada, me habl\u00f3 con una voz muy sensual. &#8220;Hoy yo voy a ser tu cena, espero que te guste&#8221;. Se levant\u00f3 el camis\u00f3n y se se\u00f1al\u00f3 la vagina. &#8220;Empez\u00e1 a comer vos primero, que yo ya estuve picando algo&#8221;. Pon\u00eda voz sensual y cara de perra. No pude negarme y enterr\u00e9 mi boca en su entrepierna. Estaba empapada y ten\u00eda un sabor fresco, primaveral. Temblaba como una loca. &#8220;ahhhh, Nico, no pares, ahhhh, me siento extra\u00f1a, ahhhh&#8221;. Not\u00e9 que se estaba corriendo porque su cueva se llen\u00f3 de flujo y porque mis caricias ten\u00edan otro impacto.<\/p>\n<p>Magdalena me confes\u00f3 que era virgen, pero que su fantas\u00eda siempre hab\u00eda sido que yo la desvirgara. Mientras lo dec\u00eda, mi polla lat\u00eda y pens\u00e9 que me correr\u00eda all\u00ed mismo. Ten\u00eda frente a m\u00ed a una mocosa de 20 a\u00f1os, con un cuerpo escultural y una calentura que yo no ve\u00eda desde mis tiempos de la secundaria. &#8220;Haceme mujer, Nico, haceme todo lo que te gustar\u00eda hacerle a mi madre&#8221;. Eso me calent\u00f3 mucho m\u00e1s. Se parec\u00eda bastante a Cecilia, s\u00f3lo que ten\u00eda 20 a\u00f1os menos, nadie la hab\u00eda penetrado y su conchita estaba hirviendo. Acomod\u00e9 la polla justo en su entrada y la met\u00ed con suavidad, para evitar que le doliera y todo se echara a perder. Sent\u00ed c\u00f3mo se romp\u00eda su himen, porque cuando super\u00e9 ese obst\u00e1culo, ella empez\u00f3 a gozar y a pedirme que la cogiera con fuerza: &#8220;D\u00e1mela toda papi, ahhhh, no puedo creer que mami se pierda una polla tan espl\u00e9ndida&#8221;.<\/p>\n<p>Yo bombeaba con fuerza y deseaba que ese polvo no terminara nunca. As\u00ed fue que le ped\u00ed que se pusiera en cuatro patas y me par\u00e9 por detr\u00e1s para ver el panorama que ofrec\u00eda su culito hermoso y virgen. Jugu\u00e9 con los dedos para ver cu\u00e1l era su reacci\u00f3n y sent\u00ed c\u00f3mo se estremec\u00eda cuando introduje uno de mis dedos en su culo. &#8220;Nooo, por ah\u00ed no. Me va a doler, papi, ahhhh&#8221;. Yo estaba muy caliente como para detenerme, as\u00ed que despu\u00e9s de lubricarle el agujerito con saliva, le introduje mi polla empapada por sus jugos. &#8220;Nooo, qu\u00e9 dolor, no se te ocurra moverte&#8221;, me pidi\u00f3 mientras sus m\u00fasculos se iban aflojando y mi polla ganando terreno en su interior. Cuando estuvo toda adentro, empec\u00e9 a bombear con fuerza y not\u00e9 c\u00f3mo se retorc\u00eda a pesar de tener los ojos llenos de l\u00e1grimas. &#8220;Sos un hijo de puta, ahhhh, d\u00e1mela toda en el culo&#8221;, me suplic\u00f3. Yo acab\u00e9 m\u00e1s que en el ba\u00f1o y le llen\u00e9 el culo de leche. Ella tambi\u00e9n acab\u00f3 y me ped\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s. De algo estaba seguro, ya no quer\u00eda irme de esa casa.<\/p>\n<p>Quedamos exhaustos en el comedor y a m\u00ed ya me estaba invadiendo un inevitable sentimiento de culpa. No era mi hija, pero durante estos a\u00f1os, yo la hab\u00eda cuidado y querido como si lo fuera. &#8220;Ahora vas a tener que cambiar el humor papi, porque si mami no quiere ir con vos a la cama, ya sab\u00e9s con qui\u00e9n poder hacerlo. Lo importante es que no se desuna la familia, \u00bfno?&#8221;. Yo no estaba muy seguro, pero debo reconocer que me es imposible negarme a esta criatura divina. Con Cecilia seguimos ignor\u00e1ndonos, pero su hija vela por nuestro matrimonio y mantiene mi polla al d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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