{"id":19090,"date":"2018-11-02T23:00:00","date_gmt":"2018-11-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-08-18T20:53:50","modified_gmt":"2024-08-18T18:53:50","slug":"19090-al-cuidado-de-mi-sobrina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19090-al-cuidado-de-mi-sobrina\/","title":{"rendered":"Al cuidado de mi sobrina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19090\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fueron muy dif\u00edciles los momentos de mi separaci\u00f3n. Me deprim\u00ed a tal punto que adelgac\u00e9 casi diez kilos. Marisa me hab\u00eda dejado porque se hab\u00eda enamorado de un compa\u00f1ero de trabajo. No hubo discusiones ni discursos in\u00fatiles. Cuando llegu\u00e9 del trabajo, ella ten\u00eda la valija preparada y s\u00f3lo me hab\u00eda esperado por un m\u00ednimo respeto que a\u00fan nos ten\u00edamos a pesar de que llev\u00e1bamos mucho tiempo distanciados, casi sin dirigirnos la palabra. Hasta ese d\u00eda estaba convencido de que ponerle punto final a ese calvario era lo mejor que me podr\u00eda pasar en la vida. Sin embargo y tal vez por mis reminiscencias de hombre herido, que no pude aguantar el hecho de ser abandonado. Y encima por un pendejo.<\/p>\n<p>Debo confesarles que estaba hecho una piltrafa. Me hab\u00eda dejado crecer la barba y siempre estaba desprolijo, con las camisas arrugadas y los cuellos de mis camisas sucios. Mis amigos, los pocos que me quedaban, me evitaban porque ya estaban cansados de mi hermetismo y mi silencio casi sepulcral. &#8220;Olvidate de esa turra y dale para adelante, que mujeres hay a montones&#8221;, me aconsejaba cada uno que se cre\u00eda con derecho a hacerlo. Y lo m\u00e1s triste, es que todos se cre\u00edan poseedores de soluciones m\u00e1gicas. Yo estaba muy, pero muy amargado. No me result\u00f3 f\u00e1cil ponerle punto final a casi 20 a\u00f1os de matrimonio. Comenc\u00e9 a fallar en mi trabajo y eso gener\u00f3 una desconfianza general hacia mi profesionalismo que me conden\u00f3 a un segundo plano casi inevitable. Tengo 44 a\u00f1os, soy ingeniero y trabajo en una multinacional, en el \u00e1rea de comercializaci\u00f3n. A esta altura de mi vida, un despido significar\u00eda casi una muerte civil.<\/p>\n<p>Para completarla, la hija de puta de mi ex mujer y su noviecito leguleyo, me hicieron un juicio de divorcio en el que perd\u00ed hasta los calzoncillos. Y como Marisa hab\u00eda heredado de su madre la casa en la que hab\u00edamos compartido la vida conyugal, no tard\u00f3 en pedirme que me fuera. &#8220;Te la hago corta \u2013me dijo el pendej \u2013 o te vas en una semana con todo lo que quieras o te iniciamos otro juicio y vas a tener que pagar los gastos y mis honorarios. La escritura lo dice clarito, era de su vieja&#8221;. Me dej\u00f3 con una calentura tal que tuve que contenerme para no ir a buscarlo y cagarlo a trompadas.<\/p>\n<p>En una semana era imposible alquilarme algo, as\u00ed que llam\u00e9 a una de mis hermanas para ver si pod\u00eda parar unos d\u00edas en su casa. Marta ten\u00eda 50 a\u00f1os, era viuda y compart\u00eda con su \u00fanica hija de 23 a\u00f1os, un piso enorme que le hab\u00eda dejado su difunto marido. Mi sobrina se llamaba Alejandra, estudiaba publicidad y ese a\u00f1o hab\u00eda vuelto a vivir con su madre porque dos meses antes de casarse decidi\u00f3 dar marcha atr\u00e1s, a pesar de que ya hab\u00eda entregado las invitaciones. Ale, o la Negra, como le dec\u00edan en la familia, era una morocha cautivante, con ojos color del tiempo. Cuando hab\u00eda mucha humedad o se avecindaba una tormenta, su rostro resplandec\u00eda porque sus ojos variaban de color seg\u00fan el \u00e1ngulo o la luz con el que se los mirara.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo era bonita de cara, Alejandra ten\u00eda un cuerpazo espectacular y siempre estuvo acompa\u00f1ada de los mejores hombres. Infinidad de veces le ofrecieron trabajo como modelo, pero ella siempre se neg\u00f3. Aunque se supo cuando conmocion\u00f3 a la familia con la suspensi\u00f3n de su boda, que esa negativa era m\u00e1s de su novio que de sus propias convicciones. Todos pensamos que Alejandra iba a esta muy deprimida, pero ocurri\u00f3 todo lo contrario: desde que volvi\u00f3 a lo de su madre, mejor\u00f3 en sus estudios, consigui\u00f3 un puesto importante en una agencia y ya le faltaba poco para comprarse su propio departamento y as\u00ed volver a rehacer su vida sola. Con el novio con el que se iba a casar hab\u00eda convivido tres a\u00f1os, por lo que le hab\u00eda perdido el rastro en los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p>&#8220;Marta, necesito que me des alojamiento por unos d\u00edas. La mano est\u00e1 dura con los alquileres y prefiero buscar algo que me guste para no arrepentirme dentro de un mes&#8221;, le coment\u00e9 a mi hermana. Me dijo que no ten\u00eda inconvenientes, pero me pidi\u00f3 que mis pertenencias las llevara a un dep\u00f3sito para no complicarle la vida. Empaqu\u00e9 lo m\u00e1s r\u00e1pido que pude mis pertenencias y llam\u00e9 a una empresa de mudanzas para que a la ma\u00f1ana siguiente pasaran a buscar mis cosas y las guardaran hasta que yo consiguiera algo estable.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente esper\u00e9 a los de la mudanza y una vez que estuvo todo arriba del cami\u00f3n, me tom\u00e9 un taxi para lo de mi hermana. Toqu\u00e9 el timbre y me contest\u00f3 Alejandra. Cuando me abri\u00f3 la puerta me dej\u00f3 sin aliento. Estaba con un conjunto negro, que marcaba bien sus dos pechos perfectos. La falta era corta y sus muslos bronceados me provocaron una leve erecci\u00f3n. Ella se abalanz\u00f3 sobre m\u00ed y me dio un abrazo afectuoso. Pude sentir todo su cuerpo pegado con el m\u00edo y me avergonz\u00f3 el hecho de estar calent\u00e1ndome con mi sobrina, pero hab\u00eda logrado que mi pija se pusiera a mil y tuve que moverme hacia un costado por temor a que ella lo notara. &#8220;T\u00edo, me cont\u00f3 mam\u00e1 que vas a estar con nosotros unos d\u00edas. Est\u00e1s muy flaco, pobrecito. Ac\u00e1 te vamos a alimentar bien. Voy a hacer todo lo posible para que no est\u00e9s tan mal como me han comentado&#8221;. Todo esto lo dec\u00eda con sus dos manos apoyadas en mi cara, d\u00e1ndome besos en la frente. Tuve que contenerme para no besarla en la boca. Esta mocosa me estaba devolviendo las ganas de vivir y desde ese primer momento en el que llegu\u00e9 a lo de mi hermana, supe que mi vida volv\u00eda a tener sentido. &#8220;Te agradezco, porque la verdad es que estoy destruido&#8221;. Y esta vez fui yo el que la abraz\u00f3 con fuerza y no me import\u00f3 que notara mi excitaci\u00f3n..<\/p>\n<p>Gracias a una conversaci\u00f3n profunda que tuve con uno de los gerentes de la empresa, logr\u00e9 recuperar posiciones. Le ped\u00ed que me diera una semana para acomodar mis cosas, con la promesa de que iba a regresar renovado. Marta me ubic\u00f3 en el cuarto que ten\u00eda reservado para los invitados. Estaba justo enfrente al de mi sobrina y bastante alejado de la habitaci\u00f3n de mi hermana. Ten\u00eda una cama de una plaza y media, un televisor, una reproductora de videos y un equipo de m\u00fasica. Tambi\u00e9n hab\u00eda un tel\u00e9fono y un escritorio con una computadora, que supuse podr\u00eda ser de Alejandra.<\/p>\n<p>Me mud\u00e9 un viernes y ese fin de semana estuvimos mucho tiempo juntos Marta, Alejandra y yo. Mi hermana trabajaba en un consultorio m\u00e9dico y durante la semana pr\u00e1cticamente estaba solo por las noches en la casa. Sal\u00eda del consultorio a las seis de la tarde, pero siempre se quedaba charlando con sus amigas y no aparec\u00eda hasta las siete o las ocho. Alejandra no le cre\u00eda mucho ese cuento de las amigas y me confes\u00f3 que pensaba que su madre hab\u00eda conseguido un novio, pero que no se animaba a presentarlo por temor a que ella se enojara. &#8220;Una boluda la vieja, se cree que no me di cuenta que le cambi\u00f3 el humor desde la atienden bien&#8221;. A m\u00ed el comentario me dej\u00f3 helado, pero me hice el distra\u00eddo.<\/p>\n<p>Ese lunes sal\u00ed a ver un par de departamentos, pero se larg\u00f3 a llover a media ma\u00f1ana y decid\u00ed volver al departamento hasta que cesara la tormenta. Adem\u00e1s, desde all\u00ed aprovechar\u00eda para hacer algunos llamados que ten\u00eda retrasados por todo el asunto de la mudanza y la separaci\u00f3n. Entr\u00e9 a lo de mi hermana con muchas ganas de hacer pis y como cre\u00ed que no hab\u00eda nadie, saqu\u00e9 mi pija antes de llegar al ba\u00f1o. Empuj\u00e9 la puerta con mi mano derecha y con la izquierda sosten\u00eda mi miembro para evitar p\u00e9rdidas de tiempo. No pude evitar el encontronazo con mi sobrina, que estaba sentada en el inodoro, con las piernas abiertas y la bombacha a la altura de los tobillos. No llevaba nada puesto arriba, excepto un corpi\u00f1o transparente que dejaban ver sus senos paraditos y duros. Se notaba que reci\u00e9n acababa de ba\u00f1arse, porque todav\u00eda ten\u00eda el pelo h\u00famedo. Sus hombros eran una invitaci\u00f3n permanente, al igual que su cuello erguido. Bruscamente trat\u00e9 de guardar mi miembro, que a esa altura ya hab\u00eda adquirido dimensiones considerables, y de retroceder, pero ella se qued\u00f3 inm\u00f3vil, como disfrutando de mi torpeza, con sus ojos de tigresa clavados en mi entrepierna. &#8220;Qu\u00e9 pasa t\u00edo, nunca viste a una chica meando&#8221;. Me gui\u00f1\u00f3 un ojo y comenz\u00f3 a orinar. &#8220;Ahora la est\u00e1s viendo&#8221;, me desafi\u00f3 y solt\u00f3 una carcajada. Esa pendeja me hab\u00eda dejado muy caliente, pero sent\u00ed pudor y prefer\u00ed irme.<\/p>\n<p>Afortunadamente, ese martes pude firmar un contrato por un departamento. Pero como la imagen de Alejandra me atorment\u00f3 durante toda la jornada, prefer\u00ed no comentarles nada durante la cena. Mi sobrina estaba espl\u00e9ndida. Baj\u00f3 a comer despu\u00e9s de darse un ba\u00f1o. Se hab\u00eda puesto una musculosa blanca, unos pantaloncitos cortos s\u00faper ajustados y el pelo recogido. Las gotas de agua recorr\u00edan sus hombros. Me pareci\u00f3 que no llevaba ropa interior y fue dif\u00edcil concentrarme en la comida porque no pude quitarle los ojos de encima en toda la noche. Para evitar que ella lo notara, llev\u00e9 mis manos a la frente, apoy\u00e9 los codos en la mesa y me frot\u00e9 los ojos. &#8220;T\u00edo, est\u00e1s cansado, por qu\u00e9 no te vas a acostar. Si quer\u00e9s yo te llevo un t\u00e9&#8221;. Acept\u00e9 la oferta y me dirig\u00ed a mi habitaci\u00f3n. Mi hermana tambi\u00e9n se fue a la suya. Mi sobrina se levant\u00f3 hacia la cocina. Me excit\u00e9 otra vez cuando vi c\u00f3mo se acomodaba el pantaloncito, que se le hab\u00eda metido en la cola. Ten\u00eda un culo bien redondito y duro. Carne joven para un veterano con muchas guerras encima.<\/p>\n<p>Alejandra golpe\u00f3 suavemente la puerta y le dije que pasara. Yo me hab\u00eda recostado boca abajo, tapado con la s\u00e1bana, pero s\u00f3lo en calzoncillos. Me pregunt\u00f3 si me sent\u00eda bien y si quer\u00eda que me hiciera masajes. Sin que yo pudiera hace nada, me pidi\u00f3 que me quitara la remera y que pusiera los brazos debajo de mi cabeza. Sus manos eran muy suaves. Primero me acarici\u00f3 el cuello, pero de a poco fue realizando movimientos imperceptibles con las yemas de sus manos en mi espalda. Mi erecci\u00f3n era incontrolable, pero ya no me importaba. Me pregunt\u00f3 si me molestaba que me acariciara la cola. Le dije que no. Me baj\u00f3 lentamente los calzoncillos y con sus manos comenz\u00f3 a jugar. Yo estaba s\u00faper excitado. La punta de sus dedos hac\u00eda contacto con mi miembro cuando deslizaba sus manos por mis nalgas. &#8220;\u00bfY esto qu\u00e9 es?&#8221;, me pregunt\u00f3 ya directamente despu\u00e9s de tomarlo entre sus manos y recorrerlo con sus dedos. &#8220;\u00bfPuedo probarlo?&#8221;, susurr\u00f3. Asent\u00ed con mi cabeza y me di vuelta para poder apreciar tremendo espect\u00e1culo. Ella recorr\u00eda una y otra vez con su lengua todo mi glande y acto seguido lo hac\u00eda desaparecer por completo en su boca. Succionaba hasta quedarse sin aire y despu\u00e9s lo llenaba de saliva para que sus manos no opusieran ninguna resistencia.<\/p>\n<p>Hice fuerza para no acabar y pude contener el orgasmo. Le ped\u00ed que se quitara la musculosa para poder chuparle las tetas. Se la sac\u00f3 y tambi\u00e9n dej\u00f3 a un lado el pantaloncito. Su sexo ol\u00eda muy bien, estaba muy mojada. Se inclin\u00f3 sobre mi pene y me ofreci\u00f3 su hermosa concha depilada para que le hiciera una buena lamida. Gem\u00eda sin hacer demasiado ruido, para evitar que mi hermana nos sorprendiera, pero temblaba como una pose\u00edda cada vez que llegaba a un orgasmo. La puse en cuatro y apoy\u00e9 la cabeza de mi pija en su entrada. Entre su excitaci\u00f3n y mis besos, logr\u00e9 penetrarla sin resistencias. Ella empez\u00f3 a moverse como una loca. Le mord\u00ed el cuello y eso la puso m\u00e1s loca todav\u00eda. Daba grititos peque\u00f1os, pero gem\u00eda sin parar y eso me excit\u00f3 mucho m\u00e1s. &#8220;Ahora la quiero en mi culo, T\u00edo&#8221;. La saqu\u00e9 de su vagina y la apoy\u00e9 en su bot\u00f3n diminuto. &#8220;Nunca lo hice por ah\u00ed&#8221;, me dijo y eso me excit\u00f3 m\u00e1s a\u00fan. Entr\u00e9 suavemente y evit\u00e9 moverme por unos minutos para evitar que le doliera. &#8220;Me encanta que me la des por el culo&#8221;, me dijo cuando ya hab\u00edamos tomado un ritmo de ida y vuelta. Le llen\u00e9 el culo de leche. Cuando saqu\u00e9 mi polla, ella me la limpi\u00f3 con sus labios. &#8220;Te dije T\u00edo que te iba a atender bien&#8221;.<\/p>\n<p>Estuve toda una semana cogiendo con ella. A veces entraba al ba\u00f1o, me com\u00eda la pija y se iba golosa con la boca llena de leche. Demor\u00e9 un poco la mudanza porque esa pendeja era un volc\u00e1n en erupci\u00f3n. Reci\u00e9n la noche anterior a volver al trabajo les avis\u00e9 que hab\u00eda conseguido un nuevo departamento. &#8220;T\u00edo \u2013 me dijo c\u00f3mplice Alejandra\u2014tranquilo que yo lo ayudo con la mudanza&#8221;. Y me sigui\u00f3 comiendo la pija casi por dos meses hasta que se puso de novia y me pidi\u00f3 que la cort\u00e1ramos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>10 Fueron muy dif\u00edciles los momentos de mi separaci\u00f3n. Me deprim\u00ed a tal punto que adelgac\u00e9 casi diez kilos. Marisa me hab\u00eda dejado porque se hab\u00eda enamorado de un compa\u00f1ero de trabajo. No hubo discusiones ni discursos in\u00fatiles. 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