{"id":19077,"date":"2018-10-31T23:00:00","date_gmt":"2018-10-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-31T23:00:00","modified_gmt":"2018-10-31T23:00:00","slug":"19077-la-dulce-julia-buena-esposa-y-madre-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19077-la-dulce-julia-buena-esposa-y-madre-ii\/","title":{"rendered":"La dulce Julia, buena esposa y madre (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19077\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>De aquel evento organizado por la empresa, me llev&eacute; dos cosas.<\/p>\n<p>Por un lado, la sensaci&oacute;n agridulce de saber que Julia sent&iacute;a algo por m&iacute;, pero que no estaba dispuesta a continuar, aunque fuese en secreto, una relaci&oacute;n conmigo. Ni siquiera a vernos una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Por otro lado, el descubrimiento de que merec&iacute;a la pena conocer m&aacute;s a Cindy, la asistente del director financiero en Londres.<\/p>\n<p>No era la m&aacute;s lista de la clase, e inicialmente me aburri&oacute; hablar con ella. Pero m&aacute;s tarde, despu&eacute;s de mi breve conversaci&oacute;n con Julia, me volv&iacute; a encontrar con ella. Estaba fuera de duda de que era un ca&ntilde;&oacute;n de mujer, pero aparte me acab&oacute; haciendo re&iacute;r. La simplicidad de sus conversaciones, la despreocupaci&oacute;n sobre las cosas, la sencillez con que afrontaba la vida, me sent&iacute; c&oacute;modo.<\/p>\n<p>Cindy era muy diferente a Julia. A parte de lo obvio, que era inglesa, ten&iacute;a 27 a&ntilde;os, media algo m&aacute;s de 1.70 cm, ten&iacute;a el pelo rubio y ondulado, melena bien cuidada que le llegaba hasta casi la mitad de la espalda. Le gustaba vestir atrevida. Estaba claro que pasaba bastante tiempo en el gimnasio, tetas de tama&ntilde;o normal, buen culo y piernas largas. Ten&iacute;a los ojos verdes, bonita nariz puntiaguda, labios amplios y carnosos, y piel de tono rosado.<\/p>\n<p>Empezamos a quedar, a escondidas, ya que yo no quer&iacute;a que se supiese en la oficina. No est&aacute;bamos saliendo, simplemente &eacute;ramos dos personas que se ca&iacute;an bien, probando cosas. Yo ten&iacute;a 6 a&ntilde;os m&aacute;s que ella, por lo que mis gustos eran algo diferentes. A ella le encantaba salir a clubs, beber, trasnochar. Era algo alocada y muy suelta. Yo por el otro lado, desde que empec&eacute; a salir con Lilly, dej&eacute; de interesarme por hacer tanta vida nocturna. Al final nuestro contacto se qued&oacute; en quedar a follar. Y no me pod&iacute;a quejar.<\/p>\n<p>Cindy hac&iacute;a unas mamadas de esc&aacute;ndalo. Esa boca hab&iacute;a recorrido mucha carretera. Yo, por otro lado, la abr&iacute; a un nuevo mundo. Un viernes noche, estando yo ya dormido, me llam&oacute;, con alguna copa de m&aacute;s, quer&iacute;a verme y que conociese a sus amigas. Era como una ni&ntilde;a, infantil y se re&iacute;a demasiado. Me molest&oacute; que me despertase, por lo que le dije que no, y que si quer&iacute;a que viniese a mi casa. Para mi sorpresa, lo hizo. La trat&eacute; como una mierda, me la foll&eacute; sin ninguna delicadeza, y como venganza final por joderme el sue&ntilde;o, la puse a 4 patas y me la foll&eacute; por el culo. Era virgen por ah&iacute;, pero entre las copas, y las aparentes ganas que ten&iacute;a de verme, la cosa no fue tan mal. De hecho, foll&aacute;rmela por el culo fue una delicia. Ten&iacute;a un culo duro de gimnasio, piernas fuertes, y una melena muy bonita que daba una preciosa imagen de ella ah&iacute; a 4 patas delante de m&iacute;. Estaba tan relajada y con tantas ganas, que pude foll&aacute;rmela a buen ritmo. A ella, aunque al principio se quej&oacute; del dolor, le acab&oacute; gustando y acab&oacute; gimiendo como una loca hasta que no pude aguantar m&aacute;s, y me corr&iacute; placenteramente en su culo. Una sorpresa que fuese todo tan bien en la primera vez. Supongo que algunas han nacido para esto.<\/p>\n<p>Cuanto peor las tratas, m&aacute;s se enamoran&hellip;Cindy empez&oacute; a salir menos, y a querer quedarse a dormir en mi casa los viernes. No siempre la dej&eacute;, pero alguna vez no ven&iacute;a mal. A parte, descubr&iacute; otra cualidad suya. Se conoc&iacute;a todos los cotilleos de la oficina, por lo que los s&aacute;bados que me despertaba con ella al lado, me actualizaba con la &uacute;ltima.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an pasado 5 meses desde el evento en el que vi a Julia por &uacute;ltima vez. Con Luis, mi relaci&oacute;n era normal. Segu&iacute;a trabajando y entrenando con &eacute;l como si nada. Sinceramente, llamadme fr&iacute;o, pero no ten&iacute;a remordimiento alguno por lo que le hab&iacute;a hecho. Para m&iacute;, Julia y Luis eran temas separados, aunque fuesen marido y mujer.<\/p>\n<p>El siguiente s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana me despert&eacute;, con Cindy a m&iacute; lado. Me pidi&oacute; por primera vez que fuese a entrenar al gimnasio con ella. Iba a un famoso gimnasio que estaba de moda. Hab&iacute;a escuchado a m&aacute;s gente hablar de &eacute;l. Era grande, moderno, quien quer&iacute;a ser alguien, ten&iacute;a que ir a ese gimnasio. Y por supuesto, Cindy ten&iacute;a que ir all&iacute;:<\/p>\n<p>Por qu&eacute; no vienes ma&ntilde;ana a entrenar al gimnasio conmigo?<\/p>\n<p>No, paso. Adem&aacute;s ya sabes que no pueden vernos juntos. Creo en las coincidencias, y seguro que hay alguien del trabajo que va a tu gimnasio<\/p>\n<p>No digo que estemos todo el rato juntos. Adem&aacute;s, nunca he visto a nadie del trabajo. Solo a una alguna vez, no es ni del trabajo, creo que es la mujer de alguien de la oficina, la v&iacute; en el evento de hace unos meses. Seguro que no nos la encontramos, el gimnasio es muy grande, y si te viese, ni te reconocer&iacute;a.<\/p>\n<p>Como bien dec&iacute;a, creo en las coincidencias, o mejor dicho, en el destino. Segu&iacute; preguntando a Cindy:<\/p>\n<p>Qui&eacute;n? C&oacute;mo es? Sabes de qui&eacute;n es mujer?<\/p>\n<p>No s&eacute; de qui&eacute;n es mujer, mide unos 1.60 cm, morena de piel, pelo muy moreno, seguro que es espa&ntilde;ola. Suele venir los domingos por la ma&ntilde;ana. Pero tranquilo de verdad, seguro que no te reconoce. Y no estar&eacute; todo el rato al lado tuyo.<\/p>\n<p>No hac&iacute;a falta que me dijese m&aacute;s. Las probabilidades de que fuese Julia eran altas. Viv&iacute;an cerca del gimnasio, y como me dijo Luis y yo mismo fui capaz de comprobar de primera mano, Julia se hab&iacute;a tomado en serio el entrenamiento despu&eacute;s de su segundo embarazo.<\/p>\n<p>La verdad, aunque extra&ntilde;amente Cindy hab&iacute;a conseguido distraerme y despejar mi mente, pero segu&iacute;a pensando en Julia normalmente. Esta era una oportunidad de verla otra vez, incluso hablar con ella. Si no era ella, al menos pasaba el domingo por la ma&ntilde;ana entrenando. Le dije a Cindy que ir&iacute;a con ella al gimnasio el domingo. Se alegr&oacute; much&iacute;simo. Pobrecilla.<\/p>\n<p>Quedamos el domingo muy pronto para ir al gimnasio. Inocentemente, le saqu&eacute; a Cindy que hab&iacute;a visto a esa mujer en el gimnasio solo los domingos muy temprano, casi al abrir cuando menos gente hab&iacute;a.<\/p>\n<p>Le dije que prefer&iacute;a ir lo antes posible, para evitar aglomeraciones. Quedamos en vernos ya dentro, para que no nos viesen entrar juntos. Ten&iacute;a que seguir con la excusa de cara a Cindy, pero a este punto, me daba igual que Julia me viese con ella. Recuerdo c&oacute;mo me miraba en el evento cuando me puse a hablar con otras.<\/p>\n<p>Estaba ya en las m&aacute;quinas, cuando vi llegar a Cindy, con una tremenda sonrisa. Le hizo mucha ilusi&oacute;n que fuese a entrenar con ella. Era una chica que afrontaba la vida de forma sencilla, y estos peque&ntilde;os gestos le gustaban.<\/p>\n<p>Pero por supuesto, ten&iacute;a que ser la atracci&oacute;n. Aqu&iacute; se acababa cualquier elemento de discreci&oacute;n que quisiese tener. Leggins de gimnasio color negro ajustados que dejaban poco a la imaginaci&oacute;n, con un top deportivo de color blanco. La verdad que estaba muy buena, y era muy guapa. Me pregunto por qu&eacute; se hab&iacute;a pillado por m&iacute;. Yo estoy muy bien y en forma, pero soy 6 a&ntilde;os mayor y me interesan cosas diametralmente opuestas a lo que le interesa a ella.<\/p>\n<p>Estuvimos trabajando en las m&aacute;quinas un rato, mientras observaba alrededor. No ve&iacute;a a Julia. Le dije a Cindy que quer&iacute;a ir a dar una vuelta para conocer el gimnasio, mientras ella se pod&iacute;a quedar en las m&aacute;quinas.<\/p>\n<p>Pase&eacute; por distintas &aacute;reas, hasta que llegu&eacute; a la zona con m&aacute;quinas de correr. Y de repente la vi. Estaba de espaldas a m&iacute;, en la cinta a unos 15 metros. Llevaba unos pantalones negros de deporte cortos, que dejaban a la vista sus muslos. Llevaba una camiseta rosa de deporte. La forma de vestir era lo contrario a Cindy. Julia era m&aacute;s sencilla y discreta. Se notaba que estaba en forma, tal y c&oacute;mo la recordaba. Se me vinieron a la mente im&aacute;genes de su cuerpo desnudo, de sus tetas balance&aacute;ndose debajo de m&iacute;, de mi pelvis chocando contra su culo, de mis labios besando los suyos. Me puse nervioso. Julia ten&iacute;a el extra&ntilde;o don de dejarme indefenso. Era la &uacute;nica mujer que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os me hab&iacute;a dejado embobado, y esto me atra&iacute;a, a la vez que me asustaba.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; unos minutos mir&aacute;ndola. Vi c&oacute;mo su cinta empez&oacute; a bajar el ritmo. Parece que iba a dejar de correr en breve. Lo que todos hacemos al dejar de correr es ir a llenar la botella de agua, as&iacute; que localic&eacute; donde estaba la fuente, fui all&iacute; e hice como si fuese a llenar mi botella.<\/p>\n<p>Esper&eacute;. Tard&oacute; unos minutos m&aacute;s en bajarse de la cinta. Cuando vi que se daba la vuelta para venir a la fuente, me puse de espaldas a ella, para fingir como si no la hubiese visto. Apareci&oacute; a mi lado, gir&eacute; la cabeza y me qued&eacute; mir&aacute;ndola, fingiendo sorpresa.<\/p>\n<p>La verdad, no me cost&oacute; poner cara de asombro. Ver su preciosa cara de cerca me dej&oacute; sin palabras, un escalofr&iacute;o me recorri&oacute; el pecho. Ella gir&oacute; su cara, y vi la misma reacci&oacute;n. Hasta me pareci&oacute; ver que se le mojaban los ojos. Julia no utilizaba casi maquillaje, su belleza era natural. Ten&iacute;a la cara sudorosa de correr.<\/p>\n<p>Ninguno de los dos alcanz&oacute; a decir nada durante unos segundos. Pero yo fui el primero que habl&oacute;, ya que estaba algo m&aacute;s preparado que ella para la sorpresa:<\/p>\n<p>Julia, qu&eacute; haces aqu&iacute;?<\/p>\n<p>Qu&eacute; haces t&uacute; aqu&iacute;?<\/p>\n<p>Ese ligero acento canario nunca me dejar&aacute; indiferente. C&oacute;mo lo hab&iacute;a echado de menos.<\/p>\n<p>He venido a entrenar. Sueles venir a este gimnasio?<\/p>\n<p>Pues s&iacute;, domingos por la ma&ntilde;ana y mi&eacute;rcoles tarde. T&uacute; vives lejos, por qu&eacute; has venido a este gimnasio?<\/p>\n<p>Me esperaba esta reacci&oacute;n, aunque su tono era m&aacute;s duro de lo que imagin&eacute;. De ninguna manera quer&iacute;a hacerle creer que esto no era una coincidencia.<\/p>\n<p>He venido con alguien que suele venir a este gimnasio, me ha invitado.<\/p>\n<p>Con qui&eacute;n?<\/p>\n<p>Con alguien<\/p>\n<p>Hice una ligera pausa antes de contestar esto &uacute;ltimo, y mir&eacute; ligeramente hacia un lado cuando lo dije, como si no quisiese darle importancia y continu&eacute; hablando antes de que siguiese preguntando.<\/p>\n<p>C&oacute;mo te van las cosas?<\/p>\n<p>Van bien, todo va muy bien, gracias<\/p>\n<p>Me hablaba ahora con un tono tajante y seco, y me miraba con cara muy seria. Su reacci&oacute;n estaba siendo muy diferente a la de hac&iacute;a unos meses. Parece que algo hab&iacute;a cambiado. Solo quer&iacute;a verla, y me hab&iacute;a imaginado una conversaci&oacute;n distinta a esta. Decid&iacute; ir fuerte:<\/p>\n<p>Oye vale, solo estoy intentando ser cordial contigo. Pero si me vas a hablar as&iacute;, mejor me voy<\/p>\n<p>Me gir&eacute; a mi izquierda y empec&eacute; a caminar. En medio segundo Julia me agarr&oacute; del brazo diciendo con tono mucho m&aacute;s suave.<\/p>\n<p>No, espera! Perdona, no era mi intenci&oacute;n, es solo que me ha sorprendido mucho encontrarte aqu&iacute;<\/p>\n<p>Seguro&hellip; pens&eacute;. Nadie reacciona inicialmente de esa manera tan brusca, y posteriormente tan apaciguadora, si no hay un tema personal involucrado.<\/p>\n<p>En ese momento, y como si lo hubiese planeado, vi pasar a Cindy, que estaba busc&aacute;ndome. Me vio, sonri&oacute;, y se acerc&oacute; a m&iacute;:<\/p>\n<p>Hola! Te estaba buscando<\/p>\n<p>No hab&iacute;a reconocido a Julia, pero se hab&iacute;a dado cuenta de que yo estaba hablando con una mujer atractiva, y quiso marcar su territorio. Me dio un morreo ah&iacute; mismo, delante de ella.<\/p>\n<p>Antes de que Cindy reconociese a Julia y dijese m&aacute;s de la cuenta, habl&eacute; yo y le present&eacute; a Julia como la mujer de Luis. Cindy se dio cuenta en ese momento, se puso roja, me mir&oacute; de reojo y se present&oacute; a Julia. Yo la mir&eacute; como si estuviese enfadado, pero en realidad estaba en &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Cindy empez&oacute; a hablar intentando aparentar normalidad. Julia no dec&iacute;a nada. Pero su cara lo dec&iacute;a todo. Si pudiese ponerse a llorar ah&iacute; mismo, lo har&iacute;a. Julia era una mujer muy tranquila, delicada, y era incapaz de ocultar sus emociones.<\/p>\n<p>Viendo su reacci&oacute;n inicial al verme, luego la reacci&oacute;n cuando amenac&eacute; con irme, y esta &uacute;ltima reacci&oacute;n al conocer que Cindy estaba conmigo, no me quedaba ya ninguna duda de que no hab&iacute;a conseguido olvidarme.<\/p>\n<p>No puedo imaginarme el conflicto interno en el que viv&iacute;a. Ten&iacute;a la vida perfecta, un marido ideal, dos bonitas ni&ntilde;as, un trabajo de prestigio&hellip; y no pod&iacute;a quitarse de la cabeza al compa&ntilde;ero de trabajo de su marido.<\/p>\n<p>Cindy, que estaba muerta de verg&uuml;enza pensando que nos hab&iacute;a delatado y que yo estar&iacute;a enfadado con ella, finalmente se despidi&oacute; poniendo como excusa que empezaba su clase de spinning.<\/p>\n<p>Entonces mir&eacute; a Julia, que por fin solt&oacute; una l&aacute;grima:<\/p>\n<p>Est&aacute;s con ella?<\/p>\n<p>S&iacute;<\/p>\n<p>Respond&iacute; sin miramientos. Directo, sin pensarlo.<\/p>\n<p>Por qu&eacute; lloras? Qu&eacute; pasa Julia?<\/p>\n<p>Julia se desmoron&oacute;. Meses de luchar contra sus sentimientos, de mentir, de ocultar. Empez&oacute; a llorar. No pod&iacute;a arriesgar que nadie conocido nos viese as&iacute;. La cog&iacute; de la mano y la llev&eacute; a unos servicios que hab&iacute;a visto antes, en un &aacute;rea apartada y no muy concurrida.<\/p>\n<p>Eran unos servicios con un solo ba&ntilde;o, uno para hombres y otro para mujeres.<\/p>\n<p>Entramos en el servicio de mujeres, y cerr&eacute; la puerta:<\/p>\n<p>Julia, qu&eacute; pasa? Por qu&eacute; lloras as&iacute;? Por favor dime qu&eacute; pasa<\/p>\n<p>Por qu&eacute; no me has llamado? Por qu&eacute; no me has escrito ni un mensaje? &ndash; dijo entre sollozos<\/p>\n<p>C&oacute;mo voy a hacer eso? Eres una mujer casada, y tu marido es mi compa&ntilde;ero de trabajo. No puedo arriesgar que lo descubra. Adem&aacute;s, lo dejaste bien claro la &uacute;ltima vez que nos vimos, recuerdas?<\/p>\n<p>No puedo quitarte de mi cabeza &ndash; dijo en voz baja &ndash; No puedo dejar de pensar en t&iacute;, no te puedo olvidar &ndash; empez&oacute; a llorar otra vez<\/p>\n<p>Casi me hizo llorar a m&iacute;. La abrac&eacute;, y ella enterr&oacute; su cabeza en mi pecho. Volv&iacute; a tener la bonita sensaci&oacute;n que tuve cuando se qued&oacute; dormida sobre m&iacute;. Sent&iacute;a sus tetas bajo su camiseta y sujetador contra mi cuerpo. Nos quedamos abrazados un rato.<\/p>\n<p>El pomo de la puerta gir&oacute;, pero el cerrojo estaba echado. Esto nos despert&oacute;. Mir&eacute; a Julia, y Julia me mir&oacute; con sus bonitos ojos negros. Otra vez esa sensaci&oacute;n de no poder controlar mi cuerpo. Acerqu&eacute; mi boca y la bes&eacute; en los labios. Inicialmente no reaccion&oacute;, y me separ&eacute;. Quiz&aacute; la hab&iacute;a cagado.<\/p>\n<p>Pero entonces ella se acerc&oacute; a mi y me bes&oacute;. Nos besamos apasionadamente, sus brazos rodearon mi cuello. No tard&eacute; en poner mis manos en su culo. Meses de pasi&oacute;n contenida fueron liberados.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; la camiseta. Llevaba un sujetador deportivo. Ten&iacute;a el mismo cuidado vientre plano que recordaba. Ella me quit&oacute; el pantal&oacute;n primero, era m&aacute;s directa. Zapatillas fuera, su pantal&oacute;n tambi&eacute;n fuera, mi camiseta fuera mientras segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos. Pas&eacute; mis manos por su espalda, desabroch&eacute;, pas&eacute; mis manos por sus hombros y deslic&eacute;. El sujetador cay&oacute; al suelo, y por fin volv&iacute; a ver las preciosas tetas de Julia. Estaban como las recordaba, quiz&aacute; algo menos voluminosas. Bonitas, con pezones centrados. No perd&iacute; tiempo y cog&iacute; ambas tetas con mis manos, mientras segu&iacute;a besando a Julia. Las estruj&eacute;, apret&eacute;, acarici&eacute;. Me volv&iacute;an loco. Julia cogi&oacute; mi b&oacute;xer y lo baj&oacute;. Cogi&oacute; mi polla con su mano y empez&oacute; a pajearme. Me empuj&oacute; al WC, sent&aacute;ndome con mi polla ya erecta. Se baj&oacute; los panties deportivos. Ten&iacute;a el co&ntilde;o bien depilado como la &uacute;ltima vez. Abri&oacute; sus piernas y comenz&oacute; a sentarse frente a m&iacute;. Cogi&oacute; mi polla con su mano y la apunt&oacute; hacia su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Primero, la punta de mi polla toc&oacute; la entrada de su co&ntilde;o. Julia solt&oacute; un suspiro. Me encantaba ver su cara juvenil, ojos negros, nariz delicada, melena morena hasta los hombros, boca fina de labios suaves, disfrutar con la sensaci&oacute;n de estar a punto recibir mi polla dentro. Era la dulce Julia, mujer de Luis, madre de dos hijas, pero tambi&eacute;n era mi Julia.<\/p>\n<p>Mi polla empez&oacute; a entrar poco a poco en su co&ntilde;o. Julia iba bajando, mi polla iba entrando cada vez m&aacute;s profunda, hasta que Julia se sent&oacute; sobre mis piernas, con toda mi polla dentro. Yo ten&iacute;a mis manos puestas en su culo, pero las separ&eacute; para ir a sostener sus bonitas tetas. Julia me sonri&oacute;. Hab&iacute;a echado de menos esta sonrisa. Volvi&oacute; a levantarse para empezar un lento sube y baja, sac&aacute;ndose mi polla para volver a met&eacute;rsela hasta el fondo. Nos &iacute;bamos besando mientras tanto. Cuando sub&iacute;a, sus tetas quedaban a la altura de mi cara, y las lam&iacute;a, succionaba, besaba, me com&iacute;a sus pezones.<\/p>\n<p>Empezamos a acelerar el ritmo, por lo que volv&iacute; a poner mis manos en su culo, ayud&aacute;ndola a bajar y subir. Nos est&aacute;bamos calentando, y Julia estaba gimiendo considerablemente. Le dije que no hiciese tanto ruido, nos iban a pillar.<\/p>\n<p>Otra vez alguien intent&oacute; entrar en el ba&ntilde;o. No pod&iacute;amos arriesgarnos a ser descubiertos. Julia consigui&oacute; ahogar sus gemidos, pero la ve&iacute;a disfrutar enormemente. Despu&eacute;s de todos estos meses, por fin se liberaba.<\/p>\n<p>Tras unos 5-10 minutos meti&eacute;ndose y sac&aacute;ndose mi polla, tuvo un potente orgasmo. Era una mujer de orgasmo r&aacute;pido, sobre todo conmigo. Qued&oacute; rendida sobre m&iacute;, todav&iacute;a con mi polla dentro, piernas bien abiertas, abrazada a mi cuello, su cabeza sobre mi hombro:<\/p>\n<p>Quiero correrme dentro de ti<\/p>\n<p>Y yo cari&ntilde;o. Pero no puedes esta vez, me puedo quedar embarazada. Ven<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, me puse tambi&eacute;n de pie. Se sent&oacute;, y me qued&eacute; frente a ella. Cogi&oacute; mi polla, que estaba cubierta de sus flujos, y con una preciosa sonrisa, mir&aacute;ndome a los ojos, se la meti&oacute; en la boca. Esta vez se la meti&oacute; hasta el fondo. Luis no era ni un mero lejano recuerdo en su cabeza.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a chupar lentamente, desde la base hasta la punta, d&aacute;ndole un beso cuando se la sacaba de la boca, para volver a met&eacute;rsela hasta el fondo. Tras un rato as&iacute;, empez&oacute; a lamerme los huevos, mientras me hac&iacute;a una paja. No s&eacute; si es que hab&iacute;a estado yendo a clases extraescolares o la vez anterior estaba cortada, pero la mamada que me estaba dando ahora era de pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a meterse mi polla en su boca, hasta el fondo, para empezar a chupar con mucho m&aacute;s ritmo.<\/p>\n<p>Yo sujetaba sus tetas, las manoseaba, jugaba con sus pezones. Otras veces le empujaba la cabeza siguiendo el movimiento de la mamada, o le acariciaba la espalda. Algunas mujeres no quieren que les empujes la cabeza, pero Julia se dejaba hacer de todo, al menos conmigo. Vi en sus ojos lujuria. Estaba realmente concentrada en chuparme la polla, era lo &uacute;nico que importaba en su vida en ese momento. Chupaba a un ritmo descontrolado. As&iacute; no iba a tardar nada en correrme.<\/p>\n<p>Mientras Julia segu&iacute;a con una mano apoyada en mi pierna, la otra sujetando la base de mi polla, y sus labios recorriendo una y otra vez arriba y abajo a una velocidad de v&eacute;rtigo, sent&iacute; que me iba a correr inmediatamente. Puse mis manos sobre sus tetas que se estaban balanceando al ritmo de la mamada, sujet&aacute;ndolas, y las apret&eacute;. Julia hac&iacute;a fuerza con sus labios rodeando mi polla, arriba y abajo.<\/p>\n<p>De repente, sent&iacute; c&oacute;mo un chorro sali&oacute; de mi polla, directo a la boca de Julia, que en ese momento estaba realizando el movimiento hacia la base. Le tuvo que llegar hasta la garganta.<\/p>\n<p>No par&oacute; el ritmo, subi&oacute;, y en el siguiente movimiento de bajada hacia la base, solt&eacute; otro. Julia lo estaba aguantando bien, tragando el chorro seg&uacute;n me corr&iacute;a en su boca. Volvi&oacute; a subir y bajar y solt&eacute; uno m&aacute;s. Aqu&iacute;, solt&eacute; una mano de su teta, y la puse en la cabeza de Julia, empujando. Me corr&iacute; una &uacute;ltima vez, sujetando su cabeza contra mi vientre, con toda mi polla dentro de su boca. Este &uacute;ltimo no lo pudo aguantar, y tosi&oacute;. La dej&eacute; ir, sac&oacute; mi polla de su boca, y vi c&oacute;mo le ca&iacute;a semen por la boca hacia la barbilla.<\/p>\n<p>Ojal&aacute; hubiese tenido un m&oacute;vil, era una imagen perfecta de la esposa y madre ideal.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a haberse enfadado por esto &uacute;ltimo, pero est&aacute;bamos a otro nivel. Me sonri&oacute; t&iacute;midamente, con semen en labios y barbilla. Se limpi&oacute;, y empezamos a vestirnos.<\/p>\n<p>No pod&iacute;amos arriesgarnos a que nos viesen salir juntos del ba&ntilde;o. Sali&oacute; ella con cautela primero, y yo me met&iacute; r&aacute;pidamente en el de hombres. Quedamos en que me escribir&iacute;a luego:<\/p>\n<p>Adi&oacute;s cari&ntilde;o &ndash; me dijo d&aacute;ndome un beso en la boca<\/p>\n<p>Un poco despu&eacute;s, volv&iacute; al vestuario, y mir&eacute; mi m&oacute;vil. Ten&iacute;a 5 llamadas perdidas de Cindy, y varios mensajes, pidi&eacute;ndome perd&oacute;n, no quer&iacute;a que me enfadase con ella. Se pensaba que me hab&iacute;a ido por haberla &ldquo;cagado&rdquo; al darme un beso delante de Julia.<\/p>\n<p>Me entr&oacute; pena por Cindy. Y algo m&aacute;s&hellip; me sent&iacute;a culpable de haberla utilizado. Me vinieron a la mente im&aacute;genes de ella, de conversaciones que tuvimos, de c&oacute;mo me hac&iacute;a re&iacute;r, de su cuerpo desnudo, de lo mucho que disfrutaba del sexo con ella.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a ir a buscarla inmediatamente, y decirla que no estaba enfadado, simplemente verla e ir a tomar algo.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n iba pensando esto, mi m&oacute;vil volvi&oacute; a sonar. Era un mensaje. De Julia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 De aquel evento organizado por la empresa, me llev&eacute; dos cosas. Por un lado, la sensaci&oacute;n agridulce de saber que Julia sent&iacute;a algo por m&iacute;, pero que no estaba dispuesta a continuar, aunque fuese en secreto, una relaci&oacute;n conmigo. Ni siquiera a vernos una vez m&aacute;s. Por otro lado, el descubrimiento de que merec&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10365,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19077","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10365"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19077"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19077\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}