{"id":19073,"date":"2018-10-31T23:00:00","date_gmt":"2018-10-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-31T23:00:00","modified_gmt":"2018-10-31T23:00:00","slug":"19073-mauro-y-zigor-follando-en-serio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19073-mauro-y-zigor-follando-en-serio\/","title":{"rendered":"Mauro y Zigor follando en serio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19073\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lorenzo hac&iacute;a como cuatro a&ntilde;os que ven&iacute;a a ver a su abuela. En ese tiempo, su abuela Juliana viv&iacute;a en una casa muy vieja del pueblo que ten&iacute;a medio prestada, porque pagaba el supuesto alquiler con trabajos en verano cuando ven&iacute;an los due&ntilde;os. Ya estaba cansada de estos servicios, que a veces resultaban onerosos, coincidiendo en que conoci&oacute; a Fabi&aacute;n. Lo conoc&iacute;a de verlo alguna vez, porque Fabi&aacute;n, mi abuelo, vive a las afueras del pueblo, a unos tres kil&oacute;metros. Se encontraron cierto d&iacute;a en el supermercado y a Juliana se le cay&oacute; la compra. Fabi&aacute;n la recogi&oacute;, la carg&oacute; en su camioneta e hizo entrar a Juliana para llevarla a casa.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a Fabi&aacute;n iba a verla con frecuencia y unas veces ella le invitaba a caf&eacute; o a una cerveza y otras &eacute;l la sacaba a pasear. De ah&iacute; pasaron a los besos cari&ntilde;osos cuando se encontraban y por fin se enamoraron. Lorenzo fue testigo del enamoramiento de Fabi&aacute;n y Juliana desde que ambos hab&iacute;an cumplido 66 a&ntilde;os, porque antes lo llevaban todo muy oculto. No ten&iacute;an inconveniente civil para casarse, pero ambos se hab&iacute;an cotizado bien para tener una buena pensi&oacute;n y casarse les iba a poner la situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada. As&iacute; que decidieron casarse en secreto y el testigo fue Lorenzo. Recuerda Lorenzo que, mi abuelo le hizo tomar una cerveza el d&iacute;a que ellos se prometieron ante Lorenzo. Luego le hicieron brillar sus ojos con champa&ntilde;a. Como en la comida hab&iacute;a tomado bastante vino se hab&iacute;a puesto parlanch&iacute;n y declar&oacute; a su abuela ante mi abuelo que era gay, que le gustaban los chicos. Y mi abuelo le dijo: &ldquo;Adelante, hombre, cada uno es como es, a los dem&aacute;s qu&eacute; les importa&rdquo;. Su abuela a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Ahora te voy a querer m&aacute;s para que te convenzas que eso no es lo que me preocupa en ti, tampoco me parece algo malo&rdquo;. Por eso Lorenzo iba siempre que ten&iacute;a ocasi&oacute;n. All&iacute; con ellos se encontraba libre y sal&iacute;a al pueblo a conocer gente y a hacer amigos.<\/p>\n<p>Dos de los amigos que me present&oacute; a los tres d&iacute;as de estar con &eacute;l fueron Zigor y Mauro, dos chicos de su edad, que parec&iacute;an mayores. Guapos no eran, feos tampoco, pero nadie se parar&iacute;a a mirarlos. Dos chicos que estaban musculosos del trabajo en el campo, poca formaci&oacute;n, pero de peque&ntilde;os hab&iacute;an ido al colegio y sufrieron por su timidez debida a su homosexualidad, caso psicopatol&oacute;gico o psicopat&eacute;tico de quien no tiene posibilidad de defensa ni en su familia, pero aprendieron poco. M&aacute;s sab&iacute;an de la vida, de c&oacute;mo custodiarse y c&oacute;mo darse satisfacci&oacute;n sin que los dem&aacute;s se enteraran. Ellos viv&iacute;an cerca y pod&iacute;an sortear todo tipo de sospechas. Se iban a follar a un corral de animales y entre los dos se desahogaban con masturbaciones, mamadas y alg&uacute;n intento de penetraci&oacute;n. Me pareci&oacute; tan pat&eacute;tica la situaci&oacute;n que me contaron, que le dije a Lorenzo:<\/p>\n<p>&mdash; Cas&eacute;monos cada uno con uno y que dejen de sufrir. &iexcl;Joder, qu&eacute; putada de vida han tenido estos&hellip;!<\/p>\n<p>Cuando les dije que yo podr&iacute;a haberme dejado follar por mi padre delante de mi madre, pensaban que yo estaba loco por decir tales mentiras. La verdad es que no lo intent&eacute; nunca, pero podr&iacute;a haberlo provocado, pues conociendo a mis padres, s&eacute; que se hubiera realizado, pero med&iacute; que las consecuencias ser&iacute;an imprevisibles. Todo esto les expliqu&eacute;. Lorenzo para que me creyeran les dec&iacute;a: &ldquo;Es fil&oacute;sofo, es sabio&rdquo;. Y ellos estaban atemorizados no de m&iacute; sino de que alguien supiera lo que ellos hac&iacute;an para darse un besito y tocarse sus pollas y sus nalgas, &iexcl;joder! &iexcl;que no se atrev&iacute;an a nada m&aacute;s! Yo ni fui ni soy un revolucionario, pero estas cosas me jod&iacute;an mucho. Lorenzo lo not&oacute; y me tranquiliz&oacute; con la finalidad de arreglarlo.<\/p>\n<p>Tras explicarles que eran libres de ser como quisieran, les pregunt&eacute; a Mauro y a Zigor qu&eacute; pensaban hacer para no estar escondi&eacute;ndose de los dem&aacute;s. Los chicos no sab&iacute;an qu&eacute; hacer y convine delante de ellos con Lorenzo que ten&iacute;amos que organizar una org&iacute;a en nuestro altillo, que era muy ancho para nosotros cuatro y ya lo ten&iacute;amos limpio. Le a&ntilde;ad&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Los cuatro somos mayores de edad; hay que sacar a nuestros amigos de su aturdimiento, han de saber lo bien que se pasa y lo bueno que es tener sexo y vivir juntos los que se aman.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Crees que ellos se aman?, pregunt&oacute; Lorenzo.<\/p>\n<p>&mdash; M&iacute;ralos &mdash;dije yo se&ntilde;alando&mdash;, est&aacute;n asustados, cogidos de la mano, no se abrazan porque nos temen, t&uacute; y yo nos los hemos llevar a casa, hacer delante de ellos lo que hacemos habitualmente, sin forzarles y ver&aacute;s c&oacute;mo responden adecuadamente. Los pobres est&aacute;n que no se aclaran, no saben m&aacute;s, no atinan a adivinar si es bueno o malo y piensan que es malo porque los dem&aacute;s podr&iacute;an amenazarlos.<\/p>\n<p>Yo iba hablando para que ellos entendieran nuestro razonamiento y se volvieran atr&aacute;s antes de comenzar a que todo funcionara como lo ten&iacute;a previsto. Por una parte estaba su libertad y por otra su temor. Dos cosas no f&aacute;ciles de conjugar. Era necesario eliminar el temor, el miedo que les hab&iacute;a invadido desde siempre y presentarles la libertad, la confianza, la alegr&iacute;a de ser como somos.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a dejamos pasar la oportunidad y quedamos en juntarnos al d&iacute;a siguiente. En la noche habl&eacute; con la abuela y le expliqu&eacute; lo de los dos chicos. Ella entendi&oacute; del todo porque, sin ser lo mismo, su relaci&oacute;n con el abuelo tuvo que meditarla varias veces y pensar bien las cosas, hasta que se decidi&oacute; por un s&iacute; y por un s&iacute;, porque el no es negativo. Adem&aacute;s ella quer&iacute;a vivir su libertad y su amor, no lo que opinen los dem&aacute;s. Le dije que al d&iacute;a siguiente vendr&iacute;an a casa y los llevar&iacute;amos al sal&oacute;n de arriba.<\/p>\n<p>&mdash; Y ocurrir&aacute; lo que pasa, &iquest;no es as&iacute;?, dijo la abuela.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; es, respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Si la cosa no sale muy bien y no se distienden, me avisas y yo les hablar&eacute;, propuso la abuela.<\/p>\n<p>&mdash; Pensaba si podr&iacute;amos merendar aqu&iacute; los cuatro contigo, hacernos Lorenzo y yo los frescos, contarte cosas nuestras y t&uacute; nos aconsejas como sabes hacer, &iquest;qu&eacute; te parece, abuela?, le dije mimoso.<\/p>\n<p>Lorenzo asom&oacute; por la puerta, diciendo a gritos:<\/p>\n<p>&mdash; Ya te camelas a la abuela.<\/p>\n<p>&mdash; Lorenzo, aceptaste que yo me uniera a t&iacute;o Fabi&aacute;n, Joel, apenas saberlo, lo acept&oacute; de buen grado, &iquest;c&oacute;mo no voy a seros &uacute;til cuando quer&eacute;is ayudar a dos amigos vuestros?<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Cuesti&oacute;n zanjada!, exclam&eacute;.<\/p>\n<p>Entonces, Lorenzo se me ech&oacute; al cuello y comenz&oacute; a besarme, a meter mano dentro de mi short y yo hice lo mismo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Eh, eh, eh!, &iexcl;cochinadas en mi cocina, no!, &iexcl;ni el gato! Hale, iros a vuestro cuarto y jodeos cuanto quer&aacute;is&hellip;, protest&oacute; con raz&oacute;n la abuela que nos lo soportaba todo, pero era necesario poner orden.<\/p>\n<p>Claro, cuando Lorenzo estaba solo pod&iacute;a hacer todo lo que quisiera, pero no se desnudaba, no ten&iacute;a sexo en casa con nadie, no hablaba groser&iacute;as ni palabras obscenas, pero se junt&oacute; conmigo y su lengua se desat&oacute; como una jaur&iacute;a de caninos, andaba desnudo por la piscina, iba a la cocina con tanga. &iquest;Lo aprendi&oacute; de m&iacute;? De ninguna manera, se atrevi&oacute; a hacerlo solamente porque ten&iacute;a compa&ntilde;&iacute;a de ayuda. Antes, ni se le ocurr&iacute;a permit&iacute;rselo, aunque lo quisiera.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos quedado a las 4:00 de la tarde, se presentaron puntuales y sin respiro. Les sali&oacute; a recibir Lorenzo, por supuesto que se sorprendieron, porque iba con una de las tangas que compramos, blanca, semi transparente, m&iacute;nima cobertura y pelusilla de pelos asomando por las tres partes. Se miraron entre ellos y medio sonrieron, ya fuera por la tanga o por la pelusilla. Yo estaba al comienzo de la escalera observando. Cuando me vieron con mi tanga rosa, volvieron a sorprenderse. Lorenzo les explic&oacute; que por casa &iacute;bamos as&iacute;, al menos ahora que hac&iacute;a calor. Los presentamos a la abuela, los bes&oacute; muy cari&ntilde;osamente y nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Sub&iacute;s a vuestra guarida, dentro de un rato estar&aacute; la merienda lista, os llamar&eacute; y luego segu&iacute;s en lo vuestro.<\/p>\n<p>Los hicimos subir a nuestro cubil y all&iacute; nos dispon&iacute;amos a conversar, pero les invitamos a quitarse la ropa y quedarse en ropa interior. Mauro iba con un slip de corte alto y Zigor con un b&oacute;xer recto de tela com&uacute;n, corte recto y alto. Ambos ten&iacute;an algo de pelo en el pecho y en las axilas a rebosar. Zigor era melenudo, recog&iacute;a su pelo con una cinta, no estaba grueso y ten&iacute;a varias cicatrices como ara&ntilde;azos de ramas de &aacute;rbol; era muy delgado. Mauro era m&aacute;s entrado en carnes, aunque no grueso, se le notaba robusto, pelo en el pecho y axilas y un reguero tupido de pelillos llegaba a esconderse en su slip. A m&iacute; me parec&iacute;an dos piezas tal para cual y m&aacute;s para lo que se presentara, y me gustaban.<\/p>\n<p>Se sentaron juntos encima de una banca ancha sobre la que hab&iacute;a una manta. Todos los muebles eran improvisados. Sab&iacute;an que ven&iacute;an a observar y a aprender.<\/p>\n<p>Nuestra cama estaba al frente, dispuesta con una sola s&aacute;bana. Nos sentamos Lorenzo y yo. Nos miramos, nos besamos jugando con nuestra lengua. Quit&eacute; la tanga de Lorenzo ayudado por un poco de movimiento de su culo y &eacute;l me quit&oacute; la m&iacute;a tumb&aacute;ndome sobre la cama y tras levantar pies, piernas y culo para facilitarlo. Ya &iacute;bamos descalzos casi todo el d&iacute;a. Comenz&oacute; Lorenzo a tocar mi polla para darme gusto ya que est&aacute;bamos dispuestos a follar sin muchos pre&aacute;mbulos.<\/p>\n<p>Nuestros cuerpos estaban pegados uno al otro sobre la cama, mi boca busc&oacute; su boca, invad&iacute; con mi lengua todo su boca y nos besamos apasionadamente y con deseo, nos dejamos hacer. Aprieto mi cuerpo al suyo, mi abdomen a su abdomen, mi polla juega con la suya. Noto y siento su olor a hombre, su transpiraci&oacute;n y su deseo sexual que me ponen m&aacute;s caliente. Beso su pecho, chupo sus pezones hasta ponerlos rojos, estaban duros, lamo su ombligo y casi me lo como a leng&uuml;etazos, jugueteo con mi lengua en sus axilas&#8230; y las huelo&hellip; &iexcl;Joder! el puro cabr&oacute;n Lorenzo se deja hacer, aunque &eacute;l iba a su bola. Me toma con sus delicadas manos y me da media vuelta colocando mi cabeza hacia abajo frente a su polla enhiesta y adornada con todo un jard&iacute;n de tupido pelambre; mi polla ha quedado a la altura de su cuello, pero no le interesa de momento mi polla sino el agujero de mi culo y con su lengua lame mi orificio y mete lengua, lo aliento y animo a a continuar por ese camino.<\/p>\n<p>Una gota de l&iacute;quido preseminal de mi verga cae sobre su pecho, y estir&aacute;ndome, se pone en la boca mi pene y lo chupa para exprimir todo el l&iacute;quido preseminal que en m&iacute; siempre es abundante y dulce. &iexcl;Qu&eacute; mamada me ha hizo en un instante! Tal fue que me vine enseguida en su boca y engull&oacute; todo aquel n&eacute;ctar de mis j&oacute;venes y gruesos huevos.<\/p>\n<p>Me da de nuevo la vuelta y me levanta de la cama hasta la pared, me pone en alto para que acomode mis piernas en su cintura y caiga sentado sobre su polla. La ensarta en mi agujero y &iexcl;zas! &iexcl;Toda dentro! Grito una, dos, tres y no s&eacute; cu&aacute;ntas veces; estaba yo puesto como una loca gritando. &iquest;Se puede sentir mayor dolor en un instante? Imposible, pero tras ese momento comienza un baile de polla o mejor con sus brazos me hace bailar arriba y abajo sobre su polla. Me duele, grito y me da placer, vuelvo a gritar, as&iacute; cada vez que entra y sale la polla de Lorenzo de mi culo. Con mis manos sobre sus hombros me apoyo todo el rato para no caerme. Mi polla, que se hab&iacute;a encogido, comienza de nuevo a ponerse como verga putona y va rozando su estern&oacute;n y su ombligo arriba y abajo. Toda la verga de Lorenzo entra y sale completamente y cada vez que penetra me llega hasta lo m&aacute;s profundo que me hace sentir lleno y satisfecho de placer, pies ya no siento dolor. Siento espasmos en la polla que ahora se mantiene todo el rato dentro de m&iacute; y comienzo a besar a esa bestia sexual que incluso a m&iacute; me est&aacute; sorprendiendo, saliva, lengua, dientes y labios entran en perfecta acci&oacute;n y me siento perfectamente amaestrado, cada uno dado a complacer al otro. Me gui&ntilde;a el ojo para que yo act&uacute;e.<\/p>\n<p>Entiendo la se&ntilde;al de Lorenzo: ha llegado mi turno, s&eacute; lo que quiere, desea que, con mi culo lleno de su leche y saliendo en cuentagotas a lo largo de mi muslo, retenga, que no se escape nada y que act&uacute;e porque me toca a m&iacute;, habiendo llegado mi turno. Le mamo lentamente su linda y hermosa verga, arranc&aacute;ndole gemidos de placer, la disfruto un buen rato, sin tragarla toda, aunque me la met&iacute;a hasta la garganta, y por fin logro que derrame de nuevo toda su leche caliente, pero en mi boca. Con su verga lubricada con leche le ofrezco de nuevo mi culo, le pido que me atraviese de nuevo, que me demuestre todo lo macho que es y quiero que sea para que me haga gozar&hellip;<\/p>\n<p>Me insiste en que es mi turno y lo tomo en brazos, como novia en los brazos de su amante, mientras yo le besaba su rostro y lam&iacute;a sus tetillas y me lo llevo a la cama. Lo tiro furiosamente sobre la cama como se tira un fardo a un rinc&oacute;n. Le doy la vuelta para que me quede de espaldas a la cama y de cara a m&iacute;; suelto mis esf&iacute;nteres, para liberar la leche de Lorenzo y que corra por mis piernas mientras levanto las suyas, dici&eacute;ndole que lo quiero follar de frente como si fuera una puta de alquiler y ver su cara de placer mientras lo hace. Lo acepta con tal de tenerme dentro de s&iacute;; pues es lo que &eacute;l deseaba y me dice:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Ea, r&oacute;mpeme, maric&oacute;n, r&oacute;mpeme por tu puta madre&rdquo;.<\/p>\n<p>Me ponen sus palabras a tope. Apoyo mi polla lubricada en la entrada de su ano y empujo lentamente para que note el paso de mi gruesa polla por sus esf&iacute;nteres. Oleadas de placer le arrancan suspiros y gemidos, se la meto completa y le doy tiempo a su culo para que se acostumbre, y comienzo a bombear despacio aumentando el ritmo y el desenfreno&#8230; Le digo:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;&iexcl;Ah!, &iexcl;cabronazo! se nota, puta de mierda, cu&aacute;nto te gusta que te perforen&rdquo;.<\/p>\n<p>Me contesta:<\/p>\n<p>&mdash;&rdquo;Mucho m&aacute;s de lo que imaginas, cabr&oacute;n, hijo de puta, y no seas maric&oacute;n y acaba de una vez ese bombeo, que m&aacute;s pareces una ni&ntilde;a en el baile que un macho desflorando v&iacute;rgenes&rdquo;, me dice con en&eacute;rgica rabia burlona.<\/p>\n<p>De tal modo lo dijo que acab&eacute; enseguida y logr&oacute; lo que deseaba, un magn&iacute;fico desembarco de leche en su interior. Fue una acabada descomunal, mejor que las anteriores entre nosotros. Complet&eacute; su placer, d&aacute;ndole toda mi rica leche en su culo, y no me permiti&oacute; que sacara mi polla de inmediato. Ese hab&iacute;a sido su sue&ntilde;o, tener una acabada de locos desenfrenados y con exhibici&oacute;n. Fue la vez en que aprend&iacute; que yo hab&iacute;a disfrutado m&aacute;s de pasivo que de activo porque siendo pasivo se puede llevar la direcci&oacute;n en la relaci&oacute;n sexual, y esto fue un polvo que me hab&iacute;a convertido en amante.<\/p>\n<p>Agotados como est&aacute;bamos, nos acordamos de nuestros amigos y los vimos desnudos, tumbados en el banco y follando Zigor a Mauro. Se lo estaban pasando de puta madre. Zigor follaba el culo de Mauro con un mete y saca rabioso, mientras Mauro gritaba de puro placer. No los molestamos y mi polla se volvi&oacute; a poner dura solo de verlos.<\/p>\n<p>Tras alcanzar semejante orgasmo, se incorporaron muy serios acalorados y sudados y nos miraron. Sonrieron y se levantaron para abrazarnos, Mauro me bes&oacute; y Zigor bes&oacute; a Lorenzo, luego se turnaron. Mauro me susurra al o&iacute;do que lo que m&aacute;s lo calent&oacute; fue entender algo muy extrado: que lo que Lorenzo y yo hicimos por ellos era de verdad amor entre nosotros y eso fue lo que les impuls&oacute; a mostrarse su amor; que, si quiero, podemos repetir lo de esa tarde otras veces; que lo siguiente ser&iacute;a follarlo yo a &eacute;l o entre nosotros&hellip; Ya se vislumbraba lo que yo buscaba.<\/p>\n<p>Llam&oacute; la abuela, hab&iacute;a transcurrido como hora y media y le dije que lo hablar&iacute;amos entre los cuatro, pero prefer&iacute;a que ellos dos confirmaran su amor y luego los amigos soportan todo&hellip;<\/p>\n<p>Nos fuimos a la ducha r&aacute;pida solo para secar el sudor y quitarnos los restos de semen seco. Suerte que la ducha medio preparada no ten&iacute;a paredes a&uacute;n y cupimos los cuatro.<\/p>\n<p>Nos fuimos a comer una rica merienda que nos iba a servir ya de cena. La abuela escuch&oacute; en silencio lo que habl&aacute;bamos y sonre&iacute;a y nos animaba a comer. Bien sab&iacute;a la abuela que hab&iacute;amos trabajado mucho los cuatro y el hambre del mundo entero estaba incubada en nosotros cuatro. Lorenzo pregunt&oacute; a la abuela:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Escuchaste nuestras voces?<\/p>\n<p>&mdash; A los cuatro y a cada uno, como locas hab&eacute;is gritado, pero s&eacute; que lo estabais disfrutando, el amor es bueno siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Lorenzo hac&iacute;a como cuatro a&ntilde;os que ven&iacute;a a ver a su abuela. En ese tiempo, su abuela Juliana viv&iacute;a en una casa muy vieja del pueblo que ten&iacute;a medio prestada, porque pagaba el supuesto alquiler con trabajos en verano cuando ven&iacute;an los due&ntilde;os. Ya estaba cansada de estos servicios, que a veces resultaban onerosos, coincidiendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19073","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}